Medvedev gana su primer Masters 1000 en Cincinnati.

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Medvedev se convierte en el tercer campeón primerizo de la temporada a nivel ATP Masters 1000.

Daniil Medvedev consiguió muchos triunfos el Domingo en el Western & Southern Open. Tras batir a David Goffin por 7-6(3) y 6-4 en una hora y 39 minutos, el ruso de 23 años se convirtió en el campeón más joven del torneo desde Andy Murray en 2008. Y también se transformó en el noveno campeón primerizo en Masters 1000 en los últimos 21 torneos de la categoría.

Gracias a su triunfo, el ATP Tour llega a tres temporadas consecutivas con al menos tres campeones primerizos de la categoría, algo que no ocurría desde 1999. En el presente curso también estrenaron su palmarés en Masters 1000 Dominic Thiem (Indian Wells) y Fabio Fognini (Montecarlo). Mientras que en 2018 y 2017 lo consiguieron Juan Martín del Potro (Indian Wells), John Isner (Miami), Karen Khachanov (París), Alexander Zverev (Roma), Grigor Dimitrov (Cincinnati) y Jack Sock (París).

La victoria de Medvedev significa también que ahora ya hay cinco rusos campeones de al menos un torneo de esta categoría. Medvedev iguala a Safin (5), Davydenko (3), Chesnokov (2), Khachanov (1); y hace que Rusia se convierta en el sexto país con al menos 12 títulos de la categoría, después de España (54), Estados Unidos (48), Serbia (33), Suiza (29) y el Reino Unido (16).

Pero lo más importante a nivel personal para Medvedev luego de dejar en 2-1 su historial con Goffin, quien estaba debutando en una Final Masters 1000, es que garantiza irrumpir por primera vez en el Top-5 del Ranking ATP. Un ruso no lo conseguía desde Nikolay Davydenko en la semana del 28 de junio del 2010. Medvedev consigue mejorar su marca personal en el Ranking ATP por séptima vez en el año, luego de que en 2018 a esta altura de la temporada ocupaba el puesto N° 56.

De manera que Medvedev corona la mejor semana de su carrera, no solo por estos logros, sino por la forma de conseguirlos. El ruso conectó más de 50 aces en el torneo y perdió apenas un set en el camino (contra Djokovic en Semifinal). Además, el Domingo siguió creyendo a pesar de desaprovechar la ventaja de un quiebre en la primera manga y de empezar el tie-break con mini-quiebre abajo.

En el segundo set no desperdició la ruptura en el primer game y supo administrar la ventaja (incluso remontó un 15/40 en el game final) hasta sellar su quinto título en el ATP Tour. Este triunfo es su N° 44 del año, lo que lo convierte en el jugador con más partidos ganados de la temporada (lo sigue Rafael Nadal con 41). Además, Medvedev abandona este torneo afianzado como el tenista con más victorias sobre pistas rápidas (31) en 2019.

Su próximo reto: el US Open. Desde ya las luces alumbran sobre él. En el último Grand Slam de la temporada, Medvedev será uno de los grandes favoritos.

Djokovic toca el cielo en los Masters 1000.

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El serbio conquista en Cincinnati el ATP Masters 1000 que faltaba en su palmarés.

No es el jugador que más coronas ATP World Tour Masters 1000 presenta en su palmarés, pero sí el único que puede presumir de haber conseguido al menos un trofeo en los nueve escenarios diferentes de los torneos de esta categoría. Novak Djokovic consiguió el domingo en el Western & Southern Open el último que faltaba en su vitrina en Cincinnati para completar el ‘Golden Masters’.

Y lo hizo en la sexta oportunidad que se le presentaba en su carrera, tras derrotar a Roger Federer por 6-4 6-4, en una hora y 24 minutos. Antes, había cedido en cinco finales previas en 2008 (p. ante Murray), 2009 (p. ante Federer), 2011 (p. ante Murray), 2012 (p. ante Federer) y 2015 (p. ante Federer).

Mientras tanto fue recopilando distintos trofeos de esta categoría hasta sumar 31 títulos, dos menos que Rafael Nadal que lidera la lista histórica con 33. En Cincinnati rompió el maleficio que perseguía desde hace diez temporadas para lograr un hito que sólo él ha conseguido desde que se instauraron los ATP Masters 1000 en 1990.

Ni siquiera había podido anotarse un set en sus anteriores finales en Cincinnati, pero en 2018 cambió su suerte desde el inicio. Y eso que enfrente tenía al siete veces campeón, que llegaba con unos imponentes números en el servicio.

El serbio trató de hacer dudar a Federer desde el primer juego, amenazándole con dos puntos de break, pero el suizo escapó del peligro y firmó 100 juegos consecutivos ganados con el servicio. Hasta que en el séptimo juego Djokovic aprovechó su tercer punto de quiebre para adelantarse en el marcador. La ventaja fue suficiente para cerrar el parcial de su lado (6-4).

Djokovic, que lidera el head to head por 24-22 después de la victoria del domingo, estaba a sólo un set de su segundo título de 2018 (Wimbledon y Cincinnati).

El cabeza de serie N° 2 reaccionó nada más arrancar la segunda manga con un break (2-0). Una doble falta de Djokovic –la primera del partido– concedió el quiebre al suizo. Sin embargo, el de Belgrado recuperó la concentración que había mantenido durante la primera hora para devolver de inmediato el quiebre.

Elástico en el fondo, defendiéndose con la chispa de antaño, fue creando dudas en Federer que siempre buscó ser agresivo, con mayor o menor éxito. Y en el séptimo juego levantó un 40-0 del suizo, le obligó a jugar cada punto hasta arrebatarle el saque (4-3). Al igual que en el primer set, consolidó el quiebre para acabar levantando la corona en Cincinnati.

Dimitrov corona su primer Masters 1000 en Cincinnati.

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El búlgaro se impone en Cincinnati sin perder un set.

La espera terminó. Grigor Dimitrov subrayó su enorme potencial levantando a sus 26 años en Cincinnati el primer Masters 1000 de su carrera. El búlgaro se proclamó campeón de Cincinnati sin ceder un set, tras derrotar por 6-3, 7-5 al australiano Nick Kyrgios en una hora y 25 minutos de partido, sumando el séptimo título de su carrera en el ATP World Tour y el tercero de la temporada 2017 tras coronar Brisbane y Sofía.

El triunfo reportó un gran botín a Dimitrov, que aseguró su regreso al Top 10 del Ranking ATP. Además, sumó 1.000 puntos y ascendió del No. 9 al No. 6 en la Carrera ATP a Londres, ocupando virtualmente una plaza para disputar por primera vez en su carrera las ATP Finals – a celebrar en el O2 Arena londinense del 12 al 19 de noviembre.

El partido alumbró la lucha entre dos talentos primerizos, el primer choque entre dos jugadores nacidos en la década de los 90 peleando un título de esta categoría. El respeto mutuo entre dos debutantes en una final de Masters 1000, enorme oportunidad a ambos lados de la cinta, marcó los cuatro primeros juegos exentos de opciones de rotura.

Cuando llegó su primera oportunidad, Dimitrov mostró unos brillantes reflejos. El búlgaro lanzó un resto directo con su derecha, con el cuerpo suspendido en el aire, para mandar la pelota a los pies de Kyrgios. Un tiro convencido para asestar el primer golpe al encuentro y auparle en el marcador (4-2).

Ni siquiera las dudas inmediatas (dos dobles faltas situaron el 0-30 en el marcador) detuvieron el ritmo de Grigor, eléctrico en cada tiro para voltear el juego, confirmar su rotura y abrir una brecha definitiva en el primer parcial.

La frialdad del búlgaro fue in crescendo, hasta el punto de cerrar en blanco un primer set, vertiginoso, decidido en su favor en 34 minutos de juego. Una primera manga donde dominó con maestría el fondo de pista, haciendo suyos 17 de los 21 puntos decididos tras la línea.

El choque fue un regalo para observar el despliegue de Dimitrov, de pies rapidísimos en busca de su tiro de derecha. Su golpe cortado de revés, además, fue una clave importante en el encuentro. Una solución táctica para buscar oxígeno ante los morteros de Kyrgios y, también, una forma impecable de mantener la pelota a baja altura, lejos del golpeo cómodo del agresivo australiano.

En una segunda manga plana, Kyrgios trató de variar el guión, poblando el encuentro con puntuales subidas a mitad de pista. Una propuesta arriesgada ante la capacidad atlética de Dimitrov, que conectó numerosos passing shots como respuesta.

El servicio de Kyrgios le mantuvo a flote ante la estabilidad de fondo de Grigor, al que no amenazó el saque en todo el segundo set. El australiano resistió con 3-3 a dos pelotas de rotura, anticipando el sufrimiento que padecería al cierre del encuentro.

Tras resistir a contracorriente y estirar la manga hasta el 5-5, un juego para olvidar destruyó las opciones de Kyrgios. En el undécimo juego del segundo set, el australiano cometió tres dobles faltas y envió una derecha al muro entregando a Dimitrov la opción de servir para coronar Cincinnati. Grigor no desaprovechó la oportunidad y logró la copa más importante de su carrera.

“Enhorabuena por la gran semana que has hecho. Es bonito verte jugando a tu mejor nivel, siempre lo has tenido dentro de ti”, reconoció deportivamente Kyrgios en su discurso sobre la pista.

“Es uno de mis torneos favoritos y estoy realmente feliz por haber ganado aquí”, reconoció Dimitrov tomando la copa de campeón. “Siento una enorme confianza tras conseguir este título. Es el más grande que he logrado hasta el momento. Lo voy a disfrutar un par de días y me enfocaré en el US Open”, señaló el búlgaro.