Real Madrid 7-1 Deportivo: Gareth Bale y Nacho despiertan al Santiago Bernabéu.

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Espectacular partido de los blancos, con tres dobletes del galés, del portugués y de Nacho. Regresó la BBC tras 273 días.

Volvió el mejor Gareth Bale y el mejor Cristiano Ronaldo. Echaba de menos el Santiago Bernabéu a la estrella de Gales y de Portugal. Doblete y mucho protagonismo en el terreno de juego, ofreciéndose y lanzando carreras por parte de ambos. Parece que, nuevamente, regresa el Expreso de Cardiff y el Balón de Oro. El Real Madrid fue claramente superior sobre el césped, aunque eso no le privó de una imagen muy habitual en esta temporada: muchas ocasiones y la sensación de perdonar demasiados goles al rival. Adrián López fue el encargado de adelantar al Deportivo de La Coruña en la primera mitad, y Nacho igualó la contienda poco después. Modric anotó el cuarto y Cristiano Ronaldo culminó el set con otro doblete. El central remató el partido para firmar otro doblete. Mosquera se retiró lesionado. La BBC volvió a coincidir sobre el césped 43 partidos después.

Comenzaba el choque con el conjunto merengue enchufado, activo, pero sin ofrecer excesivo peligro ante la portería de un Rubén Martínez que impidió durante los 90 minutos una goleada aún mayor. Sin embargo, la sorpresa saltó en la capital de España cuando una jugada combinada entre los tres atacantes del Deportivo la culminara Adrián López al segundo palo para adelantar a su equipo. Era el minuto 23. La respuesta del Real Madrid no se hizo esperar. Primero Cristiano Ronaldo y luego Marcelo en las siguientes jugadas, pero ambos se estrellaron contra Rubén.

El runrún sonaba en las gradas del Santiago Bernabéu fruto de ver a su equipo por detrás en el marcador una vez más. Los jugadores de Zidane, aun así, seguían sus acometidas buscando un gol que llegaría en el minuto 32. Salida de un córner que acabó con una pared entre Marcelo y Nacho, y fue el central quien remató de primeras libre de marca desde dentro del área para poner el empate. 10 minutos más tarde, al filo del descanso, el Real Madrid culminaría la remontada mediante el primer gol de Bale de la tarde. Recibió de Marcelo en el lado derecho, se perfiló para la zurda, y envío medido a la escuadra del segundo palo. Impresionante.

Tras la reanudación llegó la mala fortuna para Cristóbal Parralo después de que tuviera que retirar a Mosquera del terreno de juego por lesión. A partir de entonces, todo fue un carrusel y monólogo constante por parte del Real Madrid. Una versión merengue casi irreconocible durante la temporada, siendo la mayor goleada de esta campaña para los capitalinos. Gareth Bale anotó en el minuto 59 con un remate tras un córner. Modric, recibiendo de espuela de Cristiano Ronaldo, marcó el cuarto desde fuera del área con un disparo medido en el 68.

El portugués se sumaría a la fiesta con su doblete particular en los minutos 78 y 84. El primero de ellos fue de volea tras un centro desde la banda derecha de Casemiro al segundo palo, y el doblete de Cristiano llegó tras un gran remate de cabeza a media altura a un centro de Lucas Vázquez, que acababa de entrar al partido. El Balón de Oro, sin embargo, se retiró del campo después de sufrir una patada en la cara por parte de Schar en el remate. El séptimo y último gol del choque ante el Deportivo fue por parte de Nacho, que firmó el tercer doblete de la tarde al filo del final.

Cura extrema y radical para el Real Madrid. Goleada que sirve para dar esperanza a una hinchada que se comenzaba a ver cansada por un equipo que no terminaba de ofrecer su mejor nivel. Uno que sí ha mostrado para batir a un Deportivo que apenas se opuso en los primeros 25 minutos y que se desinfló tras el empate. Terapia de choque con miras a buscar una remontada peligrosa hacia una cima que no parece ser entregada por el Barcelona.

Real Madrid 1-1 Tottenham: Empate bajo palos en el Santiago Bernabéu.

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Impresionante actuación de Keylor Navas y Hugo Lloris, que evitaron que hubiera más goles en el coliseo blanco.

Un punto para Real Madrid y Tottenham en un duelo al más puro estilo Champions League. El liderato del grupo en juego a falta de tres jornadas más y ambos conjuntos buscaban los tres puntos que le colocarían en lo alto de la tabla. Comenzó golpeando el Tottenham gracias a un tanto de Varane en propia puerta, pero Cristiano se encargaría de poner el resultado final desde los once metros. Espectacular encuentro realizado por Keylor Navas y Hugo Lloris, claros artífices de que el choque terminara en empate.

Comenzaban bien las cosas para los pupilos de Zinedine Zidane después de una doble ocasión clarísima para que se pudieran adelantar en el marcador. Achraf, que realizó un muy buen partido haciendo la labor de sustituir a Carvajal –tarea nada sencilla-, llegó forzado a línea de fondo para poner un centro al primer palo, donde Cristiano remató directo a la madera. El rechace le cayó a Benzema solo en el punto de penalti con Lloris vencido, pero mandó, de manera últimamente habitual, el esférico desviado. Muchos errores del ariete que le cuestan la mayoría de las críticas por parte de la afición madridista.

El encuentro transcurría con un dominio pasmoso del Real Madrid ante un Tottenham apático que apenas ofrecía peligro durante los primeros minutos en el Santiago Bernabéu. Cristiano volvería a disfrutar de otra ocasión clarísima cuando el crono del colegiado Szymon Marciniak, muy acertado durante los 90 minutos, señalaba el minuto 17. Sin embargo, su remate cruzado se marchó lamiendo la cepa del poste derecho de un Lloris que desesperó sobremanera a los blancos. Dos minutos más tarde aparecía Keylor Navas para evitar el primero de los ingleses después de un testarazo de Kane.

En el momento donde el Tottenham comenzó a disfrutar de algo más el balón llegó a tener acto de presencia un importantísimo Aurier en el carril derecho. Sería gracias a él cuando llegaría el primer tanto de la noche madrileña. Internada por la derecha que centra buscando a un Harry Kane que no logró enchufar un remate de tacón, pero Varane en la cobertura no se esperó el fallo del ariete y termina introduciendo el esférico en su propia portería. Corría el minuto 27.

El Real Madrid, sin embargo, no se vino abajo y sabía de la importancia de lograr devolver la igualada al marcador antes de que el colegiado internacional polaco señalara el camino a los vestuarios. Primero fue Benzema a centro de Achraf, pero no terminó de enganchar correctamente el remate con la testa 10 minutos tras el gol. Fue en el minuto 42 cuando llegó un penalti clarísimo de Aurier sobre Kroos, que llegó hasta la cocina. Cristiano se encargaría de lanzar la pena fatídica con potencia y no perdonó a Lloris.

La situación no parecía moverse después de que los protagonistas de ambas escuadras regresaran tras el tiempo de descanso, aunque con ambos porteros siendo los actores principales de esta magnífica obra. El guardameta francés del Tottenham volvió a dar muestra de su habilidad y detuvo a bocajarro un testarazo de su compatriota: Benzema. El ariete del Real Madrid remató en la frontal del área pequeña, pero Lloris voló de manera instintiva para detener el disparo.

El cancerbero de los Spurs aparecería en dos ocasiones casi consecutivas, minutos 62 y 64, para evitar que Cristiano Ronaldo firmara un nuevo doblete en otra jornada de Champions League. Primero con un lanzamiento muy potente desde la derecha y después tras un jugadón maradoniano del portugués que terminó disparando con la zurda por bajo, donde Lloris pudo estirarse para evitar un auténtico golazo.

El Tottenham despertó entonces en ataque tras haber levantado un muro defensivo prácticamente impenetrable, rechazando cualquier tipo de acercamiento por parte del ataque madridista. Ahora le tocaba el turno a Keylor Navas de brillar bajo una lluvia que se echaba de menos en la capital de España. El cronómetro señalaba los minutos 71 y 73. Primero Harry Kane se quedó solo ante el costarricense, que se estiró por bajo para desviar con la yema de los dedos un gol cantado. Acto seguido se vistió de héroe para rechazar un lanzamiento fortísimo de Eriksen desde la derecha al primer palo. Puro espectáculo, y pura vida.

Comenzaron Zinedine Zidane y Mauricio Pochettino a mover el banquillo tratando de encontrar la solución que resultara eficaz en vistas de poder alzarse con unos tres puntos valiosísimos. Poca incisión tuvieron en el guión del choque. El Real Madrid volvía a hacerse con el control del balón y encerró al Tottenham en su área, donde estaba jugando muy cómodo e hizo ver fácil la tarea defensiva ante las acometidas merengues.

Así las cosas, se terminó señalando el final del encuentro con el 1-1 en el luminoso. Un auténtico partidazo vivido en el Santiago Bernabéu donde ambos equipos se jugaban ser líder de grupo en solitario. De continuar igual en la fase de grupos, el primer puesto se decidirá en Wembley. Una final anticipada en un estadio de ensueño.

Real Madrid 1-1 Levante: Otro tropezón en el Santiago Bernabéu.

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Los granotas hicieron gala de su mejor defensa para sorprender a los madridistas, marcados por las rotaciones. Kroos se topó con el poste.

El Real Madrid ha vuelto a dejarse puntos en su feudo. Si la pasada jornada fue ante el Valencia, esta vez ha sido un equipo de la misma comunidad, el Levante, quien ha evidenciado las carencias del conjunto blanco: falta de tensión, escasez de remate y algunos errores en ataque ante un rival bien replegado. Aunque los de Zidane estuvieron a punto de camuflarlo, esta vez también les faltó suerte: Kroos estrelló un balón al poste con el tiempo ya cumplido.

Si bien los blancos quisieron imponerse desde el principio, con un once marcado por las rotaciones, se encontraron a un Levante rocoso que monopolizaba el centro del campo. Los granotas dieron la sorpresa a los 13 minutos; en un saque de banda que Iván López puso a la perfección, Ivi aprovechó el bote del esférico dentro del área pequeña para despistar a Carvajal y batir la portería en dos tiempos. Cero a uno.

El tanto en contra tuvo una lenta reacción por parte madridista. Aunque Theo y Marcelo permutaban posiciones continuamente, ninguno de ellos lograba desbordar a los valencianos por las bandas. Tampoco había una buena circulación, obligando a Ramos a intervenir. Si el panorama ya parecía complicado de por si, Zidane tuvo que afrontar la lesión de Benzema sin cumplirse la media hora. Dada la ausencia de Mayoral, fue Bale quien tuvo que reemplazarle, casi sin calentar.

No obstante, los madridistas hicieron gala de su acierto para empatar a los 36 minutos. Kroos puso un saque de esquina al primer palo, peinado por Sergio Ramos para dejar vencido al guardameta. Aunque Raúl se esmeró en la parada, tuvo que ver sobre el césped como Lucas Vázquez empujaba el rechace.

La marcha de Benzema convirtió a Bale en delantero improvisado durante lo que restaba de primera mitad, y el galés mostró su mejor cara con continuos desmarques y dos ocasiones sin recompensa. En primer lugar, un cabezazo desviado. Y después, un pase largo de Ramos con el que el extremo pudo escaparse en solitario. La mano salvadora de Raúl evitó que los blancos fueran con ventaja al descanso.

Aunque la entrada de Bale dio un toque de desborde, el Levante de Muñiz reaccionó igualmente bien con veloces repliegues, hasta tres centrales para cerrar huecos, y un brillante Lerma en todos los cortes. Con media hora para terminar, Zidane reemplazó a un correcto Llorente por el más imaginativo Isco para variar el dibujo táctico. Y al ver que con eso no bastaba, tuvo que dar entrada a Kovacic a quince del final. La búsqueda de un espacio en la poblada zaga levantina se antojaba misión imposible.

Los errores dieron paso a las precipitaciones, a punto de ser aprovechadas por el Levante en el filo del juego. Boateng aprovechó una mala salida de Casilla que Nacho debió despejar a córner. Y en la acción posterior, Campaña intentó el gol olímpico sin éxito. Ambas concesiones fueron el plus que al Madrid le faltaba para despertar, pero ni Asensio ni Marcelo abrieron la lata porque Raúl, el hombre más inspirado de los suyos, hizo dos intervenciones salvadoras. Bale tampoco tuvo su mejor día, al mandar un cabezazo directo a la grada.

Marcelo vio la roja directa en el minuto 90, después de propinarle un golpe a Lerma tras caer ambos al suelo. Y con el Real Madrid volcado al ataque, el Levante marchó a tumba abierta con un remate de Pedro López atajado por Casilla. Al contragolpe, Asensio buscó la heroica y se la cedió a Toni Kroos para hacer el tanto del triunfo. No fue posible: el remate que otras veces si entraría, esta vez se estrelló en el poste.

Real Madrid 2-1 Malaga: Sergio Ramos amansa al Santiago Bernabéu con goles.

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El capitán del Real Madrid fue el protagonista -anotando un doblete- de una victoria en la que los blancos no alejan los fantasmas de las últimas dos derrotas.

El Real Madrid ha sufrido más de lo esperado para imponerse al Malaga en el Santiago Bernabéu (2-1), pero el doblete de Sergio Ramos ha dejado los tres puntos en el coliseo blanco a pesar del tanto de Juanpi, que puso nerviosa a la afición madridista.

Dijo Zinedine Zidane tras la derrota en Copa del Rey ante el Celta que estaban en un mal momento, y lo cierto es que el Real Madrid no atraviesa ni mucho menos su mejor momento de forma. Hoy lo ha pasado mal en una segunda parte muy discreta, donde ha tenido ocasiones claras para anotar, pero también ha sufrido para mantener la victoria.

Encaminó la victoria en el primer acto Sergio Ramos, que se ha reivindicado con dos goles muy del estilo del capitán blanco: el primero con un soberbio cabezazo a la salida de un saque de esquina; el segundo aprovechando un servicio sublime a balón parado de Toni Kroos, que ha hecho una exhibición en este apartado.

Todo parecía resuelto para el Real Madrid, pero no ha terminado de salir enchufado el conjunto de Zidane en el segundo acto y con media hora por delante por jugar, Juanpi pescaba en río revuelto para recortar distancias y llevar la histeria a las gradas del Santiago Bernabéu, que hoy ha regalado pitos para varios jugadores, entre ellos a Karim Benzema y Cristiano Ronaldo, muy fallones de cara a gol esta tarde.

Ha perdonado en exceso el Real Madrid, pero también ha perdonado el Málaga tras el gol, justo en los momentos críticos de un conjunto blanco que finalmente ha amarrado los tres puntos sufriendo más, mucho más, de lo que esperaba todo el mundo.

Deja una imagen preocupante el conjunto blanco. Hay nerviosismo en sus jugadores, que ya se habían acostumbrado a pintar de verde todos sus partidos, pero que ahora tiemblan con cada pequeño sobresalto. Al menos hoy sí que hay algo que llevarse a la boca: los tres puntos y una nueva victoria.