Real Madrid 89-76 Tenerife: El Real Madrid recupera sensaciones de cara a la Copa del Rey.

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Tras tres derrotas consecutivas, el Real Madrid recuperó sensaciones de cara a la inminente Copa del Rey con un cómodo triunfo ante un Tenerife irregular al que le faltó fe y que pagó caro su apagón del segundo cuarto, en el que estuvo seis minutos y medio sin ver aro (89-76).

El líder de la Liga, que defenderá en Las Palmas el título logrado en 2017, sumo sin sobresaltos su decimoctava victoria en una gran actuación del base argentino Facundo Campazzo, que anotó 15 puntos, capturó tres rebotes, entregó 8 asistencias y sumó 24 de valoración.

El acierto visitante desde el perímetro, con cuatro triples sin fallo consecutivos, propició un inicio de partido igualado, sin un dominador ni en el marcador ni sobre el parqué y con Luca Doncic protagonizando, un día más, la ofensiva de los de Pablo Laso, con siete puntos en el primer cuarto.

Enfrente, Javier Beirán constituía la principal amenaza con tres triples que contribuyeron a que su equipo terminase los primeros diez minutos con su mayor ventaja de la tarde (18-21).

La puesta en escena en la reanudación fue muy diferente. Los de Pablo Laso apretaron en defensa, mejoraron sus prestaciones en ataque y encadenaron un parcial de salida de 9-0 en tres minutos que obligó a Fotis Katsikaris a parar el partido para evitar males mayores.

Aunque sus jugadores siguieron desconectados un buen rato, errando todas sus acometidas ante la desesperación del técnico griego y otorgando facilidades al líder de la competición, que imprimió velocidad a su juego y selló su zona, lo que impidió a su oponente anotar su primera canasta hasta pasados seis minutos y medio.

Felipe Reyes convertía en oro cada pelota que recibía y, con nueve puntos en ocho minutos, lideró la reacción blanca y permitió a los suyos irse con una cómoda ventaja a los vestuarios tras un segundo acto muy desequilibrado (43-34, min 20).

Los tinerfeños espabilaron tras el descanso, pero no lo suficiente para meter presión a un Real Madrid que mantuvo su buena línea, lo que le permitió conservar su colchón cercano a la decena de puntos durante todo el tercer periodo.

Liderado por un valiente Campazzo, el mejor ataque de la Liga superaba sin excesivos problemas a la segunda mejor defensa, lo que le permitió llegar a los últimos diez minutos con el partido encarrilado (68-53).

El Real Madrid siguió rearmándose de moral de cara a la Copa del Rey en un último cuarto sin historia entre dos equipos que podrían verse las caras de nuevo el próximo sábado en la Semifinal copera si solventan con un triunfo sus respectivos cruces de Cuartos de Final.

Real Madrid 79-80 Olympiacos: El Real Madrid pierde la última posesión y deja la victoria al Olympiacos.

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El Real Madrid no supo ni pudo aprovechar la última posesión de balón, con 15 segundos por delante y ya el que sería 79-80 definitivo en el marcador, dejando la victoria a un Olympiacos muy serio.

En el último segundo y sin que nadie se atreviera a lanzar, la colegiada alemana Anne Panther pitó personal sobre Facundo Campazzo, pero la repetición del vídeo dejó al Madrid con la derrota.

Jeffery Taylor sobre Vassilis Spanoulis y Kostas Papanikolaou sobre Luka Doncic, los mejores defensores de cada equipo sobre los líderes del rival. Ni Pablo Laso ni Ioannis Sfairopoulos se salieron del guión previsto, dado el respeto que ambos equipos se tienen.

Así las cosas y con alguna imprecisión en ataque por parte del equipo madrileño, el partido comenzó igualado, pese a que el Madrid estuvo tres minutos y medio sin anotar, del 13-9 (min.4.45) al 15-17 (min.8.15).

Pasado el primer momento de peligro el primer cuarto finalizó con un 20-21.

En el segundo acto y ya con las rotaciones instauradas en los dos equipos, el Olympiacos comenzó a mostrar sus grandes virtudes. Y una de las más importantes es la continuidad en el juego esté quien esté en pista, figuras o menos habituales.

Los griegos manejaron el balón con soltura y su paciencia y circulación de balón empezaron a verse reflejados en el marcador, 32-38 (min.15). El Madrid comenzó a ponerse nervioso ante la seguridad del rival.

Punto a punto, jugada a jugada, minuto tras minuto, el Madrid fue perdiendo terreno en el marcador con Luka Doncic abusando del bote, sin que hubiera movimiento ni opciones de puntos, más allá de las acciones individuales.

Los rebotes en este segundo cuarto fueron chivatos de la situación, 5-10 para el Olympiacos. El Madrid perdió el dominio bajo los tableros, no movió el balón en ataque y se desquició ante el buen hacer de los del Pireo.

El 39-45 con el que se llegó al descanso casi fue corto para los merecimientos de unos y otros. Otro dato revelador tras veinte minutos de juego, 6-12 en asistencias, cuando el Madrid suele destacar siempre en este aspecto.

Con los quintetos iniciales en pista en el arranque del tercer periodo el Madrid intentó retomar las riendas del choque. En ese momento comenzaron a aparecer las figuras de cada equipo.

Doncic liberado de subir el balón por un Facundo Campazzo muy entonado pudo mirar más al aro y abrir espacios, mientras que Papanikolaou, Spanoulis y Printezis comenzaron a dar muestras de su calidad.

Con todo, el Madrid volvió a nivelar el marcador, 49-49 (min.24.20) tras un parcial de 10-4, gracias su mejora defensiva y a su mayor mordiente en ataque.

A todo esto el Olympiacos vino vacunado sobre el efecto Edy Tavares y cada vez que el caboverdiano intentaba recibir se cerraban sobre él hasta tres jugadores, recuperando de inmediato su posición defensiva en cuanto el balón salía de las manos del pívot madridista.

Trey Thompkins, autor de 4 triples en cinco intentos y de 15 puntos hasta el minuto 26.30 (57-58) fue el fiel escudero anotador de un Doncic más reconocible.

Pasados los primeros minutos, el equipo griego retomó su circulación de balón y su paciencia franciscana en busca siempre de la mejor opción para anotar, 60-60 (min.27.45).

Dos tiros libres de Doncic parecieron firmar la igualada a 62 a 4 segundos para el final del tercer cuarto, pero Kule Wilyjer, al más puro estilo Sergio Llull, clavó un triple en el último instante dejando el marcador en 62-65 y al Madrid sin ponerse por delante desde el minuto 7 del primer acto.

Una entrada de Fabien Causeur devolvió al Madrid la ventaja en el electrónico, 66-65 (min. 30.45), 23 minutos después, que consolidó Thompkins con un nuevo triple, 5 de 6 intentos a estas alturas, 69-65.

El Madrid tocó a rebato y comenzó a disfrutar de los mejores momentos de baloncesto del partido, con una buena defensa y con opciones en ataque, jugando con garra y con el ánimo de unas gradas que entendieron también que era el momento clave del partido.

Un triple fallado por Jaycee Carroll pudo haber sido definitivo para abrir brecha en el marcador pero no entró y Olympiacos siguió jugando a lo suyo, con la precisión de un cirujano y la paciencia de una madre, para dejar claro que todavía estaba en el partido, 71-67 (min. 34).

Una antideportiva de Spanoulis y una técnica a Felipe Reyes, por dar una patada al balón en su frustración por haber fallado los dos tiros libres, dieron paso a un triple de Printezis para que el Olympiacos volviera a positivo, 73-74 (min.35.30).

Cada balón valía, a estas alturas, su peso en oro y la tensión creció de forma exponencial, con Thompkins y Printezis, que además se defendían uno al otro, calientes en ataque.

A minuto y medio para el final, el Madrid acabó una posesión sin lanzar a canasta y en la jugada siguiente Spanoulis intentó el triple definitivo que no entró, 76-77.

Doncic, que sufrió más de lo habitual desde el lanzamiento libre (10 de 15) puso el empate a 79 a 30 segundos para el final, y Janis Strelnieks sólo anotó 1 de 2 desde el mismo punto, 79-80 a falta de 15 segundos.

Con dos tiempos muertos consecutivos, Laso y Sfairopoulos prepararon la táctica. El Madrid pareció comerse la posesión, pero la colegiada alemana Anne Panther pitó personal sobre Campazzo. La revisión del vídeo dejó al Madrid con una derrota por 79-80.

Real Madrid 75-73 Baskonia: La gran defensa del madrid le permite seguir en racha.

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El Real Madrid se apuntó su séptima victoria consecutiva en la Euroliga, al vencer por 75-73 a un Baskonia que peleó hasta el último segundo, gracias a una gran y pertinaz defensa.

Las precauciones que tomaron ambos equipos de inicio marcaron los primeros minutos del choque, 6-3 (min.2.30). Pero seguidamente el Madrid entró en un desierto anotador que duró cinco minutos y medio, tiempo en el cual el equipo vitoriano se apuntó un parcial de 0-9.

La salida de Luka Doncic se adelantó más de lo previsto y un triple suyo en la primera acción puso fin al drama ofensivo de su equipo. Con 7 puntos en poco más de dos minutos, el esloveno arregló una situación más que peligrosa y permitió incluso que el Madrid cerrar el primer acto con un 18-17 favorable.

En el Baskonia, que sorprendió con una zona alternativa de acoplamiento, volvió a sobresalir la figura de Tornike Shengelia, autor de 7 puntos y una amenaza constante en todas las acciones.

En el segundo cuarto, las defensas siguieron imponiéndose a los ataques. El Madrid volvió a atascarse en la ofensiva con Doncic demasiado individualista y empecinado en resolverlo todo él solo, con lo que el Baskonia volvió a tomar la delantera, 24-31 (min.15.30).

Laso pidió otro paso más en defensa y puso a los gladiadores, al lituano Jonas Maciulis (gran trabajo sobre Shengelia) y a Felipe Reyes haciendo lo propio con (Vincent Poirier), al tiempo que el argentino Facu Campazzo asumió funciones anotadoras y Rudy Fernández aprovechó el gran momento de forma en el que se encuentra para tener protagonismo de cara al aro.

Con los ánimos calientes y un pequeño roce entre Jayson Granger y Rudy, en el que dialécticamente entraron los dos entrenadores, Pablo Laso y Pedro Martínez, el partido se fue al descanso con igualdad máxima, 34-34.

Cinco puntos de Janis Timma en el primer minuto de la continuación mostraron las aviesas intenciones baskonistas en las que Rodrigue Beaubois comenzó a tener un papel muy protagonista.

Los triples comenzaron a entrar con Fabien Causeur por parte local y Beaubois, por la visitante, como protagonistas. El Madrid consiguió de nuevo ponerse por delante en el marcador, 51-50 (min.25.30).

El trabajo bajo los aros de Edy Tavares comenzó a darle réditos al Real Madrid, en forma de puntos y de confianza para el equipo, 57-55 (min.27).

Al final del tercer tiempo, 59-61 y las espadas en todo lo alto para los diez últimos minutos.

Los dos primeros se solventaron con un parcial de 0-2, que explica un poco la tensión del partido y el control que intentaron ejercer ambos equipos.

Fue de nuevo el Baskonia el que primero dio el paso adelante, (61-68, min. 33.40) aprovechando otros momentos de negación anotadora del Madrid.

Un triple de Jaycee Carroll y una defensa zonal fueron las apuestas de Laso ante tal situación, 64-72 (min.35). El Madrid apretó la tuerca una vuelta más y el Baskonia comenzó a tambalearse, 71-72 (min. 36.30). El capitán Reyes, desde la personal, erró dos tiros que pudieron ser los de la remontada y a falta de dos minutos, el 71-73 se complicó más con una personal en ataque del mismo jugador.

A 1.23 para el final llegó la igualada a 73 y otra gran defensa madridista permitió a Doncic desperdiciar otro triple, con 37 segundos de partido. Con 23 segundos por delante el Baskonia atacó y Shengelia no pudo anotar ante la gran defensa madridista, el rebote lo capturó Thompkins y en el último ataque, Rudy anotó la canasta vencedora.

El Madrid sigue en racha, la séptima victoria seguida en Euroliga, gracias a la defensa ante el Baskonia.

Real Madrid 100-72 Fuenlabrada: Rudy y Reyes hacen la victoria más cómoda.

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El Real Madrid alcanza las doce victorias seguidas en todas las competiciones tras superar con holgura al Fuenlabrada (100-72), en la que es su sexta consecutiva en Liga ACB.

El líder de la Liga Endesa, el Real Madrid, no dio opciones a la sorpresa de la primera mitad del campeonato, el Fuenlabrada, al que derrotó por 100-72 con un partido muy serio en el que el equipo visitante apenas dio sensación de poder dar la campanada.

Poco pudo hacer ante esto el Fuenlabrada del argentino Néstor García, un equipo que había sorprendido a varios de los grandes en su cancha, pero que en casa ajena no encontró la llave de la zona blanca y solo pudo acercarse con los puntos del croata Marko Popovic, que anotó 18 puntos.

Si alguien esperaba un inicio plácido para el Real Madrid, es que no conocía a este Fuenlabrada, caracterizado por ser un equipo correoso en defensa y acertado en ataque, con tres triples en sus primeros cuatro intentos que le adelantaban 12-17 (min. 7), al que respondía el Madrid con un vendaval 12-0 con un imparable Thompkins y dos triples de Rudy Fernández, uno sobre la bocina (24-17). Siguió el Real Madrid haciendo camino y el parcial iba por quince tantos seguidos hasta que el mexicano Paco Cruz embocó un triple (27-20, min. 12). Los fuenlabreños solo podían hacer daño por fuera, ya que la zona era territorio blanco, propiedad primero de Tavares y luego del hombre del día, Felipe Reyes, el segundo jugador con más partidos de la Liga ACB. De la mano del menor de los hermanos Reyes, disputando su duelo número 737 -se dice pronto, solo está a 19 partidos de los 756 de Rafa Jofresa- el Real Madrid llegó a ponerse a tiro de la decena de diferencia, con los tiros libres del cordobés y un contraataque iniciado por él para que lo terminara el estadounidense Jaycee Carroll (34-25, min. 16), la misma distancia al descanso: 45-36.

El ‘Fuenla’ perseguía encadenar la racha que le permitiera apretar el partido y llegar a uno de esos finales igualados que tan bien se le dan, pero para cortar eso apareció la inteligencia de Rudy Fernández, quien tras anotar dos tiros libres forzó un campo atrás de Eyenga y coronó la jugada con un triple (75-58, min. 32). Una bandeja de Reyes colocó las dos decenas de diferencia (79-58, min. 33), que llegaron a ser 30 tantos cuatro minutos después (97-67, min. 38) ante un Fuenlabrada ya desquiciado al que no salía nada y que tendrá que esperar otra ocasión para batir al vecino de la capital, que hoy puso oficio para evitar cualquier atisbo de sorpresa y cerró el duelo en 100-72.

Real Madrid 87-75 Barcelona: Doncic, bálsamo y tormento.

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El Real Madrid se ha impuesto gracias a una gran segunda parte al Barça y de esta manera ha agravado su crisis (87-75). Los de Laso, liderados por un Doncic brillante, con 16 puntos, 7 asistencias y 6 rebotes, se han llevado el Clásico europeo. En el Barça, Tomic con 12 puntos fue el más destacado. Doncic anotó al término del tercer cuarto una de las canastas del año desde su propio campo.

Doncic, además, con dos triples seguidos, comenzó a materializar las primeras ventajas locales de cierta entidad, 34-26 (min.14.45), mientras que Thomas Heurtel adquirió el protagonismo ofensivo que le faltó en los primeros diez minutos. Al final, los azulgranas recuperaron con un Juan Carlos Navarro infalible desde la línea de tiros libres y llegaron al descanso con un 40-38.

Cinco puntos seguidos de Trey Thompkins, en un parcial de salida de 8-0 por parte madridista (48-38, min. 22,50) aumentaron la ventaja local a la decena de puntos, poniendo al Barcelona ante la primera gran prueba del clásico. El Barcelona comenzó a perder el equilibrio ante la doble amenaza permanente de Doncic y Campazzo y el 63-48 (min.29) fue la demostración palpable de esa superioridad.

Y para acabar de demostrarlo, Doncic se vistió de Sergio Llull para en el último suspiro marcarse un triple imposible desde casi su propia línea de fondo, 68-52, y dejar el camino un poco más llano de cara a los últimos diez minutos, tras un parcial de 28-14 en este tercer cuarto.

Por si había alguna duda, el Madrid siguió subiendo como la espuma (75-54, min.31.30) al tiempo que el Barcelona buscaba la manera de no salir con una derrota escandalosa del primer clásico europeo.Tras esos 21 puntos de renta el Barcelona buscó en su orgullo, mientras que el Madrid se relajó un poco, con lo que la ventaja menguó hasta el 80-65 (min.35) y el más inquietante 80-71 min.36).

Hasta ahí llegó todo y fue Doncic el que cerró el partido con un baile sobre Víctor Claver al que dejó literalmente tirado en el parqué para dar una asistencia, otra, al capitán. Al final, 87-75, el Madrid sale victorioso y reforzado y el Barça derrotado y con un poco más de crisis. Es lo que tienen los clásicos. También en Europa.

Real Madrid 80-86 Khimki: Primer resbalón.

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El Khimki se llevó la victoria con un gran partido de Shved que anotó 20 puntos. Los de Pablo Laso se pusieron por delante en el último cuarto pero los de Georgios Bartzokas pisaron el acelerador con un parcial de 11-0. Doncic tuvo la victoria con un triple que erró y finalmente los blancos consumaron su primera derrota de la temporada.

El Real Madrid perdió el primer partido de la temporada, 80-86, ante un Khimki poderoso que, liderado por Alexey Shved, tuvo las ideas y, sobre todo, el acierto que le faltó al equipo español en un choque que se le torció desde el principio.

Ritmo frenético y con las defensas sin aparecer, así fueron los primeros cinco minutos del partido entre el Real Madrid y el Khimki. El Khimki tomó la iniciativa, 11-15 (min.4) y aunque el equipo madrileño intentó mejorar algo en defensa lo cierto es que no acabó de tomarle el pulso al juego. Doncic pareció un poco bajo de energía, fruto del proceso gripal que ha tenido en los primeros días de la semana, y el Real Madrid cerró el primer cuarto con un 23-25.

La salida del segundo cuarto fue mala de solemnidad para el Real Madrid que aceptó un parcial de 1-8 en el primer minuto y medio, 26-33. Pero lo peor fue que en la reacción tuvo una jugada en la que hasta seis tiros no encontraron aro. La desesperación se apoderó del Real Madrid, con un Anthony Randolph demasiado acelerado y con una falta de ideas generalizadas. Sin triples, porque el equipo acumuló hasta ese momento un 1 de 10, el Madrid se puso demasiado nervioso.

Mientras, el Khimki, con Alexey Shved a la cabeza, iba martilleando el aro rival, con 4 de 9 triples. Anthony Gill, James Anderson y Malcom Thomas demostraron que el poderío económico de los rusos había estado bien invertido con sus fichajes.

El Real Madrid se enredó en sus fallos y con 11 de 27 en tiros de dos (40 por ciento), y 2 de 13 en triples (15%) poco o casi nada pudo hacer ante un rival más fluido en su juego y, sobre todo, más certero con 13 de 18 en tiros de dos (72%) y 4 de 12 en triples (33%).

Lo único que mantuvo al Real Madrid vivo fue la garra porque el marcador llegó a estar en un peligroso 28-40 (min.15.30) y en tres minutos logró un parcial de 9-0 gracias a un fulgor repentino de su defensa, 37-40. Pero la realidad se impuso en el tiempo restante y el Khimki se marchó a los vestuarios con ventaja, 39-45. Sólo Doncic, que fue el autor de los dos únicos triples del Real Madrid, estuvo a su altura habitual.

La salida del tercer acto fue otra cosa. El Real Madrid tuvo las ideas más claras, reorganizó su juego y un triple de Randolph dio la confianza suficiente para conseguir un parcial de 9-2 en los tres primeros minutos y conseguir ponerse por delante en el marcador después de muchos minutos, 48-47.

La reacción rusa no se hizo esperar y en el siguiente minuto y medio el Real Madrid tiró por la borda todo lo que había hecho con un 0-9 que devolvió la ventaja al Khimki, 48-56 (min.24.30). Hasta el final del cuarto el juego se paró bastante por las personales y por las defensas. Lo que no volvió a variar fue la ventaja rusa que llegó al final de este acto con un 59-66.

El Real Madrid perdió los parciales de los tres primeros cuartos y fue consciente de que solo con ganas, coraje y trabajo podría levantar un partido que se puso imposible por momentos. Rudy Fernández, dos triples de Jonas Maciulis y otro más de Facu Campazzo y la defensa de todos, devolvieron al Real Madrid a una exigua ventaja, 69-68 (min.32.30).

Pero en cuanto el Real Madrid intentó sacar la cabeza en el marcador, siempre apareció Shved para cortar de raíz cualquier intento de consolidación. Del 69-68 se pasó a un 69-78 (min. 36), un nuevo parcial de 0-10 en poco más de tres minutos que devolvió al equipo de Pablo Laso a la dura realidad del partido.

En otro arreón de orgullo el equipo madrileño volvió a soñar con un 77-80 a falta de algo más de dos minutos para el final. Pero el partido estaba torcido desde el principio y el Khimki selló (80-86) la primera derrota del Real Madrid esta temporada. Doncic, a veinte segundos para el final, tuvo un lanzamiento liberado desde el triple, pero el balón no quiso entrar.

Real Madrid 82-69 CSKA Moscu: Importante y cara victoria del Real Madrid.

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El Real Madrid consiguió una importante y trabajada victoria por 82-69 ante el CSKA Moscú en la segunda jornada de la Euroliga de baloncesto, pero sobre todo muy cara por las lesiones de Ognjen Kuzmic y Anthony Randolph.

Real Madrid y CSKA salieron convencidos de que era un partido grande, importante. Quizás no trascendental por ser sólo la segunda jornada, pero algo más que un partido. De ahí que el control de ambos fuera la nota predominante en los inicios, 11-9 (min.4.30).

Los emparejamientos defensivos ajustaban a cada jugada y el duelo Doncic-Kurbanov, en ambos aros, fue especialmente reñido.

Los ataques no acabaron de arrancar ante el trabajo a destajo de las defensas y por los fallos en las canastas fáciles. Un pequeño tirón al final del cuarto le permitió al Madrid acabar el primer parcial con un 20-15 bastante irreal.

El segundo acto no comenzó bien para el equipo español porque la defensa de los pequeños, Randle y Carroll en este caso, no fue efectiva ante sus pares y el CSKA se acercó tras un parcial de 0-4, 20-19.

No es el equipo ruso un equipo especialmente alto, al contrario, no dispone de un auténtico ‘center’, de una torre como referencia, pero si de pívots rápidos, ágiles, veloces y versátiles, muy al estilo moderno del baloncesto que se impuso en el Eurobasket.

El Madrid, con un corte de equipo más clásico volvió a demostrar que si está acertado en los triples su juego sube como la espuma en todos los aspectos. Dos triples de Carroll y Randle abrieron la espita, 26-19 (min.12).

Poco después (min.13,15) Ognjen Kuzmic se lesionó en la rodilla izquierda y tuvo que ser evacuado de la pista en silla de rueda. El Madrid se agarró entonces al estado de forma de Anthony Randolph para ir abriendo hueco en el marcador (38-28, min.17), aprovechando que los rusos estaban especialmente obtusos en ataque y que sólo Sergio ‘Chacho’ Rodríguez veía aro con cierta nitidez.

El buen trabajo del Madrid bajo tableros y la defensa fueron las claves de una primera mitad que finalizó con 45-33 y que demostró que si el Madrid anota triples (7 de 15) tiene mucho trecho recorrido.

Igualados los rebotes más o menos, 21-25, los 3 de 11 triples del CSKA y las 9-2 asistencias favorables al Madrid acabaron de explicar la diferencia.

El Madrid salió adormecido tras su paso por los vestuarios y aceptó un parcial de 0-6 en los dos primeros minutos de juego, pero en cuanto volvió a tomar el pulso al choque, a la defensa, el juego se ralentizó, se espesó y se colapsó (52-46, min.25.30).

Antes de los cuatro minutos de juego los dos equipos tenían ya cinco personales y los tiros libres ayudaron a ralentizar todavía más el juego.

Clyburn y Higgins, con 9 y 7 puntos en este tercer cuarto, fueron los auténticos quebraderos de cabeza de un Laso que se desesperó con algunas decisiones arbitrales y con la lesión en el hombro derecho de Randolph. El 56-53 final dejó todas las opciones abiertas y al Madrid con dos jugadores, con dos pívots, menos.

El Madrid apretó los dientes ante la adversidad y tuvo la paciencia de mover el balón hasta el límite de la posesión para conseguir, por medio de Rudy y Campazzo, dos triples más que valiosos para volver a tomar aire en el marcador, 67-59 (min.33).

Campazzo tomó las riendas del partido en estos momentos y con su energía, puntos y velocidad contagió a un Madrid que empezó a vislumbrar la victoria, 71-59 (min.34), y sobre todo con el 76-66 a falta de tres minutos.

El equipo ruso no se rindió, pero el Madrid tiró de experiencia y de efectividad y de defensa para conseguir una importante y cara victoria ante el CSKA, 82-69.

Valencia 82-86 Real Madrid: El Real Madrid gana en La Fonteta y sigue invicto.

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16 puntos, 10 asistencias, 7 rebotes y 25 de valoración. La última genialidad de Luka Doncic, clave en el triunfo madridista en la cancha del Valencia.

El Real Madrid se llevó la victoria de la pista del Valencia Basket en un duelo lleno de alternativas en el que si bien fueron Luka Doncic y Anthony Randolph los que sofocaron la revolución que montaron los locales en la segunda parte, fueron tres ‘secundarios’ como Jeff Taylor, Gustavo Ayón y Facundo Campazzo lo que sellaron el triunfo en el último minuto.

El encuentro arrancó intenso desde el inicio, como si no hubiera acabado aún la final de la liga que ambos equipos disputaron la pasada campaña. Pablo Laso decidió tratar de agobiar desde el inicio al conjunto valenciano situando a Taylor sobre Erick Green su gran referencia anotadora y lo consiguió.

Pero, paradójicamente, no le fue bien pues ‘obligó’ al resto de jugadores del Valencia Basket a involucrarse más en los ataques e hizo a su rival más peligroso. Ese juego coral y el control del rebote, con una buena labor de Will Thomas, permitió a los locales seguir el ritmo anotador de los madrileños liderado por un activo Ayón e incluso ponerse por delante (18-17, m.10).

La aparición de Doncic cambió el guión. Nueve puntos casi seguidos suyos dieron confianza al Real Madrid y aunque el ímpetu de Alberto Abalde y la reaparición de Green, más cómodo defendido por el debutante Randle, permitió al Valencia Basket resistir, la iniciativa volvió a ser del conjunto visitante.

Aunque el esloveno se refugió en el banquillo, el nervio de Campazzo la extendió hasta el descanso y eso que el choque se fue a los vestuarios con un triple de Joan Sastre sobre la bocina (39-43, m.20).

Bajo la batuta de Doncic, el Real Madrid mantuvo el control unos minutos pero al sentarse en el banquillo el partido enloqueció. El apabullante control del rebote compensó la falta de acierto local y permitió al Valencia estrechar el marcador. Y cuando se encadenaron una antideportiva de Ayón y una técnica a Laso por protestar, Doornekamp y Pleiss le pusieron por delante (58-53, m.29).

Volvió el esloveno y volvió a funcionar el conjunto visitante que, con ocho puntos seguidos de Randolph, se metió en el choque y puso nervioso al Valencia Basket. En unos minutos de una impresionante inspiración, el interior estadounidense asestó un duro golpe a su rival.

Pero los locales no se arrugaron. Con cuatro triples casi seguidos castigaron el poco movimiento de la defensa visitante y se pusieron por delante. Pero en el minuto decisivo, un triple desde la esquina de Jeff Taylor, un robo de Gustavo Ayón y una ‘bomba’ de Campazzo, sentenciaron el choque.

Real Madrid 61-56 Fenerbahçe: Victoria y campeones de grupo.

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El Real Madrid se repuso a una floja primera parte para acabar superando al Fenerbahçe (61-56) en un choque en el que la falta de aliciente le pasó factura en los primeros minutos. Después de llegar con tres puntos de desventaja al descanso, los triples de Rudy Fernández despertaron a su equipo, que acabó por rematar la faena en un último cuarto en el que se terminaron de despegar en el luminoso.

El Real Madrid salió a la cancha con la certeza de saberse cabeza de serie en los cercanos playoffs de la Euroliga. Precisamente ese era el objetivo del Fenerbahçe, que comenzaba el choque sabiendo que la victoria iba a ser crucial de cara a poder luchar por la cuarta plaza de la clasificación.

Con todo ello el tanteador empezó muy igualado gracias a los triples de Llull y Bogdanovic, que mantenían a sus conjuntos en los minutos iniciales del primer cuarto. Eran los blancos, los que conseguían las primeras mínimas ventajas, para nada definitivas, ante un equipo turco que iba a más conforme pasaba el tiempo. Al final del cuarto, el conjunto de Pablo Laso, lideraba el luminoso (20-16).

Pero Obradovic pareció insuflarle aire a su equipo, que cortocircuitó el ataque madridista y encontró mejores opciones de tiro para dejar en 9 puntos en todo el cuarto a los blancos, y darle la vuelta totalmente al marcador. Se notaba la necesidad de un equipo y la tranquilidad excesiva del otro, algo que ni mucho menos estaba gustando a Pablo Laso. Con todo por decidir se llegó al descanso, pero con sensaciones contrapuestas después de 20 minutos jugados (29-32).

El Real Madrid reaccionó tras el paso por los vestuarios. Los tiros de tres de Rudy Fernández dieron otro aire al ataque blanco, que encontraba la canasta con mayor facilidad. Además, las tres faltas personales de Bogdanovic y Antic les mandaban al banco para desesperación de Obradovic. En esta ocasión el atascado era el Fenerbahçe, que se caía presa de los errores a falta de 10 minutos para que finalizará el partido (48-43).

Sin embargo, el conjunto blanco no terminó de rematar la faena hasta el último minuto de partido, después de que una técnica a Sergio Llull desestabilizara al quinteto del Real Madrid. No lo aprovecharon los turcos, más necesitados de la victoria, y finalmente, el partido se quedó en casa. Un partido con poco brillo, pero que le sirvió al Real Madrid para alzarse matemáticamente con el primer puesto de la liga regular de la Euroliga.

Real Madrid 104-76 Bilbao: Llull reengancha al Real Madrid a la Liga.

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Sergio Llull, autor de 29 puntos, volvió a ser el motor de un Real Madrid que, con su victoria por 104-76 ante el Bilbao, se reengancha de nuevo a la Liga tras haber perdido cuatro de los últimos cinco partidos antes de la visita de los hombres de negro.

El Madrid tardó en entrar al partido. El cambio de horario, el cansancio por jugar su quinto partido en once días, haber perdido cuatro de los últimos cinco encuentros en la Liga, o la frialdad de las gradas influyeron en que el partido no adquiriera tono en los dos primeros cuartos.

Laso tuvo claro que había que frenar a Alex Mumbrú y puso a Jeffery Taylor en su marca desde el inicio. También hubo algunos experimentos con una defensa zonal, pero el marcador no acabó de serle favorable (8-13, min.5) a un Real Madrid que volvió a necesitar del genio de Sergio Llull.

Una ‘mandarina’ marca de la casa desde casi 10 metros, abrió la espita de la fábrica de triples del de Mahón que descerrajó tres seguidos sin fallo en un minuto para pasar a un 17-3.

El primer acto finalizó con un 23-20 y el entrenador madridista dio paso a algunos de los menos habituales en el segundo cuarto, con Suárez jugando todo el cuarto y Andrés Nocioni algo más de 5 minutos.

El marcador funcionó a trompicones, con los hombres de negro apoyándose en sus pívots, Micheal Eric e Ivan Buva, y con un Real Madrid que no acabó de encontrar el paso del partido y cometiendo errores de bulto en defensa.

Otra ‘mandarina’ lejana de Llull y una entrada de raza del base-escolta balear, fueron de lo poco salvable del segundo cuarto, que finalizó con 46-39.

Un 8-0 en el primer minuto y medio de la reanudación, con Anthony Randolph como protagonista absoluto (54-39) abrió una autopista hacia la victoria que Llull se encargó de validar con un nuevo triple lejano que significó un 11-0 de parcial y un marcador de 57-39 (min.22.30).

El Madrid entró en modo ‘off’ y aceptó un 0-8 (57-47) del Bilbao en poco más de un minuto por lo que Laso tuvo que parar el partido e intentar que sus jugadores volvieran a centrarse.

Llull volvió a ser el revulsivo anotando su séptimo triple de ocho intentos para un total de 29 puntos a los 27 minutos de partido (65-50). Al final del tercer cuarto, 73-61.

Felipe Reyes y Jaycee Carroll, se bastaron en el acto final para llevar al equipo a superar la veintena de puntos de ventaja (91-66 min. 33.15) y para tener un plácido final, 104-76, en el reenganche del Real Madrid a la Liga.