Djokovic sobrevive a Nadal y pisa la Final.

post

El serbio buscará su cuarta corona en el All England Club.

En una reanudación para la historia, Novak Djokovic encontró la fórmula para abrirse paso hasta su quinta Final de Wimbledon. El serbio, tres veces campeón en el All England Club, desmontó por 6-4, 3-6, 7-6(9), 3-6 y 10-8 en cinco horas y 17 minutos al español Rafael Nadal hasta avanzar a su 22ª final de Grand Slam, la primera de la categoría desde la temporada 2016. La cita del domingo ante el sudafricano Kevin Anderson es una consecuencia al esfuerzo del serbio, una reacción completada en condiciones atípicas sobre el verde inglés.

Aunque el sábado amaneció despejado y con más de 20 grados, el partido se mantuvo con la esencia del viernes: competir en la Centre Court con el techo sellado. La situación era clara en la reanudación: Djokovic manejaba dos mangas a uno a Nadal por un puesto en la Final de Londres.

Sin margen de error al regresar a pista, Nadal fue puesto a prueba sin piedad. El español atravesó un primer turno de servicio de 18 puntos, levantando dos pelotas de rotura antes de respirar. En un ambiente cargado de presión, el balear logró superar la reválida hasta montar un 3-0 sobre el balcánico, que reaccionó de inmediato para colocar el 3-3 en el marcador. Si la igualdad fue notable el viernes, la reanudación marcó un guión muy parecido.

En un partido donde remar a contracorriente fue ley, Nadal volvió a remangarse para desafiar a su rival. El español se plantó sobre la línea, zarandeó al serbio en el fondo y se hizo con los últimos tres juegos del set para igualar la batalla. La manera de alcanzar la manga definitiva fue todo un mensaje: levantó un 0-40, conectó un ace para sellar el set y acudió al banquillo sin dejar de apretar el puño.

Con la Final de un Grand Slam a un set de distancia, la mente fue un golpe de primer orden sobre el césped. Nadal y Djokovic se montaron en un ritmo notable al servicio, conservando sus turnos hasta el 3-3 con la calma de los elegidos. Si Novak dejó volar el revés para abrir la pista, Nadal empleó su saque zurdo hasta despejar cualquier duda.

La cercanía del abismo llevó el partido al límite al ambos lados de la red. El español levantó una pelota de rotura con 3-4 de manera heroica: anuló la amenaza con una dejada, y después cerró el juego con una derecha junto a la valla. Si el duelo pidió supervivencia, el balear respondió con hechuras. Tras el riesgo, la oportunidad: Nadal se situó con 4-4 15-40 sobre el servicio de Djokovic, valiente para levantar ambas opciones permitir siquiera el resto. Desde entonces ya no hubo tregua. Con el agua al cuello surgió una versión total de Nadal, que levantó un agónico 0-30 con la frialdad del hielo: tres servicios no devueltos por Djokovic y un ace colocaron el 5-5 en el marcador.

Como si de un combate de boxeo se tratara, el duelo apiló una montaña de asaltos. Djokovic resistió desde la lona, llegando a levantar tres pelotas de rotura en un juego de 16 puntos hasta situar el 8-7. En un delirio total, Nadal levantó la primera pelota de partido con una dejada que congeló Londres y mandó a Djokovic al césped. Una batalla en la que el balcánico asestó el golpe final, cerrando el duelo con 10-8 en el luminoso.

La cita por la historia esta servida: Djokovic buscará el domingo su 13ª copa individual de Grand Slam en el All England Club, un escenario clave durante su carrera para tomar la cima del ATP World Tour. El serbio, que entrará de lleno en la lucha por acceder a las ATP Finals en caso de coronar Londres, batalla por seguir construyendo su leyenda en el olimpo del deporte.

Nadal tumba a Del Potro en un partido para el recuerdo.

post

El español firma su sexta Semifinal de Wimbledon.

La fortaleza de Rafael Nadal se hizo visible ante todos en la Centre Court. El español batalló este miercoles hasta vencer por 7-5, 6-7(7), 4-6, 6-4, 6-4 en cuatro horas y 48 minutos al argentino Juan Martín del Potro y alcanzar su sexta Semifinal de Wimbledon – la 28ª semifinal de Grand Slam de su carrera. En un partido para el recuerdo, el balear firmó un ejemplo de convencimiento antes de citarse el viernes con el serbio Novak Djokovic por una plaza en la Final.

El N° 1 mundial se impuso en un partido de vértigo, con dos jugadores dispuestos a librar una batalla de puro corazón. Los cambios de ritmo de Juan Martín, insistente con el revés cortado y definitivo con la derecha, tuvieron respuesta en el ímpetu de Nadal, con los reflejos afilados desde el primer punto para frenar la propuesta de su adversario.

La primera manga fue un aviso evidente. Español y argentino volaron sobre el césped sin concederse una opción de rotura en los siete primeros juegos, dejando presente la igualdad que coparía el choque. En un arranque de ocasiones contadas, Nadal se fue ajustando a la dureza en el golpe del argentino. El español, que ganó el 80% de los puntos con su primer saque, también sacó los dientes en sus últimos dos turnos al resto: primero avisó con 4-3, 15-40 antes de cumplir su amenaza en la devolución con 5-4 cuando Del Potro trataba de forzar el desempate.

Lejos de encontrar una tregua, el partido mantuvo la intensidad inicial. Del Potro siguió abrasando la pista con pelota marcando un ritmo total al partido. Ninguno de los ocho primeros juegos de la manga alcanzó siquiera una situación de iguales y, ejerciendo presión con un juego totalmente profundo, Juan Martín provocó el pestañeo de Rafa para colocarse con 5-4. Como ocurriera en las tres roturas previas recibidas en el torneo, y demostrando una capacidad de reacción total, Nadal devolvió el break en el siguiente game (5-5). Un golpe moral que el español estuvo a punto de culminar en el desempate. El dos veces campeón dispuso de cuatro pelotas de set, incluyendo una triple opción con 6-3, antes de que Del Potro resistiera contra todo y lanzase una derecha cruzada sobre la línea para igualar el encuentro.

Con una Semifinal de Grand Slam como destino la lucha fue de poder a poder. El tercer parcial fue el más vertiginoso hasta entonces, con el juego más firme de Juan Martín en el partido. El argentino se liberó tras superar una situación límite y atravesó un parcial con las curvas justas. Impidió que Nadal generase una opción de quiebre y, con la única pelota de rotura de todo el set, rompió en blanco a Nadal para tomar la tercera manga y situarse con el control del partido.

Ante una situación adversidad apareció la fe de Nadal, convencido a los pies de la montaña. El español se mantuvo en pista con la seguridad de un cerrojo, adelantó su posición al resto como nunca antes y encontró el titubeo en Del Potro. Dos tropiezos en el quinto juego costaron caros al argentino, que observó desde el suelo cómo Nadal colocaba el 3-2 y se abría una autopista hacia el equilibro en el partido. Así, y con la caída del sol amenazando en Londres, con un enérgico revés cruzado mandó Rafa el encuentro a la manga definitiva.

El momento de la verdad fue no apto para cardíacos. Ambos jugadores fueron más allá del límite y los ejemplos fueron bien claros. Primero, el graderío coreó una volea ganadora en plancha de Del Potro, que terminó tendido sobre el césped exhausto por el esfuerzo. Después, y superando lo anterior, Londres se asombró al ver a Nadal saltando la valla hasta acabar entre los espectadores de la primera fila. Un juego desbordado con el destino del partido en el canto de una moneda.

En un frenesí repleto de tensión y resbalones por doquier, Nadal puso un extra al encuentro. El golpe asestado en el quinto juego, con un revés cruzado colosal para certificar la rotura (3-2), fue un anticipo del desenlace en Londres. El español resistió a la amenaza constante de Juan Martín, levantó dos pelotas de rotura en el sexto juego y hasta tres en el octavo, sudando sangre para firmar el 6-4 y avanzar siete años después a Semifinal de Wimbledon. Una batalla fue culminada pero queda la más grande de todas: dos encuentros por delante para soñar con la copa.

Nadal subraya su grandeza en Wimbledon.

post
El español vuelve a Cuartos de Final siete años después.
 Rafael Nadal ha regresado a los Cuartos de Final de Wimbledon siete años después, mostrando una voluntad absoluta por volver a domar el césped del All England Club. El campeón de 2008 y 2010 desbordó este lunes al checo Jiri Vesely por 6-3, 6-3 y 6-4 situándose entre los ocho más fuertes del Grand Slam londinense y remarcando su capacidad de juego en la capital británica.

Tras firmar una primera semana impecable sin ceder un set, el balear saltó a la Centre Court dispuesto a mantener el orden. Un objetivo siempre exigente por lo vertiginoso de la hierba. La magnitud del rival y del escenario compusieron un reto imponente para Vesely, presente por vez primera sobre la pista principal de Wimbledon.

El checo ha pisado la segunda semana de Wimbledon en dos de las últimas tres temporadas, y las razones se hicieron visibles bien pronto en Londres. Con una planta de 1.98m, el poderío de su servicio y la fortaleza de sus golpes hicieron que Nadal lidiara en un partido de reflejos y velocidad de piernas desde el inicio.

El balear aceptó el guión del encuentro y salió al césped con las piernas activadas. La contundencia de Vesely con el cuerpo aún fresco hizo que Nadal afrontara una dificultad extra al inicio del encuentro, poniendo en juego menos de la mitad de los puntos al resto (43%) en la primera manga. No obstante, el español aprovechó su única pelota de rotura para colocar el 3-1 y marcar las diferencias necesarias en el set. Un parcial que dominó con un 93% de puntos ganados con primer saque.

Con el marcador a favor y manteniendo a raya al adversario, Nadal se dispuso a asestar un golpazo al encuentro. El instante llegó con 2-2 en el marcador, un juego que el mallorquín coloreó con virtudes de devolución, conectando un passing shot y un impecable resto directo para inclinar de su lado la manga. El español nunca miró atrás y volvió a coronar otra manga sin encarar una pelota de quiebre, demostrando un ritmo inaccesible sobre el césped.

La concentración del español se mantuvo granítica en la tercera manga, donde terminó de dar forma a la victoria. Ni siquiera entregar el servicio con 2-2 frenó el ímpetu del español, que reaccionó de inmediato para devolver el golpe (3-3) y cerrar psicológicamente el encuentro. Una demostración de fortaleza para lograr el triunfo sobre la hierba de Londres, donde acumula hasta cinco finales a lo largo de su carrera.

Su triunfo fue un ejemplo de adaptación a los requisitos del césped, dominando los tiempos hasta cerrar con éxito 11 de sus 12 acercamientos a la red. Así, y sumando más rodaje sobre la superficie, Nadal firmó su 16ª victoria consecutiva en el circuito para presentarse con una inercia sin par en las rondas decisivas de Wimbledon.

El español disputará los Cuartos de Final de Wimbledon ante Juan Martín del Potro.

Nadal avanza a su 11ª Final en Roland Garros.

post

El español derrota 6-4, 6-1 y 6-2 al argentino Juan Martín del Potro tras dos horas y 17 minutos de juego.

Cuando tienes oportunidad de ruptura contra Rafael Nadal, más te vale ser efectivo. Porque, de lo contrario, el español crece en confianza y aumentan las probabilidades de que se convierta en quebrador en el juego siguiente. El No. 1 del mundo pisó este viernes la Philippe-Chatrier con un registro de temporada de 33 games ganados habiendo salvado al menos un quiebre. De esos 33, siguieron 14 que terminaron en ruptura al resto para Nadal.

Cuando el No. 1 remonta en un juego con el servicio, se eleva su confianza. Y su rival queda paralizado, quizá culpándose por no haber cristalizado. Precisamente eso ocurrió este viernes con Juan Martín del Potro. El argentino no pudo concretar seis oportunidades de quiebre con la devolución: tres en el 1-1 del primer set y otras tres en el 4-4. Y cuando a Nadal le dan vida, el español aprovecha. Por eso rompió el servicio del tandilense en el 5-4 para quedarse con el parcial y dar un golpe anímico del que del Potro nunca se pudo reponer.

Para completar, del Potro volvió a generar una nueva oportunidad de ruptura. Se puso 30/40 en el tercer juego del segundo parcial. Y una vez más se quedó sin nada. El español remontó y una vez más quebró en el juego siguiente para dar otro golpe anímico, un nuevo martillazo en la mente de Juan Martín.

En total, Nadal pudo encajar siete juegos consecutivos desde el 4-4 hasta el 5-0 del segundo parcial. Del Potro no pudo recuperar la fuerza suficiente para intentar a dañar con su potente derecha. Anímicamente quizá atascado para siempre en el 4-4 y en el 0-2 cuando pudo haber roto. No lo hizo. Y la culpa lo devoró. No le dejó volver a mirar hacia delante con esperanza. Por eso no pudo generar más break points en el partido.

Y el No. 1 del mundo no soltó el pie del cuello del tigre. Siguió moviendo al argentino por toda la pista, haciéndolo correr hacia delante con dejadas oportunas y evitando que pegara cómodamente. Del Potro parecía corriendo sobre lodo, incapaz de apoyar sin la angustia de dejar un lado de la pista descubierto. El mismo que aprovechaba Nadal con sus golpes ganadores (35 en total en el partido).

Con este resultado, Nadal queda con ventaja de 10-5 frente al tandilense de 29 años en la serie head to head entre ambos. El español sella su pase hacia la undécima Final de su carrera en Roland Garros, convirtiéndose en el segundo hombre en llegar a esta cifra en un solo torneo e igualando las 11 clasificaciones de Roger Federer en Wimbledon. Su próximo rival será el único que lo ha podido vencer este año sobre arcilla: Dominic Thiem, quien terminó en Madrid su racha de 50 sets consecutivos en la superficie.

Nadal impone su ley en París.

post

El español avanza a su undécima Semifinal tras superar a Schwartzman.

Rafael Nadal amaneció con energías renovadas y la jerarquía del No. 1 del Ranking ATP en su raqueta. También el poder que otorga ser diez veces campeón de Roland Garros. Y todas las dudas que pudieran surgir en la tarde lluviosa del miércoles, se desvanecieron en un jueves soleado. El español estuvo intratable ante un Diego Schwartzman que, si bien fue de menos a más, no pudo mantener la intensidad lograda el dia anterior.

Tras la reanudación, Nadal impuso su ley en París, donde avanzó a su undécima Semifinal en Roland Garros: 4-6, 6-3, 6-2 y 6-2 en un total combinado de tres horas y 42 minutos.

“He jugado más agresivo. He continuado con el nivel de intensidad con el que jugué tras el primer parón. Y en mi opinión, el partido cambió”, fotografió el español. “Por supuesto es un rival duro y sabía que iba a ser un partido complicado. Pero creo que las cosas cambiaron porque jugué más agresivo, con la intensidad alta y eso me fue beneficiando”.

El marcador había quedado 4-6, 5-3 y 30-15 para el español cuando la lluvia obligó a suspender el partido. Nadal se mantuvo firme al iniciar el encuentro desde su servicio y finiquitó la manga en un abrir y cerrar de ojos.

Schwartzman no conseguía encontrar el ritmo del día anterior, pero a medida que fueron pasando los juegos, el argentino elevó su nivel. Sin embargo, Nadal ya había tomado carrerilla y salvando cuatro ocasiones de break, se impulso con dos quiebres a su favor para dar la vuelta al marcador.

En la cuarta manga, un rápido quiebre en el tercer juego sirvió para que el español se encaminase a la penúltima ronda de Roland Garros. Llegó otro break más y Nadal pisó el acelerador, cerrando el partido desde su raqueta y servicio. El mallorquín está a dos triunfos de su undécima corona en el Bois de Boulogne. Una hazaña superlativa.

“No estaba abriendo la pista con el revés. Estaba jugando muy atrás y él se estaba anticipando mejor que yo. Sentía que él tenía el control de los puntos demasiadas veces. Cuando cambié mi determinación en cómo jugar mis golpes, el partido cambió drásticamente”.

Nadal se convierte así en el tercer hombre en la Era Abierta en alcanzar once semifinales en un mismo evento de Grand Slam, junto a Jimmy Connors (14 SF de US Open y 11 SF de Wimbledon) y Roger Federer (14 SF del Abierto de Australia y 13 SF de Wimbledon).

Además de ampliar su propio récord en semifinales de Roland Garros, el español ya está en la quinta posición histórica de más semifinales en Grand Slam.

Nadal imparte una masterclass.

post

El balear alcanzo los Cuartos de Final tras imponerse en tres sets al alemán Marterer (6-3, 6-2 y 7-6).

El joven alemán Maximilian Marterer (22 años) saltó a la pista central de Roland Garros con mucha confianza para enfrentar por primera vez a Rafa Nadal, en el que con toda seguridad era el partido más difícil de toda su carrera. Demostró el alemán que tiene mimbres para llegar a ser un gran jugador, pero en su afán de noquear al mallorquín, lo que hizo fue despertarlo. Y cuando Nadal se siente en desventaja es un jugador imparable. Marterer terminó plantando cara en el tercer set (6-3, 6-2 y 7-6 ), pero será Nadal quien se mida al argentino Schwartzman por un puesto en Semifinal. Fue el triunfo 900 en la carrera del balear.

Después de un mal comienzo, el mallorquín tuvo una enorme reacción y no paró hasta lograr el pase a los Cuartos de Final. Apoyándose en una derecha más prodigiosa si cabe que en otras ocasiones, terminó imponiéndose a un rival que tiene muchas páginas interesantes por escribir todavía en este deporte.

Marterer se llevó los dos primeros juegos del partido, mientras el balear intentaba entender como contrarrestar a un jugador que, como él, es zurdo. Cinco minutos duró la superioridad de este joven de 22 años. En cuanto cogió la distancia y calentó su brazo izquierdo, el número uno del mundo empezó a imponer su derecha y su alto ritmo de bola para recuperar el break en contra.

El alemán despertó a la bestia, que ya no tuvo más compasión con su rival y remontó el encuentro hasta ganar ocho de los nueve siguientes juegos. Cerró el primer set Nadal con relativa comodidad (6-3) y logró un break en el primer juego del segundo. Marterer ya sufría en los peloteos largos y había perdido la profundidad en sus golpes que en el inicio agobiaron al mallorquín.

Una de las principales cualidades del mallorquín pasa por la continuidad en su juego. Pocas veces se despista el número uno, y si tiene algún mal momento suele ser cuando el partido ya está claramente desnivelado a su favor. Ante Marterer se mostró incluso más agresivo que en partidos anteriores. Muy rápido de piernas y con una gran confianza en su derecha.

En el segundo set, el alemán intentó atacar con todo lo que pudo. De nuevo buscó dominar con su derecha y ser más profundo, pero sobre todo no marcharse mentalmente del partido. Consiguió mantener su servicio en varias ocasiones, no sin sufrimiento. Pero la superioridad del mallorquín fue aumentando con el paso de los minutos y solo algunos errores propios hicieron que el partido se alargase.

Un break en el séptimo juego favorable a Nadal definió la segunda manga a su favor. Sin embargo, las esperanzas de Marterer, las pocas que tuviese en ese momento, no se desvanecieron. Al contrario, en el tercer set fue capaz de recuperar su mejor tenis para elevar su nivel y romper el servicio del mallorquín en el cuarto juego. El partido recobró toda su intensidad del inicio y se vieron algunos de los puntos más bonitos.

Marterer creía otra vez. Pero cuanto mayor era la confianza del alemán, más vigorosa era la respuesta de Nadal. Un contrabreak en el quinto juego devolvió al set al mallorquín, que se resistía a ceder su primer set este año en Roland Garros. Necesitó lo mejor de su repertorio el mallorquín para superar la presión del alemán, que no cedió su saque en todo el set. Tuvo que ser en el ‘tie break’, cuando Nadal tumbase definitivamente la oposición este joven y prometedor alemán.

 

 

Nadal logra un histórico octavo título en Roma.

post

El español levanta su 32º ATP World Tour Masters 1000.

Una jornada para la historia en Roma. En una tarde ya imborrable sobre la tierra batida del Foro Itálico, Rafael Nadal levantó su octava corona del Internazionali d’Italia – ampliando su registro como jugador más destacado en la historia del torneo. En uno de los eventos clave de la gira de arcilla, el español tomó su 78º título ATP World Tour y aseguró su ascenso al N° 1 mundial desde este lunes por 174ª semana en su carrera.

El balear subrayó su autoridad en la superficie más lenta del circuito para desmontar por 6-1, 1-6 y 6-3 el juego del alemán Alexander Zverev, destronando así al vigente campeón del torneo. Nadal levanta así el 32º título ATP Masters 1000 de su carrera y el segundo de este calibre en la temporada 2018 (Montecarlo), remarcando su estatus como líder histórico de coronas de la categoría en el ATP World Tour.

La Final de Roma congregó a los dos grandes protagonistas de la gira de arcilla. Con dos copas en la superficie en 2018 incluyendo un ATP Masters 1000 por cabeza (si Nadal coronó el Barcelona Open y el Monte-Carlo Masters, Zverev respondió con el Open de Munich y el Madrid Open), Rafa y Sascha pisaron la pista con credenciales más que probadas.

Y las curvas no tardaron en llegar. Con determinación para lanzar dejadas y acelerar como un rayo, Zverev rompió el servicio de Nadal en el primer juego del encuentro. La amenaza no pudo ser mejor aceptada por el español, que enlazó los seis siguientes juegos adivinando siempre las intenciones su rival.

Ante las bolas cortas de Sascha, Rafa respondió con unos reflejos perfectos en la cinta (8/8) y una voracidad temible al resto. Si Zverev coronó la Caja Mágica días atrás sin conceder una rotura en todo el torneo, Nadal le infligió hasta tres quiebres apenas en la primera manga. Con una posición muy retrasada al resto, comenzando el intercambio a más de cuatro metros de la línea de fondo, Nadal ganó tiempo hasta hacer que el alemán apenas ganara cinco puntos con su servicio en el primer parcial.

Que Zverev es un jugador especial quedó claro de inmediato. Ante un rival jamás batido, con la primera manga todavía caliente y la responsabilidad de proteger la copa entre manos, el de Hamburgo levantó un 0-5 en un puñado de minutos para sentenciar el segundo parcial. En una manga donde Nadal apenas pudo conectar un golpe ganador por los 12 de Zverev, el jugador de Hamburgo encontró la oportunidad para restablecer el equilibrio.

La supervivencia fue la clave para tomar la corona de Roma. Zverev mantuvo el impulso del segundo parcial, sumiendo a Nadal en un amenazador 1-3 hasta la llegada de la lluvia. Intentos por reanudar el encuentro fueron en vano hasta que, con 2-3 en el marcador y una rotura favorable a Zverev, los jugadores acudieron durante una hora al vestuario.

El regreso a pista fue el puro reflejo del campeón español. Con el agua al cuello y el margen de error justo para aspirar a la copa surgió la mejor versión de Nadal. Con una velocidad de piernas antológica, una fe infinita y cruzando el juego sobre la derecha de Zverev, el mallorquín encadenó los últimos cuatro juegos del partido para tomar una victoria histórica en Roma.

Un esfuerzo total que permitió a Nadal frenar una racha de 13 victorias consecutivas de Zverev, reciente campeón sobre la tierra batida de Múnich y Madrid.

Enfrentado a uno de sus principales rivales en la actualidad, Nadal aprovechó el duelo de Roma para trazar una línea firme. El español estiró su impecable dominio ante el joven jugador alemán, al que ya domina por 5-0 en su historial head to head.

En Roma, conocida como la Ciudad Eterna, Nadal grabó a fuego su respeto en el ATP World Tour.

Nadal muerde La ‘Undécima’ en Montecarlo.

post

El español hace historia y se desmarca con 31 títulos Masters 1000.

Sobre la tierra batida de Montecarlo, Rafael Nadal se erige como dueño y señor. El español logró hoy su particular ‘Undécima’ al lograr el título N° 11 en el Masters 1000 de Montecarlo. Kei Nishikori no pudo evitar el triunfo del N° 1 del Ranking ATP, que se impuso por 6-3 y 6-2 en hora y 33 minutos. No hay quien detenga al amo de la tierra batida, que ha arrancado el curso con siete imponentes triunfos.

¿Récords? Rutina para Nadal. En el Principado el español ha conquistado once veces el título en doce finales y ante ocho rivales distintos: Guillermo Coria, Roger Federer, Novak Djokovic, Fernando Verdasco, David Ferrer, Gael Monfils, Albert Ramos-Viñolas y Kei Nishikori. Con la corona de 2018 el mallorquín además se desmarca en la lista histórica de ganadores de ATP World Tour Masters 1000 y se convierte en líder en solitario con 31 trofeos, uno por delante de Novak Djokovic.

Otro de los récords que Nadal amplió fue una estadística demoledora: lleva 36 sets consecutivos ganados en polvo de ladrillo y en ese tiempo ningún rival ha conseguido ganarle más de cuatro juegos en un parcial.

Nadal además amplía a 10-2 (4-0 en tierra) su head to head particular con Nishikori.

El primer set fue una titánica batalla entre ambos jugadores. Nishikori no salió en ningún caso amedrentado por los grandes récords de su rival y respondió a un break inicial del español con un rápido contra break. Sin embargo, Nadal se hizo poderoso a medida que avanzaba el parcial y en el sexto juego quebró una vez más al japonés para tomar impulso en el set.

En la segunda manga, el español subió el nivel de intensidad al resto y amenazó el servicio de Nishikori ya en el primer juego. En el tercero, certificó el quiebre y transitó con total autoridad hacia su corona N° 11 en Montecarlo. Un hito sin precedentes. Una marca solo para elegidos.

Cilic avanza tras la retirada de Nadal.

post

El croata disputará las semifinales y se cita con el debutante Kyle Edmund.

Fue un encuentro destinado a ser épico pero terminó con una noticia agridulce. Una circunstancia desafortunada. Marin Cilic estará en las semifinales del Open de Australia tras superar al N° 1 del Ranking ATP Rafael Nadal por 3-6, 6-3, 6-7(5), 6-2, 2-0 y RET en tres horas y 47 minutos. El español se vio obligado a retirarse por una lesión que empezó a manifestarse en el cuarto set, cuando requirió asistencia médica.

“Ha sido un partido increíble por momentos y ha sido una lástima la lesión de Rafa, muy desafortunada”, explicó Cilic. “Es un grandísimo competidor y le deseo una pronta recuperación porque siempre da lo mejor de sí mismo”.

El segundo partido de cuartos de la jornada fue un encuentro que fue subiendo en temperatura y tensión a medida que avanzaron los juegos. Nada hacía presagiar que el encuentro terminaría de una manera tan desafortunada. Nadal arrancó en absoluto control, llevándose una primera manga en la que sólo necesitó un quiebre. Un set en el que Nadal estuvo muy fino al resto, anticipándose a las ideas de un Cilic que si bien también tuvo una bola de break a favor, no pudo convertirla.

Todo pareció seguir el guión marcado por el N° 1 del Ranking ATP, que se colocó con 3-2 y saque en la segunda manga. Cilic tenía otra idea. Se hizo con su primer break a favor y enlazó cuatro juegos consecutivos para poner las tablas en el marcador. El tercer set se antojaba crucial para el desenlace del partido y los dos jugadores lo tenían claro.

La electricidad en el ambiente llegó en el momento preciso. El público sabía de la importancia del parcial y pusieron de su parte, elevando los decibelios de sus aplausos. Cilic llegó a salvar bola de set con 4-5, 30-40 con sangre fría y, como no podía ser de otra manera, el parcial se decidió en el desempate. Con 4-4 en el tie-break, Cilic falló un punto que tenía ganado -y que le hubiera dado el 5-4 y dos saques- y Nadal cogió impulso. El tie-break era suyo y la ventaja de 2-1 en sets también.

Cilic no perdió la fe y buscó una reacción inmediata en la cuarta manga. Campeón del US Open en 2014, el croata sabía que si bien el margen de error ya no existía, aún tenía opciones. Quebró a Nadal para ponerse con 3-1, certificó el break con 4-1 -momento preciso en el que Nadal pidió asistencia médica- y aunque desaprovechó tres bolas de break en el sexto juego, sí convirtió la que le dio el 6-2 ante un mermado Nadal. El partido se iba a una quinta manga, donde el español trató de continuar. Pero tras dos juegos en el quinto set se confirmaron los peores presagios. Era momento de retirarse.

En semifinales espera una de las revelaciones de este Open de Australia: Kyle Edmund. El británico de 23 años protagonizó una de las sorpresas del torneo al superar al N° 3 del mundo Grigor Dimitrov por 6-4, 3-6, 6-3 y 6-4. “Mi enhorabuena a Kyle por alcanzar sus primeras semifinales”, felicitó Cilic, que domina el head to head por 1-0.

Nadal supera el test de Schwartzman.

post

El N° 1 del mundo se cita ahora con Marin Cilic por un puesto en semifinales.

Fue un test para valientes. Un examen de paciencia e insistencia. Rafael Nadal ya está en los Cuartos de Final del Abierto de Australia. Pero tocó remar, y mucho, para lograr el pase a la ronda de los ocho mejores. El español se llevó un intenso choque de tres horas y 51 minutos ante el argentino Diego Schwartzman, a quien se impuso por 6-3, 6-7(4), 6-3 y 6-3.

De esta manera, Nadal llega a la ronda de los ocho mejores por insistir sin desesperar. El N° 1 del Ranking ATP pisa la ronda de los ocho mejores con autoridad, ampliando su head to head con Schwartzman a 4-0. Ya son diez Cuartos de Final en Melbourne Park para el mallorquín, que fue campeón aquí en 2009 (v. a Federer) y finalista en 2012 (p. ante Djokovic), 2014 (p. ante Wawrinka) y 2017 (p. ante Federer).

La primera ocasión de break llegó tras un sensacional globo de Schwartzman, si bien no pudo materializar el quiebre tras dos grandes servicios de Nadal. El parcial de arranque, muy parejo, mostró una versión muy acertada del argentino, que en el séptimo juego forzó a su rival a tres errores que le otorgaron tres bolas de break más. La respuesta del mallorquín fue contundente, enlazando cinco puntos marca de la casa.

No aprovechar las oportunidades pesó para Schwartzman e impulsó a Nadal, que en el posterior juego peleó hasta hacerse con el primer break del encuentro. El español cerró el set con un juego en blanco aunque con números discretos: cuatro golpes ganadores y 11 errores no forzados. Eso sí, en los puntos decisivos imperó su ley.

Nadal continuó con la inercia ganadora y quebró de entrada al argentino pero no pudo evitar ceder su servicio en el juego posterior. Fue el inicio de un parcial de constantes alternativas. Otro intercambio de breaks entre ambos se dio en el quinto juego -a favor de Nadal- y en el octavo -esta vez para Schwartzman. Y de nuevo dos más en el undécimo y duodécimo juego. Nadal no pudo cerrar la segunda manga desde su servicio con 6-5 y saque y en la muerte súbita Schwartzman se creció. Sin rendirse, el argentino puso las tablas en el marcador pasadas las dos horas de encuentro. Era una batalla sin cuartel.

El español puso una marcha más y en la tercera manga estuvo intratable. Un suspiro de Schwartzman en el cuarto juego significó el único break del parcial. El pestañeo del argentino significó un duro correctivo de Nadal, que no perdonó. Tanto fue así que, en el cuarto set, Nadal salvó un eterno segundo juego -neutralizando hasta cinco bolas de break- y en el juego posterior castigó a Schwartzman a la primera. Aunque el argentino siempre estuvo cerca en el marcador, incluso tuvo dos bolas de break que le podrían haber dado el 4-4, los puntos decisivos siempre fueron para el español. Nadal logró el quiebre definitivo que puso el 6-3 del cuarto set. El pase a la siguiente ronda era suyo.

En Cuartos de Final espera un Marin Cilic que alcanzó las 100 victorias en Grand Slam tras superar en un durísimo encuentro al español Pablo Carreño. El croata, campeón del US Open en 2014 (v. a Nishikori) y finalista de Wimbledon la pasada campaña (p. ante Federer) fue semifinalista aquí en 2010.