GP Brasil: Hamilton gana con suerte y Mercedes revalida el título de Constructores.

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Ocon tocó a Verstappen en una maniobra inexplicable cuando el holandés se dirigía al triunfo y ello dio la victoria a Lewis.

En México, con muchos problemas de blistering, Lewis Hamilton se volvió a coronar con su quinto título Mundial de F1. Y dos semanas después, en el GP de Brasil de F1, en territorio de su ídolo Senna, el británico se vio beneficiado de la suerte del campeón al ver como un trompo de Verstappen le entregaba el triunfo. Cruel desenlace para el holandés, que tras protagonizar una espectacular remontada desde la quinta posición, veía como Ocon le quitaba una enorme victoria con una maniobra inexplicable. 72ª victoria para Lewis, décima esta temporada para el británico, la mejor forma para que Mercedes celebrara también en Interlagos su quinto Mundial de Constructores, todos ellos consecutivos (de 2014 a 2018). Los reyes de la era híbrida de la F1 terminaron así de destrozar el ánimo de Ferrari, que con otros dos tremendos errores de Vettel, solo piensa en empezar a olvidar esta campaña.

La carrera empezaba con mucha emoción, con una salida tensa en la que Hamilton parecía dirigirse a un nuevo triunfo con facilidad. Gran arrancada del británico, que veía por el retrovisor como su compañero Valtteri superaba a Vettel en la primera curva después de un bloqueo inoportuno de ruedas de ‘Seb’. Enésimo fallo del germano, pero no sería el último. Lo peor estaba por venir para él. Se vio superado por un increíble adelantamiento de Max Verstappen en la vuelta 4, también en la curva 1, lanzándose desde muy lejos a los pianos para pasar al teutón. Posteriormente, ‘Seb’. fuera de sí, se fue largo en una curva y permitió que su compañero Raikkonen le superara.

La lucha entre la victoria quedaba en manos de Verstappen Hamilton. El holandés estaba absolutamente encendido tras pasar a Bottas en el mismo punto en el que lo hizo con ‘Seb’ e iba a ritmo de récord a por el triunfo. Mientras, el de Mercedes sufría más blistering (ampollas) que sus rivales de Milton Keynes, como ya pasó en MéxicoLewis estaba nervioso, pedía datos constantemente por radio en busca de soluciones y trataba de sorprender parando antes. Max alargaba su stint en busca de un ‘overcut’ que finalmente no llegaría y un pit stop lento de Max le devolvía la primera posición al inglés. Pero Max tenía un neumático más blando y más nuevo y empezó entonces su ataque final.

El holandés salió a 2.8” de Hamilton a pista y en tan solo tres vueltas, Lewis ya podía escuchar su respiración. A Max le pedían calma desde el muro, pero a una bestia competitiva como es el neerlandés es imposible pararla cuando está en el asfalto. Y segundos después, le metía un auténtico hachazo al pentacampeón del mundo en plena recta de Interlagos.

Con ampollas en los neumáticos y gomas más viejas, Hamilton se quejaba de algún ruido raro en el motor de su Mercedes. Parecía que no podría celebrar su reciente coronación con una nueva victoria. Pero el destino quiso que Max no pudiera terminar de brillar en la tierra de Ayrton Senna, la leyenda con el que tanto le comparan. El joven de 21 años ya se ganaba dicho elogio en Brasil con una maravillosa remontada en 2016 bajo la lluvia, como le gustaba al mítico piloto carioca. Y esta vez, se disponía a ganar ante su afición cuando Ocon se cruzó en su camino y le arruinó la carrera.

El francés quiso desdoblarse en plena recta y, precisamente en las eses de Senna, tocó por dentro a Verstappen, entregándole la victoria a un Hamilton que unos metros atrás miraba atónito lo sucedido como espectador de lujo. De nuevo, volvía a ser primero. Estaba en el momento adecuado y en el sitio adecuado. Llámenlo suerte del campeón o como quieran, pero otra vez, Lewis venció. Y es que con el de Stevenatge, bien se podría readaptar la frase célebre de Lineker en el Mundial de 1990. “El fútbol es un deporte de once contra once y siempre gana Alemania”, y en la F1, pase lo que pase, siempre lo hace Hamilton.

GP Estados Unidos: Hamilton se queda con la miel en los labios en una carrera épica.

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El inglés necesita 5 puntos, ser séptimo como mínimo en México para ganar su quinto título tras una carrera loca ganada por Raikkonen. Kimi volvió a ganar 115 Grandes Premios después, seguido de Verstappen y Hamilton, con Vettel cuarto tras enmendar otro fallo garrafal.

El rey tendrá que esperar. Hamilton no pudo coronarse el domingo como pentacampeón del mundo de F1 después de una carrera épica con una enorme tensión hasta la última vuelta. Raikkonen volvió a ganar 115 Grandes Premios después, pero su alegría quedó en un segundo plano debido a la pugna por el título.

El triunfo del finlandés de Ferrari, la tercera posición de Hamilton y la cuarta de un Vettel que se salvó por los pelos, hizo que el británico se quedara con la miel en los labios por muy poco. El teutón consiguió así posponer la celebración de Lewis una semana más, hasta México, donde Hamilton lo tiene todo para finiquitar el trabajo que no pudo culminar en Austin. El de Stevenage necesita tan solo 5 puntos, es decir, ser séptimo en el Autódromo Hermanos Rodríguez si Vettel gana la próxima semana para coronarse de nuevo.

Haciendo honor a los Estados Unidos, grandes amantes y productores de espectáculo, la cita norteamericana empezó con ‘show’ y un nuevo drama para Vettel. Justo antes, las cosas parecían pintar bien para Ferrari, con Raikkonen pasando en la primera curva a Hamilton, pero el germano pudo tirar por la borda el trabajo del finlandés con su enésimo error del año. El teutón, que salía quinto por una penalización que pudo evitar, volvía a ser víctima de la presión y la ansiedad. Primero, se salió en la primera curva para evitar un toque con Ricciardo. Pudo volver a pista y, como le pasó en Japón con Verstappen, volvió a precipitarse al adelantar por el interior al australiano. Toque con el de Red Bull y nuevo trompo con el que bajaba a la 13ª plaza y el coche aparentemente tocado.

Sin embargo, se aferró a la enorme superioridad de su coche para colocarse quinto en pocas vueltas. En cabeza, Lewis quería ganar a lo grande y arriesgó al máximo con una estrategia a dos paradas, el único de los favoritos. Sufrió en su segundo stint con muchas ampollas en los neumáticos y ello le hizo perder la posición con Verstappen, pero al volver a entrar a boxes, empezó el ‘Hammer Time’.

Con neumáticos más frescos que el resto, Bottas le dejó pasar y Hamilton tenía en su mano ser campeón. Para ello necesitaba pasar al siempre correoso Max. Siempre es un riesgo, pero no para Lewis, que fue a por él. Pero no todo dependía de él. Necesitaba que Bottas defendiera la cuarta posición ante los ataques de un Vettel encendido que si pasaba al finlandés podía alargar la espera del rey inglés. Y para colmo, Verstappen estaba enganchado a Kimi en busca del triunfo. Así transcurrieron las últimas vueltas, con tres luchas paralelas que iban a afectar directamente al título.

Trepidante final en grupo. Espectacular. Todos a la espera de un desenlace impredecible. Todos estaban muy cerca, Hamilton de Verstappen, y Vettel de Bottas, con Raikkonen liderando la carrera con Max también pegado.

A dos vueltas del final, Hamilton puso fin a la tregua y fue al ataque. Derrapando en varias curvas en un magnífico baile con Verstappen , no pudo pasar a un holandés que volvió a demostrar su enorme clase. Y en la última vuelta, Vettel acabó con cualquier esperanza de ‘alirón’ de Lewis avanzando al escudero del británico, Bottas, que se pasó de frenada ante el acoso del teutón.

GP Japon: Hamilton, con el Mundial a tiro en Austin tras otro drama de Vettel en Suzuka.

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El inglés ganó plácidamente ante Bottas (2º) y Verstappen (3º) mientras Vettel se chocó con Verstappen en plena remontada para despedirse casi definitivamente del título.

Lewis Hamilton no tuvo rival en el GP de Japón de F1 y ya tiene el título a tocar tras lograr la victoria en una carrera que se convirtió en el gran ejemplo de lo que está siendo la segunda parte del Mundial de F1, un plácido paseo para el inglés, que no tuvo que hacer nada más que esperar otro drama de su rival para acercarse todavía más al cetro. Y eso mismo sucedió. Vettel se volvió a meter en líos para despedirse casi de forma definitiva de la corona tras un toque con Verstappen mientras el actual rey se encaminaba hacia su victoria consecutiva, la sexta en las últimas 7 carreras. Triunfo número 71 para el de Mercedes en su trayectoria que le sirve para dirigirse con paso firme a igualar a Juan Manuel Fangio con su quinto título. El británico amplió el domingo su ventaja en el liderato respecto al teutón hasta los 67 puntos, hundiendo un poco más a ‘Seb’ en otro fin de semana para olvidar para Ferrari. Así, Hamilton solo necesita sumar 8 puntos más que Vettel en Estados Unidos para ser campeón en Austin. Le basta por ejemplo con ganar y que Vettel no sea segundo.

Los transalpinos empezaron a perder sus opciones en clasificación con un error garrafal en la estrategia en clasificación que condenó a Vettel a tener que arriesgar saliendo desde la octava plaza. Salió con el cuchillo entre los dientes a por todas pese a saber que sus opciones eran mínimas. El alemán quiere morir con las botas puestas y no tiene previsto arrodillarse ante la superioridad final del vigente campeón y recuperó nada más y nada menos que cuatro posiciones en una salida espectacular. Fulmino a los dos Toro Rosso y a Grosjean en la primera vuelta y, al llegar a la chicane final, superó a Raikkonen después de que Verstappen tocara al finlandés defendiéndose de forma demasiado agresiva.

El neerlandés fue sancionado con 5 segundos por la acción con el nórdico y, tras la entrada del Safety Car por un pinchazo de Magnussen por otra fea jugada del danés ante Leclerc, se produjo otro golpe al Mundial con Vettel de nuevo como gran perjudicado. En la resalida, el germano era virtualmente tercero por la penalización de Verstappen, pero no quería perder segundos tras el de Red Bull para tratar algo imposible, dar caza a los Mercedes. Por lo menos, quería optar a la segunda plaza de Bottas, aunque para ello debía arriesgar ante el siempre correoso Max. Pero ‘Seb’ se topó con un Max enfadado por la decisión de los comisarios y lo pagó muy caro. Vettel le metió el coche por el interior de la rápida y conocida curva de Spoon. Es cierto que lo hizo a la desesperada y con poca paciencia, pero la acción de Max volvió a ser discutible. Cerró la puerta de nuevo sin importarle que en su retrovisor ya no viera una mancha roja y la carrera de Vettel quedó totalmente arruinada. Trompo para Sebastian, que pasó del podio a la 19ª plaza.

Vettel no tiró la toalla y ‘reseteó’ sus fuerzas. Tocaba remontada. Y pese a lo tocado que tenía el coche, la superioridad de los Ferrari respecto a los equipos de la Segunda División de la parrilla es tal que el germano no tuvo ningún problema para colocarse sexto a mitad de carrera. Su próximo destino era Raikkonen, aunque su compañero ya estaba demasiado lejos para que Seb sumara algún punto más para tratar de alargar la espera de un Hamilton que en Japón no ganó el título, pero sí lo reservó para una de las próximas carreras.

GP Rusia: Hamilton sale de Sochi con medio título en el bolsillo.

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El inglés se impuso en el cuerpo a cuerpo a Vettel y vio como Bottas le cedía el liderato para aumentar su ventaja en el Mundial hasta los 50 puntos.

Lewis Hamilton tiene medio título en el bolsillo, o incluso más, después de que el domingo lograra su octava victoria de la temporada en el GP de Rusia de F1, la número 70 de su carrera deportiva y que le sirve para dar un golpe prácticamente definitivo a un Vettel que ya no tiene prácticamente motivos para creer en una remontada. El inglés, con su quinto triunfo en las últimas 6 carreras, deja al teutón a la deriva y se escapa en solitario hacia su quinto título, con el que lograría igualar al mítico Juan Manuel Fangio. 50 son ya los puntos que separan al vigente campeón del germano de Ferrari, que en esta ocasión se vio de nuevo superado por la astucia, clase y calidad del de Stevenage en un día en el que además, Mercedes pudo exhibir su enorme mejora en las últimas carreras, batiendo a los transalpinos, con mejor coche durante todo el año. Pero esta vez, los de Brackley supieron reaccionar a tiempo, y con sus últimas evoluciones y una gran mejora en la gestión de los compuestos, lograron imponerse con claridad con un nuevo doblete, con Bottas en las segunda posición y Vettel, en la tercera, como espectador de lujo.

Como ya anunciábamos en los días precedentes, la salida iba a ser algo clave. Vettel, pese a partir desde la tercera plaza lo tenía todo para hacerse con el rebufo de los de la estrella en la larga recta principal de Sochi y conseguir la primera posición para poner nervioso a Hamilton. Pero a la práctica, no pudo hacerlo. Hamilton cerró extremadamente bien la puerta para mantener las cosas como estaban para empezar a escaparse junto a Bottas.

Sin movimientos de inicio pese a lo tensa que fue la salida, la carrera parecía que pasaría a decidirse en la estrategia. Bottas entró antes que Hamilton y y el inglés trató de alargar su parada para pasar a su compañero con un ‘overcut’ de libro. Pero ni una cosa, ni la otra, y el muro de Mercedes empezaba a sudar de nervios al ver que, por buscar la primera plaza de Lewis, habían comprometido la posición de su líder con respecto a Vettel. ‘Seb’ entró antes a boxes en busca del ‘undercut’ y en la vuelta 15, Hamilton salía de boxes por detrás del germano. Se complicaba la situación, pero ahí, aparecieron las manos de Lewis.

Con un neumático más joven, presionó tremendamente a su rival por el título, le cogió el rebufo y se preparó para pasarlo por el interior, pero Vettel reaccionó de una forma fea y sucia. Cerró su trazada en plena frenada y de esta manera obligó al inglés a bloquear ruedas para evitar lo que habría sido una colisión polémica. Vettel no estaba dispuesto a vender su piel, y Hamilton, lejos de quejarse por radio y desconcentrarse, dio toda una demostración de temple. Posiblemente, la acción del británico fue el adelantamiento del año por todo lo que significa. Tras un feo gesto de ‘Seb’, Lewis se recompuso inmediatamente, se volvió a pegar al Ferrari del germano y lo pasó de forma espectacular por el interior en la curva 5.

El polvo que levantó el inglés por la zona sucia también parecía aplaudir el tremendo ‘hachazo’ que le pegó a su mayor contrincante. Y a partir de ahí, tan sólo su compañero Valtteri le podía apartar del triunfo. Sin embargo, Mercedes pidió al finlandés que dejara pasar a Hamilton en la vuelta 25. Y el finlandés obedeció sin rechistar. Hamilton ya era segundo, líder virtual de la carrera ya que Verstappen, que ocupaba la primera plaza, perdería su posición al entrar a boxes.

Mercedes volvió a recurrir a órdenes de equipo de forma acertada para proteger a su campeón de los posibles ataques de Vettel debido al blistering que empezaba a acosar Lewis en sus compuestos por haberlos sobrecalentado en su pasada a Vettel. Así, Bottas, que tenía mejor ritmo y hubiera ganado la carrera sin problemas, tuvo que cumplir con su función de escudero para evitar males mayores, lo que hizo que la alegría en Mercedes no fuera completa. “Ha sido un buen resultado para el equipo, pero personalmente ha sido una carrera muy difícil, como todo el mundo ha visto”, decía Valtteri tras beneficiar a un Hamilton que vuela cada vez más alto, con las complicaciones que pasó este curso ya en el olvido.

“Lo impresionante de él es el desarrollo constante en la búsqueda de ese rendimiento óptimo. Es un perfeccionista, y siempre lo busca, año tras año. Por eso es un piloto tan completo”. Ya lo decía Wolff el viernes pasado. Hamilton ha vuelto a reinventarse este año ante el Ferrari más fuerte de los últimos tiempos y volverá a ser campeón gracias a victorias como las del domingo y a haber aprendido a sufrir como hizo al principio de año.

GP Singapur: Hamilton hunde un poco más a Vettel.

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El inglés, más líder tras imponerse a Verstappen (2º) y al teutón (3º).

Lewis Hamilton va lanzado hacia el título. El inglés pasó momentos muy críticos este curso, pero todo ha cambiado en esta segunda vuelta de campeonato. Parecía que Ferrari, con un gran coche y un Vettel con mucha hambre de victorias, podían acabar con el dominio del británico y de Mercedes. Pero como siempre, el vigente campeón se rehizo as lo grande. Si algo caracteriza al británico es su capacidad para hacerse fuerte en los momentos difíciles, sacando su mejor versión para conquistar sus metas. Y en Singapur dio otro ejemplo de ello. Lo hizo con la pole del sábado, imponiéndose a la teórica superioridad de Ferrari. Y en un circuito urbano como el de Marina Bay, la posición de privilegio en el arranque es casi garantía de éxito.

Le faltaba redondear la faena con otro recital en carrera, y lo hizo el domingo con otra exhibición, sin ningún error. Esa es la principal diferencia entre él y Vettel. Mientras los italianos y el teutón no cesan de acumular fallos, Lewis va haciéndose grande y acercándose al título con los errores ajenos. Y Singapur fue testigo de otro más, con Vettel finalizando en la tercera posición tras otra mala estrategia con la que perdieron la segunda plaza con Verstappen. Con su segundo triunfo consecutivo, Lewis aumentó de 30 a 40 puntos su ventaja sobre ‘Seb’ en la lucha por un título que cada vez tiene más cerca.

Si el sábado Vettel aseguraba no haber podido luchar por la pole debido al tráfico que se encontró en pista, error del equipo por hacer entrar al germano en mal momento a pista, el domingo, los cálculos volvieron a ser erróneos en el muro italiano. Eso fue lo que arruinó todas las opciones de un Vettel que esta vez protagonizó un gran arranque. El alemán salía tercero, por la zona buena, y arrancó como una exhalación a por Max. Lo intentó en la curva 1, pero ante el correoso holandés, prefirió no arriesgar para esperar su momento. Cocinó el adelantamiento a la perfección, demostrando haber aprendido la lección de Monza, y pasó a Max tras pillarle la aspiración y frenar más tarde en la curva 7 para ir a la caza de Hamilton.

En cabeza, los pilotos empezaron la carrera gestionando los neumáticos a un ritmo lento y el primero en atacar fue el que más claro lo tenía, Lewis HamiltonVettel trató de contestar en dicho momento sorprendiendo con una parada en la vuelta 15 en busca del undercut sobre el de Stevenage. Pero cometieron un doble error. Pusieron el ultrablando y éste no funcionó correctamente y tampoco parecía que les permitiría llegar hasta el final. Y para colmo, no calcularon que saldrían detrás de Pérez, que acabaría taponando al germano en sus primeras vueltas, en aquellas que debía tratar de aprovechar su neumático para atacar a Lwis. El inglés, iba tranquilo hacia el triunfo. Se defendía en la vuelta posterior entrando a boxes y colocando el blando. Él sí que podía pensar en acabar la carrera sin volver a parar. Y a partir de ahí, la carrera debía ser coser y cantar para el vigente campeón.

Mientras, Vettel se seguía hundiendo. El mal rendimiento del neumático y el tapón de Pérez hacía que Verstappen completara un ‘overcut’ sobre el germano en su parada a boxes, saliendo rueda con rueda con el teutón de la calle de boxes para recuperar la segunda posición de inicio.

Con todo el trabajo encarrilado, Hamilton estuvo a punto de ver como todo se podía ir al traste por culpa de los doblados. En la vuelta 38 perdió mucho tiempo debido a una lucha encarnizada entre Grosjean Sirotkin que hizo que Verstappen le recuperar 4 segundos y se enganchara a su alerón trasero. Pese a las banderas azules, el de Williams y el de Haas hicieron oídos sordos y Hamilton pasó muchos apuros. Pero de nuevo, supo resolver la situación a la perfección, usando a uno de los doblados como escudo pasándolo en una curva para así volver a tomar ventaja sobre un Max que veía como había desaprovechado su gran ocasión de triunfar bajo la noche de Singapur. Tan sólo la salida de un Safety Car podía complicarle más las cosas, pero todo se desarrolló con normalidad y ello permitió a Lewis dirigirse hacia el triunfo gestionando a la perfección su ‘colchón’ de 3 segundos sobre Max.

Más allá de la salida y el problema de los doblados, la carrera fue una pura procesión y la principal lucha era por la cuarta posición que finalmente logró Bottas por delante de Raikkonen (5º) y Ricciardo (6º).

GP Italia: Hamilton pega el golpe del año en Monza.

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El inglés, que salía tercero, tocó a Vettel en la primera vuelta y el germano tuvo que remontar desde atrás.

Carrera épica y triunfo de auténtico campeón. Lo que hizo Hamilton el domingo en Monza sólo está a la altura de unos cuantos elegidos. Un auténtico espectáculo. “Es normal, lleva el mejor coche”, han reiterado muchos aficionados a la F1 durante los años precedentes. Pero ese argumento ya no sirve para nada. Ferrari tiene el mejor monoplaza, más regular en todo tipo de pistas y un motor que ya es más veloz que el de las ‘flechas de plata’. Ferrari tiene el coche campeón (debería serlo en condiciones normales). Pero el campeón pilota un Mercedes. Y ese es el mayor problema de los de MaranelloHamilton lo demostró en Monza con una auténtica exhibición con todo en contra, un triunfo espectacular con el que vuelve a aumentar su ventaja en el Mundial sobre Vettel tras una cita en la que la moral del germano quedó igual de tocada que su vehículo después de que Lewis le rompiera el alerón en la primera vuelta. Nada que achacarle al inglés pese a las quejas del germano. Hamilton dio un gran paso en tierra hostil para acercarse a cantar ‘jaque’ al que aspira a quitarle la corona. Pero rey, sólo hay uno. Y con su victoria demostró que sigue ocupando el trono con todo el mérito. Raikkonen fue segundo, con Bottas tercero y Vettel en cuarta posición tras una gran remontada.

Todo parecía escrito para que Ferrari completara un doblete en su casa y que Vettel recortara puntos respecto a Hamilton en la lucha por el título. Con un coche mejor, con la primera fila con los dos coches rojos, todo estaba de cara para los italianos y para ‘Seb’’. Pero si algo tiene un campeón como Hamilton es que nunca se rinde. Tras ser abucheado durante todo el fin de semana, consciente de que lo tenía muy difícil para ganar. Entre silbidos y mucha presión de los ‘tifosi’, habló en pista saliendo desde la tercera posición con una salida espectacular.

Kimi salió bien, tapando el interior de la curva para defenderse de su compañero Sebastian Vettel y Hamilton se benefició de dicha lucha para ir al ataque.El de Stevenage olió la sangre de su rival y fue a la ‘caza’ sin pensarlo dos veces. En plena pelea por el Mundial, consciente de que un toque le podía complicar mucho las cosas, lo arriesgó todo y le salió de maravilla. Cogió el rebufo de Vettel en la recta posterior a la primera chicane, y en la segunda, en la Variante della Roggia, el británico hizo el adelantamiento del año.

Mientras Vettel dudaba en si atacar a Kimi, Hamilton fue a por todas por el exterior y, con el coche por delante de Vettel, tomó por el interior la siguiente curva, la de salida. En dicha acción, el inglés tocó a Vettel y el germano se llevó la peor parte. No sólo perdía la posición, sino que dañaba el alerón delantero e hizo un trompo que le dejaba en la cola del pelotón. De luchar por el triunfo y el Mundial, a las últimas plazas.

El germano tuvo que entrar a boxes y salió de nuevo bajo el régimen de Safety Car en la penúltima posición, con otro trocito de Mundial perdido en detrimento de Lewis, que quería más.

Empezó entonces una tremenda batalla entre Hamilton y Raikkonen por el triunfo. Pero en ella, Lewis contaba con la ayuda de su escudero y eso ayudó en la perfecta aunque arriesgada estrategia de Mercedes. Hamilton lo intentó en pista. Encendido tras pasar Vettel, en la resalida logró un espectacular adelantamiento sobre Raikkonen a rebufo del finlandés, pero esta vez, Kimi no sólo sacó el escudo sino que también su espada y le devolvió la jugada en la chicane.

Entonces, entró en juego el muro. Mercedes hizo el ‘teatrillo’ sacando a sus mecánicos al pit lane para fingir que Hamilton pararía, y Ferrari picó el anzuelo. Paró con su número 7 mientras Hamilton seguía en pista. “Es hora del hammer time”, le decían a Lewis por radio, y éste respondió con una vuelta rápida. Parecía que la jugada maestra de Mercedes saldría bien, pero Raikkonen salió a pista encendido y sus tiempos le dejaban en primera posición de nuevo cuando Hamilton paraba. Pero no estaba todo acabado. La idea de Mercedes iba mucho más allá, habían planificado una carrera a largo plazo. Y en ese plan estaba Bottas.

El de Nastola hizo de tapón de su compatriota, aguantando 39 vueltas con el neumático súperblando de inicio. Eso arruinaba su carrera, pero estaba ayudando a Lewis, que iba con el cuchillo entre los dientes recortando décima a décima la desventaja con Kimi. Mercedes estaba sacrificando a su peón para que su rey venciera. Y así fue. Le prepararon un perfecto bocadillo a Raikkonen y Hamilton terminó pasando al de Ferrari en la vuelta 45 en la primera chicane.

De nuevo, por el exterior, como hizo con Vettel. Aunque aquí Kimi fue limpio, evitó el toque, reconociendo la superioridad de Lewis Mercedes. Ganaron con todo en contra. Y con victorias así es como se ganan los títulos.

GP Belgica: Hachazo de Vettel a Hamilton en Spa.

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El germano sumó 52 triunfos en Spa, superando a Alain Prost como tercer piloto con más victorias de la historia de la F1 en una carrera marcada por un fuerte accidente de Alonso.

Ni errores de equipo, ni lluvia, ni mala suerte. El domingo, Vettel sacó todo su pundonor tras volver a ganar tras dos carreras para olvidar y empezar así de la mejor manera su remontada sobre Lewis Hamilton en la lucha por el título tras el parón veraniego, colocándose a 17 puntos del líder. Spa, lugar histórico y majestuoso, se convirtió en el mejor escenario para que Vettel enviar un claro mensaje a su contrincante por el cetro: Todavía está muy vivo en la lucha por el Mundial. El germano se supo rehacer como los grandes campeones y no tirará la toalla. Sigue con la moral intacta pese a los grandes golpes recibidos en las últimas semanas. Se chocó en Alemania cuando era líder con la aparición de la lluvia, y el agua le quitó una pole segura en Hungría. la última desilusión llegaba el sabado, con el enésimo fallo de su equipo en la estrategia en calificación, incapaz de reaccionar con las gotas. Tenían el mejor coche, eran favoritos, y Hamilton les volvió a ‘robar’ la cartera con otra pole. Pero Vettel, lejos de hundirse, salió con el cuchillo entre los dientes y en la curva 7 ya era líder tras una enorme salida. Ahí fue donde ganó el Gran Premio, sin dar opción a Hamilton con un Ferrari que volvía a tener un mejor ritmo que Mercedes en una pista de pura potencia, otra demostración de que los italianos han cazado y superado al coche de Brackley que en años anteriores se mostraba intratable en este tipo de pistas. Ya se demostró en China, Bakú o Canadá, y los transalpinos, con ‘Seb’ al frente, ahora sueñan en seguir remontando en otra pista de pura velocidad, Monza, ante su casa, ante su afición, en sólo 7 días. Con este triunfo, Vettel sumó 52 triunfos, superando a Alain Prost como tercer piloto con más triunfos de la historia por detrás de Schumacher Hamilton.

El Mundial está tremendamente apasionante entre Vettel y Hamilton, como fue la primera vuelta de carrera. El alemán, con una gran salida, se pegaba a Hamilton y aprovechaba el rebufo para superar al inglés en la Chicane de Les Combes después de que en la recta de Kemmels hasta cuatro coches se colocaran en paralelo. Los invitados de lujo en esta pugna eran los coches ‘rosa’ del nuevo Racing Point Force IndiaOcon, que salía tercero, intentaba lograr el liderato o la segunda plaza por el interior. Pérez, lo hacía por el exterior, al lado de Hamilton. Y la acción terminó con el teutón haciéndose fuerte ante Hamilton y Pérez arrebatándole la posición a su compañero.

Con el accidente del asturiano, Leclerc y Hülkenberg y las piezas que quedaron en el suelo, el Safety Car salió a pista y se mantuvo hasta la vuelta 5. Las opciones de Lewis pasaban por atacar a Vettel en la resalida, pero el germano lo bordó y no dio opción al inglés. A partir de ahí, el de Ferrari impuso un buen ritmo para abrir un colchón de más de 3 segundos la inicio que le sirvió para defenderse de un intento de ‘undercut’ de Hamilton. Y tras ello, a ‘Seb’ tan sólo le hacía falta no cometer errores. Posiblemente recordó su accidente de Alemania, y esta vez, no falló.

En cabeza, la carrera ya estaba decidida y se convirtió en una pura procesión tras la locura inicial. Gran contraste, pero que muestra las dos caras que puede exhibir la F1 actual. Lo bonita que podría ser si la aerodinámica y la tecnología no contara tanto, y lo aburrida que puede ser cuando estos elementos se imponen. Entre la parte media y la delantera no hay lucha, y eso es lo que ejemplificó perfectamente Verstappen, que al hacerse con la tercera plaza, se pudo ir a tomar un café. Los coches de delante eran más rápidos y los que le perseguían, más lentos, y así, no tuvo ni que defender ni atacar, tan sólo rodar a un buen ritmo para alcanzar una posición de podio que se encontró con la locura inicial y su superioridad ante los Force India.

Precisamente, el mayor ‘picante’ de la carrera fue la lucha final de uno de los coches rosa, ‘Checo’ Pérez, con su defensa sobre la ‘flecha de plata’ de Valtteri Bottas, que tras cocinar a fuego lento su adelantamiento, pasó al mexicano a falta de cuatro vueltas para el final gracias a la gran superioridad de su coche. El finlandés salía desde atrás y animó la carrera con su remontada, aunque el ‘animar’ sea mucho decir, debido a que nadie podía oponerse ante la velocidad de su Mercedes.

GP Hungria: Hamilton, paseo de líder.

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El inglés se marchará de vacaciones de verano con 24 puntos de ventaja en una carrera en la que no tuvo prácticamente ni que deshacer las maletas.

Si alguien le dice a Hamilton que en Hungría iba a ganar y aumentar su ventaja en el campeonato, no se lo hubiera creído. Y es que lo que sucedió en Hungaroring es un ejemplo más de que Ferrari Vettel, sea por lo que sea, no están aprovechando el tener un coche más competitivo y constante en todo tipo de trazados. El inglés se encontró con un auténtico regalo del cielo con la lluvia, y a diferencia de su rival alemán, el británico no está tirando ni la piel de las manzanas este año. Lo aprovecha absolutamente todo. El teutón le ha dado la mano y el inglés se ha llevado el brazo. El sábado hizo la pole contra todo pronóstico y el domingo no cometió ningún error para ganar cómodamente. Y ese es el principal motivo por el que es líder pese al gran paso adelante de Ferrari en cuanto a motor, fiabilidad y equilibrio del coche. El defensor del trono se marcha de vacaciones de verano con 24 puntos de ventaja sobre ‘Seb’, que fue segundo tras un toque final con Bottas que Raikkonen aprovechó para subir al último escalón del podio. De hecho, el verano del vigente campeón empezó en la salida de Hungría. No tuvo ni que deshacer las maletas al no sufrir en ningún momento para conseguir la 67ª victoria de su trayectoria en la F1 y seguir agrandando su leyenda.

En Hungaroring, Hamilton no era favorito. Lo admitía antes del Gran Premio. Incluso los Red Bull debían ir mejor por lo mucho que sufre el W09 en asfaltos abrasivos. Pero, sea por suerte del campeón o ayuda divina, el de Stevenage empezó a ganar la cita del domingo con su recital en agua en una ‘qualy’ que es el 90% de la carrera debido a lo difícil que es adelantar en Hungaroring. Por algo se le denomina el ‘Mónaco sin muros’. Debía tirar al máximo con el ultrablando al principio y no tuvo problemas en sacar el martillo a pasear para tomar una ventaja suficiente antes de su primera parada, y a partir de ahí debía luchar con la gestión de los neumáticos.

Vettel pasó a Raikkonen en el arranque y se colocó primero tras la parada de los dos Mercedes. Empezó a tirar al máximo ahí con una estrategia diferente, ya que decidió arrancar con el blando, compuesto más duro que el ultrablando de sus rivales. La idea era alargar su parada al máximo y rezar para que la suerte que no tuvo en Hockenheim y en la ‘qualy’ de Hungría estuviera de su parte con un ‘Safety Car’ que le entregara el triunfo para realizar su parada sin perder posición. Pero su lucha era con Bottas más que con Hamilton, y en su parad en la vuelta 39, perdió la plaza con el finlandés por otro error más de Ferrari este curso, perdiendo tiempo al colocar la rueda izquierda. Otro regalo y segunda plaza con lacito para Valtteri.

Vettel salía con el ultrablando a falta de 30 vueltas presionando a Bottas, pero debía a la vez gestionar el neumático en dicha lucha, y el escudero de Hamilton hizo lo que debía hacer, un tapón al germano en toda regla. ‘Seb’ se despedía así del triunfo, pero se reservaba su ataque final a Valtteri, y a falta de 4 vueltas lo consiguió en una acción en la que tuvo mucha suerte. Bottas fue demasiado agresivo por el interior con Sebastian ya por delante y destrozó su alerón delantero contra la rueda trasera izquierda del germano, que aguantó el envite.

El finlandés pasó de poder acabar segundo a salir de boxes en la cuarta plaza a falta de 3 vueltas, y a dos giros del final volvió a protagonizar otro toque polémico, esta vez con Ricciardo. Al final de la recta de meta, el nórdico echó fuera al australiano para defender su cuarta plaza. No había aprendido la lección y este segundo toque volvió a lastrarle, con Daniel pasándolo en la última vuelta por los destrozos que tenía Valtteri en su coche.

GP Alemania: Épica victoria de Hamilton con Vettel en el muro.

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El inglés recuperó el liderato del Mundial con una magnífica remontada y tras aprovechar un accidente del teutón cuando se dirigía al triunfo.

La carrera de Fórmula 1 en el GP de Alemania es el claro ejemplo de la grandeza del deporte, de las dos caras de una moneda, del no darse por vencido nunca y de que nada se puede dar por hecho. 24 Horas antes, Lewis Hamilton se ponía de cuclillas al lado de su Mercedes con la cabeza agachada por un fallo de fiabilidad que le dejaba totalmente hundido. Era la imagen de un campeón desolado que veía como su corona se le escapaba cada vez más. Tenía que salir 14º mientras Vettel lograba la pole y tenía ante sí la gran oportunidad de aumentar su ventaja. Y cuando todo parecía preparado para que el teutón se despidiera de Hockenheim, ante su afición, superando a Prost como el tercer piloto con más victorias de la historia, el germano cometió uno de los errores más importantes de la temporada para entregar el triunfo y el liderato del Mundial a Lewis, que ahora cuenta con 17 puntos de ventaja sobre el de Heppenheim. Un día después de aquella imagen del vigente campeón agachado, el aspirante al trono pedía perdón entre lágrimas a su equipo por el tremendo fallo cometido después de que la lluvia cambiara la carrera completamente. El agua apareció de forma intermitente, y en la incerteza generada por la decisión de las nubes, Lewis fue el gran beneficiado tras una tremenda remontada que pasará a la historia. Del 14º al primero para lograr su 66ª victoria en la F1.

La carrera empezó con una salida muy limpia en la que Vettel pudo mantener la posición respecto a Bottas y Raikkonen con Verstappen. El teutón empezaba imponiendo un ritmo frenético con el que parecía dirigirse a un cómodo triunfo. Y en ese sentido, lo más interesante era la remontada de Hamilton, que vuelta a vuelta iba fulminando a todos sus rivales gracias a la tremenda superioridad de su coche con los monoplazas de la zona media. En 8 vueltas ya había recuperado 6 posiciones y en 12 giros el inglés ya era sexto. En la vuelta 15 se colocaba cuarto al pasar a Magnussen y a partir de ahí, empezaba lo más difícil, la persecución sobre los mejores. Su siguiente presa debía ser Verstappen, que estaba a 17 segundos, y el inglés siguió martilleando el crono.

El británico, con libre elección de neumáticos, pudo salir con el blando y ello le permitió alargar su parada. Fue ahí cuando debió mirar al cielo y esperar una ayuda divina, porque sin ella, ganar era imposible. Los radares de los equipos echaban humo. Parecía que podía llover y Hamilton estaba esperando al máximo en pista para entrar cuando cayeran gotas. Su triunfo pasaba por dicha opción, pero el equipo le indicó que tan sólo llovería en la curva 6 y finalmente optó por poner el ultrablando e ir a por el final. Y la precisión de Mercedes no podía ser más exacta, aunque el agua cayó con más fuerza de la prevista. Ello originó un auténtico caos en pista. Hamilton ganaba dos segundos por vuelta respecto a la cabeza y se adjudicaba una plaza más con Verstappen debido a que el holandés arriesgó demasiado colocando los intermedios. Sólo llovía en un punto y no lo iba a hacer en todo el trazado. Ello beneficiaba a Hamilton, puesto que sus gomas no se enfriaban tanto como las de Vettel, que iba con un compuesto más duro, al pasar por la única zona mojada de la pista.

Parecía que dejaba de llover, pero las gotas alcanzaron algún punto más de Hockenheim, y cuando parecía que Vettel había gestionado la situación de forma perfecta, sin errores y nervios pese al agua caída, llegó el error que lo cambió todo. “Por Dios. Por Dios. Lo siento chicos”, decía con voz entrecortada y lágrimas en los ojos desde el cockpit de su SF71-H. Con el accidente de Vettel el Safety Car salió a pista, y por suerte, Lewis Hamilton, que se disponía a volver a entrar para cambiar neumáticos, ganó la carrera gracias a su velocidad de reacción e instinto. En la radio le dijeron que entrara a boxes y luego que no lo hiciera, y el de Stevenage reaccionó a la perfección, metiéndose por la grava de la entrada del pit lane para volver a la recta de meta y colocarse líder delante del Safety Car.

En la relanzada, a Lewis todavía le quedaba una cosa por hacer, y es que puso la guinda al pastel con una enorme defensa sobre su compañero Valtteri Bottas, que parecía que podía pasarle. Le cerró la puerta al nórdico, que pasó entonces a defender su posición con Raikkonen, que nada pudo hacer para luchar sólo ante las dos ‘flechas de plata’, dos estrellas hoy en Alemania.

GP Gran Bretaña: Vettel, fiesta de líder en casa de Hamilton.

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El teutón superó a Lewis y Raikkonen, que completaron el podio en una carrera absolutamente loca marcada por un accidente entre el finlandés de Ferrari y el inglés de Mercedes al inicio.

Fin de semana redondo para Sebastian Vettel. Triunfo en Silverstone y más líder con 8 puntos de ventaja sobre un Hamilton que vio como Raikkonen le obligaba a decir adiós a la victoria con un toque por detrás en el arranque, en la curva 3. Esta vez, la suerte cambió para el teutón de Ferrari, después de varios episodios esta temporada que no le habían permitido distanciarse en el campeonato del inglés pese a tener un coche más constante en la mayoría de pistas que el Mercedes. Suerte, o quizás habría que hablar de temeridad de su escudero Kimi Raikkonen, que sacó con demasiado riesgo su espada a pasear para atacar al inglés, arruinando completamente la celebración que tenía prevista el de Stevenage ante su afición en una carrera en la que finalmente tuvo que mantener una espectacular batalla con Bottas por el triunfo. El finlandés se diluyó tras la defensa del liderato y dejó a Lewis la segunda plaza y a Raikkonen el último cajón del podio.

Esta vez, el que triunfó en tierra de Lewis fue su gran rival por el título Vettel. Fue algo así como marcarse una fiesta en casa de su máximo rival, con Raikkonen encerrando en el jardín a Lewis a las primeras de cambio. Pero no nos equivoquemos, el inglés se metió en el jardín antes él solo con una horrenda salida, donde se vio superado por los tremendos reflejos que mostró el teutón cuando se apagaron las luces del semáforo de Silverstone. Los 296 metros de distancia que hay entre la parrilla de salida y la primera curva y el hecho de que ésta se haga a fondo hacía pensar que Lewis lo tenía todo para mantener su primera posición, pero falló, y el resto fue consecuencia de su error, dejando además demasiados metros por el interior que llenaron de confianza a Kimi para probar algo imposible y que le costó 10 segundos de penalización.

Vettel se le abrían las puertas del cielo con la primera posición y su contrincante contra las cuerdas en la 18ª posición, y no lo desaprovechó, tirando al máximo desde el inicio y metiéndole 6 segundos a Bottas en 10 vueltas. Todo parecía controlado para el teutón, pero cambió de un instante a otro con la entrada de un Safety Car en la vuelta 33 por un accidente de Ericsson.

El Safey Car le quitó el triunfo en China y Bakú, o mejor dicho, el conservadurismo en la estrategia. Pero en esta ocasión, la reacción de los de Maranello fue muy rápida y Vettel fue el primero de los grandes en entrar a boxes. Bottas decidió quedarse para optar a una opción contraria al teutón, consciente de que si le seguía por la calle de boxes todo podría quedar igual. El coche de seguridad volvía a reagrupar la carrera y Hamilton, que había realizado su primera parada poco antes, ya estaba en tercera posición. ‘Bocadillo’ de Mercedes en la relanzada con un Vettel tranquilo, sabedor de que Bottas llevaba un neumático peor y que incluso podría parar una vez más. Decidió no arriesgar y centrarse en su defensa con un Lewis que encima también llevaba peor compuesto.

La carrera se reanudó sin cambios, pero todavía tenía otra sorpresa que dar para aumentar la emoción de una cita absolutamente loca: Grosjean embistió al Renault de Carlos Sainz y provocó la entrada del segundo Safety Car, generando todavía más incertidumbre. Las vueltas pasaban tras el coche de seguridad y eso hacía que la opción de una segunda parada de Valtteri se esfumara por completo y que Vettel tuviera que pasarlo en pista. Empezó entonces una tremenda batalla en la que el nórdico sacó el escudo para defenderse durante 3 vueltas apasionantes ante los constantes ataques de un ‘Seb’ que no podía permitirse un solo fallo.

Finalmente, tras cocinar a fuego lento su maniobra, le pegó un ‘hachazo’ en la curva 6. Así, el teutón se dirigió hacia su triunfo número 51 con la que igualó a Alain Prost en la tercera posición de la lista de pilotos con más triunfos de la historia, un ránking encabezado por su gran rival Lewis Hamilton, que terminó pasando a Bottas para hacerse con la segunda posición. Valtteri, tras el esfuerzo realizado ante ‘Seb’, se diluyó y ello permitió a que Raikkonen le adelantara a falta de tan sólo 3 giros para hacerse con el tercer escalón del podio.