GP Singapur: Hamilton hunde un poco más a Vettel.

post

El inglés, más líder tras imponerse a Verstappen (2º) y al teutón (3º).

Lewis Hamilton va lanzado hacia el título. El inglés pasó momentos muy críticos este curso, pero todo ha cambiado en esta segunda vuelta de campeonato. Parecía que Ferrari, con un gran coche y un Vettel con mucha hambre de victorias, podían acabar con el dominio del británico y de Mercedes. Pero como siempre, el vigente campeón se rehizo as lo grande. Si algo caracteriza al británico es su capacidad para hacerse fuerte en los momentos difíciles, sacando su mejor versión para conquistar sus metas. Y en Singapur dio otro ejemplo de ello. Lo hizo con la pole del sábado, imponiéndose a la teórica superioridad de Ferrari. Y en un circuito urbano como el de Marina Bay, la posición de privilegio en el arranque es casi garantía de éxito.

Le faltaba redondear la faena con otro recital en carrera, y lo hizo el domingo con otra exhibición, sin ningún error. Esa es la principal diferencia entre él y Vettel. Mientras los italianos y el teutón no cesan de acumular fallos, Lewis va haciéndose grande y acercándose al título con los errores ajenos. Y Singapur fue testigo de otro más, con Vettel finalizando en la tercera posición tras otra mala estrategia con la que perdieron la segunda plaza con Verstappen. Con su segundo triunfo consecutivo, Lewis aumentó de 30 a 40 puntos su ventaja sobre ‘Seb’ en la lucha por un título que cada vez tiene más cerca.

Si el sábado Vettel aseguraba no haber podido luchar por la pole debido al tráfico que se encontró en pista, error del equipo por hacer entrar al germano en mal momento a pista, el domingo, los cálculos volvieron a ser erróneos en el muro italiano. Eso fue lo que arruinó todas las opciones de un Vettel que esta vez protagonizó un gran arranque. El alemán salía tercero, por la zona buena, y arrancó como una exhalación a por Max. Lo intentó en la curva 1, pero ante el correoso holandés, prefirió no arriesgar para esperar su momento. Cocinó el adelantamiento a la perfección, demostrando haber aprendido la lección de Monza, y pasó a Max tras pillarle la aspiración y frenar más tarde en la curva 7 para ir a la caza de Hamilton.

En cabeza, los pilotos empezaron la carrera gestionando los neumáticos a un ritmo lento y el primero en atacar fue el que más claro lo tenía, Lewis HamiltonVettel trató de contestar en dicho momento sorprendiendo con una parada en la vuelta 15 en busca del undercut sobre el de Stevenage. Pero cometieron un doble error. Pusieron el ultrablando y éste no funcionó correctamente y tampoco parecía que les permitiría llegar hasta el final. Y para colmo, no calcularon que saldrían detrás de Pérez, que acabaría taponando al germano en sus primeras vueltas, en aquellas que debía tratar de aprovechar su neumático para atacar a Lwis. El inglés, iba tranquilo hacia el triunfo. Se defendía en la vuelta posterior entrando a boxes y colocando el blando. Él sí que podía pensar en acabar la carrera sin volver a parar. Y a partir de ahí, la carrera debía ser coser y cantar para el vigente campeón.

Mientras, Vettel se seguía hundiendo. El mal rendimiento del neumático y el tapón de Pérez hacía que Verstappen completara un ‘overcut’ sobre el germano en su parada a boxes, saliendo rueda con rueda con el teutón de la calle de boxes para recuperar la segunda posición de inicio.

Con todo el trabajo encarrilado, Hamilton estuvo a punto de ver como todo se podía ir al traste por culpa de los doblados. En la vuelta 38 perdió mucho tiempo debido a una lucha encarnizada entre Grosjean Sirotkin que hizo que Verstappen le recuperar 4 segundos y se enganchara a su alerón trasero. Pese a las banderas azules, el de Williams y el de Haas hicieron oídos sordos y Hamilton pasó muchos apuros. Pero de nuevo, supo resolver la situación a la perfección, usando a uno de los doblados como escudo pasándolo en una curva para así volver a tomar ventaja sobre un Max que veía como había desaprovechado su gran ocasión de triunfar bajo la noche de Singapur. Tan sólo la salida de un Safety Car podía complicarle más las cosas, pero todo se desarrolló con normalidad y ello permitió a Lewis dirigirse hacia el triunfo gestionando a la perfección su ‘colchón’ de 3 segundos sobre Max.

Más allá de la salida y el problema de los doblados, la carrera fue una pura procesión y la principal lucha era por la cuarta posición que finalmente logró Bottas por delante de Raikkonen (5º) y Ricciardo (6º).

GP Singapur: Hamilton se hace fuerte en el desastre de Ferrari.

post

Vettel, Raikkonen y Verstappen se chocaron en la salida y tuvieron que abandonar; Max se llevó por delante a Alonso, que no pudo continuar. El inglés aumenta a 28 puntos su ventaja en el Mundial respecto a Vettel tras una victoria inesperada.

“Necesito un milagro para ganar”, decía Lewis Hamilton tras la clasificación del sábado, totalmente hundido, incapaz de ser competitivo en un trazado tan revirado como Singapur. Y pocas horas después, el milagro llegó. Primero lo hizo en forma de fuerte lluvia justo antes de la salida, y en la primera curva, Lewis recibía el regalo del año por parte de Ferrari. Vettel, Raikkonen y Verstappen abandonaron tras chocarse en el arranque y el británico se encontró de forma sorprendente con el liderato tras escasos 300 metros. El resto lo puso el de Stevenage con un buen ritmo de carrera que le permite sumar su tercera victoria consecutiva tras el parón veraniego en el peor trazado para Mercedes de todo el calendario. Lewis se impuso a Ricciardo y Bottas, que completaron el podio, y sale de Singapur con 28 puntos de ventaja sobre ‘Seb’, que tiró por la borda gran parte de sus aspiraciones a luchar por el título. Igual de feliz que Lewis estaba Carlos Sainz, que logró el mejor resultado de su carrera en la F1 con la cuarta posición muy sufrida.

El Gran Premio de Singapur fue lo más parecido a una gran película de suspense. Ferrari se preparaba para poner al rojo vivo el Mundial con un triunfo de Vettel, pero igual que en los mejores thrillers, todo cambió cuando nadie lo esperaba. Verstappen no arrancó bien y se fue ligeramente a la derecha, dejando un hueco por el que Kimi se coló. Esto le ubicó entre los dos Ferrari, después de que Vettel tampoco estuviera muy afortunado en la salida. El teutón trató de defender su posición cerrándose hacia la izquierda y obligó a Max a hacer lo mismo, sin darse cuenta el holandés de que Raikkonen ya había ocupado su espacio. El resto, fue lo más parecido a un ‘strike’ de bolos. El neerlandés se tocó con Kimi y éste acabó con la carrera de Vettel, regalando la victoria a Hamilton y una parte muy importante del Mundial.