GP Brasil: Vettel triunfa y Hamilton deslumbra.

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El alemán logró la quinta victoria de la temporada.

Por fin, Sebastian Vettel y Ferrari acabaron con la mala racha que les perseguía desde el parón veraniego. En el GP de Brasil de F1, el teutón de Ferrari logró su quinta victoria de la temporada tras una larga sequía que duraba desde el pasado GP de Hungría, justo antes de unas vacaciones de verano que no le sentaron nada bien a ‘Seb’ ni al equipo italiano. Después de aquel 30 de julio, tuvieron que pasar más de tres meses y medio para ver a Vettel de nuevo en lo más alto, un triunfo que sirve para que los italianos recuperen la sonrisa perdida tras perder el Mundial con una desastrosa gira asiática. La victoria de ‘Seb’ ante Bottas y Raikkonen fue una simple consolación para Ferrari, con el título ya en manos de Hamilton. Eso sí, la victoria del teutón tuvo a los dos pilotos de Mercedes como grandes cómplices: Bottas, muy blando en la salida dejando hueco al germano, y Hamilton, que de no haberse accidentado en clasificación, habría sido el gran favorito al triunfo.

Una victoria siempre provoca alegría, y en este caso, alivio. Pero si miramos fríamente lo ocurrido en Interlagos, Ferrari no debería estar muy feliz de su resultado. La explicación es sencilla, y es que Lewis Hamilton terminó a tan sólo 5.468 segundos de Vettel en carrera ¡saliendo desde el pit lane! e incluso estuvo a punto de adelantar a Raikkonen para subir al podio en las últimas vueltas. Para que entendamos la magnitud de la hazaña de Hamilton hay que mirar el resultado de Ricciardo, que sufrió un trompo en la primera vuelta con la que se fue hasta el fondo de la clasificación. Con una gran remontada, sólo pudo acabar sexto a más de 43 segundos de Lewis. Así pues, Hamilton demostró que la pareja que forma con su Mercedes W08 era imbatible en Interlagos en condiciones normales, no es de extrañar pues que se quedara unos segundos dentro de su monoplaza cuando la carrera ya había terminado, pensando en la gran ocasión que perdió con su error en la ‘qualy’ de sumar una victoria más a su tremendo palmarés.

Lewis pues, le sacó los colores a Ferrari pese a que estos se dedicaron a celebrar el resultado de sus pilotos, y lo visto sólo debe servir para que los del ‘cavallino Rampante’ se pongan la pilas de cara al 2018 si quieren realmente pugnar por el campeonato. A otro que le dio un severo tirón de orejas fue a Valtteri Bottas, que de nuevo volvió a decepcionar. Saliendo desde la pole y sin Hamilton en cabeza no pudo cumplir con su objetivo y dejó de nuevo latente que está a años luz del rendimiento de un Lewis que iba con el cuchillo entre los dientes.

GP Mexico: Hamilton Campeón del Mundo tras una carrera loca.

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El inglés y Vettel se tocaron en la salida: Lewis pinchó y el teutón rompió su alerón delantero. El nuevo rey de la F1 y el teutón tuvieron que remontar y Vettel no fue capaz de alcanzar las plazas de cabeza para poder posponer el título del inglés.

Lewis Hamilton conquistó su cuarto título Mundial de Fórmula 1 en el GP de México. Vuelve el rey inglés al trono que dejó el pasado curso tras abdicar ante su ex compañero Nico Rosberg. Ya sin el alemán en pista, este curso tenía a otro teutón como principal rival, Sebastian Vettel, pero el germano tiró todas sus opciones por la borda en una desastrosa gira asiática y en México, necesitaba un milagro para aplazar el alirón de Lewis. Estuvo cerca de producirse, o por lo menos, eso es lo que pensaron los aficionados al principio de carrera, cuando Hamilton, Vettel y Verstappen se pusieron en paralelo en la primera curva y la acción terminaba con el inglés pinchando después de que Vettel le tocara, destrozando su alerón delantero. Esto dejó las cosas de cara para un holandés que no tenía nada que perder y que jugó sus cartas a la perfección para terminar ganando controlando la carrera con facilidad. Pero este domingo, la vista no estaba puesta en cabeza, sino en la remontada de los dos aspirantes al título desde atrás, que terminó con Lewis como nuevo campeón después de sufrir entre el resto de coches de la parrilla, lugar en el que no está acostumbrado a navegar.

Una de las cosas más conocidas de México es el ‘picante’, un sabor especial que a muchos, les genera sudores, calor intenso o incluso una sensación parecida al dolor que para los paladares más valientes, en lugar de sufrimiento, les genera placer. En cierta manera, la carrera de este domingo en el GP de México se hizo suyas todas estas sensaciones y se convirtió en la cita más ‘picante’ del año, con Lewis Hamilton y Sebastian Vettel chocándose en el inicio de carrera en plena lucha por el Mundial. Verstappen y los dos aspirantes al trofeo se colocaron en paralelo en la primera curva, y tras sortear el segundo viraje, el neerlandés se tocó con el germano de Ferrari obligándole a abrir su trazada. Cuando éste volvió al centro, se encontró con Lewis, al que tocó con la parte izquierda de su alerón delantero. El resultado fue un pinchazo para Hamilton y una entrada a box para Vettel para cambiar dicha pieza. El teutón salió por delante en la penúltima posición y Hamilton ocupaba la última consciente de que de acabar así, sería campeón.

Vettel necesitaba acabar como mínimo segundo para seguir con opciones al título y empezó entonces una espectacular remontada a un ritmo frenético. En la vuelta 5 ya era el 16º y alcanzó la novena plaza en apenas 25 vueltas. Hamilton veía como el de Ferrari no cesaba de ganar posiciones mientras él sufría un tremendo tapón de Sainz, que había pinchado al inicio y que terminó abandonando, y Wehrlein. Pasar a dos pilotos que ruedan juntos es una tarea demasiado compleja incluso para un Mercedes, y es lo que le ocurrió a Lewis. Lo contrario que le sucedía a Vettel, que iba ‘cazando’ uno a uno a sus rivales. La progresión del germano se frenó en cuanto sde encontró con la misma problemática que el inglés llegó a la altura de Alonso en la lucha por la octava plaza, al que sólo pudo superar cuando Ericsson paró a boxes.

Magnussen, Pérez, Ocon y Stroll serían las siguientes presas de un Vettel que conducía con el cuchillo entre los dientes, pero la hazaña que buscaba el teutón en el Autódromo Hermanos Rodríguez era de época, y no lo consiguió. Debía quedar segundo y Bottas, escudero de Hamilton, tenía un ritmo suficiente como para defenderse de Raikkonen e impedir que Vettel se acercara a dicha plaza. Valtteri fue el guardián de la posición que convirtió a Hamilton campeón, en las vueltas finales se tocó con Alonso en la pugna por la novena plaza. Saltaron chispas entre el ovetense y el británico, como en los viejos tiempos. Arriesgó demasiado Lewis, posiblemente para terminar la carrera con un mejor sabor de boca y celebrar con la adrenalina por las nubes su cuarto Mundial tras una carrera loca de principio a fin. El asturiano, que decía el sábado que la carrera de este domingo sería un “test” para 2018, ya le empezó a cogerle la medida al coche de Lewis, contra el que quiere luchar el próximo curso en cabeza con un motor Renault que es capaz de lo mejor y lo peor: dejó a Ricciardo, Hartley y Hülkenberg fuera de carrera y dio el triunfo a Max.

GP Estados Unidos: Hamilton deja el Mundial visto para sentencia.

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Lewis logró un triunfo por delante de Vettel y Raikkonen que le acerca al Mundial en México, donde le basta con ser quinto si Vettel gana para lograr la corona.

Lewis Hamilton no defraudó. El inglés vive un momento espectacular de forma y no desaprovechó la ocasión para hundir todavía más a un Vettel que sigue aferrándose al título ya sin esperanzas ni fuerzas. El inglés tuvo que sufrir más de lo esperado para batir al germano, pero consiguió con mucha seguridad su principal objetivo del fin de semana, el triunfo. Lewis no quería ni hablar del título. Ya avisaba en la previa que sólo pensaba en ganar, y lo hizo, preparándose el terreno para una más que posible fiesta en México. El británico se impuso a Vettel, que fue segundo necesitando que Raikkonen, tercero, le dejara pasar tras un fallo garrafal de estrategia de Ferrari, que vio como Mercedes se adjudicaba el Mundial de Constructores a falta de tres carreras por disputarse.

“Prepárense para la pelea”, avisaba el mítico Michael Buffer por megafonía como suele hacer el presentador en los combates de boxeo, y Lewis terminó el GP de Estados Unidos con una victoria que deja casi K.O. a Vettel en la lucha por el campeonato. No obstante, el inglés no pareció salir con los guantes puestos de un inicio, ya que vio como Vettel le pasaba en la salida. El teutón debía apretar para ganar hueco sobre el inglés, pero Hamilton enmendó muy bien su error con un ritmo frenético y atestó el primer ‘derechazo’ a su rival quitándole las pegatinas de su SF70H en sólo 6 giros. A partir de ahí, todo parecía controlado para Lewis, pero Vettel dispondría de un segundo asalto para poner contra las cuerdas al inglés.

Los de Brackley se durmieron en los laureles en el momento de realizar la primera parada de Hamilton y sufrieron más de lo debido por ello. El británico salió del pit lane justo por delante del teutón, que veía como su intento de ‘undercut’ se veía frustrado por muy poco. No faltó el error de Vettel, ya que si no se hubiera salido de la pista instantes antes, cuando estaba apretando al máximo, podía haberle arrebatado la posición a Hamilton. A partir de ahí, Lewis se dedicó a gestionar su ventaja sin problemas para coger ya entre sus manos otro pedacito de título con la esperanza de recuperar el trono que perdió el pasado curso.

Sebastian Vettel se equivocó en la estrategia y realizó una segunda parada en la vuelta 39 cuando era segundo. Ahí, destrozó las pocas opciones que tenía para presionar a Hamilton, ya que el británico y Raikkonen no volverían a parar. Tampoco lo quería hacer Bottas, que tras verse superado al final por el teutón de Ferrari se quedó sin neumáticos y tuvo que realizar su segunda parada. Fue entonces cuando Raikkonen entregó su posición a su compañero para que recuperara una plaza que se había complicado con una mala estrategia.

Vettel había entrado para defenderse del verdadero hombre del día, Max Verstappen, que salía el 17º y llegó a soñar incluso con la segunda posición. El holandés pasó uno a uno a sus rivales a un ritmo frenético y en 11 vueltas ya era sexto. Salir con el neumático súperblando le ayudó con una estrategia más agresiva y terminó la carrera de nuevo con el súperblando para presionar a los Ferrari. Finalmente, pasó a Raikkonen en la última vuelta con un adelantamiento que los aficionados recordarán por mucho tiempo, pero cuando ya estaba esperando para subir al podio, le comunicaron que había quedado cuarto. El holandés fue sancionado con cinco segundos por pasar a Kimi pisando la línea interior de la curva 18, algo que supuso un jarro de agua fría para Max.

GP Japon: Hamilton gana y Vettel abandona.

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Lewis conquista el triunfo en Suzuka y podría ser campeón en Estados Unidos, donde llegará con 59 puntos más que Vettel.

Lewis Hamilton ha puesto la directa hacia su cuarto título al llevarse el triunfo (octavo de la temporada) en una carrera del Gran Premio de Japón en la que Sebastian Vettel fue el gran damnificado del día al abandonar y firmar su segundo ‘cero’ de lo que va de curso. Verstappen y Ricciardo completaron el podio.

Se presentaba Hamilton en Suzuka con la intención de afianzar su liderato, y lo consiguió. El caballero británico se vistió de samurai en Suzuka, y logró la victoria aunque no con demasiada comodidad por culpa de un voluntarioso Max Verstappen que cerca estuvo en los últimos compases de darle un disgusto a los fans del de Mercedes.

Ya en los instantes previos a la salida saltaron en Ferrari unas alarmas que presagiaban que no iba a ser un buen día para los de Maranello. Sus mecánicos, en pleno pitlane, se apresuraron a solucionar un problema surgido en cuanto a una bujía del SF70H de Vettel para que éste pudiera comenzar la carrera, pero tan solo un giro después de que se apagasen los semáforos, el alemán comunicó por radio que tenía problemas de potencia.

Surgió entonces una bandera amarilla causada por una salida de pista y abandono de Carlos Sainz, pero cuando se reanudó la carrera, Vettel comenzó a perder posiciones con suma facilidad hasta que en el cuarto giro le llamaron desde el box confirmándose su abandono.

Esto significó todo un ‘harakiri’ para sus aspiraciones de título, ya que acudía a este Gran Premio con 34 puntos menos que Hamilton, y ahora, con solo cuatro carreras por disputarse y tras el triunfo de Hamilton, la diferencia entre ambos ha aumentado hasta los 59, facilitando que en Estados Unidos Lewis pueda ser campeón dependiendo de los resultados.

Con Vettel fuera de carrera y Bottas algo retrasado tras su penalización de cinco puestos en parrilla, los dos Red Bull de Max Verstappen y Daniel Ricciardo rápidamente adoptaron el papel de perseguidores de Hamilton tras deshacerse del Force India de Ocon, que había salido muy bien.

Viendo su ritmo, Verstappen era el elegido para ponerle las cosas difíciles a Hamilton, y así fue, porque a pesar de que Lewis siempre estuvo por delante suyo, la distancia entre ambos nunca llegó a ser suficiente como para descartar que el holandés diese la sorpresa.

Ni siquiera las paradas en boxes y diferencias en cuanto a estrategias de carrera agitaron demasiado la clasificación de la carrera, y Hamilton incluso necesitó la ayuda de su compañero Bottas para librarse del acoso de Verstappen.

Mediada la lucha, Bottas, que todavía no había parado, marchaba líder mientras que se le acercaban Hamilton y Verstappen con el holandés presionando cada vez más al británico. Así que Valtteri dejó pasar a su compañero e intentó hacer tapón.

La jugada salió bien, pero la incertidumbre se prolongó hasta la bandera a cuadros. Porque en los últimos giros, Verstappen redujo la distancia tanto como para pensar que en las dos últimas vueltas podía adelantar a Hamilton, pero sus opciones fueron mínimas al encontrarse ambos a Massa y Alonso, que fueron doblados mientras andaban inmersos en la lucha por los puntos.

Al final, Hamilton ganó, mientras que Verstappen y Ricciardo completaron el podio después de que el australiano aguantase ante Bottas, que en el tramo final también tuvo opciones de colarse en los cajones.

GP Singapur: Hamilton se hace fuerte en el desastre de Ferrari.

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Vettel, Raikkonen y Verstappen se chocaron en la salida y tuvieron que abandonar; Max se llevó por delante a Alonso, que no pudo continuar. El inglés aumenta a 28 puntos su ventaja en el Mundial respecto a Vettel tras una victoria inesperada.

“Necesito un milagro para ganar”, decía Lewis Hamilton tras la clasificación del sábado, totalmente hundido, incapaz de ser competitivo en un trazado tan revirado como Singapur. Y pocas horas después, el milagro llegó. Primero lo hizo en forma de fuerte lluvia justo antes de la salida, y en la primera curva, Lewis recibía el regalo del año por parte de Ferrari. Vettel, Raikkonen y Verstappen abandonaron tras chocarse en el arranque y el británico se encontró de forma sorprendente con el liderato tras escasos 300 metros. El resto lo puso el de Stevenage con un buen ritmo de carrera que le permite sumar su tercera victoria consecutiva tras el parón veraniego en el peor trazado para Mercedes de todo el calendario. Lewis se impuso a Ricciardo y Bottas, que completaron el podio, y sale de Singapur con 28 puntos de ventaja sobre ‘Seb’, que tiró por la borda gran parte de sus aspiraciones a luchar por el título. Igual de feliz que Lewis estaba Carlos Sainz, que logró el mejor resultado de su carrera en la F1 con la cuarta posición muy sufrida.

El Gran Premio de Singapur fue lo más parecido a una gran película de suspense. Ferrari se preparaba para poner al rojo vivo el Mundial con un triunfo de Vettel, pero igual que en los mejores thrillers, todo cambió cuando nadie lo esperaba. Verstappen no arrancó bien y se fue ligeramente a la derecha, dejando un hueco por el que Kimi se coló. Esto le ubicó entre los dos Ferrari, después de que Vettel tampoco estuviera muy afortunado en la salida. El teutón trató de defender su posición cerrándose hacia la izquierda y obligó a Max a hacer lo mismo, sin darse cuenta el holandés de que Raikkonen ya había ocupado su espacio. El resto, fue lo más parecido a un ‘strike’ de bolos. El neerlandés se tocó con Kimi y éste acabó con la carrera de Vettel, regalando la victoria a Hamilton y una parte muy importante del Mundial.

GP Italia: Paseo de líder de Hamilton en Monza.

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El inglés se colocó como nuevo líder del Mundial con 3 puntos de ventaja sobre Vettel, que minimizó los daños de un fin de semana difícil siendo tercero tras Bottas.

Si Hamilton se hubiera planteado un golpe perfecto para dañar la moral de Ferrari y Vettel, seguramente, el guión que hubiera pensado se habría asemejado mucho al de este domingo. El inglés llegaba a Monza lleno de fuerza tras su gran victoria de Spa y completó el asalto al liderato en casa de Ferrari, su máximo rival, colocándose en primera posición del campeonato con 3 puntos de ventaja sobre Vettel. Lo hizo un día después de superar a Schumacher como piloto con más poles de la historia de la F1, precisamente en aquel trazado en el que el 7 veces campeón del mundo recibía tanto cariño de los ‘tifosi’. Unos aficionados que pese a llenar de rojo las gradas de Monza, no pudieron evitar un día complicado para los de Maranello. Bottas completó el tercer doblete de Mercedes este curso para unirse a la fiesta de su compañero, mientras que Vettelminimizó los daños con un tercer puesto en un trazado en el que sabía que esta posición era la máxima a la que aspiraba debido a la gran superioridad que tuvieron los de Brackley en el ‘Templo de la velocidad’.

Lewis no tiene previsto dar más concesiones a Ferrari y tras el parón parece un hombre nuevo. El británico realizó una buena salida y sólo tuvo que defenderse en la primera curva de Ocon. Fue ahí cuando se dirigió hacia el triunfo sin ninguna oposición, marcando un buen ritmo al inicio y terminando su paseo de forma relajada. Habría que ver si el inglés tuvo tiempo incluso de cerrar los ojos en las largas rectas de Monza. Bromas a parte, el de Stevanage y su compañero Bottas corroboraron que en cuanto a potencia son invencibles.

La superioridad del monoplaza en este aspecto queda clara en la remontada de Bottas. El finlandés se vio superado en la salida por Raikkonen. Difícil inicio para el de Nastola, que se está jugando la renovación con Mercedes y no podía volver a fallar tras el error cometido al final de la carrera de Spa. Empujado por sus ganas de no defraudar a sus jefes, Valtteri se puso las pilas rápidamente y fulminó a Raikkonen en la recta. Al de Ferrari le seguirían Ocon y Stroll. Y es que con un Mercedes tan veloz, Bottas sólo tardó 4 vueltas en colocarse segundo.

Ferrari sufrió en lluvia en clasificación, y también en carrera ante su gente. Complicado fin de semana para los italianos, que el viernes soñaron con poder luchar por el triunfo con Mercedes, una idea que se quitaron de la cabeza con una clasificación horrenda en agua. Los Ferraridebían remontar y la tercera posición parecía el mejor premio para Vettelde cara a la lucha por el campeonato. Y el teutón cumplió. Lo hizo con un buen ritmo inicial y mostrando su decisión adelantando rápidamente aStroll y Ocon, sin que le temblara el pulso. A partir de ahí, sólo sufrió en las últimas vueltas, con algún problema de dirección que le impedía ir todo lo rápido que quería. Este contratiempo estuvo a punto de costarle la tercera plaza ante un Ricciardo que venía desatado (remontó desde la 16ª posición), pero el alemán resistió con uñas y dientes para subir al podio ante su afición y dejar una cosa muy clara: “Sois el mejor público del mundo. Pese a que esta carrera ha sido difícil, sé que lo lograremos. ¡Llegaremos! Forza Ferrari”.

GP Belgica: Hamilton aprieta el Mundial con una defensa increíble.

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El inglés se sitúa a 7 puntos de Vettel tras un auténtico recital, aguantando la presión constante del alemán en cabeza.

Fin de semana de ensueño para Lewis Hamilton. Un día después de igualar a Schumacher en cabeza del ránking de pilotos con más poles en la historia de la F1 con 68, redondeó su actuación en Spa-Francorchamps con una carrera perfecta. El inglés, que antes del parón veraniego se mostraba errático y nervioso, volvió relajado, concentrado y con su mejor pilotaje al GP de Bélgica. “He venido aquí a hacer esto”, expresó el inglés, emocionado por ganar en un circuito muy especial para él. Spa fue el primer trazado que pisó junto a su padre. “No éramos nadie y soñábamos con estar aquí arriba. Es la demostración de que no hay que dejar de insistir. Los sueños se cumplen”. Y precisamente esa constancia en lograr su objetivo fue el que le llevó al triunfo. El británico no sólo volvió a demostrar que es el mejor a una vuelta, sino que en carrera, dio una clase magistral a sus rivales, ganando una prueba que se le complicó mucho al final debido a la entrada del coche de seguridad. Con una estrategia peor que Vettel, que lo intentó de forma incesante con una presión constante, se defendió de forma magistral para sumar su victoria número 58 y acercarse a tan sólo 7 puntos del germano en la lucha por el título. El podio lo completó Daniel Ricciardo, que pasó a Bottas tras la salida del Safety Car.

Lewis Hamilton sabía que no podía fallar en Spa. Es un circuito de los denominados Mercedes debido a que la potencia de los de Brackley les da una ventaja respecto a sus contrincantes. Y precisamente el propulsor fue clave en el triunfo del británico. Tras una salida sin percances, en la que Hamilton pudo aguantar la primera plaza, la victoria del inglés parecía clara. Pero todo cambió en la vuelta 31, cuando los dos Force India pusieron el ‘picante’ que le faltaba a la prueba para originar así un final apasionante. Pérez cerró en el muro previo a Eau Rouge a su compañero y esto abrió de nuevo la carrera. La mayoría de pilotos aprovecharon la situación para realizar su última parada a boxes, entre ellos, Hamilton y Vettel, pero con una gran diferencia que daba ventaja a Vettel: A Hamilton no le quedaban neumáticos ultrablandos.

El inglés tuvo que poner el compuesto blando, que se iba a enfriar mucho durante las vueltas que estuviera tras el coche de seguridad, y que le iba a dar un menor ritmo ante un Vettel desatado con los ultrablandos. Todo parecía en contra para el británico, pero Lewis se hizo más fuerte que nunca, posiblemente utilizando el mapa motor de calificación de Mercedes para defenderse del teutón en la relanzada. El tetracampeón se pegó a el, le cogió el rebufo y ambos se pusieron en paralelo en Kemmel, pero el motor Mercedes exhibió todo su potencial, aguantando la velocidad punta del germano por el interior, y haciendo que Lewis pudiera mantener la posición con peores compuestos.

A partir de ahí, el de Stevenage empezó a pintar una obra maestra sobre el lienzo belga con unos neumáticos con los que debía ir más lento que el teutón. Sacó su martillo y con 10 vueltas de ‘Hammertime’ acabó de forma sensacional la carrera ante un Vettel muy constante, que no tiró la toalla en ningún momento, pero que terminó como el gran derrotado pese a su gran carrera.

La carrera de Hamilton se puede definir como hazaña si se compara con la de Bottas. El finlandés perdió la tercera posición, en detrimento de Ricciardo, y fue quinto por detrás de Raikkonen. Todo ello, tras montar el neumático blando con el coche de seguridad en pista, igual que su compañero, que sin embargo, aguantó y ganó.

GP Gran Bretaña: Hamilton revoluciona el Mundial a costa del desastre de Ferrari en Silverstone.

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La temporada de Lewis Hamilton cambió por completo en el GP de Gran Bretaña.

El británico finalizó triste la anterior prueba de Austria, necesitó unas pequeñas vacaciones para asimilar todo lo que había sucedido en las últimas semanas con Vettel, y llegó a Silverstone criticado por su decisión de no ir a la F1 Live en Londres. Pero el inglés volvió a demostrar que cuando quiere, su fortaleza mental es la que le consigue hacerle brillar por encima del resto en los malos momentos. Para Hamilton, los baches son algo normal en su ajetreada y desordenada vida, y como quedó claro en este GP de Gran Bretaña, la expresión de su cara puede cambiar de la tristeza a la más absoluta alegría en tan sólo una carrera.

El inglés, tras firmar la pole el sábado y quedarse a una del récord de Schumacher, dominó de principio a fin la carrera con mucha autoridad, casi sin sudar, poniendo incluso el broche de oro a su fin de semana con la vuelta rápida.

La suerte acudió a la llamada que el inglés le hacía en Austria y esta vez le regaló toda su bondad, puesto que logró salir de Silverstone a tan sólo un punto de distancia de Vettel en la clasificación del Mundial debido al pinchazo que sufrió el alemán, y lo hizo con su quinta victoria en Silverstone, algo que ya es considerado su reino, igualando así los triunfos que lograron Prost o Clark en el mítico trazado británico. Bottas, que salía noveno, completó el podio con Raikkonen, que perdió la segunda posición por otro pinchazo.

Lewis pudo por fin celebrar el no haber tenido ningún problema en su monoplaza y se dirigió a la victoria desde el principio con un ritmo frenético, sin rival en pista. La incertidumbre se trasladaba a la parte trasera, con una salida en la que Ferrari empezó a entender que no iba a ser su día. Verstappen pasó a Vettel al inicio y la carrera se empezó a complicar para los italianos.

El teutón se encontró con un auténtico muro con el holandés en pista y sólo pudo pasarle en la estrategia en boxes mientras Bottas luchaba por recuperar posiciones a contrarreloj pensando en poder batallar con Vettel por el podio. Parecía que Raikkonen iba a terminar segundo tras una prueba excelente y sin ningún error, pero este año, la F1 ha recuperado también la magia de las sorpresas. Una carrera no acaba hasta que no se cruza la bandera de cuadros, y la de Ferrari cambió en las últimas dos vueltas. Raikkonen sufrió un pinchazo que le privó de la segunda plaza y entregaba el doblete a Bottas, que instantes antes había superado a Vettel en pista con facilidad fruto a una gran estrategia basada en un primer stint muy largo.

El finlandés iba con neumáticos frescos y le quitó los colores a ‘Seb’ pasándolo en la recta de atrás. Pero todavía estaba por llegar lo peor para el alemán de Ferrari, que en la penúltima vuelta también pinchó la rueda delantera izquierda de su monoplaza perdiendo así la cuarta plaza y cruzando la línea de meta en la séptima posición. Un pinchazo hizo que Hamilton se acercara a tan sólo un punto en el Mundial en un fin de semana para olvidar para los de Maranello.

GP Azerbaiyan: Ricciardo gana en Bakú mientras Hamilton y Vettel se pelean.

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El teutón de Ferrari fuera sancionado por golpear a Lewis deliberadamente, mientras que el inglés perdió el liderato por un problema con una protección.

Daniel Ricciardo fue el más listo de la clase en el GP de Azerbaiyan de 2017. El australiano, discreto, sin meterse en líos fue avanzando posiciones mientras veía que todos sus rivales perdían sus opciones de triunfo en una carrera de pura eliminación. El de Red Bull se vio beneficiado por la pelea entre Lewis Hamilton y Sebastian Vettel en el segundo coche de seguridad que entró en pista, que terminó con una fea acción del teutón que le llevó a ser sancionado con 10 segundos y así olvidarse de la victoria. Bottas y Stroll acompañaron al australiano en el podio, ambos beneficiados de la locura de prueba que se vivió este domingo en Bakú.

La carrera empezó con una salida con muchos toques. Hamilton logró aguantar la primera plaza. Vettel estuvo a punto de adelantar a Raikkonen pero finalmente el finlandés fue tocado por su compatriota por el interior. Bottas tocó el piano y salió salpicado contra Kimi, que vio como sus opciones de podio parecían esfumarse. No obstante, la carrera cambió completamente poco después con el abandono de Kvyyat. El ruso paró su coche en medio de la pista y ello obligó a que entrara el primero de los safety car que hubo en carrera en la vuelta 12. A partir de ese instante, empezó la carrera más alocada de la temporada.

La mayoría de pilotos aprovecharon para cambiar ruedas para llegar hasta el final, y después de que se relanzara la carrera en la vuelta 17, los trozos de deflector izquierdo que Raikkonen dejaba en pista debido al golpe que se llevó con Bottas al inicio de la carrera obligaban a que volviera a entrar el coche de seguridad durante dos vueltas más, dando así pie a que se produjera el momento más tenso del día y puede que de la temporada.

Hamilton frenó de golpe de forma inesperada antes de que se relanzara la carrera, rozando así los límites del reglamento y provocó una reacción violenta por parte de Vettel. El alemán no pudo hacer nada ante el frenazo inesperado de Lewis y golpeó su coche contra la parte trasera del Mercedes de su contrincante, dañando así el alerón delantero de su Ferrari. ‘Seb’ enfureció con las manos por encima de su cockpit y trató de tomarse la justicia por su mano, algo que le costó una sanción de 10 segundos de penalización.

El alemán no dudó en ponerse en paralelo de Hamilton y girar su volante contra Hamilton, chocando así con el coche de su rival de forma lateral. Con el alerón delantero dañado, el alemán tuvo muchos problemas para aguantar el envite de los dos Force India en la relanzada, pero finalmente pudo lograrlo. Acto seguido, Pérez dio un golpe por el interior a su compañero Ocon en un intento de adelantamiento arriesgado que dejaba a los dos Force India fuera de la lucha por el podio.

El safety car volvía a salir, pero las piezas que había en pista hicieron que Raikkonen pinchara y tuviera que abandonar. Ante esta situación, Dirección de Carrera paró la prueba con una bandera roja para que se limpiara el trazado. El escenario cambiaba de nuevo, puesto que Vettel podría reparar su morro y en Mercedes podrían revisar el difusor de Hamilton, dañado por el golpe trasero de ‘Seb’.

Con la carrera relanzada, Vettel y Hamilton se despidieron del triunfo. El primero, al recibir la sanción de diez segundos por su reacción desproporcionada. El segundo, al verse obligado a entrar a boxes para colocar bien su reposacabezas después de varias vueltas conduciendo prácticamente a una mano tratando de colocarlo correctamente en marcha.

Ello hizo que Ricciardo, que no se había metido en ningún lío hasta entonces, se encontrar con el triunfo en sus manos. Vettel cumplió su sanción y salió en la séptima plaza a pista, por delante de Lewis, y ahí inició una dura batalla entre el teutón y el británico, que adelantaron posiciones hasta terminar la cuarta y la quinta plaza respectivamente. No pudieron alcanzar a Bottas, que pese al choque del inicio de carrera se vio sorprendido por poder lograr la segunda plaza.

La locura que reinó en la carrera lo devolvió a posiciones de podio y en la entrada meta pudo exprimir al máximo el rebufo sobre Stroll para arrebatarle la segunda plaza al joven de Williams. Al canadiense pareció no importarle mucho, ya que días después de lograr sus primeros puntos en Canadá, se subió por primera vez al podio con tan sólo 18 años con una carrera sin errores.

GP Canada: Paseo triunfal de Hamilton en su circuito talismán.

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Lewis Hamilton cerró un fin de semana perfecto para él. Al inglés le bastó con realizar una buena salida para dominar a placer el GP de Canadá de F1.

Tarde plácida en la isla artificial sobre la que se construyó el Circuito de Gilles Villeneuve mientras sus rivales se eliminaban uno a uno del triunfo. El británico se rehizo así de la mejor manera del desastroso fin de semana que protagonizó en Mónaco y de las múltiples críticas recibidas. Lo hizo gracias en parte al dejar atrás en este Gran premio los problemas en la gestión de los neumáticos que tantos dolores de cabeza le han dado en este inicio de año. Primer doblete de Mercedes de la temporada y sexta victoria de Lewis en un trazado talismán para él. Aquí logró su primera pole y su primer triunfo en la F1 hace diez años como rookie y, después de igualar a Senna con 65 poles el sábado, el domingo ganó cómodamente imponiendo su ‘Hammer Time’ en el 50 aniversario del GP de Canadá. Broche de oro a un fin de semana perfecto para el británico, terminando por delante de Bottas y un Ricciardo que sumó su tercer podio consecutivo.

La salida fue clave para que Hamilton se alzara con el triunfo. Si el año pasado tuvo que echar a Rosberg a la hierba, esta vez no necesitó ni molestarse. Vettel se vio superado por un gran Verstappen, que salió como una bala desde la quinta posición. El teutón dejó una puerta abierta por el exterior, y ya se sabe que el neerlandés ve una gran opción en cualquier rendija. Así, Verstappen pasó como una exhalación y se colocó en la segunda plaza, tocando el alerón delantero de Vettel, algo que dejó muy mermado a Sebastian.

El líder del Mundial tuvo que entrar a boxes muy pronto para arreglar su alerón y cambiar de estrategia, yendo a dos paradas. de esta manera, dijo adiós a cualquier opción de triunfo. Hamilton empezó entonces a gestionar la carrera con un buen ritmo y sólo tuvo que exprimirse al final para poner la guinda a su Gran Premio con el Grand Chelem, logrando la vuelta rápida.

Verstappen tampoco pudo hacer nada para perseguir a Hamilton, puesto que en la vuelta 12 su motor Renault dijo basta, obligando a que el joven piloto abandonara por tercera vez en esta temporada.

Vettel, que llegó a ir 18º tras su primera parada, realizó una enorme remontada para terminar cuarto. Al ver que Raikkonen entraba por segunda vez para colocar los ultrablandos, el alemán copió la estrategia de su compañero par alcanzar a los sorprendentes Force India de Ocon y Pérez, y pasarlos a falta de una vuelta. Ricciardo se benefició de la batalla fraticida entre los dos Force India para defender su tercera posición con Vettel, que de haber durado unas vueltas más la carrera, habría optado al podio en Canadá.