Real Madrid 104-71 Gipuzkoa: Paliza con ‘show’ y récord de Garuba.

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El pívot madrileño de 16 años aprovechó los 14 minutos que estuvo en la cancha para lograr siete puntos, seis rebotes y tres tapones.

El Real Madrid consiguió una cómoda victoria, 104-71, ante un débil Guipuzkoa, en la que Pablo Laso pudo dar descanso a los titulares y dar protagonismo a los meritorios, que cumplieron con nota. Sobre todo, Usman Garuba, que a sus 16 años disputó 14 minutos y se marchó con 7 puntos (3/3 de dos, 1/1 en libres), 6 rebotes y 3 tapones, récord de gorros en un partido de ACB para un menor de edad.

Dos contundentes parciales de 11-0, mediado el primer cuarto, y de 9-0 en el inicio del segundo, finiquitaron el partido entre el Real Madrid y el GBC. El equipo donostiarra comenzó centrado, intentando asentar su juego y castigando al Madrid hasta que igualó el marcador a 11 (m.5.30). Vyacheslav Bobrov era el jugador más acertado, con 8 puntos. Pero en ese momento se apagaron los focos para los vascos y se encendieron para un Madrid que sin Rudy Fernández, Anthony Randolph y Sergio Llull, a los que Pablo Laso dio descanso en vista de la acumulación de partidos, comenzó a funcionar.

La defensa de los de Sergio Valdeolmillos cometió el peor error que se puede cometer contra el Real Madrid, dejarles correr. Y ahí nació el parcial de 11-0, del 11-11 al 22-11 en menos de dos minutos. A partir de este momento, Laso comenzó con otro partido. Sentó a Facundo Campazzo, excelente en la visión de juego, y dio las riendas del equipo a Klemen Prepelic, que además de ejercer de base consiguió un 3 de 4 en triples para reconciliarse consigo mismo y con la afición.

El segundo parcial de 9-0 fue en el inicio del segundo acto y del 28-18 con el que comenzó se pasó a un 37-18, en poco más de dos minutos. Las personales le gastaron una mala jugada a Prepelic y Laso traspasó la dirección del equipo al joven canterano Melwin Pantzar. Ninguno de los teóricos titulares del Real Madrid estaba en pista, pero el GBC tampoco lo hizo necesario y el 56-31 con el que se llegó al descanso lo corroboró.

Con jornada doble en Euroliga, el martes en Madrid el Gran Canaria y el jueves en Atenas el Olympiacos, Laso decidió reducir esfuerzos a su equipo y repartir minutos entre los menos castigados. Porque el domingo toca visitar al Barcelona en el Palau en Liga. El Madrid bajó el pistón en la reanudación, también el cuadro de San Sebastián, 64-43 (m.25) y el partido languideció.

La entrada de Usman Garuba (16 años) por Walter Tavares (m.26, 69-43) fue la certificación de que el partido estaba más que decidido. Con 79-47 se inició el último cuarto en el que la atención se centró en Garuba, que se mostró más que serio y correcto en defensa y que recibió una gran ovación cuando consiguió su primera canasta, un mate tras asistencia de Prepelic.

No les regalo ningún minuto, se lo ganan en los entrenamientos. Gustavo Ayón ha tenido un golpe en el tobillo y Usman Garuba nos ha dado una buena rotación en los jugadores interiores. Tenemos la suerte de tener gente preparada atrás”, explicó Pablo Laso sobre la presencia del pívot madrileño, que ya había debutado el pasado 28 de octubre. Al final, 104-71 en el marcador y 145-54 en la valoración de los dos equipos. Demasiada diferencia.

Real Madrid 79-74 Khimki: Reacción a tiempo.

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El Real Madrid no jugó su mejor partido del año ante el correoso Khimki ruso pero supo reaccionar a tiempo para imponerse y seguir invicto en Euroliga tras las siete jornadas disputadas. Carroll, con 15 puntos, volvió a liderar la anotación de los de Pablo Laso, secundado por 13 Causeur y 10 de Campazzo. El equipo blanco comanda el torneo junto al CSKA de Moscú.

La buena defensa en el último cuarto, la clase de Rudy Fernández y sobre todo el remate anotador de Jaycee Carroll, con 15 puntos en ese periodo, fueron fundamentales para conseguir la victoria por 79-74 ante un Khimki que echó de menos a Alexey Shved pero que acabó luchando y dejando una buena impresión.

Fabien Causeur 6 – Khimki 0. Ese fue el resultado del primer minuto y medio de partido, merced a las penetraciones del alero francés y al poco ajuste de la defensa rusa.

Ausente Alexey Shved el equipo ruso pareció no tener rumbo en la pista, solo los arreones de clase y fuerza de Dee Bost y Anthony Gill, los únicos anotadores del Khimki en el primer cuarto, se salvaron del equipo ruso que, además, se sintió intimidado por la presencia de Walter Tavares.

El Madrid desactivó el juego exterior del rival con su defensa pegajosa y sin Shved y sin tiro de tres el Khimki se quedó en poca cosa. El 19-12 al final de los primeros diez minutos de juego se antojó un poco corto para los méritos de unos y otros.

Con la entrada de las rotaciones en el Real Madrid, la defensa todavía mejoró un poco y en ataque siguieron fluyendo los puntos, alcanzándose la máxima ventaja en el minuto 14, 34-21.

Incluso pareció que el equipo comenzó a gustarse en ataque, buscando el pase preciosista por encima de la efectividad. La consecuencia de esa circunstancia fue un parcial en contra de 0-8, ante el relax del Real Madrid y el crecimiento de jugadores como Malcom Thomas o Andrey Zubkov que ante la ausencia de Tavares se quitaron un peso de encima.

El Khimki recortó hasta los cinco puntos la diferencia, 34-29 (min.17.20), momento que Pablo Laso aprovechó para llamar a capítulo a sus jugadores. Al descanso, 41-35 tras una rectificación en las estadísticas por un error en la anotación que atribuyó a Jaycee Carrol una canasta que fue anulada.

Con la vuelta de Tavares a pista, tras el descanso, volvió el pánico bajo los aros para el equipo ruso, pero esta vez Jordan Mickey se mostró certero desde la línea de 6,75 metros y con dos triples mantuvo a su equipo en el marcador, ante un Madrid que salió centrado y con Anthony Randolph enchufado, 51-43 (m.24).

El Khimki ya sabía a lo que jugaba y el Madrid comenzó a enredarse con la movilidad de los jugadores rivales y con dos malos rechaces bajo su aro que fueron cuarto puntos fáciles para el rival, 51-47. Mickey anotó un tercer triple, 53-50, rentabilizando la escasa influencia del gigante caboverdiano a esa distancia de la canasta.

Lo que sin Shved pareció un partido de trámite se fue complicando hasta que un triple de Tony Crocker y dos puntos de Malcom Thomas dieron a Khimki su primera y efímera ventaja en el partido, 54-55 (m.29.30). Porque Gaby Deck anotó en acrobático ‘alley-hoop’ la canasta que permitió al Madrid cerrar el tercer cuarto con una pírrica ventaja, 56-55.

En cualquier caso las alarmas madridistas ya habían saltado y Laso puso un quinteto con potencia defensiva y al mismo tiempo con potencial atacante. Rudy Fernández fue vital con un triple marca de la casa que insufló aire al equipo, 60-57, y ganas a las gradas. Pero los rusos ya se habían envalentonado y otro triple de Crocker devolvió la igualdad al marcador, 60-60 (m.32.30).

El Madrid volvió a apretar los dientes en defensa y el Khimki lo acuso, 64-60 (m.34.30). Comenzó a mandar oleadas en ataque con Jaycee Carroll al frente, con efectivas bombitas. Y un triple de categoría sobre la defensa de Stefan Markovic que significó el 72-64 a poco más tres minutos para el final.

El Madrid volvió a morder en la yugular al rival, pero esta vez no sólo a su presa para anotarse la séptima victoria. Carroll anotó todos sus puntos en este último cuarto, 15 de los 23 del Madrid.

Real Madrid 105-107 Andorra: Descubierto el punto débil.

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El Andorra da la sorpresa de la jornada en ACB tras imponerse a domicilio al Real Madrid y acabar con su condición de invicto. Ante un planteamiento muy serio del cuadro andorrano de nada sirvieron los 32 puntos de Carroll y los 17 de Llull. El equipo visitante dio una exhibición de juego coral con siete jugadores en doble dígito.

Aunque estuvo falto de frescura y acierto durante muchas fases del choque, el Madrid lo intentó todo hasta el último instante, guiado por un soberbio Jaycee Carroll (32 puntos) y tuvo la última posesión para ganar, aunque el lejano triple de Sergio Llull no entró y se consumó la sorpresa en el Palacio.

El arranque eléctrico de Andrew Albicy, con cuatro triples sin fallo en los primeros cinco minutos y cinco asistencias en el primer cuarto, pilló desprevenido a un Real Madrid que, aunque intentaba responder mediante Fabian Causeur y Sergio Llull, no andaba fino y se mostraba incapaz de contrarrestar la efectividad visitante.

A ello se añadió que Shayne Whittington tomó el relevo del base francés y, con otros dos aciertos desde el perímetro, permitió consolidar las ventajas de un Andorra al que sus altos porcentajes desde la línea de 6,75 (siete triples de once intentos) le llevaron a completar un gran primer acto ante el líder de la Liga (26-33).

En la reanudación, los andorranos siguieron moviendo muy bien la pelota, defendiendo en bloque y jugando sin complejos ante un oponente incapaz de recortar las diferencias ante la desesperación de su técnico, Pablo Laso, obligado a parar el partido en el ecuador al ver que su equipo seguía sin carburar (35-43, min 15).

A falta de frescura, el Madrid recurrió a la inspiración de Carroll, que fue calentando su muñeca con el paso de los minutos. A base de triples, el estadounidense fue capaz de cambiar el guión del choque y sus quince puntos en menos de ocho minutos del segundo periodo dejaron el partido en un puño al descanso (58-59).

A la vuelta de vestuarios, el intercambio de golpes mantuvo la incertidumbre. Los del Principado seguían jugando con desparpajo y sin complejos, con buenos minutos del italiano Michele Vitali y el estadounidense John Shurna quien, con un nuevo triple, volvió a despegar a los suyos (67-75, min 24).

El Madrid lo intentaba pero no le salía nada. A los últimos diez minutos se llegó con un 84-92 favorable a los de Ibon Navarro, que empezaban a creer en el milagro y veían cerca poder ser el primer equipo en ganar esta temporada al vigente campeón de Liga y Euroliga.

En medio de la batalla final, solo las canastas de Carroll acercaban puntualmente al Real Madrid a su objetivo. Ello coincidió con un apagón en ataque del Andorra, que estuvo cinco minutos sin anotar y perdió por faltas a tres jugadores claves en el peor momento (97-99, min 38).

Felipe Reyes logró empatar a medio minuto del final y respondió en la siguiente jugada Dylan Ennis con una penetración a 3.5 segundos. Llull buscó el triunfo con un triple lejano, pero el balón no entró y se consumó la sorpresa. La Liga se queda sin equipos invictos.

Real Madrid 92-69 Joventut: Increíble último cuarto para seguir invicto.

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El Real Madrid sigue invicto en Liga y en la cuarta jornada de la competición sufrió más de lo que refleja el marcador final para poder derrotar al Joventut en el Palacio (92-69). El equipo de Pablo Laso necesitó de un espectacular último cuarto (27-9) para conseguir la victoria de manera holgada. El equipo madrileño acompaña al Barcelona en lo alto de la tabla.

El Real Madrid consiguió la cuarta victoria en Liga al vencer por 92-69 a un Joventut que dio guerra hasta el último cuarto, hasta que la conexión argentina, Facundo Campazzo y Gabriel Deck, hizo despertar al equipo.

Una buena puesta en escena del Joventut y un Real Madrid un tanto apático y con el lanzamiento triple como única idea preconcebida determinaron el dominio de los verdinegros en el primer cuarto, con Shawn Dawson y Nicolás Laprovittola como maestros de ceremonias.

En el Madrid solo Klemen Prepelic pareció salir dispuesto a hacer méritos ante su entrenador, Pablo Laso, y los aficionados.

Pese a todo, el 22-23 con el que finalizaron los primeros diez minutos de partido no fueron preocupantes, porque la sensación es que el equipo de Badalona estaba dando casi todo lo que tenía mientras que el Madrid apenas estaba ofreciendo algo.

Conforme pasaron los minutos el Madrid se mantuvo en el perfil más bajo de lo que llevamos de temporada, sin ideas, sin intensidad, sin circulación de balón, apenas sin defensa y con el triple como solución rápida, cómoda y sencilla, aunque no demasiado efectiva.

El descarte de Sergio Llull y Fabien Causeur -ya avisó Laso de que habría que gestionar este primer maratón de cuatro partidos en ocho días-, pareció como si el resto de jugadores entendieran que había que economizar energías.

Rudy Fernández y el capitán Felipe Reyes salieron al rescate. El escolta internacional defendió, dirigió al equipo ante la bisoñez de Melvin Pantzar, y anotó, mientras que el pívot puso algo de orden bajo el aro.

Jaycee Carroll no fue el revulsivo habitual (1 de 4 en triples) y tuvo que ser el argentino Gabriel Deck el que comenzara a demostrar por qué llamó la atención del Real Madrid. Una transición plena de fuerza e intención, finalizada con entrada a canasta fue de lo poco bueno del partido en su primera mitad.

El Madrid fue por detrás en el marcador, 24-29 (min.13) hasta que en los últimos minutos comenzó a pesar más su calidad y consiguió alcanzar los vestuarios con ventaja, 44-39.

Un contraataque, tras robo, de Facundo Campazzo supuso la primera ventaja del Madrid que alcanzó la decena de puntos, 55-45 (min.23.30). Con las fuerzas ya mermando, el fondo de armario del Real Madrid comenzó a imponerse, aunque La Penya supo reaccionar, 57-54 (min.26) y llegar al final del tercer cuarto con opciones, 65-60.

La falta de ritmo del partido y de alguna acción brillante que levantara el ánimo de unas gradas adormecidas lastraron el juego, pero bastó otro arreón del Madrid, con una buena circulación de balón finalizada con corte por el centro de Campazzo y un triple de Carroll (74-61) (m.34) y otro del base argentino (77-61) para que la victoria se abriera de par en par para el vigente campeón de Liga, que acumuló un 12-0 en tres minutos y medio, del 69-61 al 81-61.

El Madrid aumentó la intensidad defensiva, antes sólo Jeffery Taylor puso empeño, y el Joventut lo acusó hasta el punto de que solo anotó 9 puntos en el último cuarto, cuatro de ellos en el último minuto cuando los locales ya dejaron de presionar.

El Madrid acabó ganando con claridad pero tardó en decantar el partido más de lo previsto por su falta de intensidad. Le costó despertar, pero cuando lo hizo fue imparable.

Baskonia 85-96 Real Madrid: Doblete y 34 Ligas.

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El Real Madrid se proclama campeón de la Liga ACB tras imponerse otra vez a Baskonia en Vitoria (85-96) y cerrar 3-1 la serie final por el título. Apoyado en la mejor versión de Rudy Fernández (27 puntos) y Facundo Campazzo (14) el equipo de Pablo Laso consigue un histórico doblete al añadir a la Euroliga la consecución de su tercer título liguero en los últimos cuatro años. Es la 34ª Liga blanca.

El Real Madrid supo reaccionar ante la primera ventaja clara de los vascos y consiguió acortar la diferencia hasta el 21-18 tras los primeros diez minutos. El plantel madridista aumentó el parcial en el comienzo del segundo acto y con un 2-15 consiguió abrir un hueco de seis puntos, 23-29, y aunque el Baskonia logró mantenerse cerca, no encontró el antídoto para detener el buen momento de Rudy Fernández, autor de 17 puntos en este periodo.

Dos triples del uruguayo Jayson Granger, que trabajó muy bien en la defensa sobre el esloveno Luka Doncic, y de Matt Janning respondieron al acierto del alero mallorquín que mantuvo por delante durante todo el segundo asalto al equipo blanco, que se fue al vestuario con un 38-42 a favor.

El nivel de agresividad subió tras el paso por vestuarios y tras varios encontronazos, Felipe Reyes y Walter Tavares tuvieron que sentarse en el banquillo con tres faltas cada uno, aunque el Real Madrid tuvo mejores sensaciones y se mantuvo por delante, 45-52 (min. 24).

El envite perdió brillantez, pero el Madrid castigó los errores de los baskonistas que se obcecaron con el lanzamiento exterior y no tuvieron la frescura necesaria para circular el balón, lo que llevó al equipo de Pablo Laso a obtener una ventaja de 8 puntos, 57-65, con diez minutos por delante para levantar el título.

Pedro Martínez buscó mayor fluidez en su equipo con la combinación de Luca Vildoza y Marcelinho Huertas, mientras el Madrid lograba una distancia de diez puntos que controlaba con el paso de los minutos.

El Baskonia, con el depósito de gasolina muy justo, no encontró su juego y comenzó a sumar desde el tiro libre para recortar los once puntos de distancia conseguidos por los madridistas (71-75, min. 35).

El Real Madrid mantuvo la serenidad y estuvo acertado desde la línea del 4,60 para seguir por delante hasta que un triple imperial de Luka Doncic a una pierna en la última décima del segundo de posesión tras una gran defensa baskonista acabó con las ilusiones locales. Los vitorianos arriesgaron en su defensa y los blancos consiguieron superar los escollos para hacerse con el partido por 85-96 y el título de Liga.

Fenerbahçe 80-85 Real Madrid: La Decima se viste de blanco.

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El Real Madrid se llevó una Euroliga trabajada y se tomó su propia ‘vendetta’ ante Fenerbahçe. Un espectacular tercer cuarto de Causeur con 12 puntos dinamitó la Final, dándole la vuelta al encuentro. Laso consigue su segunda Euroliga y le arrebata a Obradovic su décimo título. Los blancos se sobrepusieron a Nicolo Melli con 29 puntos, el mejor del partido de largo.

El partido comenzó con los de Obradovic mandando, con ventajas de hasta 4 puntos, y solo con Doncic tirando del carro madridista. El esloveno comenzó con 6 puntos consecutivos, sin que ningún compañero le ayudara en la anotación.

Pero salió Llull y cambió el guion del partido. 3 triples consecutivos (RudyLlull Randolph) pusieron por delante a los de Laso y en el segundo cuarto un parcial de 14-2 abrió brecha. El Real Madrid lo bordaba ante un equipo de Obradovic que fallaba canastas fáciles. Hasta que apareció Nicole Melli. 11 puntos en el segundo cuarto que dio ventaja a los otomanos, y volvía a cambiar el guion del partido.

El conjunto blanco se marchaba al descanso con 2 puntos abajo, le tocaba remar y darle la vuelta en una segunda parte que se avecinaba apasionante.

La segunda parte comenzó con Causeur en modo estrella, el francés con 8 puntos en los primeros 5 minutos, y sobre todo aguantando en defensa, revitalizó a los blancos para darle la vuelta de nuevo al marcador. Melli volvió a responder con 5 puntos consecutivos, el hombre de la Final ponía las cosas difíciles.

En el último cuarto, Melli volvió a aparecer con 6 puntos consecutivos de inicio, pero una falta antideportiva de Vesely Doncic puso 10 puntos de ventaja a favor de los blancos que iba a ser definitiva.

Un triple de Melli metía de nuevo en el partido a los turcos, pero la defensa blanca, fundamentada en Causeur y Thompkins conseguía mantener la distancia. Wannamaker tiró de los otomanos, pero Doncic le respondió, aunque terminó excluido el encuentro.

Dos tiros libres de Causeur, hombre del Madrid en la Final, cerraron definitivamente el partido. Los turcos se quedaron sin tiempo y los tiros libres dieron la victoria a los blancos. Obradovic se quedó sin su décimo entorchado, mientras que Laso sale triunfador y suma su segunda Euroliga en 4 años.

CSKA Moscu 83-92 Real Madrid: A por la Decima.

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El Real Madrid supera al CSKA de Moscú (83-92) y disputará la Final de la Euroliga ante el Fenerbahçe turco, vigente campeón. El equipo de Laso supo resolver con templanza y defensa un duelo dificilísmo ante el mayor presupuesto de Europa. Claves para el equipo blanco, los 16 puntos de Doncic, otros 16 de Llull y un imperial Gustavo Ayón con 12 puntos y 11 rebotes.

No fue buena la puesta en escena del equipo blanco, al que costó mucho entrar en ritmo y detener la agresiva eficacia de Higgins Rodríguez. Laso detuvo el partido (15-9, m. 5) y dio entrada a Llull y Randolph buscando alterar la dinámica ofensiva. No se consiguió, dando además demasiadas facilidades al conjunto ruso en defensa, lo que se notó en el marcador al término del primer parcial (30-20, m. 10).

Laso reformuló su cinco de pista. Entraron Carroll Causeur y el equipo se soltó en ataque con un 8-0 de salida. Responsable del cambio de cara, Jaycee Carroll, que anotó tres triples seguidos sin fallo resolviendo de forma expeditiva todas las dudas anteriores del equipo blanco (17-4 en 4’ de parcial), que por fin tomó la delantera (36-37, m. 15).

Perdido el flujo de ataque, CSKA se rehízo hasta tomar el mando, pero ya sin brechas de marcador. De hecho, un rebote ofensivo de Thompkins sobre la bocina permitió a los de Laso recuperar la ventaja mínima al descanso (46-47, m. 20).

La reanudación fue una réplica del inicio de partido. En un momento delicado por el repunte defensivo ruso (51-47, m. 24) el cerebro de Causeur fue el principal artífice para deshacer el nudo. Un aplastante 13-0 cambió la cara al partido (51-60, m. 27). Laso acertó ampliando con precisión la rotación de jugadores hasta los siete de ventaja a falta de diez minutos (56-63, m. 30).

El equipo blanco resolvió otro nudo desde la transición y el triple. Llull, Thompkins, Carroll lideraron la oleada de artillería para alcanzar la máxima ventaja (61-73, m. 33).

Un nuevo arreón ruso (8-0) recortó el margen a cuatro, pero el Madrid ha llegado a esta cita en su mejor momento de la temporada. La templanza ante las situaciones difíciles que fue planteando CSKA, un rendimiento defensivo sostenido y un Ayón imperial (12+11) dieron al equipo blanco otra presencia en la Final, su décimo octava. El domingo veremos una final inédita: Fenerbahçe – Real Madrid.

Real Madrid 101-89 Baskonia: Campeón de la Liga regular al ritmo de Rudy.

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El Real Madrid selló matemáticamente su condición de líder de la fase regular de la Liga, que le garantiza la ventaja de campo hasta la final, tras derrotar en un partido aplazado y con poca historia a un apagado Baskonia que le permitió afinar su puesta a punto para la Final Four.

El conjunto blanco mantuvo su buena línea de las últimas semanas y no acusó el reparto de minutos entre los menos habituales ni el descanso a Luca Doncic pensando en la cita de Belgrado. A ello contribuyó el buen trabajo de hombres como Trey Thompkins, Felipe Reyes, Sergio Llull o Rudy Fernández.

Contagiados por el frío ambiente en el Palacio, los dos primeros clasificados de la competición salieron relajados en defensa y con jugadores no habituales en sus quintetos iniciales, lo que se tradujo en canastas fáciles en ambos aros.

Comenzó dominando el equipo vasco hasta que un parcial de 8-0 rematado con un triple de Jeffery Taylor igualó el marcador y dio paso a unos minutos de igualdad y de ventajas alternas que se mantuvieron hasta el final del primer cuarto (25-24).

La aparición en cancha de Sergio Llull en su segundo partido liguero tras su grave lesión de rodilla metió una marcha más a la producción ofensiva de su equipo, que empezó el segundo acto mejor que un Baskonia falto de tensión en defensa y que acumulaba pérdidas y errores en ataque.

Un triple del propio Llull subió a diez la diferencia en el minuto 15 (40-30). El base balear volvió entonces al banquillo con los deberes hechos y diez puntos en seis minutos que permitieron abrir brecha con un Baskonia falto de tensión que se iba apagando con el transcurrir del encuentro.

Los hombres de Pablo Laso se fueron al descanso ocho arriba y transmitiendo buenas sensaciones (52-44). Ni el descanso a Doncic ni los minutos que tuvieron jugadores como el canterano Melwin Pantzar mermaron las prestaciones del líder de la Liga. Como los locales seguían con más ganas de triunfo y todos sus hombres aportaban mientras los visitantes seguían sin carburar a su nivel habitual, el colchón estuvo rondando la docena de puntos durante prácticamente todo el tercer cuarto.

Felipe Reyes aprovechaba cada balón y fue el encargado de subir la máxima ventaja del choque, quince puntos (67-52, min 27). También estuvieron a buen nivel Trey Thompkins y Rudy Fernández, que dejaron el partido encarrilado a falta de los últimos diez minutos (75-62). Diez puntos seguidos del argentino Luca Vildoza, máximo anotador de su equipo con 22, despertaron al Baskonia y, de paso, encendieron las alarmas en los de Pablo Laso, que se vio obligado a pedir tiempo muerto al verse con solo siete de renta a seis minutos del final. Aunque el partido ganó algo en emoción, el Madrid supo controlarlo y, en un gran final de Rudy, selló su vigésima séptima victoria liguera, que le asegura el liderato al término de la fase regular.

Real Madrid 89-82 Panathinaikos: Regreso a la Final Four.

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El Real Madrid repitió victoria en el Palacio ante Panathinaikos (89-82), su tercera seguida en una serie que arrancó 1-0 en contra y estará en la Final Four de Belgrado. Es la 5ª vez en 6 años que los de Laso se meten entre los cuatro mejores equipos en Europa. El equipo blanco se medirá al CSKA Moscú en Semifinal; Zalgiris y Fenerbahçe, vigente campeón, disputarán la otra.

Mucho era lo que había en juego y nadie quiso conceder el más mínimo margen al rival. Aunque el Real Madrid se las arregló para dar un pequeño tirón y cerrar el primer acto con un 19-14. En el segundo cuarto, con Ayón en estado de gracia, el equipo de Pablo Laso comenzó a dar buenas señales 25-16 (m.12), aunque el Panathinaikos, con Calathes y James como forjadores del baloncesto heleno, demostró que siempre vuelve. Los griegos de Xavi Pascual apenas necesitaron poco más de dos minutos para firmar un parcial de 2-8 (27-24) que sembró la incertidumbre entre los seguidores del equipo español.

Pero en ese momento apareció Sergio Llull en estado puro. Ya estaba en pista desde el inicio del cuarto y había dado cuatro asistencias e intentado un triple sin éxito, pero eran necesarios sus puntos y convirtió dos ‘mandarinas’ seguidas para arreglar la situación en 30 segundos, 33-24. El Panathinaikos acusó el golpe y el Madrid se creció en su juego, firmando un parcial de 10-0 (37-24, m.16).

Felipe Reyes se sumó a la fiesta con 7 puntos en los últimos cuatro minutos para marchar a vestuarios con 51-35, tras un parcial de 32-21. El Real Madrid siguió defendiendo, pero abrió la espita de su juego ofensivo y desbordó a un Panathinaikos demasiado centrado en defender y con pocas armas más allá de James y Calathes, o algún tiro esporádico de Lojeski, ya que los pívots y el juego aéreo de los atenienses estuvo controlado en todo momento. La ventaja local se amplió a 59-37 a los dos minutos de la continuación, 22 puntos de renta ante un Panathinaikos que pareció completamente perdido ante el aluvión de juego del Real Madrid.

La mayor parte del trabajo ya estaba hecho para el equipo blanco, pero con 18 minutos por delante y un Panathinaikos herido en su orgullo tenía que mantener el tipo. Los griegos subieron líneas en defensa, casi fue una presión a toda pista, pero Jaycee Carroll y Luka Doncic sacaron brillo a su tiro, mientras que Ayón, Rudy Fernández y Trey Thompkins pusieron el trabajo atrás. Con el Panathinaikos en modo remontada, es decir, defensa sin mirar el número de personales y ataque directo (casi siempre con James como protagonista), Laso volvió a dar entrada a Llull para que organizara un poco el pequeño desbarajuste en se que estaba convirtiendo el partido, 74-58 (min.28). Y el base internacional español cumplió con su cometido anotando otro triple a falta de seis segundos para el final del tercer cuarto, 78-60.

El Panathinaikos lo intentó por la tremenda: defensa al límite y ataque suicida y los resultados no se hicieron esperar, más que por su puesta en escena por el frenazo del Real Madrid, 80-72 a falta de 5:30 minutos. Los griegos metieron el miedo en el cuerpo a las gradas. Al Real Madrid le faltaban puntos en ataque, 2-12 de parcial, y Llull y Carroll salieron para intentar arreglarlo. Con 80-75 y 4 minutos por delante el final feliz que se preveía para el equipo blanco saltó por los aires. Singleton, con 11 puntos en el último periodo, estaba en estado de gracia.

Con 2 minutos por delante y 83-79, Felipe Reyes hizo de capitán en todos los sentidos asumiendo la responsabilidad y dando aire al Real Madrid. Como Doncic, con un triple a tablero a falta de 69 segundos, 88-82. El Madrid tomó las riendas de su destino y sacó a relucir su experiencia de campeón para ganar el partido por 89-82 y clasificarse para la Final Four de Belgrado.

Real Madrid 81-74 Panathinaikos: Llull y nada más.

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El Real Madrid doblega a Panathinaikos (81-74) en el tercer partido de la serie de Cuartos de Final, que ahora domina por 1-2 y queda a un solo triunfo de meterse en la Final Four. La noche fue completa con el regreso a pista, tras casi 9 meses, de Sergio Llull, autor de dos triples seguidos en el último cuarto, rematado por los 17 puntos de Carroll, líder anotador del equipo blanco.

A diferencia del primer encuentro la salida del equipo blanco fue impecable en defensa, ahogando todas las opciones de ventaja de Panathinaikos (5-0). Duró poco la tromba, hasta rearmarse el rival lo que tardaron Calathes y James en entrar en juego (11-11). Con la primera ventaja griega (13-17) entró Sergio Llull a pista ocho meses y medio después de su lesión en la rodilla. El Palacio dedicó al escolta una atronadora ovación en pie. Los blancos habían perdido la iniciativa y un triple de Rudy Fernández cerró el primer cuarto con empate (17-17).

Dejó Laso a Llull en pista en el arranque de segundo cuarto (19-20). También a Carroll y Rudy para mantener ritmo y agresividad en el perímetro. Un 7-2 de inicio forzó a Pascual a su primer tiempo muerto. Dio entrada a Antekounmpo para contener el juego exterior local y un parcial de 0-6 devolvió el empate al marcador (26-26). La igualdad y el intercambio de golpes fueron la tónica del juego hasta el descanso (40-34), no sin antes dejar Doncic un espectacular mate.

La salida en tromba del equipo blanco en la reanudación amplió la ventaja a su máximo en apenas dos minutos (46-34). Laso devolvió a pista el cinco titular y Doncic dirigió el tramo más ligero en ataque y encarrilar una ventaja que parecían poder mantener hasta el último cuarto. Calathes cortó por lo sano y con dos triples seguidos volvió a meter a los griegos en el marcador (55-50).

Calathes también dominó la entrada al último parcial, hasta acercar a Panathinaikos a su mínima desde la primera parte (60-57). Tuvo que ser Llull una vez más el factor decisivo con el marcador en un puño. Dos triples seguidos incendiaron el Palacio con cuatro minutos en el reloj (70-63). Y cómo no, la reacción griega llegó de manos de Calathes y James. Sendos triples igualaron la contienda (70-70). Sin embargo, fue Carroll el autor de la acción decisiva con un 3+1 que abrió la brecha definitiva (77-72). Sus 17 puntos remataron a Panathinaikos (81-74) y el Real Madrid queda a una sola victoria de meterse en la Final Four.