Real Madrid 4-1 Leganes: Karim Benzema se sienta en el trono blanco.

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Tremendo juego del conjunto merengue para quedarse con los tres puntos y casi mantener el liderato antes del parón internacional.

Varias noticias que destacar en el encuentro que ha enfrentado al Real Madrid y al Leganés en el Santiago Bernabéu. Todo comenzó con el cambio en la portería, puesto que Keylor Navas partió desde el banquillo para que Thibaut Courtois pudiera estrenarse en el feudo madridista con la elástica blanca. Poco trabajo para el belga, pero eficiente salvo en un penalti que, en la mayoría de los casos, depende de la suerte. Julen Lopetegui también optó por devolverle la titularidad a Luka Modric por primera vez desde su regreso de la selección. Bale abrió la lata en la fiesta Blanca en el Santiago Bernabéu. Carrillo empató de un penalti cometido por Casemiro. Benzema marcó los dos siguientes -provocando que haya conseguido anotar a los 33 equipos a los que se ha enfrentado en LaLiga- y Ramos cerró con otra pena máxima ganada por Asensio. El Leganés apenas tuvo ocasiones de poner en peligro el resultado.

El dominio del conjunto dirigido por Julen Lopetegui fue latente y protagonista durante todas las facetas de un partido que solo tenía un nombre: el del Real Madrid. Avisó Asensio con un remate por encima de Cuéllar que se marchó rozando el larguero. No tardó mucho el cuadro blanco en adelantarse en el marcador. El reloj marcaba el minuto 17 cuando Carvajal puso con la cabeza un pase medido al punto de penalti, donde Gareth Bale, más listo que nadie, enganchó completamente solo con la derecha un remate que no pudo repeler Cuéllar. Sin embargo, las pretensiones del Real Madrid parecían verse amenazadas después de que, tan solo siete minutos después, Casemiro cometiera un claro penalti sobre Eraso. Carrillo fue el encargado de probar a Courtois en su primera acción decisiva en el Santiago Bernabéu, pero el argentino le ganó la partida. A partir de ahí, los de Julen Lopetegui se durmieron momentáneamente, aunque Benzema tuvo con una volea la oportunidad de poner el 2-1 en el marcador a falta de escasos minutos para el final del primer tiempo. Cuéllar, con una gran parada, lo evitó.

Tras el paso por vestuarios, el Real Madrid salió más que enchufado ante un Leganés que no fue capaz de ver por dónde le venían los golpes. Llegó el segundo en el minuto 48 después de que el VAR diera por válido un tanto que, previamente, había anulado el colegiado por una falta inexistente de Benzema. El francés remató de cabeza en un forcejeo con un defensor un centro de Asensio. Pase medido y testarazo impecable para el 2-1. El rodillo comenzó a circular solo era cuestión de tiempo que el resultado fuera aumentando su diferencia. A punto estuvo Toni Kroos de hacerlo en el 58 tras un precioso remate de volea que se marchó lamiendo la cepa del poste. No tardó Karim Benzema en firmar su doblete, tan solo tres minutos después. Jugada combinativa preciosa en la frontal del área que acaba con una pared con Luka Modric y el ariete galo se encargó de rematar cruzado pegado a la madera, imposible para Cuéllar. El Leganés, completamente vencido, apenas pudo resistir las ofensivas del Real Madrid. Con tal ventaja, Asensio quiso hacer más daño y provocó un nuevo penalti tras los dos cometidos durante la jornada anterior en Gerona. Sergio Ramos, de nuevo, materializó la pena máxima en el minuto 66.

Así las cosas, la escuadra capitalina decidió mantener la posesión y buscando más tantos con el paso de los minutos, pero el resultado no volvió a moverse y el árbitro del partido pitó el final. La superioridad del Real Madrid de Julen Lopetegui en estas tres primeras jornadas de LaLiga es más que evidente, un gran nivel que esperarán no disminuya tras el parón internacional. De esta manera, el Santiago Bernabéu ha sido testigo de un gran fútbol. El regreso de la cuarta jornada liguera se tornará, sin duda, interesante para la Casa Blanca.

Real Madrid 3-0 Leganes: Bale pone brillo a un triunfo plano.

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Casi sin esforzarse, el líder se fue al descanso 2-0 con doblete del galés; Modric volvió tras su lesión y Morata sentenció.

Tras rozar el ridículo en Varsovia contra el Legia de aquella ciudad por la Champions League, el Real Madrid volvió a la senda del triunfo ganando como local al Leganés por la jornada número 11 de La Liga. La ‘deuda’ del partido a nivel continental se saldó con tres puntos, pero no con buen juego. Los chicos de Zinedine Zidane necesitaron apenas dos remates a puerta durante la etapa inicial para sentenciar a su vecino rival.

La primera parte fue una sucesión interminable de inútiles avances blancos hasta el minuto 38. El mediodía capitalino mostraba a un conjunto merengue incapaz de lastimar al Leganés, que sin mucho esfuerzo sostenía el cero en su portería. Sin acercarse a Keylor Navas, pero pasándola bien en el Bernabéu. Faltaba muy poco para la posible pitada del público local a su equipo, que no podía doblegar a un rival inferior por donde se lo mire. No había noticias de Cristiano Ronaldo, más allá de una amarilla por protestar, y tampoco de Gareth Bale. Mucho menos de Álvaro Morata, reemplazo de Karim Benzema.

Sin embargo, el Real Madrid se iba a poner en ventaja por mediación de Bale tras un extraordinario pase al hueco de Isco Alarcón. Un destello de calidad del malagueño dejaba solo al galés, que tras sentar a Serantes marcaba el 1-0. También Bale firmaría el 2-0 en la última jugada del período inicial, empujando a la red un balón que Morata -sin querer- dejó muerto en el área tras una falta lanzada por Toni Kroos.

Salvaba Bale un mediodía a medio gas. Apenas dos tiros a puerta para los blancos bastaron para poner tierra de por medio y encaminar un encuentro que amenazaba con complicarse.

En la segunda parte, el equipo de Zidane jugó a placer y el propio Bale contó con algunas ocasiones para seguir marcando, mientras que un fastidioso Ronaldo luchaba para no añadir al Leganés en su particular ‘lista negra’. Sólo cinco clubes se le resistieron al portugués con el Real Madrid, y el conjunto pepinero iba camino de aquello.

Hubo tiempo para que Luka Modric volviera de su lesión, reemplazando a Mateo Kovacic y disputando la última media hora del encuentro. También para el 3-0, obra de Morata por asistencia de Kroos. Sólo faltaba el gol de Ronaldo para que el líder de España cerrara con una sonrisa más amplia la jornada previa al derbi contra al Atlético. Un gol que nunca llegó.