Real Madrid 79-74 Khimki: Reacción a tiempo.

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El Real Madrid no jugó su mejor partido del año ante el correoso Khimki ruso pero supo reaccionar a tiempo para imponerse y seguir invicto en Euroliga tras las siete jornadas disputadas. Carroll, con 15 puntos, volvió a liderar la anotación de los de Pablo Laso, secundado por 13 Causeur y 10 de Campazzo. El equipo blanco comanda el torneo junto al CSKA de Moscú.

La buena defensa en el último cuarto, la clase de Rudy Fernández y sobre todo el remate anotador de Jaycee Carroll, con 15 puntos en ese periodo, fueron fundamentales para conseguir la victoria por 79-74 ante un Khimki que echó de menos a Alexey Shved pero que acabó luchando y dejando una buena impresión.

Fabien Causeur 6 – Khimki 0. Ese fue el resultado del primer minuto y medio de partido, merced a las penetraciones del alero francés y al poco ajuste de la defensa rusa.

Ausente Alexey Shved el equipo ruso pareció no tener rumbo en la pista, solo los arreones de clase y fuerza de Dee Bost y Anthony Gill, los únicos anotadores del Khimki en el primer cuarto, se salvaron del equipo ruso que, además, se sintió intimidado por la presencia de Walter Tavares.

El Madrid desactivó el juego exterior del rival con su defensa pegajosa y sin Shved y sin tiro de tres el Khimki se quedó en poca cosa. El 19-12 al final de los primeros diez minutos de juego se antojó un poco corto para los méritos de unos y otros.

Con la entrada de las rotaciones en el Real Madrid, la defensa todavía mejoró un poco y en ataque siguieron fluyendo los puntos, alcanzándose la máxima ventaja en el minuto 14, 34-21.

Incluso pareció que el equipo comenzó a gustarse en ataque, buscando el pase preciosista por encima de la efectividad. La consecuencia de esa circunstancia fue un parcial en contra de 0-8, ante el relax del Real Madrid y el crecimiento de jugadores como Malcom Thomas o Andrey Zubkov que ante la ausencia de Tavares se quitaron un peso de encima.

El Khimki recortó hasta los cinco puntos la diferencia, 34-29 (min.17.20), momento que Pablo Laso aprovechó para llamar a capítulo a sus jugadores. Al descanso, 41-35 tras una rectificación en las estadísticas por un error en la anotación que atribuyó a Jaycee Carrol una canasta que fue anulada.

Con la vuelta de Tavares a pista, tras el descanso, volvió el pánico bajo los aros para el equipo ruso, pero esta vez Jordan Mickey se mostró certero desde la línea de 6,75 metros y con dos triples mantuvo a su equipo en el marcador, ante un Madrid que salió centrado y con Anthony Randolph enchufado, 51-43 (m.24).

El Khimki ya sabía a lo que jugaba y el Madrid comenzó a enredarse con la movilidad de los jugadores rivales y con dos malos rechaces bajo su aro que fueron cuarto puntos fáciles para el rival, 51-47. Mickey anotó un tercer triple, 53-50, rentabilizando la escasa influencia del gigante caboverdiano a esa distancia de la canasta.

Lo que sin Shved pareció un partido de trámite se fue complicando hasta que un triple de Tony Crocker y dos puntos de Malcom Thomas dieron a Khimki su primera y efímera ventaja en el partido, 54-55 (m.29.30). Porque Gaby Deck anotó en acrobático ‘alley-hoop’ la canasta que permitió al Madrid cerrar el tercer cuarto con una pírrica ventaja, 56-55.

En cualquier caso las alarmas madridistas ya habían saltado y Laso puso un quinteto con potencia defensiva y al mismo tiempo con potencial atacante. Rudy Fernández fue vital con un triple marca de la casa que insufló aire al equipo, 60-57, y ganas a las gradas. Pero los rusos ya se habían envalentonado y otro triple de Crocker devolvió la igualdad al marcador, 60-60 (m.32.30).

El Madrid volvió a apretar los dientes en defensa y el Khimki lo acuso, 64-60 (m.34.30). Comenzó a mandar oleadas en ataque con Jaycee Carroll al frente, con efectivas bombitas. Y un triple de categoría sobre la defensa de Stefan Markovic que significó el 72-64 a poco más tres minutos para el final.

El Madrid volvió a morder en la yugular al rival, pero esta vez no sólo a su presa para anotarse la séptima victoria. Carroll anotó todos sus puntos en este último cuarto, 15 de los 23 del Madrid.

Real Madrid 80-86 Khimki: Primer resbalón.

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El Khimki se llevó la victoria con un gran partido de Shved que anotó 20 puntos. Los de Pablo Laso se pusieron por delante en el último cuarto pero los de Georgios Bartzokas pisaron el acelerador con un parcial de 11-0. Doncic tuvo la victoria con un triple que erró y finalmente los blancos consumaron su primera derrota de la temporada.

El Real Madrid perdió el primer partido de la temporada, 80-86, ante un Khimki poderoso que, liderado por Alexey Shved, tuvo las ideas y, sobre todo, el acierto que le faltó al equipo español en un choque que se le torció desde el principio.

Ritmo frenético y con las defensas sin aparecer, así fueron los primeros cinco minutos del partido entre el Real Madrid y el Khimki. El Khimki tomó la iniciativa, 11-15 (min.4) y aunque el equipo madrileño intentó mejorar algo en defensa lo cierto es que no acabó de tomarle el pulso al juego. Doncic pareció un poco bajo de energía, fruto del proceso gripal que ha tenido en los primeros días de la semana, y el Real Madrid cerró el primer cuarto con un 23-25.

La salida del segundo cuarto fue mala de solemnidad para el Real Madrid que aceptó un parcial de 1-8 en el primer minuto y medio, 26-33. Pero lo peor fue que en la reacción tuvo una jugada en la que hasta seis tiros no encontraron aro. La desesperación se apoderó del Real Madrid, con un Anthony Randolph demasiado acelerado y con una falta de ideas generalizadas. Sin triples, porque el equipo acumuló hasta ese momento un 1 de 10, el Madrid se puso demasiado nervioso.

Mientras, el Khimki, con Alexey Shved a la cabeza, iba martilleando el aro rival, con 4 de 9 triples. Anthony Gill, James Anderson y Malcom Thomas demostraron que el poderío económico de los rusos había estado bien invertido con sus fichajes.

El Real Madrid se enredó en sus fallos y con 11 de 27 en tiros de dos (40 por ciento), y 2 de 13 en triples (15%) poco o casi nada pudo hacer ante un rival más fluido en su juego y, sobre todo, más certero con 13 de 18 en tiros de dos (72%) y 4 de 12 en triples (33%).

Lo único que mantuvo al Real Madrid vivo fue la garra porque el marcador llegó a estar en un peligroso 28-40 (min.15.30) y en tres minutos logró un parcial de 9-0 gracias a un fulgor repentino de su defensa, 37-40. Pero la realidad se impuso en el tiempo restante y el Khimki se marchó a los vestuarios con ventaja, 39-45. Sólo Doncic, que fue el autor de los dos únicos triples del Real Madrid, estuvo a su altura habitual.

La salida del tercer acto fue otra cosa. El Real Madrid tuvo las ideas más claras, reorganizó su juego y un triple de Randolph dio la confianza suficiente para conseguir un parcial de 9-2 en los tres primeros minutos y conseguir ponerse por delante en el marcador después de muchos minutos, 48-47.

La reacción rusa no se hizo esperar y en el siguiente minuto y medio el Real Madrid tiró por la borda todo lo que había hecho con un 0-9 que devolvió la ventaja al Khimki, 48-56 (min.24.30). Hasta el final del cuarto el juego se paró bastante por las personales y por las defensas. Lo que no volvió a variar fue la ventaja rusa que llegó al final de este acto con un 59-66.

El Real Madrid perdió los parciales de los tres primeros cuartos y fue consciente de que solo con ganas, coraje y trabajo podría levantar un partido que se puso imposible por momentos. Rudy Fernández, dos triples de Jonas Maciulis y otro más de Facu Campazzo y la defensa de todos, devolvieron al Real Madrid a una exigua ventaja, 69-68 (min.32.30).

Pero en cuanto el Real Madrid intentó sacar la cabeza en el marcador, siempre apareció Shved para cortar de raíz cualquier intento de consolidación. Del 69-68 se pasó a un 69-78 (min. 36), un nuevo parcial de 0-10 en poco más de tres minutos que devolvió al equipo de Pablo Laso a la dura realidad del partido.

En otro arreón de orgullo el equipo madrileño volvió a soñar con un 77-80 a falta de algo más de dos minutos para el final. Pero el partido estaba torcido desde el principio y el Khimki selló (80-86) la primera derrota del Real Madrid esta temporada. Doncic, a veinte segundos para el final, tuvo un lanzamiento liberado desde el triple, pero el balón no quiso entrar.