Real Madrid 88-93 CSKA Moscu: El CSKA exhibe músculo en casa del campeón.

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El CSKA exhibió músculo en casa del campeón al vencer por 88-93 al Real Madrid en un partido que enloqueció en la primera parte y que fue más académico en la segunda, en la que el equipo ruso fue mejor. 

La ausencia de los Sergios, Llull y Rodríguez, ambos lesionados, hizo que el partido comenzara sin los dos timoneles titulares. Y se notó.

Mal, muy mal comenzó el Real Madrid, pero peor continuó el CSKA. Los dos primeros cuartos fueron el día y la noche para cada uno de los equipos. No hubo término medio.

El Madrid comenzó con un 0-7 y dos faltas personales de Jeffery Taylor, el mejor defensor del equipo y el encargado de defender a Nando De Colo, en los dos primeros minutos. Cuando se quiso dar cuenta, el CSKA estaba 3-17 (m.5.50) en el marcador. Para frotarse los ojos.

Ahí despertó el Madrid de la mano de un más que enchufado y eléctrico Facu Campazzo, que ante la ausencia de Llull se encargó de meter un triple desde la línea de personal de su campo defensivo en el último suspiro para poner el 20-24 con el que finalizó el primer acto.

El CSKA en esos 4.10 minutos aceptó un parcial de 17-7, que demuestra que la defensa del Real Madrid hizo su trabajo, pero lo peor estaba por llegar, porque el segundo acto comenzó con otro parcial de 12-0, con el equipo ruso a cero durante casi seis minutos y medio, cuando Othello Hunter rompió la maldición.

Desde el 3-17 al 32-26, un parcial de 29-7 en poco más de nueve minutos. Ver para creer.

De Colo y Will Clyburn fueron los estiletes del CSKA en su día, la primera mitad del primer cuarto, mientras que Campazzo y Rudy Fernández lo fueron en el Madrid en el segundo cuarto, que finalizó con un 41-38, adecuado en cuanto a guarismos, pero absolutamente demencial en su desarrollo.

El Real Madrid anotó sólo 3 de 12 triples en los primeros veinte minutos, mientras que el CSKA transformó 8 de 15, un 53 por ciento que contrasta con el 42 por ciento que consiguió en tiros de dos, 6 de 14.

Con los quintetos iniciales en pista en el tercer cuarto, el partido se volvió más académico, con los ataques brillando dada la calidad de los jugadores en pista.

Los dos equipos más laureados de Europa, 10 títulos el Real Madrid y 7 el CSKA, comenzaron a exhibir músculo, 49-49 (m.23.15), y los rusos lo hicieron mejor porque volvieron a ponerse por delante en el marcador, 51-56 (m.25.45), tras un parcial de 10-18.

Otra vez De Colo y Clyburn volvieron a llevar la batuta anotadora de su equipo, mientras que el Real Madrid volvió a tener problemas en el aro rival, 55-64 (m.28).

La entrada de Gustavo Ayón y Rudy, para aumentar la capacidad defensiva del equipo blanco y crecer desde ahí, se tradujo en el 61-67 al final del tercer acto.

Pese a la irrupción en escena de Jaycee Carroll, autor de los 5 puntos del Real Madrid en los dos primeros minutos, 66-77, el CSKA siguió mostrando una efectividad acorde a su tremendo poderío, lanzando un órdago al partido.

Rudy fue el primero en dar un paso al frente con un triple, pero Cory Higgins dio un recital de calidad en la anotación e impidió que el Real Madrid recortara diferencias, 71-82 (m.34).

Con las alarmas encendidas en el equipo español y los minutos cayendo rápido, 78-86 (m.36), el Real Madrid tiró de corazón para jugar a la heroica, pero el CSKA no se dejó impresionar y exhibió músculo para conseguir una victoria de prestigio, 88-93, en casa del campeón. Es la tercera derrota consecutiva del Real Madrid.

Real Madrid 79-74 Khimki: Reacción a tiempo.

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El Real Madrid no jugó su mejor partido del año ante el correoso Khimki ruso pero supo reaccionar a tiempo para imponerse y seguir invicto en Euroliga tras las siete jornadas disputadas. Carroll, con 15 puntos, volvió a liderar la anotación de los de Pablo Laso, secundado por 13 Causeur y 10 de Campazzo. El equipo blanco comanda el torneo junto al CSKA de Moscú.

La buena defensa en el último cuarto, la clase de Rudy Fernández y sobre todo el remate anotador de Jaycee Carroll, con 15 puntos en ese periodo, fueron fundamentales para conseguir la victoria por 79-74 ante un Khimki que echó de menos a Alexey Shved pero que acabó luchando y dejando una buena impresión.

Fabien Causeur 6 – Khimki 0. Ese fue el resultado del primer minuto y medio de partido, merced a las penetraciones del alero francés y al poco ajuste de la defensa rusa.

Ausente Alexey Shved el equipo ruso pareció no tener rumbo en la pista, solo los arreones de clase y fuerza de Dee Bost y Anthony Gill, los únicos anotadores del Khimki en el primer cuarto, se salvaron del equipo ruso que, además, se sintió intimidado por la presencia de Walter Tavares.

El Madrid desactivó el juego exterior del rival con su defensa pegajosa y sin Shved y sin tiro de tres el Khimki se quedó en poca cosa. El 19-12 al final de los primeros diez minutos de juego se antojó un poco corto para los méritos de unos y otros.

Con la entrada de las rotaciones en el Real Madrid, la defensa todavía mejoró un poco y en ataque siguieron fluyendo los puntos, alcanzándose la máxima ventaja en el minuto 14, 34-21.

Incluso pareció que el equipo comenzó a gustarse en ataque, buscando el pase preciosista por encima de la efectividad. La consecuencia de esa circunstancia fue un parcial en contra de 0-8, ante el relax del Real Madrid y el crecimiento de jugadores como Malcom Thomas o Andrey Zubkov que ante la ausencia de Tavares se quitaron un peso de encima.

El Khimki recortó hasta los cinco puntos la diferencia, 34-29 (min.17.20), momento que Pablo Laso aprovechó para llamar a capítulo a sus jugadores. Al descanso, 41-35 tras una rectificación en las estadísticas por un error en la anotación que atribuyó a Jaycee Carrol una canasta que fue anulada.

Con la vuelta de Tavares a pista, tras el descanso, volvió el pánico bajo los aros para el equipo ruso, pero esta vez Jordan Mickey se mostró certero desde la línea de 6,75 metros y con dos triples mantuvo a su equipo en el marcador, ante un Madrid que salió centrado y con Anthony Randolph enchufado, 51-43 (m.24).

El Khimki ya sabía a lo que jugaba y el Madrid comenzó a enredarse con la movilidad de los jugadores rivales y con dos malos rechaces bajo su aro que fueron cuarto puntos fáciles para el rival, 51-47. Mickey anotó un tercer triple, 53-50, rentabilizando la escasa influencia del gigante caboverdiano a esa distancia de la canasta.

Lo que sin Shved pareció un partido de trámite se fue complicando hasta que un triple de Tony Crocker y dos puntos de Malcom Thomas dieron a Khimki su primera y efímera ventaja en el partido, 54-55 (m.29.30). Porque Gaby Deck anotó en acrobático ‘alley-hoop’ la canasta que permitió al Madrid cerrar el tercer cuarto con una pírrica ventaja, 56-55.

En cualquier caso las alarmas madridistas ya habían saltado y Laso puso un quinteto con potencia defensiva y al mismo tiempo con potencial atacante. Rudy Fernández fue vital con un triple marca de la casa que insufló aire al equipo, 60-57, y ganas a las gradas. Pero los rusos ya se habían envalentonado y otro triple de Crocker devolvió la igualdad al marcador, 60-60 (m.32.30).

El Madrid volvió a apretar los dientes en defensa y el Khimki lo acuso, 64-60 (m.34.30). Comenzó a mandar oleadas en ataque con Jaycee Carroll al frente, con efectivas bombitas. Y un triple de categoría sobre la defensa de Stefan Markovic que significó el 72-64 a poco más tres minutos para el final.

El Madrid volvió a morder en la yugular al rival, pero esta vez no sólo a su presa para anotarse la séptima victoria. Carroll anotó todos sus puntos en este último cuarto, 15 de los 23 del Madrid.

Fenerbahçe 80-85 Real Madrid: La Decima se viste de blanco.

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El Real Madrid se llevó una Euroliga trabajada y se tomó su propia ‘vendetta’ ante Fenerbahçe. Un espectacular tercer cuarto de Causeur con 12 puntos dinamitó la Final, dándole la vuelta al encuentro. Laso consigue su segunda Euroliga y le arrebata a Obradovic su décimo título. Los blancos se sobrepusieron a Nicolo Melli con 29 puntos, el mejor del partido de largo.

El partido comenzó con los de Obradovic mandando, con ventajas de hasta 4 puntos, y solo con Doncic tirando del carro madridista. El esloveno comenzó con 6 puntos consecutivos, sin que ningún compañero le ayudara en la anotación.

Pero salió Llull y cambió el guion del partido. 3 triples consecutivos (RudyLlull Randolph) pusieron por delante a los de Laso y en el segundo cuarto un parcial de 14-2 abrió brecha. El Real Madrid lo bordaba ante un equipo de Obradovic que fallaba canastas fáciles. Hasta que apareció Nicole Melli. 11 puntos en el segundo cuarto que dio ventaja a los otomanos, y volvía a cambiar el guion del partido.

El conjunto blanco se marchaba al descanso con 2 puntos abajo, le tocaba remar y darle la vuelta en una segunda parte que se avecinaba apasionante.

La segunda parte comenzó con Causeur en modo estrella, el francés con 8 puntos en los primeros 5 minutos, y sobre todo aguantando en defensa, revitalizó a los blancos para darle la vuelta de nuevo al marcador. Melli volvió a responder con 5 puntos consecutivos, el hombre de la Final ponía las cosas difíciles.

En el último cuarto, Melli volvió a aparecer con 6 puntos consecutivos de inicio, pero una falta antideportiva de Vesely Doncic puso 10 puntos de ventaja a favor de los blancos que iba a ser definitiva.

Un triple de Melli metía de nuevo en el partido a los turcos, pero la defensa blanca, fundamentada en Causeur y Thompkins conseguía mantener la distancia. Wannamaker tiró de los otomanos, pero Doncic le respondió, aunque terminó excluido el encuentro.

Dos tiros libres de Causeur, hombre del Madrid en la Final, cerraron definitivamente el partido. Los turcos se quedaron sin tiempo y los tiros libres dieron la victoria a los blancos. Obradovic se quedó sin su décimo entorchado, mientras que Laso sale triunfador y suma su segunda Euroliga en 4 años.

CSKA Moscu 83-92 Real Madrid: A por la Decima.

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El Real Madrid supera al CSKA de Moscú (83-92) y disputará la Final de la Euroliga ante el Fenerbahçe turco, vigente campeón. El equipo de Laso supo resolver con templanza y defensa un duelo dificilísmo ante el mayor presupuesto de Europa. Claves para el equipo blanco, los 16 puntos de Doncic, otros 16 de Llull y un imperial Gustavo Ayón con 12 puntos y 11 rebotes.

No fue buena la puesta en escena del equipo blanco, al que costó mucho entrar en ritmo y detener la agresiva eficacia de Higgins Rodríguez. Laso detuvo el partido (15-9, m. 5) y dio entrada a Llull y Randolph buscando alterar la dinámica ofensiva. No se consiguió, dando además demasiadas facilidades al conjunto ruso en defensa, lo que se notó en el marcador al término del primer parcial (30-20, m. 10).

Laso reformuló su cinco de pista. Entraron Carroll Causeur y el equipo se soltó en ataque con un 8-0 de salida. Responsable del cambio de cara, Jaycee Carroll, que anotó tres triples seguidos sin fallo resolviendo de forma expeditiva todas las dudas anteriores del equipo blanco (17-4 en 4’ de parcial), que por fin tomó la delantera (36-37, m. 15).

Perdido el flujo de ataque, CSKA se rehízo hasta tomar el mando, pero ya sin brechas de marcador. De hecho, un rebote ofensivo de Thompkins sobre la bocina permitió a los de Laso recuperar la ventaja mínima al descanso (46-47, m. 20).

La reanudación fue una réplica del inicio de partido. En un momento delicado por el repunte defensivo ruso (51-47, m. 24) el cerebro de Causeur fue el principal artífice para deshacer el nudo. Un aplastante 13-0 cambió la cara al partido (51-60, m. 27). Laso acertó ampliando con precisión la rotación de jugadores hasta los siete de ventaja a falta de diez minutos (56-63, m. 30).

El equipo blanco resolvió otro nudo desde la transición y el triple. Llull, Thompkins, Carroll lideraron la oleada de artillería para alcanzar la máxima ventaja (61-73, m. 33).

Un nuevo arreón ruso (8-0) recortó el margen a cuatro, pero el Madrid ha llegado a esta cita en su mejor momento de la temporada. La templanza ante las situaciones difíciles que fue planteando CSKA, un rendimiento defensivo sostenido y un Ayón imperial (12+11) dieron al equipo blanco otra presencia en la Final, su décimo octava. El domingo veremos una final inédita: Fenerbahçe – Real Madrid.

Real Madrid 89-82 Panathinaikos: Regreso a la Final Four.

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El Real Madrid repitió victoria en el Palacio ante Panathinaikos (89-82), su tercera seguida en una serie que arrancó 1-0 en contra y estará en la Final Four de Belgrado. Es la 5ª vez en 6 años que los de Laso se meten entre los cuatro mejores equipos en Europa. El equipo blanco se medirá al CSKA Moscú en Semifinal; Zalgiris y Fenerbahçe, vigente campeón, disputarán la otra.

Mucho era lo que había en juego y nadie quiso conceder el más mínimo margen al rival. Aunque el Real Madrid se las arregló para dar un pequeño tirón y cerrar el primer acto con un 19-14. En el segundo cuarto, con Ayón en estado de gracia, el equipo de Pablo Laso comenzó a dar buenas señales 25-16 (m.12), aunque el Panathinaikos, con Calathes y James como forjadores del baloncesto heleno, demostró que siempre vuelve. Los griegos de Xavi Pascual apenas necesitaron poco más de dos minutos para firmar un parcial de 2-8 (27-24) que sembró la incertidumbre entre los seguidores del equipo español.

Pero en ese momento apareció Sergio Llull en estado puro. Ya estaba en pista desde el inicio del cuarto y había dado cuatro asistencias e intentado un triple sin éxito, pero eran necesarios sus puntos y convirtió dos ‘mandarinas’ seguidas para arreglar la situación en 30 segundos, 33-24. El Panathinaikos acusó el golpe y el Madrid se creció en su juego, firmando un parcial de 10-0 (37-24, m.16).

Felipe Reyes se sumó a la fiesta con 7 puntos en los últimos cuatro minutos para marchar a vestuarios con 51-35, tras un parcial de 32-21. El Real Madrid siguió defendiendo, pero abrió la espita de su juego ofensivo y desbordó a un Panathinaikos demasiado centrado en defender y con pocas armas más allá de James y Calathes, o algún tiro esporádico de Lojeski, ya que los pívots y el juego aéreo de los atenienses estuvo controlado en todo momento. La ventaja local se amplió a 59-37 a los dos minutos de la continuación, 22 puntos de renta ante un Panathinaikos que pareció completamente perdido ante el aluvión de juego del Real Madrid.

La mayor parte del trabajo ya estaba hecho para el equipo blanco, pero con 18 minutos por delante y un Panathinaikos herido en su orgullo tenía que mantener el tipo. Los griegos subieron líneas en defensa, casi fue una presión a toda pista, pero Jaycee Carroll y Luka Doncic sacaron brillo a su tiro, mientras que Ayón, Rudy Fernández y Trey Thompkins pusieron el trabajo atrás. Con el Panathinaikos en modo remontada, es decir, defensa sin mirar el número de personales y ataque directo (casi siempre con James como protagonista), Laso volvió a dar entrada a Llull para que organizara un poco el pequeño desbarajuste en se que estaba convirtiendo el partido, 74-58 (min.28). Y el base internacional español cumplió con su cometido anotando otro triple a falta de seis segundos para el final del tercer cuarto, 78-60.

El Panathinaikos lo intentó por la tremenda: defensa al límite y ataque suicida y los resultados no se hicieron esperar, más que por su puesta en escena por el frenazo del Real Madrid, 80-72 a falta de 5:30 minutos. Los griegos metieron el miedo en el cuerpo a las gradas. Al Real Madrid le faltaban puntos en ataque, 2-12 de parcial, y Llull y Carroll salieron para intentar arreglarlo. Con 80-75 y 4 minutos por delante el final feliz que se preveía para el equipo blanco saltó por los aires. Singleton, con 11 puntos en el último periodo, estaba en estado de gracia.

Con 2 minutos por delante y 83-79, Felipe Reyes hizo de capitán en todos los sentidos asumiendo la responsabilidad y dando aire al Real Madrid. Como Doncic, con un triple a tablero a falta de 69 segundos, 88-82. El Madrid tomó las riendas de su destino y sacó a relucir su experiencia de campeón para ganar el partido por 89-82 y clasificarse para la Final Four de Belgrado.

Real Madrid 81-74 Panathinaikos: Llull y nada más.

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El Real Madrid doblega a Panathinaikos (81-74) en el tercer partido de la serie de Cuartos de Final, que ahora domina por 1-2 y queda a un solo triunfo de meterse en la Final Four. La noche fue completa con el regreso a pista, tras casi 9 meses, de Sergio Llull, autor de dos triples seguidos en el último cuarto, rematado por los 17 puntos de Carroll, líder anotador del equipo blanco.

A diferencia del primer encuentro la salida del equipo blanco fue impecable en defensa, ahogando todas las opciones de ventaja de Panathinaikos (5-0). Duró poco la tromba, hasta rearmarse el rival lo que tardaron Calathes y James en entrar en juego (11-11). Con la primera ventaja griega (13-17) entró Sergio Llull a pista ocho meses y medio después de su lesión en la rodilla. El Palacio dedicó al escolta una atronadora ovación en pie. Los blancos habían perdido la iniciativa y un triple de Rudy Fernández cerró el primer cuarto con empate (17-17).

Dejó Laso a Llull en pista en el arranque de segundo cuarto (19-20). También a Carroll y Rudy para mantener ritmo y agresividad en el perímetro. Un 7-2 de inicio forzó a Pascual a su primer tiempo muerto. Dio entrada a Antekounmpo para contener el juego exterior local y un parcial de 0-6 devolvió el empate al marcador (26-26). La igualdad y el intercambio de golpes fueron la tónica del juego hasta el descanso (40-34), no sin antes dejar Doncic un espectacular mate.

La salida en tromba del equipo blanco en la reanudación amplió la ventaja a su máximo en apenas dos minutos (46-34). Laso devolvió a pista el cinco titular y Doncic dirigió el tramo más ligero en ataque y encarrilar una ventaja que parecían poder mantener hasta el último cuarto. Calathes cortó por lo sano y con dos triples seguidos volvió a meter a los griegos en el marcador (55-50).

Calathes también dominó la entrada al último parcial, hasta acercar a Panathinaikos a su mínima desde la primera parte (60-57). Tuvo que ser Llull una vez más el factor decisivo con el marcador en un puño. Dos triples seguidos incendiaron el Palacio con cuatro minutos en el reloj (70-63). Y cómo no, la reacción griega llegó de manos de Calathes y James. Sendos triples igualaron la contienda (70-70). Sin embargo, fue Carroll el autor de la acción decisiva con un 3+1 que abrió la brecha definitiva (77-72). Sus 17 puntos remataron a Panathinaikos (81-74) y el Real Madrid queda a una sola victoria de meterse en la Final Four.

Panathinaikos 82-89 Real Madrid: Desde la defensa es posible soñar.

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El Real Madrid se anota una trabajadísima victoria en Atenas (82-89) ante Panathinaikos y consigue empatar la eliminatoria de Cuartos de Final (1-1). Los de Laso cortan además doce victorias consecutivas del equipo griego en distintas competiciones y regresarán a Madrid con el factor cancha. El capitán Felipe Reyes jugó uno de sus mejores partidos del año y con 18 puntos lideró el triunfo blanco.

Dos días después de la paliza recibida en el mismo escenario en el choque inaugural de la serie, las tornas se cambiaron gracias a la demostración de casta de un equipo liderado por su capitán, Felipe Reyes (18 puntos), en el que también rayaron a gran altura otros jugadores como Jaycee Carrroll (17).

El dominio en el rebote (37/18) fue clave para volver a soñar con la Final Four de Belgrado, cuyo billete se jugará en el Palacio el miércoles y viernes de la próxima semana.

Al contrario que ocurrió el martes, el Panathinaikos empezó fallando sus primeros ataques y el Real Madrid, de la mano de Jeffery Taylor, respondía a las acometidas griegas y ofrecía una imagen muy distinta en la retaguardia, que se fue diluyendo con el paso de los minutos.

Antetokounmpo asfixiaba en defensa a Luka Doncic, lo que mermaba la producción ofensiva de su equipo, y un parcial de 8-0 tras varias concesiones blancas facilitó el primer tirón heleno en el marcador (15-7, min 6). De nuevo, a los de Pablo Laso les costaba un mundo ver aro, especialmente desde el perímetro, lo que no les impidió ir sumando a base de garra y dobles esfuerzos hasta terminar el primer cuarto con un panorama muy distinto al del primer partido a pesar del triple sobre la bocina de Chris Singleton (21-16).

Un 5-0 de salida culminado por un triple de Jaycee Carroll volvió a igualar la batalla a los tres minutos de la reanudación. Las defensas se imponían a los ataques en ambas zonas y los puntos llegaban con cuentagotas, muchos de ellos desde la línea de tiros libres. El dominio en el rebote (22-7 a favor del Madrid al descanso, con nueve capturas ofensivas) compensaba el preocupante 27 por ciento en tiros de dos de los de Pablo Laso en un choque sin un dominador claro que a esas alturas tenía a Felipe Reyes y Adreian Payne como hombres más acertados, con ocho puntos cada uno.

Tras varios minutos intercambiando golpes, el Panathinaikos dio otro acelerón a base de triples, lo que no amedrentó a un Real Madrid herido por la paliza recibida 48 horas antes que, a base de fe y esfuerzo, se fue a los vestuarios con vida (40-36).

Laso reconoció al descanso que, aunque sus hombres no estaban jugando un gran partido, al menos se mostraban sólidos en su juego y así siguieron en la reanudación, aunque James y Calathes amenazaban con hacer daño como en el primer partido de la serie.

Se lo impidieron un certero Carroll, que golpeó desde todas las posiciones, y un colosal Felipe Reyes, con su habitual lucha y hasta dos triples sin fallo. Ambos lideraron la reacción blanca en un excelente tercer cuarto que, gracias al acierto desde el perímetro, dominaron por 32-21. A los últimos diez minutos se llegó con la máxima ventaja visitante en el marcador del OAKA (61-68), aunque esos siete puntos se desvanecieron en tan solo 72 segundos de juego. Empezaba un nuevo partido con empate a 68.

Calathes intentó echarse el equipo a su espalda, aunque fue James quien metió el miedo en el cuerpo al conjunto blanco en los últimos instantes. Ya era tarde porque el Real Madrid siguió muy firme y se fue directo a por un partido que le permite arrebatar a los de Xavi Pascual el factor cancha. El miércoles y viernes, la batalla continuará en Madrid.

Real Madrid 88-81 Zalgiris Kaunas: Paso de gigante para el factor cancha.

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El Real Madrid sumó un triunfo fundamental ante Zalgiris en sus aspiraciones de tener el factor cancha en cuartos de final (88-81). Los de Pablo Laso se apoyaron en un gran partido de Felipe Reyes, con 16 puntos y 21 de valoración. En Zalgiris el más destacado fue Paulius Jankunas, con 16 tantos. Con el triunfo, los madridistas mantienen la cuarta plaza empatados con Panathinaikos a 17 victorias.

Victoria trascendental del Real Madrid ante Zalgiris Kaunas de cara a conseguir el factor cancha en los cruces de cuartos de final. En un partido muy igualado, los de Pablo Laso cuajaron un gran último cuarto que les permitió cerrar el encuentro sin apenas complicaciones.

Los madridistas dependen de sí mismos en las últimas dos jornadas y ganando al Estrella Roja a domicilio y al Brose Bamberg en el WiZink Center en el último partido tendrán el factor campo. Luka Doncic reapareció con un buen partido en el que aportó 11 puntos y 7 asistencias. El mejor en los blancos fue el capitán Felipe Reyes, que aportó 16 tantos y lideró un parcial fundamental en el último cuarto.

El equipo lituano se clasificó para los cuartos de final pese a la derrota sufrida en su visita a Madrid.

Real Madrid 92-75 Panathinaikos: El mejor Causeur permite soñar.

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El Real Madrid consiguió una importante victoria ante el Panathinaikos, rival directo en la lucha por la ventaja de campo en las eliminatorias por el título (92-75), liderado por un Fabien Causeur desatado, autor de 26 puntos, junto a Facu Campazzo, 15, y Edy Tavares, 14, que no se quedaron atrás.

La buena puesta en escena del Real Madrid se vio recompensada con un 8-0 en los tres primeros minutos de un partido fundamental para ambos protagonistas. La buena defensa, con Jeffery Taylor sobre Matt Lojeski, y la intimidación de Edy Tavares hicieron su efecto, hasta que Xavi Pascual, entrenador del Panathinaikos y perfecto conocedor del juego madridista, decidió empezar a mover piezas desde el banquillo para equilibrar la balanza.

Lo consiguió en apenas 3 minutos (10-10, min.6.30), pero no solo logró el equipo griego equilibrar el partido sino que pasó a dominarlo tras obtener un parcial de 0-12 (desde el 10-4 a un 10-16), gracias a 4 triples consecutivos, dos de ellos del exmadridista KC Rivers.

El roto defensivo del Real Madrid coincidió con el momento de mejor puntería helena y la cosa pudo haber sido peor, así es que el 19-20 con el que se llegó al final del primer cuarto hay que darlo por bueno.

El segundo acto comenzó con problemas defensivos para el Real Madrid, pero entonces apareció Fabien Causeur para liderar el ataque de los españoles con sus penetraciones y continuaciones a canasta. La escasa ventaja conseguida, 27-25, la cercenó Rivers con su tercer triple sin fallo.

Los dos equipos, conscientes de lo que se jugaban (muchas opciones de poder seguir luchando por el factor cancha en el playoff), tomaron muchas precauciones para no descolgarse en el marcador más de lo deseado y con ambos entrenadores buscando las ventajas en los emparejamientos defensivos de sus hombres. El 38-37 con el que se llegó al descanso prometió lucha, balón a balón, rebote a rebote, centímetro a centímetros y segundo a segundo.

Volvió a salir con brillantez el Madrid tras el paso por vestuarios con un 8-2 de parcial (46-39), con Taylor destacando también en ataque, y con Pascual volviendo a parar el partido para recomponer a sus huestes. Lo primero que pasó es que Rivers clavó su cuarto triple sin fallo.

El partido se descontroló un poco y el Madrid supo sacar provecho, de nuevo Causeur y ahora Tavares, para alcanzar una ventaja ya considerable, 56-42 (min.26), obligando al técnico de los griegos a volver a parar el partido para intentar que sus jugadores no se desenganchasen.

Laso no dejó esta vez margen al error y fue dando entrada paulatina a Gustavo Ayón, Felipe Reyes y Rudy Fernández, su guardia pretoriana en defensa junto con Taylor, para asegurar la ventaja de cara a los últimos diez minutos a los que llegó con un 64-55. La presión y los nervios de los griegos la escenificó Nick Calathes que, pese a su experiencia, se hizo acreedor de una técnica nada más comenzar el cuarto de la verdad.

El Madrid pese a su falta de triples, 3 de 15 en los primeros 30 minutos de juego, se instaló en la decena de puntos de ventaja (67-57 (min.32) para intentar llegar al final del partido sin demasiados sobresaltos, habida cuenta de su pobre bagaje esta temporada en los finales apretados.

El intercambio de canastas, con Mike James como protagonista por el Panathinaikos, y con Reyes por parte madridista favoreció al Real Madrid que fue restando minutos a un partido más o menos controlado, 75-65 (min.34). James se echó el equipo a la espalda y mantuvo un espectacular duelo anotador con Causeur, del que salió vencedor el Real Madrid que acabó ganando por 92-75 y también la diferencia de puntos con los griegos.

Real Madrid 83-86 Fenerbahçe: Sloukas pone tierra de por medio.

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El Real Madrid cayó derrotado ante Fenerbahçe y se aleja de las tres primeras plazas de la Euroliga. Un brillante último cuarto de Kostas Sloukas, que aportó 20 puntos, y el gran acierto de Nunnally desde el triple (16 puntos), sentenció a los de Pablo Laso. Los blancos finalizan la jornada en quinta posición con 14-10, muy alejados del 17-7 de los turcos y de Olympiacos.

El Madrid salió espeso en ataque, muy espeso, y a los cinco minutos perdía por un claro 2-14. Sólo dos puntos en cinco minutos. Todos los planes previos de Pablo Laso saltaron por los aires y el quinteto alternativo que presentó de inicio con Santi Yusta y Jaycee Carroll lo tuvo que recomponer.

También cambió el entrenador del Real Madrid el juego interior, dando entrada a Felipe Reyes y Gustavo Ayón para que pusieran orden atrás, porque solo con el trabajo de Taylor en defensa no era suficiente, ante un Fenerbahçe que contó con un James Nunnally más que inspirado en los primeros compases.

El buen hacer de Luka Doncic, sus puntos y, sobre todo, el mayor rigor defensivo del Real Madrid obró el efecto deseado y la diferencia comenzó a menguar, hasta que Rudy Fernández con seis puntos consecutivos, un triple y tres tiros libres, logró la igualada a 20 con la que acabó el primer cuarto, tras un parcial de 18-6 entre el minuto cinco y el diez.

Restituido el orden inicial, Madrid y Fenerbahçe fue como si comenzaran de nuevo el partido, pero ya con todas las piezas engranadas. Luigi Datome, con dos triples consecutivos, volvió a adelantar al vigente campeón de Europa, pero el Madrid, ya con la lección aprendida, no dejó que los otomanos camparan a sus anchas como en los primeros diez minutos.

El Real Madrid siguió defendiendo y se quitó de encima esa sensación de poco poder ofensivo. De hecho una contra de Randolph tras asistencia de Doncic puso una ventaja de 37-34 (min.17), pero además traspasó la sensación de duda al Fenerbahçe.

Una defensa zonal y la especial dedicación de Taylor al organizador de juego del rival dieron sus frutos y con el control del rebote, sin pérdidas en el segundo acto (cuando en el primero habían tenido siete), y una aceptable circulación de balón en la ofensiva determinaron el 45-40 con el que los equipos se fueron al descanso.

El 7 de 10 en triples del Fenerbahçe, incluido uno a tablero desde Estambul de Ali Muhammed al acabar una posesión, y el 5 de 15 en tiros de dos habla bien de la defensa madridista. Una canasta de Carroll y dos triples consecutivos de Nunnally, 47-46, dejaron bien claro que ninguno de los dos equipos había dicho su última palabra. El equipo de Laso no se desperdigó como en los primeros minutos y tiró de calidad de Randolph, de la altura de Edy Tavares y del trabajo de todos para responder a los turcos, 52-50 (min.23.30).

Fue el momento de la calidad. Kostas Sloukas, Datome, Brad Wanamaker y Nikola Kalinic la pusieron sobre el parqué en cantidades industriales pero el Madrid no se quedó atrás con Carroll, Facu Campazzo, Rudy y Ayón. El marcador apenas registró ventajas considerables para nadie y el 65-68 con el que finalizó el tercer acto dejó las puertas abiertas a cualquier desenlace.

La batuta y los tiros de Sloukas dieron más ventaja al Fenerbahçe, 67-73 (min.32), que en el último cuarto dominó con claridad el rebote.

A falta de cuatro minutos para el final el equipo turco dominaba por 71-77 y cada balón pasó a valer su peso en oro. Los dos equipos alargaron las posesiones buscando asegurar canastas que, a estas alturas, fueron todas y cada una trascendentales.

Apareció Carroll con cinco puntos consecutivos, apareció Nunnally, 76-79, y Sloukas siguió con su particular recital. También apareció la versión buena de la defensa madridista y el marcador volvió a estrecharse, 78-81 (min. 37.30). Al menos hasta que Sloukas descerrajó otro triple en la línea de flotación de los de Pablo Laso, 78-84.

El entrenador vitoriano puso toda la artillería posible en pista, aún a costa de debilitar la defensa, pero no surgió efecto, pese al triple casi imposible de Rudy desde una esquina, 83-84 a falta de 11 segundos. El Madrid perdió otra oportunidad de oro para ir cimentando su posición y al perder por 83-86 sumó la cuarta derrota en las últimas seis jornadas. Doncic intentó inventarse una personal de tres tiros al más puro estilo James Harden en la NBA, pero los árbitros no lo entendieron así.