GP Abu Dhabi: Gracias Fernando.

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El asturiano rozó los puntos pese a las debilidades de su McLaren en una carrera llena de sorpresas que ganó Lewis Hamilton.

“Me gustaría ser recordado como un luchador, un piloto que no se rinde nunca”. Ese es el deseo de Fernando Alonso, que el domingo se despidió de la F1 con una 11ª posición que fue lo de menos y que consiguió como mejor sabe, luchando, peleando con un coche con muchas carencias, casi sin armadura ni espada, pero haciéndolo de pie, con la cabeza bien alta por todo lo conseguido, por ser el único campeón del mundo español, el único capaz de convertir el ‘Gran Circo’ en un fenómeno de masas en un país en el que el fútbol es el rey absoluto. Será recordado como el piloto que acabó con el reinado de Michael Schumacher y Ferrari y aquel que ahora decide apostar por nuevos retos para no solo ser uno de los mejores pilotos de la historia de la F1 y convertirse en uno de los mejores carreristas de todo los tiempos. Y es que da igual la especialidad. Como dijo el asturiano en su vídeo de despedida antes de la cita de Abu Dhabi, es “un corredor”, y de nuevo, con un monoplaza inferior, se vació batallando por un punto que se antojaba imposible y que al final no pudo lograr. Un punto. Sí. No era un gran premio para un bicampeón, pero sí para un guerrero que nunca se rinde como el ovetense. Como siempre ha hecho. Con coches ganadores y con los que no lo eran, como su actual McLaren, con el que dijo ‘hasta luego’ a la F1 con una sonrisa pese a no lograr el resultado que quería, pero sí haciendo lo que más le gusta en esta vida, pilotar.

“Llegó el momento, la última carrera. Hay millones y millones de personas pendientes de ti, millones de seguidores de McLaren siguiéndote”, le decía Zak Brown por radio. “Lo daremos todo, como siempre”, dijo el asturiano. Y vaciarse al volante fue el mejor regalo de despedida que podía dar a sus fans en la F1.

El español decía tras la ‘qualy’ que necesitaba “ayuda de los de delante” y “aprovechar algún incidente” en las primeras vueltas para optar a los puntos, ya que “no somos lo suficientemente rápidos”. Y la Fórmula 1, en un trazado en el que es difícil adelantar, en el que el Safety Car casi nunca aparece, quiso entregarle el mejor homenaje posible en forma de gran carrera.

No faltó ningún ingrediente. Hülkenberg volcó en la primera vuelta y su coche se incendió tras tocarse con Grosjean. Ello obligó a que entrase el Safety Car. En la vuelta 7, régimen de coche de seguridad virtual por el abandono de Raikkonen, que se despidió de la peor forma de Ferrari por un problema eléctrico. Así, Fernando ganaba tres posiciones, y al alargar su parada, llegó a ir noveno. A la fiesta de despedida de Alonso solo faltaba la lluvia, que llegó a llamar a la puerta para terminar de alegrar el día al asturiano. Pero llegó con demasiada timidez y muy brevemente, por lo que sueño de Fernando de hacer algo grandioso en su último GP en laF1 se terminó esfumando.

Al ver que la lluvia cesaba, Fernando hacía su parada y ahí, los puntos pasaban a ser algo imposible. Aunque quedaba tiempo para la esperanza. Ocon abandonaba por un problema en su Force India y el motor Honda de Gasly decía adiós. Alonso era 11º, y se quedó a escasos segundos de sumar un punto más, el último de su carreras. “Ya tengo 1800”, dijo por radio, centrándose ya tan solo en quedarse con las sensaciones que sintió en sus últimas vueltas en la F1.

Pero eso es lo de menos. 311 Grandes Premios después, con dos títulos Mundiales en su haber (pudieron ser más), 3 subcampeonatos, 22 poles, 97 podios, 23 vueltas rápidas y siendo el piloto con más kilómetros recorridos en la historia de la F1, el español dijo adiós dando guerra y divirtiéndose al volante de un monoplaza en una carrera que también saludó a Fernando con mucha emoción.

Lewis logró su 73ª victoria en la F1 en una carrera que tuvo controlada en todo momento pese a no poder exprimir al máximo el motor de su Mercedes, que llegó en las últimas a esta cita. El inglés sumó su 11º triunfo del curso después de sorprender con una temprana parada ante la que solo Ricciardo, alargando su stint, pudo responder. Y para ganar, el británico volvió a contar con la inestimable ayuda de su escudero Bottas, que ralentizó al grupo cuando asumió el liderato después de la parada del inglés para asegurar el triunfo de su líder.

Tras otro servicio al equipo, Valtteri se diluyó y vio como Vettel, Verstappen y Ricciardo le pasaban, con múltiples errores de pilotaje. El germano de Ferrari fue segundo y nunca dio la sensación de hacer peligrar el triunfo de Hamilton, mientras que Max, tras otra carrera llena de lucha y entrega, se subió al podio para finalizar la campaña.

GP Abu Dhabi: Bottas triunfa.

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El finlandés se impuso a Hamilton en una bonita lucha de tiempos.

Valtteri Bottas consiguió sacarse un gran peso de encima en la última carrera de la temporada en el GP de Abu Dhabi. El finlandés logró su tercer triunfo del año en la última carrera de la temporada. Tenía una última oportunidad para acabar con las críticas que le llevaban persiguiendo desde hacía muchas carreras por su bajón de rendimiento con Mercedes, y en el Yas Marina lo consiguió con un auténtico carrerón en el que se impuso a Lewis Hamilton (2º) y Vettel (3º) dominando la carrera de principio a fin.

El de Nastola enmendó su error en la salida del GP de Brasil y esta vez no le tembló el pulso al arrancar ni para mantener detrás a Lewis Hamilton pese a la fuerte presión de su compañero, que llegó a colocarse en zona de DRS (a menos de un segundo) del nórdico a falta de 5 vueltas. Este domingo, Valtteri se quitó el traje de ‘escudero’ de Lewis y le aguantó el pulso sin errores, completando una carrera perfecta para lograr una victoria importante para su moral y para el equipo Mercedes, que completó otro doblete más en un circuito en el que mostraron ser claros dominadores desde el inicio.

Lewis Hamilton no pudo terminar así su gran temporada con la guinda del pastel y vio como Bottas se unía a la breve lista de ganadores en Abu Dhabi que siguen liderando el inglés y Vettel con tres triunfos cada uno. En cuarta posición quedó Raikkonen, que se vio beneficiado por el fallo hidráulico que dejó a Ricciardo fuera de combate. Un abandono más para Red Bull, que esta temporada ha sufrido mucho por la poca fiabilidad del propulsor Renault. El australiano era la gran esperanza de los de Milton Keynes por su buen ritmo de carrera, muy superior al de un Verstappen que no se encontró cómodo en ningún momento durante el fin de semana y que no pudo asustar a Kimi en la lucha por la cuarta posición en una de las carreras menos movidas del año.

GP Abu Dhabi: Nico Rosberg campeón del mundo.

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Los Rosberg ya son como los Hill.

Nico Rosberg ya es campeón del mundo, el trigésimo tercero de la historia, tras haber conseguido mantener el segundo puesto en el Gran Premio de Abu Dhabi. El alemán cumple el sueño de emular a su padre, ganador del certamen de 1982 con Williams, y se convierte también en el primer alemán que gana un Mundial con Mercedes.

Lewis Hamilton, a pesar de ganar 10 pruebas este año por 9 del germano, deberá esperar otro año para intentar asaltar las cuatro coronas de Prost y Vettel. Los cuatro triunfos consecutivos con los que acaba el año son una derrota dulce.

Rosberg aguantó en la salida, ya que Daniel Ricciardo, su perseguidor, se quedó enganchado para ceder su tercera plaza con Raikkonen. Fue un alivio para Nico, que a partir de allí pudo regular una carrera casi del todo cómoda.

Otra circunstancia que le ayudó fue el trompo de Verstappen al tocarse con Hulkenberg en la lucha por la sexta plaza. Max se fue al último lugar, pero no había dicho su última palabra.

En otra exhibición, en apenas 10 vueltas, Max adelantó a siete coches y el resto se le quitaron con sus paradas el boxes. Lo justo para aparecer por delante de Rosberg en la tercera plaza, cuando Vettel mandaba y Hamilton intentaba ralentizar todo lo que podía. El inglés tuvo una fase en la que frenó su ritmo para crear un pequeño tren que pusiera en apuros a su compañero.

Tras un primer intento y unas vueltas de tanteo, Rosberg se deshizo del genial holandés y le rebasó para coger de nuevo la estela de Lewis, antes de que el de Red Bull tomara el camino de boxes para su primera parada. Casi se tocan, pero es una de esas maniobras que garantizan un título.

El marcaje de los dos Mercedes fue ya más tranquilo, aunque con ciertos amagos de Hamilton para desplomar sus tiempos y reagrupar otra vez el pelotón.

El único beneficiado por todo ellos fue Sebastian Vettel, que llegando desde atrás pasó a Kimi, a Ricciardo y el propio Verstappen, ya desfondado con unas gomas muy gastadas, tomando así, a falta de cinco vueltas el podio.

Hamilton apuró para ralentizar de nuevo y esperar a Vettel, por si había jarana, pero era demasiado tarde. Nico aguantó cada ardid de su vecino de box y celebró a lo grande y con sonoros gritos su primer título, más que merecido.