Nadal tumba a Federer antes de su 12ª Final en París.

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El español espera a Thiem en la última ronda de Roland Garros.

Rafael Nadal y Roger Federer. Roger Federer y Rafael Nadal. El Viernes se citaron en la Philippe Chatrier dos de los grandes colosos de la historia de este deporte, para protagonizar el capítulo N° 39 de su rivalidad. Pero fue el español el que volvió a dominar en su territorio sagrado en París, al imponerse por 6-3, 6-4 y 6-2 y ganarse el derecho a pelear por su duodécima Copa de los Mosqueteros en París.

El manacorense amplió, además, su reinado frente a Federer en Roland Garros. No obstante, el once veces campeón en el segundo Grand Slam de la temporada ha ganado los seis encuentros que han disputado sobre la tierra batida francesa. También añadió una victoria más al head to head frente al helvético (24-15), cortó una racha de cinco triunfos seguidos de su rival y amplió a 14-2 su autoridad sobre arcilla.

Y es que ya son 22 las victorias consecutivas de Nadal en Roland Garros (no pierde desde los Cuartos de Final de 2015 frente a Novak Djokovic). Finalmente Dominic Thiem será el último peldaño que deba escalar para levantar al cielo de París un título más en la ciudad custodiada por la Torre Eiffel.

Las condiciones atmosféricas eran la peores para decorar uno de los partidos más grandes de la historia de este deporte. Pero el fuerte viento y la lluvia fina parisina previa pusieron aún más mística al duelo entre Nadal y Federer. Fue el suizo el primero en intimidar al resto, colocándose 30-40 en el juego inicial, pero tras ocho minutos el español salvó su servicio para de inmediato devolver la amenaza 1-0, 15-40. A la tercera oportunidad firmó su primer break (1/3).

Tal y como había hecho en sus cinco enfrentamientos anteriores en París, el manacorense inició el partido abriendo una brecha inicial en el marcador de 3-0. Sin embargo, Federer logró romper la sangría con su servicio y de nuevo al resto mantuvo un patrón agresivo, tratando de cerrar los puntos lo antes posible. Así, consiguió levantar un 3-1, 40-30 para convertir su segunda oportunidad de quiebre (3-2).

En una réplica del primer juego del encuentro, pero esta vez con Federer al servicio, se sucedieron las alternativas en los diez minutos que se prolongó. Y la irregularidad del servicio durante la primera media hora continuó inalterable. Esta vez fue Nadal el que insistió al resto hasta encontrar premio. En su sexta oportunidad de break en el sexto juego volvió a romper el saque (4-2) para, a continuación, confirmar la ventaja con su servicio (5-2). El español conservó la ventaja y con un revés ganador, de los 8 winners con los que terminó el set, cerró el parcial por 6-3 en 52 minutos.

A pesar del golpe de perder la primera manga, Federer se mantuvo en el partido. Tanto que al resto logró contener las embestidas de su rival hasta situarse con tres oportunidades de quiebre. A la tercera, logró colocarse por primera vez por delante por 2-0. Sin embargo, la paciencia -una de las grandes virtudes del balear- volvió a ser su mejor aliado.

Nadal necesitó de nuevo tres oportunidades para devolver el break al suizo. Y más allá de presentar un escaso 37% de puntos ganados con el primer servicio hasta entonces en el segundo set, consolidó el quiebre (2-2). La igualdad era máxima con un reparto de 22-20 en puntos ganados hasta entonces, dominado por el suizo que también iba por delante 4-3.

La autoridad del servicio se mantuvo inalterable hasta el noveno juego. Nadal consiguió levantar un 40-0 en contra y con cinco puntos seguidos se dio la oportunidad de sacar para cerrar el segundo set. No falló y con 12 golpes ganadores -por tan solo 4 errores no forzados- consiguió dar un importante paso hacia la victoria.

El 17 veces campeón de Grand Slam parecía tomar velocidad de crucero. Ágil de piernas, dominando con la derecha y apoyándose en el revés que funcionó como un puñal, volvió a adelantarse 30-40 al inicio del tercer set. Pero Federer se negó a abandonar tan pronto. Levantó la situación de peligro para mantenerse con vida en el partido.

Fue un espejismo. Para entonces Nadal ya había sacado el rodillo. Un doble break sentenció el partido y le permitió poner rumbo a su duodécima final en Roland Garros.

Nadal sube el nivel en París.

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Se medirá a Roger Federer en Semifinal de Roland Garros.

Rafael Nadal buscaba el Martes ante Kei Nishikori ampliar su dominio sobre la tierra batida de Roland Garros, donde presenta un récord de partidos de 91-2. La victoria del español por 6-1, 6-1 y 6-3 sirvió para sellar su clasificación a Semifinal en París por duodécima vez en su carrera, una marca que no ha logrado ningún otro jugador en la historia del Grand Slam francés.

El español llegaba más fresco que su rival, que había pasado hasta cuatro horas más en pista, debido a las victorias en cinco sets que firmó en sus dos últimos encuentros frente a Laslo Djere (6-4, 6-7[6], 6-3, 4-6 y 8-6) y Benoit Paire (6-2, 6-7[8], 6-2, 6-7[8] y 7-5). Y se acabó trasladando a la arcilla, donde se vio a Nadal más cómodo, ágil y dominador durante la hora y 50 minutos que duró el encuentro.

El once veces campeón de la Copa de los Mosqueteros apenas tardó ocho minutos en fabricarse el primer break del partido. Tal y como venía haciendo a lo largo de todo el torneo, el español saltó con una voracidad atroz a la pista, agresivo con la derecha, haciendo mucho daño al resto desde el fondo.

Así encontró premio para adelantarse 3-0 también ante el japonés, al igual que en cada uno de sus duelos anteriores en esta edición de Roland Garros. Nishikori respondió anotándose su primer juego con el saque, pero sería el último que firmó en el set inicial. El balear encadenó otro quiebre más y con un 83% con su primer servicio y 2 de 3 puntos de break convertidos se anotó el parcial.

Nadal mantuvo la intensidad al inicio del segundo set ante un rival que parecía no encontrar las mejores sensaciones con su raqueta. Pero, Nishikori respondió de inmediato para impedir que el partido se le escapara desde tan pronto con su primer quiebre del choque. Pero sólo fue un espejismo. El favorito N° 2 en París se impuso en el duelo de restadores y volvió a endosar un break (2-1).

El nipón se fue diluyendo a medida que Nadal retomó el control de la pista. El segundo juego había sido tan solo un desliz en una primera hora impoluta. Y es que el campeón de 17 Grand Slam encadenó tres juegos seguidos más para marcar distancias insalvables para Nishikori. Elevó la lista de quiebres a un 6/8 que le permitió asegurar el segundo set con otro 6-1.

El cabeza de serie N° 7 se negó a entregar el partido, pero la muralla que se levantaba al otro lado de la red era demasiado elevada. Ni siquiera durante los primeros siete minutos del tercer set y las cuatro oportunidades de rotura que dispuso, pudo intimidar al español.

Sin ir más lejos, fue el manacorense el que encontró el camino para abrir la última brecha del partido (3-1). Era el séptimo quiebre (7/11). Cuando el partido llevaba una hora y 41 minutos, con 4-2 en el marcador, la lluvia obligó a detener el partido a las 5:28 pm (hora local).

A las 6:38 pm, sin rastro de nubes, regresó el juego en la Philippe Chatrier con Nadal al servicio para cerrar el partido finalmente por 6-3 tan solo diez minutos después de la reanudación.

Nadal puso rumbo a Semifinal de Roland Garros, para convertirse en el tercer jugador de la historia con más presencias en esta ronda. El español se enfrentará a Roger Federer, que superó a Stan Wawrinka por 7-6(4), 4-6, 7-6(5) y 6-4.

Nadal sigue agrandando su historia en París.

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Alcanza 90 victorias en Roland Garros para clasificarse a Cuartos de Final.

Ver a Rafael Nadal celebrando una victoria en Roland Garros se ha convertido en una estampa habitual. Tanto que parece casi una rutina que el español acabe despidiendo rivales en París. Así lo ha hecho en 90 de los 92 partidos que ha afrontado en la capital francesa. El último en caer en sus redes fue Juan Ignacio Londero, que vio cómo el manacorense voló hacia Cuartos de Final tras imponerse por 6-2, 6-3 y 6-3.

Por octavo año diferente en sus 15 participaciones en Roland Garros, a Nadal le tocó enfrentarse a un argentino. Y como en las diez ocasiones anteriores, acabó firmando la victoria. El pasado curso fue la edición con más rivales de esta nacionalidad (3), mientras que Juan Martín del Potro es el único frente al que ha repetido (2007, 2018) y Mariano Puerta contra el primero que jugó en París en la Final de 2005.

Apenas tardó diez minutos en intimidar a un rival que no sólo se estrenaba en la Philippe Chatrier, sino que en esta edición de Roland Garros debuta en el cuadro final de un Grand Slam. El español se adelantó con un 3-0 que marcó la diferencia desde el inicio. Y eso que en el quinto juego se vio obligado a salvar hasta 3 opciones de break para el argentino (3-1, 15-40/ Ad), pero Nadal supo mantener la ventaja para adelantarse en los primeros 37 minutos por 6-2.

Nadal mantuvo altos porcentajes con el servicio también durante el segundo set, y esta vez no entregó ni siquiera una sola opción de quiebre. Agresivo desde el fondo y sabiendo encontrar el momento para atacar a su rival, volvió a romper el saque por tercera vez en el sexto juego (4-2). El argentino trató de agarrarse al parcial, levantando dos puntos de set con 5-2 y saque, pero no pudo impedir lo inevitable. El español amarró la segunda manga por 6-3 con su servicio.

Londero amenazó por cuarta vez en el partido el saque de Nadal (0/4), pero no encontró premio en el segundo juego del tercer set. El que sí lo hizo fue el balear, que a continuación cerró dos breaks consecutivos (4-1), antes de que Londero devolviese uno de los quiebres de inmediato (4-3). Fue el mejor momento por el que atravesó el argentino hasta que Nadal volvió a sofocar un intentó de rebelión para encadenar dos juegos seguidos que pusieron fin al partido.

De esta manera, Nadal se aseguró estar en los Cuartos de Final de Roland Garros por decimotercera ocasión en su carrera, convirtiéndose en el jugador de la historia con más presencias en esta ronda junto con Novak Djokovic.

Por otro lado, Nadal consiguió otra marca personal que lo sitúa en la cuarta posición en la Era Abierta con más presencias en los Cuartos de Final de un Grand Slam. El español estaba igualado con el australiano Roy Emerson y el Domingo en París, se situó con 38 clasificaciones a esta ronda en un torneo de esta categoría y se sitúa a sólo tres de la tercera plaza que ostenta Jimmy Connors.

Nadal espera ahora en Cuartos de Final al japonés N° 7 del Ranking ATP Kei Nishikori.

PSG 1-3 Manchester United: El VAR le da a los ingleses una noche épica en Paris.

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El equipo de Solskjaer remonta el 0-2 de Old Trafford con un agónico penalti señalado vía videoarbitraje en el 93′.

El VAR le ha regalado al Manchester United una noche épica en Paris, donde los ingleses eliminaron sobre la bocina al Paris Saint-Germain. El equipo de Solskjaer ha remontado el 0-2 de Old Trafford con un agónico penalti señalado vía videoarbitraje y marcado por Marcus Rashford en el 93′. Así, los franceses le dicen nuevamente ‘adiós’ al torneo continental.

Ha vuelto el Manchester United de los milagros. El equipo inglés firmó una remontada impresionante en el Parque de los Principes al ganar por 1-3 en el partido de Vuelta de Octavos de Final y conseguir su pase a Cuartos de Final, pese a lo complicado que tenía remontar la derrota sufrida en Inglaterra. El equipo de la Premier League supo aprovechar al máximo los increíbles regalos que le dio el PSG en la capital francesa.

 En un primer tiempo infartante, el conjunto de Solskjaer logró marcar dos goles a través de Romelu Lukaku. El primero, tras un error de Thilo Kehrer; el segundo, tras un rechace largo e inesperado del generalmente confiable Gianluigi Buffon. Juan Bernat había puesto el empate transitorio para los de Thomas Tuchel.

La tónica del segundo tiempo no cambió. El United era superado en el juego, aunque cabe recordar las numerosas lesiones con las que llegaba a la cita continental. Eso sí, el PSG tampoco tuvo a Neymar y Cavani estuvo en el banquillo hasta que el United firmó el 1-3. El PSG nunca terminó de matar a su rival, ni con los contragolpes de Di María ni con las carreras de Mbappé. Sobre el final, llegó el milagro para los británicos: el penalti por una mano de Kimpembe dentro del área de Buffon que el VAR vio y que Marcus Rashford transformó en gol.

Una clasificación épica para Manchester United y una desilusión para un PSG que nuevamente ve como un rival le remonta y lo saca de la Champions.

Khachanov tumba a Djokovic y alza su primer Masters 1000.

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El ruso, de 22 años, es campeón ATP Masters 1000 nueve años después de que otro compatriota lo consiguiera.

Karen Khachanov levantó el Domingo su primer título ATP World Tour Masters 1000 al imponerse en la Final del Masters Paris 2018. El ruso superó por 7-5 y 6-4 en una hora y 37 minutos al serbio Novak Djokovic, interrumpiendo una racha de 22 victorias consecutivas del inminente N° 1 Mundial. Fue la confirmación de una figura de futuro con mucho hambre en el ATP World Tour, que logró la copa más importante de su trayectoria profesional ante la atenta mirada de Bercy.

“Significa mucho para mí”, reconoció Khachanov tras el partido. “No podría estar más feliz de acabar así la temporada”.

En una semana imperial, Khachanov firmó un registro histórico al inclinar hasta a cuatro figuras Top 10, venciendo al N° 9 John Isner, al N° 8 Dominic Thiem, al N° 5 Alexander Zverev y al N° 2 Novak Djokovic para hacerse con el trofeo. La victoria permitirá a Khachanov pasar el Lunes del N° 18 al N° 11 del Ranking ATP Mundial firmando la mejor posición de su carrera deportiva.

El moscovita levanta su cuarto título ATP World Tour y el tercero de la temporada 2018, después de imponerse previamente en el Open 13 de Marsella (d. Pouille) y la Kremlin Cup de Moscú (d. Mannarino). Un esfuerzo que le ha permitido cerrar la temporada con un notable balance de 18-3 en pista cubierta. Karen presenta un balance de 4-0 en finales ATP World Tour.

Si Khachanov disputó su primera Final de la categoría no se notó en absoluto. El carácter del ruso fue un constante en el encuentro, convencido de poder mirar a los ojos al inminente N° 1 Mundial en su primera Final ATP World Tour Masters 1000. Con un juego coronado por la potencia pero lleno de coordinación y habilidad, Karen probó estar preparado para una batalla de virtuosos.

El primer ejemplo llegó bien pronto. En su segundo juego al resto, Djokovic arañó desde la línea de fondo hasta colocar un 0-40 sobre el servicio de Khachanov. Con el cuerpo todavía templado y ante situación que haría temblar a medio circuito, el ruso logró equilibrar un juego que después terminaría perdiendo. Fue un detalle fugaz, pero suficiente para comprobar la sangre fría con que salió al partido.

Un juego después, usando golpes cortados y una variedad primorosa en un jugador de 1,98m, Khachanov recuperó de inmediato la herida abierta por Djokovic para colocar el 2-2 en el marcador. El partido estaba recién nacido, pero la batalla estaba bien madura en la mente del jugador ruso. Si Novak exigía incomodidad en cada tiro, Karen apareció dispuesto a cumplir ese guión.

Con una contundencia rara vez vista ante el balcánico, Khachanov encontró vía libre para hacer retroceder al actual N° 1 Mundial. Si Djokovic llegó a la Final restando unos pasos por delante de la línea, la potencia del ruso le hizo retroceder dos metros hasta rozar el muro de fondo. Una demostración de fortaleza total ante la grada de Bercy, atónita al ver dominado a un jugador con 22 victorias seguidas en su bolsa.

Lejos de desaparecer en el momento clave, la agilidad de Khachanov se mantuvo cuando el duelo entró en ebullición. Con una colección de tiros forzados y escorzos imposibles, Khachanov logró arrebatar el servicio a Djokovic y colocarse con 6-5. Un revés paralelo con el cuerpo al límite dobló la mano de Novak, puesto ante el paredón ante el servicio del ruso. Con bombazos de impresión, y levantando un crítico 0-30 con aroma a tiebreak, Karen selló por 7-5 una manga inolvidable.

La actitud de Khachanov quedó resumida con 18 tiros ganadores en una sola manga, una barbaridad ante un defensor del calibre de Djokovic. Firmando superioridad (9 a 7) incluso en puntos que sobrepasaron los nueve golpes, una especialidad total de Novak, y midiendo con cautela cada aproximación a la cinta, Khachanov presentó una candidatura más que firme a la copa.

“Ante Novak no puedes subir simplemente a la red porque conecta passing shots increíbles”, indicó Karen. “Tienes que preparar muy bien el punto antes de subir. Debes tener claros los tiros correctos cuando te acercas a la cinta”.

“La mejor manera es si estoy golpeando de izquierda a derecha y subo con una bola más corta. A veces no es posible pero en ocasiones lo hice realmente bien. En general, mi juego es agresivo y debo intentar entrar más en pista y subir como lo hice hoy”.

La segunda manga dio poca opción a la reacción de Djokovic, enfrentado a un rival con el plan bien trazado. De golpazo en golpazo, Khachanov rasgó por completo la defensa del serbio, al que mantuvo a raya con apenas una rotura de servicio. Ante la presión surgió la mejor versión del ruso, capaz de completar la manga más importante de su carrera sin encarar una sola opción de rotura. Palabras mayores ante el restador histórico que tuvo al otro lado de la red. Con los brazos al cielo de Bercy y una sonrisa en el rostro, Karen culminó una jornada inolvidable en su ascendente carrera.

“Quiero hablar de lo bien que jugó durante toda la semana”, dijo Djokovic. “Merece totalmente ganar este partido. Le doy todo el mérito. Es un jugador joven con proyección. Incluso un jugador ya establecido, de élite. Ha mostrado una calidad formidable y veremos mucho de él en el futuro”.

“Me satisface volver a ser número 1, oficialmente desde mañana. ¿Qué más podría pedir? He ganado más de 20 partidos seguidos y he tenido unos últimos cinco meses increíbles”.

Karen Khachanov es el primer campeón ruso de torneos ATP World Tour Masters 1000 desde que Nikolay Davydenko coronara el Masters Shanghai en la temporada 2009.

El moscovita, sumará 1.000 puntos para su Ranking ATP y se embolsa un premio en metálico de 973.480€.

Por su parte, Djokovic añadirá 600 puntos para el Ranking ATP y se embolsará un premio en metálico de 477.315€.

Geraint toma Paris.

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El del Sky se convierte en el primer galés en ganar la ‘Grande Boucle’.

Geraint Thomas conquistó el Tour de Francia 2018, contra todo pronóstico y siendo la gran sorpresa en el podio de París en los últimos años. La segunda baza del Sky se convirtió, sin esperarlo, en el flamante nuevo jefe de filas para terminar firmando la primera gran vuelta de su carrera. Un nuevo éxito de la formación británica, que ha ganado seis de las últimas siete ediciones de la ‘Grande Boucle’. Kristoff se hizo con el triunfo en la jornada de clausura de los Campos Elíseos.

Todo estaba preparado para que Froome, que llegó ‘in extremis’ a este Tour después de que la UCI le exculpara de su positivo en las pasada Vuelta a España, lograra lo que nadie más ha logrado en la historia de este deporte: ganar, de forma consecutiva, un Tour (2017), una Vuelta (2017), un Giro (2018) y nuevamente el Tour de Francia. Venía de ganar en Italia de forma aplastante y su condición era perfecta para intentar lograr la ‘manita’ en París entrando en el club de AnquetilMerckxHinault Indurain. Sin embargo, todo empezó del revés.

Una caída en la primera jornada le hizo empezar con mal pie y peor tiempo. Aguantó bien la primera semana y, en la segunda, con la llegada de la montaña alpina, se encontró con que el ‘enemigo’ estaba en casa. Jamás habría imaginado que su ‘rival’ sería su compañero y amigo Geraint Thomas. El galés, después de una vida dedicada a trabajar para los demás, se encontró con las mejores piernas de su vida, las mismas que le hicieron brillar en La Rosiere, cuando ganó la 11ª etapa y se vistió de líder, y también al día siguiente, sellando su nombre en la legendaria subida al Alpe d’Huez. Liderato afianzado y aviso para navegantes: iba a por el Tour.

Nunca abandonó el amarillo. La afición se preguntaba entonces si un hombre acostumbrado a ganar carreras de una semana podía rendir en la tercera de toda una gran vuelta. La lógica invitaba a pensar que sería el momento de que Froome tomara el mando del Sky, pero Thomas desafió la lógica y las apuestas y en los Pirineos también se mostró como el más fuerte. Una vez más, el maillot amarillo supuso una enorme inyección de fuerza, confianza y ambición. Sólo así se explica cómo en los Pirineos aguantó a la perfección en lo más alto de la clasificación.

‘Ayudado’ por los importantes de abandonos de pesos pesados como Richie PorteVincenzo Nibali o Rigoberto Urán, Thomas se encontró con un Tour donde apenas hubo oposición. Con Nairo Landa muy distanciados en la general, su mirada estaba puesta en Dumoulin y un sorprendente Roglic, una de las sensaciones de esta edición. En la etapa ‘made in Formula 1’ con final en el Col du Portet ganó Quintana y el británico amplió su ventaja ligeramente. Todo se decidiría en la etapa con final en Laruns, después de ascensos a míticos puertos como el Col d’Aspin, el Tourmalet o el Aubisque. Todavía entonces alguno pensaba que llegaría la visita del señor del mazo, pero nuevamente se equivocaron.

Escoltado por un gran debutante como Bernal, además del gran trabajo de hombres como Castroviejo Kwiatkowski, y la sombra de FroomeGeraint nunca perdió los nervios pese a los continuos ataques de Roglic, en primer lugar, y de Dumoulin, en menor medida. El primero, el esloveno, se llevó la merecida victoria y todo quedaba visto para sentencia en la contrarreloj de Espelette, donde Thomas debía demostrar sus orígenes en la pista para sentenciar un Tour que estaba ganado. Pudo incluso ganar la crono, marcando el mejor tiempo en los dos primeros intermedios, pero el equipo le ordenó levantar el pie para asegurar la victoria en París y, de paso, la etapa para Froome. Al final, ganó Dumoulin, que termina segundo en su mejor Tour hasta la fecha, seguido de Froome, que sube al tercer cajón de París.

Así terminaba una edición donde hubo más nombres propios, como los de Alaphilippe, flamante campeón de la montaña, Peter Sagan, sexto ganador del maillot verde de la regularidad igualando el récord de Erik Zabel, Latour como mejor joven y Movistar Team como mejor equipo.

Sock conquista su primer Masters 1000 en Paris.

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El estadounidense certificó, además, su presencia en el Masters Cup.

Jack Sock no dejó escapar la mejor oportunidad de su carrera para levantar un título ATP World Tour Masters 1000. El estadounidense superó en la Final al serbio procedente de la fase previa Filip Krajinovic por 5-7, 6-4, 6-1 en una hora y 58 minutos, para conseguir además su billete al Masters Cup.

Era una oportunidad única tanto para el balcánico como para el estadounidense, la primera vez que se encontraban a un solo partido de conquistar un trofeo ATP Masters 1000. La tensión y los nervios asomaron muy pronto en el partido, aunque fue Sock el primero en padecerla.

El americano, único de los dos jugadores en la última ronda de París-Bercy en portar la condición de cabeza de serie (No. 16), sufrió el primer break del duelo en el sexto juego del encuentro. Valiente y sin miedo a acercarse a la red, Krajinovic se despegó 4-2 tras aprovechar su segunda opción de quiebre del partido.

Pero fue entonces cuando el serbio sintió el vértigo de verse por delante en una Final de esta categoría. Y, de inmediato, vio cómo Sock recuperaba el terreno perdido. Si bien Krajinovic se llevó uno de los puntos más largos del primer set, una serie de errores –con doble falta incluida– permitieron al estadounidense devolver el break, para confirmar su recuperación poco después con su saque (4-4).

Sin embargo, el jugador nacido en Sombor hace 25 años no perdió la cara al set, a pesar de dejar escapar su posición de privilegio. Si bien Sock dominó en golpes ganadores (16 frente a los 11 del serbio) y en puntos totales ganados en la primera manga (35-38), fue Krajinovic quien volvió a recoger premio en el resto. Convirtió su segundo break (2/3) para cerrar el set por 7-5 en 46 minutos.

Los dos primeros puntos en juego en la segunda manga parecían advertir que Krajinovic se había desatado tras firmar el primer set de su lado. Sin embargo, Sock dio la vuelta a un 30-0 inicial para arrancar con un break. El serbio perdió feeling con su raqueta y la presión de verse más cerca que nunca del título le pasaron factura. Otro break más permitió al americano adelantarse (4-1).

Sin nada que perder, el balcánico soltó la muñeca, volvió a disfrutar en la pista y a ser peligroso desde todos los lados de la pista. Correoso e incisivo. Krajinovic reaccionó devolviendo un quiebre (4-3), pero ya era demasiado tarde. Sock dejó su estadística con el primer servicio en un 90% de puntos ganados con este golpe para llevar el partido al set definitivo (6-4).

El No. 22 del Ranking ATP asumió sus galones y en el tercer juego dio un golpe definitivo a la Final en forma de break. Era el cuarto del estadounidense en el partido para asumir el control del set 3-1. Krajinovic se resistió a marcharse de la Final, incluso cuando Sock disfrutó de dos break points más en el quinto juego. Pero al tercero sucumbió (4-1).

El jugador nacido en Nebraska hace 25 años levantó el cuarto título de su carrera, primero de categoría ATP Masters 1000. Antes también se hizo con las coronas de Auckland y Delray Beach esta temporada, además de Houston en 2015.