Real Madrid 3-2 Borussia Dortmund: Reacción en la competición fetiche.

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Lucas Vázquez firma la victoria a diez minutos del final, pero el conjunto blanco se marcha preocupado por una nueva lesión de Varane.

El Real Madrid ha sufrido más de lo esperado para arrancar la victoria en la última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones. Su rival el Borussia Dortmund, que se jugaba la clasificación para Europa League, llegó a empatarle una ventaja de dos goles gracias a sendos tantos de Aubameyang. Sin embargo, el equipo español despertaría de su letargo y Lucas Vázquez hizo la sentencia a diez minutos del final.

Para solucionar su crisis particular, el Real Madrid se valió de un rival en peor situación: un Borussia Dortmund que no gana en liga desde septiembre y que saldría con tres centrales y dos carrileros. Los blancos aprovecharon los espacios concedidos por las bandas para hacer dos tantos en cuarto de hora: el primero de Mayoral, tras un toque afortunado de Isco, y el segundo obra de Cristiano Ronaldo desde la frontal. El portugués se ha convertido así en el primer futbolista que ha marcado en todos los encuentros de una fase de grupos de la Champions League.

La relajación de la temprana ventaja, sumada a la tercera lesión de Varane esta temporada, desconectó a los blancos y animó al rival a encadenar llegadas. Bajo ese panorama Aubameyang hizo acto de presencia: el gabonés recortó distancias con un remate en plancha al filo del descanso, y tras la reanudación aprovechó un regalo de Kagawa para empatar de cuchara. Con el Madrid volcado en ataque para recuperar el marcador, el plan alemán pasó por balones largos al contragolpe que aprovechaban la velocidad de su línea atacante.

Las entradas de Ceballos y Llorente sirvieron para mejorar el juego local, pues permitieron una reordenación táctica que terminaría encerrando al Borussia. A diez minutos del final, Lucas Vázquez recuperó la ventaja madridista merced a una volea mordida. Y a pesar de que Kagawa estuvo a punto de empatar de nuevo, previo recorte a Casemiro en la frontal, el conjunto de Zidane fue capaz de mantener el resultado e incluso de sentenciarlo. El Real Madrid no se jugaba nada, más allá de llegar con buenas sensaciones al próximo encuentro de Liga, mientras que el Dortmund deberá conformarse con la Europa League.

Real Madrid 3-2 Málaga CF: El Madrid salva la catástrofe y se mantiene vivo en Liga

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El Real Madrid vence en apuros al Málaga de Míchel en un partido cuanto menos tranquilo para los blancos. El equipo local tuvo que ponerse por delante en tres ocasiones tras ver cómo le empataba dos veces un equipo que aun no conocía lo que era marcar gol fuera de casa. Cristiano Ronaldo dio la victoria a los suyos en el rechace a un penalti fallado por él mismo.

En el día de la vuelta de Míchel al Santiago Bernabéu, todo brillaba con luces de colores para la afición madridista, un buen inicio de los blancos, un planteamiento valiente del Málaga y un gol tempranero de Benzema auguraban una próspera tarde en Chamartín. Sin embargo, el fútbol es más complejo de lo que todos creemos, y después de que el Madrid planteara un primer cuarto de hora con buen fútbol y dominio de la pelota, su “indefenso” rival en esta jornada 13, le mostraría que en esto del fútbol se vive de rentabilizar las ocasiones. Por ello, pese al gol inaugural de Benzema a los 9 minutos de juego, tras aprovechar un rechace del travesaño a remate de Cristiano, el Málaga supo aguantar las embestidas iniciales de Marcelo y Lucas Vázquez para crearle peligro al Madrid a la contra.

Los visitantes lograron empatar el partido a los 18 minutos de juego, cuando Keko asistió a Rolan para que dentro del área tuviera tiempo de sobra para controlar con el pecho y batir por bajo a Kiko Casilla. La pasividad defensiva del Real Madrid, las intervenciones de Roberto y el buen rollo de la pareja Adrián-Recio en el medio campo malaguista acabaron con ese cuarto de hora fulgurante con el que había ilusionado el equipo de Zidane. Los minutos más positivos y rescatables de todo el partido en el conjunto merengue. Con el Málaga creyéndoselo con el paso de los segundos, poco tardó el Bernabéu en festejar otro gol madridista. La brújula de Toni Kroos decantó la balanza. El centrocampista alemán botó un saque de esquina medido a la cabeza de Casemiro para adelantar a los suyos tan solo 5 minutos después de la igualada en el marcador.

El Madrid ya no lograba convencer ni sentirse cómodo con su juego. Solo el empuje que habitualmente caracteriza al Madrid propició más ocasiones, las que sirvieron para engrandecer la figura de Roberto, que sacó una mano de superhéroe a un tiro forzado de Cristiano dentro del área. En los minutos finales a la primera mitad, Benzema también tuvo una gran ocasión para ampliar la ventaja, pero cruzó demasiado su disparo. Karim, con la tranquilidad a la que nos acostumbra, ve como se lleva los decibelios del Bernabéu a su favor cuanto más se aleja de la portería rival. Aplausos en sus detalles técnicos cuando baja a recibir y pitos cuando ejerce de rematador. La situación más longeva entre este jugador y su estadio.

A pesar de haber presenciado tres goles en 25 minutos, lo más destacado de la primera mitad ocurría en el último segundo de esta. Sacaba una falta lateral muy peligrosa el Málaga en el descuento. La bota Recio y gol de Boysse, que acababa de entrar al terreno de juego por la lesión de Juankar, el único lateral izquierdo que le quedaba a Míchel. Y, de repente, pih, pih, pih… Varios silbatos del colegiado Gil Manzano interrumpen la jugada. Ahora en versión traducida al castellano. Lo que el Señor Manzano indicó fue el gol anulado visitante por falta de Boysse, y de seguido, el final de los primeros 45 minutos. Para el club de la comedia no está mal, pero para la liga española…una decisión más que discutida. Y no por la ilegalidad, que aparentemente Boysse se apoya con el codo en el hombro de Carvajal, sino por la ineptitud de conducir una jugada tan pésima. Difícil de intuir rápidamente para todo aquel que estuviera pendiente del partido.

El comienzo de la segunda mitad volvía a reflejar el mismo guión que se ha visto en otros partidos del Real Madrid en las últimas fechas. Partido sin dominio de los locales, y con muchas posibilidades abiertas para el rival. El Málaga, que no había marcado fuera de casa en 12 jornadas, aprovechó la situación para empatar el partido por segunda vez. A los 57’ minutos de partido, el Chory Castro lo intentó con un disparo desde la frontal, y entre el bote y Kiko Casilla, desembocaron la ilusión en los visitantes y los pitos en la afición que reside en la Castellana.

El Bernabéu empezaba a cobrar síntomas de nerviosismo y la polémica entraba en escena. Con un penalti reclamado y no pitado en cada área, Gil Manzano sí que le otorgó una pena máxima al Real Madrid en la segunda caída de Modric en el área. Era el momento de Cristiano. Y, por un momento, el portugués falló lo que nadie esperaba, Roberto volvía a ganarle la partida y detuvo el penalti. Pero por suerte para unos y desgracia para otros, Ronaldo aplicó su gran olfato goleador y mandó el rechace de Roberto al fondo de la red. El luso ya sonríe. Cristiano ya lo celebra, y el portugués ya le da puntos al Real Madrid en esta liga.

Los minutos finales de partido no peligraron para el Madrid ante un Málaga con 10 jugadores. Recio caía lesionado ya con los tres cambios cortando las pocas esperanzas que al Málaga le quedaban en este esperanzado partido para ellos. El Madrid salva una victoria muy sufrida en su estadio y ya espera ansioso el partido que depara Mestalla para engancharse a la Liga.

Ficha técnica

3 – Real Madrid: Casilla; Carvajal, Vallejo, Varane, Marcelo; Casemiro, Kroos (Theo Hernández, min. 81), Isco (Modric, min. 62); Lucas Vázquez, Cristiano Ronaldo y Benzema (Borja Mayoral, min. 90).

2 – Málaga: Roberto; Rosales, Luis Hernández, Diego González, Juankar (Baysse, min. 36); Recio, Adrián, Keko (Juanpi, min. 66), Chory; Rolan y Peñaranda (Borja Bastón, min. 61).

Goles: 1-0, min. 9: Benzema; 1-1, min. 17: Rolan; 2-1, min. 21: Casemiro; 2-2, min. 58: Chory; 3-2, min. 76: Cristiano.

Árbitro: Gil Manzano (C. Extremadura). Amarillas a Peñaranda (min. 29) y Adrián (min. 43) por parte del Málaga, y a Marcelo (min. 48) y Toni Kroos (min. 45) por parte del Real Madrid.

Incidencias: Partido correspondiente a la 13ª jornada de La Liga Santander disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 75.671 espectadores.

El FC Barcelona conquista la “CASA BLANCA”

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El  FC Barcelona se lleva un clásico muy igualado, en el debut del gigante Tavares. Desde el inicio del encuentro no hubo un dominador claro, ya que antes de empezar el definitivo cuarto los dos equipos estaban empatados. El partido se decidió en los últimos instantes, por los errores del  de los blancos, en el ataque. El mejor del Real Madrid, volvió a ser  Luca Doncic con un doble doble (20 puntos, 10 rebotes y 19 de valoración).  En el  Barcelona fueron claves las actuaciones de Moerman (19 puntos y 22 de valoración) y Sanders  que consiguió casi todos los puntos en el último cuarto (13 puntos  y 15 de valoración).

Los dos equipo salieron muy agresivos anotando con gran acierto, la joven perla del Madrid enseguida se presento en el partido con ocho puntos sin fallo, lo cual provoco  la primera ventaja (17-12). Pero enseguida, el FC Barcelona reaccionó  e iguala el partido para acabar con un 19-18 en primer periodo.

El segundo cuarto, el equipo visitante empezó con un gran parcial( 4-11). Después de un tiempo muerto los locales tuvieron una buena reacción para volver a igualar el marcador. Un gran tapón de Rudy Fernández, finalizado con un contraataque desde la línea de tres por Trey Thompkins  igualaba el encuentro. A partir de ahí, Doncic por parte del Madrid y Seraphin por parte de los cules, llevaron las riendas de este cuarto hasta el descanso que finalizó con 45-45.

En el tercer cuarto, los azulgranas volvieron a salir más entonados. Destaco los 10 puntos en este cuarto del pívot Adrien Moerman. Los dos equipos seguían intercambiando canastas, pero una tímida reacción al final  de la conclusión del cuarto volvió a igualar el marcador, que concluyo con un mate del debutante Tavares sobre la bocina, 61-61.

El último periodo, seguía con las misma tónica los equipos intercambiaban canastas hasta los minutos finales. El partido se decidió  por dos malas acciones en ataque del Real Madrid que se jugaron dos tiros desde el perímetro, errando los dos. A pesar de los fallos en los locales, tuvieron una oportunidad más, solo perdían de dos puntos a falta de un minuto. Pero perdieron la posesión sacando de banda, que mandaron el balón fuera. El FC Barcelona no desaprovecho la ocasión y el encuentro finalizo con una canasta del base Heurtel dejando el marcador en 78-81, a falta de 9 segundos. Solo quedo tiempo para dejar el tanteo final en 80-84.

 

80 – Real Madrid (19+26+16+19): Campazzo (6), Doncic (20), Causeur (8), Randolph (4) y Reyes (8) -cinco titular-, Carroll (7), Randle (2), Thompkins (7), Tavares (4), Fernández (10) y Taylor (4)

84 – FC Barcelona Lassa (18+27+16+23): Heurtel (6), Sanders (), Hanga (6), Moerman (19), Seraphin (15) -cinco inicial-, Ribas (9), Pressey (-), Oriola (3), Sanders (13), Koponen (-), Navarro (6) y Tomic (7).

 

Real Madrid 3-0 Las Palmas: El mediocampo vuelve a salvar los muebles.

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Los goles de Casemiro, Asensio e Isco devuelven al conjunto capitalino a la senda de la victoria ante un equipo insular sin sangre.

Victoria helada del Real Madrid, que fue superior a la UD Las Palmas aunque sin terminar de dar luz sobre su juego, además de seguir mostrando unas carencias muy preocupantes en las líneas de arriba. Muchos errores de Cristiano Ronaldo y Benzema, que se marchó con una sonora pitada, los teóricos referentes de cara a gol y que no terminan de encontrar puerta con la facilidad que mostraban en las pasadas temporadas. Marcelo vistió la camiseta merengue durante 300 encuentros en la Liga. Casemiro abrió la lata con el primer gol de cabeza de los capitalinos en esta campaña. Asensio volvió a deslumbrar al mundo con un zambombazo de los suyos e Isco cerró el resultado.

Comenzaba el partido con un tono y ritmo apático. Ni el conjunto peninsular llegaba a apagar las dudas sobre su estado de forma ni el insular daba muestras de querer ganar algo en la noche madrileña. Sin embargo, Benzema tuvo un mano a mano increíble en el minuto 4 que desaprovechó. Ningún ariete debería fallar una ocasión como la desperdiciada por el francés. El primer tiempo transcurría sin mucha historia, y no fue hasta el minuto 27 cuando Cristiano Ronaldo tuvo la siguiente ocasión clara del partido, pero su remate al segundo palo se marchó fuera tras golpear el palo derecho de la meta de Lizoain. El primer tanto del partido llegó en el 41, después de que Casemiro aprovechara una prolongación de un jugador de Las Palmas al primer palo para estrenar el marcador con el primer gol de cabeza de los merengues esta temporada.

Tras la reanudación de un partido que no tuvo complicidad para el colegiado José María Sánchez Martínez, se vio una claridad en el dominio de un Real Madrid que ganaba con comodidad y que no parecía volver a perder puntos. Asensio se encargó de eliminar cualquier atisbo de crecimiento de la escarcha en la portería con una de sus mejores firmas: un zurdazo desde fuera del área que fue en ascenso desde el césped hasta perforar la escuadra de la portería. Corría el minuto 56. Cinco minutos más tarde, Kroos pondría a prueba a Lizoain, que tuvo que sacar como pudo el disparo del alemán después de que hiciera un efecto extraño. El dominio era claro y el tercer gol era cuestión de tiempo. Contragolpe fulgurante del Real Madrid que acaba con una asistencia de Cristiano Ronaldo desde la banda derecha para que Isco fusilara la red con la zurda a bocajarro en el 74.

Así terminaron las cosas, devolviendo al Real Madrid al camino del triunfo y vuelve a sumar tres triunfos para buscar el perdón de una afición que no se encuentra muy cómoda y segura ante el inicio de temporada de los suyos. El parón de selecciones puede venir muy bien para los jugadores de Zidane, y más teniendo en cuenta que el próximo partido de liga será en el Wanda Metropolitano ante el Atlético de Madrid. Las Palmas continúa de derrota en derrota y Pako Ayestarán pende de un hilo muy flojo al mando del equipo insular, que solo realizó un remate a puerta.

Real Madrid 80-86 Khimki: Primer resbalón.

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El Khimki se llevó la victoria con un gran partido de Shved que anotó 20 puntos. Los de Pablo Laso se pusieron por delante en el último cuarto pero los de Georgios Bartzokas pisaron el acelerador con un parcial de 11-0. Doncic tuvo la victoria con un triple que erró y finalmente los blancos consumaron su primera derrota de la temporada.

El Real Madrid perdió el primer partido de la temporada, 80-86, ante un Khimki poderoso que, liderado por Alexey Shved, tuvo las ideas y, sobre todo, el acierto que le faltó al equipo español en un choque que se le torció desde el principio.

Ritmo frenético y con las defensas sin aparecer, así fueron los primeros cinco minutos del partido entre el Real Madrid y el Khimki. El Khimki tomó la iniciativa, 11-15 (min.4) y aunque el equipo madrileño intentó mejorar algo en defensa lo cierto es que no acabó de tomarle el pulso al juego. Doncic pareció un poco bajo de energía, fruto del proceso gripal que ha tenido en los primeros días de la semana, y el Real Madrid cerró el primer cuarto con un 23-25.

La salida del segundo cuarto fue mala de solemnidad para el Real Madrid que aceptó un parcial de 1-8 en el primer minuto y medio, 26-33. Pero lo peor fue que en la reacción tuvo una jugada en la que hasta seis tiros no encontraron aro. La desesperación se apoderó del Real Madrid, con un Anthony Randolph demasiado acelerado y con una falta de ideas generalizadas. Sin triples, porque el equipo acumuló hasta ese momento un 1 de 10, el Madrid se puso demasiado nervioso.

Mientras, el Khimki, con Alexey Shved a la cabeza, iba martilleando el aro rival, con 4 de 9 triples. Anthony Gill, James Anderson y Malcom Thomas demostraron que el poderío económico de los rusos había estado bien invertido con sus fichajes.

El Real Madrid se enredó en sus fallos y con 11 de 27 en tiros de dos (40 por ciento), y 2 de 13 en triples (15%) poco o casi nada pudo hacer ante un rival más fluido en su juego y, sobre todo, más certero con 13 de 18 en tiros de dos (72%) y 4 de 12 en triples (33%).

Lo único que mantuvo al Real Madrid vivo fue la garra porque el marcador llegó a estar en un peligroso 28-40 (min.15.30) y en tres minutos logró un parcial de 9-0 gracias a un fulgor repentino de su defensa, 37-40. Pero la realidad se impuso en el tiempo restante y el Khimki se marchó a los vestuarios con ventaja, 39-45. Sólo Doncic, que fue el autor de los dos únicos triples del Real Madrid, estuvo a su altura habitual.

La salida del tercer acto fue otra cosa. El Real Madrid tuvo las ideas más claras, reorganizó su juego y un triple de Randolph dio la confianza suficiente para conseguir un parcial de 9-2 en los tres primeros minutos y conseguir ponerse por delante en el marcador después de muchos minutos, 48-47.

La reacción rusa no se hizo esperar y en el siguiente minuto y medio el Real Madrid tiró por la borda todo lo que había hecho con un 0-9 que devolvió la ventaja al Khimki, 48-56 (min.24.30). Hasta el final del cuarto el juego se paró bastante por las personales y por las defensas. Lo que no volvió a variar fue la ventaja rusa que llegó al final de este acto con un 59-66.

El Real Madrid perdió los parciales de los tres primeros cuartos y fue consciente de que solo con ganas, coraje y trabajo podría levantar un partido que se puso imposible por momentos. Rudy Fernández, dos triples de Jonas Maciulis y otro más de Facu Campazzo y la defensa de todos, devolvieron al Real Madrid a una exigua ventaja, 69-68 (min.32.30).

Pero en cuanto el Real Madrid intentó sacar la cabeza en el marcador, siempre apareció Shved para cortar de raíz cualquier intento de consolidación. Del 69-68 se pasó a un 69-78 (min. 36), un nuevo parcial de 0-10 en poco más de tres minutos que devolvió al equipo de Pablo Laso a la dura realidad del partido.

En otro arreón de orgullo el equipo madrileño volvió a soñar con un 77-80 a falta de algo más de dos minutos para el final. Pero el partido estaba torcido desde el principio y el Khimki selló (80-86) la primera derrota del Real Madrid esta temporada. Doncic, a veinte segundos para el final, tuvo un lanzamiento liberado desde el triple, pero el balón no quiso entrar.

Tottenham 3-1 Real Madrid: Se alarga el luto.

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El equipo merengue, de riguroso negro en Wembley, sufrió una de las derrotas más deshonrosas en mucho tiempo (3-1). Impotente en todo momento.

El Real Madrid alarga el luto. Lo de Girona no era casual. Tampoco lo de Valencia, Betis y otros tantos partidos en los que los blancos no jugaron a nada. Y ante el Tottenham volvió a quedar demostrado que el equipo de Zidane no está para nada en este arranque de temporada. Es más, en Wembley el Real Madrid sufrió una de las derrotas más deshonrosas en mucho tiempo: 3-1, y sin enterarse completamente de nada. Ni por fútbol, ni por táctica, ni por corazón.

Sólo en minúsculas fases del encuentro, el Real Madrid pareció querer pelear por la victoria. Demasiado pocas. El resto del tiempo, fue persiguiendo sombras en defensa y totalmente cegado en ataque, sin encontrar huecos ni saber por dónde forzarlos siquiera. El Tottenham, mientras tanto, con su trabajado 3-5-2 pareció tener bajo control el partido en todo instante. Marcó el 1-0 antes del descanso en una jugada aprovechando un fuera de juego, como en el partido en el Santiago Bernabéu. La sensación fue que hubiera llegado igualmente siguiendo cualquier otro camino. Y fue el peor desencadenante posible para los visitantes, de riguroso negro, como manda la festividad de Todos Los Santos en España, porque reforzó al Tottenham en su táctica y desquició al Real Madrid.

Al descanso, Zidane optó por cambiar de dibujo y probar un 3-5-2 para igualar los espacios y posiciones con el Tottenham. Más sencillo para sus jugadores. Pero ni con ésas. Dele Alli marcó el 2-0 aprovechándose de un rebote en Sergio Ramos. Y poco después, en el minuto 65, Eriksen anotaba el 3-0 en un contraataque. En la primera parte, a Pochettino se le había lesionado Alderweireld, y aun así, parecía que jugaba con 15 jugadores. Empequeñecieron totalmente a un irreconocible Real Madrid. El resultado era más que merecido, además.

En el último cuarto de hora, Zidane tiró de Borja Mayoral, Marco Asensio y Theo Hernández para revitalizar su once. Aunque fuera por casta, los blancos sacaron la cara en el tramo final. Incluso Cristiano Ronaldo marcó un gol, y hubo alguna que otra ocasión para recortar distancias. Maquillaje, tan sólo. Este Real Madrid no puede camuflarlo más. La crisis se extiende a España, a Europa, al Santiago Bernabéu y a los partidos fuera de casa. Riguroso luto en la Casa Blanca.

Real Madrid 3-0 Eibar: Un triunfo sin luces.

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Oliveira en propia puerta, Asensio y Marcelo marcaron los goles del campeón español en el Bernabéu.

La asignatura pendiente del Real Madrid en esta temporada es ganar en su feudo, en el Santiago Bernabéu. Solo habían ganado al Espanyol en Liga. Y parece que los de Zidane han cogido los libros esta semana y han hincado los codos para revertir la situación. Los tantos de Asensio, Marcelo y de Paulo Oliveira en propia meta dieron la segunda victoria consecutiva de los blancos en casa.

La lección estaba aprendida e Isco estuvo cerca de ser el primero en pasar la prueba segundos después del pitido inicial. Asensio rompió las líneas con su velocidad y asistió al malagueño que, inexplicablemente, no ejecutó la idea que tenía en la cabeza. Isco dibujó con su cuerpo una definición perfecta pero el balón salió más centrado de lo debido encontrando al guardameta Dmitrovic.

El Madrid no volvió a rematar a la puerta armera hasta el gol que abrió el marcador, y ni siquiera fueron los blancos quienes acabaron la jugada. Isco y Asensio se asociaron en un mini-córner y el centro del ‘22’ fue teledirigido al a cabeza de Sergio Ramos, sin embargo, la cabeza de Paulo Oliveira se cruzó por su camino convirtiendo el tanto blanco.

Desde ahí, los merengues fueron un ciclón. Asensio afinó su puntería y, tras un primer intento, voleó un centro de Isco a las mallas. El mallorquín anotó su tercer gol en Liga con bastante fortuna ya que un bote despistó al cancerbero serbio y vio como el esférico pasó muy cerca de sus guantes.

Solo había pasado media hora de partido y Zidane y cía ya habían hecho los deberes. Llegó el momento de Casemiro. El brasileño fue una roca en el centro del campo y se las vio con Charles y Cote, lo que le significó la cartulina amarilla, pero el de Sao Paulo también sabe jugar al fútbol y cerca estuvo de hacer el tercero con un disparo lejano. Por su parte, el Eibar fue tímido en su estancia en el Bernabéu. Un disparo desde el centro del campo de Charles, que quedó en anécdota por su resbalón, y un zapatazo de Cote que lamió el lateral de la red, fue lo más destacado de los armeros en la primera mitad.

La vuelta de vestuarios fue igual que el inicio de partido. Isco Alarcón volvió a verse las caras con Dmitrovic y otra vez fue el portero el vencedor del mano a mano. El siguiente en fallar fue Cristiano. El portugués aprobó el habitual ritual antes del lanzamiento de falta pero la ejecución fue de suspenso ya que mandó el balón a la grada.

Benzema entró a formar parte del juego y fue en ese momento cuando Cristiano volvió a gozar de una nueva ocasión para resarcirse. El ‘7’ no superó a Dmitrovic -el mejor de los guipuzcoanos- en un nuevo mano a mano seguido por el posterior remate muy por encima del larguero del delantero francés. Marcelo y Lucas Vázquez fueron los siguientes cambios de Zidane que entraron por los jugones Isco y Dani Ceballos. Marco Asensio ya llevaba varios minutos en el banquillo.

El partido pudo cambiar minutos antes por un penalti de Casemiro sobre Inui que el colegiado no señaló. El ‘14’ tocó el empeine del japonés en lo que hubiese supuesto su segunda amarilla pero no fue así y el partido siguió su camino. Esa fue casi la única ocasión armera en una segunda parte donde tuvieron el balón más de lo que se pudieron imaginar.

Si alguien necesitaba reivindicarse era Benzema. El francés creó una jugada de otro partido, y es que en este, salvo un caño de Modric al borde del área, pocas florituras se habían visto sobre el césped del Bernabéu. Karim dejó de tacón el balón a Theo que recorrió el carril zurdo hasta que se encontró con Marcelo que tiró una pared de tacón con el ‘9’ y chutó a la red haciendo el tercer tanto.

Cristiano siguió estrellándose contra Dmitrovic en una segunda mitad donde la ansiedad por solo llevar un tanto en su casillero liguero le pudo. Con esta victoria, el Madrid es tercero en la clasificación y vuelve a ganar en su feudo por segunda vez consecutiva. Los de Zidane vuelven a recuperar la confianza en el Santiago Bernabéu.

Real Madrid 82-69 CSKA Moscu: Importante y cara victoria del Real Madrid.

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El Real Madrid consiguió una importante y trabajada victoria por 82-69 ante el CSKA Moscú en la segunda jornada de la Euroliga de baloncesto, pero sobre todo muy cara por las lesiones de Ognjen Kuzmic y Anthony Randolph.

Real Madrid y CSKA salieron convencidos de que era un partido grande, importante. Quizás no trascendental por ser sólo la segunda jornada, pero algo más que un partido. De ahí que el control de ambos fuera la nota predominante en los inicios, 11-9 (min.4.30).

Los emparejamientos defensivos ajustaban a cada jugada y el duelo Doncic-Kurbanov, en ambos aros, fue especialmente reñido.

Los ataques no acabaron de arrancar ante el trabajo a destajo de las defensas y por los fallos en las canastas fáciles. Un pequeño tirón al final del cuarto le permitió al Madrid acabar el primer parcial con un 20-15 bastante irreal.

El segundo acto no comenzó bien para el equipo español porque la defensa de los pequeños, Randle y Carroll en este caso, no fue efectiva ante sus pares y el CSKA se acercó tras un parcial de 0-4, 20-19.

No es el equipo ruso un equipo especialmente alto, al contrario, no dispone de un auténtico ‘center’, de una torre como referencia, pero si de pívots rápidos, ágiles, veloces y versátiles, muy al estilo moderno del baloncesto que se impuso en el Eurobasket.

El Madrid, con un corte de equipo más clásico volvió a demostrar que si está acertado en los triples su juego sube como la espuma en todos los aspectos. Dos triples de Carroll y Randle abrieron la espita, 26-19 (min.12).

Poco después (min.13,15) Ognjen Kuzmic se lesionó en la rodilla izquierda y tuvo que ser evacuado de la pista en silla de rueda. El Madrid se agarró entonces al estado de forma de Anthony Randolph para ir abriendo hueco en el marcador (38-28, min.17), aprovechando que los rusos estaban especialmente obtusos en ataque y que sólo Sergio ‘Chacho’ Rodríguez veía aro con cierta nitidez.

El buen trabajo del Madrid bajo tableros y la defensa fueron las claves de una primera mitad que finalizó con 45-33 y que demostró que si el Madrid anota triples (7 de 15) tiene mucho trecho recorrido.

Igualados los rebotes más o menos, 21-25, los 3 de 11 triples del CSKA y las 9-2 asistencias favorables al Madrid acabaron de explicar la diferencia.

El Madrid salió adormecido tras su paso por los vestuarios y aceptó un parcial de 0-6 en los dos primeros minutos de juego, pero en cuanto volvió a tomar el pulso al choque, a la defensa, el juego se ralentizó, se espesó y se colapsó (52-46, min.25.30).

Antes de los cuatro minutos de juego los dos equipos tenían ya cinco personales y los tiros libres ayudaron a ralentizar todavía más el juego.

Clyburn y Higgins, con 9 y 7 puntos en este tercer cuarto, fueron los auténticos quebraderos de cabeza de un Laso que se desesperó con algunas decisiones arbitrales y con la lesión en el hombro derecho de Randolph. El 56-53 final dejó todas las opciones abiertas y al Madrid con dos jugadores, con dos pívots, menos.

El Madrid apretó los dientes ante la adversidad y tuvo la paciencia de mover el balón hasta el límite de la posesión para conseguir, por medio de Rudy y Campazzo, dos triples más que valiosos para volver a tomar aire en el marcador, 67-59 (min.33).

Campazzo tomó las riendas del partido en estos momentos y con su energía, puntos y velocidad contagió a un Madrid que empezó a vislumbrar la victoria, 71-59 (min.34), y sobre todo con el 76-66 a falta de tres minutos.

El equipo ruso no se rindió, pero el Madrid tiró de experiencia y de efectividad y de defensa para conseguir una importante y cara victoria ante el CSKA, 82-69.

Real Madrid 1-1 Tottenham: Empate bajo palos en el Santiago Bernabéu.

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Impresionante actuación de Keylor Navas y Hugo Lloris, que evitaron que hubiera más goles en el coliseo blanco.

Un punto para Real Madrid y Tottenham en un duelo al más puro estilo Champions League. El liderato del grupo en juego a falta de tres jornadas más y ambos conjuntos buscaban los tres puntos que le colocarían en lo alto de la tabla. Comenzó golpeando el Tottenham gracias a un tanto de Varane en propia puerta, pero Cristiano se encargaría de poner el resultado final desde los once metros. Espectacular encuentro realizado por Keylor Navas y Hugo Lloris, claros artífices de que el choque terminara en empate.

Comenzaban bien las cosas para los pupilos de Zinedine Zidane después de una doble ocasión clarísima para que se pudieran adelantar en el marcador. Achraf, que realizó un muy buen partido haciendo la labor de sustituir a Carvajal –tarea nada sencilla-, llegó forzado a línea de fondo para poner un centro al primer palo, donde Cristiano remató directo a la madera. El rechace le cayó a Benzema solo en el punto de penalti con Lloris vencido, pero mandó, de manera últimamente habitual, el esférico desviado. Muchos errores del ariete que le cuestan la mayoría de las críticas por parte de la afición madridista.

El encuentro transcurría con un dominio pasmoso del Real Madrid ante un Tottenham apático que apenas ofrecía peligro durante los primeros minutos en el Santiago Bernabéu. Cristiano volvería a disfrutar de otra ocasión clarísima cuando el crono del colegiado Szymon Marciniak, muy acertado durante los 90 minutos, señalaba el minuto 17. Sin embargo, su remate cruzado se marchó lamiendo la cepa del poste derecho de un Lloris que desesperó sobremanera a los blancos. Dos minutos más tarde aparecía Keylor Navas para evitar el primero de los ingleses después de un testarazo de Kane.

En el momento donde el Tottenham comenzó a disfrutar de algo más el balón llegó a tener acto de presencia un importantísimo Aurier en el carril derecho. Sería gracias a él cuando llegaría el primer tanto de la noche madrileña. Internada por la derecha que centra buscando a un Harry Kane que no logró enchufar un remate de tacón, pero Varane en la cobertura no se esperó el fallo del ariete y termina introduciendo el esférico en su propia portería. Corría el minuto 27.

El Real Madrid, sin embargo, no se vino abajo y sabía de la importancia de lograr devolver la igualada al marcador antes de que el colegiado internacional polaco señalara el camino a los vestuarios. Primero fue Benzema a centro de Achraf, pero no terminó de enganchar correctamente el remate con la testa 10 minutos tras el gol. Fue en el minuto 42 cuando llegó un penalti clarísimo de Aurier sobre Kroos, que llegó hasta la cocina. Cristiano se encargaría de lanzar la pena fatídica con potencia y no perdonó a Lloris.

La situación no parecía moverse después de que los protagonistas de ambas escuadras regresaran tras el tiempo de descanso, aunque con ambos porteros siendo los actores principales de esta magnífica obra. El guardameta francés del Tottenham volvió a dar muestra de su habilidad y detuvo a bocajarro un testarazo de su compatriota: Benzema. El ariete del Real Madrid remató en la frontal del área pequeña, pero Lloris voló de manera instintiva para detener el disparo.

El cancerbero de los Spurs aparecería en dos ocasiones casi consecutivas, minutos 62 y 64, para evitar que Cristiano Ronaldo firmara un nuevo doblete en otra jornada de Champions League. Primero con un lanzamiento muy potente desde la derecha y después tras un jugadón maradoniano del portugués que terminó disparando con la zurda por bajo, donde Lloris pudo estirarse para evitar un auténtico golazo.

El Tottenham despertó entonces en ataque tras haber levantado un muro defensivo prácticamente impenetrable, rechazando cualquier tipo de acercamiento por parte del ataque madridista. Ahora le tocaba el turno a Keylor Navas de brillar bajo una lluvia que se echaba de menos en la capital de España. El cronómetro señalaba los minutos 71 y 73. Primero Harry Kane se quedó solo ante el costarricense, que se estiró por bajo para desviar con la yema de los dedos un gol cantado. Acto seguido se vistió de héroe para rechazar un lanzamiento fortísimo de Eriksen desde la derecha al primer palo. Puro espectáculo, y pura vida.

Comenzaron Zinedine Zidane y Mauricio Pochettino a mover el banquillo tratando de encontrar la solución que resultara eficaz en vistas de poder alzarse con unos tres puntos valiosísimos. Poca incisión tuvieron en el guión del choque. El Real Madrid volvía a hacerse con el control del balón y encerró al Tottenham en su área, donde estaba jugando muy cómodo e hizo ver fácil la tarea defensiva ante las acometidas merengues.

Así las cosas, se terminó señalando el final del encuentro con el 1-1 en el luminoso. Un auténtico partidazo vivido en el Santiago Bernabéu donde ambos equipos se jugaban ser líder de grupo en solitario. De continuar igual en la fase de grupos, el primer puesto se decidirá en Wembley. Una final anticipada en un estadio de ensueño.

Valencia 82-86 Real Madrid: El Real Madrid gana en La Fonteta y sigue invicto.

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16 puntos, 10 asistencias, 7 rebotes y 25 de valoración. La última genialidad de Luka Doncic, clave en el triunfo madridista en la cancha del Valencia.

El Real Madrid se llevó la victoria de la pista del Valencia Basket en un duelo lleno de alternativas en el que si bien fueron Luka Doncic y Anthony Randolph los que sofocaron la revolución que montaron los locales en la segunda parte, fueron tres ‘secundarios’ como Jeff Taylor, Gustavo Ayón y Facundo Campazzo lo que sellaron el triunfo en el último minuto.

El encuentro arrancó intenso desde el inicio, como si no hubiera acabado aún la final de la liga que ambos equipos disputaron la pasada campaña. Pablo Laso decidió tratar de agobiar desde el inicio al conjunto valenciano situando a Taylor sobre Erick Green su gran referencia anotadora y lo consiguió.

Pero, paradójicamente, no le fue bien pues ‘obligó’ al resto de jugadores del Valencia Basket a involucrarse más en los ataques e hizo a su rival más peligroso. Ese juego coral y el control del rebote, con una buena labor de Will Thomas, permitió a los locales seguir el ritmo anotador de los madrileños liderado por un activo Ayón e incluso ponerse por delante (18-17, m.10).

La aparición de Doncic cambió el guión. Nueve puntos casi seguidos suyos dieron confianza al Real Madrid y aunque el ímpetu de Alberto Abalde y la reaparición de Green, más cómodo defendido por el debutante Randle, permitió al Valencia Basket resistir, la iniciativa volvió a ser del conjunto visitante.

Aunque el esloveno se refugió en el banquillo, el nervio de Campazzo la extendió hasta el descanso y eso que el choque se fue a los vestuarios con un triple de Joan Sastre sobre la bocina (39-43, m.20).

Bajo la batuta de Doncic, el Real Madrid mantuvo el control unos minutos pero al sentarse en el banquillo el partido enloqueció. El apabullante control del rebote compensó la falta de acierto local y permitió al Valencia estrechar el marcador. Y cuando se encadenaron una antideportiva de Ayón y una técnica a Laso por protestar, Doornekamp y Pleiss le pusieron por delante (58-53, m.29).

Volvió el esloveno y volvió a funcionar el conjunto visitante que, con ocho puntos seguidos de Randolph, se metió en el choque y puso nervioso al Valencia Basket. En unos minutos de una impresionante inspiración, el interior estadounidense asestó un duro golpe a su rival.

Pero los locales no se arrugaron. Con cuatro triples casi seguidos castigaron el poco movimiento de la defensa visitante y se pusieron por delante. Pero en el minuto decisivo, un triple desde la esquina de Jeff Taylor, un robo de Gustavo Ayón y una ‘bomba’ de Campazzo, sentenciaron el choque.