Real Madrid 1-1 Atletico Madrid: Europa manda en la capital.

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Blancos y colchoneros empatan un bonito derbi marcado por los compromisos europeos de ambos equipos. Cristiano adelantó al Madrid y Griezmann empató.

El derbi madrileño abría la tarde del domingo en el Santiago Bernabéu. El Atlético de Madrid llegaba con 4 puntos de ventaja al coliseo blanco por lo que los madridistas tenían la necesidad de ganar. Pese a ello Zidane dio prioridad a la Champions y dio descanso a Modric, Casemiro, Isco y Benzema. El francés volvió a confiar en Bale, Lucas, Asensio y Kovacic en el once. Simeone por su parte dio la oportunidad a Vitolo en detrimento de Correa o Gabi (que descansaron).

De inicio se pudo ver a un Madrid dominar. El equipo blanco se hizo con la posesión y protagonizó buenas combinaciones en ataque que provocaron que el Atlético se replegase en su campo. A los 10 minutos Asensio avisó con un fuerte zurdazo al larguero. Antes, en la misma jugada, los blancos reclamaron penalti de Juanfran sobre Kroos. El dominio blanco crecía y Cristiano lo intentó de zurda desde lejos. Oblak desvió a córner. A los 26 minutos el portero esloveno volvió a parecer con una gran parada a remate de Varane.

Tras una primera media hora de asedio, los rojiblancos mejoraron y se dejaron ver en ataque. Diego Costa tuvo el 0-1 pero acabó esquinándose en un remate que Keylor salvó con otra gran intervención. Saúl disparo alto poco después para confirmar la mejoría colchonera. Pero el Madrid volvió a apretar al final del primer tiempo. Marcelo estuvo a punto de adelantar a su equipo antes del descanso pero su derechazo se estrelló contra el larguero. Lucas en el rechace enganchó un potente disparo pero Oblak se empeñó en que la primera parte acabase sin goles.

El segundo tiempo comenzó como el primero. El Madrid dominaba ante un Atlético bien replegado. Zidane cambió el dibujo, puso a Asensio en la media punta y a Bale en la banda izquierda. El galés, desde su carril, comenzó a causar estragos sobre la zaga colchonera. Lo primero que hizo fue asistir a Cristiano, que inauguró el marcador con un golazo de volea.

El gol del luso hizo reaccionar a los colchoneros que solo tardaron 4 minutos en nivelar el encuentro. Griezmann empató tras hacer una bonita pared con Vitolo. El canario se deshizo de Keylor y el francés empató a uno a puerta vacía. El tanto dejó tocado a los locales y espoleó a los colchoneros. Poco después Koke tuvo el segundo en sus botas pero Keylor respondió con una excelente parada.

Después del susto Zidane sustituyó a Cristiano para dar entrada a Benzema. Parece que estaba pactado que el portugués jugase solo 60 minutos. Simeone hizo lo mismo 10 minutos más tarde retirando a Diego Costa y dando entrada a Gabi. Modric e Isco se unieron al carrusel de cambios con el que los madridistas volvieron a volcarse en ataque. Los locales perdieron claridad en ataque y solo tuvieron opciones de llevarse los 3 puntos en el descuento. Sergio Ramos estuvo a punto de batir a Oblak con una falta directa pero el portero esloveno despejó a córner. El central remató también el saque de esquina pero el esférico se marchó rozando el travesaño.

Al final un empate que deja las cosas como estaban. El Atlético de Madrid sigue segundo con cuatro puntos de ventaja sobre los madridistas.

Atletico Madrid 2-1 Real Madrid: La duodécima espera en Cardiff.

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Los rojiblancos estuvieron cerca de la machada con un inicio eléctrico, pero Isco calmó los ánimos y los de Zidane consiguieron alcanzar la Final.

El Real Madrid luchará por lograr la duodécima en la Final que se celebrará en Cardiff y que jugará ante la Juventus. El equipo blanco hizo bueno el 3-0 obtenido en la ida y el Atlético no fue capaz de remontar la eliminatoria.

Los rojiblancos salieron al partido en tromba empujados por un Calderón que alentó a su equipo de principio a fin. El milagro parecía más cerca al cuarto de hora de encuentro. A los doce minutos Saúl Ñíguez adelantó a los suyos con un cabezazo, y pocos instantes después Griezmann anotó desde el punto de penalti el 2-0.

Apenas había empezado el duelo y el Atlético ya estaba a solo un gol de igualar las semifinales. Pero tras el segundo gol el equipo de Simeone reculó y el de Zidane sacó calidad para hacerse con el balón. Al borde del descanso, los blancos sentenciaron la elimiantoria. Karim Benzema realizó una jugada espectacular para ceder el balón a Kroos, Oblak rechazó el disparo del alemán y fue Isco el que cazó el esférico para poner el 2-1.

El tanto del malagueño fue un jarro de agua fría para el Calderón. En la segunda mitad los de Simeone lo intentaron de todas las maneras, pero el gol para recortar distancias no llegó. 2-4 en el total de la eliminatoria que sirve al Madrid para buscar su duodécima Champions. Delante estarán Buffon, Dani Alves, Dybala y compañía.

Real Madrid 3-0 Atletico Madrid: Cristiano Ronaldo encarga una final.

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Un hat-trick del portugués deja la Semifinal encarrilada para el conjunto blanco.

El Real Madrid se impuso al Atlético de Madrid en la ida de las semifinales de la Champions League con una soberbia actuación de Cristiano Ronaldo.

El conjunto blanco salió muy enchufado al encuentro y en la primera parte pasó por encima del equipo rojiblanco. Cristiano Ronaldo abrió el marcador en el minuto 10. Casemiro puso el balón desde la derecha al punto de penalti y el ‘7’ saltó más que nadie para rematar de cabeza al fondo de la red.

En la segunda mitad el Atlético buscó entrar en el partido, pero lo cierto es que el equipo de Diego Simeone nunca acabó de estar bien plantado en el Santiago Bernabéu. A poco más de quince minutos para el final Cristiano Ronaldo aprovecharía un rechace para fusilar a Oblak desde la frontal y poner el 2-0.

Llegando ya al final del partido, cuando el Atlético buscaba un 2-1 que le diera vida a la eliminatoria, otra vez Cristiano vio puerta tras una gran jugada de Lucas Vázquez. Ocho goles de CR7 entre cuartos y semifinales. El luso quiere otra Champions, y de momento ya ha encargado una final en Cardiff.

Real Madrid 1-1 Atletico Madrid: Reparto de puntos.

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Un tardío gol de Griezmann sirve para empatar el derbi ante el Real Madrid, que se adelantó por mediación de Pepe.

Real Madrid y Atlético de Madrid se reparten los puntos (1-1) en un derbi intenso y con alternativas en ambos equipos, pero dominado en buena parte por los locales. Pepe adelantó a los blancos con un cabezazo a la salida de una falta botada por Kroos, pero Antoine Griezmann, en la recta final del encuentro, colocó el definitivo empate en el marcador.

En una primera parte bastante nivelada, por momentos del Real Madrid y por momentos del Atlético, solo Cristiano Ronaldo y Griezmann estuvieron cerca de romper el empate a cero: el portugués mediante en disparo que sacó bajo palos Savic, y el francés con un latigazo ajustado al palo que acertó a despejar Keylor Navas.

Fue un primer acto repleto de imprecisiones en el centro del campo, de jugadas atropelladas en su mayoría y con ocasiones de gol contadas con los dedos de una mano. Un estilo quizás más favorable para los pupilos de Diego Simeone que para los de Zinedine Zidane.

Pero tras el descanso el Real Madrid dio un paso adelante y empezó a complicar la vida al Atlético, encerrándoles en su área y llevando constante peligro al marco de Jan Oblak, que tuvo que emplearse a fondo para repeler un remate a bocajarro de Karim Benzema justo antes del gol que abrió el marcador para los blancos.

Un guión más que empleado por el Real Madrid, un guión que deberían conocer todos y cada uno de sus rivales. Falta lateral que bota Toni Kroos y cabezazo certero del rematador de turno, que en esta ocasión fue Pepe, libre de marca en carrera.

Pudo empatar Fernando Torres poco después tras un gran pase profundo de Yannick Carrasco, pero el de Fuenlabrada erró el mano a mano ante Keylor Navas. A pesar del fallo el Atlético no le perdió la cara al encuentro y subió líneas en busca del empate.

Y las tablas llegaron en la recta final del partido, y quién si no, Antoine Griezmann. El francés no perdonó ante Keylor Navas en la que quizás haya sido la única ocasión verdaderamente clara de la que ha dispuesto -junto al lejano disparo que sacó el costarricense en el primer tiempo-. Ángel Correa filtró un pase a la carrera de Griezmann y con un zurdazo rompió el cero madridista.

Atletico Madrid 0-3 Real Madrid: Cristiano se adueña del derbi y el Real Madrid de La Liga.

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El delantero portugués hizo los tres goles que dieron los tres puntos al equipo merengue, líder en solitario de La Liga.

El Real Madrid da un golpe sobre la mesa no solo de la capital de España, sino también de La Liga tras superar al Atlético de Madrid en el derbi con bastante superioridad gracias a un Cristiano Ronaldo que se mostró en plena forma, al menos de cara a portería.

Sin hombres importantes como Benzema, Kroos, Pepe o Sergio Ramos, los merengues fueron superiores sobre el terreno de juego desde el inicio, con Isco dirigiendo a un ataque que parecía funcionar a la perfección, sobre todo las conexiones en banda con Gareth Bale, que exprimió al máximo su posición sobre el terreno de juego, y el gran trabajo realizado por Lucas Vázquez, que hizo un gran sacrificio en la banda.

A pesar del mejor juego del Real Madrid, el primer gol del partido llegaría en una jugada a balón parado con algo de fortuna. Falta en la frontal del área favorable al Real Madrid y Cristiano Ronaldo bate a Jan Oblak después de que su lanzamiento saliese desviado por la barrera, engañando así a un portero que no completó un mal partido a pesar de haber recibido tres goles en la noche de sábado.

Lejos de venirse arriba tras encajar el gol, el Atlético de Madrid pasó por sus peores minutos en el partido hasta el final de la primera mitad, con un Real Madrid bien engrasado que estaba funcionando según lo planeado en el Vicente Calderón.

La segunda parte trajo otro encuentro, con un Atletico mucho más enchufado y dispuesto a remontar el derbi, aunque fue el Real Madrid quien volvió a mover el macador gracias a Cristiano Ronaldo, que sacó petróleo con un penalti de Savic que no falló desde los 11 metros.

Con el Atlético ya noqueado, Cristiano aprovechó la inercia para hacer el hat-trick y superar a Alfredo Di Stefano como máximo goleador de la historia del Real Madrid en los derbis contra el Atlético, un equipo al que el portugués tiene claramente tomada la medida.

Con esta victoria y el empate del Barcelona contra el Málaga, el Real Madrid se erige como líder en solitario, con cuatro puntos por encima de los blaugranas, mientras que los colchoneros se queda atrás en la carrera con solo 21 puntos, a un abismo de nueve del liderato.

Real Madrid (5) 1-1 (3) Atletico Madrid: La Undécima llegó en los penaltis.

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Ramos abrió el marcador en fuera de juego pero Carrasco forzó la prórroga; Ronaldo marcó el tanto de la coronación.

La historia debe escribirse a diario. Hasta la más nimia acción puede cambiar el rumbo del tiempo. El Real Madrid, más experimentado a este tipo de noches europeas, no tardó en coger la batuta y marcar el ritmo de la orquesta en San Siro. El preámbulo de Andrea Bocelli durante la ceremonia era el inicio de algo grande. Una noche histórica. Un replay de lo acontecido en Lisboa en 2014, pero con un guión alternativo. Los jugadores de Zidane movían la pelota con delicadeza, sutiles, mareando a la plantilla del Atletico Madrid. No tardó en hacerse notar el mando merengue. Gareth Bale se dispuso a lanzar un libre directo desde el pico derecho del área, antes de cumplir el minuto 10, buscando el segundo palo, pero Marcelo desvió la pelota cerca del territorio de Oblak con el alma. El esloveno, como viene acostumbrando a lo largo de la temporada, despejó con su pie izquierdo el cuero bajo palos.

El interés del Real Madrid y su juego bajo el cielo de Milán era muy claro. No querían perder la final y pusieron el modo dios para evitar que los rojiblancos pudieran, siquiera, acercarse al área de Keylor Navas. Ligeros acercamientos del Atlético que no ponían en peligro a una zaga blanca que era omnipresente con un Casemiro titánico. La euforia llegó en el minuto 15. El héroe de la Décima apareció, una vez más, para dar la esperanza a los jugadores de Zidane. Un centro de Toni Kroos es prolongado en el área por Gareth Bale. El de Camas, frente a Oblak y siendo agarrado por Savic, se lanza al suelo para introducir la pelota entre las piernas del guardameta esloveno. La polémica llegaría por el aparente fuera de juego del defensa tras el pase del galés.

El Real Madrid era claro dueño y señor del partido. Seguía dominando y los jugadores del ‘Cholo’ Simeone apenas terminaban sus jugadas cerca del área madridista. Las aficiones también jugaban su partido, pero los minutos pasaban y el descanso aparecía en el horizonte. Los últimos quince minutos marcaron un antes y un después en el encuentro. El Atlético tenía más la pelota y los blancos buscaban un juego de toque más que vertical, lo que frenaba sus opciones. Griezmann terminaría dando varios avisos a Keylor Navas, pero el francés no pudo encontrar puerta en ninguno de ellos.

Tras abandonar los vestuarios para comenzar los últimos 45 minutos, Simeone optó por dar entrada a Yannick Carrasco –en lugar de Augusto Fernández- buscando la expulsión de Carvajal, quien se encontraba con cartulina amarilla desde el inicio del encuentro por una entrada tardía sobre Griezmann. Parecía que el Atlético podría empatar pronto el encuentro tras un penalti claro de Pepe sobre Fernando Torres, pero el delantero francés mandaría el cuero directo al travesaño para romper las ilusiones de los rojiblancos momentáneamente. El momento de la desconsolación, además del final del encuentro, lo protagonizó Carvajal tras abandonar llorando y totalmente desconsolado el terreno de juego por lesión en el minuto 52.

Los jugadores de Simeone se hacían más con el partido y se haría muy largo para los blancos. En una jugada loca, tras un córner a favor, Savic terminó enviando la pelota cerca del palo derecho de Keylor Navas. El empate se palpaba en el ambiente, pero se estaba haciendo de rogar demasiado, marcando la tensión en el terreno de juego y en la grada. Las ocasiones por parte del Atlético eran más constantes. Se sumó Koke al intento de anotar el empate, mandando una volea cerca de la escuadra de Keylor Navas. El Madrid sufría en defensa y el gol rojiblanco podría llegar de un momento a otro. No llegaba a controlar la pelota el cuadro merengue como lo hiciera en la primera mitad, lo que podría significar el fin de su ventaja. Casemiro se volvió vital en el centro del campo del Real Madrid para evitar muchos de los ataques del equipo del Manzanares.

Pasaban los minutos y el cansancio y la moral parecían hacer mella en la mentalidad de los jugadores rojiblancos. Además, el tener que dar un paso adelante buscando el empate significaba favorecer las contras de los blancos. En una de esas se quedó Benzema solo ante Oblak tras un contraataque liderado por Modric, pero el guardameta esloveno le gana la partida al francés y continúa manteniendo vivas las esperanzas del Atlético. Restaban aún 20 minutos para el final. El éxtasis rojiblanco llegaría en el minuto 80 de partido. Juanfran centraba desde la derecha para que Carrasco, en el área pequeña, rematase para empujar la pelota a la red. Empate merecido y el recuerdo de Lisboa rondaba el cielo de Milán con el ambiente oliendo a prórroga. Así fue. Los de Zidane apretaron en los últimos instantes, pero el empate a 1 se mantuvo y se llegó al tiempo extra.

La prórroga del encuentro partió con la misma tensión, propia de un encuentro de semejante categoría. Madrid y Atlético, fundidos físicamente –más por parte de los blancos, principalmente en las piernas de Bale y Cristiano-, peleaban hasta el final. El triunfo y la gloria eran el objetivo. Algunos acercamientos ponían en máxima atención a los guardametas, que también se mentalizaban en caso de llegar a los penaltis. Filipe Luis se unió a Carvajal en la enfermería durante la segunda mitad de la prórroga. El peso del cansancio hizo mella en el lateral brasileño rojiblanco. A él se le tuvo que unir Koke por la misma razón. El empate no se movió y el encuentro se marchó a la sentencia desde los once metros.

El punto de penalti fue el juez de un partido que merecieron ambos. Gran pelea entre Real Madrid y Atlético de Madrid. El derbi madrileño en la final de Milán pasará a la historia ya no solo por el vencedor, sino también por la forma de llevarla a cabo. El equilibrio y la igualdad fueron la clave en el encuentro, pero solo podía haber un ganador. Con 4-3 sin fallar en la tanda, Juanfran mandó la pelota al palo. Cristiano se encargó de lanzar el penalti definitivo, y el portugués no falló. La Undécima Champions League cayó y el Real Madrid se proclamó campeón.

Bayern Munich 2-1 Atletico Madrid: Griezmann pone a los colchoneros en la Final.

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El conjunto de Guardiola comenzó ganando el partido, pero un gol de Griezmann mandó al Atletico a la final.

El Atlético de Madrid elimina al Bayern y es el primer finalista de la Liga de Campeones 15/16. Las cosas se pusieron muy complicadas para el conjunto de Diego Pablo Simeone puesto que el conjunto bávaro fue un rodillo y empató la eliminatoria en la primera mitad e incluso pudo ponerse por delante gracias a un penalti detenido por Jan Oblak, auténtico héroe del partido. Pero el Atlético tiró de orgullo en la segunda parte y en una combinación magistral de Fernando Torres con Antoine Griezmann se convirtió en el gol rojiblanco. Pero el partido no terminó ahí. Lewandowski volvió a adelantar a los muniqueses de cabeza y Fernando Torres desperdició un penalti en los últimos minutos. Al final, el Atlético podrá resarcirse de la final perdida en Lisboa y Pep Guardiola no podrá conquistar la Champions con el Bayern.

El Atlético del Cholo Simeone se ha aferrado durante los últimos tiempos a la celebérrima frase del monstruoso Mike Tyson: “Todo el mundo tiene un plan, hasta que le sueltas la primera hostia”. Así han ido cayendo todos sus rivales, sobre todo, los de mayor enjundia. El Real Madrid de Zinedine Zidane fue incapaz ni siquiera de crear algo de peligro en el último derbi. El terrible Barça sufrió con la MSN al frente ante un Atlético con nueve en el duelo liguero del Camp Nou, además de caer eliminado ante los rojiblancos en los pasados Cuartos de Final. Y Pep Guardiola y su Bayern de salón sufrieron la mordaza colchonera en el partido de ida.

Porque en el pasado duelo del Calderón, el conjunto bávaro lo intentó de todas las maneras posibles. Pero siempre se estrelló con el entramado defensivo del Cholo Simeone –y en el larguero de la portería de Jan Oblak–. Por dentro fue imposible hacer daño –Lewandowski apenas pisó el área rival y solo realizó un remate– y por fuera, donde el Bayern castiga a sus rivales a través de la verticalidad, los pupilos de Diego Pablo Simeone siempre impusieron su mayor intensidad.

Esta noche la guerra ha sido diferente. Ya lo avisó Pep Guardiola en la previa, que lo intentarían de todas las maneras posibles. Y así fue. Porque todo es más fácil con Thomas Müller y el técnico español optó por el internacional alemán en su once titular. Su movilidad y lectura de espacios resultó providencial para intentar desconcertar a una siempre bien plantada zaga rojiblanca. La otra novedad en el último once de Guardiola en el Allianz Arena en la máxima competición continental fue Frank Ribéry, con tanta veteranía como con ganas de demostrar que sus eslálones no tienen fecha de caducidad.

El Bayern no fue un equipo de fútbol. Fue un huracán. Y con la misma compasión que un león. Desde el primer minuto, el combinado de Pep Guardiola salió dispuesto a igualar la eliminatoria y tras un par de tímidos arreones rojiblancos en forma de disparos de Gabi, siempre muy lejanos, por lo tanto, fáciles para Manuel Neuer, la maquinaria teutona comenzó a someter al conjunto rojiblanco con su fútbol de posesión y posicionamiento hasta tal punto de lograr 16 remates en los primeros 45 minutos –récord negativo de los rojiblancos en un primer tiempo esta temporada–.

A pesar del asedio muniqués, el Atlético sujetó bien las llegadas de Lewandowski y Müller por el centro y las apariciones por banda de Ribéry y Douglas Costa. Así, Arturo Vidal hizo de todocampista y con un par de derechazos desde fuera del área fue metiendo en su propia guarida al conjunto de Diego Pablo Simeone. El Bayern se acercaba peligrosamente. Y comenzó a probar en serio a Jan Oblak, destinado a héroe en la noche de hoy. Primero con una de las mejores jugadas del conjunto bávaro. En el minuto 20 un balón largo de Boateng dejó completamente solo a Müller y este cedió a Lewandowski que se topó con el portero esloveno y su valiente salida balonmanística.

Fue el prolegómeno de la tortura rojiblanca. En apenas cinco minutos, el Bayern empató la eliminatoria e incluso desperdició una pena máxima. Xabi Alonso inició la tortura con un gol de esos feos pero que valen su peso en oro. Una falta desde la frontal ejecutada por el de Tolosa con rabia en lugar de precisión se alojó en el fondo de las mallas rojiblancas tras ser desviada por José María Giménez. Poco después, el central charrúa se pasó de garra uruguaya a la salida de un córner y cometió penalti sobre Javi Martínez. Thomas Müller al lanzamiento pero Jan Oblak volvió a aparecer con una doble intervención prodigiosa, primero al disparo del 25 muniqués y después al rechazo.

El Atlético salió vivo del envite y decidido a cambiar el sino del partido en el segundo tiempo. Yannick Carrasco al césped y Augusto Fernández al banco, primera decisión de Simeone en el partido. Más velocidad en ataque y menos control en el centro. Al Bayern le dio igual porque siguió a lo suyo, tocar, tocar y tocar y rematar, rematar y rematar. Le dio tan igual que en un aparente balón en largo totalmente inofensivo terminó en una fulgurante combinación de Fernando Torres en forma de pase en profundidad que dejó solo a Antoine Griezmann para terminar fusilando a Manuel Neuer en su salida.

Pero el Bayern, tras unos minutos en los que estuvo en estado de shock pero que el Atlético no aprovechó, volvió a su sometimiento particular. El Atlético repelía todos los ataques, bien a base de despejes o de paradas de Jan Oblak. Hasta que el conjunto muniqués volvió a materse en la eliminatoria gracias a su segundo tanto, logrado gracias al enésimo centro al área y a una dejada en el segundo palo de Arturo Vidal que dejó completamente solo a Robert Lewandowski, que solo tuvo que cabecear el balón al fondo de las mallas.

Atletico Madrid 1-0 Bayern Munich: Saúl marca el camino a Milan.

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El conjunto colchonero se impuso por la mínima en la ida y obligará a los bávaros a remontar si quieren arrebatarles la final.

El Atletico Madrid asesta el primer golpe en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones y viajará a Münich con la mínima ventaja que le otorga el espectacular gol de Saúl. En el único precedente en la Champions en el que los colchoneros se impusieron en casa con 1-0 en el choque de ida, acabaron superando la eliminatoria. Fue en febrero de 2014 ante el Milan. Hay margen para confiar en un equipo que supo sorprender al conjunto de Guardiola en el tramo inicial del choque y sufrir cuando los alemanes desplegaron sobre el césped del Calderón su ingente potencial ofensivo.

El conjunto rojiblanco salió a morder, con una intensidad que cortocircuitó los intentos del Bayern por mantener la posesión del cuero. Los bávaros perdían el balón muy rápido y los madrileños se lanzaban hacia el arco rival con una velocidad vertiginosa, haciendo crujir las costuras sobre las que se sustenta el equipo de Guardiola. Esto provocó que el Atlético comenzara a frecuentar desde el comienzo del partido la portería de Neuer. Primero una llegada de Torres y luego la obra maestra con la que Saúl Ñíguez adelantó a su equipo. El centrocampista madrileño se fue de hasta tres rivales antes de plantarse en el interior del área y tener incluso tiempo de pensar dónde colocar el balón. La puso posiblemente en el único sitio dónde nunca llegaría el espigado cancerbero teutón y el cuero rebotó en el palo antes de alojarse en el interior de la portería rival.

En apenas diez minutos, los colchoneros ya habían logrado inaugurar el marcador y ahora había que confiar en la tradicional solvencia defensiva que tanto éxito le ha otorgado al equipo de Simeone. A los muniqueses les costó bastante reponerse del eléctrico inicio que propuso el equipo español, pero en el último tramo del primer periodo comenzó a carburar, a prolongar las posesiones y sus jugadores más creativos lograron entrar en juego. Eso sí, en la zona de tres cuartos no terminaron de encontrar la claridad necesaria y sus ataques no tenian la profundidad necesaria como para desarbolar a una zaga perfectamente engrasada. Con este panorama, a los de Guardiola solo les quedó el recurso del lanzamiento lejano, pero sin llegar a generar excesivo peligro sobre la portería de Oblak.

Tras el paso por los vestuarios cambió sustancialmente el decorado del encuentro. Salió el conjunto muniqués con mayor intensidad y sometieron al cuadro madrileño a un asedio brutal. Los de Guardiola no querían que les sucediera de nuevo lo del inicio del partido y lo cierto es que comenzaron a encontrar las vías de acceso hasta la meta rival. El equipo madrileño tuvo suerte cuando Alaba estrelló un espectacular lanzamiento muy lejano contra el travesaño de la portería. Pero lo cierto es que las llegadas de los alemanes fueron constantes. Oblak realizó una gran parada a testarazo de Javi Martínez y sin solución de continuidad, Lewandowski disparó excesivamente cruzado y el balón se paseó por delante de la meta local.

Tocaba sufrir. El conjunto de la ribera del Manzanares perdió la referencia del balón. Apenas lograba enlazar más de dos o tres pases consecutivos y tenía a sus once efectivos defendiendo prácticamente en su área. Sin embargo, los de Simeone demostraron de nuevo gestionar a la perfección este tipo de situaciones. Aguantaron el acoso teutón y trataron de explotar alguna contra. En una de esas jugadas Torres estuvo muy cerca de anotar el segundo y en una jugada parecida a la del primer tanto. El madrileño recortó a Alaba en el interior del área y trató de superar a Neuer con un sutil lanzamiento con el exterior al palo largo, pero en esa ocasión la madera escupió el balón.

Atletico Madrid 2-0 Barcelona: Griezmann nunca dejó de creer.

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Dos goles del francés dan el pase a las semifinales a los de Diego Simeone en un partido intensísimo.

No era una empresa fácil, pero el Atletico Madrid hizo gala y llevo a buen puerto el lema que han mantenido los aficionados a lo largo de toda la semana: ‘Nunca dejes de creer’. Creyeron los jugadores, creyó Simeone y creyó el público que llevó en volandas a su equipo por segunda vez a las semifinales de la Champions League. Y lo hizo eliminando de nuevo en cuartos de final al Barcelona. De este modo, el conjunto colchonero estará el próximo viernes en el bombo acompañando a Real Madrid, Bayern Munich y Manchester City. Son los cuatro equipos elegidos y solo puede quedar uno.

El inicio de partido fue frenético. Estaba escrito en el guión y los pupilos de Simeone lo desempeñaron a la perfección. Intensidad, presión, empuje. Los locales trataban de impedir a toda costa una circulación de balón fluida por parte de los azulgranas. En los primeros compases del partido dispusieron los locales de sus dos primeras oportunidades, con un remate de Gabi que se fue por encima del travesaño y un remate de cabeza de Griezmann a las manos de Ter Stegen.

Dado que era imposible aguantar 90 minutos – y quién sabe si la prórroga –, los futbolistas del Atlético decidieron esperar ligeramente replegado, mientras que los barceloneses comenzaron a tener más protagonismo en la posesión, aunque lo cierto es que fue un dominio estéril, puesto que el Barça tuvo escasa presencia en ataque y no llegaban apenas balones de garantías a la MSN. Los colchoneros, por su parte, se mostraban más incisivos en la zona de tres cuartos, con Carrasco y Saúl haciendo mucho daño por ambos flancos. Precisamente un magistral centro lateral de Saúl, con el exterior de la bota, encontró la testa de Antoine Griezmann. El galo, de inapelable cabezazo, superó la estirada del arquero azulgrana en el tramo final del primer periodo para adelantarse en el marcador y darle la vuelta a momentáneamente a la eliminatoria.

El equipo de la ribera del Manzanares ya había hecho lo más difícil. Ahora solo le bastaba para mantener su portería imbatida. Eso obviamente son palabras mayores ante uno de los equipos con mayor potencial ofensivo del mundo. Pero no hay que olvidar los madrileños se presentaban en este encuentro tras haber conseguido mantener su portería a cero en 12 de sus últimos 14 partidos jugados de Champions League disputados en el Vicente Calderón.

Trató de salir con más mordiente el conjunto barcelonés tras el paso por los vestuarios, pero fue el cuadro colchonero el que siguió poniendo el susto en el cuerpo de los aficionados culés. Nada más comenzar, Saúl realizó un remate con la testa que se estrelló contra el travesaño en una inmejorable oportunidad para haber podido ampliar la renta en el electrónico. A partir de ese momento, el partido ya se sumió en el rodillo de un Barça que buscaba desesperadamente el gol que le hacía falta para superar los cuartos de final. Los de Luis Enrique comenzaron a ejercer la versión a la que estamos acostumbrados y comenzaron a llegar con fluidez hasta los dominios de Oblak. Tocaba sufrir. Nadie dijo que fuera fácil, pero el partido se le iba a hacer tremendamente largo a los rojiblancos.

El conjunto culé apretó de lo lindo, pero Messi sigue desaparecido y solo Luis Suárez parecía mantener opciones reales de volver a darle aire a su equipo. Los locales estaban totalmente replegados, pero conscientes de que podían rematar la faena en alguna contra. Lo intentó Godín, pero perdió el balón en el último pase a Griezmann y a falta de dos minutos para la conclusión, otro contragolpe conducido por Filipe Luis acabó con penalti por una clara mano de Iniesta. Griezmann asumió la responsabilidad de ejecutar la pena máxima y, con suspense porque Ter Stegen llegó a tocar el cuero, acabó alojando el cuero por segunda vez en el interior de la portería catalana.

El equipo de Luis Enrique estaba a un gol de la prórroga y al final llegó la polémica. Gabi cortó un esférico con la mano. Las repeticiones dejan claro que lo hizo en el interior del área, pero el colegiado decretó falta en lugar de penalti ante las protestas de los jugadores visitantes. Messi lanzó la falta, pero el argentino sigue sin encontrar portería en una de sus peores rachas sin marcar de los últimos tiempos. El Barça se quedó sin el gol necesario y se queda fuera de las semifinales de la Champions League por segunda vez en los nueve últimos años.

Barcelona 2-1 Atletico Madrid: Luis Suarez remonta a unos rojiblancos en inferioridad.

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La expulsión de Fernando Torres en el primer tiempo marcó un encuentro en el que el Barcelona asedió la portería de Oblak.

Si la temporada pasada, el Atlético ganó 0-0 en la ida de los cuartos de final ante el Real Madrid, en esta, el conjunto rojiblanco ha vuelto a ganar pese a caer derrotado por 2-1. Casi una hora en inferioridad numérica en el Camp Nou son muchos más que minutos. Es un infierno. Enfrente no estaba un equipo cualquiera sino el Barcelona, un equipo que hasta hace muy poco sabía cómo empezaban todos sus partidos y también cómo terminaban. Con victoria.

Son más que dos estilos diferentes. La noche y el día sobre un campo de césped. Dos maneras de entender el fútbol y, por ende, la vida. Un yin y el yan futbolístico en toda regla. Ese fagocitador de títulos que es el Barcelona de Luis Enrique ante el indómito Atlético de Diego Pablo Simeone. Posiblemente, la mejor defensa del mundo ante el que seguramente sea el mejor ataque de la historia. No era un partido cualquiera. Tampoco era un clásico. Es un Barça-Atlético, otra historia.

Contaba César Luis Menotti que los italianos no defendían bien sino que defendían con muchos jugadores. Este Atlético del Cholo no defiende con muchos jugadores. Defiende con el alma. La apuesta del técnico bonaerense para el Camp Nou fue optar por Yannick Carrasco en detrimento de Augusto Fernández para fortalecer las bandas y así evitar las subidas de Dani Alves y Jordi Alba. Por el centro el Atlético es infranqueable. También por las bandas. Había que inventar algo.

La odontología ha cambiado mucho pero el dolor de muelas del Barça sigue llamándose Fernando Torres. El Niño se dio a conocer al mundo por partidos extraordinarios ante el conjunto azulgrana –la cintura de Frank de Boer puede dar fe– y en este duelo, en el que posiblemente pueda ser uno de sus últimos grandes partidos con el Atlético, no iba a ser menos. Lo que nadie podía imaginarse es que Torres iba a ser dolor de muelas e ibuprofeno al mismo tiempo.

Ninguno de los dos equipos comenzó el partido cómodo. Al Barça le costaba un mundo fabricar ocasiones claras, o casi, de gol. Al Atlético, conectar tres pases seguidos. Aún así, el Barcelona cuenta con tanta dinamita arriba que con agitar la varita ligeramente crea situaciones de gol. Así, en el minuto 18, un centro templadito made in Dani Alves no lo aprovechó un Neymar que entraba completamente solo al segundo palo pero su testarazo se marchó ligeramente alto.

Fue la antesala del momento álgido del primer tiempo. Del dolor de muelas. Koke se aprovechó de una defensa azulgrana demasiado contemplativa y filtró un pase al corazón del área para que Fernando Torres, al primer toque y sin compasión, se estrenara con la rojiblanca en la máxima competición continental. Una hazaña más en el haber del de Fuenlabrada, que es tan grande y humilde que celebra igual un gol en la Intertoto que en la Champions League.

Pero rápidamente el dolor de muelas en que se había convertido el partido se calmó con el ibuprofeno de la expulsión de Fernando Torres. Tras una cartulina amarilla merecida por zancadillear a Neymar, el de Fuenlabrada tropezó de manera inverosímil ante Sergio Busquets en el centro del campo y el colegiado Felix Brych, que es doctor por algo, le enseñó sin pestañear. La historia se repetía en el Camp Nou. Una eternidad por delante y con un jugador menos.

En la segunda parte, el Barça arrolló al diezmado Atlético. Sobre todo gracias a un Neymar que volvió a ser el Neymar de dibujos animados de esta temporada. Primero avisó con un trallazo que hizo temblar además del larguero de la portería de Jan Oblak, el Vicente Calderón y hasta La Peineta. Casi a renglón seguido, otro disparo diabólico del astro brasileño salió silbando la cepa del poste rojiblanco. Quedaba poco para el ansiado empate.

No fue Neymar. Tampoco Messi, que se sacó de su chistera una maravilla en forma de chilena que tampoco quiso entrar. Fue Luis Suárez. El uruguayo, anulado por su compatriota y amigo Diego Godín  hasta ese momento, apareció en el momento más oportuno y con lo que mejor saber hacer. Marcar goles. El primero de auténtico cazagoles, al enviar sobre la misma línea de gol una volea en semifallo de Jordi Alba. Y casi a continuación al rematar de soberbio testarazo un sutil envío de Dani Alves desde banda derecha.