Real Madrid 89-82 Panathinaikos: Regreso a la Final Four.

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El Real Madrid repitió victoria en el Palacio ante Panathinaikos (89-82), su tercera seguida en una serie que arrancó 1-0 en contra y estará en la Final Four de Belgrado. Es la 5ª vez en 6 años que los de Laso se meten entre los cuatro mejores equipos en Europa. El equipo blanco se medirá al CSKA Moscú en Semifinal; Zalgiris y Fenerbahçe, vigente campeón, disputarán la otra.

Mucho era lo que había en juego y nadie quiso conceder el más mínimo margen al rival. Aunque el Real Madrid se las arregló para dar un pequeño tirón y cerrar el primer acto con un 19-14. En el segundo cuarto, con Ayón en estado de gracia, el equipo de Pablo Laso comenzó a dar buenas señales 25-16 (m.12), aunque el Panathinaikos, con Calathes y James como forjadores del baloncesto heleno, demostró que siempre vuelve. Los griegos de Xavi Pascual apenas necesitaron poco más de dos minutos para firmar un parcial de 2-8 (27-24) que sembró la incertidumbre entre los seguidores del equipo español.

Pero en ese momento apareció Sergio Llull en estado puro. Ya estaba en pista desde el inicio del cuarto y había dado cuatro asistencias e intentado un triple sin éxito, pero eran necesarios sus puntos y convirtió dos ‘mandarinas’ seguidas para arreglar la situación en 30 segundos, 33-24. El Panathinaikos acusó el golpe y el Madrid se creció en su juego, firmando un parcial de 10-0 (37-24, m.16).

Felipe Reyes se sumó a la fiesta con 7 puntos en los últimos cuatro minutos para marchar a vestuarios con 51-35, tras un parcial de 32-21. El Real Madrid siguió defendiendo, pero abrió la espita de su juego ofensivo y desbordó a un Panathinaikos demasiado centrado en defender y con pocas armas más allá de James y Calathes, o algún tiro esporádico de Lojeski, ya que los pívots y el juego aéreo de los atenienses estuvo controlado en todo momento. La ventaja local se amplió a 59-37 a los dos minutos de la continuación, 22 puntos de renta ante un Panathinaikos que pareció completamente perdido ante el aluvión de juego del Real Madrid.

La mayor parte del trabajo ya estaba hecho para el equipo blanco, pero con 18 minutos por delante y un Panathinaikos herido en su orgullo tenía que mantener el tipo. Los griegos subieron líneas en defensa, casi fue una presión a toda pista, pero Jaycee Carroll y Luka Doncic sacaron brillo a su tiro, mientras que Ayón, Rudy Fernández y Trey Thompkins pusieron el trabajo atrás. Con el Panathinaikos en modo remontada, es decir, defensa sin mirar el número de personales y ataque directo (casi siempre con James como protagonista), Laso volvió a dar entrada a Llull para que organizara un poco el pequeño desbarajuste en se que estaba convirtiendo el partido, 74-58 (min.28). Y el base internacional español cumplió con su cometido anotando otro triple a falta de seis segundos para el final del tercer cuarto, 78-60.

El Panathinaikos lo intentó por la tremenda: defensa al límite y ataque suicida y los resultados no se hicieron esperar, más que por su puesta en escena por el frenazo del Real Madrid, 80-72 a falta de 5:30 minutos. Los griegos metieron el miedo en el cuerpo a las gradas. Al Real Madrid le faltaban puntos en ataque, 2-12 de parcial, y Llull y Carroll salieron para intentar arreglarlo. Con 80-75 y 4 minutos por delante el final feliz que se preveía para el equipo blanco saltó por los aires. Singleton, con 11 puntos en el último periodo, estaba en estado de gracia.

Con 2 minutos por delante y 83-79, Felipe Reyes hizo de capitán en todos los sentidos asumiendo la responsabilidad y dando aire al Real Madrid. Como Doncic, con un triple a tablero a falta de 69 segundos, 88-82. El Madrid tomó las riendas de su destino y sacó a relucir su experiencia de campeón para ganar el partido por 89-82 y clasificarse para la Final Four de Belgrado.

Real Madrid 81-74 Panathinaikos: Llull y nada más.

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El Real Madrid doblega a Panathinaikos (81-74) en el tercer partido de la serie de Cuartos de Final, que ahora domina por 1-2 y queda a un solo triunfo de meterse en la Final Four. La noche fue completa con el regreso a pista, tras casi 9 meses, de Sergio Llull, autor de dos triples seguidos en el último cuarto, rematado por los 17 puntos de Carroll, líder anotador del equipo blanco.

A diferencia del primer encuentro la salida del equipo blanco fue impecable en defensa, ahogando todas las opciones de ventaja de Panathinaikos (5-0). Duró poco la tromba, hasta rearmarse el rival lo que tardaron Calathes y James en entrar en juego (11-11). Con la primera ventaja griega (13-17) entró Sergio Llull a pista ocho meses y medio después de su lesión en la rodilla. El Palacio dedicó al escolta una atronadora ovación en pie. Los blancos habían perdido la iniciativa y un triple de Rudy Fernández cerró el primer cuarto con empate (17-17).

Dejó Laso a Llull en pista en el arranque de segundo cuarto (19-20). También a Carroll y Rudy para mantener ritmo y agresividad en el perímetro. Un 7-2 de inicio forzó a Pascual a su primer tiempo muerto. Dio entrada a Antekounmpo para contener el juego exterior local y un parcial de 0-6 devolvió el empate al marcador (26-26). La igualdad y el intercambio de golpes fueron la tónica del juego hasta el descanso (40-34), no sin antes dejar Doncic un espectacular mate.

La salida en tromba del equipo blanco en la reanudación amplió la ventaja a su máximo en apenas dos minutos (46-34). Laso devolvió a pista el cinco titular y Doncic dirigió el tramo más ligero en ataque y encarrilar una ventaja que parecían poder mantener hasta el último cuarto. Calathes cortó por lo sano y con dos triples seguidos volvió a meter a los griegos en el marcador (55-50).

Calathes también dominó la entrada al último parcial, hasta acercar a Panathinaikos a su mínima desde la primera parte (60-57). Tuvo que ser Llull una vez más el factor decisivo con el marcador en un puño. Dos triples seguidos incendiaron el Palacio con cuatro minutos en el reloj (70-63). Y cómo no, la reacción griega llegó de manos de Calathes y James. Sendos triples igualaron la contienda (70-70). Sin embargo, fue Carroll el autor de la acción decisiva con un 3+1 que abrió la brecha definitiva (77-72). Sus 17 puntos remataron a Panathinaikos (81-74) y el Real Madrid queda a una sola victoria de meterse en la Final Four.

Panathinaikos 82-89 Real Madrid: Desde la defensa es posible soñar.

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El Real Madrid se anota una trabajadísima victoria en Atenas (82-89) ante Panathinaikos y consigue empatar la eliminatoria de Cuartos de Final (1-1). Los de Laso cortan además doce victorias consecutivas del equipo griego en distintas competiciones y regresarán a Madrid con el factor cancha. El capitán Felipe Reyes jugó uno de sus mejores partidos del año y con 18 puntos lideró el triunfo blanco.

Dos días después de la paliza recibida en el mismo escenario en el choque inaugural de la serie, las tornas se cambiaron gracias a la demostración de casta de un equipo liderado por su capitán, Felipe Reyes (18 puntos), en el que también rayaron a gran altura otros jugadores como Jaycee Carrroll (17).

El dominio en el rebote (37/18) fue clave para volver a soñar con la Final Four de Belgrado, cuyo billete se jugará en el Palacio el miércoles y viernes de la próxima semana.

Al contrario que ocurrió el martes, el Panathinaikos empezó fallando sus primeros ataques y el Real Madrid, de la mano de Jeffery Taylor, respondía a las acometidas griegas y ofrecía una imagen muy distinta en la retaguardia, que se fue diluyendo con el paso de los minutos.

Antetokounmpo asfixiaba en defensa a Luka Doncic, lo que mermaba la producción ofensiva de su equipo, y un parcial de 8-0 tras varias concesiones blancas facilitó el primer tirón heleno en el marcador (15-7, min 6). De nuevo, a los de Pablo Laso les costaba un mundo ver aro, especialmente desde el perímetro, lo que no les impidió ir sumando a base de garra y dobles esfuerzos hasta terminar el primer cuarto con un panorama muy distinto al del primer partido a pesar del triple sobre la bocina de Chris Singleton (21-16).

Un 5-0 de salida culminado por un triple de Jaycee Carroll volvió a igualar la batalla a los tres minutos de la reanudación. Las defensas se imponían a los ataques en ambas zonas y los puntos llegaban con cuentagotas, muchos de ellos desde la línea de tiros libres. El dominio en el rebote (22-7 a favor del Madrid al descanso, con nueve capturas ofensivas) compensaba el preocupante 27 por ciento en tiros de dos de los de Pablo Laso en un choque sin un dominador claro que a esas alturas tenía a Felipe Reyes y Adreian Payne como hombres más acertados, con ocho puntos cada uno.

Tras varios minutos intercambiando golpes, el Panathinaikos dio otro acelerón a base de triples, lo que no amedrentó a un Real Madrid herido por la paliza recibida 48 horas antes que, a base de fe y esfuerzo, se fue a los vestuarios con vida (40-36).

Laso reconoció al descanso que, aunque sus hombres no estaban jugando un gran partido, al menos se mostraban sólidos en su juego y así siguieron en la reanudación, aunque James y Calathes amenazaban con hacer daño como en el primer partido de la serie.

Se lo impidieron un certero Carroll, que golpeó desde todas las posiciones, y un colosal Felipe Reyes, con su habitual lucha y hasta dos triples sin fallo. Ambos lideraron la reacción blanca en un excelente tercer cuarto que, gracias al acierto desde el perímetro, dominaron por 32-21. A los últimos diez minutos se llegó con la máxima ventaja visitante en el marcador del OAKA (61-68), aunque esos siete puntos se desvanecieron en tan solo 72 segundos de juego. Empezaba un nuevo partido con empate a 68.

Calathes intentó echarse el equipo a su espalda, aunque fue James quien metió el miedo en el cuerpo al conjunto blanco en los últimos instantes. Ya era tarde porque el Real Madrid siguió muy firme y se fue directo a por un partido que le permite arrebatar a los de Xavi Pascual el factor cancha. El miércoles y viernes, la batalla continuará en Madrid.

Real Madrid 92-75 Panathinaikos: El mejor Causeur permite soñar.

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El Real Madrid consiguió una importante victoria ante el Panathinaikos, rival directo en la lucha por la ventaja de campo en las eliminatorias por el título (92-75), liderado por un Fabien Causeur desatado, autor de 26 puntos, junto a Facu Campazzo, 15, y Edy Tavares, 14, que no se quedaron atrás.

La buena puesta en escena del Real Madrid se vio recompensada con un 8-0 en los tres primeros minutos de un partido fundamental para ambos protagonistas. La buena defensa, con Jeffery Taylor sobre Matt Lojeski, y la intimidación de Edy Tavares hicieron su efecto, hasta que Xavi Pascual, entrenador del Panathinaikos y perfecto conocedor del juego madridista, decidió empezar a mover piezas desde el banquillo para equilibrar la balanza.

Lo consiguió en apenas 3 minutos (10-10, min.6.30), pero no solo logró el equipo griego equilibrar el partido sino que pasó a dominarlo tras obtener un parcial de 0-12 (desde el 10-4 a un 10-16), gracias a 4 triples consecutivos, dos de ellos del exmadridista KC Rivers.

El roto defensivo del Real Madrid coincidió con el momento de mejor puntería helena y la cosa pudo haber sido peor, así es que el 19-20 con el que se llegó al final del primer cuarto hay que darlo por bueno.

El segundo acto comenzó con problemas defensivos para el Real Madrid, pero entonces apareció Fabien Causeur para liderar el ataque de los españoles con sus penetraciones y continuaciones a canasta. La escasa ventaja conseguida, 27-25, la cercenó Rivers con su tercer triple sin fallo.

Los dos equipos, conscientes de lo que se jugaban (muchas opciones de poder seguir luchando por el factor cancha en el playoff), tomaron muchas precauciones para no descolgarse en el marcador más de lo deseado y con ambos entrenadores buscando las ventajas en los emparejamientos defensivos de sus hombres. El 38-37 con el que se llegó al descanso prometió lucha, balón a balón, rebote a rebote, centímetro a centímetros y segundo a segundo.

Volvió a salir con brillantez el Madrid tras el paso por vestuarios con un 8-2 de parcial (46-39), con Taylor destacando también en ataque, y con Pascual volviendo a parar el partido para recomponer a sus huestes. Lo primero que pasó es que Rivers clavó su cuarto triple sin fallo.

El partido se descontroló un poco y el Madrid supo sacar provecho, de nuevo Causeur y ahora Tavares, para alcanzar una ventaja ya considerable, 56-42 (min.26), obligando al técnico de los griegos a volver a parar el partido para intentar que sus jugadores no se desenganchasen.

Laso no dejó esta vez margen al error y fue dando entrada paulatina a Gustavo Ayón, Felipe Reyes y Rudy Fernández, su guardia pretoriana en defensa junto con Taylor, para asegurar la ventaja de cara a los últimos diez minutos a los que llegó con un 64-55. La presión y los nervios de los griegos la escenificó Nick Calathes que, pese a su experiencia, se hizo acreedor de una técnica nada más comenzar el cuarto de la verdad.

El Madrid pese a su falta de triples, 3 de 15 en los primeros 30 minutos de juego, se instaló en la decena de puntos de ventaja (67-57 (min.32) para intentar llegar al final del partido sin demasiados sobresaltos, habida cuenta de su pobre bagaje esta temporada en los finales apretados.

El intercambio de canastas, con Mike James como protagonista por el Panathinaikos, y con Reyes por parte madridista favoreció al Real Madrid que fue restando minutos a un partido más o menos controlado, 75-65 (min.34). James se echó el equipo a la espalda y mantuvo un espectacular duelo anotador con Causeur, del que salió vencedor el Real Madrid que acabó ganando por 92-75 y también la diferencia de puntos con los griegos.

Real Madrid 87-84 Panathinaikos: Ponga un Llull en su vida.

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El gran partido de Sergio Llull desatascó un partido donde el Real Madrid sufrió para llevarse la victoria frente al Panathinaikos, que peleó durante los 40 minutos. Un nuevo enfrentamiento entre Pablo Laso y Xavi Pascual esta vez se fue por poco para el técnico blanco, gracias a que el base de Mahón anotó 30 puntos. Pudo forzar la prórroga el equipo heleno pero su triple final no entró.

Un ambiente gélido se respiraba en el inicio del partido y eso se notó en el juego del Real Madrid. Desde el triple hacía daño Feldeine y Llull no encontraba con facilidad el camino al aro. Solamente Maciulis ponía puntos en el casillero blanco pero, a pesar de la sensación reinante, la igualdad se mantenía en el choque.

Y así fue hasta el final del primer cuarto. El tiro exterior funcionaba para el equipo de Xavi Pascualy el Madrid iba a tirones para marcharse al descanso entre periodos con solamente dos puntos de ventaja para el Panathinaikos (21-23).

El Real Madrid mejoró en el segundo cuarto, y de la mano de un gran Sergio Llull le permitió ponerse delante por primera vez en el partido. Sin embargo, el choque no se rompió y la diferencia entre uno y otro se movía en muy pocos puntos. La anotación era altísima, al igual que el ritmo de juego que imponían ambos conjuntos. El descanso llegó y el equipo blanco solamente contaba con tres puntos de diferencia (53-50).

El periodo de asueto le sentó bien al Panathinaikos, que rápidamente se volvió a poner por delante, para desesperación de Pablo Laso. Si no era por Llull, el Real Madrid no anotaba con regularidad, y sufría los continuos ataques de Calathes, en la dirección de los helenos.

El base de Mahón seguía a lo suyo, y permitía a sus compañeros volver a ponerse mínimamente por delante. La exhibición anotadora desde la dirección estaba nuevamente servida y lo aprovechaba el Madrid para marcharse solamente con cuatro puntos de ventaja al intermedio entre el tercer y el último cuarto.

Los diez minutos finales comenzaron con una muy mala noticia para el Panathinaikos, y es que James Gist tuvo retirarse lesionado. La igualdad se mantenía y el ataque se atascaba para el conjunto blanco. Con un triple de Carroll vivía durante muchos minutos, pero no pudo marcharse el quinteto griego.

Así se llegó hasta el último minuto donde el Real Madrid tomó una ligera ventaja a falta de pocos segundos, gracias nuevamente a un dos más uno de Llull. Pero Carroll falló un tiro libre que permitió al Panathinaikos buscar la prórroga, aunque el tiro de KC Rivers no entró y finalmente el equipo blanco pudo certificar la victoria (87-84).

Con esta victoria, el Real Madrid se repone de la derrota por la mínima que sufrió en la anterior jornada frente al CSKA Moscú.