Federer alcanza su Final número 30 en Grand Slam.

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El suizo busca su sexto Open de Australia y defender su corona.

Llegar a una final de Grand Slam es un camino que sólo unos pocos privilegiados han vivido. Roger Federer es el mayor de los afortunados pues este domingo disputará su final N° 30 (¡30!) en uno de los cuatro torneos grandes. Nadie más que él ha estado en tantas citas decisivas. Ningún hombre tiene más títulos major que él y en dos días buscará su corona No. 20. Un número redondo. Una cifra mágica.

La manera en la que alcanzó la Final fue del todo inesperada. El suizo se encontró con un Chung que no pudo continuar por problemas en el pie (ampollas) y tuvo que retirarse cuando Federer dominaba por 6-1, 5-2 y RET.

Ante Chung, el suizo impuso jerarquía y experiencia. Su primer deseo fue restar en lugar de servir para entrar en el partido. Romper el hielo le correspondía al debutante. Federer quebró de entrada e impuso un correctivo de 6-1 en 33 minutos con tres quiebres.

El segundo set no mejoró para el surcoreano, que mermado físicamente vio cómo con bolas a media pista y variedad de alturas, Federer dictaba los puntos a su antojo. Bajo techo, además, el suizo se creció. Si fuera de la Rod Laver la tormenta era protagonista en el Día de Australia, bajo el paraguas del techo Federer fue un huracán para su rival, que no pudo continuar.

“Es agridulce llegar de esta manera a la final”, apuntó Federer. “Le deseo todo lo mejor a Hyeon. Sé lo difícil que es jugar con ampollas en el pie y es mejor parar antes de hacerse más daño. Le espera un futuro brillante por delante. El Top 10 seguro, pero no quiero ponerle demasiada presión”.

El dato curioso: Con 36 años y 173 días, Federer es 14 años y 284 días más mayor que Chung, que tiene 21 años y 254 días. Es la primera vez que habiendo tanta diferencia de edad, el veterano es quien se ha llevado el duelo de semifinales.

Un imponente Nadal avanza a la Final.

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El español remonta ante Del Potro y peleará por su tercer US Open.

Imponente. Así es como Rafael Nadal llegó a la Final del US Open. El español se llevó el duelo de Semifinal ante Juan Martín del Potro remontando una manga de desventaja. Tras más de dos horas y 31 minutos de encuentro, el No. 1 del mundo se impuso por 4-6, 6-0, 6-3 y 6-2.

De esta manera, Nadal eleva a un 23-3 en partidos de Semifinal en Grand Slam, 4-2 en el US Open, por lo que competirá en su Final No. 23 de un grande, con un récord de 15-7. El campeón de 15 Grand Slam buscará el próximo domingo distanciarse aún más de Pete Sampras, a quien ya superó en la lista histórica de títulos grandes, quedándose sólo por detrás de Roger Federer y sus 19.

Era el decimoquinto capítulo de la rivalidad entre el español y el argentino, con una ventaja de 8-5 en el head to head a favor de Nadal. Sin embargo, Del Potro contaba con un 5-4 a favor sobre pista dura y sobre todo, sumó como victoria el enfrentamiento más reciente entre ambos en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Río.

También comportaba un rematch de la Semifinal de 2009, año en el que Del Potro logró su único Grand Slam. En esa ocasión, el argentino superó a Nadal por un triple 6-2. Esta vez el guión fue distinto.

Un break fue suficiente para que Del Potro, que no concedió una sola de break en el parcial, se llevase la primera manga ante Nadal. El intercambio de golpes más natural se dio con la derecha zurda del español y el revés de Del Potro, que supo resistir del que a priori es su golpe menos bueno hasta poder confirmar con su derecha el golpe ganador. Pero también los hubo de revés.

La respuesta de Nadal no se hizo esperar en la segunda manga. En la primera ocasión de break que dispuso en todo el partido, quebró a Del Potro para ponerse con un 3-0 de entrada. El correctivo no quedó ahí, y con el argentino más desconcentrado, Nadal puso una marcha más. Y cuanto a más fue el español, a menos lo hizo el argentino. Contundente 6-0, con 13 golpes ganadores por sólo un error no forzado, para poner tablas y empezar un nuevo partido.

En el nuevo escenario, Nadal ejerció de No. 1 del Ranking ATP. Un parcial total de 9-0 entre el segundo set y el tercero puso al español con todo de cara, mientras Del Potro trató de detener el tren al poner el primer juego de su raqueta en el tercer set. Sin embargo, Nadal ya había cogido carrerilla. El español no dio opción.

Ya en la cuarta manga, Nadal quebró en el tercer juego y aceleró hacia la Final sin mirar atrás. El primero fue en 2010 ante Novak Djokovic. El segundo tres años después ante mismo rival. Y en 2017, Nadal peleará por su segundo Grand Slam del año, en su tercera Final de un grande del curso. Buscando el triplete en Flushing Meadows. Su rival será alguien a quien conoce desde niño, el sudafricano Kevin Anderson, con quien tiene un cara a cara favorable de 4-0.

Este 2017 está siendo un año para enmarcar para el español. Campeón en Montecarlo (v. a Ramos Viñolas), Barcelona (v. a Thiem), Madrid (v. a Thiem), Roland Garros (v. a Wawrinka) y finalista en el Abierto de Australia (p. ante Federer), Acapulco (p. ante Querrey) y Miami (p. ante Federer), Nadal buscará el quinto título del curso. El mallorquín va por más.

Federer vuelve a la Final de Wimbledon.

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El suizo venció a Tomas Berdych en Semifinal y luchará con Marin Cilic por ganar el octavo título de su carrera en el torneo.

Roger Federer sigue encantando sin necesidad de desgatarse. Este viernes, aunque por primera vez en dos semanas pasó la barrera de las dos horas de juego (2h18m), superó 7-6(4), 7-6(4), 6-4 al checo Tomas Berdych para alcanzar su undécima Final en Wimbledon y ganar el partido No. 90 de su carrera en el torneo. El suizo llega a 26 sets adjudicados de manera consecutiva contando también los partidos del ATP 500 de Halle que conquistó antes del tercer Grand Slam del año.

Tal vez fue el encuentro menos cómodo de Federer en dos semanas: abanicó bolas, intentó sorprender con drops que no tocaron la red, se reprochó en voz alta en varios fallos. De hecho llegó por primera vez a 20 errores no forzados (cometió 15 en 2R ante Dusan Lajovic). Pero esa incomodidad no le impidió mandar en la mayoría de los puntos ni tampoco deleitar al público con sus golpes fantásticos. En total se apuntó 53 tiros ganadores.

Habrían sido más, también habría errado menos, si Tomas Berdych no hubiera representado la gran amenaza que fue este viernes, fastidiando al suizo con su potencia (conectó 9 aces y 31 winners), también exigiéndolo a que usara todo su repertorio para vencerlo. Por eso todos los sets se definieron por pequeños detalles.

Después de una ruptura por cada lado en la primera manga, el tie-break se desequilibró por un error no forzado de derecha del checo en el 4/3. En la segunda manga volvieron al desempate luego de tres break points sin convertir y en el 1-1 fue un tiro ganador de revés de Federer el que marcó el primer mini quiebre, definitivo para encaminarse a la victoria.

En el último set, el tercer cabeza de serie rompió la paridad quebrando por segunda vez en el partido. En el séptimo juego se aprovechó de tres errores rivales y una volea ganadora. Y esta vez, a diferencia de la primera manga, sí pudo sostener la ventaja para evitar el desempate y quedarse con el triunfo No. 19 ante Tomas Berdych. Para así sacar revancha de la derrota en los Cuartos de Final de Wimbledon 2010.

Con esta victoria (la No. 1,110 de su carrera), el suizo se convierte en el segundo jugador más veterano (35 años y 342 días) en alcanzar una final de Wimbledon, tras Ken Rosewall que fue subcampeón en 1974 (con 39 años y 246 días). Además, luego de superar por octava vez consecutiva a Berdych, vuelve más inalcanzable su récord en clasificaciones a finales del torneo, con 11 en total, y también de Grand Slams, con 29.

En la siguiente ronda medirá a Marin Cilic, contra el que tiene récord positivo de 6-1. Los dos últimos duelos entre ambos han sido clave en la confrontación. En los Cuartos de Final de Wimbledon 2016, el suizo remontó un 0-2 en sets y salvó tres match points, mientras que el croata se impuso en la Semifinal del US Open 2014 antes de ganar su único título de Grand Slam. Quien gane este domingo, se llevará un cheque de £2.2m.

Federer, que busca su octava corona en Wimbledon y la No. 19 en Grand Slams, deberá ser campeón para pasar a Stan Wawrinka y Novak Djokovic, y así aparecer el próximo lunes como el nuevo No. 3 del Ranking ATP. Además, quedaría a 1,205 puntos del No. 1 Andy Murray y con muchas posibilidad de desbancarlo teniendo en cuenta que no defiende puntos hasta el final de temporada.

Nadal alcanza su décima Final en Roland Garros.

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El español se medirá a Stan Wawrinka por la Copa de Mosqueteros.

Rafael Nadal impuso su ley en Roland Garros. Y lo hizo como nueve veces campeón con hambre de ‘La Décima’. El español superó a un gran Dominic Thiem, que venía de destronar al vigente campeón Novak Djokovic, y tras dos horas y 7 minutos, apurando la luz antes del anochecer, venció por 6-3, 6-4 y 6-0.

Siempre que llegó a la final, Nadal alzó la Copa de Mosqueteros. Y esta vez, igual que en 2008, 2010 y 2012, lo hace sin ceder un set y con tan solo 29 juegos perdidos, su récord personal antes de llegar a un partido decisivo en París (Borg aún posee el récord absoluto con 27 en Roland Garros 1978). El español se convirtió en el tercer hombre en la historia en alcanzar diez finales de un mismo torneo, uniéndose a Bill Tiden (10 finales de US Open) y Roger Federer (10 finales de Wimbledon).

Los dos jugadores llegaron a la semifinales en un excelente estado de forma. Ambos como líderes en victorias sobre tierra batida en esta presente temporada, los dos con 22 triunfos. Thiem llegaba con el título de Río de Janeiro (v. a Carreño Busta) y las finales de Barcelona y Madrid en el bolsillo, mientras Nadal lo hacía con los títulos de Montecarlo, Barcelona y Madrid.

Se trataba del cuarto enfrentamiento entre español y austríaco en este 2017, todos sobre tierra batida, todos en torneos consecutivos. En Barcelona y Madrid, Nadal impuso la ley del local. En Roma, Thiem fue superior. El objetivo del pupilo de Günter Bresnik no era otro que unirse a Novak Djokovic y Gastón Gaudio como únicos hombres capaces de ganar en tres ocasiones o más a Nadal en su arcilla.

Pero la misión era harto complicada. Eso no impidió que Thiem arrancase el encuentro con break a favor. El español respondió de inmediato con un parcial de 3-0 y dos breaks que le sirvieron para hacerse fuerte. En su territorio fetiche. En 47 minutos, el primer set más largo para el mallorquín en lo que va de torneo, Nadal se hizo con la manga inicial disparando 9 golpes ganadores y una resistencia desde el resto que llevó a Thiem a cometer 15 errores no forzados.

Ahora sí, el objetivo se volvía hito aún por conquistar. En sus 100 victorias previas en tierra al mejor de cinco sets (de 102 posibles), Nadal había ganado siempre tras llevarse el primer set.

En la segunda manga, Thiem vio como cada vez era más y más difícil ganar un peloteo a Nadal. El español se iba sintiendo cada vez más fuerte y el austríaco se vio obligado a arriesgar demasiado. El nueve veces campeón, que conoce cada rincón de la Chatrier, se hizo con un break tempranero y desde la ventaja, fue creciendo en jerarquía. Thiem dio un paso al frente, menos alejado de la línea de fondo, pero Nadal seguía cual muro infranqueable. Cerró sin apuros la segunda manga, donde sólo cometió seis errores no forzados.

Inspirado, Nadal fue un huracán incontrolable. Y nada más empezar el tercer set, cuando el sol ya caía, quebró de nuevo a Thiem y se encaminó hacia la final pisando el acelerador con tremenda autoridad. Sin mirar atrás.

Stan the man, el rival de la final. En el partido decisivo le espera el campeón de 2015, ganador de 3 Grand Slam: Stan Wawrinka. El suizo se impuso en una épica semifinal a cinco mangas al Número 1 del Ranking ATP Andy Murray (6-7(6), 6-3, 5-7, 7-6(3) y 6-1) y disputará su segunda final en el Bois de Boulogne.

Si bien Nadal domina el head to head por 15-3, Wawrinka se llevó la única final de Grand Slam que han disputado entre ambos. Fue en 2014, en el Open Australia, cuando el suizo se coronó por primera vez en la categoría.

Atletico Madrid 2-1 Real Madrid: La duodécima espera en Cardiff.

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Los rojiblancos estuvieron cerca de la machada con un inicio eléctrico, pero Isco calmó los ánimos y los de Zidane consiguieron alcanzar la Final.

El Real Madrid luchará por lograr la duodécima en la Final que se celebrará en Cardiff y que jugará ante la Juventus. El equipo blanco hizo bueno el 3-0 obtenido en la ida y el Atlético no fue capaz de remontar la eliminatoria.

Los rojiblancos salieron al partido en tromba empujados por un Calderón que alentó a su equipo de principio a fin. El milagro parecía más cerca al cuarto de hora de encuentro. A los doce minutos Saúl Ñíguez adelantó a los suyos con un cabezazo, y pocos instantes después Griezmann anotó desde el punto de penalti el 2-0.

Apenas había empezado el duelo y el Atlético ya estaba a solo un gol de igualar las semifinales. Pero tras el segundo gol el equipo de Simeone reculó y el de Zidane sacó calidad para hacerse con el balón. Al borde del descanso, los blancos sentenciaron la elimiantoria. Karim Benzema realizó una jugada espectacular para ceder el balón a Kroos, Oblak rechazó el disparo del alemán y fue Isco el que cazó el esférico para poner el 2-1.

El tanto del malagueño fue un jarro de agua fría para el Calderón. En la segunda mitad los de Simeone lo intentaron de todas las maneras, pero el gol para recortar distancias no llegó. 2-4 en el total de la eliminatoria que sirve al Madrid para buscar su duodécima Champions. Delante estarán Buffon, Dani Alves, Dybala y compañía.

Juventus 2-1 Monaco: Pase certificado a Cardiff.

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El equipo italiano accedió al partido decisivo tras derrotar por 2-1 a Monaco. El 3 de junio estará en Galés en busca de su 3ª Champions.

El Juventus Stadium entonó fuerte el himno de la máxima competición europea, consciente de que la revancha de este martes entre su equipo y Monaco iba a resultar un trámite tras el gran trabajo realizado en la ida, y a modo de pálpito de lo que será el partido final.

“¡The Chaaaaaampioooons!”, se escuchó fuerte de parte del efervescente público italiano, que tapó la canción oficial de la Liga de Campeones y le hizo sentir a los suyos el deseo de coronarse en esta edición 2016/2017. Y la Vecchia Signora retribuyó con su sólido trabajo en el terreno de juego: triunfo 2-1 en casa para firmar un global de 4-1.

Pese a sufrir el asedio en los primeros minutos de un conjunto monegasco que fue hacia adelante con paciencia, los de Massimiliano Allegri inclinaron la balanza de a poco hacia su favor. Fue así como lucieron su buen toque de pelota y generaron ocasiones que no pudieron capitalizar Mario Mandzukic y Miralem Pjanic.

Hasta los 32 minutos de juego, cuando una notable acción colectiva que hizo llegar el balón de izquierda a derecha tuvo como destinatario a Dani Alves, el hombre de la semifinales, el mismo que le había servido las dos asistencias a Gonzalo Higuaín para su doblete en la ida. El centro desde la derecha del brasileño fue exacto, el croata Mandzukic lo cabeceó y, después de ser tapado por el portero Subasic, en segunda instancia empujó para inflar la red y desatar el festejo.

Para coronarse como la figura de los 180 minutos que tuvo la serie semifinal, Alves apareció en el borde del área grande para recepcionar un rebote: tomó la pelota de aire y la misma viajó hacia la portería vacía, para sentenciar la historia y transformar Turín en una verdadera fiesta.

Los de Leonardo Jardim fueron al frente por la propia necesidad, el conjunto bianconeri controló el resultado y no pasó sobresaltos pese al descuento del joven estrella Kylian Mbappé, quien sopló el balón hacia la red tras el envío de Joao Moutinho a los 23′ de la segunda mitad.

Juventus se clasificó hacia la 9ª final de su historia y el próximo 3 de junio esperará en Cardiff el Real Madrid. Con su firmeza, orden y oportunismo, el equipo italiano tiene argumentos para bañarse de gloria por tercera vez en la Champions.

Monaco 0-2 Juventus: Higuain quiere citarse con su ex equipo en Cardiff.

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Con el aporte goleador del Pipita y una actuación memorable de Dani Alves, la Vecchia Signora se impuso en el Louis II y puso un pie en la final.

Tan impensado como casi perfecto fue el viaje de la Juventus a Monaco. La Vecchia Signora, multicampeón en Italia pero en deuda a nivel europeo más allá de la final del 2015, jugó un partido soñado para quedarse con el triunfo por 0-2 y encaminar su serie, con destino final en Cardiff, donde muy probablemente enfrente a Real Madrid, que también ganó de forma contundente.

Si bien la imagen del partido es la de Gonzalo Higuaín con la boca llena de gol dos veces, lo de Dani Alves también rozó la perfección: el brasileño fue una daga en el corazón monegasco permanentemente por la derecha y así llegó el primer tanto, con un taconazo para que el Pipa defina a la carrera y deje sin respuesta a Subasic.

Con estilos bien opuestos, el fresco juego del líder de la Ligue 1 chocó con la rudimentaria y sólida defensa italiana. Así, Falcao quedó inmerso en la telaraña formada por Chiellini, Bonucci y Barzagli, mientras que Mbappé, el joven apuntado para ser decisivo, tampoco logró gravitar.

La segunda parte tuvo una tónica similar, cuando los locales salieron a buscar el empate y dejaron los espacios para que Alves vuelva a dejar un surco, largue su centro cruzado e Higuaín se anticipe al portero. Ventaja de dos y momento a la medida de la Vecchia Signora, cerrando el partido y con la posibilidad de Buffon de lucirse con algunas paradas que hacen olvidar sus casi 40 años.

Ni el más optimista bianconero se imaginaba que la revancha en Turín dentro de una semana sería con tal diferencia a favor para empezar a sentirse finalista, donde buscará la revancha de la derrota ante Barcelona hace dos años y, en caso de encontrarse con Real Madrid, reeditar la final de 1998 que quedó en manos merengues.

Real Madrid 3-0 Atletico Madrid: Cristiano Ronaldo encarga una final.

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Un hat-trick del portugués deja la Semifinal encarrilada para el conjunto blanco.

El Real Madrid se impuso al Atlético de Madrid en la ida de las semifinales de la Champions League con una soberbia actuación de Cristiano Ronaldo.

El conjunto blanco salió muy enchufado al encuentro y en la primera parte pasó por encima del equipo rojiblanco. Cristiano Ronaldo abrió el marcador en el minuto 10. Casemiro puso el balón desde la derecha al punto de penalti y el ‘7’ saltó más que nadie para rematar de cabeza al fondo de la red.

En la segunda mitad el Atlético buscó entrar en el partido, pero lo cierto es que el equipo de Diego Simeone nunca acabó de estar bien plantado en el Santiago Bernabéu. A poco más de quince minutos para el final Cristiano Ronaldo aprovecharía un rechace para fusilar a Oblak desde la frontal y poner el 2-0.

Llegando ya al final del partido, cuando el Atlético buscaba un 2-1 que le diera vida a la eliminatoria, otra vez Cristiano vio puerta tras una gran jugada de Lucas Vázquez. Ocho goles de CR7 entre cuartos y semifinales. El luso quiere otra Champions, y de momento ya ha encargado una final en Cardiff.

Baskonia 99-103 Real Madrid: La fe del Real Madrid obra otro milagro.

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El Real Madrid volvió a tirar de fe y de orgullo para derribar este sábado tras una prórroga, como ocurrió el jueves en Cuartos de Final, la férrea resistencia de un bravo Baskonia que tuvo el partido en sus manos y acabó sucumbiendo ante un rival que buscará este domingo su cuarta Copa del Rey consecutiva.

La madurez de un inmenso Luka Doncic, los puntos de Anthony Randolph y la sangre fría de Sergio Llull en los momentos decisivos de la primera Semifinal fueron demasiados obstáculos para un equipo vitoriano que lo dio todo pero acabó desfondado en un duelo vibrante.

Al ritmo que marcaba Shane Larkin, defendido de salida por Carroll, y aprovechando el poder reboteador de Johannes Voigtmann, el Baskonia arrancó con mínimas ventajas que pudo contrarrestar de inicio Felipe Reyes bajo los tableros.

La igualdad en la pista se reflejaba en el marcador. El partido era de alto nivel, lucha a raudales y máxima intensidad en ambas zonas.

Tras su salida a pista, Andrea Bargnani dio oxígeno a los suyos con dos de los cuatro triples que permitieron a los locales finiquitar el primer cuarto con cinco de ventaja (20-15).

El Real Madrid metió una marcha más en un segundo acto casi perfecto, selló al máximo su defensa y atacó con más criterio y velocidad hasta sumar un parcial de 10-2 adornado con sendos ‘alley-oops’ que le devolvió el mando del partido.

Larkin reaccionó y sumó cinco puntos que fueron rápidamente respondidos por Luka Doncic. Baskonia empezó a dudar y Anthony Randolph le castigó con dos triples consecutivos que ampliaron la herida abierta en la defensa baskonista.

El estadounidense hizo mucho daño, al igual que un Doncic soberbio que dio todo un recital. La joven perla eslovena aportó 13 puntos, tres rebotes, dos asistencias y 16 de valoración en un segundo cuarto para enmarcar que los madridistas dominaron claramente (29-15) y que les permitió llegar al descanso con nueve de ventaja (35-44).

No bajaron los de Pablo Laso el ritmo en la reanudación y llegaron a gozar de ventajas de hasta 13 puntos. Baskonia, al verse contra las cuerdas, tiró de orgullo, selló al máximo sus líneas defensivas y volvió a meterse en el partido tras una brava reacción liderada por Hanga que le otorgó un 13-2 de parcial (48-50, min 25).

En el ecuador del tercer acto, empezaba un partido nuevo. Llull y Rudy Fernández golpearon con sendos triples y cada error de los vitorianos era castigado en la siguiente jugada, aunque supieron mantenerse en el partido a base de raza (64-68, min 30).

Con un 12-4 de inicio en el último cuarto, Baskonia recuperó muchos minutos después el mando en el marcador y, sobre todo, la sensación de que podían meterse en la final gracias a su mejor hombre, Rodrigue Beaubois (76-72, min 34).

El Real Madrid andaba menos fino y el Buesa Arena empujaba a los suyos como en las grandes ocasiones. Beaubois y Doncic, inmensos en ataque, mantuvieron un intenso duelo anotador del que salía mejor parado el equipo vasco, con rentas de ocho puntos a tres minutos del final y su acierto en el triple como su mejor argumento.

Hasta que, como suele ocurrir, apareció Llull y con siete puntos seguidos empató a 89 a medio minuto del final. Larkin falló el triple que le hubiera dado el triunfo y no pudo evitar la prórroga.

En el tiempo extra el base balear siguió caliente, disfrutando como nadie en esos escenarios, a lo que se sumó la oportuna aparición del mexicano Gustavo Ayón que sacó oro en dos jugadas de 2+1 a las que ya no pudo responder un Baskonia que lo dio todo y tendrá que esperar para levantar su séptima Copa del Rey.

Un épico Nadal resiste y avanza a la Final.

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Victoria de Rafael Nadal frente a Grigor Dimitrov en un épico partido a cinco sets. El español se cita con Federer en el partido decisivo del Open Australia.

Rafael Nadal no quería perderse una oportunidad como la que tenía delante. Regresar a una final de Grand Slam por primera vez desde 2014. Pelear por su 15º Grand Slam. Encontrarse frente a frente con su rival más especial. Y en un partido en el que tocó pelear y exigirse al máximo, se impuso a Grigor Dimitrov por 6-3, 5-7, 7-6(5), 6-7(4) y 6-4 en casi cinco horas de batalla para citarse con Roger Federer en la final de finales.

El campeón de 2009 (v. a Federer) llega a una final de Grand Slam por primera vez desde que se coronase en Roland Garros 2014 (v. a Djokovic) y disputará su cuarta final en Melbourne Park, donde también disputó la ronda decisiva en 2012 (p. ante Djokovic) y 2014 (p. ante Wawrinka). Con esta final, además, se convierte en el octavo hombre en la Era Open en disputar mínimo 4 finales en Australia, empatando con Agassi, Lendl y Wilander.

Final No. 21. Nadal llegó con un espectacular récord de 20-3 en semifinales a su encuentro ante Dimitrov y cumplió con la probabilidad. Así, avanzó a su final No. 21 en Grand Slam, igualando a Djokovic en segunda posición en finales grandes por detrás de Federer (28). La final tiene además una meta histórica. De hacerse con el título, Nadal se convertiría en el primer hombre en la Era Open (y tercero en la historia) en ganar los cuatro Grand Slam dos veces.

Un partido trepidante. El primer set arrancó con un Dimitrov que salió a por todas. El búlgaro se hizo con dos bolas de break en el juego inicial, pero una a una, Nadal las neutralizó. En el cuarto juego, fue el español quien encontró una brecha en el servicio de su rival, haciéndose con el único quiebre del parcial. El mallorquín se llevó el 90% de puntos con su primer servicio y tan sólo cometió dos errores no forzados: estaba intratable.

Dimitrov respondió de inmediato en el segundo set, escapándose con un 4-1 y un sólo quiebre. Nadal mantuvo la presión y el parcial entró en idas y venidas de ambos jugadores. Primero cedió Dimitrov su servicio con una doble falta en el séptimo juego. Inmediatamente después Nadal concedió otro break también con doble falta. Y cuando, con 5-3 y saque, Dimitrov sirvió por el parcial, el español logró el tercer break consecutivo.

Al resto, en cambio, el búlgaro logró su primera bola de set. Nadal respondió con una derecha paralela inapelable. Cuando tuvo la segunda, Nadal forzó y forzó a su rival hasta el error. En la tercera, el español neutralizó con un buen primer saque. La cuarta con un ace que rozó la línea. Cuatro bolas de set salvadas y 10 minutos de juego después, Nadal se agarró al parcial y puso el 5-5.

Cuando Nadal servía por forzar la muerte súbita, Dimitrov convirtió su quinta bola de set e igualó el partido. El encuentro empezaba de nuevo.

El ganador de 14 grandes siguió presionando sin descanso y encontró su recompensa en el quinto juego, cuando pudo quebrar una vez más el servicio del búlgaro para ponerse con ventaja en el tercer set. Sin embargo, y como ya sucediera en el segundo set, Dimitrov respondió con otro break. El partido estaba en un cara a cara sin descanso. Una montaña rusa de sensaciones.

Como no podía ser de otra manera, el parcial se decidió en la muerte súbita. La emoción llegó a su momento más álgido y cuando Nadal dispuso de la primera bola de set, no perdonó. El cuarto set se convirtió en un todo o nada para Dimitrov, quien, empujado por la confianza de sus 10 victorias consecutivas, forzó la muerte súbita en el parcial, se llevó la manga y prolongó el encuentro al quinto y definitivo set.

Allí, en una batalla sin cuartel, con 3-4 y 15-40, Nadal resurgió ante el Dimitrov más brillante. Salvando dos bolas de break se hizo con el 4-4 y en el siguiente juego, quebró a Dimitrov para llevarse el encuentro.

La final de finales. Y en el año más inesperado, Federer y Nadal se vuelven a encontrar en una final de Grand Slam. El partido soñado en la ronda soñada. El español domina el Head to Head por 23-11 con un 6-2 en finales de Grand Slam. La cita será en Melbourne Park, donde ya se disputaron el trofeo en 2009, cuando en cinco mangas se llevó su primer y hasta ahora único Open Australia.

Y como si el destino tuviera un detalle más para completar el guión, la última vez que dos treintañeros disputaron una final de Grand Slam fue en el US Open de 2002, cuando Pete Sampras (31 años) superó a Andre Agassi (32 años). En Australia, sin embargo, hay que remontarse a 1972 para ver una ronda decisiva entre veteranos, cuando Ken Rosewall (37 años entonces) superó a Mal Anderson (36 años).