GP Estados Unidos: Lewis Hamilton, Campeón del Mundo de F1 por sexta vez.

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Bottas se impuso ante Lewis, que aprovechó la enésima tragedia de Ferrari para celebrar desde el podio su título en Estados Unidos.

Lewis Hamilton lo volvió a hacer. Ya es Campeón del Mundo por sexta vez. El inglés, se coronó el Domingo en el GP de Estados Unidos de F1 para colocarse a un solo cetro del récord de 7 que posee Michael Schumacher. Otro título más para un campeón en mayúsculas, como dejó claro en la pista con su ambición e ímpetu. Le bastaba con ser octavo para levantar un nuevo Mundial, pero nada de eso. Conformarse no estaba en sus planes. Fue a por todas en busca de poder celebrar la continuidad de su reinado desde lo más alto del podio. Aunque finalmente, su ambición y pelea no se vio premiada. Lewis fue segundo y no pudo hacer nada para evitar el triunfo de un gran Bottas, que pasó al campeón a falta de 3 giros al viajar con gomas nuevas. El inglés no pudo coronarse con triunfo, pero lo hizo batallando, como mejor sabe, peleando por todo, terminando segundo por delante de Verstappen (3º) y por detrás de un Valtteri que pese a perder el Mundial, pudo hacerlo con una sonrisa.

La lograda el Domingo es la quinta corona para el de Stevenage en los últimos 6 años, un piloto que se ha encontrado en el lugar adecuado, Mercedes, en el momento adecuado, en la era híbrida, y ha sido el que mejor ha rentabilizado la superioridad de su Mercedes respecto al resto desde 2014 con la única excepción del Mundial perdido ante Rosberg en 2016. Pero con Bottas a su lado, Hamilton no ha fallado. Tres de tres desde entonces para el británico de 34 años, que junto al mejor equipo, aquel que nunca falla, con un compañero que sabe respetarle y escudarle cuando es necesario, y con un coche que es el más rápido y a la vez fiable, volvió a imponer su ley.

Si alguien dudaba de que iba a ir a por todas, el británico despejó cualquier interrogante en la primera vuelta, cuando ya era tercero salió decidido en hacerlo a lo grande. En las primeras curvas ya era tercero aprovechando la enésima catástrofe de Ferrari, otro ejemplo más de lo que ha sido esta temporada para unos y para otros.

Leclerc no tuvo opciones por el mal ritmo de su coche. Y Vettel decía adiós en la vuelta 8 al destrozar la suspensión trasera derecha por un bache. Otro ejemplo más de lo lejos que todavía está Ferrari de un Mercedes que nunca se equivoca. Los de Maranello suman innumerables errores carrera a carrera. Una vez por pilotos, otra por estrategia, otras por fiabilidad. Ni con la mejora aerodinámica y de potencia mostrada tras el parón veraniego les han servido. Y es que en esto de la F1 no solo vale con hacer un coche rápido, tiene que ser fiable y el equipo debe tomar siempre las decisiones correctas. En Mercedes lo hacen, y en Ferrari no. Es así de sencillo.

Así, con un ritmo superior, los dos Mercedes batallaron por todo con el Red Bull de Verstappen, su principal oponente el Domingo. Hamilton, que era tercero, optaría por una estrategia de una parada y los otros dos aspirantes irían a dos. Bonita batalla estratégica en la que Lewis volvió a mostrar la picardía de campeón. Tras la primera parada de Bottas, el equipo de Brackley llamaba a Lewis a boxes. Y con todo su equipo preparado en el pit lane, Hamilton sorprendió a todos diciendo: “voy a alargar”. Sabía que si molestaba un poco a Bottas podía tener opciones de ganarle. Valtteri debía pasarle para no perder tiempo en su estrategia y no tardó en hacerlo, pero consciente de que su compañero, ni con el título en el bolsillo, le iba a dejar las cosas fáciles.

Tras la segunda parada de Bottas y VerstappenHamilton era líder con 9”8 de ventaja sobre su compañero. Debía aguantar 21 vueltas más con los neumáticos duros, gestionándolos, pero a su vez, siendo muy constante en los tiempos. Difícil papeleta para el campeón, que perseguía una victoria heroica para un día inolvidable. Pero las cosas se le complicaban. En Mercedes le proponían entonces una alternativa: dudaban que los neumáticos aguantaran y le proponían a Hamilton parar de nuevo para luchar por la segunda posición con Verstappen, ya no por la victoria. Ahí, debió producirse un cortocircuito en la cabeza de Lewis. Ni contestó. Y posiblemente ni se lo planteó. No ganar nunca puede estar en sus planes y decidió seguir adelante a por la épica.

Bottas se estaba acercando cada vez más y a falta de 10 giros, el nórdico estaba a solo 2”5 del que iba a ser campeón. Y a falta de 5, Hamilton se defendió en el cuerpo a cuerpo, como si no estuviera en juego ningún título, dejando a Bottas sin más opciones que irse por fuera. Pero lo iba a volver a intentar y a falta de 3 giros Valtteri le pasaba sin problemas. Le pudo la ambición a Lewis, que en la pelea con su compañero, por lo imposible, se había quedado sin gomas y se encontraba con otro problema: Verstappen estaba a 3 segundos y le alcanzó en la penúltima vuelta. El correoso holandés, con mejores gomas, lo iba a intentar seguro en el último giro.

GP Estados Unidos: Hamilton se queda con la miel en los labios en una carrera épica.

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El inglés necesita 5 puntos, ser séptimo como mínimo en México para ganar su quinto título tras una carrera loca ganada por Raikkonen. Kimi volvió a ganar 115 Grandes Premios después, seguido de Verstappen y Hamilton, con Vettel cuarto tras enmendar otro fallo garrafal.

El rey tendrá que esperar. Hamilton no pudo coronarse el domingo como pentacampeón del mundo de F1 después de una carrera épica con una enorme tensión hasta la última vuelta. Raikkonen volvió a ganar 115 Grandes Premios después, pero su alegría quedó en un segundo plano debido a la pugna por el título.

El triunfo del finlandés de Ferrari, la tercera posición de Hamilton y la cuarta de un Vettel que se salvó por los pelos, hizo que el británico se quedara con la miel en los labios por muy poco. El teutón consiguió así posponer la celebración de Lewis una semana más, hasta México, donde Hamilton lo tiene todo para finiquitar el trabajo que no pudo culminar en Austin. El de Stevenage necesita tan solo 5 puntos, es decir, ser séptimo en el Autódromo Hermanos Rodríguez si Vettel gana la próxima semana para coronarse de nuevo.

Haciendo honor a los Estados Unidos, grandes amantes y productores de espectáculo, la cita norteamericana empezó con ‘show’ y un nuevo drama para Vettel. Justo antes, las cosas parecían pintar bien para Ferrari, con Raikkonen pasando en la primera curva a Hamilton, pero el germano pudo tirar por la borda el trabajo del finlandés con su enésimo error del año. El teutón, que salía quinto por una penalización que pudo evitar, volvía a ser víctima de la presión y la ansiedad. Primero, se salió en la primera curva para evitar un toque con Ricciardo. Pudo volver a pista y, como le pasó en Japón con Verstappen, volvió a precipitarse al adelantar por el interior al australiano. Toque con el de Red Bull y nuevo trompo con el que bajaba a la 13ª plaza y el coche aparentemente tocado.

Sin embargo, se aferró a la enorme superioridad de su coche para colocarse quinto en pocas vueltas. En cabeza, Lewis quería ganar a lo grande y arriesgó al máximo con una estrategia a dos paradas, el único de los favoritos. Sufrió en su segundo stint con muchas ampollas en los neumáticos y ello le hizo perder la posición con Verstappen, pero al volver a entrar a boxes, empezó el ‘Hammer Time’.

Con neumáticos más frescos que el resto, Bottas le dejó pasar y Hamilton tenía en su mano ser campeón. Para ello necesitaba pasar al siempre correoso Max. Siempre es un riesgo, pero no para Lewis, que fue a por él. Pero no todo dependía de él. Necesitaba que Bottas defendiera la cuarta posición ante los ataques de un Vettel encendido que si pasaba al finlandés podía alargar la espera del rey inglés. Y para colmo, Verstappen estaba enganchado a Kimi en busca del triunfo. Así transcurrieron las últimas vueltas, con tres luchas paralelas que iban a afectar directamente al título.

Trepidante final en grupo. Espectacular. Todos a la espera de un desenlace impredecible. Todos estaban muy cerca, Hamilton de Verstappen, y Vettel de Bottas, con Raikkonen liderando la carrera con Max también pegado.

A dos vueltas del final, Hamilton puso fin a la tregua y fue al ataque. Derrapando en varias curvas en un magnífico baile con Verstappen , no pudo pasar a un holandés que volvió a demostrar su enorme clase. Y en la última vuelta, Vettel acabó con cualquier esperanza de ‘alirón’ de Lewis avanzando al escudero del británico, Bottas, que se pasó de frenada ante el acoso del teutón.

GP Estados Unidos: Hamilton deja el Mundial visto para sentencia.

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Lewis logró un triunfo por delante de Vettel y Raikkonen que le acerca al Mundial en México, donde le basta con ser quinto si Vettel gana para lograr la corona.

Lewis Hamilton no defraudó. El inglés vive un momento espectacular de forma y no desaprovechó la ocasión para hundir todavía más a un Vettel que sigue aferrándose al título ya sin esperanzas ni fuerzas. El inglés tuvo que sufrir más de lo esperado para batir al germano, pero consiguió con mucha seguridad su principal objetivo del fin de semana, el triunfo. Lewis no quería ni hablar del título. Ya avisaba en la previa que sólo pensaba en ganar, y lo hizo, preparándose el terreno para una más que posible fiesta en México. El británico se impuso a Vettel, que fue segundo necesitando que Raikkonen, tercero, le dejara pasar tras un fallo garrafal de estrategia de Ferrari, que vio como Mercedes se adjudicaba el Mundial de Constructores a falta de tres carreras por disputarse.

“Prepárense para la pelea”, avisaba el mítico Michael Buffer por megafonía como suele hacer el presentador en los combates de boxeo, y Lewis terminó el GP de Estados Unidos con una victoria que deja casi K.O. a Vettel en la lucha por el campeonato. No obstante, el inglés no pareció salir con los guantes puestos de un inicio, ya que vio como Vettel le pasaba en la salida. El teutón debía apretar para ganar hueco sobre el inglés, pero Hamilton enmendó muy bien su error con un ritmo frenético y atestó el primer ‘derechazo’ a su rival quitándole las pegatinas de su SF70H en sólo 6 giros. A partir de ahí, todo parecía controlado para Lewis, pero Vettel dispondría de un segundo asalto para poner contra las cuerdas al inglés.

Los de Brackley se durmieron en los laureles en el momento de realizar la primera parada de Hamilton y sufrieron más de lo debido por ello. El británico salió del pit lane justo por delante del teutón, que veía como su intento de ‘undercut’ se veía frustrado por muy poco. No faltó el error de Vettel, ya que si no se hubiera salido de la pista instantes antes, cuando estaba apretando al máximo, podía haberle arrebatado la posición a Hamilton. A partir de ahí, Lewis se dedicó a gestionar su ventaja sin problemas para coger ya entre sus manos otro pedacito de título con la esperanza de recuperar el trono que perdió el pasado curso.

Sebastian Vettel se equivocó en la estrategia y realizó una segunda parada en la vuelta 39 cuando era segundo. Ahí, destrozó las pocas opciones que tenía para presionar a Hamilton, ya que el británico y Raikkonen no volverían a parar. Tampoco lo quería hacer Bottas, que tras verse superado al final por el teutón de Ferrari se quedó sin neumáticos y tuvo que realizar su segunda parada. Fue entonces cuando Raikkonen entregó su posición a su compañero para que recuperara una plaza que se había complicado con una mala estrategia.

Vettel había entrado para defenderse del verdadero hombre del día, Max Verstappen, que salía el 17º y llegó a soñar incluso con la segunda posición. El holandés pasó uno a uno a sus rivales a un ritmo frenético y en 11 vueltas ya era sexto. Salir con el neumático súperblando le ayudó con una estrategia más agresiva y terminó la carrera de nuevo con el súperblando para presionar a los Ferrari. Finalmente, pasó a Raikkonen en la última vuelta con un adelantamiento que los aficionados recordarán por mucho tiempo, pero cuando ya estaba esperando para subir al podio, le comunicaron que había quedado cuarto. El holandés fue sancionado con cinco segundos por pasar a Kimi pisando la línea interior de la curva 18, algo que supuso un jarro de agua fría para Max.

GP Estados Unidos: Hamilton gana en Austin y no renuncia a la lucha por el Mundial.

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El británico se impuso en EEUU por delante del alemán y de Ricciardo.

El piloto británico Lewis Hamilton (Mercedes) se alzó con su séptima victoria de la temporada tras adjudicarse el Gran Premio de Estados Unidos, que se disputó en el circuito de Las Américas (Austin) este domingo, por delante de su compañero Nico Rosberg, actual líder del Mundial.

El triunfo de Hamilton permite al inglés recortar siete puntos con el germano en su pelea por el Campeonato del Mundo por lo que se mantiene segundo a 26 de Rosberg.

La carrera fue muy cómoda para Hamilton. El de Stevenage comenzó mandando y terminó ganando sin sobresaltos y sin sufrir más de lo que hubiera imaginado. El inglés, que se siente en Austin «como en casa», mantuvo un ritmo muy fiable y estableció su cuarta victoria en el trazado de Las Américas, su quinta en Estados Unidos sumando la que consiguió en Indianápolis.

Hamilton, que totaliza 50 victorias en toda su carrera, guardó su primera plaza en una salida alocada, como suele ser en EE.UU. El mejor ejemplo fue el de Rosberg, que se quedó tercero y tuvo que batallar con Daniel Ricciardo para recuperar el sitio que se había ganado en la calificación del sábado.

Por la parte trasera, sorprendió el buen hacer de Carlos Sainz y Fernando Alonso, que fueron abriéndose un hueco para meterse de lleno entre los diez primeros. El madrileño se situó séptimo a las primeras de cambio y el asturiano no tardó mucho en colocarse noveno y empezar a meter el morro a sus rivales.

A partir de ahí, y pese a diversos incidentes como el de Kimi Raikkonen, que pagó caro una entrada en boxes, la carrera siguió su guión, sobre todo porque la degradación de los neumáticos tampoco permitió grandes virguerías a los líderes. Hamilton se conformó con su ritmo y Rosberg no quiso arriesgar con tal de perder la segunda plaza.

Una cosa era perder siete puntos, como finalmente ocurrió, y otra muy distinta habría sido perder los 25. En ese caso sí que habría existido algo más que miedo por parte de Rosberg, que sigue negado en el circuito de Las Américas. Suerte que los tres próximos asfaltos del campeonato ya los conoce bien y ganó allí en 2015.

GP Estados Unidos: Hamilton gana y logra su tercer Mundial.

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Lewis Hamilton tenía cuatro bolas de partido para lograr su tercer campeonato, segundo consecutivo, y a la primera lo consiguió. Tras una carrera en la que asumió más riesgos de los necesarios (se tocó con Rosberg en la primera curva y fue el primero en parar de los de cabeza cuando la pista comenzó a secarse), Hamilton se convierte en el segundo británico en ser tricampeón del mundo de Fórmula 1 tras Jack Stewart.

Lewis Hamilton logró en Austin su décima victoria del año, la cuadragésima tercera en Fórmula 1, y que a buen seguro ha sido una de las más trabajadas. El inglés se colocó primero en la primera curva, aunque llegó a caer a la cuarta posición por detrás de los Red Bull y de su compañero Nico Rosberg.

Cuando la pista se fue secando los Red Bull desaparecieron de las primeras posiciones y la victoria se volvió a quedar en un mano a mano entre Rosberg y Hamilton. El alemán lo tenía todo de cara para ganar y aplazar el alirón del inglés, hasta que se salió de pista y le dejo vía libre a la gloria a Hamilton. Junto a los Mercedes acabó en el podio el de casi siempre esta temporada, Sebastian Vettel con el Ferrari.

Tanto Carlos Sainz como Fernando Alonso se marcaron sendos ‘carrerones’. El de Toro Rosso partía último y acabó séptimo tras ‘pegarse’ con todo el mundo y ser sancionado con cinco segundos por superar la velocidad máxima en la calle de boxes. En cuanto a Alonso, el de McLaren se tocó con Massa en la primera curva, sufrió un trompo y se fue al fondo de la clasificación. El asturiano llegó a remontar hasta la quinta posición, pero el desgaste de sus neumáticos primero y una repentina falta de potencia de su motor después, le relegaron a la undécima posición, por lo que se quedó otra vez a las puertas de los puntos.