Liverpool 0-0 Oporto: Liverpool cerró su pase a la siguiente ronda con un empate.

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Tras el 5-0 en la ida, los Reds igualaron sin goles frente al Oporto, en Anfield, y se metieron dentro de los ocho mejores equipos del continente.

Las hazañas ocurren en contadas ocasiones. Y el encuentro de este martes entre Liverpool y Oporto no fue una de ellas .Tras el 5-0 en el Estadio do Dragao, los Reds igualaron 0-0 frente al elenco dirigido por Sérgio Conceição, en Anfield, y avanzaron a los Cuartos de Final de la Champions League.

La abultada ventaja en el partido de ida le permitió a Jurgen Klopp cuidar a sus dos máximas figuras, el delantero egipcio Mohamed Salah y el defensor holandés Virgil Van Dijk. Más allá de esa elección, el entrenador alemán dispuso de un equipo con mayoría de titulares, que mantuvo la posesión de balón en la primera mitad, pero inquietó poco a Iker Casillas.

Durante la segunda parte, la pasividad que mostró el conjunto portugués, prácticamente obligó al dueño de casa a ir por una victoria que decorase la clasificación. Sin apuro, monopolizó el balón y avanzó hacia la porteria rival.

En una de las pocas ocasiones claras que tuvo el encuentro, Roberto Firmino ingresó con balón dominado al área, superó al exportero de Real Madrid con una gambeta y definió débil para que la defensa visitante se luciera sacando el balón en la línea.

Sobre el final, el técnico local decidió hacer ingresar a Salah por Sadio Mané -que se fue ovacionado por todo el Anfield-, para darle vértigo al ataque. Sin embargo, el extremo poco pudo hacer y no consiguió darle el triunfo a su equipo, que, gracias a la avasallante victoria conseguida en Portugal, se metió entre los ocho mejores equipos del continente.

Chelsea 2-0 Oporto: José Mourinho gana la partida a Iker Casillas.

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Marcano, en propia puerta, y Willian, en un error del portero español, firmaron el triunfo.

José Mourinho podrá continuar en la Champions League a costa de Iker Casillas. La fortuna se alió en esta ocasión con Diego Costa en el primero de los tantos para ser Willian el que confirmara, tras el descanso, la victoria ‘blue’ en este trascendental partido.

Morbo. Esa es la palabra que más se ha usado para definir esta cita entre dos campeones de Europa y personalizada en las figuras de José Mourinho e Iker Casillas, cuyo desencuentro personal vivido en el Real Madrid alimentaba la intrahistoria de este encuentro vital para la trayectoria de sendos equipos en la Champions. Por si no faltaba elementos, el estrecho vículo del míster luso con el Oporto, añadía la guinda final a un goloso pastel.

En plano netamente deportivo, los hombres de Julen Lopetegui asumieron la responsabilidad de llevar el timón y controlar el cuero, teniendo los londinenses una actitud más reservada, esperando una contra que se activó a los 11 minutos cuando Diego Costa se marchaba en velocidad de Marcano para disparar a Iker Casillas quien salvaba en primera instancia para después terminar batido por un inoportuno rebote sobre su cuerpo y el de Marcano que Maicon fue incapaz de salvar.

Se palpaba la tensión. El pisotón de Diego Costa a Iker Casillas era el comienzo de una serie de acciones merecedoras de amonestación protagonizadas por Maxi Pereira, Matic o Indi, trabando más un duelo que llegaba muy caliente. El primer tiempo lo cerró el hispano-brasileño con un chut que despejaba el de Móstoles, en una primera mitad de posesión lusa y mayor peligro inglés.

La segunda mitad comenzó prometedora, a través de ocasiones repartidas en sendos bandos por mediación de Corona y Willian, anticipando el segundo tanto, que llegó también en un rápido repliegue finiquitado por el brasileño al palo corto, mal cubierto por el cancerbero español.

El tramo intermedio del segundo acto fue tremendamente explosivo, con Willian capitaneando el ataque local y evidenciando su gran estado de forma, siendo de nuevo el más activo de un José Mourinho que ha salvado esta noche su primera prueba de fuego importante de esta atípica temporada, la de un prematuro ser o no ser en la Champions.

Oporto 2-1 Chelsea: Casillas le gana la partida a Mourinho.

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El guardameta español fue protagonista con dos buenas paradas y pudo hacer algo más en el tanto de Willian; no se ha visto el esperado saludo.

Con todo el mundo pendiente del reencuentro entre José Mourinho e Iker Casillas se iba a disputar en Do Dragao. Ese esperado saludo que aseguró Mourinho al comienzo y al final del encuentro nunca se produjo. Un momento que precedía a un grandisimo partido del Oporto. Una actuación para el recuerdo en Do Dragao. 

Comenzarían muy bien los de Mourinho. De hecho fue Casillas, que se convertía en el jugador con más partidos en la historia de la Champions (152), el protagonista del primer tramo de partido. Lo hizo con dos grandes paradas. La primera ante Cesc Fàbregas, y la segunda en un duro disparo de Diego Costa que repelía con contundencia. 

A ráiz de ahí fue creciendo el conjunto de Lopetegui, haciendo sufrir sobre todo a los blues con las subidas de Maxi Pereira. La movilidad de sus hombres de arriba castigaba a una zaga que llegaba a Do Dragao repleta de dudas. Uno de los que más dudas ha generado iba a ser protagonista negativo en el gol del Oporto. Brahimi rompía con extrema facilidad a Ivanovic y, pese a que su disparo lo despejaba Begovic, André André cazaba el rechace para poner el primero en el marcador. 

Gol que noqueaba al Chelsea y que premiaba los méritos de un Oporto que creció de la mano de un omnipresente Imbula. Pero en una falta peligrosísima sobre Ramires iba a llegar el empate. Willian, ante la ausencia de Hazard, era el encargado de mandarla a guardar. Casillas se quejó sobremanera de su barrera por evitar una correcta visión, pero lo cierto es que el balón acabó entrando por su palo.

Un tanto que dejaba tocado al Oporto al descanso pero que no les afectó para nada en la segunda parte. Dominio de principio a fin. Acoso y derribo de un ataque que volvió loco a la defensa del Chelsea. Pronto llegaría otro gol para los dragones. Maicon ganaba la partida a Ramires en un saque de esquina y batía a Begovic en un escorzo sensacional. Otro error defensivo, otra pérdida en la marca, otro gol en contra para los blues. 

Pudo llegar el tercero en varias ocasiones, en alguna que otra internada de un Brahimi que trajo de cabeza a Ivanovic durante todo el encuentro. Imbula y Neves (18 añitos) demostraron su superioridad abrumadora en el medio y ni el meter a Hazard en la última media hora de partido sirvió al Chelsea. El baño de los de Lopetegui fue absoluto y consiguen sumar su primera victora en esta fase de grupos tras el empate en Kiev. El Chelsea continúa dejando dudas. Muchas dudas.