GP Gran Bretaña: Vettel, fiesta de líder en casa de Hamilton.

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El teutón superó a Lewis y Raikkonen, que completaron el podio en una carrera absolutamente loca marcada por un accidente entre el finlandés de Ferrari y el inglés de Mercedes al inicio.

Fin de semana redondo para Sebastian Vettel. Triunfo en Silverstone y más líder con 8 puntos de ventaja sobre un Hamilton que vio como Raikkonen le obligaba a decir adiós a la victoria con un toque por detrás en el arranque, en la curva 3. Esta vez, la suerte cambió para el teutón de Ferrari, después de varios episodios esta temporada que no le habían permitido distanciarse en el campeonato del inglés pese a tener un coche más constante en la mayoría de pistas que el Mercedes. Suerte, o quizás habría que hablar de temeridad de su escudero Kimi Raikkonen, que sacó con demasiado riesgo su espada a pasear para atacar al inglés, arruinando completamente la celebración que tenía prevista el de Stevenage ante su afición en una carrera en la que finalmente tuvo que mantener una espectacular batalla con Bottas por el triunfo. El finlandés se diluyó tras la defensa del liderato y dejó a Lewis la segunda plaza y a Raikkonen el último cajón del podio.

Esta vez, el que triunfó en tierra de Lewis fue su gran rival por el título Vettel. Fue algo así como marcarse una fiesta en casa de su máximo rival, con Raikkonen encerrando en el jardín a Lewis a las primeras de cambio. Pero no nos equivoquemos, el inglés se metió en el jardín antes él solo con una horrenda salida, donde se vio superado por los tremendos reflejos que mostró el teutón cuando se apagaron las luces del semáforo de Silverstone. Los 296 metros de distancia que hay entre la parrilla de salida y la primera curva y el hecho de que ésta se haga a fondo hacía pensar que Lewis lo tenía todo para mantener su primera posición, pero falló, y el resto fue consecuencia de su error, dejando además demasiados metros por el interior que llenaron de confianza a Kimi para probar algo imposible y que le costó 10 segundos de penalización.

Vettel se le abrían las puertas del cielo con la primera posición y su contrincante contra las cuerdas en la 18ª posición, y no lo desaprovechó, tirando al máximo desde el inicio y metiéndole 6 segundos a Bottas en 10 vueltas. Todo parecía controlado para el teutón, pero cambió de un instante a otro con la entrada de un Safety Car en la vuelta 33 por un accidente de Ericsson.

El Safey Car le quitó el triunfo en China y Bakú, o mejor dicho, el conservadurismo en la estrategia. Pero en esta ocasión, la reacción de los de Maranello fue muy rápida y Vettel fue el primero de los grandes en entrar a boxes. Bottas decidió quedarse para optar a una opción contraria al teutón, consciente de que si le seguía por la calle de boxes todo podría quedar igual. El coche de seguridad volvía a reagrupar la carrera y Hamilton, que había realizado su primera parada poco antes, ya estaba en tercera posición. ‘Bocadillo’ de Mercedes en la relanzada con un Vettel tranquilo, sabedor de que Bottas llevaba un neumático peor y que incluso podría parar una vez más. Decidió no arriesgar y centrarse en su defensa con un Lewis que encima también llevaba peor compuesto.

La carrera se reanudó sin cambios, pero todavía tenía otra sorpresa que dar para aumentar la emoción de una cita absolutamente loca: Grosjean embistió al Renault de Carlos Sainz y provocó la entrada del segundo Safety Car, generando todavía más incertidumbre. Las vueltas pasaban tras el coche de seguridad y eso hacía que la opción de una segunda parada de Valtteri se esfumara por completo y que Vettel tuviera que pasarlo en pista. Empezó entonces una tremenda batalla en la que el nórdico sacó el escudo para defenderse durante 3 vueltas apasionantes ante los constantes ataques de un ‘Seb’ que no podía permitirse un solo fallo.

Finalmente, tras cocinar a fuego lento su maniobra, le pegó un ‘hachazo’ en la curva 6. Así, el teutón se dirigió hacia su triunfo número 51 con la que igualó a Alain Prost en la tercera posición de la lista de pilotos con más triunfos de la historia, un ránking encabezado por su gran rival Lewis Hamilton, que terminó pasando a Bottas para hacerse con la segunda posición. Valtteri, tras el esfuerzo realizado ante ‘Seb’, se diluyó y ello permitió a que Raikkonen le adelantara a falta de tan sólo 3 giros para hacerse con el tercer escalón del podio.

GP Francia: Hamilton se hace grande en el desastre de Vettel.

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El inglés se impuso con facilidad en una carrera marcada por el accidente de Vettel y Bottas.

Lewis Hamilton tenía más de media victoria en el bolsillo tras hacerse con la pole en la sesión de clasificación del sábado en Paul Ricard, y el domingo, el británico sacó su martillo a pasear para dar un golpe sobre la mesa sin cometer un sólo error, ganando la cita gala con mucha contundencia. Victoria placida para el inglés con la que terminó con el sufrimiento de las dos citas anteriores y recuperó el liderato del Mundial con 14 puntos de ventaja, hurgando más que nunca en la llaga de Vettel, que fue quinto tras una gran remontada, minimizando su pérdida después de perder los papeles en la salida tocando a Bottas y arruinando su carrera y la del finlandés. Verstappen, con una carrera sin complicaciones, fue segundo por delante de un Raikkonen que le quitó el podio a Ricciardo al final gracias a una mejor estrategia.

Sebastian Vettel salía con ultrablando y por ello debía tirar al máximo en las primeras vueltas para tener opciones de ganar la carrera, y se pasó con su entusiasmo. Tanto es así que en la primera curva se llevó por delante a Bottas, causándole un pinchazo en la rueda trasera izquierda a Valtteri y provocando daños en el morro de su SF71H. Ambos pilotos tuvieron que entrar a boxes para arreglar sus monoplazas y Vettel salió a pista tras la salida del ‘Safety Car’ en la posición 17, justo delante de un Bottas que se ubicó último, en la 18ª, tras otro choque en la curva 3 entre Gasly Ocon que obligó a que saliera el Safety Car.

En este caso, el de Nastola se vistió de escudero del británico de forma literal, tapando al germano y permitiendo que Lewis saliera de Le Castellet con un grapado más de puntos que un Vettel al que este año le persigue la mala suerte. En sus naufragios en China y Azerbaiyán no tuvo nada de culpa y sin ellos debería ser todavía el líder destacado del Mundial, pero como los buenos o malos de las películas, Lewis nunca ‘muere’, parece tocado por una varita mágica y pese a que este curso su Mercedes ha empezado con un rendimiento inferior y no tan constante como el Ferrari, con problemas de equilibrio y de gestión de neumáticos en función del trazado. Y pese a ello, han pasado 8 carreras y Hamilton sigue al frente. Algunos lo llamarán la suerte del campeón. Otros, astucia y regularidad pese a no tener el mejor coche con diferencia como sí tenía en años anteriores.

GP España: Paseo triunfal de Hamilton en Barcelona.

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El inglés aumentó su liderato del Mundial ante un Vettel que falló en la estrategia y se quedó fuera del podio.

Inalcanzable. Infinitamente superior. Lewis Hamilton sacó la corona de vigente campeón del mundo de F1 el domingo a relucir en el GP de España de F1 y logró su victoria número 64. Lo hizo metafóricamente, pero fue tan superior que incluso podía haber corrido con alguno de sus cuatro cetros en la mano. En la quinta cita del año, el británico reinó con contundencia. Nada de concesiones a sus rivales. Fortaleza y un ritmo frenético desde el inicio aprovechando el mejor ritmo que Mercedes ha demostrado tener con el cambio de neumáticos Pirelli para liderar con puño de hierro en una victoria incontestable acompañado en el podio por Bottas Verstappen.

Esta vez, Hamilton no necesitó que la suerte se subiera al cockpit de su W09 como sí lo hizo en Bakú. Le respetó el tiempo, con un sol que se hizo paso ante las amenazadoras nubes negras que había sobre el trazado, que no quería desaprovechar la ocasión de iluminar el triunfo del inglés. El de Stevenage hizo el resto con sus manos, olvidándose de los problemas de neumáticos de las carreras anteriores y corroborando su liderato del Mundial esta vez por méritos propios. El inglés no estaba pasando por su mejor momento en este inicio de campeonato y España le devolvió la sonrisa a un campeón que parecía apagado anteriormente. Lewis sabía de la importancia de este triunfo e incluso quiso dormir en el motorhome del Circuito para concienciarse y no descentrarse por nada del mundo. Y obtuvo el premio, aumentando su liderato en el Mundial ante un Vettel ‘tocado’.

Ferrari volvió a ser ‘víctima’ de su estrategia. Este factor le dio la victoria de forma fenomenal en Australia sorprendiendo a los Mercedes, pero cuatro carreras más tarde, jugaron sus cartas muy mal con una jugada muy arriesgada que acabó de repente con todas sus opciones. Con la voluntad de sorprender a Hamilton, el teutón de Ferrari fue el primero e parar en la vuelta 17 para atacar a Lewis y ahí arruinó su carrera al salir de boxes tras Magnussen, desaprovechando las primeras vueltas de su neumático nuevo. Sin embargo, pudo empujar para evitar que Bottas le pasara por los pelos cuando el finlandés entró a boxes en la vuelta 20. Se ayudó del DRS y minimizó los daños de un fallo estratégico garrafal.

En la vuelta 25, Ferrari perdió a su ‘alfil’ cuando Raikkonen tuvo que abandonar por pérdida de potencia, seguramente provocando de nuevo el llanto del pequeño francés que el pasado curso en Barcelona conmovió al mundo con sus lágrimas. Y en la vuelta 42, otra jugada improvisada de los italianos volvió a dejar a su ‘rey’ al descubierto. Ferrari se hizo su propio ‘jaque mate’. De nuevo, Vettel volvía a parar y salía detrás de un Verstappen que lideró incluso la carrera al alargar al máximo su parada y que no tenía pensado volver a entrar. Así, Vettel había pasado de la segunda a la cuarta plaza de forma incomprensible. Casi le echa un ‘capote’ el joven neerlandés con otro error infantil, cuando tocó a Sirotkin cuando lo quiso doblar. Dañó parte de su alerón izquierdo, pero por suerte para la joven estrella de Red Bull, pudo conservar su tercera posición con un buen ritmo ante un Vettel furioso. A partir de ahí, la carrera fue una procesión en la que la dificultad por adelantar en pista complicó mucho las cosas para que la afición pudiera vivir un final tan emocionante como el que se vio en las tres carreras anteriores.

GP Azerbaiyan: Hamilton se encuentra con la victoria.

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El inglés se impuso por delante de Raikkonen y Pérez en un final de locos en el que Vettel perdió la segunda plaza en un ataque arriesgado y Bottas pinchó cuando era líder. La carrera parecía de Vettel, cuando los dos Red Bull se chocaron y originaron la entrada del ‘Safety Car’, que lo cambió todo.

Bakú es sinónimo de locura e incertidumbre, y el domingo no defraudó a nadie. La carrera parecía absolutamente controlada para Vettel en la primera posición, pero repentinamente se convirtió en una auténtica lotería con la entrada del esperado ‘Safety Car’. Y en ella, la suerte premió a Lewis Hamilton, que en este inicio de temporada, muy lejos de su mejor versión y con un Mercedes que tiene mucho por mejorar, consiguió salir de la cuarta carrera con el liderato con 4 puntos de ventaja sobre Vettel con un triunfo totalmente inesperado, el primero para el británico en 2018 con el que rompe una racha de nada más y nada menos que 6 carreras sin ganar. Suerte del campeón o no, el inglés sumó su victoria número 62 al beneficiarse de una auténtica locura de últimas vueltas tras la marcha del ‘Safety Car’ en las que pasó absolutamente de todo: Vettel perdió la segunda plaza al pasarse de frenada en la relanzada atacando a Bottas y el finlandés vio como la gloria se le escapaba de las manos por un pinchazo a falta de sólo 3 giros. En esa incertidumbre, Raikkonen fue segundo pese a que empezó la carrera estrellándose con Ocon y Pérez, el otro triunfador del día, logró un enorme podio que premia a un Force India que lo ha pasado muy mal en este inicio de campaña y que poco a poco está reapareciendo.

En Bakú se vivieron dos carreras muy diferenciadas. Una liderada con puño de hierro por Vettel, y otra que totalmente diferente que empezó en la vuelta 39 con la entrada del ‘Safety Car’ debido al choque entre los dos Red Bull. La pelea fraticida entre los de Milton Keynes fue el detonador de un final apretado al sprint de tres giros en una auténtica pista de hielo debido a lo fríos que se habían quedado los compuestos tras un ‘Safety’ que alargó su estancia en pista tras un error incomprensible de Grosjean, que se fue al muro cuando era sexto mientras calentaba sus gomas. Ello dio alas a Bottas, que aprovechó el safety para hacer su parada y veía como por sorpresa podría acabar la carrera llevando al límite los ultrablandos en las últimas vueltas. Pero en la relanzada empezó el lío. Vettel se fue largo en la primera curva en un intento de pasar a Bottas demasiado arriesgado. Se la jugó con todo y terminó perdiendo más de lo esperado, haciendo un plano en su neumático y viendo como Hamilton Raikkonen le pasaban para colocarse cuarto. Vettel pasó así de ganar la carrera y ampliar su margen en la general a perder el liderato de forma cruel. Pero para cruel, lo de Bottas, que tuvo que abandonar al pisar un elemento aerodinámico que le generó un pinchazo. Y por fin, ahí estaba Lewis, preparado para levantar los puños arriba seis carreras después de su último triunfo.

Nada de lo que sucedió al final hubiera pasado sin la pelea ‘fraticida’ de los dos Red Bull. Desde el inicio de la carrera, Ricciardo apretó a un Verstappen con menor ritmo y con problemas en la batería, pero el neerlandés, tan orgulloso como talentoso, le complicó demasiado las cosas a su compañero. Los tres intentos de adelantamiento que le hizo Ricciardo eran tan sólo una crónica de un final anunciado. En la vuelta 12 lo intentó en la curva 1 saliéndose de la aspiración del joven piloto, pero Max le devolvió la pasada de forma arriesgada por dentro tocando a Daniel. En la vuelta 27 volvieron a saltar chispas entre ambos en una maniobra igual en la que estuvieron a punto de tocarse. En el muro de Red Bull miraban con nervios y pasividad la lucha de sus dos pilotos. Y el no dar instrucciones de equipo, el no actuar, fue lo que ‘eliminó’ a los austríacos.

Después de que Ricciardo pasara finalmente en la vuelta 35 a Verstappen, el holandés volvía a recuperar su posición en boxes tras una mal giro calentando neumáticos de Daniel al realizar su parada. Daniel superó sus contratiempos y volvió con el cuchillo entre los dientes a por Max y terminó llevándose por delante al dorsal ‘33’ en la larga recta de Bakú después de que Max realizara otra acción polémica cambiando su dirección a fondo en varias ocasiones.

GP Australia: Golpe de teatro de Vettel ante Hamilton.

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El germano le ganó la partida al inglés en la estrategia.

Primera carrera del año y primera gran batalla entre los dos máximos aspirantes al título, Vettel HamiltonSebastian Ferrari sumaron su primera victoria en 2018 en el GP de Australia de Fórmula 1, un triunfo que va más allá de la pista, sino que afecta a lo moral a Hamilton Mercedes, que vieron como se le escapaba incomprensiblemente una carrera que tenían dominada al máximo. Los de la estrella se durmieron en los laureles defendiéndose de Raikkonen. Pero si algo no puedes hacer con un piloto como Sebastian Vettel es subestimarle, y esta vez, la suerte se alineó con el teutón con un ‘Virtual Safety Car’ que le hizo pasar de estar fuera del juego, a liderar la carrera para dirigirse a su victoria número 48 (se queda a 3 de las 51 de Prost) y celebrar su podio número 100 en la F1. La guinda al pastel de los de Maranello la puso Raikkonen con su tercera posición. Ricciardo fue cuarto y Alonso sorprendió iniciando su año del cambio con su nuevo McLaren-Renault con una quinta posición con más sabor a victoria que nunca.

Si el año pasado Hamilton se quedó sin victoria ante Sebastian Vettel ante todo pronóstico en Albert Park gracias a la estrategia, con un ‘undercut’ que dejó en la segunda posición al británico, este año la estrategia volvió a ser clave para Ferrari. Un año después, nuevo error de Mercedes Hamilton. Ferrari optó por una estrategia diferente con sus dos pilotos para tener más opciones. Mientras que con Raikkonen trataban de atacar a Hamilton con un ‘undercut’ inicial que obligó a parar pronto a Lewis para defenderse, Vettel alargó su parada esperando a que pasara algo que le diera ventaja. Y sucedió. El germano se aprovechó de la entrada de un ‘Safety Car Virtual’ para realizar su primer pit stop y salir justo por delante de un Hamilton que no entendía nada al ver como el alemán le pasaba a la salida de la calle de boxes.

“¿Qué ha pasado? Nadie me ha dicho que Vettel estaba en los pits. ¿He hecho algo mal? ¿Porque nadie me ha dicho nada? ¿Tenía que haber tirado más hasta la línea del Safety Car 2?”. El inglés no empujó al máximo hasta la segunda línea del safety car ubicada justo al lado de la salida del pit lane, lugar hasta el que podía haber ido a tope antes de bajar el ritmo para ajustarse al régimen del coche virtual.

Gran golpe de teatro en carrera que obligó a Lewis Hamilton a apretar al máximo para tratar de ganar la carrera pasando a Vettel en pista. Pero esta vez el daño ya estaba hecho. Lewis, con problemas de sobrecalentamiento en su motor, empezó su persecución con mucha cabeza y optó por el ‘party mode’ de su propulsor para las últimas vueltas. Pero esto no es clasificación y en carrera los de rojo son muy competitivos en cuanto ritmo y ni su mapa motor más agresivo pudo con la estrategia de los Ferrari. Primera carrera y primera batalla por un Mundial que se antoja muy competido.

GP Brasil: Vettel triunfa y Hamilton deslumbra.

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El alemán logró la quinta victoria de la temporada.

Por fin, Sebastian Vettel y Ferrari acabaron con la mala racha que les perseguía desde el parón veraniego. En el GP de Brasil de F1, el teutón de Ferrari logró su quinta victoria de la temporada tras una larga sequía que duraba desde el pasado GP de Hungría, justo antes de unas vacaciones de verano que no le sentaron nada bien a ‘Seb’ ni al equipo italiano. Después de aquel 30 de julio, tuvieron que pasar más de tres meses y medio para ver a Vettel de nuevo en lo más alto, un triunfo que sirve para que los italianos recuperen la sonrisa perdida tras perder el Mundial con una desastrosa gira asiática. La victoria de ‘Seb’ ante Bottas y Raikkonen fue una simple consolación para Ferrari, con el título ya en manos de Hamilton. Eso sí, la victoria del teutón tuvo a los dos pilotos de Mercedes como grandes cómplices: Bottas, muy blando en la salida dejando hueco al germano, y Hamilton, que de no haberse accidentado en clasificación, habría sido el gran favorito al triunfo.

Una victoria siempre provoca alegría, y en este caso, alivio. Pero si miramos fríamente lo ocurrido en Interlagos, Ferrari no debería estar muy feliz de su resultado. La explicación es sencilla, y es que Lewis Hamilton terminó a tan sólo 5.468 segundos de Vettel en carrera ¡saliendo desde el pit lane! e incluso estuvo a punto de adelantar a Raikkonen para subir al podio en las últimas vueltas. Para que entendamos la magnitud de la hazaña de Hamilton hay que mirar el resultado de Ricciardo, que sufrió un trompo en la primera vuelta con la que se fue hasta el fondo de la clasificación. Con una gran remontada, sólo pudo acabar sexto a más de 43 segundos de Lewis. Así pues, Hamilton demostró que la pareja que forma con su Mercedes W08 era imbatible en Interlagos en condiciones normales, no es de extrañar pues que se quedara unos segundos dentro de su monoplaza cuando la carrera ya había terminado, pensando en la gran ocasión que perdió con su error en la ‘qualy’ de sumar una victoria más a su tremendo palmarés.

Lewis pues, le sacó los colores a Ferrari pese a que estos se dedicaron a celebrar el resultado de sus pilotos, y lo visto sólo debe servir para que los del ‘cavallino Rampante’ se pongan la pilas de cara al 2018 si quieren realmente pugnar por el campeonato. A otro que le dio un severo tirón de orejas fue a Valtteri Bottas, que de nuevo volvió a decepcionar. Saliendo desde la pole y sin Hamilton en cabeza no pudo cumplir con su objetivo y dejó de nuevo latente que está a años luz del rendimiento de un Lewis que iba con el cuchillo entre los dientes.

GP Mexico: Hamilton Campeón del Mundo tras una carrera loca.

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El inglés y Vettel se tocaron en la salida: Lewis pinchó y el teutón rompió su alerón delantero. El nuevo rey de la F1 y el teutón tuvieron que remontar y Vettel no fue capaz de alcanzar las plazas de cabeza para poder posponer el título del inglés.

Lewis Hamilton conquistó su cuarto título Mundial de Fórmula 1 en el GP de México. Vuelve el rey inglés al trono que dejó el pasado curso tras abdicar ante su ex compañero Nico Rosberg. Ya sin el alemán en pista, este curso tenía a otro teutón como principal rival, Sebastian Vettel, pero el germano tiró todas sus opciones por la borda en una desastrosa gira asiática y en México, necesitaba un milagro para aplazar el alirón de Lewis. Estuvo cerca de producirse, o por lo menos, eso es lo que pensaron los aficionados al principio de carrera, cuando Hamilton, Vettel y Verstappen se pusieron en paralelo en la primera curva y la acción terminaba con el inglés pinchando después de que Vettel le tocara, destrozando su alerón delantero. Esto dejó las cosas de cara para un holandés que no tenía nada que perder y que jugó sus cartas a la perfección para terminar ganando controlando la carrera con facilidad. Pero este domingo, la vista no estaba puesta en cabeza, sino en la remontada de los dos aspirantes al título desde atrás, que terminó con Lewis como nuevo campeón después de sufrir entre el resto de coches de la parrilla, lugar en el que no está acostumbrado a navegar.

Una de las cosas más conocidas de México es el ‘picante’, un sabor especial que a muchos, les genera sudores, calor intenso o incluso una sensación parecida al dolor que para los paladares más valientes, en lugar de sufrimiento, les genera placer. En cierta manera, la carrera de este domingo en el GP de México se hizo suyas todas estas sensaciones y se convirtió en la cita más ‘picante’ del año, con Lewis Hamilton y Sebastian Vettel chocándose en el inicio de carrera en plena lucha por el Mundial. Verstappen y los dos aspirantes al trofeo se colocaron en paralelo en la primera curva, y tras sortear el segundo viraje, el neerlandés se tocó con el germano de Ferrari obligándole a abrir su trazada. Cuando éste volvió al centro, se encontró con Lewis, al que tocó con la parte izquierda de su alerón delantero. El resultado fue un pinchazo para Hamilton y una entrada a box para Vettel para cambiar dicha pieza. El teutón salió por delante en la penúltima posición y Hamilton ocupaba la última consciente de que de acabar así, sería campeón.

Vettel necesitaba acabar como mínimo segundo para seguir con opciones al título y empezó entonces una espectacular remontada a un ritmo frenético. En la vuelta 5 ya era el 16º y alcanzó la novena plaza en apenas 25 vueltas. Hamilton veía como el de Ferrari no cesaba de ganar posiciones mientras él sufría un tremendo tapón de Sainz, que había pinchado al inicio y que terminó abandonando, y Wehrlein. Pasar a dos pilotos que ruedan juntos es una tarea demasiado compleja incluso para un Mercedes, y es lo que le ocurrió a Lewis. Lo contrario que le sucedía a Vettel, que iba ‘cazando’ uno a uno a sus rivales. La progresión del germano se frenó en cuanto sde encontró con la misma problemática que el inglés llegó a la altura de Alonso en la lucha por la octava plaza, al que sólo pudo superar cuando Ericsson paró a boxes.

Magnussen, Pérez, Ocon y Stroll serían las siguientes presas de un Vettel que conducía con el cuchillo entre los dientes, pero la hazaña que buscaba el teutón en el Autódromo Hermanos Rodríguez era de época, y no lo consiguió. Debía quedar segundo y Bottas, escudero de Hamilton, tenía un ritmo suficiente como para defenderse de Raikkonen e impedir que Vettel se acercara a dicha plaza. Valtteri fue el guardián de la posición que convirtió a Hamilton campeón, en las vueltas finales se tocó con Alonso en la pugna por la novena plaza. Saltaron chispas entre el ovetense y el británico, como en los viejos tiempos. Arriesgó demasiado Lewis, posiblemente para terminar la carrera con un mejor sabor de boca y celebrar con la adrenalina por las nubes su cuarto Mundial tras una carrera loca de principio a fin. El asturiano, que decía el sábado que la carrera de este domingo sería un “test” para 2018, ya le empezó a cogerle la medida al coche de Lewis, contra el que quiere luchar el próximo curso en cabeza con un motor Renault que es capaz de lo mejor y lo peor: dejó a Ricciardo, Hartley y Hülkenberg fuera de carrera y dio el triunfo a Max.

GP Estados Unidos: Hamilton deja el Mundial visto para sentencia.

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Lewis logró un triunfo por delante de Vettel y Raikkonen que le acerca al Mundial en México, donde le basta con ser quinto si Vettel gana para lograr la corona.

Lewis Hamilton no defraudó. El inglés vive un momento espectacular de forma y no desaprovechó la ocasión para hundir todavía más a un Vettel que sigue aferrándose al título ya sin esperanzas ni fuerzas. El inglés tuvo que sufrir más de lo esperado para batir al germano, pero consiguió con mucha seguridad su principal objetivo del fin de semana, el triunfo. Lewis no quería ni hablar del título. Ya avisaba en la previa que sólo pensaba en ganar, y lo hizo, preparándose el terreno para una más que posible fiesta en México. El británico se impuso a Vettel, que fue segundo necesitando que Raikkonen, tercero, le dejara pasar tras un fallo garrafal de estrategia de Ferrari, que vio como Mercedes se adjudicaba el Mundial de Constructores a falta de tres carreras por disputarse.

“Prepárense para la pelea”, avisaba el mítico Michael Buffer por megafonía como suele hacer el presentador en los combates de boxeo, y Lewis terminó el GP de Estados Unidos con una victoria que deja casi K.O. a Vettel en la lucha por el campeonato. No obstante, el inglés no pareció salir con los guantes puestos de un inicio, ya que vio como Vettel le pasaba en la salida. El teutón debía apretar para ganar hueco sobre el inglés, pero Hamilton enmendó muy bien su error con un ritmo frenético y atestó el primer ‘derechazo’ a su rival quitándole las pegatinas de su SF70H en sólo 6 giros. A partir de ahí, todo parecía controlado para Lewis, pero Vettel dispondría de un segundo asalto para poner contra las cuerdas al inglés.

Los de Brackley se durmieron en los laureles en el momento de realizar la primera parada de Hamilton y sufrieron más de lo debido por ello. El británico salió del pit lane justo por delante del teutón, que veía como su intento de ‘undercut’ se veía frustrado por muy poco. No faltó el error de Vettel, ya que si no se hubiera salido de la pista instantes antes, cuando estaba apretando al máximo, podía haberle arrebatado la posición a Hamilton. A partir de ahí, Lewis se dedicó a gestionar su ventaja sin problemas para coger ya entre sus manos otro pedacito de título con la esperanza de recuperar el trono que perdió el pasado curso.

Sebastian Vettel se equivocó en la estrategia y realizó una segunda parada en la vuelta 39 cuando era segundo. Ahí, destrozó las pocas opciones que tenía para presionar a Hamilton, ya que el británico y Raikkonen no volverían a parar. Tampoco lo quería hacer Bottas, que tras verse superado al final por el teutón de Ferrari se quedó sin neumáticos y tuvo que realizar su segunda parada. Fue entonces cuando Raikkonen entregó su posición a su compañero para que recuperara una plaza que se había complicado con una mala estrategia.

Vettel había entrado para defenderse del verdadero hombre del día, Max Verstappen, que salía el 17º y llegó a soñar incluso con la segunda posición. El holandés pasó uno a uno a sus rivales a un ritmo frenético y en 11 vueltas ya era sexto. Salir con el neumático súperblando le ayudó con una estrategia más agresiva y terminó la carrera de nuevo con el súperblando para presionar a los Ferrari. Finalmente, pasó a Raikkonen en la última vuelta con un adelantamiento que los aficionados recordarán por mucho tiempo, pero cuando ya estaba esperando para subir al podio, le comunicaron que había quedado cuarto. El holandés fue sancionado con cinco segundos por pasar a Kimi pisando la línea interior de la curva 18, algo que supuso un jarro de agua fría para Max.

GP Japon: Hamilton gana y Vettel abandona.

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Lewis conquista el triunfo en Suzuka y podría ser campeón en Estados Unidos, donde llegará con 59 puntos más que Vettel.

Lewis Hamilton ha puesto la directa hacia su cuarto título al llevarse el triunfo (octavo de la temporada) en una carrera del Gran Premio de Japón en la que Sebastian Vettel fue el gran damnificado del día al abandonar y firmar su segundo ‘cero’ de lo que va de curso. Verstappen y Ricciardo completaron el podio.

Se presentaba Hamilton en Suzuka con la intención de afianzar su liderato, y lo consiguió. El caballero británico se vistió de samurai en Suzuka, y logró la victoria aunque no con demasiada comodidad por culpa de un voluntarioso Max Verstappen que cerca estuvo en los últimos compases de darle un disgusto a los fans del de Mercedes.

Ya en los instantes previos a la salida saltaron en Ferrari unas alarmas que presagiaban que no iba a ser un buen día para los de Maranello. Sus mecánicos, en pleno pitlane, se apresuraron a solucionar un problema surgido en cuanto a una bujía del SF70H de Vettel para que éste pudiera comenzar la carrera, pero tan solo un giro después de que se apagasen los semáforos, el alemán comunicó por radio que tenía problemas de potencia.

Surgió entonces una bandera amarilla causada por una salida de pista y abandono de Carlos Sainz, pero cuando se reanudó la carrera, Vettel comenzó a perder posiciones con suma facilidad hasta que en el cuarto giro le llamaron desde el box confirmándose su abandono.

Esto significó todo un ‘harakiri’ para sus aspiraciones de título, ya que acudía a este Gran Premio con 34 puntos menos que Hamilton, y ahora, con solo cuatro carreras por disputarse y tras el triunfo de Hamilton, la diferencia entre ambos ha aumentado hasta los 59, facilitando que en Estados Unidos Lewis pueda ser campeón dependiendo de los resultados.

Con Vettel fuera de carrera y Bottas algo retrasado tras su penalización de cinco puestos en parrilla, los dos Red Bull de Max Verstappen y Daniel Ricciardo rápidamente adoptaron el papel de perseguidores de Hamilton tras deshacerse del Force India de Ocon, que había salido muy bien.

Viendo su ritmo, Verstappen era el elegido para ponerle las cosas difíciles a Hamilton, y así fue, porque a pesar de que Lewis siempre estuvo por delante suyo, la distancia entre ambos nunca llegó a ser suficiente como para descartar que el holandés diese la sorpresa.

Ni siquiera las paradas en boxes y diferencias en cuanto a estrategias de carrera agitaron demasiado la clasificación de la carrera, y Hamilton incluso necesitó la ayuda de su compañero Bottas para librarse del acoso de Verstappen.

Mediada la lucha, Bottas, que todavía no había parado, marchaba líder mientras que se le acercaban Hamilton y Verstappen con el holandés presionando cada vez más al británico. Así que Valtteri dejó pasar a su compañero e intentó hacer tapón.

La jugada salió bien, pero la incertidumbre se prolongó hasta la bandera a cuadros. Porque en los últimos giros, Verstappen redujo la distancia tanto como para pensar que en las dos últimas vueltas podía adelantar a Hamilton, pero sus opciones fueron mínimas al encontrarse ambos a Massa y Alonso, que fueron doblados mientras andaban inmersos en la lucha por los puntos.

Al final, Hamilton ganó, mientras que Verstappen y Ricciardo completaron el podio después de que el australiano aguantase ante Bottas, que en el tramo final también tuvo opciones de colarse en los cajones.

GP Singapur: Hamilton se hace fuerte en el desastre de Ferrari.

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Vettel, Raikkonen y Verstappen se chocaron en la salida y tuvieron que abandonar; Max se llevó por delante a Alonso, que no pudo continuar. El inglés aumenta a 28 puntos su ventaja en el Mundial respecto a Vettel tras una victoria inesperada.

“Necesito un milagro para ganar”, decía Lewis Hamilton tras la clasificación del sábado, totalmente hundido, incapaz de ser competitivo en un trazado tan revirado como Singapur. Y pocas horas después, el milagro llegó. Primero lo hizo en forma de fuerte lluvia justo antes de la salida, y en la primera curva, Lewis recibía el regalo del año por parte de Ferrari. Vettel, Raikkonen y Verstappen abandonaron tras chocarse en el arranque y el británico se encontró de forma sorprendente con el liderato tras escasos 300 metros. El resto lo puso el de Stevenage con un buen ritmo de carrera que le permite sumar su tercera victoria consecutiva tras el parón veraniego en el peor trazado para Mercedes de todo el calendario. Lewis se impuso a Ricciardo y Bottas, que completaron el podio, y sale de Singapur con 28 puntos de ventaja sobre ‘Seb’, que tiró por la borda gran parte de sus aspiraciones a luchar por el título. Igual de feliz que Lewis estaba Carlos Sainz, que logró el mejor resultado de su carrera en la F1 con la cuarta posición muy sufrida.

El Gran Premio de Singapur fue lo más parecido a una gran película de suspense. Ferrari se preparaba para poner al rojo vivo el Mundial con un triunfo de Vettel, pero igual que en los mejores thrillers, todo cambió cuando nadie lo esperaba. Verstappen no arrancó bien y se fue ligeramente a la derecha, dejando un hueco por el que Kimi se coló. Esto le ubicó entre los dos Ferrari, después de que Vettel tampoco estuviera muy afortunado en la salida. El teutón trató de defender su posición cerrándose hacia la izquierda y obligó a Max a hacer lo mismo, sin darse cuenta el holandés de que Raikkonen ya había ocupado su espacio. El resto, fue lo más parecido a un ‘strike’ de bolos. El neerlandés se tocó con Kimi y éste acabó con la carrera de Vettel, regalando la victoria a Hamilton y una parte muy importante del Mundial.