Real Madrid 91-72 Valencia Basket: El Real Madrid hunde al Valencia en la noche negra de Doncic

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El Real Madrid coge aire en la Euroliga tras conseguir su segunda victoria consecutiva ante otro equipo español. El equipo de Pablo Laso venció con autoridad ante un Valencia competitivo que suma su décima derrota en la competición europea. La joven perla del Madrid, Luka Doncic, fue expulsado por dos técnicas en el segundo cuarto.

Demasiado bonito pintaba para el Valencia Basket en el inicio de partido para haber caído derrotado 19 puntos abajo en el marcador. El equipo naranja, que llegaba con una racha de 8 jornadas consecutivas sin vencer en Euroliga, arrancaba el encuentro con un nivel de acierto por encima del alcanzado en sus mejores sueños. Tal situación no permitió al Valencia Basket lograr una alargada ventaja en el electrónico debido a la actuación de Campazzo y a los buenos números en anotación del francés Caseur. De esta manera, el cuadro visitante se fue diluyendo de esa efervescencia inicial y el Real Madrid consiguió llegar al final del primer cuarto con una ventaja de 6 puntos, gracias también al triple conseguido por Luka Doncic a 10 segundos del final. El niño seguía haciendo de las suyas.

Sin embargo, no todo iba a ser de color de rosa para el joven esloveno. Quizá, su actitud, obligó a colorearlo de negro. Apenas transcurrido el primer minuto del segundo cuarto se produjo la jugada más polémica del encuentro. Doncic llega hacia canasta ante la defensa del ex barcelonista Tibor Pleiss y los colegiados señalan con rotundidad falta sobre el jugador esloveno. Estos no dudaron hasta que el jugador visitante se giró hacia uno de los árbitros mostrando su nariz ensangrentada. En ese preciso instante, las imágenes hicieron de jurado y señalaron jugada antideportiva para Luka Doncic. Dos tiros para Valencia, uno para Real Madrid y balón para los blancos. El marcador favorecía 8 puntos a los hombres de Laso, pero la jugada que acababan de presenciar marcaría el final del partido para ese jovencito que tanto deslumbra a Europa. Pese a levantar el WiZink Center con un nuevo triple asombroso, Doncic provocó su segunda falta técnica en una jugada de ataque. Aquella decisión, unida a las airosas protestas del jugador acabaron en su expulsión. Luka abandonaba la pista del WiZink enrabietado como si fuera un niño de su edad. Nos tenía muy mal acostumbrados. Tras esta decisión arbitral llegaron los momentos de dudas en el conjunto blanco que acumulaba 5 faltas a tan solo 4 minutos del descanso. Y entonces apareció San Emeterio. El veterano jugador del Valencia Basket arengó a los suyos adelántandolos en el electrónico con casi 8 puntos seguidos y una actuación estelar. El Valencia Basket había remontado, se colocaba dos arriba y se enganchaba al partido. Por desgracia para ellos, Campazzo y su recital volvieron a la pista, esta vez, acompañados de la muñeca mágica de Carroll. Dos triples seguidos de Jayce devolvieron la ventaja al Real Madrid, que llegaba al descanso venciendo 43-41.

La vuelta del túnel de vestuarios estuvo marcada por la agresividad en ambos conjuntos. El Madrid, después de ver dos faltas en menos de un minuto, obtuvo la misma reacción naranja. A estos se les fue de las manos cuando llegaron al bonus en tan solo tres minutos y medio. Este juego defensivo del Valencia les permitió seguir luchando por la victoria de la mano de Guillem Vives y la puntuación del recuperado Dubljevic. Finalmente, las esperanzas visitantes se acabaron hasta que apareció Tavares. El gigante pívot del Madrid se llevó absolutamente todo por los aires en este tercer cuarto, teniendo Vidorreta que dar entrada a Pleiss para que luchara junto al de Cabo Verde esos balones aéreos. Este último acabó penalizando a los visitantes con sus pérdidas en ataque.

El tercer cuarto acabó con ventaja de 6 puntos para los blancos dando entrada al cuarto que determinó la victoria local. Tan desorbitada fue la apisonadora del Real Madrid en ataque como alarmante la pasividad visitante en el tramo final del encuentro. Jeffery Taylor y Felipe Reyes pusieron el espectáculo final en el Wizink Center que acabó presenciando una nueva victoria blanca con 19 puntos de ventaja. En el bando naranja, en cambio, una nueva derrota deja al Valencia en plena crisis cuya mejor noticia es la recuperación del lituano Dubljevic, máximo anotador del partido con 18 puntos.

Real Madrid 97-95 Valencia: Poker en Copa del Rey para agigantar la leyenda.

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El Real Madrid amplió este domingo su leyenda al convertirse en el primer equipo en sumar cuatro Copas del Rey seguidas en el actual formato tras doblegar, en otro esfuerzo titánico, a un inmenso Valencia Basket que no pudo frenar un nuevo final explosivo de Sergio Llull, con los últimos diez puntos de su equipo (97-95).

Al nuevo éxito del conjunto que entrena Pablo Laso también contribuyeron de manera decisiva unos imperiales Anthony Randolph (20 puntos, siete rebotes y 27 de valoración) y Gustavo Ayón (18, 2 y 23), que minimizaron la exhibición del mejor hombre de la final, el montenegrino Bojan Dubljevic.

Los dos primeros clasificados al término de la primera vuelta liguera llegaban con trayectorias muy diferentes en su periplo copero. Los blancos tras necesitar sendas prórrogas ante Andorra y Baskonia, y los levantinos mostrando una mayor solvencia frente a Gran Canaria y Barcelona y con un menor desgaste físico.

La final, inédita en la historia de la competición, mostró de inicio a un Valencia Basket que atacaba con criterio y colgaba balones fáciles a sus hombres interiores, especialmente Dubljevic, mientras Fernando San Emeterio aportaba veteranía y puntos, lo que les puso por delante a las primeras de cambio.

Por el Real Madrid era Anthony Randolph, uno de los jugadores más en forma en esta Copa, quien mantenía a su equipo, junto a la batuta de un Sergio Llull que repartía juego con criterio. La buena mano del estadounidense aportó diez puntos en un entretenido primer acto.

El intercambio de golpes se traducía en alternativas en el marcador con exiguas ventajas para ambos, hasta que Gustavo Ayón, y Luka Doncic con un espectacular mate tras rebote, permitieron irse siete arriba a los campeones de las últimas tres copas, que acabaron el primer cuarto con buenas vibraciones (22-16).

Pedro Martínez ordenó en la reanudación una zona 2-3 que no impidió a su rival anotar en cada ataque, aprovechando la laxitud de un contrincante que rápidamente volvió a la defensa al hombre.

En un abrir y cerrar de ojos, el Real Madrid se vio diez arriba tras un triple de Llull (40-30, min 16), lo que obligó a los taronjas a un esfuerzo extra para frenar las acometidas blancas gracias a su mayor tensión defensiva.

Las tendencias no variaron y Jaycee Carroll empezó a engrosar sus estadísticas en una fase de intercambio de canastas que convenía más al juego madridista, con más hombres aportando en ataque, un inspirado Randolph (14 puntos y cinco rebotes al descanso) y una sólida defensa que a los valencianos les costaba doblegar.

No obstante, jugada a jugada fueron metiéndose en faena y tuvieron la habilidad de llegar al descanso con un resultado esperanzador tras sumar 29 puntos en el segundo parcial (47-45).

Tras el paso por vestuarios, Gustavo Ayón retomó protagonismo en el ataque blanco y mantuvo a los suyos por delante con varias acciones de mérito, doce puntos vitales en el tercer periodo y una lucha titánica con Dubljevic bajo los aros.

Los valencianos, al acecho durante nueve minutos muy igualados, lograron empatar el choque en el minuto 29, aunque Sergio Llull, con un triplazo sobre la bocina marca de la casa, insufló oxígeno antes del cuarto definitivo (74-71).

Sin un dominador claro, el partido seguía en un pañuelo cuando llegó el momento de la verdad. Sendos triples de Doncic y Carroll aliviaron al Real Madrid con seis minutos y medio por jugar, pero los levantinos no daban su brazo a torcer, demostrando carácter a raudales.

Un triple de Van Rossom elevó la tensión en el Buesa Arena y pronosticaba otro final ajustado (82-81, min 36), hasta que Llull, con ocho puntos consecutivos cuando más pesa la responsabilidad, empezó a encarrilar el título (95-89, min 39).

El Valencia no se rindió y, tras un triple de San Emeterio, llegó a tener el balón para ganar a nueve décimas del final, aunque Guillem Vives no tuvo tiempo para lanzar el triple y permitió al Real Madrid añadir una nueva Copa del Rey a su palmarés (97-95).

Valencia 75-94 Real Madrid: Llull bloquea y remata al Valencia.

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Una enorme segunda parte madridista, liderada por Sergio Llull (18 puntos) y Rudy Fernández (17), desequilibró el encuentro y le otorgó la segunda victoria al Real Madrid.

El base menorquín Sergio Llull lideró y condujo hoy al Real Madrid a una cómoda victoria en la pista de un Valencia Basket bloqueado y al que remató en el tramo final, cuando durante unos instantes pareció que podía revivir a base de casta (75-94).

Llull volvía a una de sus pistas fetiches y desde el principio se le vio cómodo. El partido arrancó al ritmo que marcó el balear y al Valencia Basket le costó muchísimo seguir su ritmo. Lo hizo, a trompicones, gracias a un par de arranques de genio de San Emeterio y acelerando al máximo de sus posibilidades el ritmo del choque.

Pero a los locales les costó estar cómodos. La decisión de Pablo Laso de que muchos de sus interiores no cambiarán tras los bloqueos alteró las rutinas del Valencia Basket y le dejó perdido en muchos de sus ataques (21-33, m.14).

El regreso a la pista de Guillem Vives le aclaró las ideas, Van Rossom le dio carácter y Luke Sikmauna referencia interior constante y con esas tres armas el Valencia Basket apretó al máximo el marcador (32-35, m. 19).

Viendo en riesgo buena parte de su trabajo, Laso echó mano del Chapu Nocioni, que aún no había jugado y el argentino no falló. En apenas tres minutos anotó siete puntos que permitieron a los visitantes llegar al descanso con una pequeña pero valiosa renta (36-42, m.20).

La reanudación repitió el guión del inicio del choque, es decir, el que quiso Llull. El balear puso en marcha a su equipo y minó la moral local con sus acciones individuales. Sólo Diot mantuvo viva la fe del Valencia Basket pero eso no impidió que los visitantes volvieran a escaparse (50-67, m.27).

Con el camino ya desbrozado, Laso lo puso en manos de Doncic y el esloveno respondió con creces. Y lo hizo tanto en defensa, taponando y reboteando, como en ataque, dirigiendo con brío y acertando en los tiros, como también lo hizo un certero Rudy Fernández (54-76, m.30).

Pero cuando parecía que el Valencia Basket había perdido toda esperanza, apareció Sato, inédito hasta ese momento, y los locales revivieron por unos minutos, aunque eso no supuso que realmente cuestionaran la victoria visitante.

Aunque al alero centroafricano se le unió un intenso Sikma, cuando el Real Madrid se vio en problemas se sostuvo con los rebotes de Felipe Reyes volvió a recurrir a Llull y el balear acabó con toda esperanza local con cinco puntos consecutivos.

Valencia Basket 94-95 Real Madrid: Llull noquea al Valencia con un triplazo sobre la bocina.

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Victoria del Real Madrid ante un gran e intenso equipo de Pedro Martínez resuelto en un final antológico con un canastón del base blanco.

Intenso y vibrante duelo en las alturas de la Liga. Se vaciaron Valencia y Real Madrid en la Fonteta para regalar un partido de altísimo nivel tanto en lo físico como en lo técnico. La pujanza local en la primera parte fue una losa difícil de levantar para los de Laso. Sin embargo, la historia se fue a unos segundos finales emocionantes con sólo dos puntos de renta para los de Pedro Martínez. Llull rescataba a los madridistas. Primero, empató. Sólo restaban tres segundos. Y Diot anotó en la pintura. Poco menos de dos segundos y Llull desde su campo lanzó y marcó un triplazo sobre la bocina para el triunfo final del Real Madrid ante el líder (94-95).

Asistió el Valencia a la cortesía del saludo al campeón de la Copa del Rey, pero en cuanto arrancó el partido el conjunto de Pedro Martínez se mostró enchufadísimo. Impecables los valencianos en los primeros minutos, en los que se mostraron incontestables en el perímetro. Y la intensidad local, además del crecimiento madridista según progresó el primer cuarto, dejó un basket de altísimo nivel, en el que siempre fue por delante el quinteto «taronja», guiado por Diot y con un Hamilton voraz, y un Madrid que entró bien en el intercambio de canastas. Subrayaban los locales esa imagen que ha ido remarcando a lo largo de la temporada de equipo sólido en defensa y preciso en ataque.

Procuraron acercarse los de Pablo Laso con mayor intensidad. Pero recuperó las mejores sensaciones el equipo local en defensa y en el rebote defensivo para arrear de nuevo con un Rafa Martínez muy metido que endosó cinco puntos consecutivos, que llevaron al técnico blanco a pedir tiempo muerto. Andrés Nocioni buscó activar al Madrid con un triple, replicado por los libres de Lucic, pero hubo otro triple del argentino. Y la intensidad del juego se mantuvo. Doncic intentó contrarrestar a los valencianos y Nocioni mantener el pulso, al que replicó Dubljevic. Pero el conjunto local no bajaba el ritmo. Quiso despedir Nocioni con un triple el segundo cuarto, pero Shurna contestó con otro tiro de tres sobre la bocinapara mantener una diferencia de diez puntos en el marcador.

Arrancó la segunda parte con un interesante duelo en la pintura entre Bojan Dubljevic y Gustavo Ayón. La brega entre el montegrino y el mexicano fue una de las atracciones de un partido que intentaron dirigir Vives y Llull, mientras Rafa Martínez, que firmó un extraordinario partido, y Sato, quien dio señales de recuperar sus mejores sensaciones, dejaban sus fogonazos de tres puntos. El Madrid, más solvente en el tercer cuarto, se acercó en el marcador (a cinco puntos) con una recuperación de Maciulis, que se asoció con Llull y éste habilitó al de Kaunas para soltar un triple previo a un tiempo muerto (a 2:46 del final del tercer cuarto). Carroll, con cinco puntos consecutivos, reducía la distancia a cuatro puntos, pero Shurna, con un triple, y Hamilton, desde la pintura, replicaban para los «taronja» y mantenían la ventaja en nueve puntos.

Rivers y Lllul lograban un parcial de 0-5 para arrancar el último cuarto. Se frenó el tanteo y a 7:18 le señalaban una personal intencionada a Hamilton, pero la renta obtenida por los blancos fue de un punto en los libres de Rivers. Un gancho de Dubljevic y un triple de Stefansson le daba una renta de siete puntos a los de Pedro Martínez camino del ecuador del último cuarto. Manejó buenos porcentajes en tiros de tres el Valencia. El Madrid volvió a responder. Y en el intento de reacción local, Nocioni se apuntó un tapón ante Dubljevic. No le gustó nada a Sikma, que escribía otro triple en la estadística y dos puntos más para marcar nueve puntos de diferencia a falta de menos de cuatro minutos. Manejó el Valencia posesiones largas ya en los últimos minutos, mientras el Madrid, por momentos, necesitó más precisión y paciencia.

A un minuto del final, la diferencia se ajustaba a dos puntos para los locales tras un triple de Llull. Los segundos finales fueron vibrantes. Y ambos les pudieron los nervios en la elección de las mejores opciones. Llull empataba a tres segundos. La secuencia fue antológica. Replicó Diot desde la pintura y el Valencia se vio ganando. Sacó rápido el Madrid y Llull lanzó desde su campo y anotó un triplazo ganador sobre la bocina.

Real Madrid 82-88 Valencia Basket: El Hamilton del baloncesto estropea la fiesta.

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El Real Madrid evidenció este domingo en su debut liguero su falta de frescura y arrancó el curso con una derrota en casa ante un Valencia Basket más entonado en el que destacaron Justin Hamilton y Bojan Dubljevic, con 26 y 21 puntos, respectivamente.

Tras un verano muy cargado para la mayoría de sus jugadores y una pretemporada en la que tuvieron que disputar la final de laCopa Intercontinental en Brasil y afrontar en pocos días la Supercopa y el amistoso ante los Boston Celtics, los jugadores blancos demostraron que aún les falta para llegar a ser el poderoso equipo que el año pasado ganó todos los trofeos que disputó.

Tras unos primeros minutos de tanteo, con mínimas rentas para los madrileños, un parcial de 8-0 que culminó Gustavo Ayónestableció las primeras ventajas claras para los locales, que parecían arrancar más metidos en el choque (18-9, minuto 7).

La conexión entre el pívot mexicano -con diez puntos en el primer cuarto- y Sergio Llull daba sus frutos, aunque el Valencia Basket seguía al acecho y logró acercarse al final de los primeros diez minutos (20-17) tras un parcial de 2-8 a su favor.

Sin embargo, un preocupante apagón anotador de los de Pablo Laso en la reanudación, con tres minutos y medio sin anotar y tan solo cinco puntos en otros tantos minutos, empezó a otorgar pronto las primeras ventajas a los levantinos, con Bojan Dubljevic y Justin Hamilton como destacados referentes ofensivos.

El actual campeón pagó su falta de frescura y de ideas en ataque -con un solo triple de nueve intentos en los primeros veinte minutos- con un parcial en contra de 5-17 en el ecuador del cuarto. Aunque se llegó a acercar a dos puntos, sendos triples de Dubljevic y Stefansson dejaron la diferencia en ocho al descanso (37-45).

El Real Madrid había encajado 28 puntos en diez minutos y tocaba remontar. En un minuto y medio de la reanudación endosó a su rival un 7-0 que le ponía a tiro, aunque los de Pedro Martínez, con triples de Rafa Martínez y Guillem Vives, volvían a respirar poco después (44-53, minuto 24).

Hamilton seguía haciendo daño desde todas las posiciones y completando una gran actuación. Un mate suyo situó en diez la diferencia y obligó a los anfitriones a apretar los dientes en defensa para, punto a punto, remontar hasta volver a ponerse por delante tras un parcial de 14-2 (62-60, minuto 30).

Tras muchos minutos por delante en el marcador, los valencianos no querían tirar por la borda el trabajo realizado y salieron más inspirados al último acto (67-72, minuto 34), aunque la historia se repetía y el Real Madrid volvía a tomar la delantera a tres minutos del final.

Sin embargo, en los momentos decisivos la inspiración volvió al equipo valenciano, que supo jugar mejor sus posesiones para apuntalar un esperanzador triunfo ante el actual campeón del torneo y cobrarse de paso su particular venganza tras la polémica semifinal liguera del curso pasado.