La leyenda de Federer es eterna.

post

El suizo logra su Grand Slam N° 20 al lograr su sexto Open Australia.

En su raqueta siempre estuvo desafiar a la historia. La eternidad pareció destinada a su nombre y apellido. El reloj hizo un pacto con él: la leyenda crecería cuando muchos ya hubieran dicho basta. Roger Federer, el hombre de los récords, volvió a firmar con su puño y letra uno más: la corona de Grand Slam N° 20. No quedan calificativos para describir la hazaña del suizo, que a sus 36 años sigue ampliando un palmarés bañado en oro.

Cuando el reloj marcó poco más de tres horas de encuentro, la realidad superó al sueño: Federer se hacía con su sexto Open Australia por 6-2, 6-7(5), 6-3, 3-6 y 6-1.

Nada pudo hacer un Marin Cilic, que en su tercera final de Grand Slam se encontró con el mismo hombre que le negó el julio pasado la posibilidad de ampliar su palmarés. Si Federer ya le privó de hacerse con el título de Wimbledon, también lo hizo con el Open Australia. De esta manera, el croata ha sido testigo de primera mano en los dos últimos trofeos grandes del suizo: el N° 19 y el N° 20.

En la final N° 30 de Grand Slam para Federer, los nervios no estuvieron presentes. Su sexto Open Australia le sitúa junto a Novak Djokovic y Roy Emerson, ambos con seis trofeos. Y a sus 36 años y 173 días, el suizo se convierte en el tercer hombre en la Era Abierta en ganar cuatro o más Grand Slams después de alcanzar la treintena junto a Rod Laver (4) -presente en la grada- y Ken Rosewall (4).

Federer supo adaptarse al guión de cada set. En un primer parcial de poderío absoluto, rozó la perfección sin dar opción a Cilic. En el segundo aceptó que su rival había subido el nivel y no perdió la compostura cuando el gigante de 29 años se llevó el tie-break.

Con la tranquilidad de no haber cedido su servicio hasta el momento, el jugador procedente de Basilea enderezó su camino en el tercer set, donde de nuevo elevó el nivel para frustración de su rival. En la cuarta manga, Federer arrancó con decisión pero cedió por primera vez su saque. Otro break a favor de Cilic llevaría el partido a un quinto y definitivo set.

Allí, en el momento álgido, Federer supo resistir para luego asestar el golpe definitivo. La gloria esperaba y el suizo no quería faltar a la cita. El título era suyo.

Pese a la derrota, Cilic se garantiza ascender a su mejor puesto en la clasificación mundial. Escalará hasta el puesto N° 3 del Ranking ATP, sólo por detrás de Rafael Nadal (1) y un Roger Federer que se quedará a 135 puntos del español, activando así la carrera por el primer escalafón tenístico.

Cilic avanza tras la retirada de Nadal.

post

El croata disputará las semifinales y se cita con el debutante Kyle Edmund.

Fue un encuentro destinado a ser épico pero terminó con una noticia agridulce. Una circunstancia desafortunada. Marin Cilic estará en las semifinales del Open de Australia tras superar al N° 1 del Ranking ATP Rafael Nadal por 3-6, 6-3, 6-7(5), 6-2, 2-0 y RET en tres horas y 47 minutos. El español se vio obligado a retirarse por una lesión que empezó a manifestarse en el cuarto set, cuando requirió asistencia médica.

“Ha sido un partido increíble por momentos y ha sido una lástima la lesión de Rafa, muy desafortunada”, explicó Cilic. “Es un grandísimo competidor y le deseo una pronta recuperación porque siempre da lo mejor de sí mismo”.

El segundo partido de cuartos de la jornada fue un encuentro que fue subiendo en temperatura y tensión a medida que avanzaron los juegos. Nada hacía presagiar que el encuentro terminaría de una manera tan desafortunada. Nadal arrancó en absoluto control, llevándose una primera manga en la que sólo necesitó un quiebre. Un set en el que Nadal estuvo muy fino al resto, anticipándose a las ideas de un Cilic que si bien también tuvo una bola de break a favor, no pudo convertirla.

Todo pareció seguir el guión marcado por el N° 1 del Ranking ATP, que se colocó con 3-2 y saque en la segunda manga. Cilic tenía otra idea. Se hizo con su primer break a favor y enlazó cuatro juegos consecutivos para poner las tablas en el marcador. El tercer set se antojaba crucial para el desenlace del partido y los dos jugadores lo tenían claro.

La electricidad en el ambiente llegó en el momento preciso. El público sabía de la importancia del parcial y pusieron de su parte, elevando los decibelios de sus aplausos. Cilic llegó a salvar bola de set con 4-5, 30-40 con sangre fría y, como no podía ser de otra manera, el parcial se decidió en el desempate. Con 4-4 en el tie-break, Cilic falló un punto que tenía ganado -y que le hubiera dado el 5-4 y dos saques- y Nadal cogió impulso. El tie-break era suyo y la ventaja de 2-1 en sets también.

Cilic no perdió la fe y buscó una reacción inmediata en la cuarta manga. Campeón del US Open en 2014, el croata sabía que si bien el margen de error ya no existía, aún tenía opciones. Quebró a Nadal para ponerse con 3-1, certificó el break con 4-1 -momento preciso en el que Nadal pidió asistencia médica- y aunque desaprovechó tres bolas de break en el sexto juego, sí convirtió la que le dio el 6-2 ante un mermado Nadal. El partido se iba a una quinta manga, donde el español trató de continuar. Pero tras dos juegos en el quinto set se confirmaron los peores presagios. Era momento de retirarse.

En semifinales espera una de las revelaciones de este Open de Australia: Kyle Edmund. El británico de 23 años protagonizó una de las sorpresas del torneo al superar al N° 3 del mundo Grigor Dimitrov por 6-4, 3-6, 6-3 y 6-4. “Mi enhorabuena a Kyle por alcanzar sus primeras semifinales”, felicitó Cilic, que domina el head to head por 1-0.