Panathinaikos 82-89 Real Madrid: El campeón ya está en su hábitat.

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Los de Pablo Laso no dieron opción al susto y cerraron la eliminatoria por la vía rápida. Tras las dos victorias en el Palacio, el Panathinaikos griego confiaba en reducir la ventaja blanca en su casa. Pero otra gran actuación de Campazzo (16 puntos y 10 asistencias) y Rudy Fernandez (16 puntos), borraron las esperanzas locales y sellaron la clasificación a la Final Four de Vitoria.

Templado, con las ideas claras y la muñeca certera, así salió el Real Madrid en el OAKA, que se trasladó al marcador con un 4-12 (m.4) y que hizo que saltaran las primeras alarmas en el Panathinakos. Matt Lojeski, con un papel muy marginal en su equipo hasta el momento, fue el que se echó al equipo a la espalda con 7 puntos sin fallo que dieron vida a los griegos. Pero el equipo de Laso no acusó el golpe y de la mano de Facundo Campazzo y Rudy Fernández cerró el primer cuarto con ventaja, 18-23.

En el segundo acto los ataques no fueron tan fluidos, ni su defensa tan eficaz y poco a poco, a trompicones, con buenas canastas de Deshaun Thomas y Lojeski, el Panathinaikos le fue comiendo el terreno en el marcador, hasta empatar 34-34 (m.18:20) y marcharse al vestuario en ventaja, 41-36, después de un parcial demoledor de 21-6 en los últimos siete minutos de ese segundo periodo.

Tras el descanso, el tercer cuarto volvió a ser muy igualado y parecía que el equipo griego podría reducir la ventaja que el Madrid traía de su casa. Pero en el último periodo, Campazzo y Ayón asumieron el protagonismo con pases y canastas decisivos para encarar los cuatro minutos finales con una ligera ventaja madridista, 68-72.

Llegados a ese punto, el Madrid siguió a rajatabla el papel de campeón y un triple de Anthony Randolph puso un 72-78 a falta de 1:55 minutos. Y otro estratosférico de Facu Campazzo le permitió entrar en el último minuto con un 74-81, que le permitió llegar a ese 82-89 que le permite defender el título en Vitoria.

Ajax 1-2 Real Madrid: El VAR y Vinicius sacan a flote al Real Madrid en Amsterdam.

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El Real Madrid arranca un valioso triunfo en Amsterdam con goles de Benzema y Asensio, que salió al final.

El Real Madrid ha sabido sufrir en el Johan Cruyff Arena de Amsterdam y regresa a la capital de España con un valiosísimo 1-2 que deja las puertas abiertas de los Cuartos de Final de la Champions League para los hombres de Solari. Benzema (60′) y Asensio (87′) han sido los autores de los dos tantos blancos que han neutralizado el gol de Ziyech (75′) que significó el empate a uno para los holandeses.

Ha sido otro partido muy serio dentro del repertorio de este Real Madrid disciplinado de Solari. El Ajax ha dado más trabajo del previsto, pero en este Real Madrid todos tiran del carro, todos son solidarios y todos están dispuestos a remar en la misma dirección atacando y defendiendo.

Esta vez el VAR ha sido protagonista, especialmente por el gol anulado a Tagliafico que significaba el 1-0 para el Ajax. El VAR se tomó con calma el análisis de la jugada y finalmente el colegiado Skomina decidió anularlo por falta de Tadic sobre Courtois. Era el minuto 37 de un partido que se hubiera puesto 1-0 a favor del Ajax. Pero el gol no subió al marcador y Ajax y Real Madrid siguieron con su toma y daca en un partido de mucho desgaste que Vinicius, el de siempre, empezó a desnivelar cuando en el minuto 60 de partido le dio una asistencia a Benzema, nunca mejor dicho lo de asistencia, después de una extraordinaria jugada individual.

La sociedad Vinicius-Benzema volvía a dar resultado, El Ajax se lanzó en tromba en busca del empate. Y lo encontró en el minuto 75 por medio de Ziyech, el jugador más peligroso de los holandeses. Pero el Real Madrid no le perdió nunca la cara al partido. Es cierto que en varias fases se vio superado por los holandeses (la posesión acabó en tablas: 50% para cada uno), pero la clase individual y la pegada de este Madrid volvió a imponer su ley. A poco del final una jugada por la derecha de Carvajal acaba en centro para que Asensio coloque el esférico en el fondo de la portería.

El gol de Asensio hacía justicia a los merecimientos de unos y otros. El Ajax, más guerrero de lo esperado. Nada que ver con el fútbol clásico de la escuela holandesa. Esta vez el Ajax fue pelea, pelea y pelea. El 1-2 es tranquilizador, pero habrá que ir con cuidado en la Vuelta porque estos tipos no dan por perdido un balón.

Fenomenal Vinicius y Benzema.  Y el Madrid, de nuevo a buen nivel. Sin llegar a la excelencia del Wanda en el derbi madrileño, el Real Madrid ha sabido arremangarse y plantarle cara al Ajax. Con el 1-2 hay ya mucho trecho recorrido. Pero mejor que no se confíen. De Jong y compañía puede deparar un disgusto en el Bernabéu si el Real Madrid se confía en  exceso.

Atletico Madrid 1-3 Real Madrid: El blanco adorna la capital de España.

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Merecido triunfo de los merengues en el Wanda Metropolitano para conseguir el segundo puesto y mucho ánimo para afrontar un más que complicado Febrero.

Partido más que importante el que se jugaba en el Wanda Metropolitano. No solo estaba en juego el título de dominador de la capital de España, sino también el honor, el orgullo y la segunda posición. Perder este partido podía descolgar tanto a Atlético de Madrid como a Real Madrid de la pelea por el liderato de un Barcelona que aguanta hasta la extenuación con su más que solvente colchón de seguridad. Así las cosas, en un encuentro muy disputado durante el transcurso de los 90 minutos y donde, cómo no, tuvo sitio la polémica en varias acciones, fue el conjunto merengue quien consiguió los tres puntos gracias a los goles de Casemiro, Sergio Ramos de penalti y de Gareth Bale. Griezmann anotó el tanto de la honra.

Comenzó fuerte el Atlético de Madrid, superior y con mucha intensidad. Durante los diez primeros minutos, los jugadores de Simeone tenían a los merengues contra las cuerdas, encerrados en su área con la presión baja y sin oportunidad de poder organizar alguna jugada ofensiva. Sin embargo, fue el Real Madrid el que abrió la lata. Lo hizo a balón parado tras un saque de esquina. Centró Kroos y los jugadores rojiblancos se obcecaron en marcar a Sergio Ramos. Hasta cuatro defensas cubrieron al de Camas. Fruto de eso, Casemiro estaba completamente solo al segundo palo, se encontró con el rechace, y fusiló a Jan Oblak con un remate de chilena.

El Atlético de Madrid parecía estar dormido. El gol supuso un duro golpe difícil de encajar, hasta que la polémica decidió aparecer en el Wanda Metropolitano; en el 25, en un contragolpe. Correa se encargó de robarle la cartera a Vinícius (previa falta no pitada por Javier Estrada Fernández) y encarar campo contrario. Allí observó el desmarque de Griezmann y el francés se quedó solo en el mano a mano ante Courtois para poner el empate a uno en el marcador. Fue entonces cuando el choque vivió sus momentos más igualados, con mucho juego en el centro del campo. Tuvo que intervenir el VAR para secundar la decisión del colegiado. Corría el minuto 42 cuando Giménez derribó a Vinícius en el límite del área. Sergio Ramos, quién si no, se encargó de materializar el penalti, aunque esta vez optó por no lanzarlo a lo Panenka.

Tras el paso por los vestuarios, el guion pareció cambiar. Ahora era el Real Madrid quien tenía más el balón y cercaba al Atlético en su propia área y, tal como ocurriera en el primer tiempo, sería el equipo rojiblanco quien lograra marcar… Aunque anulado. Morata se quedó solo en el mano a mano ante Courtois y, tras un gran control, batió al belga con una preciosa vaselina. Sin embargo, el VAR dio órdenes al colegiado de que el ariete estaba ligeramente en posición ilegal. Fuera de juego y siguió el 1-2 en el marcador. Las cosas pintaban mal para el equipo de Simeone, que apenas volvía a suponer peligro alguno tras el tanto que no subió al marcador, y se pusieron peor a falta de 15 minutos para el final.

Gareth Bale, que acababa de entrar al terreno de juego en el lugar de Vinícius, robó el cuero, se la dejó a Benzema en el centro del campo y el francés, con una gran pausa y control, se dio la vuelta para darle el cuero a Modric. El croata pudo presenciar el desmarque del galés por banda izquierda y le dejó solo en el área ante Oblak, que no pudo hacer nada para evitar el remate cruzado y el 1-3 subió al marcador. Con todo el pescado vendido, el Atlético de Madrid perdió su segundo partido en el Wanda Metropolitano en La Liga, el primero de esta temporada en la competición. Los de Santiago Solari siguen con su buena racha y ya se colocan segundos en la clasificación, con una inyección tremenda de moral para ahora afrontar la Ida de los Octavos de Final de la Champions League en Ámsterdam. Espera el Ajax.

Real Madrid 4-2 Girona: A los blancos sí les mola esta Copa.

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El equipo de Solari dió la vuelta al 0-1 inicial y llegará a Montilivi con ventaja en esta eliminatoria de Cuartos de Final.

El Real Madrid ha firmado un sufrido triunfo ante el Girona, quienes contaban con notables ausencias por decisión técnica, y que sirve a los blancos para llegar con ventaja a Montilivi de cara a la Vuelta en este duelo de los Cuartos de Final de la Copa del Rey. Los gerundenses han sido de nuevo ese rival rocoso y complicado en el torneo del K.O. que sorprendiera en la ronda anterior al Atlético Madrid.

Los blancos afrontaban el partido ilusionados, ante la oportunidad de avanzar en un torneo donde los principales rivales –Atlético Madrid y Barcelona- o están fuera del cuadro o pueden caer antes de tiempo. Ese espíritu se vio momentáneamente roto cuando una internada por el carril izquierdo del conjunto albirrojo se traducía en el primer tanto con apenas 6 minutos de juego. Un gol que es un tesoro en una eliminatoria a doble partido con doble valor de goles en campo contrario. Y eso que Portu y Stuani, los dos artilleros de los gerundenses habían visto la jugada desde el banquillo.

El tanto del ‘Choco’ Lozano espoleaba a los pupilos de Solari, a quienes se les ve con ganas en esta edición de Copa, no tardando en igualar el electrónico con una contra finalizada por Lucas Vázquez a servicio de Odriozola. La cuenta anotadora invitaba a crecer tanto por las constantes llegadas madridistas como por los certeros coletazos que ofrecían los hombres de Eusebio, amenazando cada vez que estiraban las líneas.

El otro estímulo para el Real Madrid llegaba con la crispación con la que el graderío del Bernabéu, y por momentos el propio equipo, afrontaba cada decisión arbitral de Undiano Mallenco. Precisamente el colegiado era protagonista al pitar penalti antes del descanso por derribo a Vinicius, oportunidad que no desaprovechaba Ramos para exhibir sus dotes como lanzador –volviendo a emular al mítico Panenka- y ampliando la renta para los merengues.

La segunda mitad arrancó con ingredientes similares, con ninguno de los dos equipos olvidándose de la meta contraria, siendo el cuadro catalán más atrevido y los madridistas más imprecisos. Tanto es así, que unas inocentes -e incomprensibles- manos de Llorente provocaban una pena máxima que Álex Granell se encargaba de transformar y subir de nuevo el empate, silenciando Chamartín con su potente chut.

La locura se instaló en el tramo final donde el resultado no valía al Madrid, con constantes idas y venidas, pérdidas y recuperaciones. Un carrusel de acontecimientos que se vio acelerado por dos goles casi consecutivos en apenas tres minutos de margen: primero a través de un testarazo de Ramos –a pase de Marcelo- y, acto seguido era Benzema el que daba la puntilla con el cuarto tanto, el que permite al conjunto de Solari acudir con algo más de tranquilidad a Montilivi.

Real Madrid 2-0 Sevilla: Zapatazo a la crisis.

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El equipo de Solari derrota con justicia al de Machín gracias a un golazo de Casemiro y a otro de Modric.

Derechazo a las críticas. Con su mejor cara, el Real Madrid dio golpetazo (o al menos de momento) a la crisis que, una semana sí y otra casi que también, golpea al equipo de Solari. Con una primera parte gris, pero un segundo tiempo notable, los blancos derrotaron a un Sevilla poco ambicioso gracias a los tantos de sus falsos nueves (2-0). A falta de un delantero con gol, Casemiro y Modric hicieron las veces de decisivos para volver a ganarse el perdón de la casa blanca.

Amagaron, así, los de Solari con deshacerse de forma definitiva de un estigma convertido en suyo. El de un equipo más pobre en argumentario futbolístico de lo que está llamado a ser. Pero no pasó, sin embargo, de ser un chispazo y un simple arreón que bien pudo, eso sí, traer consigo el gol de la esperanza blanca. Lanzado en carrera por un Karim Benzema vuelto esencial, Vinícius erró en uno de sus aspectos más mejorables, el de la definición, dando paso a un Sevilla que a partir de entonces se creció.

Se acomodó el equipo del Pizjuán sobre el verde la Castellana, aparentando normalidad un conjunto que, sin embargo, no gana allí desde el año 2008. Creció el Sevilla al tiempo que se hizo monótono el juego de un conjunto, el madridista, que cambió de semblante tras el descanso. Si la primera mitad dejó el amargo sabor del que no sabe dominador, siendo la opción más clara un mano a mano de Escudero con Courtois, bien distintas fueron las sensaciones que dejaron los vigentes campeones de Europa en el segundo asalto.

Puso la directa el Real Madrid, dispuesto a dejar de parecer al fin una montaña rusa de emociones. Contagiados por el hambre y la electricidad de Vinícius, los de Solari tomaron el mando del duelo para no volver a soltarlo. Anestesió a su rival por medio del balón y estrechó el cerco a la portería de Vaclik, temblorosa tras un zapatazo de Ceballos al larguero. Fue esa oportunidad la antesala de un gol que sirvió como bálsamo para las heridas blancas. Un zapatazo de Casemiro a la escuadra empujó a un equipo que navega en un mar de críticas (78’) y Modric (90’+2) confirmó una victoria que reengancha a la parroquia blanca. La que, de uno u otro modo, siempre le sirve una segunda oportunidad a un Madrid que siempre amenaza con volver.

Betis 1-2 Real Madrid: Ceballos disimula el escándalo del VAR.

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Un gol de falta directa en el tramo final sirve los tres puntos al Real Madrid de Solari y tapa un error estrepitoso, una jornada más, del polémico sistema usado en España.

Con Cristo, pero sin ser gracias a él, el Real Madrid salvó su enésimo juicio final (1-2). Un gol de falta directa de Ceballos convirtió en cara un duelo tornado en cruz tras la lesión de Benzema y una nueva decisión errónea del VAR.

Le dio seriedad, y lo que es más importante, serenidad al conjunto blanco el nuevo sistema puesto en liza por Santiago Solari. El técnico argentino abrigó a su equipo con tres centrales y dos carrileros (ninguno de ellos Marcelo), controló más el tempo del partido y sufrió menos en defensa. O al menos en la primera mitad, porque el Real Betis no logró encontrar fisura alguna en el entramado defensivo blanco.

Algo que sí hizo el conjunto blanco y bien pronto. Modric cazó un rechace en el balcón del área para fusilar la escuadra derecha de Pau López (13’) y cargar de razones el argumento futbolístico madridista. Le bastó con replegarse bien a partir de entonces y agarrarse a unas rápidas transiciones ofensivas que casi siempre nacieron de los pies de Vinícius. De un servicio del brasileño a Valverde pudo llegar el segundo, pero el uruguayo se creyó Guti sin serlo. En un intento de emular al genio que vestía el ‘14’, alcanzó el área pequeña y dejó de tacón para la llegada de Benzema, quedando el balón muerto en tierra de nadie.

Muerto como pareció quedarse el conjunto blanco sin la figura del ‘9’ francés. Lesionado en el tramo final del primer asalto, tuvo que dejar su sitio a Cristo y con ello el Madrid perdió la calma que tantas veces le trasmitió Karim. Creció el Real Betis, haciendo de menos a un rival que apenas volvió a superar el centro del campo, y creyó en lo que hacía, a diferencia del primer tiempo. Pero no fue su creencia en una filosofía lo que le dio la llave del empate, sino una brillante definición de Canales, bien servido por Lo Celso, pero mal ratificada por el VAR ya que la posición era en fuera de juego (67’).

Y si no hincó la rodilla el Madrid de Solari, poco le faltó. Entregó las armas el equipo de Concha Espina, esperando un pitido final al que le cambió la cara un ex del Betis. De falta directa, Dani Ceballos (88’) cambió el frustrado semblante de un conjunto que deambula por La Liga esquivando cuantas trampas puede por su camino.

Real Madrid 3-0 Leganes: El Real Madrid ahoga sus penas en la Copa.

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Los blancos encarrilan la clasificación con goles de Ramos, Lucas y un notable Vinicius. Debutó Brahim.

El Real Madrid encarrila la eliminatoria de Copa ante el Leganés después de vencer en el Santiago Bernabéu en el partido de ida (3-0). Los blancos sufrieron en la primera parte, como acostumbran, pero el gol 100 de Ramos al borde del descanso y otros dos más de Lucas y Vinicius (de primorosa volea) en la segunda sirvieron para ahogar parte de sus penas en este año 2019. Vinicius volvió a ser de lo más destacable en un equipo que fue de menos a más en un día donde Isco siguió sin tener su espacio. Ni con seis lesionados para unos Octavos de Final de Copa del Rey.

La primera parte en el Santiago Bernabéu fue más propia de un partido de Liga que de uno de Champions. O lo que es lo mismo, con un Real Madrid fatigoso, impreciso, desencantado y plano frente a un rival que minuto a minuto se iba creciendo conforme comprobaba que no lo hacían los locales. La historia mil veces vista esta temporada. Y que pudo haber acabado como las de la Real, Levante, Barcelona, Eibar, etcétera. Porque el Leganés tuvo sus ocasiones claras para haberse adelantado en el marcador en la figura del debutante Braithwaite. Primero con un mano a mano que mandó lamiendo el poste por fuera, y después con un testarazo al saque de un córner que obligó a Keylor a un despeje todo reflejos que levantó al desangelado público del Bernabéu.

El quid con respecto a otros partidos fue que, mientras el Leganés no lo hacía, esta vez el Real Madrid sí tuvo el gol de cara. Y un penalti. No hizo falta VAR para que Gil Manzano decretase la pena máxima al borde del descanso en una caída de Odriozola. No fue ni tan aparatosa ni tan clara como la de Vinicius el Domingo, pero sí que habían sido varias internadas ya en el área pepinera cortadas al límite de la pena máxima. Sergio Ramos transformó desde los once metros para convertir el gol 100 en su carrera. Una cifra extraordinaria. Un gol balsámico para el devenir del Real Madrid.

Y es que el 1-0 al borde del descanso desanimó al Leganés, que seguramente se marchase a la caseta con la sensación de haber merecido más en la primera mitad. Fue su suicidio, paradójicamente. Porque incluso un Madrid a medias puede hundir a cualquier otro equipo que no esté al 100%. Y eso fue precisamente lo que pasó. Con los blancos creciéndose al ver que el resultado a favor se traducía en un juego cada vez mejor, especialmente por la banda donde jugó Vinicius. El brasileño es un puñal. Es cuestión de tiempo que acabe por tirar la puerta abajo. Y ante el Leganés lo volvió a demostrar.

No obstante, el ‘28’ fue partícipe de los dos goles que dejan prácticamente apuntillada la eliminatoria. En el 2-0, y toda vez que Benzema aprovechó un fallo del Leganés en su campo, Vinicius asistía a Lucas para que marcase a placer. Y en el 3-0, voleando un centro desde la derecha para dibujar un bellísimo gol. Con permiso del ausente Isco (que saltó para jugar los últimos veinte minutos), y del debutante Brahim, los focos fueron para el brasileño. De lo mejor en un equipo que por fin pudo darse una alegría en este nuevo año.

Baskonia 74-91 Real Madrid: El Real Madrid impone su ley ante el Baskonia.

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El Real Madrid impuso su ley ante el Baskonia, al que superó por 74-91, en un partido en el que fue muy superior desde los primeros minutos del choque y no dio opción a un rival que no encontró la inspiración necesaria para competir.

Con esta victoria, el equipo de Pablo Laso rompió el empate a diez triunfos que mantenía con su rival en la segunda plaza de la tabla clasificatoria y que deja ahora al conjunto blanco como principal perseguidor al liderato que ostenta el Barcelona.

Los blancos marcaron distancias en un primer cuarto arrollador en el que rozaron la perfección y consiguieron una distancia superior a los diez puntos, insalvable para los locales que tuvieron un día aciago desde el lanzamiento exterior.

Además de la mala noticia de la derrota, los azulgranas perdieron al georgiano Tornike Shengelia por una lesión en la rodilla, tras un encontronazo con el argentino Facundo Campazzo.

El base brasileño Marcelinho Huertas, con 21 puntos de valoración, no encontró compañeros en este partido en el que siete jugadores del Real Madrid sumaron más de diez puntos de valoración, con el liderazgo de Facundo Campazzo, que firmó 26.

Las solitarias siete asistencias del Baskonia y los seis triples anotados de veinte intentos, fueron una losa demasiado pesada para los vascos.

El choque comenzó con un ritmo alto de anotación para los dos conjuntos en los que destacaron en este aspecto el francés Fabian Causeur y el brasileño Marcelinho Huertas.

El Real Madrid abrió la primera brecha importante de ocho puntos, 12-20, porque fue el equipo que antes logró ajustar la defensa, gracias a la intimidación que ejercía el caboverdiano Walter Tavares.

Los blancos superaban a los azulgranas en el uno contra uno, lograban tiros liberados y aumentaron el parcial hasta el 2-13 para colocar un 12-26 al finalizar el primer acto.

El Baskonia no encontraba el antídoto para superar la defensa del equipo de Pablo Laso que continuaba ampliando el hueco en el marcador en el arranque de un segundo capítulo que no varió mucho del final del primero y la distancia se fue hasta el 13-31 (min. 13).

Los locales comenzaron a crecer a partir del acierto del argentino Luca Vildoza, uno de los pocos inspirados en ataque, y consiguieron bajar la distancia hasta los ocho puntos, 25-33 (min. 15) con un parcial de 12-2.

Siete puntos seguidos de Rudy y el regreso a la pista del argentino Facundo Campazzo espolearon a los madridistas, que aguantaron las embestidas de los vascos, quienes sumaron desde el tiro libre para situar la desventaja en doce puntos al descanso, 35-47.

El Real Madrid comenzó la segunda parte con las ideas más claras, hasta que un falta antideportiva de Facundo Campazzo sobre Tornike Shengelia, que acabó con el georgiano en el vestuario por un golpe en la rodilla, dio paso a un parcial de 7-0 que abrió un claro en la oscuridad ofensiva de los azulgranas.

Pero los blancos sacaron la cabeza con la inspiración de un casi inmaculado Santi Yusta desde el triple y un imparable Walter Tavares, que mandó al banco al francés Vincent Poirier, cargado de faltas personales.

La diferencia marcó un nuevo máximo con un 46-70 (min. 29), con un Baskonia sobre la lona, que no lograba circular el balón y era incapaz de anotar con fluidez, mientras el Real Madrid sumaba con comodidad en sus ataques para propinar un 2-18 a su rival.

La brecha era insalvable para el Baskonia al finalizar el tercer cuarto, con un amplio 48-74, que abría el camino de la victoria al Real Madrid.

El Baskonia tiró de orgullo en el capítulo final y con un 8-0 situó la diferencia por debajo de los 20 puntos, pero los madrileños no se deshicieron y acabaron el duelo con un cómoda victoria, 74-91.

Real Madrid 1-0 Rayo Vallecano: Benzema devuelve la calma a la casa blanca.

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Un solitario gol del francés derrota a un Rayo Vallecano que sigue en descenso y deja al Real Madrid a cinco puntos del líder.

Volvió la calma a Concha Espina. Acostumbrado a los vértigos de una montaña rusa, le tocó al Real Madrid achicar agua para devolver la tranquilidad a la casa blanca. Y lo hizo, empujado por el hecho de enfrentarse a un Rayo Vallecano en descenso, con un solitario gol de Karim Benzema (1-0). Suficiente para derrotar a los de la franja y mantener enganchado a los suyos al tren delantero de la liga española.

Y eso que se plantó bien el equipo vallecano sobre el césped del Santiago Bernabéu. Tal es así que había pasado casi un cuarto de hora y poco o nada había generado un Real Madrid que, eso sí, a la primera que tuvo, acertó con el marco visitante. Tanto se había empeñado Míchel, con Tito y Advíncula, en tapar la banda izquierda que el gol llegó por el otro lado. Lucas Vázquez trazó un brillante pase interior hacia Benzema, que por bajo abrió el muro rayista (13’).

Un tanto que, aunque pudo tener respuesta inmediata por medio de un cabezazo de Velázquez, acomodó a unos blancos deseosos de paz después de una semana de desencuentros. Por delante en el marcador, masticaron y masticaron las jugadas hasta encontrar espacios en el entramado defensivo franjirrojo. Acertó a avistarlos el Madrid, como Asensio en un contragolpe del que salió vencedor Dimitrievski, pero no a definirlos. Y es que hasta con la madera se toparon los de Solari. Bien habilitado por un buen Benzema, con el palo derecho chocó el trallazo de Kroos desde el balcón del área, manteniendo la tensa calma del que se sabe solo un paso por delante de su rival.

En ese hilo, el de la amenaza del uno a cero, vivió de forma constante el equipo blanco. Si bien no sufrió acometida alguna del Rayo, tampoco hizo el conjunto de Solari por incrementar su renta. Salvo un gol bien anulado a Sergio Ramos por fuera de juego (64’) y una doble ocasión rayista sobre la hora, parecieron firmar ambos la paz. Aquella que permite a los vallecanos superar de forma digna lo que siempre parece un trámite y a los blancos volver a ganar en tranquilidad. Tres puntos como bálsamo para un equipo que, pese a su convulso inicio, sigue subido al tren de La Liga.

Real Madrid 2-0 Valencia: El equipo de Solari mantiene la calma.

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El trabajo colectivo del equipo blanco, con especial protagonismo de Carvajal y Llorente, deja atrás el tropiezo de Ipurua.

El Real Madrid quiso olvidar el shock de Eibar con una convincente victoria frente al Valencia (2-0). Los blancos fueron muy superiores en la primera parte, aprovecharon el gol en propia meta de Wass para controlar a su rival, y Lucas Vázquez hizo la sentencia a diez minutos del final. Después de dos triunfos seguidos, el equipo ché ha vuelto a dejarse puntos fuera de Mestalla.

Lo mejor que pudo hacer el Real Madrid fue dejar atrás la semana pasada, convulsa por la derrota en Ipurua y las dudas respecto a Isco, con un dominio arrollador desde el principio. A los ocho minutos los locales se adelantaron con un gol en propia meta de Wass, propiciado por el centro de un inspirado Carvajal tras haber recuperado en área propia. Era el tanto más tempranero de los madrileños en lo que llevamos de temporada, lo cual dice mucho de lo que están pasando.

Durante toda la primera parte los blancos tuvieron el control, en buena parte gracias a Marcos Llorente. El canterano vio correspondido su buen partido ante la Roma con una nueva titularidad, propiciado en parte por las bajas de Casemiro y Kroos. La intensidad blanca contrastó con unas dudas valencianistas que llegaron incluso a reflejarse en la salida de balón. Guedes, duda hasta última hora por molestias físicas, apenas tuvo impacto en el Santiago Bernabéu.

Si la renta madridista al descanso no fue mayor se debió a la falta de pegada que este curso les ha costado tantos puntos. Y estuvo cerca de aprovecharlo el Valencia, pues lograron partirles por la mitad en tramos del encuentro gracias a la irrupción de Parejo. La más clara, protagonizada por Santi Mina, fue un balón al espacio de la defensa que terminó enviando por encima del larguero.

Para evitar males mayores, Solari sentó a Bale por Marco Asensio y después logró recuperar el control con las entradas de Fede Valverde e Isco, este último cuestionado tras quedarse fuera de convocatoria en la Liga de Campeones. Todas estas entradas dotaron al Real Madrid de superioridad al contragolpe, y a siete minutos del final Lucas Vázquez hizo la sentencia con un remate facilitado por Benzema. El francés estuvo en todas partes, tanto arriba como abajo, por lo que era natural que prestara atención al balón dividido que propició la jugada.

La alegría en el vestuario blanco contrasta con la decepción valencianista, en una semana aciaga por la eliminación en Champions. La próxima semana el Real Madrid visitará El Alcoraz para enfrentarse al Huesca, mientras que el Valencia recibe en Mestalla al Sevilla.