GP Singapur: Hamilton hunde un poco más a Vettel.

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El inglés, más líder tras imponerse a Verstappen (2º) y al teutón (3º).

Lewis Hamilton va lanzado hacia el título. El inglés pasó momentos muy críticos este curso, pero todo ha cambiado en esta segunda vuelta de campeonato. Parecía que Ferrari, con un gran coche y un Vettel con mucha hambre de victorias, podían acabar con el dominio del británico y de Mercedes. Pero como siempre, el vigente campeón se rehizo as lo grande. Si algo caracteriza al británico es su capacidad para hacerse fuerte en los momentos difíciles, sacando su mejor versión para conquistar sus metas. Y en Singapur dio otro ejemplo de ello. Lo hizo con la pole del sábado, imponiéndose a la teórica superioridad de Ferrari. Y en un circuito urbano como el de Marina Bay, la posición de privilegio en el arranque es casi garantía de éxito.

Le faltaba redondear la faena con otro recital en carrera, y lo hizo el domingo con otra exhibición, sin ningún error. Esa es la principal diferencia entre él y Vettel. Mientras los italianos y el teutón no cesan de acumular fallos, Lewis va haciéndose grande y acercándose al título con los errores ajenos. Y Singapur fue testigo de otro más, con Vettel finalizando en la tercera posición tras otra mala estrategia con la que perdieron la segunda plaza con Verstappen. Con su segundo triunfo consecutivo, Lewis aumentó de 30 a 40 puntos su ventaja sobre ‘Seb’ en la lucha por un título que cada vez tiene más cerca.

Si el sábado Vettel aseguraba no haber podido luchar por la pole debido al tráfico que se encontró en pista, error del equipo por hacer entrar al germano en mal momento a pista, el domingo, los cálculos volvieron a ser erróneos en el muro italiano. Eso fue lo que arruinó todas las opciones de un Vettel que esta vez protagonizó un gran arranque. El alemán salía tercero, por la zona buena, y arrancó como una exhalación a por Max. Lo intentó en la curva 1, pero ante el correoso holandés, prefirió no arriesgar para esperar su momento. Cocinó el adelantamiento a la perfección, demostrando haber aprendido la lección de Monza, y pasó a Max tras pillarle la aspiración y frenar más tarde en la curva 7 para ir a la caza de Hamilton.

En cabeza, los pilotos empezaron la carrera gestionando los neumáticos a un ritmo lento y el primero en atacar fue el que más claro lo tenía, Lewis HamiltonVettel trató de contestar en dicho momento sorprendiendo con una parada en la vuelta 15 en busca del undercut sobre el de Stevenage. Pero cometieron un doble error. Pusieron el ultrablando y éste no funcionó correctamente y tampoco parecía que les permitiría llegar hasta el final. Y para colmo, no calcularon que saldrían detrás de Pérez, que acabaría taponando al germano en sus primeras vueltas, en aquellas que debía tratar de aprovechar su neumático para atacar a Lwis. El inglés, iba tranquilo hacia el triunfo. Se defendía en la vuelta posterior entrando a boxes y colocando el blando. Él sí que podía pensar en acabar la carrera sin volver a parar. Y a partir de ahí, la carrera debía ser coser y cantar para el vigente campeón.

Mientras, Vettel se seguía hundiendo. El mal rendimiento del neumático y el tapón de Pérez hacía que Verstappen completara un ‘overcut’ sobre el germano en su parada a boxes, saliendo rueda con rueda con el teutón de la calle de boxes para recuperar la segunda posición de inicio.

Con todo el trabajo encarrilado, Hamilton estuvo a punto de ver como todo se podía ir al traste por culpa de los doblados. En la vuelta 38 perdió mucho tiempo debido a una lucha encarnizada entre Grosjean Sirotkin que hizo que Verstappen le recuperar 4 segundos y se enganchara a su alerón trasero. Pese a las banderas azules, el de Williams y el de Haas hicieron oídos sordos y Hamilton pasó muchos apuros. Pero de nuevo, supo resolver la situación a la perfección, usando a uno de los doblados como escudo pasándolo en una curva para así volver a tomar ventaja sobre un Max que veía como había desaprovechado su gran ocasión de triunfar bajo la noche de Singapur. Tan sólo la salida de un Safety Car podía complicarle más las cosas, pero todo se desarrolló con normalidad y ello permitió a Lewis dirigirse hacia el triunfo gestionando a la perfección su ‘colchón’ de 3 segundos sobre Max.

Más allá de la salida y el problema de los doblados, la carrera fue una pura procesión y la principal lucha era por la cuarta posición que finalmente logró Bottas por delante de Raikkonen (5º) y Ricciardo (6º).

GP Belgica: Hachazo de Vettel a Hamilton en Spa.

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El germano sumó 52 triunfos en Spa, superando a Alain Prost como tercer piloto con más victorias de la historia de la F1 en una carrera marcada por un fuerte accidente de Alonso.

Ni errores de equipo, ni lluvia, ni mala suerte. El domingo, Vettel sacó todo su pundonor tras volver a ganar tras dos carreras para olvidar y empezar así de la mejor manera su remontada sobre Lewis Hamilton en la lucha por el título tras el parón veraniego, colocándose a 17 puntos del líder. Spa, lugar histórico y majestuoso, se convirtió en el mejor escenario para que Vettel enviar un claro mensaje a su contrincante por el cetro: Todavía está muy vivo en la lucha por el Mundial. El germano se supo rehacer como los grandes campeones y no tirará la toalla. Sigue con la moral intacta pese a los grandes golpes recibidos en las últimas semanas. Se chocó en Alemania cuando era líder con la aparición de la lluvia, y el agua le quitó una pole segura en Hungría. la última desilusión llegaba el sabado, con el enésimo fallo de su equipo en la estrategia en calificación, incapaz de reaccionar con las gotas. Tenían el mejor coche, eran favoritos, y Hamilton les volvió a ‘robar’ la cartera con otra pole. Pero Vettel, lejos de hundirse, salió con el cuchillo entre los dientes y en la curva 7 ya era líder tras una enorme salida. Ahí fue donde ganó el Gran Premio, sin dar opción a Hamilton con un Ferrari que volvía a tener un mejor ritmo que Mercedes en una pista de pura potencia, otra demostración de que los italianos han cazado y superado al coche de Brackley que en años anteriores se mostraba intratable en este tipo de pistas. Ya se demostró en China, Bakú o Canadá, y los transalpinos, con ‘Seb’ al frente, ahora sueñan en seguir remontando en otra pista de pura velocidad, Monza, ante su casa, ante su afición, en sólo 7 días. Con este triunfo, Vettel sumó 52 triunfos, superando a Alain Prost como tercer piloto con más triunfos de la historia por detrás de Schumacher Hamilton.

El Mundial está tremendamente apasionante entre Vettel y Hamilton, como fue la primera vuelta de carrera. El alemán, con una gran salida, se pegaba a Hamilton y aprovechaba el rebufo para superar al inglés en la Chicane de Les Combes después de que en la recta de Kemmels hasta cuatro coches se colocaran en paralelo. Los invitados de lujo en esta pugna eran los coches ‘rosa’ del nuevo Racing Point Force IndiaOcon, que salía tercero, intentaba lograr el liderato o la segunda plaza por el interior. Pérez, lo hacía por el exterior, al lado de Hamilton. Y la acción terminó con el teutón haciéndose fuerte ante Hamilton y Pérez arrebatándole la posición a su compañero.

Con el accidente del asturiano, Leclerc y Hülkenberg y las piezas que quedaron en el suelo, el Safety Car salió a pista y se mantuvo hasta la vuelta 5. Las opciones de Lewis pasaban por atacar a Vettel en la resalida, pero el germano lo bordó y no dio opción al inglés. A partir de ahí, el de Ferrari impuso un buen ritmo para abrir un colchón de más de 3 segundos la inicio que le sirvió para defenderse de un intento de ‘undercut’ de Hamilton. Y tras ello, a ‘Seb’ tan sólo le hacía falta no cometer errores. Posiblemente recordó su accidente de Alemania, y esta vez, no falló.

En cabeza, la carrera ya estaba decidida y se convirtió en una pura procesión tras la locura inicial. Gran contraste, pero que muestra las dos caras que puede exhibir la F1 actual. Lo bonita que podría ser si la aerodinámica y la tecnología no contara tanto, y lo aburrida que puede ser cuando estos elementos se imponen. Entre la parte media y la delantera no hay lucha, y eso es lo que ejemplificó perfectamente Verstappen, que al hacerse con la tercera plaza, se pudo ir a tomar un café. Los coches de delante eran más rápidos y los que le perseguían, más lentos, y así, no tuvo ni que defender ni atacar, tan sólo rodar a un buen ritmo para alcanzar una posición de podio que se encontró con la locura inicial y su superioridad ante los Force India.

Precisamente, el mayor ‘picante’ de la carrera fue la lucha final de uno de los coches rosa, ‘Checo’ Pérez, con su defensa sobre la ‘flecha de plata’ de Valtteri Bottas, que tras cocinar a fuego lento su adelantamiento, pasó al mexicano a falta de cuatro vueltas para el final gracias a la gran superioridad de su coche. El finlandés salía desde atrás y animó la carrera con su remontada, aunque el ‘animar’ sea mucho decir, debido a que nadie podía oponerse ante la velocidad de su Mercedes.

GP Alemania: Épica victoria de Hamilton con Vettel en el muro.

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El inglés recuperó el liderato del Mundial con una magnífica remontada y tras aprovechar un accidente del teutón cuando se dirigía al triunfo.

La carrera de Fórmula 1 en el GP de Alemania es el claro ejemplo de la grandeza del deporte, de las dos caras de una moneda, del no darse por vencido nunca y de que nada se puede dar por hecho. 24 Horas antes, Lewis Hamilton se ponía de cuclillas al lado de su Mercedes con la cabeza agachada por un fallo de fiabilidad que le dejaba totalmente hundido. Era la imagen de un campeón desolado que veía como su corona se le escapaba cada vez más. Tenía que salir 14º mientras Vettel lograba la pole y tenía ante sí la gran oportunidad de aumentar su ventaja. Y cuando todo parecía preparado para que el teutón se despidiera de Hockenheim, ante su afición, superando a Prost como el tercer piloto con más victorias de la historia, el germano cometió uno de los errores más importantes de la temporada para entregar el triunfo y el liderato del Mundial a Lewis, que ahora cuenta con 17 puntos de ventaja sobre el de Heppenheim. Un día después de aquella imagen del vigente campeón agachado, el aspirante al trono pedía perdón entre lágrimas a su equipo por el tremendo fallo cometido después de que la lluvia cambiara la carrera completamente. El agua apareció de forma intermitente, y en la incerteza generada por la decisión de las nubes, Lewis fue el gran beneficiado tras una tremenda remontada que pasará a la historia. Del 14º al primero para lograr su 66ª victoria en la F1.

La carrera empezó con una salida muy limpia en la que Vettel pudo mantener la posición respecto a Bottas y Raikkonen con Verstappen. El teutón empezaba imponiendo un ritmo frenético con el que parecía dirigirse a un cómodo triunfo. Y en ese sentido, lo más interesante era la remontada de Hamilton, que vuelta a vuelta iba fulminando a todos sus rivales gracias a la tremenda superioridad de su coche con los monoplazas de la zona media. En 8 vueltas ya había recuperado 6 posiciones y en 12 giros el inglés ya era sexto. En la vuelta 15 se colocaba cuarto al pasar a Magnussen y a partir de ahí, empezaba lo más difícil, la persecución sobre los mejores. Su siguiente presa debía ser Verstappen, que estaba a 17 segundos, y el inglés siguió martilleando el crono.

El británico, con libre elección de neumáticos, pudo salir con el blando y ello le permitió alargar su parada. Fue ahí cuando debió mirar al cielo y esperar una ayuda divina, porque sin ella, ganar era imposible. Los radares de los equipos echaban humo. Parecía que podía llover y Hamilton estaba esperando al máximo en pista para entrar cuando cayeran gotas. Su triunfo pasaba por dicha opción, pero el equipo le indicó que tan sólo llovería en la curva 6 y finalmente optó por poner el ultrablando e ir a por el final. Y la precisión de Mercedes no podía ser más exacta, aunque el agua cayó con más fuerza de la prevista. Ello originó un auténtico caos en pista. Hamilton ganaba dos segundos por vuelta respecto a la cabeza y se adjudicaba una plaza más con Verstappen debido a que el holandés arriesgó demasiado colocando los intermedios. Sólo llovía en un punto y no lo iba a hacer en todo el trazado. Ello beneficiaba a Hamilton, puesto que sus gomas no se enfriaban tanto como las de Vettel, que iba con un compuesto más duro, al pasar por la única zona mojada de la pista.

Parecía que dejaba de llover, pero las gotas alcanzaron algún punto más de Hockenheim, y cuando parecía que Vettel había gestionado la situación de forma perfecta, sin errores y nervios pese al agua caída, llegó el error que lo cambió todo. “Por Dios. Por Dios. Lo siento chicos”, decía con voz entrecortada y lágrimas en los ojos desde el cockpit de su SF71-H. Con el accidente de Vettel el Safety Car salió a pista, y por suerte, Lewis Hamilton, que se disponía a volver a entrar para cambiar neumáticos, ganó la carrera gracias a su velocidad de reacción e instinto. En la radio le dijeron que entrara a boxes y luego que no lo hiciera, y el de Stevenage reaccionó a la perfección, metiéndose por la grava de la entrada del pit lane para volver a la recta de meta y colocarse líder delante del Safety Car.

En la relanzada, a Lewis todavía le quedaba una cosa por hacer, y es que puso la guinda al pastel con una enorme defensa sobre su compañero Valtteri Bottas, que parecía que podía pasarle. Le cerró la puerta al nórdico, que pasó entonces a defender su posición con Raikkonen, que nada pudo hacer para luchar sólo ante las dos ‘flechas de plata’, dos estrellas hoy en Alemania.

GP Gran Bretaña: Vettel, fiesta de líder en casa de Hamilton.

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El teutón superó a Lewis y Raikkonen, que completaron el podio en una carrera absolutamente loca marcada por un accidente entre el finlandés de Ferrari y el inglés de Mercedes al inicio.

Fin de semana redondo para Sebastian Vettel. Triunfo en Silverstone y más líder con 8 puntos de ventaja sobre un Hamilton que vio como Raikkonen le obligaba a decir adiós a la victoria con un toque por detrás en el arranque, en la curva 3. Esta vez, la suerte cambió para el teutón de Ferrari, después de varios episodios esta temporada que no le habían permitido distanciarse en el campeonato del inglés pese a tener un coche más constante en la mayoría de pistas que el Mercedes. Suerte, o quizás habría que hablar de temeridad de su escudero Kimi Raikkonen, que sacó con demasiado riesgo su espada a pasear para atacar al inglés, arruinando completamente la celebración que tenía prevista el de Stevenage ante su afición en una carrera en la que finalmente tuvo que mantener una espectacular batalla con Bottas por el triunfo. El finlandés se diluyó tras la defensa del liderato y dejó a Lewis la segunda plaza y a Raikkonen el último cajón del podio.

Esta vez, el que triunfó en tierra de Lewis fue su gran rival por el título Vettel. Fue algo así como marcarse una fiesta en casa de su máximo rival, con Raikkonen encerrando en el jardín a Lewis a las primeras de cambio. Pero no nos equivoquemos, el inglés se metió en el jardín antes él solo con una horrenda salida, donde se vio superado por los tremendos reflejos que mostró el teutón cuando se apagaron las luces del semáforo de Silverstone. Los 296 metros de distancia que hay entre la parrilla de salida y la primera curva y el hecho de que ésta se haga a fondo hacía pensar que Lewis lo tenía todo para mantener su primera posición, pero falló, y el resto fue consecuencia de su error, dejando además demasiados metros por el interior que llenaron de confianza a Kimi para probar algo imposible y que le costó 10 segundos de penalización.

Vettel se le abrían las puertas del cielo con la primera posición y su contrincante contra las cuerdas en la 18ª posición, y no lo desaprovechó, tirando al máximo desde el inicio y metiéndole 6 segundos a Bottas en 10 vueltas. Todo parecía controlado para el teutón, pero cambió de un instante a otro con la entrada de un Safety Car en la vuelta 33 por un accidente de Ericsson.

El Safey Car le quitó el triunfo en China y Bakú, o mejor dicho, el conservadurismo en la estrategia. Pero en esta ocasión, la reacción de los de Maranello fue muy rápida y Vettel fue el primero de los grandes en entrar a boxes. Bottas decidió quedarse para optar a una opción contraria al teutón, consciente de que si le seguía por la calle de boxes todo podría quedar igual. El coche de seguridad volvía a reagrupar la carrera y Hamilton, que había realizado su primera parada poco antes, ya estaba en tercera posición. ‘Bocadillo’ de Mercedes en la relanzada con un Vettel tranquilo, sabedor de que Bottas llevaba un neumático peor y que incluso podría parar una vez más. Decidió no arriesgar y centrarse en su defensa con un Lewis que encima también llevaba peor compuesto.

La carrera se reanudó sin cambios, pero todavía tenía otra sorpresa que dar para aumentar la emoción de una cita absolutamente loca: Grosjean embistió al Renault de Carlos Sainz y provocó la entrada del segundo Safety Car, generando todavía más incertidumbre. Las vueltas pasaban tras el coche de seguridad y eso hacía que la opción de una segunda parada de Valtteri se esfumara por completo y que Vettel tuviera que pasarlo en pista. Empezó entonces una tremenda batalla en la que el nórdico sacó el escudo para defenderse durante 3 vueltas apasionantes ante los constantes ataques de un ‘Seb’ que no podía permitirse un solo fallo.

Finalmente, tras cocinar a fuego lento su maniobra, le pegó un ‘hachazo’ en la curva 6. Así, el teutón se dirigió hacia su triunfo número 51 con la que igualó a Alain Prost en la tercera posición de la lista de pilotos con más triunfos de la historia, un ránking encabezado por su gran rival Lewis Hamilton, que terminó pasando a Bottas para hacerse con la segunda posición. Valtteri, tras el esfuerzo realizado ante ‘Seb’, se diluyó y ello permitió a que Raikkonen le adelantara a falta de tan sólo 3 giros para hacerse con el tercer escalón del podio.

GP Austria: Mercedes entrega el triunfo a Verstappen y el liderato del Mundial a Vettel.

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El neerlandés se impuso a Raikkonen y Vettel, que completaron el podio en una carrera desastrosa para Mercedes.

Mercedes se las prometía muy felices en el GP de Austria de Fórmula 1, pero en medio de las montañas de Zeltweg, pareció recibir un embrujo. Todo cambió de un momento a otro para que los de la estrella entregaran un triunfo que tenían en la mano a Verstappen en una victoria histórica para Red Bull en su circuito, ante su gente, algo absolutamente inesperado en una pista que nunca se les había dado nada bien a los de la bebida energética. Max ganó su cuarta carrera por delante de Raikkonen y Vettel, que recuperó el liderato del Mundial por el abandono de Hamilton. La carrera se antojaba decidida desde el principio, pero sorprendió desde sus primeros metros con una salida apasionante y, cuando Hamilton parecía dirigirse al triunfo con Bottas en la segunda posición para aumentar su ventaja en el liderato del Mundial, el abandono de su escudero finlandés por un problema hidráulico marcaba el inicio del desastre de los de Brackley, que terminaron con Hamilton retirado a 6 vueltas para el final.

Kimi Raikkonen, quien ya parece más fuera que dentro en Ferrari para 2019, salió lanzado en el Red Bull Ring para revindicarse. Pero lo hizo pasado de revoluciones. El finlandés iba con el ‘cuchillo entre los dientes’ y se colocó entre Hamilton Bottas en paralelo en el arranque. Le robó la posición a su compatriota en la primera curva pero no pudo atacar a Lewis pese a que se acercó mucho. Se pasó de frenada en la primera curva y en la tercera saliéndose del trazado en dos ocasiones. Al volver a pista se colocó de nuevo por delante de Verstappen en la segunda plaza, pero ahí entró en acción Valtteri Bottas. El nórdico de Mercedes había realizado una muy mala salida perdiendo tres posiciones, pero consiguió rehacerse con un doble adelantamiento espectacular en la recta precedente a la curva 3. El de Nastola pasó de una tacada a Verstappen Raikkonen para colocarse segundo y ponerse como escudero del líder del Mundial para que Hamilton aumentara su ventaja en la general sobre un Vettel que también salió muy mal (llegó a ser octavo pero recuperó las dos posiciones).

La carrera pintaba muy favorable para Mercedes, pero todo cambió de un momento a otro por el abandono de Bottas en la vuelta 13. Ahí inició la debacle para los de Brackley. El abandono de Valtteri provocó la entrada del ‘Safety Car Virtual’ y la gran mayoría de pilotos aprovecharon para realizar su primera parada. Todos los favoritos menos Hamilton, que sólo ante el peligro se vio perjudicado por la actitud conservadora y la falta de reacción de su muro, que posteriormente le debía pedir perdón al ver como Lewis perdería el liderato cuando entrara a boxes poco después. La carrera había cambiado por completo. Mercedes pasó de tener un doblete asegurado a entregarlo por completo.

 Hamilton paró en la vuelta 25 y salió entre los dos Ferrari, en la cuarta posición, con Vettel justo por detrás. Verstappen y Ricciardo pasaban a liderar la carrera, pero no pudieron completar el doblete de Red Bull por los problemas que el australiano tuvo de blistering.

Antes, Raikkonen había logrado pasar a Ricciardo y se colocaba como el máximo peligro de Verstappen. Había dos carreras, la del triunfo y la lucha por el Mundial, y bien lo sabía el germano de Ferrari, que olió sangre en Hamilton y fue con todo a por su rival por el título, al que pasó con un gran interior en la vuelta 39, después de haber pasado a un australiano que en la vuelta 54 se vio obligado a abandonar por un fallo de motor que lo dejó fuera, cuando ya había dicho adiós al podio.

Hamilton sufría mucho con las gomas y tuvo que parar por segunda ocasión antes del abandono de Ricciardo. Posteriormente, la carrera se estabilizó, con los Ferrari recortando vuelta a vuelta a un Verstappen que trataba de defenderse como podía. A falta de 8 vueltas, la diferencia de 7 segundos que tenía había reducido a 3, pero el neerlandés logró defender su posición con una espectacular gestión de neumáticos, demostrando que no solo es agresivo y rápido, sino también inteligente.

La enorme película que se vio en el circuito de Spielberg deparaba un final todavía más sorprendente, con Lewis Hamilton abandonando a falta de 6 vueltas para el final, dejando a los dos Mercedes fuera de carrera, algo muy raro de ver en la escudería más fiable de los últimos 4 años y que sirvió para cerrar un Gran Premio absolutamente loco en el que Hamilton tuvo la victoria a tocar y terminó fuera, entregando el liderato del Mundial a Vettel en una auténtica pesadilla.

GP Francia: Hamilton se hace grande en el desastre de Vettel.

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El inglés se impuso con facilidad en una carrera marcada por el accidente de Vettel y Bottas.

Lewis Hamilton tenía más de media victoria en el bolsillo tras hacerse con la pole en la sesión de clasificación del sábado en Paul Ricard, y el domingo, el británico sacó su martillo a pasear para dar un golpe sobre la mesa sin cometer un sólo error, ganando la cita gala con mucha contundencia. Victoria placida para el inglés con la que terminó con el sufrimiento de las dos citas anteriores y recuperó el liderato del Mundial con 14 puntos de ventaja, hurgando más que nunca en la llaga de Vettel, que fue quinto tras una gran remontada, minimizando su pérdida después de perder los papeles en la salida tocando a Bottas y arruinando su carrera y la del finlandés. Verstappen, con una carrera sin complicaciones, fue segundo por delante de un Raikkonen que le quitó el podio a Ricciardo al final gracias a una mejor estrategia.

Sebastian Vettel salía con ultrablando y por ello debía tirar al máximo en las primeras vueltas para tener opciones de ganar la carrera, y se pasó con su entusiasmo. Tanto es así que en la primera curva se llevó por delante a Bottas, causándole un pinchazo en la rueda trasera izquierda a Valtteri y provocando daños en el morro de su SF71H. Ambos pilotos tuvieron que entrar a boxes para arreglar sus monoplazas y Vettel salió a pista tras la salida del ‘Safety Car’ en la posición 17, justo delante de un Bottas que se ubicó último, en la 18ª, tras otro choque en la curva 3 entre Gasly Ocon que obligó a que saliera el Safety Car.

En este caso, el de Nastola se vistió de escudero del británico de forma literal, tapando al germano y permitiendo que Lewis saliera de Le Castellet con un grapado más de puntos que un Vettel al que este año le persigue la mala suerte. En sus naufragios en China y Azerbaiyán no tuvo nada de culpa y sin ellos debería ser todavía el líder destacado del Mundial, pero como los buenos o malos de las películas, Lewis nunca ‘muere’, parece tocado por una varita mágica y pese a que este curso su Mercedes ha empezado con un rendimiento inferior y no tan constante como el Ferrari, con problemas de equilibrio y de gestión de neumáticos en función del trazado. Y pese a ello, han pasado 8 carreras y Hamilton sigue al frente. Algunos lo llamarán la suerte del campeón. Otros, astucia y regularidad pese a no tener el mejor coche con diferencia como sí tenía en años anteriores.

GP Canada: Vettel, nuevo líder con su victoria 50.

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Hamilton quinto, se deja toda la renta.

Si Vettel hubiera pedido un deseo antes del GP de Canadá, posiblemente hubiera sido muy similar a lo que pasó el domingo en el Circuito Gilles-Villeneuve. Fin de semana redondo para el teutón, que dio un tremendo golpe en la lucha por el título conquistando su victoria número 50 en la F1 y celebrándola recuperando el liderato del Mundial, con un punto de ventaja sobre un Hamilton que sufrió de lo lindo para ser quinto. Vettel se impuso por delante de Bottas (2º) y Verstappen (3º) en una carrera liderada de principio a fin de forma muy cómoda por ‘Seb’, que no dio ni una sola opción a un Valtteri que no pudo hacer nada para defender el liderato de su jefe de filas en la general.

Si algo demostró la carrera del domingo es que el tiempo pone a cada uno en su lugar. Lewis ocupaba un liderato basado en la mala suerte que había tenido Vettel en China Bakú y en un espejismo vivido por los de Brackley con su superioridad en Catalunya, pero el germano supo esperar y en Canadá llegó su momento. Y no lo desaprovechó con una carrera basada en una buena salida y una carrera sin errores que terminó por desanimar a Bottas en su impotente intento de perseguir al coche ‘rojo’.

Lo vivido en Montreal era un momento que debía llegar tarde o temprano debido a los constantes problemas que los de Brackley siguen acumulando con la gestión de los neumáticos, su gran talón de aquiles y que de nuevo marcó el fin de semana de Mercedes. Hamilton empezó perdiendo su liderato antes del fin de semana con la mala elección de compuestos de su equipo, que dio alas a su rival teutón, que el domingo finalmente completó su remontada confirmando que este curso sí va en serio en la batalla por el campeonato ante el inglés. Con la victoria de CanadáFerrari volvió a ser el más rápido en un trazado de pura potencia, algo que en los años anteriores era un sinónimo claro de triunfo de los de la estrella. Los de Maranello están más fuertes y Vettel dio un golpe enorme a la moral del vigente campeón, metiendo más presión que nunca a las ‘flechas de plata’, de forma contundente, sin las dudas y titubeos del pasado curso.

Uno de los momentos más destacados de la carrera fue la batalla que protagonizaron Bottas y Verstappen en la salida, con el finlandés defendiendo su posición con muchas agallas ante el talento neerlandés. A partir de ahí, el ser una carrera a una parada impidió que hubiera más incertidumbre y tan sólo un accidente entre Stroll y Hartley en la primera vuelta puso algo de ‘picante’ al asunto con la entrada del ‘Safety Car’ en una cita de muy pocos errores.

GP Bahrein: Vettel sufre para ganar a los Mercedes.

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El germano tuvo que defender con uñas y dientes su triunfo en las últimas vueltas ante Bottas.

Vettel no podía hacer otra cosa que chillar tras pasar la línea de meta. Muy fuerte y de forma contundente. Sin articular palabra que se pudiera entender, con una fuerza igual que el mensaje que envió a Hamilton en este GP de Bahrein. Quiere volver a ser campeón del mundo y en Sakhir demostró que puede batallar con Mercedes en circuitos de motor y velocidad, y no sólo en carrera, sino también a una vuelta. Gritos de alegría, pero también fruto de la tensión y sufrimiento que pasó al volante de su SF71H. Parece que ni él se podía creer lo que había sufrido para ganar una carrera que incluso por algunos instantes parecía que podía perder de forma sorprendente. Aquello que le dio el triunfo en Melbourne Ferrari ante todo pronóstico, la estrategia, estuvo a punto de aguarle la fiesta a los de Maranello tras su doblete en clasificación. Vettel aguantó el tipo cerrando todas las puertas posibles ante un Bottas encendido y con neumático más joven al final de carrera y terminó celebrando un triunfo muy importante por delante del finlandés y de Lewis Hamilton. Segunda alegría consecutiva del año para Seb en las dos primeras citas (algo que no pasaba desde 2004), que le permite acercarse a tan sólo 2 victorias del podio de pilotos con más GP ganados en la historia de la F1 con 49, al acecho de Prost, que ocupa el tercer lugar con 51.

Ferrari se las prometía muy felices en Bahrein. Ocupaban la primera línea con Bottas tercero y Hamilton noveno. El escenario no podía ser mejor para los italianos, pero Mercedes estivo a punto de culminar su ‘vendetta’ tras la derrota moral que sufrió en Melbourne sorprendiendo con una carrera a una sola parada con sus dos coches. Antes, debían realizar una buena salida, y vaya si lo hicieron. Bottas endosó el primer golpe a los italianos adelantando a un blando Kimi en la primera curva mientras Hamilton salía como un cohete y en 5 giros ya ocupaba la sexta plaza. Lewis iba remontando posiciones fácilmente gracias a la superioridad de su Mercedes W09 y rápidamente estaba en la batalla por el podio tras alargar al máximo su parada con el neumático blandoY en ese contexto, Mercedes dio un giro a la carrera.

Bottas, en la vuelta 23, y Hamilton en la 31, colocaron neumático medio y se dirigieron a la caza de Ferrari, al que se le complicaban y mucho las cosas con el abandono de Raikkonen tras atropellar a uno de sus mecánicos en un error de equipo en su primera parada. Bottas sería segundo y Hamilton, tercero, con un gran ritmo y manteniéndose cerca a un Vettel que debía parar por el desfallecimiento de sus neumáticos pero que si lo hacía, sabía que perdía el triunfo. Le tocaba apretar los dientes y aguantar con un neumático blando que le duró nada más y nada menos que 39 giros. Vallteri entró en zona de DRS del germano en unas últimas vueltas de infarto pero el germano se hizo ancho y aguantó los ataques del de Nastola, que quería resarcirse de su error en la ‘qualy’ de Melbourne con un triunfo en un trazado que le gusta.

Bottas lo intentó en la frenada de la curva 1 en la última vuelta y Vettel tomó algo de ventaja al doblar a Fernando Alonso en el último giro para hacerse con un triunfo por el que sudó y mucho.

GP Australia: Golpe de teatro de Vettel ante Hamilton.

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El germano le ganó la partida al inglés en la estrategia.

Primera carrera del año y primera gran batalla entre los dos máximos aspirantes al título, Vettel HamiltonSebastian Ferrari sumaron su primera victoria en 2018 en el GP de Australia de Fórmula 1, un triunfo que va más allá de la pista, sino que afecta a lo moral a Hamilton Mercedes, que vieron como se le escapaba incomprensiblemente una carrera que tenían dominada al máximo. Los de la estrella se durmieron en los laureles defendiéndose de Raikkonen. Pero si algo no puedes hacer con un piloto como Sebastian Vettel es subestimarle, y esta vez, la suerte se alineó con el teutón con un ‘Virtual Safety Car’ que le hizo pasar de estar fuera del juego, a liderar la carrera para dirigirse a su victoria número 48 (se queda a 3 de las 51 de Prost) y celebrar su podio número 100 en la F1. La guinda al pastel de los de Maranello la puso Raikkonen con su tercera posición. Ricciardo fue cuarto y Alonso sorprendió iniciando su año del cambio con su nuevo McLaren-Renault con una quinta posición con más sabor a victoria que nunca.

Si el año pasado Hamilton se quedó sin victoria ante Sebastian Vettel ante todo pronóstico en Albert Park gracias a la estrategia, con un ‘undercut’ que dejó en la segunda posición al británico, este año la estrategia volvió a ser clave para Ferrari. Un año después, nuevo error de Mercedes Hamilton. Ferrari optó por una estrategia diferente con sus dos pilotos para tener más opciones. Mientras que con Raikkonen trataban de atacar a Hamilton con un ‘undercut’ inicial que obligó a parar pronto a Lewis para defenderse, Vettel alargó su parada esperando a que pasara algo que le diera ventaja. Y sucedió. El germano se aprovechó de la entrada de un ‘Safety Car Virtual’ para realizar su primer pit stop y salir justo por delante de un Hamilton que no entendía nada al ver como el alemán le pasaba a la salida de la calle de boxes.

“¿Qué ha pasado? Nadie me ha dicho que Vettel estaba en los pits. ¿He hecho algo mal? ¿Porque nadie me ha dicho nada? ¿Tenía que haber tirado más hasta la línea del Safety Car 2?”. El inglés no empujó al máximo hasta la segunda línea del safety car ubicada justo al lado de la salida del pit lane, lugar hasta el que podía haber ido a tope antes de bajar el ritmo para ajustarse al régimen del coche virtual.

Gran golpe de teatro en carrera que obligó a Lewis Hamilton a apretar al máximo para tratar de ganar la carrera pasando a Vettel en pista. Pero esta vez el daño ya estaba hecho. Lewis, con problemas de sobrecalentamiento en su motor, empezó su persecución con mucha cabeza y optó por el ‘party mode’ de su propulsor para las últimas vueltas. Pero esto no es clasificación y en carrera los de rojo son muy competitivos en cuanto ritmo y ni su mapa motor más agresivo pudo con la estrategia de los Ferrari. Primera carrera y primera batalla por un Mundial que se antoja muy competido.

GP Brasil: Vettel triunfa y Hamilton deslumbra.

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El alemán logró la quinta victoria de la temporada.

Por fin, Sebastian Vettel y Ferrari acabaron con la mala racha que les perseguía desde el parón veraniego. En el GP de Brasil de F1, el teutón de Ferrari logró su quinta victoria de la temporada tras una larga sequía que duraba desde el pasado GP de Hungría, justo antes de unas vacaciones de verano que no le sentaron nada bien a ‘Seb’ ni al equipo italiano. Después de aquel 30 de julio, tuvieron que pasar más de tres meses y medio para ver a Vettel de nuevo en lo más alto, un triunfo que sirve para que los italianos recuperen la sonrisa perdida tras perder el Mundial con una desastrosa gira asiática. La victoria de ‘Seb’ ante Bottas y Raikkonen fue una simple consolación para Ferrari, con el título ya en manos de Hamilton. Eso sí, la victoria del teutón tuvo a los dos pilotos de Mercedes como grandes cómplices: Bottas, muy blando en la salida dejando hueco al germano, y Hamilton, que de no haberse accidentado en clasificación, habría sido el gran favorito al triunfo.

Una victoria siempre provoca alegría, y en este caso, alivio. Pero si miramos fríamente lo ocurrido en Interlagos, Ferrari no debería estar muy feliz de su resultado. La explicación es sencilla, y es que Lewis Hamilton terminó a tan sólo 5.468 segundos de Vettel en carrera ¡saliendo desde el pit lane! e incluso estuvo a punto de adelantar a Raikkonen para subir al podio en las últimas vueltas. Para que entendamos la magnitud de la hazaña de Hamilton hay que mirar el resultado de Ricciardo, que sufrió un trompo en la primera vuelta con la que se fue hasta el fondo de la clasificación. Con una gran remontada, sólo pudo acabar sexto a más de 43 segundos de Lewis. Así pues, Hamilton demostró que la pareja que forma con su Mercedes W08 era imbatible en Interlagos en condiciones normales, no es de extrañar pues que se quedara unos segundos dentro de su monoplaza cuando la carrera ya había terminado, pensando en la gran ocasión que perdió con su error en la ‘qualy’ de sumar una victoria más a su tremendo palmarés.

Lewis pues, le sacó los colores a Ferrari pese a que estos se dedicaron a celebrar el resultado de sus pilotos, y lo visto sólo debe servir para que los del ‘cavallino Rampante’ se pongan la pilas de cara al 2018 si quieren realmente pugnar por el campeonato. A otro que le dio un severo tirón de orejas fue a Valtteri Bottas, que de nuevo volvió a decepcionar. Saliendo desde la pole y sin Hamilton en cabeza no pudo cumplir con su objetivo y dejó de nuevo latente que está a años luz del rendimiento de un Lewis que iba con el cuchillo entre los dientes.