GP Singapur: Hamilton hunde un poco más a Vettel.

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El inglés, más líder tras imponerse a Verstappen (2º) y al teutón (3º).

Lewis Hamilton va lanzado hacia el título. El inglés pasó momentos muy críticos este curso, pero todo ha cambiado en esta segunda vuelta de campeonato. Parecía que Ferrari, con un gran coche y un Vettel con mucha hambre de victorias, podían acabar con el dominio del británico y de Mercedes. Pero como siempre, el vigente campeón se rehizo as lo grande. Si algo caracteriza al británico es su capacidad para hacerse fuerte en los momentos difíciles, sacando su mejor versión para conquistar sus metas. Y en Singapur dio otro ejemplo de ello. Lo hizo con la pole del sábado, imponiéndose a la teórica superioridad de Ferrari. Y en un circuito urbano como el de Marina Bay, la posición de privilegio en el arranque es casi garantía de éxito.

Le faltaba redondear la faena con otro recital en carrera, y lo hizo el domingo con otra exhibición, sin ningún error. Esa es la principal diferencia entre él y Vettel. Mientras los italianos y el teutón no cesan de acumular fallos, Lewis va haciéndose grande y acercándose al título con los errores ajenos. Y Singapur fue testigo de otro más, con Vettel finalizando en la tercera posición tras otra mala estrategia con la que perdieron la segunda plaza con Verstappen. Con su segundo triunfo consecutivo, Lewis aumentó de 30 a 40 puntos su ventaja sobre ‘Seb’ en la lucha por un título que cada vez tiene más cerca.

Si el sábado Vettel aseguraba no haber podido luchar por la pole debido al tráfico que se encontró en pista, error del equipo por hacer entrar al germano en mal momento a pista, el domingo, los cálculos volvieron a ser erróneos en el muro italiano. Eso fue lo que arruinó todas las opciones de un Vettel que esta vez protagonizó un gran arranque. El alemán salía tercero, por la zona buena, y arrancó como una exhalación a por Max. Lo intentó en la curva 1, pero ante el correoso holandés, prefirió no arriesgar para esperar su momento. Cocinó el adelantamiento a la perfección, demostrando haber aprendido la lección de Monza, y pasó a Max tras pillarle la aspiración y frenar más tarde en la curva 7 para ir a la caza de Hamilton.

En cabeza, los pilotos empezaron la carrera gestionando los neumáticos a un ritmo lento y el primero en atacar fue el que más claro lo tenía, Lewis HamiltonVettel trató de contestar en dicho momento sorprendiendo con una parada en la vuelta 15 en busca del undercut sobre el de Stevenage. Pero cometieron un doble error. Pusieron el ultrablando y éste no funcionó correctamente y tampoco parecía que les permitiría llegar hasta el final. Y para colmo, no calcularon que saldrían detrás de Pérez, que acabaría taponando al germano en sus primeras vueltas, en aquellas que debía tratar de aprovechar su neumático para atacar a Lwis. El inglés, iba tranquilo hacia el triunfo. Se defendía en la vuelta posterior entrando a boxes y colocando el blando. Él sí que podía pensar en acabar la carrera sin volver a parar. Y a partir de ahí, la carrera debía ser coser y cantar para el vigente campeón.

Mientras, Vettel se seguía hundiendo. El mal rendimiento del neumático y el tapón de Pérez hacía que Verstappen completara un ‘overcut’ sobre el germano en su parada a boxes, saliendo rueda con rueda con el teutón de la calle de boxes para recuperar la segunda posición de inicio.

Con todo el trabajo encarrilado, Hamilton estuvo a punto de ver como todo se podía ir al traste por culpa de los doblados. En la vuelta 38 perdió mucho tiempo debido a una lucha encarnizada entre Grosjean Sirotkin que hizo que Verstappen le recuperar 4 segundos y se enganchara a su alerón trasero. Pese a las banderas azules, el de Williams y el de Haas hicieron oídos sordos y Hamilton pasó muchos apuros. Pero de nuevo, supo resolver la situación a la perfección, usando a uno de los doblados como escudo pasándolo en una curva para así volver a tomar ventaja sobre un Max que veía como había desaprovechado su gran ocasión de triunfar bajo la noche de Singapur. Tan sólo la salida de un Safety Car podía complicarle más las cosas, pero todo se desarrolló con normalidad y ello permitió a Lewis dirigirse hacia el triunfo gestionando a la perfección su ‘colchón’ de 3 segundos sobre Max.

Más allá de la salida y el problema de los doblados, la carrera fue una pura procesión y la principal lucha era por la cuarta posición que finalmente logró Bottas por delante de Raikkonen (5º) y Ricciardo (6º).

GP Italia: Hamilton pega el golpe del año en Monza.

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El inglés, que salía tercero, tocó a Vettel en la primera vuelta y el germano tuvo que remontar desde atrás.

Carrera épica y triunfo de auténtico campeón. Lo que hizo Hamilton el domingo en Monza sólo está a la altura de unos cuantos elegidos. Un auténtico espectáculo. “Es normal, lleva el mejor coche”, han reiterado muchos aficionados a la F1 durante los años precedentes. Pero ese argumento ya no sirve para nada. Ferrari tiene el mejor monoplaza, más regular en todo tipo de pistas y un motor que ya es más veloz que el de las ‘flechas de plata’. Ferrari tiene el coche campeón (debería serlo en condiciones normales). Pero el campeón pilota un Mercedes. Y ese es el mayor problema de los de MaranelloHamilton lo demostró en Monza con una auténtica exhibición con todo en contra, un triunfo espectacular con el que vuelve a aumentar su ventaja en el Mundial sobre Vettel tras una cita en la que la moral del germano quedó igual de tocada que su vehículo después de que Lewis le rompiera el alerón en la primera vuelta. Nada que achacarle al inglés pese a las quejas del germano. Hamilton dio un gran paso en tierra hostil para acercarse a cantar ‘jaque’ al que aspira a quitarle la corona. Pero rey, sólo hay uno. Y con su victoria demostró que sigue ocupando el trono con todo el mérito. Raikkonen fue segundo, con Bottas tercero y Vettel en cuarta posición tras una gran remontada.

Todo parecía escrito para que Ferrari completara un doblete en su casa y que Vettel recortara puntos respecto a Hamilton en la lucha por el título. Con un coche mejor, con la primera fila con los dos coches rojos, todo estaba de cara para los italianos y para ‘Seb’’. Pero si algo tiene un campeón como Hamilton es que nunca se rinde. Tras ser abucheado durante todo el fin de semana, consciente de que lo tenía muy difícil para ganar. Entre silbidos y mucha presión de los ‘tifosi’, habló en pista saliendo desde la tercera posición con una salida espectacular.

Kimi salió bien, tapando el interior de la curva para defenderse de su compañero Sebastian Vettel y Hamilton se benefició de dicha lucha para ir al ataque.El de Stevenage olió la sangre de su rival y fue a la ‘caza’ sin pensarlo dos veces. En plena pelea por el Mundial, consciente de que un toque le podía complicar mucho las cosas, lo arriesgó todo y le salió de maravilla. Cogió el rebufo de Vettel en la recta posterior a la primera chicane, y en la segunda, en la Variante della Roggia, el británico hizo el adelantamiento del año.

Mientras Vettel dudaba en si atacar a Kimi, Hamilton fue a por todas por el exterior y, con el coche por delante de Vettel, tomó por el interior la siguiente curva, la de salida. En dicha acción, el inglés tocó a Vettel y el germano se llevó la peor parte. No sólo perdía la posición, sino que dañaba el alerón delantero e hizo un trompo que le dejaba en la cola del pelotón. De luchar por el triunfo y el Mundial, a las últimas plazas.

El germano tuvo que entrar a boxes y salió de nuevo bajo el régimen de Safety Car en la penúltima posición, con otro trocito de Mundial perdido en detrimento de Lewis, que quería más.

Empezó entonces una tremenda batalla entre Hamilton y Raikkonen por el triunfo. Pero en ella, Lewis contaba con la ayuda de su escudero y eso ayudó en la perfecta aunque arriesgada estrategia de Mercedes. Hamilton lo intentó en pista. Encendido tras pasar Vettel, en la resalida logró un espectacular adelantamiento sobre Raikkonen a rebufo del finlandés, pero esta vez, Kimi no sólo sacó el escudo sino que también su espada y le devolvió la jugada en la chicane.

Entonces, entró en juego el muro. Mercedes hizo el ‘teatrillo’ sacando a sus mecánicos al pit lane para fingir que Hamilton pararía, y Ferrari picó el anzuelo. Paró con su número 7 mientras Hamilton seguía en pista. “Es hora del hammer time”, le decían a Lewis por radio, y éste respondió con una vuelta rápida. Parecía que la jugada maestra de Mercedes saldría bien, pero Raikkonen salió a pista encendido y sus tiempos le dejaban en primera posición de nuevo cuando Hamilton paraba. Pero no estaba todo acabado. La idea de Mercedes iba mucho más allá, habían planificado una carrera a largo plazo. Y en ese plan estaba Bottas.

El de Nastola hizo de tapón de su compatriota, aguantando 39 vueltas con el neumático súperblando de inicio. Eso arruinaba su carrera, pero estaba ayudando a Lewis, que iba con el cuchillo entre los dientes recortando décima a décima la desventaja con Kimi. Mercedes estaba sacrificando a su peón para que su rey venciera. Y así fue. Le prepararon un perfecto bocadillo a Raikkonen y Hamilton terminó pasando al de Ferrari en la vuelta 45 en la primera chicane.

De nuevo, por el exterior, como hizo con Vettel. Aunque aquí Kimi fue limpio, evitó el toque, reconociendo la superioridad de Lewis Mercedes. Ganaron con todo en contra. Y con victorias así es como se ganan los títulos.

GP Belgica: Hachazo de Vettel a Hamilton en Spa.

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El germano sumó 52 triunfos en Spa, superando a Alain Prost como tercer piloto con más victorias de la historia de la F1 en una carrera marcada por un fuerte accidente de Alonso.

Ni errores de equipo, ni lluvia, ni mala suerte. El domingo, Vettel sacó todo su pundonor tras volver a ganar tras dos carreras para olvidar y empezar así de la mejor manera su remontada sobre Lewis Hamilton en la lucha por el título tras el parón veraniego, colocándose a 17 puntos del líder. Spa, lugar histórico y majestuoso, se convirtió en el mejor escenario para que Vettel enviar un claro mensaje a su contrincante por el cetro: Todavía está muy vivo en la lucha por el Mundial. El germano se supo rehacer como los grandes campeones y no tirará la toalla. Sigue con la moral intacta pese a los grandes golpes recibidos en las últimas semanas. Se chocó en Alemania cuando era líder con la aparición de la lluvia, y el agua le quitó una pole segura en Hungría. la última desilusión llegaba el sabado, con el enésimo fallo de su equipo en la estrategia en calificación, incapaz de reaccionar con las gotas. Tenían el mejor coche, eran favoritos, y Hamilton les volvió a ‘robar’ la cartera con otra pole. Pero Vettel, lejos de hundirse, salió con el cuchillo entre los dientes y en la curva 7 ya era líder tras una enorme salida. Ahí fue donde ganó el Gran Premio, sin dar opción a Hamilton con un Ferrari que volvía a tener un mejor ritmo que Mercedes en una pista de pura potencia, otra demostración de que los italianos han cazado y superado al coche de Brackley que en años anteriores se mostraba intratable en este tipo de pistas. Ya se demostró en China, Bakú o Canadá, y los transalpinos, con ‘Seb’ al frente, ahora sueñan en seguir remontando en otra pista de pura velocidad, Monza, ante su casa, ante su afición, en sólo 7 días. Con este triunfo, Vettel sumó 52 triunfos, superando a Alain Prost como tercer piloto con más triunfos de la historia por detrás de Schumacher Hamilton.

El Mundial está tremendamente apasionante entre Vettel y Hamilton, como fue la primera vuelta de carrera. El alemán, con una gran salida, se pegaba a Hamilton y aprovechaba el rebufo para superar al inglés en la Chicane de Les Combes después de que en la recta de Kemmels hasta cuatro coches se colocaran en paralelo. Los invitados de lujo en esta pugna eran los coches ‘rosa’ del nuevo Racing Point Force IndiaOcon, que salía tercero, intentaba lograr el liderato o la segunda plaza por el interior. Pérez, lo hacía por el exterior, al lado de Hamilton. Y la acción terminó con el teutón haciéndose fuerte ante Hamilton y Pérez arrebatándole la posición a su compañero.

Con el accidente del asturiano, Leclerc y Hülkenberg y las piezas que quedaron en el suelo, el Safety Car salió a pista y se mantuvo hasta la vuelta 5. Las opciones de Lewis pasaban por atacar a Vettel en la resalida, pero el germano lo bordó y no dio opción al inglés. A partir de ahí, el de Ferrari impuso un buen ritmo para abrir un colchón de más de 3 segundos la inicio que le sirvió para defenderse de un intento de ‘undercut’ de Hamilton. Y tras ello, a ‘Seb’ tan sólo le hacía falta no cometer errores. Posiblemente recordó su accidente de Alemania, y esta vez, no falló.

En cabeza, la carrera ya estaba decidida y se convirtió en una pura procesión tras la locura inicial. Gran contraste, pero que muestra las dos caras que puede exhibir la F1 actual. Lo bonita que podría ser si la aerodinámica y la tecnología no contara tanto, y lo aburrida que puede ser cuando estos elementos se imponen. Entre la parte media y la delantera no hay lucha, y eso es lo que ejemplificó perfectamente Verstappen, que al hacerse con la tercera plaza, se pudo ir a tomar un café. Los coches de delante eran más rápidos y los que le perseguían, más lentos, y así, no tuvo ni que defender ni atacar, tan sólo rodar a un buen ritmo para alcanzar una posición de podio que se encontró con la locura inicial y su superioridad ante los Force India.

Precisamente, el mayor ‘picante’ de la carrera fue la lucha final de uno de los coches rosa, ‘Checo’ Pérez, con su defensa sobre la ‘flecha de plata’ de Valtteri Bottas, que tras cocinar a fuego lento su adelantamiento, pasó al mexicano a falta de cuatro vueltas para el final gracias a la gran superioridad de su coche. El finlandés salía desde atrás y animó la carrera con su remontada, aunque el ‘animar’ sea mucho decir, debido a que nadie podía oponerse ante la velocidad de su Mercedes.

GP Hungria: Hamilton, paseo de líder.

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El inglés se marchará de vacaciones de verano con 24 puntos de ventaja en una carrera en la que no tuvo prácticamente ni que deshacer las maletas.

Si alguien le dice a Hamilton que en Hungría iba a ganar y aumentar su ventaja en el campeonato, no se lo hubiera creído. Y es que lo que sucedió en Hungaroring es un ejemplo más de que Ferrari Vettel, sea por lo que sea, no están aprovechando el tener un coche más competitivo y constante en todo tipo de trazados. El inglés se encontró con un auténtico regalo del cielo con la lluvia, y a diferencia de su rival alemán, el británico no está tirando ni la piel de las manzanas este año. Lo aprovecha absolutamente todo. El teutón le ha dado la mano y el inglés se ha llevado el brazo. El sábado hizo la pole contra todo pronóstico y el domingo no cometió ningún error para ganar cómodamente. Y ese es el principal motivo por el que es líder pese al gran paso adelante de Ferrari en cuanto a motor, fiabilidad y equilibrio del coche. El defensor del trono se marcha de vacaciones de verano con 24 puntos de ventaja sobre ‘Seb’, que fue segundo tras un toque final con Bottas que Raikkonen aprovechó para subir al último escalón del podio. De hecho, el verano del vigente campeón empezó en la salida de Hungría. No tuvo ni que deshacer las maletas al no sufrir en ningún momento para conseguir la 67ª victoria de su trayectoria en la F1 y seguir agrandando su leyenda.

En Hungaroring, Hamilton no era favorito. Lo admitía antes del Gran Premio. Incluso los Red Bull debían ir mejor por lo mucho que sufre el W09 en asfaltos abrasivos. Pero, sea por suerte del campeón o ayuda divina, el de Stevenage empezó a ganar la cita del domingo con su recital en agua en una ‘qualy’ que es el 90% de la carrera debido a lo difícil que es adelantar en Hungaroring. Por algo se le denomina el ‘Mónaco sin muros’. Debía tirar al máximo con el ultrablando al principio y no tuvo problemas en sacar el martillo a pasear para tomar una ventaja suficiente antes de su primera parada, y a partir de ahí debía luchar con la gestión de los neumáticos.

Vettel pasó a Raikkonen en el arranque y se colocó primero tras la parada de los dos Mercedes. Empezó a tirar al máximo ahí con una estrategia diferente, ya que decidió arrancar con el blando, compuesto más duro que el ultrablando de sus rivales. La idea era alargar su parada al máximo y rezar para que la suerte que no tuvo en Hockenheim y en la ‘qualy’ de Hungría estuviera de su parte con un ‘Safety Car’ que le entregara el triunfo para realizar su parada sin perder posición. Pero su lucha era con Bottas más que con Hamilton, y en su parad en la vuelta 39, perdió la plaza con el finlandés por otro error más de Ferrari este curso, perdiendo tiempo al colocar la rueda izquierda. Otro regalo y segunda plaza con lacito para Valtteri.

Vettel salía con el ultrablando a falta de 30 vueltas presionando a Bottas, pero debía a la vez gestionar el neumático en dicha lucha, y el escudero de Hamilton hizo lo que debía hacer, un tapón al germano en toda regla. ‘Seb’ se despedía así del triunfo, pero se reservaba su ataque final a Valtteri, y a falta de 4 vueltas lo consiguió en una acción en la que tuvo mucha suerte. Bottas fue demasiado agresivo por el interior con Sebastian ya por delante y destrozó su alerón delantero contra la rueda trasera izquierda del germano, que aguantó el envite.

El finlandés pasó de poder acabar segundo a salir de boxes en la cuarta plaza a falta de 3 vueltas, y a dos giros del final volvió a protagonizar otro toque polémico, esta vez con Ricciardo. Al final de la recta de meta, el nórdico echó fuera al australiano para defender su cuarta plaza. No había aprendido la lección y este segundo toque volvió a lastrarle, con Daniel pasándolo en la última vuelta por los destrozos que tenía Valtteri en su coche.

GP Alemania: Épica victoria de Hamilton con Vettel en el muro.

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El inglés recuperó el liderato del Mundial con una magnífica remontada y tras aprovechar un accidente del teutón cuando se dirigía al triunfo.

La carrera de Fórmula 1 en el GP de Alemania es el claro ejemplo de la grandeza del deporte, de las dos caras de una moneda, del no darse por vencido nunca y de que nada se puede dar por hecho. 24 Horas antes, Lewis Hamilton se ponía de cuclillas al lado de su Mercedes con la cabeza agachada por un fallo de fiabilidad que le dejaba totalmente hundido. Era la imagen de un campeón desolado que veía como su corona se le escapaba cada vez más. Tenía que salir 14º mientras Vettel lograba la pole y tenía ante sí la gran oportunidad de aumentar su ventaja. Y cuando todo parecía preparado para que el teutón se despidiera de Hockenheim, ante su afición, superando a Prost como el tercer piloto con más victorias de la historia, el germano cometió uno de los errores más importantes de la temporada para entregar el triunfo y el liderato del Mundial a Lewis, que ahora cuenta con 17 puntos de ventaja sobre el de Heppenheim. Un día después de aquella imagen del vigente campeón agachado, el aspirante al trono pedía perdón entre lágrimas a su equipo por el tremendo fallo cometido después de que la lluvia cambiara la carrera completamente. El agua apareció de forma intermitente, y en la incerteza generada por la decisión de las nubes, Lewis fue el gran beneficiado tras una tremenda remontada que pasará a la historia. Del 14º al primero para lograr su 66ª victoria en la F1.

La carrera empezó con una salida muy limpia en la que Vettel pudo mantener la posición respecto a Bottas y Raikkonen con Verstappen. El teutón empezaba imponiendo un ritmo frenético con el que parecía dirigirse a un cómodo triunfo. Y en ese sentido, lo más interesante era la remontada de Hamilton, que vuelta a vuelta iba fulminando a todos sus rivales gracias a la tremenda superioridad de su coche con los monoplazas de la zona media. En 8 vueltas ya había recuperado 6 posiciones y en 12 giros el inglés ya era sexto. En la vuelta 15 se colocaba cuarto al pasar a Magnussen y a partir de ahí, empezaba lo más difícil, la persecución sobre los mejores. Su siguiente presa debía ser Verstappen, que estaba a 17 segundos, y el inglés siguió martilleando el crono.

El británico, con libre elección de neumáticos, pudo salir con el blando y ello le permitió alargar su parada. Fue ahí cuando debió mirar al cielo y esperar una ayuda divina, porque sin ella, ganar era imposible. Los radares de los equipos echaban humo. Parecía que podía llover y Hamilton estaba esperando al máximo en pista para entrar cuando cayeran gotas. Su triunfo pasaba por dicha opción, pero el equipo le indicó que tan sólo llovería en la curva 6 y finalmente optó por poner el ultrablando e ir a por el final. Y la precisión de Mercedes no podía ser más exacta, aunque el agua cayó con más fuerza de la prevista. Ello originó un auténtico caos en pista. Hamilton ganaba dos segundos por vuelta respecto a la cabeza y se adjudicaba una plaza más con Verstappen debido a que el holandés arriesgó demasiado colocando los intermedios. Sólo llovía en un punto y no lo iba a hacer en todo el trazado. Ello beneficiaba a Hamilton, puesto que sus gomas no se enfriaban tanto como las de Vettel, que iba con un compuesto más duro, al pasar por la única zona mojada de la pista.

Parecía que dejaba de llover, pero las gotas alcanzaron algún punto más de Hockenheim, y cuando parecía que Vettel había gestionado la situación de forma perfecta, sin errores y nervios pese al agua caída, llegó el error que lo cambió todo. “Por Dios. Por Dios. Lo siento chicos”, decía con voz entrecortada y lágrimas en los ojos desde el cockpit de su SF71-H. Con el accidente de Vettel el Safety Car salió a pista, y por suerte, Lewis Hamilton, que se disponía a volver a entrar para cambiar neumáticos, ganó la carrera gracias a su velocidad de reacción e instinto. En la radio le dijeron que entrara a boxes y luego que no lo hiciera, y el de Stevenage reaccionó a la perfección, metiéndose por la grava de la entrada del pit lane para volver a la recta de meta y colocarse líder delante del Safety Car.

En la relanzada, a Lewis todavía le quedaba una cosa por hacer, y es que puso la guinda al pastel con una enorme defensa sobre su compañero Valtteri Bottas, que parecía que podía pasarle. Le cerró la puerta al nórdico, que pasó entonces a defender su posición con Raikkonen, que nada pudo hacer para luchar sólo ante las dos ‘flechas de plata’, dos estrellas hoy en Alemania.

GP Gran Bretaña: Vettel, fiesta de líder en casa de Hamilton.

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El teutón superó a Lewis y Raikkonen, que completaron el podio en una carrera absolutamente loca marcada por un accidente entre el finlandés de Ferrari y el inglés de Mercedes al inicio.

Fin de semana redondo para Sebastian Vettel. Triunfo en Silverstone y más líder con 8 puntos de ventaja sobre un Hamilton que vio como Raikkonen le obligaba a decir adiós a la victoria con un toque por detrás en el arranque, en la curva 3. Esta vez, la suerte cambió para el teutón de Ferrari, después de varios episodios esta temporada que no le habían permitido distanciarse en el campeonato del inglés pese a tener un coche más constante en la mayoría de pistas que el Mercedes. Suerte, o quizás habría que hablar de temeridad de su escudero Kimi Raikkonen, que sacó con demasiado riesgo su espada a pasear para atacar al inglés, arruinando completamente la celebración que tenía prevista el de Stevenage ante su afición en una carrera en la que finalmente tuvo que mantener una espectacular batalla con Bottas por el triunfo. El finlandés se diluyó tras la defensa del liderato y dejó a Lewis la segunda plaza y a Raikkonen el último cajón del podio.

Esta vez, el que triunfó en tierra de Lewis fue su gran rival por el título Vettel. Fue algo así como marcarse una fiesta en casa de su máximo rival, con Raikkonen encerrando en el jardín a Lewis a las primeras de cambio. Pero no nos equivoquemos, el inglés se metió en el jardín antes él solo con una horrenda salida, donde se vio superado por los tremendos reflejos que mostró el teutón cuando se apagaron las luces del semáforo de Silverstone. Los 296 metros de distancia que hay entre la parrilla de salida y la primera curva y el hecho de que ésta se haga a fondo hacía pensar que Lewis lo tenía todo para mantener su primera posición, pero falló, y el resto fue consecuencia de su error, dejando además demasiados metros por el interior que llenaron de confianza a Kimi para probar algo imposible y que le costó 10 segundos de penalización.

Vettel se le abrían las puertas del cielo con la primera posición y su contrincante contra las cuerdas en la 18ª posición, y no lo desaprovechó, tirando al máximo desde el inicio y metiéndole 6 segundos a Bottas en 10 vueltas. Todo parecía controlado para el teutón, pero cambió de un instante a otro con la entrada de un Safety Car en la vuelta 33 por un accidente de Ericsson.

El Safey Car le quitó el triunfo en China y Bakú, o mejor dicho, el conservadurismo en la estrategia. Pero en esta ocasión, la reacción de los de Maranello fue muy rápida y Vettel fue el primero de los grandes en entrar a boxes. Bottas decidió quedarse para optar a una opción contraria al teutón, consciente de que si le seguía por la calle de boxes todo podría quedar igual. El coche de seguridad volvía a reagrupar la carrera y Hamilton, que había realizado su primera parada poco antes, ya estaba en tercera posición. ‘Bocadillo’ de Mercedes en la relanzada con un Vettel tranquilo, sabedor de que Bottas llevaba un neumático peor y que incluso podría parar una vez más. Decidió no arriesgar y centrarse en su defensa con un Lewis que encima también llevaba peor compuesto.

La carrera se reanudó sin cambios, pero todavía tenía otra sorpresa que dar para aumentar la emoción de una cita absolutamente loca: Grosjean embistió al Renault de Carlos Sainz y provocó la entrada del segundo Safety Car, generando todavía más incertidumbre. Las vueltas pasaban tras el coche de seguridad y eso hacía que la opción de una segunda parada de Valtteri se esfumara por completo y que Vettel tuviera que pasarlo en pista. Empezó entonces una tremenda batalla en la que el nórdico sacó el escudo para defenderse durante 3 vueltas apasionantes ante los constantes ataques de un ‘Seb’ que no podía permitirse un solo fallo.

Finalmente, tras cocinar a fuego lento su maniobra, le pegó un ‘hachazo’ en la curva 6. Así, el teutón se dirigió hacia su triunfo número 51 con la que igualó a Alain Prost en la tercera posición de la lista de pilotos con más triunfos de la historia, un ránking encabezado por su gran rival Lewis Hamilton, que terminó pasando a Bottas para hacerse con la segunda posición. Valtteri, tras el esfuerzo realizado ante ‘Seb’, se diluyó y ello permitió a que Raikkonen le adelantara a falta de tan sólo 3 giros para hacerse con el tercer escalón del podio.

GP Francia: Hamilton se hace grande en el desastre de Vettel.

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El inglés se impuso con facilidad en una carrera marcada por el accidente de Vettel y Bottas.

Lewis Hamilton tenía más de media victoria en el bolsillo tras hacerse con la pole en la sesión de clasificación del sábado en Paul Ricard, y el domingo, el británico sacó su martillo a pasear para dar un golpe sobre la mesa sin cometer un sólo error, ganando la cita gala con mucha contundencia. Victoria placida para el inglés con la que terminó con el sufrimiento de las dos citas anteriores y recuperó el liderato del Mundial con 14 puntos de ventaja, hurgando más que nunca en la llaga de Vettel, que fue quinto tras una gran remontada, minimizando su pérdida después de perder los papeles en la salida tocando a Bottas y arruinando su carrera y la del finlandés. Verstappen, con una carrera sin complicaciones, fue segundo por delante de un Raikkonen que le quitó el podio a Ricciardo al final gracias a una mejor estrategia.

Sebastian Vettel salía con ultrablando y por ello debía tirar al máximo en las primeras vueltas para tener opciones de ganar la carrera, y se pasó con su entusiasmo. Tanto es así que en la primera curva se llevó por delante a Bottas, causándole un pinchazo en la rueda trasera izquierda a Valtteri y provocando daños en el morro de su SF71H. Ambos pilotos tuvieron que entrar a boxes para arreglar sus monoplazas y Vettel salió a pista tras la salida del ‘Safety Car’ en la posición 17, justo delante de un Bottas que se ubicó último, en la 18ª, tras otro choque en la curva 3 entre Gasly Ocon que obligó a que saliera el Safety Car.

En este caso, el de Nastola se vistió de escudero del británico de forma literal, tapando al germano y permitiendo que Lewis saliera de Le Castellet con un grapado más de puntos que un Vettel al que este año le persigue la mala suerte. En sus naufragios en China y Azerbaiyán no tuvo nada de culpa y sin ellos debería ser todavía el líder destacado del Mundial, pero como los buenos o malos de las películas, Lewis nunca ‘muere’, parece tocado por una varita mágica y pese a que este curso su Mercedes ha empezado con un rendimiento inferior y no tan constante como el Ferrari, con problemas de equilibrio y de gestión de neumáticos en función del trazado. Y pese a ello, han pasado 8 carreras y Hamilton sigue al frente. Algunos lo llamarán la suerte del campeón. Otros, astucia y regularidad pese a no tener el mejor coche con diferencia como sí tenía en años anteriores.

GP España: Paseo triunfal de Hamilton en Barcelona.

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El inglés aumentó su liderato del Mundial ante un Vettel que falló en la estrategia y se quedó fuera del podio.

Inalcanzable. Infinitamente superior. Lewis Hamilton sacó la corona de vigente campeón del mundo de F1 el domingo a relucir en el GP de España de F1 y logró su victoria número 64. Lo hizo metafóricamente, pero fue tan superior que incluso podía haber corrido con alguno de sus cuatro cetros en la mano. En la quinta cita del año, el británico reinó con contundencia. Nada de concesiones a sus rivales. Fortaleza y un ritmo frenético desde el inicio aprovechando el mejor ritmo que Mercedes ha demostrado tener con el cambio de neumáticos Pirelli para liderar con puño de hierro en una victoria incontestable acompañado en el podio por Bottas Verstappen.

Esta vez, Hamilton no necesitó que la suerte se subiera al cockpit de su W09 como sí lo hizo en Bakú. Le respetó el tiempo, con un sol que se hizo paso ante las amenazadoras nubes negras que había sobre el trazado, que no quería desaprovechar la ocasión de iluminar el triunfo del inglés. El de Stevenage hizo el resto con sus manos, olvidándose de los problemas de neumáticos de las carreras anteriores y corroborando su liderato del Mundial esta vez por méritos propios. El inglés no estaba pasando por su mejor momento en este inicio de campeonato y España le devolvió la sonrisa a un campeón que parecía apagado anteriormente. Lewis sabía de la importancia de este triunfo e incluso quiso dormir en el motorhome del Circuito para concienciarse y no descentrarse por nada del mundo. Y obtuvo el premio, aumentando su liderato en el Mundial ante un Vettel ‘tocado’.

Ferrari volvió a ser ‘víctima’ de su estrategia. Este factor le dio la victoria de forma fenomenal en Australia sorprendiendo a los Mercedes, pero cuatro carreras más tarde, jugaron sus cartas muy mal con una jugada muy arriesgada que acabó de repente con todas sus opciones. Con la voluntad de sorprender a Hamilton, el teutón de Ferrari fue el primero e parar en la vuelta 17 para atacar a Lewis y ahí arruinó su carrera al salir de boxes tras Magnussen, desaprovechando las primeras vueltas de su neumático nuevo. Sin embargo, pudo empujar para evitar que Bottas le pasara por los pelos cuando el finlandés entró a boxes en la vuelta 20. Se ayudó del DRS y minimizó los daños de un fallo estratégico garrafal.

En la vuelta 25, Ferrari perdió a su ‘alfil’ cuando Raikkonen tuvo que abandonar por pérdida de potencia, seguramente provocando de nuevo el llanto del pequeño francés que el pasado curso en Barcelona conmovió al mundo con sus lágrimas. Y en la vuelta 42, otra jugada improvisada de los italianos volvió a dejar a su ‘rey’ al descubierto. Ferrari se hizo su propio ‘jaque mate’. De nuevo, Vettel volvía a parar y salía detrás de un Verstappen que lideró incluso la carrera al alargar al máximo su parada y que no tenía pensado volver a entrar. Así, Vettel había pasado de la segunda a la cuarta plaza de forma incomprensible. Casi le echa un ‘capote’ el joven neerlandés con otro error infantil, cuando tocó a Sirotkin cuando lo quiso doblar. Dañó parte de su alerón izquierdo, pero por suerte para la joven estrella de Red Bull, pudo conservar su tercera posición con un buen ritmo ante un Vettel furioso. A partir de ahí, la carrera fue una procesión en la que la dificultad por adelantar en pista complicó mucho las cosas para que la afición pudiera vivir un final tan emocionante como el que se vio en las tres carreras anteriores.

GP Azerbaiyan: Hamilton se encuentra con la victoria.

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El inglés se impuso por delante de Raikkonen y Pérez en un final de locos en el que Vettel perdió la segunda plaza en un ataque arriesgado y Bottas pinchó cuando era líder. La carrera parecía de Vettel, cuando los dos Red Bull se chocaron y originaron la entrada del ‘Safety Car’, que lo cambió todo.

Bakú es sinónimo de locura e incertidumbre, y el domingo no defraudó a nadie. La carrera parecía absolutamente controlada para Vettel en la primera posición, pero repentinamente se convirtió en una auténtica lotería con la entrada del esperado ‘Safety Car’. Y en ella, la suerte premió a Lewis Hamilton, que en este inicio de temporada, muy lejos de su mejor versión y con un Mercedes que tiene mucho por mejorar, consiguió salir de la cuarta carrera con el liderato con 4 puntos de ventaja sobre Vettel con un triunfo totalmente inesperado, el primero para el británico en 2018 con el que rompe una racha de nada más y nada menos que 6 carreras sin ganar. Suerte del campeón o no, el inglés sumó su victoria número 62 al beneficiarse de una auténtica locura de últimas vueltas tras la marcha del ‘Safety Car’ en las que pasó absolutamente de todo: Vettel perdió la segunda plaza al pasarse de frenada en la relanzada atacando a Bottas y el finlandés vio como la gloria se le escapaba de las manos por un pinchazo a falta de sólo 3 giros. En esa incertidumbre, Raikkonen fue segundo pese a que empezó la carrera estrellándose con Ocon y Pérez, el otro triunfador del día, logró un enorme podio que premia a un Force India que lo ha pasado muy mal en este inicio de campaña y que poco a poco está reapareciendo.

En Bakú se vivieron dos carreras muy diferenciadas. Una liderada con puño de hierro por Vettel, y otra que totalmente diferente que empezó en la vuelta 39 con la entrada del ‘Safety Car’ debido al choque entre los dos Red Bull. La pelea fraticida entre los de Milton Keynes fue el detonador de un final apretado al sprint de tres giros en una auténtica pista de hielo debido a lo fríos que se habían quedado los compuestos tras un ‘Safety’ que alargó su estancia en pista tras un error incomprensible de Grosjean, que se fue al muro cuando era sexto mientras calentaba sus gomas. Ello dio alas a Bottas, que aprovechó el safety para hacer su parada y veía como por sorpresa podría acabar la carrera llevando al límite los ultrablandos en las últimas vueltas. Pero en la relanzada empezó el lío. Vettel se fue largo en la primera curva en un intento de pasar a Bottas demasiado arriesgado. Se la jugó con todo y terminó perdiendo más de lo esperado, haciendo un plano en su neumático y viendo como Hamilton Raikkonen le pasaban para colocarse cuarto. Vettel pasó así de ganar la carrera y ampliar su margen en la general a perder el liderato de forma cruel. Pero para cruel, lo de Bottas, que tuvo que abandonar al pisar un elemento aerodinámico que le generó un pinchazo. Y por fin, ahí estaba Lewis, preparado para levantar los puños arriba seis carreras después de su último triunfo.

Nada de lo que sucedió al final hubiera pasado sin la pelea ‘fraticida’ de los dos Red Bull. Desde el inicio de la carrera, Ricciardo apretó a un Verstappen con menor ritmo y con problemas en la batería, pero el neerlandés, tan orgulloso como talentoso, le complicó demasiado las cosas a su compañero. Los tres intentos de adelantamiento que le hizo Ricciardo eran tan sólo una crónica de un final anunciado. En la vuelta 12 lo intentó en la curva 1 saliéndose de la aspiración del joven piloto, pero Max le devolvió la pasada de forma arriesgada por dentro tocando a Daniel. En la vuelta 27 volvieron a saltar chispas entre ambos en una maniobra igual en la que estuvieron a punto de tocarse. En el muro de Red Bull miraban con nervios y pasividad la lucha de sus dos pilotos. Y el no dar instrucciones de equipo, el no actuar, fue lo que ‘eliminó’ a los austríacos.

Después de que Ricciardo pasara finalmente en la vuelta 35 a Verstappen, el holandés volvía a recuperar su posición en boxes tras una mal giro calentando neumáticos de Daniel al realizar su parada. Daniel superó sus contratiempos y volvió con el cuchillo entre los dientes a por Max y terminó llevándose por delante al dorsal ‘33’ en la larga recta de Bakú después de que Max realizara otra acción polémica cambiando su dirección a fondo en varias ocasiones.

GP Australia: Golpe de teatro de Vettel ante Hamilton.

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El germano le ganó la partida al inglés en la estrategia.

Primera carrera del año y primera gran batalla entre los dos máximos aspirantes al título, Vettel HamiltonSebastian Ferrari sumaron su primera victoria en 2018 en el GP de Australia de Fórmula 1, un triunfo que va más allá de la pista, sino que afecta a lo moral a Hamilton Mercedes, que vieron como se le escapaba incomprensiblemente una carrera que tenían dominada al máximo. Los de la estrella se durmieron en los laureles defendiéndose de Raikkonen. Pero si algo no puedes hacer con un piloto como Sebastian Vettel es subestimarle, y esta vez, la suerte se alineó con el teutón con un ‘Virtual Safety Car’ que le hizo pasar de estar fuera del juego, a liderar la carrera para dirigirse a su victoria número 48 (se queda a 3 de las 51 de Prost) y celebrar su podio número 100 en la F1. La guinda al pastel de los de Maranello la puso Raikkonen con su tercera posición. Ricciardo fue cuarto y Alonso sorprendió iniciando su año del cambio con su nuevo McLaren-Renault con una quinta posición con más sabor a victoria que nunca.

Si el año pasado Hamilton se quedó sin victoria ante Sebastian Vettel ante todo pronóstico en Albert Park gracias a la estrategia, con un ‘undercut’ que dejó en la segunda posición al británico, este año la estrategia volvió a ser clave para Ferrari. Un año después, nuevo error de Mercedes Hamilton. Ferrari optó por una estrategia diferente con sus dos pilotos para tener más opciones. Mientras que con Raikkonen trataban de atacar a Hamilton con un ‘undercut’ inicial que obligó a parar pronto a Lewis para defenderse, Vettel alargó su parada esperando a que pasara algo que le diera ventaja. Y sucedió. El germano se aprovechó de la entrada de un ‘Safety Car Virtual’ para realizar su primer pit stop y salir justo por delante de un Hamilton que no entendía nada al ver como el alemán le pasaba a la salida de la calle de boxes.

“¿Qué ha pasado? Nadie me ha dicho que Vettel estaba en los pits. ¿He hecho algo mal? ¿Porque nadie me ha dicho nada? ¿Tenía que haber tirado más hasta la línea del Safety Car 2?”. El inglés no empujó al máximo hasta la segunda línea del safety car ubicada justo al lado de la salida del pit lane, lugar hasta el que podía haber ido a tope antes de bajar el ritmo para ajustarse al régimen del coche virtual.

Gran golpe de teatro en carrera que obligó a Lewis Hamilton a apretar al máximo para tratar de ganar la carrera pasando a Vettel en pista. Pero esta vez el daño ya estaba hecho. Lewis, con problemas de sobrecalentamiento en su motor, empezó su persecución con mucha cabeza y optó por el ‘party mode’ de su propulsor para las últimas vueltas. Pero esto no es clasificación y en carrera los de rojo son muy competitivos en cuanto ritmo y ni su mapa motor más agresivo pudo con la estrategia de los Ferrari. Primera carrera y primera batalla por un Mundial que se antoja muy competido.