GP Hungria: Hamilton, paseo de líder.

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El inglés se marchará de vacaciones de verano con 24 puntos de ventaja en una carrera en la que no tuvo prácticamente ni que deshacer las maletas.

Si alguien le dice a Hamilton que en Hungría iba a ganar y aumentar su ventaja en el campeonato, no se lo hubiera creído. Y es que lo que sucedió en Hungaroring es un ejemplo más de que Ferrari Vettel, sea por lo que sea, no están aprovechando el tener un coche más competitivo y constante en todo tipo de trazados. El inglés se encontró con un auténtico regalo del cielo con la lluvia, y a diferencia de su rival alemán, el británico no está tirando ni la piel de las manzanas este año. Lo aprovecha absolutamente todo. El teutón le ha dado la mano y el inglés se ha llevado el brazo. El sábado hizo la pole contra todo pronóstico y el domingo no cometió ningún error para ganar cómodamente. Y ese es el principal motivo por el que es líder pese al gran paso adelante de Ferrari en cuanto a motor, fiabilidad y equilibrio del coche. El defensor del trono se marcha de vacaciones de verano con 24 puntos de ventaja sobre ‘Seb’, que fue segundo tras un toque final con Bottas que Raikkonen aprovechó para subir al último escalón del podio. De hecho, el verano del vigente campeón empezó en la salida de Hungría. No tuvo ni que deshacer las maletas al no sufrir en ningún momento para conseguir la 67ª victoria de su trayectoria en la F1 y seguir agrandando su leyenda.

En Hungaroring, Hamilton no era favorito. Lo admitía antes del Gran Premio. Incluso los Red Bull debían ir mejor por lo mucho que sufre el W09 en asfaltos abrasivos. Pero, sea por suerte del campeón o ayuda divina, el de Stevenage empezó a ganar la cita del domingo con su recital en agua en una ‘qualy’ que es el 90% de la carrera debido a lo difícil que es adelantar en Hungaroring. Por algo se le denomina el ‘Mónaco sin muros’. Debía tirar al máximo con el ultrablando al principio y no tuvo problemas en sacar el martillo a pasear para tomar una ventaja suficiente antes de su primera parada, y a partir de ahí debía luchar con la gestión de los neumáticos.

Vettel pasó a Raikkonen en el arranque y se colocó primero tras la parada de los dos Mercedes. Empezó a tirar al máximo ahí con una estrategia diferente, ya que decidió arrancar con el blando, compuesto más duro que el ultrablando de sus rivales. La idea era alargar su parada al máximo y rezar para que la suerte que no tuvo en Hockenheim y en la ‘qualy’ de Hungría estuviera de su parte con un ‘Safety Car’ que le entregara el triunfo para realizar su parada sin perder posición. Pero su lucha era con Bottas más que con Hamilton, y en su parad en la vuelta 39, perdió la plaza con el finlandés por otro error más de Ferrari este curso, perdiendo tiempo al colocar la rueda izquierda. Otro regalo y segunda plaza con lacito para Valtteri.

Vettel salía con el ultrablando a falta de 30 vueltas presionando a Bottas, pero debía a la vez gestionar el neumático en dicha lucha, y el escudero de Hamilton hizo lo que debía hacer, un tapón al germano en toda regla. ‘Seb’ se despedía así del triunfo, pero se reservaba su ataque final a Valtteri, y a falta de 4 vueltas lo consiguió en una acción en la que tuvo mucha suerte. Bottas fue demasiado agresivo por el interior con Sebastian ya por delante y destrozó su alerón delantero contra la rueda trasera izquierda del germano, que aguantó el envite.

El finlandés pasó de poder acabar segundo a salir de boxes en la cuarta plaza a falta de 3 vueltas, y a dos giros del final volvió a protagonizar otro toque polémico, esta vez con Ricciardo. Al final de la recta de meta, el nórdico echó fuera al australiano para defender su cuarta plaza. No había aprendido la lección y este segundo toque volvió a lastrarle, con Daniel pasándolo en la última vuelta por los destrozos que tenía Valtteri en su coche.

GP Hungria: Vettel gana gracias a Raikkonen.

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El alemán tuvo que pilotar con problemas en el volante y Kimi le defendió de las acometidas de Mercedes.

Dicen que la F1 es un deporte individual, en el que el compañero de equipo no es más que el primer rival, y que la mayoría de pilotos son egoístas por el simple hecho de que llevan batallando durante toda su vida solos, encima de un kart o un monoplaza. Pero lo visto este domingo en el GP de Hungría demuestra que este deporte es mucho más que eso, con Raikkonen haciendo una función vital, tirando a la basura sus grandes opciones de triunfo, para proteger a su compañero del acoso de los Mercedes y permitir que Sebastian sumara su cuarta victoria del año y se marche de vacaciones más líder del Mundial. El teutón sufrió para alcanzar la meta en primera posición, con problemas en su volante y en la dirección, pero con la espectacular ayuda de su escudero finlandés, se libró de lo que podía haber sido una debacle en Ferrari.

Prueba de fuego para Vettel superada con éxito. Tras una gran salida y un ritmo vertiginoso al principio de carrera, todo se torció para el alemán, que vio peligrar seriamente su victoria cuando se percató de un problema en su volante, que se le iba hacia el lado y rodaba muy lento, algo que no cambió tras su única parada. El teutón tuvo que mantener la calma y pilotar lejos de los pianos, sabiendo que por detrás le ‘cazarían’ rápidamente. pero fue ahí cuando Kimi entró en acción para que su compañero pudiera seguir al frente de la general y firmar un doblete en el que su firma fue clave.

Raikkonen podía adelantar a Vettel ya que tenía un ritmo muy superior, pero se mantuvo en la segunda plaza actuando del escudero más fiel de ‘Seb’. Sufría mucho tras el alemán, con aire sucio, degradando más de lo debido sus ruedas, y teniendo que aguantar el acoso de Hamilton.

Lewis Hamilton no se atrevió a pasar a Bottas en la salida y esto le costó la posición con Verstappen,que fue a por todas con otro gran arranque. El holandés iba tan cegado hacia delante que se chocó con su compañero Ricciardo, al que obligó a abandonar. Sea por “inmadurez” como dice el australiano, o por la ambición que le caracteriza, el holandés perdió sus opciones al triunfo en dicha acción ya que fue penalizado con 10 segundos. Esto dejaba a Bottas y Hamilton justo detrás de los Ferrari, y Valtteri, com Raikkonen, tuvo que dejar pasar a su compañero para que el de Stevenage, con mejor ritmo, fuera a por los dos coches de Maranello.

El inglés lo intentó en las últimas vueltas. Los cuatro primeros clasificados rodaban en un pañuelo, en solo 4 segundos, y el británico le enseñaba el morro al finlandés de Ferrari sin suerte. El tapón que ejerció Kimi fue magistral y Lewis, al ver que no podía pasar al veterano piloto, decidió cumplir con la promesa que hizo cuando Bottas le dejó pasar, y le devolvió la posición de podio al ex de Williams en otra muestra más de compañerismo y deportividad en este GP de Hungría.

De rebote, las actuaciones de Raikkonen y Bottas pueden ser claves para su futuro. Antes de la carrera, se especulaba con que los dos pilotos de Ferrari pudieran renovar en el próximo GP de Italia en Monza, y tras la carrera que hizo Kimi, el finlandés se ganó dicho privilegio.