Real Madrid 3-1 PSG: Cristiano y Zidane le declaran amor eterno a la Champions.

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Los blancos desarman a un notable PSG (3-1) con dos goles al final. Zidane fue clave con su atrevimiento. Doblete de Ronaldo ante Neymar.

El Real Madrid pidió a su afición que les llevara en volandas al inicio del partido, y el Santiago Bernabéu se vistió para las grandes ocasiones. Parecía que la Copa y La Liga daban pereza a los de Zidane, pero demostraron que la Champions no. Y es que en un primer cuarto de hora impoluto exhibieron pundonor y personalidad como seguramente no lo habían hecho aún en la presente temporada.  Los de blanco eran leones ante un PSG desarmado en la arena de un coliseo madridista entregado. Lástima que sólo durase cuarto de hora.

Poco a poco el equipo parisino fue emergiendo de la lona y tomándole temperatura al partido. No a costa de Neymar, por cierto, magníficamente defendido por Nacho. Sino a costa de un empuje global inversamente proporcional al aguante local. Y Cristiano llegó a tener un mano a mano con Areola desviado con la boca milagrosamente. Sin embargo, se olía que el campo iba desnivelándose hacia la portería de Keylor conforme pasaban los minutos y el Real Madrid cedía en la presión, amodorrado. Así, Rabiot lo aprovechó en un rechace a una jugada aparentemente inofensiva para marcar el 0-1 a la media hora. Llegaba solo desde atrás con los medios merengues marcándole con la vista.

En un momento, el gran Real Madrid se difuminó por completo. Como le pasó en el Clásico. Ya nada salía en ataque, bajo una pasividad impropia de una cita así. Ya nada salía en defensa, persiguiendo las sombras de un PSG que se hizo gigante. Afortunadamente para los intereses blancos, el colegiado sancionó como penalti una internada de Kroos que Ronaldo materializó desde los once metros justo antes del descanso. Oxígeno a toneladas para un equipo blanco que amagó con evaporarse en la primera parte. Y Cristiano ganándole el duelo individual a un Neymar que amagaba pero no golpeaba.

Tras el descanso, aunque el Real Madrid mejoró muchos enteros, fue el PSG el que de nuevo se hizo con el control del balón. De hecho, se pudo desnivelar la balanza antes del 60 si no llega a ser porque Navas sacó un tiro de Mbappé dentro del área, mientras que Sergio Ramos le sacó otro a Rabiot. Francos para el gol los dos. Un aviso de lo que estaba por venir. Y es que ni la salida de Cavani por un lateral como Meunier, ni la entrada de Gareth Bale hizo que el Real Madrid recuperase el balón. Al contrario, con Emery igualando el 4-4-2 que inventó Zidane sorpresivamente, los blancos definitivamente perdieron el duelo del físico y del balón.

El técnico madridista, mostrando una sobrada personalidad en un momento muy sensible, intentó darle un nuevo giro de timón: Lucas y Asensio por Casemiro e Isco. Sangre fresca en busca de la victoria, sin que el empate hubiera sido censurable siquiera. Y el Real Madrid tuvo su recompensa a falta de siete minutos para el pitido final en una jugada lanzada precisamente por Bale y Asensio que acabó en las mallas de rebote, favoreciendo a Ronaldo para cerrar su doblete. Ese gol lo metió el atrevimiento y la flor de Zidane, la historia del Real Madrid, y el karma de Cristiano. Cuatro minutos después Marcelo marcó también de rebote y también a centro de Asensio. Un 3-1 que es una inyección moral para los blancos en el mejor momento posible, y quizás cuando peor lo estaba pasando. Pero el amor es así. Y todo el mundo sabe que el club blanco y la Champions League tienen un romance eterno.

Real Madrid 89-76 Tenerife: El Real Madrid recupera sensaciones de cara a la Copa del Rey.

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Tras tres derrotas consecutivas, el Real Madrid recuperó sensaciones de cara a la inminente Copa del Rey con un cómodo triunfo ante un Tenerife irregular al que le faltó fe y que pagó caro su apagón del segundo cuarto, en el que estuvo seis minutos y medio sin ver aro (89-76).

El líder de la Liga, que defenderá en Las Palmas el título logrado en 2017, sumo sin sobresaltos su decimoctava victoria en una gran actuación del base argentino Facundo Campazzo, que anotó 15 puntos, capturó tres rebotes, entregó 8 asistencias y sumó 24 de valoración.

El acierto visitante desde el perímetro, con cuatro triples sin fallo consecutivos, propició un inicio de partido igualado, sin un dominador ni en el marcador ni sobre el parqué y con Luca Doncic protagonizando, un día más, la ofensiva de los de Pablo Laso, con siete puntos en el primer cuarto.

Enfrente, Javier Beirán constituía la principal amenaza con tres triples que contribuyeron a que su equipo terminase los primeros diez minutos con su mayor ventaja de la tarde (18-21).

La puesta en escena en la reanudación fue muy diferente. Los de Pablo Laso apretaron en defensa, mejoraron sus prestaciones en ataque y encadenaron un parcial de salida de 9-0 en tres minutos que obligó a Fotis Katsikaris a parar el partido para evitar males mayores.

Aunque sus jugadores siguieron desconectados un buen rato, errando todas sus acometidas ante la desesperación del técnico griego y otorgando facilidades al líder de la competición, que imprimió velocidad a su juego y selló su zona, lo que impidió a su oponente anotar su primera canasta hasta pasados seis minutos y medio.

Felipe Reyes convertía en oro cada pelota que recibía y, con nueve puntos en ocho minutos, lideró la reacción blanca y permitió a los suyos irse con una cómoda ventaja a los vestuarios tras un segundo acto muy desequilibrado (43-34, min 20).

Los tinerfeños espabilaron tras el descanso, pero no lo suficiente para meter presión a un Real Madrid que mantuvo su buena línea, lo que le permitió conservar su colchón cercano a la decena de puntos durante todo el tercer periodo.

Liderado por un valiente Campazzo, el mejor ataque de la Liga superaba sin excesivos problemas a la segunda mejor defensa, lo que le permitió llegar a los últimos diez minutos con el partido encarrilado (68-53).

El Real Madrid siguió rearmándose de moral de cara a la Copa del Rey en un último cuarto sin historia entre dos equipos que podrían verse las caras de nuevo el próximo sábado en la Semifinal copera si solventan con un triunfo sus respectivos cruces de Cuartos de Final.

Real Madrid 5-2 Real Sociedad: Manita blanca antes de la Champions League.

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Gran primera parte merengue que llegó al descanso con 4-0. Hat-trick de Cristiano, que ya lleva 11 goles en Liga. Lucas y Kroos completaron la goleada.

El Real Madrid jugaba su último partido antes del trascendental partido de Champions ante el PSG. La Real Sociedad visitaba el Bernabéu con ganas de sorprender a los blancos, que querían completar un gran partido antes de recibir al PSG.

Zidane dio pocos descansos aunque reservó a Bale, Casemiro y Nacho de cara al presumible once que presentarán los merengues ante los parisinos. En la Real, Eusebio apostaba por los mismos que golearon al Dépor (5-0) y cerraron una larga racha de malos resultados.

El partido no pudo comenzar mejor para los locales, que se adelantaron en el marcador con un gol de Lucas Vázquez a los 50 segundos de juego. Cristiano centró y el extremo remató con un remate de mérito que no pudo alcanzar Rulli. El Madrid siguió dando buenas sensaciones, presionando arriba y en bloque con un espíritu muy solidario que hacía temblar a la Real en la salida de balón. En una de esas presiones Marcelo propició una recuperación que acabó con un remate al palo de Benzema.

El 2-0 llegó en el minuto 27 tras un gran quiebro de Asensio que cedió a Marcelo antes del remate de Cristiano. El portugués remató a placer y amplió la ventaja del equipo local. Así comenzaría el festival madridista que se inició con otro remate al poste de Ronaldo. Kroos ampliaría la ventaja a la media hora con un remate desde la frontal que depositó en la escuadra con su habitual maestría. En el minuto 37 Cristiano redondearía una gran primera parte con un cabezazo que transformó en gol a la salida de un córner. Los madridistas habían realizado una gran primera parte pasando por encima de una Real muy decepcionante.

En la segunda parte el Madrid quitó el pie del acelerador y los donostiarras se tomaron un respiro. Los realistas incluso pudieron inquietar a Keylor Navas por primera vez en todo el partido con un remate de cabeza de Juanmi que se topó con el poste. Al cuarto de hora vino el carrusel de cambios, doble de Eusebio para tratar de mejorar la situación y doble de Zidane para dar descanso a Modric y Lucas (que se marchó ligeramente tocado).

Un poco antes del último cuarto de hora, Bautista recortó distancias para la Real Sociedad en un despiste defensivo del Real Madrid. Bale entró para jugar el último cuarto de hora y provocar una mala parada de Rulli que dejó el esférico franco para que Cristano marcase el 5-1. El portugués anotaba un nuevo hat-trick con la camiseta blanca. La sucesión de goles acabó en el minuto 83 con un acrobático remate de Illarramendi que salió ajustado batiendo a Navas.

Victoria cómoda y por momentos brillante del Real Madrid, que suma 3 puntos en la Liga con una goleada que la hará llegar con confianza al compromiso frente al PSG. La Real Sociedad deja una mala imagen y sigue acumulando malos resultados a pesar de la reciente goleada frente al Deportivo.

Real Madrid 79-80 Olympiacos: El Real Madrid pierde la última posesión y deja la victoria al Olympiacos.

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El Real Madrid no supo ni pudo aprovechar la última posesión de balón, con 15 segundos por delante y ya el que sería 79-80 definitivo en el marcador, dejando la victoria a un Olympiacos muy serio.

En el último segundo y sin que nadie se atreviera a lanzar, la colegiada alemana Anne Panther pitó personal sobre Facundo Campazzo, pero la repetición del vídeo dejó al Madrid con la derrota.

Jeffery Taylor sobre Vassilis Spanoulis y Kostas Papanikolaou sobre Luka Doncic, los mejores defensores de cada equipo sobre los líderes del rival. Ni Pablo Laso ni Ioannis Sfairopoulos se salieron del guión previsto, dado el respeto que ambos equipos se tienen.

Así las cosas y con alguna imprecisión en ataque por parte del equipo madrileño, el partido comenzó igualado, pese a que el Madrid estuvo tres minutos y medio sin anotar, del 13-9 (min.4.45) al 15-17 (min.8.15).

Pasado el primer momento de peligro el primer cuarto finalizó con un 20-21.

En el segundo acto y ya con las rotaciones instauradas en los dos equipos, el Olympiacos comenzó a mostrar sus grandes virtudes. Y una de las más importantes es la continuidad en el juego esté quien esté en pista, figuras o menos habituales.

Los griegos manejaron el balón con soltura y su paciencia y circulación de balón empezaron a verse reflejados en el marcador, 32-38 (min.15). El Madrid comenzó a ponerse nervioso ante la seguridad del rival.

Punto a punto, jugada a jugada, minuto tras minuto, el Madrid fue perdiendo terreno en el marcador con Luka Doncic abusando del bote, sin que hubiera movimiento ni opciones de puntos, más allá de las acciones individuales.

Los rebotes en este segundo cuarto fueron chivatos de la situación, 5-10 para el Olympiacos. El Madrid perdió el dominio bajo los tableros, no movió el balón en ataque y se desquició ante el buen hacer de los del Pireo.

El 39-45 con el que se llegó al descanso casi fue corto para los merecimientos de unos y otros. Otro dato revelador tras veinte minutos de juego, 6-12 en asistencias, cuando el Madrid suele destacar siempre en este aspecto.

Con los quintetos iniciales en pista en el arranque del tercer periodo el Madrid intentó retomar las riendas del choque. En ese momento comenzaron a aparecer las figuras de cada equipo.

Doncic liberado de subir el balón por un Facundo Campazzo muy entonado pudo mirar más al aro y abrir espacios, mientras que Papanikolaou, Spanoulis y Printezis comenzaron a dar muestras de su calidad.

Con todo, el Madrid volvió a nivelar el marcador, 49-49 (min.24.20) tras un parcial de 10-4, gracias su mejora defensiva y a su mayor mordiente en ataque.

A todo esto el Olympiacos vino vacunado sobre el efecto Edy Tavares y cada vez que el caboverdiano intentaba recibir se cerraban sobre él hasta tres jugadores, recuperando de inmediato su posición defensiva en cuanto el balón salía de las manos del pívot madridista.

Trey Thompkins, autor de 4 triples en cinco intentos y de 15 puntos hasta el minuto 26.30 (57-58) fue el fiel escudero anotador de un Doncic más reconocible.

Pasados los primeros minutos, el equipo griego retomó su circulación de balón y su paciencia franciscana en busca siempre de la mejor opción para anotar, 60-60 (min.27.45).

Dos tiros libres de Doncic parecieron firmar la igualada a 62 a 4 segundos para el final del tercer cuarto, pero Kule Wilyjer, al más puro estilo Sergio Llull, clavó un triple en el último instante dejando el marcador en 62-65 y al Madrid sin ponerse por delante desde el minuto 7 del primer acto.

Una entrada de Fabien Causeur devolvió al Madrid la ventaja en el electrónico, 66-65 (min. 30.45), 23 minutos después, que consolidó Thompkins con un nuevo triple, 5 de 6 intentos a estas alturas, 69-65.

El Madrid tocó a rebato y comenzó a disfrutar de los mejores momentos de baloncesto del partido, con una buena defensa y con opciones en ataque, jugando con garra y con el ánimo de unas gradas que entendieron también que era el momento clave del partido.

Un triple fallado por Jaycee Carroll pudo haber sido definitivo para abrir brecha en el marcador pero no entró y Olympiacos siguió jugando a lo suyo, con la precisión de un cirujano y la paciencia de una madre, para dejar claro que todavía estaba en el partido, 71-67 (min. 34).

Una antideportiva de Spanoulis y una técnica a Felipe Reyes, por dar una patada al balón en su frustración por haber fallado los dos tiros libres, dieron paso a un triple de Printezis para que el Olympiacos volviera a positivo, 73-74 (min.35.30).

Cada balón valía, a estas alturas, su peso en oro y la tensión creció de forma exponencial, con Thompkins y Printezis, que además se defendían uno al otro, calientes en ataque.

A minuto y medio para el final, el Madrid acabó una posesión sin lanzar a canasta y en la jugada siguiente Spanoulis intentó el triple definitivo que no entró, 76-77.

Doncic, que sufrió más de lo habitual desde el lanzamiento libre (10 de 15) puso el empate a 79 a 30 segundos para el final, y Janis Strelnieks sólo anotó 1 de 2 desde el mismo punto, 79-80 a falta de 15 segundos.

Con dos tiempos muertos consecutivos, Laso y Sfairopoulos prepararon la táctica. El Madrid pareció comerse la posesión, pero la colegiada alemana Anne Panther pitó personal sobre Campazzo. La revisión del vídeo dejó al Madrid con una derrota por 79-80.

Valencia 1-4 Real Madrid: El regreso de la BBC y de la esperanza blanca.

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Dos goles de penalti de Cristiano, uno de Marcelo y otro de Kroos le permiten al conjunto de Zidane ganar en el feudo valencianista.

Después de 279 días sin coincidir en el once titular, Gareth Bale, Cristiano Ronaldo y Karim Benzema volvieron a encabezar la lista de jugadores que saltarían al terreno de juego en Mestalla para medirse al Valencia. Después de volver a los horrores de las segundas partes, Marcelo acabaría con la fobia para sentenciar un partido en los minutos finales tras parecer más cerca el empate y el regreso de las dudas en las mentes madridistas. Montoya hizo dos penaltis claros que marcó Cristiano Ronaldo en la primera parte, Santi Mina recortó al inicio del segundo tiempo y el lateral sentenció el choque cerca del final. Kroos volvió a finalizar una obra de arte desde fuera del área cerca del 90.

Dudas, dudas y más dudas. Así comenzó el primer tiempo en Mestalla entre los tercer y cuarto puestos de la Liga. Los pupilos de Zidane se mostraban muy inseguros y el Valencia apenas se atrevía a intentar hacer daño a la meta de Keylor Navas. No fue hasta que, en un contragolpe tras un saque de esquina del Valencia, apareció Cristiano Ronaldo dentro del área de Neto y Montoya le derriba claramente. Penalti claro. El portugués agarró el balón y se dispuso a lanzar para marcar el primer tanto de la tarde. Corría el minuto 16. 9 minutos más tarde, el guardameta costarricense evitaría el empate tras un remate de Kondogbia desde fuera del área.

El Real Madrid se comenzaba a sentir mucho más cómodo gracias a la ventaja en el marcador y presionaba y cercaba a un Valencia que bajó un par de marchas. Montoya se convertiría una vez más en protagonista del partido tras provocar un penalti más, esta vez en el 38 y sobre Benzema. Si bien en directo no parecía, las repeticiones dieron la razón a Estrada Ferrnández, que estuvo muy acertado durante el transcurso de todo el choque. Cristiano volvería a lanzar para poner una ventaja de dos goles a los merengues. Al filo del descanso, el Valencia tuvo una doble ocasión, primero de Rodrigo con la puerta vacía y después de Guedes. Sin embargo, el resultado se mantuvo al término del primer tiempo.

Tras el paso por los vestuarios, volvió a aparecer el pecado del equipo de Zinedine Zidane en lo que llevamos de temporada: las segundas partes. Se desinfló el cuadro blanco, sucumbiendo a la presión del Valencia y a las imprecisiones en el ataque. Parecía otro equipo. De esto se aprovechó el equipo de Marcelino, siendo más inherente en las ofensivas, aunque fue a balón parado cuando encontró el recorte en el marcador. Centro desde la esquina de Parejo que cabeceó Santi Mina al primer palo para poner el 1-2 en el luminoso. El Valencia apretaba y en el minuto 66 tuvo que intervenir Keylor Navas para salvar a su equipo del empate. Marcelo sentenciaría el encuentro en el 84 tras una gran jugada de combinación con Asensio. Sin embargo, todavía quedaría tiempo para que Kroos enviara uno de sus típicos pases a la red para cerrar el partido.

Victoria contundente del Real Madrid en Mestalla que da un golpe de autoridad tras la dolorosa eliminación de Copa ante el Leganés. Los tres puntos ante el tercer clasificado del campeonato permiten al equipo de Zidane poder ocupar la tercera plaza de ganar el choque aplazado en Butarque. Santi Mina hizo ver las pesadillas a los merengues, pero Marcelo y Kroos impidieron que las sombras sobrevolasen el Santiago Bernabéu. Parece que la bestia, herida, todavía tiene mucho que decir.

Real Madrid 7-1 Deportivo: Gareth Bale y Nacho despiertan al Santiago Bernabéu.

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Espectacular partido de los blancos, con tres dobletes del galés, del portugués y de Nacho. Regresó la BBC tras 273 días.

Volvió el mejor Gareth Bale y el mejor Cristiano Ronaldo. Echaba de menos el Santiago Bernabéu a la estrella de Gales y de Portugal. Doblete y mucho protagonismo en el terreno de juego, ofreciéndose y lanzando carreras por parte de ambos. Parece que, nuevamente, regresa el Expreso de Cardiff y el Balón de Oro. El Real Madrid fue claramente superior sobre el césped, aunque eso no le privó de una imagen muy habitual en esta temporada: muchas ocasiones y la sensación de perdonar demasiados goles al rival. Adrián López fue el encargado de adelantar al Deportivo de La Coruña en la primera mitad, y Nacho igualó la contienda poco después. Modric anotó el cuarto y Cristiano Ronaldo culminó el set con otro doblete. El central remató el partido para firmar otro doblete. Mosquera se retiró lesionado. La BBC volvió a coincidir sobre el césped 43 partidos después.

Comenzaba el choque con el conjunto merengue enchufado, activo, pero sin ofrecer excesivo peligro ante la portería de un Rubén Martínez que impidió durante los 90 minutos una goleada aún mayor. Sin embargo, la sorpresa saltó en la capital de España cuando una jugada combinada entre los tres atacantes del Deportivo la culminara Adrián López al segundo palo para adelantar a su equipo. Era el minuto 23. La respuesta del Real Madrid no se hizo esperar. Primero Cristiano Ronaldo y luego Marcelo en las siguientes jugadas, pero ambos se estrellaron contra Rubén.

El runrún sonaba en las gradas del Santiago Bernabéu fruto de ver a su equipo por detrás en el marcador una vez más. Los jugadores de Zidane, aun así, seguían sus acometidas buscando un gol que llegaría en el minuto 32. Salida de un córner que acabó con una pared entre Marcelo y Nacho, y fue el central quien remató de primeras libre de marca desde dentro del área para poner el empate. 10 minutos más tarde, al filo del descanso, el Real Madrid culminaría la remontada mediante el primer gol de Bale de la tarde. Recibió de Marcelo en el lado derecho, se perfiló para la zurda, y envío medido a la escuadra del segundo palo. Impresionante.

Tras la reanudación llegó la mala fortuna para Cristóbal Parralo después de que tuviera que retirar a Mosquera del terreno de juego por lesión. A partir de entonces, todo fue un carrusel y monólogo constante por parte del Real Madrid. Una versión merengue casi irreconocible durante la temporada, siendo la mayor goleada de esta campaña para los capitalinos. Gareth Bale anotó en el minuto 59 con un remate tras un córner. Modric, recibiendo de espuela de Cristiano Ronaldo, marcó el cuarto desde fuera del área con un disparo medido en el 68.

El portugués se sumaría a la fiesta con su doblete particular en los minutos 78 y 84. El primero de ellos fue de volea tras un centro desde la banda derecha de Casemiro al segundo palo, y el doblete de Cristiano llegó tras un gran remate de cabeza a media altura a un centro de Lucas Vázquez, que acababa de entrar al partido. El Balón de Oro, sin embargo, se retiró del campo después de sufrir una patada en la cara por parte de Schar en el remate. El séptimo y último gol del choque ante el Deportivo fue por parte de Nacho, que firmó el tercer doblete de la tarde al filo del final.

Cura extrema y radical para el Real Madrid. Goleada que sirve para dar esperanza a una hinchada que se comenzaba a ver cansada por un equipo que no terminaba de ofrecer su mejor nivel. Uno que sí ha mostrado para batir a un Deportivo que apenas se opuso en los primeros 25 minutos y que se desinfló tras el empate. Terapia de choque con miras a buscar una remontada peligrosa hacia una cima que no parece ser entregada por el Barcelona.

Real Madrid 75-73 Baskonia: La gran defensa del madrid le permite seguir en racha.

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El Real Madrid se apuntó su séptima victoria consecutiva en la Euroliga, al vencer por 75-73 a un Baskonia que peleó hasta el último segundo, gracias a una gran y pertinaz defensa.

Las precauciones que tomaron ambos equipos de inicio marcaron los primeros minutos del choque, 6-3 (min.2.30). Pero seguidamente el Madrid entró en un desierto anotador que duró cinco minutos y medio, tiempo en el cual el equipo vitoriano se apuntó un parcial de 0-9.

La salida de Luka Doncic se adelantó más de lo previsto y un triple suyo en la primera acción puso fin al drama ofensivo de su equipo. Con 7 puntos en poco más de dos minutos, el esloveno arregló una situación más que peligrosa y permitió incluso que el Madrid cerrar el primer acto con un 18-17 favorable.

En el Baskonia, que sorprendió con una zona alternativa de acoplamiento, volvió a sobresalir la figura de Tornike Shengelia, autor de 7 puntos y una amenaza constante en todas las acciones.

En el segundo cuarto, las defensas siguieron imponiéndose a los ataques. El Madrid volvió a atascarse en la ofensiva con Doncic demasiado individualista y empecinado en resolverlo todo él solo, con lo que el Baskonia volvió a tomar la delantera, 24-31 (min.15.30).

Laso pidió otro paso más en defensa y puso a los gladiadores, al lituano Jonas Maciulis (gran trabajo sobre Shengelia) y a Felipe Reyes haciendo lo propio con (Vincent Poirier), al tiempo que el argentino Facu Campazzo asumió funciones anotadoras y Rudy Fernández aprovechó el gran momento de forma en el que se encuentra para tener protagonismo de cara al aro.

Con los ánimos calientes y un pequeño roce entre Jayson Granger y Rudy, en el que dialécticamente entraron los dos entrenadores, Pablo Laso y Pedro Martínez, el partido se fue al descanso con igualdad máxima, 34-34.

Cinco puntos de Janis Timma en el primer minuto de la continuación mostraron las aviesas intenciones baskonistas en las que Rodrigue Beaubois comenzó a tener un papel muy protagonista.

Los triples comenzaron a entrar con Fabien Causeur por parte local y Beaubois, por la visitante, como protagonistas. El Madrid consiguió de nuevo ponerse por delante en el marcador, 51-50 (min.25.30).

El trabajo bajo los aros de Edy Tavares comenzó a darle réditos al Real Madrid, en forma de puntos y de confianza para el equipo, 57-55 (min.27).

Al final del tercer tiempo, 59-61 y las espadas en todo lo alto para los diez últimos minutos.

Los dos primeros se solventaron con un parcial de 0-2, que explica un poco la tensión del partido y el control que intentaron ejercer ambos equipos.

Fue de nuevo el Baskonia el que primero dio el paso adelante, (61-68, min. 33.40) aprovechando otros momentos de negación anotadora del Madrid.

Un triple de Jaycee Carroll y una defensa zonal fueron las apuestas de Laso ante tal situación, 64-72 (min.35). El Madrid apretó la tuerca una vuelta más y el Baskonia comenzó a tambalearse, 71-72 (min. 36.30). El capitán Reyes, desde la personal, erró dos tiros que pudieron ser los de la remontada y a falta de dos minutos, el 71-73 se complicó más con una personal en ataque del mismo jugador.

A 1.23 para el final llegó la igualada a 73 y otra gran defensa madridista permitió a Doncic desperdiciar otro triple, con 37 segundos de partido. Con 23 segundos por delante el Baskonia atacó y Shengelia no pudo anotar ante la gran defensa madridista, el rebote lo capturó Thompkins y en el último ataque, Rudy anotó la canasta vencedora.

El Madrid sigue en racha, la séptima victoria seguida en Euroliga, gracias a la defensa ante el Baskonia.

Real Madrid 100-72 Fuenlabrada: Rudy y Reyes hacen la victoria más cómoda.

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El Real Madrid alcanza las doce victorias seguidas en todas las competiciones tras superar con holgura al Fuenlabrada (100-72), en la que es su sexta consecutiva en Liga ACB.

El líder de la Liga Endesa, el Real Madrid, no dio opciones a la sorpresa de la primera mitad del campeonato, el Fuenlabrada, al que derrotó por 100-72 con un partido muy serio en el que el equipo visitante apenas dio sensación de poder dar la campanada.

Poco pudo hacer ante esto el Fuenlabrada del argentino Néstor García, un equipo que había sorprendido a varios de los grandes en su cancha, pero que en casa ajena no encontró la llave de la zona blanca y solo pudo acercarse con los puntos del croata Marko Popovic, que anotó 18 puntos.

Si alguien esperaba un inicio plácido para el Real Madrid, es que no conocía a este Fuenlabrada, caracterizado por ser un equipo correoso en defensa y acertado en ataque, con tres triples en sus primeros cuatro intentos que le adelantaban 12-17 (min. 7), al que respondía el Madrid con un vendaval 12-0 con un imparable Thompkins y dos triples de Rudy Fernández, uno sobre la bocina (24-17). Siguió el Real Madrid haciendo camino y el parcial iba por quince tantos seguidos hasta que el mexicano Paco Cruz embocó un triple (27-20, min. 12). Los fuenlabreños solo podían hacer daño por fuera, ya que la zona era territorio blanco, propiedad primero de Tavares y luego del hombre del día, Felipe Reyes, el segundo jugador con más partidos de la Liga ACB. De la mano del menor de los hermanos Reyes, disputando su duelo número 737 -se dice pronto, solo está a 19 partidos de los 756 de Rafa Jofresa- el Real Madrid llegó a ponerse a tiro de la decena de diferencia, con los tiros libres del cordobés y un contraataque iniciado por él para que lo terminara el estadounidense Jaycee Carroll (34-25, min. 16), la misma distancia al descanso: 45-36.

El ‘Fuenla’ perseguía encadenar la racha que le permitiera apretar el partido y llegar a uno de esos finales igualados que tan bien se le dan, pero para cortar eso apareció la inteligencia de Rudy Fernández, quien tras anotar dos tiros libres forzó un campo atrás de Eyenga y coronó la jugada con un triple (75-58, min. 32). Una bandeja de Reyes colocó las dos decenas de diferencia (79-58, min. 33), que llegaron a ser 30 tantos cuatro minutos después (97-67, min. 38) ante un Fuenlabrada ya desquiciado al que no salía nada y que tendrá que esperar otra ocasión para batir al vecino de la capital, que hoy puso oficio para evitar cualquier atisbo de sorpresa y cerró el duelo en 100-72.

Real Madrid 0-1 Villarreal: El submarino agrava la crisis blanca.

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Un solitario gol de Pablo Fornals le da al Submarino Amarillo la primera victoria de su historia en el Santiago Bernabéu.

Tarde lluviosa en el Santiago Bernabéu para recibir al Real Madrid y al Villarreal en un partido importante para los blancos. Sumido en una preocupante crisis de resultados, los merengues apostaron por un once habitual. Salvo Ramos y Benzema, Zidane puso a su once favorito. El Villarreal, que aún trata de asumir la pérdida de Bakambu, puso en liza un 4-2-3-1 con Bacca en la punta del ataque.

Calleja pobló el equipo de centrocampistas y dominó el juego desde el principio. Por su parte el Madrid presionaba mucho y bien, con las líneas muy adelantadas. Los primeros acercamientos amarillos dieron paso a las llegadas madridistas. En el minuto 13 avisó Bale, que marcó con la cabeza en fuera de juego tras un córner prolongado por Cristiano. 5 minutos después Marcelo probó fortuna con un disparo lejano que despejó Asenjo con una gran palomita.

El portero amarillo tuvo que volver a intervenir poco después tras una tiro libre de Cristiano. El portero tocó lo justo para que el balón fuese al travesaño y no al fondo de las mallas. A la media hora de juego Cristiano gozó de dos oportunidades consecutivas. Pero en la primera picó demasiado el esférico y en la segunda se topó con el lateral de la red. Bale estuvo a punto de marcar y Cristiano se volvió a topar con Asenjo en una jugada antes del descanso en la que el portugués reclamó penalti.

La segunda parte comenzó con un bonito intercambio de golpes. Cheryshev remplazó a Raba y dispuso de la primera gran oportunidad de la segunda mitad. Le pegó mal y su remate se marchó fuera. El Madrid respondió con una volea de Kroos despejada por Asenjo y un remate de Ronaldo que volvió a blocar el cancerbero visitante. Con el paso de los minutos el partido se fue rompiendo y las llagadas de ambos equipos se multiplicaban. Bacca amenazó a Keylor con un par de remates mientras que Cristiano y Modric seguían poniendo a prueba al portero castellonense.

Con el final del partido cada vez más cerca las energías fueron disminuyendo en uno y otro equipo.  Con el Real Madrid volcado el Villarreal se aprovechó de un córner en contra para armar el 0-1. Unal perdonó el primer remate pero Fornals superó a Keylor en el rechace por alto. El gol paralizó a los locales, que apenas tuvieron tiempo para reaccionar.

Con este nuevo pinchazo el Real Madrid ve como peligra su clasificación para la Champions League. El Villarreal gana por primera vez en su historia en el Bernabéu y con este triunfo se pone a solo un punto de los madridistas en la clasificación.

Real Madrid 91-72 Valencia Basket: El Real Madrid hunde al Valencia en la noche negra de Doncic

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El Real Madrid coge aire en la Euroliga tras conseguir su segunda victoria consecutiva ante otro equipo español. El equipo de Pablo Laso venció con autoridad ante un Valencia competitivo que suma su décima derrota en la competición europea. La joven perla del Madrid, Luka Doncic, fue expulsado por dos técnicas en el segundo cuarto.

Demasiado bonito pintaba para el Valencia Basket en el inicio de partido para haber caído derrotado 19 puntos abajo en el marcador. El equipo naranja, que llegaba con una racha de 8 jornadas consecutivas sin vencer en Euroliga, arrancaba el encuentro con un nivel de acierto por encima del alcanzado en sus mejores sueños. Tal situación no permitió al Valencia Basket lograr una alargada ventaja en el electrónico debido a la actuación de Campazzo y a los buenos números en anotación del francés Caseur. De esta manera, el cuadro visitante se fue diluyendo de esa efervescencia inicial y el Real Madrid consiguió llegar al final del primer cuarto con una ventaja de 6 puntos, gracias también al triple conseguido por Luka Doncic a 10 segundos del final. El niño seguía haciendo de las suyas.

Sin embargo, no todo iba a ser de color de rosa para el joven esloveno. Quizá, su actitud, obligó a colorearlo de negro. Apenas transcurrido el primer minuto del segundo cuarto se produjo la jugada más polémica del encuentro. Doncic llega hacia canasta ante la defensa del ex barcelonista Tibor Pleiss y los colegiados señalan con rotundidad falta sobre el jugador esloveno. Estos no dudaron hasta que el jugador visitante se giró hacia uno de los árbitros mostrando su nariz ensangrentada. En ese preciso instante, las imágenes hicieron de jurado y señalaron jugada antideportiva para Luka Doncic. Dos tiros para Valencia, uno para Real Madrid y balón para los blancos. El marcador favorecía 8 puntos a los hombres de Laso, pero la jugada que acababan de presenciar marcaría el final del partido para ese jovencito que tanto deslumbra a Europa. Pese a levantar el WiZink Center con un nuevo triple asombroso, Doncic provocó su segunda falta técnica en una jugada de ataque. Aquella decisión, unida a las airosas protestas del jugador acabaron en su expulsión. Luka abandonaba la pista del WiZink enrabietado como si fuera un niño de su edad. Nos tenía muy mal acostumbrados. Tras esta decisión arbitral llegaron los momentos de dudas en el conjunto blanco que acumulaba 5 faltas a tan solo 4 minutos del descanso. Y entonces apareció San Emeterio. El veterano jugador del Valencia Basket arengó a los suyos adelántandolos en el electrónico con casi 8 puntos seguidos y una actuación estelar. El Valencia Basket había remontado, se colocaba dos arriba y se enganchaba al partido. Por desgracia para ellos, Campazzo y su recital volvieron a la pista, esta vez, acompañados de la muñeca mágica de Carroll. Dos triples seguidos de Jayce devolvieron la ventaja al Real Madrid, que llegaba al descanso venciendo 43-41.

La vuelta del túnel de vestuarios estuvo marcada por la agresividad en ambos conjuntos. El Madrid, después de ver dos faltas en menos de un minuto, obtuvo la misma reacción naranja. A estos se les fue de las manos cuando llegaron al bonus en tan solo tres minutos y medio. Este juego defensivo del Valencia les permitió seguir luchando por la victoria de la mano de Guillem Vives y la puntuación del recuperado Dubljevic. Finalmente, las esperanzas visitantes se acabaron hasta que apareció Tavares. El gigante pívot del Madrid se llevó absolutamente todo por los aires en este tercer cuarto, teniendo Vidorreta que dar entrada a Pleiss para que luchara junto al de Cabo Verde esos balones aéreos. Este último acabó penalizando a los visitantes con sus pérdidas en ataque.

El tercer cuarto acabó con ventaja de 6 puntos para los blancos dando entrada al cuarto que determinó la victoria local. Tan desorbitada fue la apisonadora del Real Madrid en ataque como alarmante la pasividad visitante en el tramo final del encuentro. Jeffery Taylor y Felipe Reyes pusieron el espectáculo final en el Wizink Center que acabó presenciando una nueva victoria blanca con 19 puntos de ventaja. En el bando naranja, en cambio, una nueva derrota deja al Valencia en plena crisis cuya mejor noticia es la recuperación del lituano Dubljevic, máximo anotador del partido con 18 puntos.