GP Brasil: Hamilton gana con suerte y Mercedes revalida el título de Constructores.

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Ocon tocó a Verstappen en una maniobra inexplicable cuando el holandés se dirigía al triunfo y ello dio la victoria a Lewis.

En México, con muchos problemas de blistering, Lewis Hamilton se volvió a coronar con su quinto título Mundial de F1. Y dos semanas después, en el GP de Brasil de F1, en territorio de su ídolo Senna, el británico se vio beneficiado de la suerte del campeón al ver como un trompo de Verstappen le entregaba el triunfo. Cruel desenlace para el holandés, que tras protagonizar una espectacular remontada desde la quinta posición, veía como Ocon le quitaba una enorme victoria con una maniobra inexplicable. 72ª victoria para Lewis, décima esta temporada para el británico, la mejor forma para que Mercedes celebrara también en Interlagos su quinto Mundial de Constructores, todos ellos consecutivos (de 2014 a 2018). Los reyes de la era híbrida de la F1 terminaron así de destrozar el ánimo de Ferrari, que con otros dos tremendos errores de Vettel, solo piensa en empezar a olvidar esta campaña.

La carrera empezaba con mucha emoción, con una salida tensa en la que Hamilton parecía dirigirse a un nuevo triunfo con facilidad. Gran arrancada del británico, que veía por el retrovisor como su compañero Valtteri superaba a Vettel en la primera curva después de un bloqueo inoportuno de ruedas de ‘Seb’. Enésimo fallo del germano, pero no sería el último. Lo peor estaba por venir para él. Se vio superado por un increíble adelantamiento de Max Verstappen en la vuelta 4, también en la curva 1, lanzándose desde muy lejos a los pianos para pasar al teutón. Posteriormente, ‘Seb’. fuera de sí, se fue largo en una curva y permitió que su compañero Raikkonen le superara.

La lucha entre la victoria quedaba en manos de Verstappen Hamilton. El holandés estaba absolutamente encendido tras pasar a Bottas en el mismo punto en el que lo hizo con ‘Seb’ e iba a ritmo de récord a por el triunfo. Mientras, el de Mercedes sufría más blistering (ampollas) que sus rivales de Milton Keynes, como ya pasó en MéxicoLewis estaba nervioso, pedía datos constantemente por radio en busca de soluciones y trataba de sorprender parando antes. Max alargaba su stint en busca de un ‘overcut’ que finalmente no llegaría y un pit stop lento de Max le devolvía la primera posición al inglés. Pero Max tenía un neumático más blando y más nuevo y empezó entonces su ataque final.

El holandés salió a 2.8” de Hamilton a pista y en tan solo tres vueltas, Lewis ya podía escuchar su respiración. A Max le pedían calma desde el muro, pero a una bestia competitiva como es el neerlandés es imposible pararla cuando está en el asfalto. Y segundos después, le metía un auténtico hachazo al pentacampeón del mundo en plena recta de Interlagos.

Con ampollas en los neumáticos y gomas más viejas, Hamilton se quejaba de algún ruido raro en el motor de su Mercedes. Parecía que no podría celebrar su reciente coronación con una nueva victoria. Pero el destino quiso que Max no pudiera terminar de brillar en la tierra de Ayrton Senna, la leyenda con el que tanto le comparan. El joven de 21 años ya se ganaba dicho elogio en Brasil con una maravillosa remontada en 2016 bajo la lluvia, como le gustaba al mítico piloto carioca. Y esta vez, se disponía a ganar ante su afición cuando Ocon se cruzó en su camino y le arruinó la carrera.

El francés quiso desdoblarse en plena recta y, precisamente en las eses de Senna, tocó por dentro a Verstappen, entregándole la victoria a un Hamilton que unos metros atrás miraba atónito lo sucedido como espectador de lujo. De nuevo, volvía a ser primero. Estaba en el momento adecuado y en el sitio adecuado. Llámenlo suerte del campeón o como quieran, pero otra vez, Lewis venció. Y es que con el de Stevenatge, bien se podría readaptar la frase célebre de Lineker en el Mundial de 1990. “El fútbol es un deporte de once contra once y siempre gana Alemania”, y en la F1, pase lo que pase, siempre lo hace Hamilton.

Real Madrid 105-107 Andorra: Descubierto el punto débil.

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El Andorra da la sorpresa de la jornada en ACB tras imponerse a domicilio al Real Madrid y acabar con su condición de invicto. Ante un planteamiento muy serio del cuadro andorrano de nada sirvieron los 32 puntos de Carroll y los 17 de Llull. El equipo visitante dio una exhibición de juego coral con siete jugadores en doble dígito.

Aunque estuvo falto de frescura y acierto durante muchas fases del choque, el Madrid lo intentó todo hasta el último instante, guiado por un soberbio Jaycee Carroll (32 puntos) y tuvo la última posesión para ganar, aunque el lejano triple de Sergio Llull no entró y se consumó la sorpresa en el Palacio.

El arranque eléctrico de Andrew Albicy, con cuatro triples sin fallo en los primeros cinco minutos y cinco asistencias en el primer cuarto, pilló desprevenido a un Real Madrid que, aunque intentaba responder mediante Fabian Causeur y Sergio Llull, no andaba fino y se mostraba incapaz de contrarrestar la efectividad visitante.

A ello se añadió que Shayne Whittington tomó el relevo del base francés y, con otros dos aciertos desde el perímetro, permitió consolidar las ventajas de un Andorra al que sus altos porcentajes desde la línea de 6,75 (siete triples de once intentos) le llevaron a completar un gran primer acto ante el líder de la Liga (26-33).

En la reanudación, los andorranos siguieron moviendo muy bien la pelota, defendiendo en bloque y jugando sin complejos ante un oponente incapaz de recortar las diferencias ante la desesperación de su técnico, Pablo Laso, obligado a parar el partido en el ecuador al ver que su equipo seguía sin carburar (35-43, min 15).

A falta de frescura, el Madrid recurrió a la inspiración de Carroll, que fue calentando su muñeca con el paso de los minutos. A base de triples, el estadounidense fue capaz de cambiar el guión del choque y sus quince puntos en menos de ocho minutos del segundo periodo dejaron el partido en un puño al descanso (58-59).

A la vuelta de vestuarios, el intercambio de golpes mantuvo la incertidumbre. Los del Principado seguían jugando con desparpajo y sin complejos, con buenos minutos del italiano Michele Vitali y el estadounidense John Shurna quien, con un nuevo triple, volvió a despegar a los suyos (67-75, min 24).

El Madrid lo intentaba pero no le salía nada. A los últimos diez minutos se llegó con un 84-92 favorable a los de Ibon Navarro, que empezaban a creer en el milagro y veían cerca poder ser el primer equipo en ganar esta temporada al vigente campeón de Liga y Euroliga.

En medio de la batalla final, solo las canastas de Carroll acercaban puntualmente al Real Madrid a su objetivo. Ello coincidió con un apagón en ataque del Andorra, que estuvo cinco minutos sin anotar y perdió por faltas a tres jugadores claves en el peor momento (97-99, min 38).

Felipe Reyes logró empatar a medio minuto del final y respondió en la siguiente jugada Dylan Ennis con una penetración a 3.5 segundos. Llull buscó el triunfo con un triple lejano, pero el balón no entró y se consumó la sorpresa. La Liga se queda sin equipos invictos.

Khachanov tumba a Djokovic y alza su primer Masters 1000.

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El ruso, de 22 años, es campeón ATP Masters 1000 nueve años después de que otro compatriota lo consiguiera.

Karen Khachanov levantó el Domingo su primer título ATP World Tour Masters 1000 al imponerse en la Final del Masters Paris 2018. El ruso superó por 7-5 y 6-4 en una hora y 37 minutos al serbio Novak Djokovic, interrumpiendo una racha de 22 victorias consecutivas del inminente N° 1 Mundial. Fue la confirmación de una figura de futuro con mucho hambre en el ATP World Tour, que logró la copa más importante de su trayectoria profesional ante la atenta mirada de Bercy.

“Significa mucho para mí”, reconoció Khachanov tras el partido. “No podría estar más feliz de acabar así la temporada”.

En una semana imperial, Khachanov firmó un registro histórico al inclinar hasta a cuatro figuras Top 10, venciendo al N° 9 John Isner, al N° 8 Dominic Thiem, al N° 5 Alexander Zverev y al N° 2 Novak Djokovic para hacerse con el trofeo. La victoria permitirá a Khachanov pasar el Lunes del N° 18 al N° 11 del Ranking ATP Mundial firmando la mejor posición de su carrera deportiva.

El moscovita levanta su cuarto título ATP World Tour y el tercero de la temporada 2018, después de imponerse previamente en el Open 13 de Marsella (d. Pouille) y la Kremlin Cup de Moscú (d. Mannarino). Un esfuerzo que le ha permitido cerrar la temporada con un notable balance de 18-3 en pista cubierta. Karen presenta un balance de 4-0 en finales ATP World Tour.

Si Khachanov disputó su primera Final de la categoría no se notó en absoluto. El carácter del ruso fue un constante en el encuentro, convencido de poder mirar a los ojos al inminente N° 1 Mundial en su primera Final ATP World Tour Masters 1000. Con un juego coronado por la potencia pero lleno de coordinación y habilidad, Karen probó estar preparado para una batalla de virtuosos.

El primer ejemplo llegó bien pronto. En su segundo juego al resto, Djokovic arañó desde la línea de fondo hasta colocar un 0-40 sobre el servicio de Khachanov. Con el cuerpo todavía templado y ante situación que haría temblar a medio circuito, el ruso logró equilibrar un juego que después terminaría perdiendo. Fue un detalle fugaz, pero suficiente para comprobar la sangre fría con que salió al partido.

Un juego después, usando golpes cortados y una variedad primorosa en un jugador de 1,98m, Khachanov recuperó de inmediato la herida abierta por Djokovic para colocar el 2-2 en el marcador. El partido estaba recién nacido, pero la batalla estaba bien madura en la mente del jugador ruso. Si Novak exigía incomodidad en cada tiro, Karen apareció dispuesto a cumplir ese guión.

Con una contundencia rara vez vista ante el balcánico, Khachanov encontró vía libre para hacer retroceder al actual N° 1 Mundial. Si Djokovic llegó a la Final restando unos pasos por delante de la línea, la potencia del ruso le hizo retroceder dos metros hasta rozar el muro de fondo. Una demostración de fortaleza total ante la grada de Bercy, atónita al ver dominado a un jugador con 22 victorias seguidas en su bolsa.

Lejos de desaparecer en el momento clave, la agilidad de Khachanov se mantuvo cuando el duelo entró en ebullición. Con una colección de tiros forzados y escorzos imposibles, Khachanov logró arrebatar el servicio a Djokovic y colocarse con 6-5. Un revés paralelo con el cuerpo al límite dobló la mano de Novak, puesto ante el paredón ante el servicio del ruso. Con bombazos de impresión, y levantando un crítico 0-30 con aroma a tiebreak, Karen selló por 7-5 una manga inolvidable.

La actitud de Khachanov quedó resumida con 18 tiros ganadores en una sola manga, una barbaridad ante un defensor del calibre de Djokovic. Firmando superioridad (9 a 7) incluso en puntos que sobrepasaron los nueve golpes, una especialidad total de Novak, y midiendo con cautela cada aproximación a la cinta, Khachanov presentó una candidatura más que firme a la copa.

“Ante Novak no puedes subir simplemente a la red porque conecta passing shots increíbles”, indicó Karen. “Tienes que preparar muy bien el punto antes de subir. Debes tener claros los tiros correctos cuando te acercas a la cinta”.

“La mejor manera es si estoy golpeando de izquierda a derecha y subo con una bola más corta. A veces no es posible pero en ocasiones lo hice realmente bien. En general, mi juego es agresivo y debo intentar entrar más en pista y subir como lo hice hoy”.

La segunda manga dio poca opción a la reacción de Djokovic, enfrentado a un rival con el plan bien trazado. De golpazo en golpazo, Khachanov rasgó por completo la defensa del serbio, al que mantuvo a raya con apenas una rotura de servicio. Ante la presión surgió la mejor versión del ruso, capaz de completar la manga más importante de su carrera sin encarar una sola opción de rotura. Palabras mayores ante el restador histórico que tuvo al otro lado de la red. Con los brazos al cielo de Bercy y una sonrisa en el rostro, Karen culminó una jornada inolvidable en su ascendente carrera.

“Quiero hablar de lo bien que jugó durante toda la semana”, dijo Djokovic. “Merece totalmente ganar este partido. Le doy todo el mérito. Es un jugador joven con proyección. Incluso un jugador ya establecido, de élite. Ha mostrado una calidad formidable y veremos mucho de él en el futuro”.

“Me satisface volver a ser número 1, oficialmente desde mañana. ¿Qué más podría pedir? He ganado más de 20 partidos seguidos y he tenido unos últimos cinco meses increíbles”.

Karen Khachanov es el primer campeón ruso de torneos ATP World Tour Masters 1000 desde que Nikolay Davydenko coronara el Masters Shanghai en la temporada 2009.

El moscovita, sumará 1.000 puntos para su Ranking ATP y se embolsa un premio en metálico de 973.480€.

Por su parte, Djokovic añadirá 600 puntos para el Ranking ATP y se embolsará un premio en metálico de 477.315€.

Real Madrid 2-0 Valladolid: Courtois y Vinicius ponen la luz en la oscuridad.

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El belga sacó una mano magistral con 0-0 y fue ayudado por el larguero hasta en dos ocasiones. El brasileño provocó la jugada del primer gol.

Tras la victoria conseguida en Melilla en la ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, el Real Madrid de Santiago Solari se presentaba ante su afición para tratar de enmendar la mala situación deportiva por la que pasa el equipo. El triunfo en la ciudad africana de poco servía de cara a tener que pelear por un camino liguero que transcurría tropiezo tras tropiezo y con la cabeza cada vez más lejos. La prueba de fuego era recibir a un Valladolid en tremenda racha en el campeonato regular desde que un ex madridista y leyenda del club, Ronaldo, se hiciera cargo del conjunto pucelano. De hecho, los de Sergio González, aventajaba en dos puntos y se situaba tres puestos por encima de los merengues antes del comienzo del encuentro. Si bien las cosas pintaban feas con hasta dos remates al travesaño de los vallisoletanos, Courtois prorrogó el 0-0 hasta la salida al campo de Vinicius, que provocó el tanto en propia de Kiko Olivas. Calero hizo un penalti claro a Benzema y Sergio Ramos lo marcó a lo Panenka para dejar los tres puntos en Madrid después de cinco partidos ligueros sin ver la victoria.

La situación no podía ser más desesperada para el Real Madrid. Es por ello por lo que comenzó como un tren con dos ocasiones peligrosas ante la meta de Masip. En la primera, en el minuto 4, fue con un remate cruzado de Karim Benzema que se marchó lamiendo la cepa del poste. La segunda, en el minuto 12, un golpeo con la testa de Gareth Bale a centro de Reguilón que detuvo el cancerbero del Valladolid. Gran partido del lateral zurdo, con muchas incorporaciones en ataque y con numerosos centros, la mayoría de ellos generando un remate a la portería rival. Entonces, con el paso de los minutos, comenzó el encuentro a equilibrarse y a perder la intensidad del principio con los de Sergio González situándose mejor en defensa para poder armar mejor la ofensiva. Alcanzó el minuto 32 cuando tuvo las dos primeras ocasiones claras. En primera instancia con una vaselina de Antoñito aprovechando un balón al hueco, pero mandó el esférico por encima de la portería. En la siguiente jugada, un remate de Toni Villa que se marchó cerca de la madera. Sería Gareth Bale quien gozara de la última oportunidad antes del final del primer tiempo con otro remate con la testa a otro centro de Reguilón, pero sin encontrar la portería.

Tras el paso por los vestuarios y después de ser despedidos por pitidos de la grada, el Real Madrid volvió a salir enchufado sobre el terreno de juego y encerrando al Valladolid, pero sin generar demasiado peligro. Hubo que esperar a que transcurrieran 10 minutos para ver la primera ocasión clara del segundo tiempo. Disparo ajustado de Casemiro desde fuera del área que obligó a Masip a sacar una mano salvadora. Fue entonces cuando Solari decidió retirar al centrocampista brasileño y dio entrada a Isco con vistas a mejorar el carácter ofensivo. Sin embargo, tuvo consecuencias en los niveles defensivos y el Valladolid copó las siguientes ocasiones con mucho peligro. Dos lanzamientos al larguero, primero de Alcaraz en el minuto 58 y después de Toni Villa en el minuto 66. Previamente, en el 60, el propio Toni Villa encontró un remate in extremis dentro del área que tuvo que sacar Courtois con una grandísima mano abajo. Verde obligó a Courtois a sacar los puños con un misil con la izquierda desde fuera del área.

Las cosas no parecían mejorar para el conjunto de Solari y circulaba un murmullo incesante en las gradas, con muchísimo castigo y presión del público hacia sus jugadores. Fue entonces cuando Vinicius, que había entrado hacía pocos minutos, penetró en el área por la izquierda y centró en el minuto 82 al segundo palo, Kiko Olivas quiso desviar y lo hizo hacia su propia portería para poner el 1-0. La sentencia llegó en el 88, cuando Benzema fue derribado con claridad por Calero dentro del área. Gil Manzano señaló el punto de penalti y Sergio Ramos lanzó el penalti a lo Panenka para poner el 2-0. Así las cosas, el encuentro llegó a su final y el Real Madrid de Santiago Solari, que se ha estrenado con buen pie, aunque sin la efectividad que se espera del equipo blanco, regresa a la senda de la victoria ante un Valladolid que dio la cara y pudo, sin lugar a duda, poder haber sacado, como mínimo, un empate del Santiago Bernabéu, pero Courtois y los palos lo impidieron.

GP Mexico: Lewis Hamilton, Campeón del Mundo de F1 por quinta vez.

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El británico de 33 años, cuarto en México, igualó a Fangio con 5 títulos tras sufrir mucho en pista por la degradación de sus gomas. Verstappen ganó ante Vettel (2º) y Raikkonen (3º).

“Fangio es el padrino de todos los pilotos. Es uno de los grandes desde el comienzo de este deporte y siempre será admirado. No puedo creer que le pueda alcanzar”, dijo Hamilton hace días. Deberá empezar a asimilar la hazaña que logró en el GP de México. El británico de 33 años se proclamó en el Autódromo Hermanos Rodríguez pentacampeón de F1 e igualó al mítico piloto argentino, y ya está a tan solo 2 del hombre con más Mundiales, Michael Schumacher.

Al ritmo que va, nadie se atreve a decirle que no puede lograrlo. Y es que cuando a Hamilton le dicen algo así, responde en pista con éxitos y títulos, como lo hizo de nuevo en este 2018, cuando parecía que su Mercedes era inferior al Ferrari. Pero resurgió de las cenizas para ganar, como lo ha hecho en toda su vida, cuando en su barrio sufría insultos racistas, sus profesores le decían que no llegaría a nada en la vida y en los circuitos de karting le miraban por su color de piel y su procedencia humilde. Pues ahí está. El primer piloto negro de la historia de F1 ya tiene 5 Mundiales, y lo consiguió tras una carrera en la que volvió a demostrar que también sabe sufrir, porque eso es lo que hacen los campeones. A Lewis le bastó con ser cuarto par vencer el Mundial en el día en el que Verstappen logró el triunfo ante Vettel (2º) y Raikkonen (3º), que completaron el podio.

El británico lo tenía todo para cantar el alirón el domingo. Le bastaba con que Vettel no ganara, y con un Verstappen intratable, la corona sería para Lewis. El de Mercedes lo sabía, y pese a ello, en lugar de mantener la calma, su objetivo era ir a por el triunfo para conseguir el cetro a lo grande. Sin embargo, terminó sufriendo mucho en pista por sus problemas de neumáticos y se quedó incluso fuera del podio.

Lewis soñó con la victoria tras una gran salida en la que superó a Ricciardo desde la tercera plaza y se colocó en paralelo con Verstappen, pero el siempre correoso holandés cerró la puerta y defendió su plaza con uñas y dientes. Por detrás, Vettel quería perder con la cabeza bien alta y batallaba por mejorar su cuarta plaza de salida. Pero no fue hasta después del primer stint cuando el teutón pudo adelantar en una gran acción a Ricciardo.

El alemán se colocaba entonces cerca de un Hamilton con problemas de neumáticos. Quedaba más de media carrera y el germano ‘fulminó’ a su rival en la vuelta 39. Poco consuelo para ‘Seb’, que seguiría tirando en busca de Max, aunque diciendo adiós a un Mundial que perdió por sus errores y la gran consistencia del ‘44’.

Lewis no pudo coronarse ganando. Ni en el podio. Todo lo contrario. Lo hizo padeciendo en pista por el graining que tenía en sus gomas. Ricciardo le pasó en la vuelta 47, con susto incluido. Trató de defender el cajón y terminó con una excursión en la hierba que le invitó a entrar a boxes y cambiar de compuestos. Bottas tenía el mismo error en la vuelta posterior y cedía la cuarta plaza a Raikkonen y la quinta a su compañero. El de Stevenage sufría, pero de forma controlada, La enorme superioridad de los 6 primeros coches con el resto de la parrilla le permitían conducir a medio gas para dañar menos las gomas tras su segunda parada, sabiendo que los de detrás no pondrían en peligro su título. Tanto es así que, a dos vueltas del final, todos los demás ya estaban a 2 vueltas del líder.

En cabeza, Vettel seguía tirando en busca del triunfo, pero Ricciardo hacía una gran labor de equipo y daba alas a su compañero Max con un tapón en toda regla. Todo ello antes de abandonar por un nuevo problema en su Red Bull, el enésimo este curso y que dejaba a Sebastian en la segunda posición, a Raikkonen, tercero y a Hamilton, cuarto.

Con sufrimiento, Lewis culminó un año espectacular en el que se mantuvo frío y constante cuando los Ferrari parecían haber superado a su coche de este año, supo sufrir e incluso parecía que había tocado fondo en el GP de Alemania, cuando su coche le dejaba ‘tirado’ en plena Q1. Entonces se arrodillaba ante su coche, quizás pidiendo explicaciones, lamentando lo ocurrido. Por sus gestos, parecía que se despedía del título, Quizás estuviera rezando, y es que un día después, todo el Mundial cambió con un inexplicable error de Vettel cuando lideraba la carrera.

Ahí empezó el ‘Hammertime’ de Lewis, que llegó en forma de 6 triunfos en 7 grandes premios seguidos que le dejaban el título de cara para Estados Unidos. Allí, Vettel resistió por un pelo, pero sabía que en México su oponente sería campeón. Lo que pasaría el domingo lo podía haber escrito el mismísimo Gabriel García Márquez, que precisamente falleció en 2014 en Ciudad de México. Era una crónica de una ‘muerte’ anunciada. Y los pronósticos se cumplieron, con Lewis como 5 veces campeón del mundo.

GP Japon: Márquez fuerza el error de Dovizioso y se corona por 7ª vez.

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Adelantó al italiano, que después se fue al suelo, para ganar y hacerse con su séptimo Mundial en Motegi; Crutchlow 2º y un gran Rins 3º.

Marc Márquez sigue haciendo historia, rompiendo récords, subiendo niveles: alcanza el #Level7 en Motegi, sumando su séptima corona Mundial tras ganar la carrera en Motegi. Andrea Dovizioso lideró la carrera casi en su totalidad, pero cuando el de Cervera lo adelantó, cometió un error a falta de dos pasos por meta y dejó en bandeja el título del 93. 7 títulos en 9 temporadas, que parece sencillo: iguala a Mick Doohan con 5 títulos de la clase reina y se convierte en el piloto más joven de la historia en ganar 7.

Durante el comienzo de la prueba, hasta 7 pilotos rodaron juntos, siempre bajo el liderato de Dovizioso. Márquez lo perseguía y Crutchlow los acompañaba.  Valentino Rossi se quedó descolgado en la séptima vuelta y las Suzuki lo adelantaron. Andrea Iannone consiguió llegar a los tres de cabeza, pero acabó en el suelo en la curva 10.

Los tres primeros ralentizaron el ritmo y eso hizo que Rins llegara. El grupo de tres ya era de cuatro hasta que Dovi y Márquez cambiaron de ritmo. A falta de cuatro vueltas, el 93 pasó al ataque y el de Forlí cometió un error en la curva 9, dejando matemáticamente cerrado el título.

Por detrás, el británico mantuvo la segunda plaza completando el doblete de Honda y Rins logró subir al podio, en un gran día para los españoles. Rossi logró acabar cuarto, por delante de un gran Ávaro Bautista, que iguala su mejor resultado de la temporada.

Johann Zarco cerró en la sexta plaza, por delante de Maverick Viñales y de Dani Pedrosa, que completó el top 8.

GP Estados Unidos: Hamilton se queda con la miel en los labios en una carrera épica.

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El inglés necesita 5 puntos, ser séptimo como mínimo en México para ganar su quinto título tras una carrera loca ganada por Raikkonen. Kimi volvió a ganar 115 Grandes Premios después, seguido de Verstappen y Hamilton, con Vettel cuarto tras enmendar otro fallo garrafal.

El rey tendrá que esperar. Hamilton no pudo coronarse el domingo como pentacampeón del mundo de F1 después de una carrera épica con una enorme tensión hasta la última vuelta. Raikkonen volvió a ganar 115 Grandes Premios después, pero su alegría quedó en un segundo plano debido a la pugna por el título.

El triunfo del finlandés de Ferrari, la tercera posición de Hamilton y la cuarta de un Vettel que se salvó por los pelos, hizo que el británico se quedara con la miel en los labios por muy poco. El teutón consiguió así posponer la celebración de Lewis una semana más, hasta México, donde Hamilton lo tiene todo para finiquitar el trabajo que no pudo culminar en Austin. El de Stevenage necesita tan solo 5 puntos, es decir, ser séptimo en el Autódromo Hermanos Rodríguez si Vettel gana la próxima semana para coronarse de nuevo.

Haciendo honor a los Estados Unidos, grandes amantes y productores de espectáculo, la cita norteamericana empezó con ‘show’ y un nuevo drama para Vettel. Justo antes, las cosas parecían pintar bien para Ferrari, con Raikkonen pasando en la primera curva a Hamilton, pero el germano pudo tirar por la borda el trabajo del finlandés con su enésimo error del año. El teutón, que salía quinto por una penalización que pudo evitar, volvía a ser víctima de la presión y la ansiedad. Primero, se salió en la primera curva para evitar un toque con Ricciardo. Pudo volver a pista y, como le pasó en Japón con Verstappen, volvió a precipitarse al adelantar por el interior al australiano. Toque con el de Red Bull y nuevo trompo con el que bajaba a la 13ª plaza y el coche aparentemente tocado.

Sin embargo, se aferró a la enorme superioridad de su coche para colocarse quinto en pocas vueltas. En cabeza, Lewis quería ganar a lo grande y arriesgó al máximo con una estrategia a dos paradas, el único de los favoritos. Sufrió en su segundo stint con muchas ampollas en los neumáticos y ello le hizo perder la posición con Verstappen, pero al volver a entrar a boxes, empezó el ‘Hammer Time’.

Con neumáticos más frescos que el resto, Bottas le dejó pasar y Hamilton tenía en su mano ser campeón. Para ello necesitaba pasar al siempre correoso Max. Siempre es un riesgo, pero no para Lewis, que fue a por él. Pero no todo dependía de él. Necesitaba que Bottas defendiera la cuarta posición ante los ataques de un Vettel encendido que si pasaba al finlandés podía alargar la espera del rey inglés. Y para colmo, Verstappen estaba enganchado a Kimi en busca del triunfo. Así transcurrieron las últimas vueltas, con tres luchas paralelas que iban a afectar directamente al título.

Trepidante final en grupo. Espectacular. Todos a la espera de un desenlace impredecible. Todos estaban muy cerca, Hamilton de Verstappen, y Vettel de Bottas, con Raikkonen liderando la carrera con Max también pegado.

A dos vueltas del final, Hamilton puso fin a la tregua y fue al ataque. Derrapando en varias curvas en un magnífico baile con Verstappen , no pudo pasar a un holandés que volvió a demostrar su enorme clase. Y en la última vuelta, Vettel acabó con cualquier esperanza de ‘alirón’ de Lewis avanzando al escudero del británico, Bottas, que se pasó de frenada ante el acoso del teutón.

Real Madrid 1-2 Levante: VARaPALO a Lopetegui.

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Las acertadas decisiones del VAR y los tres remates contra la madera dejan en el alambre al técnico blanco.

El Santiago Bernabéu abría la jornada del sábado con un interesante Real Madrid-Levante. Los blancos llegaban después de 4 partidos sin ganar y tras una losa de 409 minutos sin anotar un gol. El equipo granota lo sabía y mostró una declaración de intenciones con una presión asfixiante desde el primer minuto. Los blancos parecían haber resuelto la situación hasta que un balón largo de Postigo fue aprovechado por Morales. Varane no midió bien y el extremo marcó el 0-1 a los 6 minutos tras regatear a Courtois.

El partido acababa de empezar pero las cosas empeorarían 6 minutos después. Varane cometió una mano imprudente, que primero se señaló fuera pero que el VAR corrigió indicando el punto de penalti. Roger marcó desde los 11 metros y puso un increíble 0-2 en el minuto 12. A partir de ahí la ansiedad invadió al Real Madrid, que se volcó sobre la portería de Oier creando infinidad de ocasiones. En el minuto 16 Ramos estrelló un cabezazo al larguero pero en el rechace Asensio marcó bajo la línea de gol. El balón no entró en el primer remate y el VAR comprobó que Asensio estaba en fuera de juego. El colegiado anuló el tanto.

Los locales insistieron pero con la misma suerte. Mariano cabeceó otro remate al travesaño y Lucas perdonó un disparo a escasos metros de la línea de gol. Oier desvió ese remate y otros tantos. Hasta 17 disparos realizó el equipo blanco en el primer tiempo. El partido parecía de patio de colegio y con el Madrid rotó, el Levante estuvo cerca del 0-3. Morales fue una pesadilla para Varane y Ramos, al que desarboló en varias ocasiones. Incluso Rochina marcó el tercero al borde del descanso pero el tanto no subió al marcador por fuera de juego. Al descanso 0-2 y muchos pitos para el equipo blanco y Lopetegui.

El técnico vasco se la jugó en el descanso y dio entrada a Bale por Odriozola. Con Lucas de lateral derecho el Madrid fue al ataque sin tregua…pero sin control. Los blancos no cercaron la meta de Oier hasta el minuto 60, cuando Lopetegui agotó los cambios dando entrada a Ceballos y Benzema por Isco y Asensio. Con ellos sobre el césped Bale comenzó a aparecer. Primero con un remate mordido dentro del área y después con un golpe franco que hizo volar a Oier. Los merengues lo siguieron intentando y Marcelo rompió la mala racha del equipo sin marcar. El brasileño marcó en el 72 y dejó la marca negativa en 481 minutos sin gol.

El Madrid tiró de la heróica  en los últimos minutos pero la muralla defensiva del Levante acabó aguantando la ventaja. Benzema estrelló otro balón al poste y el colegiado anuló un tanto a Mariano por fuera de juego. El descontrol final provocó que Morales estuviera cerca de marcar el tercero pero su remate salió desviado. Al final 1-2, y una nueva derrota del Madrid. Los blancos acumulan 5 partidos sin ganar y la situación de Lopetegui se complica antes de “El Clásico”. El Levante suma su tercera victoria consecutiva y consigue la segunda victoria de su historia en el Santiago Bernabéu.

Real Madrid 92-69 Joventut: Increíble último cuarto para seguir invicto.

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El Real Madrid sigue invicto en Liga y en la cuarta jornada de la competición sufrió más de lo que refleja el marcador final para poder derrotar al Joventut en el Palacio (92-69). El equipo de Pablo Laso necesitó de un espectacular último cuarto (27-9) para conseguir la victoria de manera holgada. El equipo madrileño acompaña al Barcelona en lo alto de la tabla.

El Real Madrid consiguió la cuarta victoria en Liga al vencer por 92-69 a un Joventut que dio guerra hasta el último cuarto, hasta que la conexión argentina, Facundo Campazzo y Gabriel Deck, hizo despertar al equipo.

Una buena puesta en escena del Joventut y un Real Madrid un tanto apático y con el lanzamiento triple como única idea preconcebida determinaron el dominio de los verdinegros en el primer cuarto, con Shawn Dawson y Nicolás Laprovittola como maestros de ceremonias.

En el Madrid solo Klemen Prepelic pareció salir dispuesto a hacer méritos ante su entrenador, Pablo Laso, y los aficionados.

Pese a todo, el 22-23 con el que finalizaron los primeros diez minutos de partido no fueron preocupantes, porque la sensación es que el equipo de Badalona estaba dando casi todo lo que tenía mientras que el Madrid apenas estaba ofreciendo algo.

Conforme pasaron los minutos el Madrid se mantuvo en el perfil más bajo de lo que llevamos de temporada, sin ideas, sin intensidad, sin circulación de balón, apenas sin defensa y con el triple como solución rápida, cómoda y sencilla, aunque no demasiado efectiva.

El descarte de Sergio Llull y Fabien Causeur -ya avisó Laso de que habría que gestionar este primer maratón de cuatro partidos en ocho días-, pareció como si el resto de jugadores entendieran que había que economizar energías.

Rudy Fernández y el capitán Felipe Reyes salieron al rescate. El escolta internacional defendió, dirigió al equipo ante la bisoñez de Melvin Pantzar, y anotó, mientras que el pívot puso algo de orden bajo el aro.

Jaycee Carroll no fue el revulsivo habitual (1 de 4 en triples) y tuvo que ser el argentino Gabriel Deck el que comenzara a demostrar por qué llamó la atención del Real Madrid. Una transición plena de fuerza e intención, finalizada con entrada a canasta fue de lo poco bueno del partido en su primera mitad.

El Madrid fue por detrás en el marcador, 24-29 (min.13) hasta que en los últimos minutos comenzó a pesar más su calidad y consiguió alcanzar los vestuarios con ventaja, 44-39.

Un contraataque, tras robo, de Facundo Campazzo supuso la primera ventaja del Madrid que alcanzó la decena de puntos, 55-45 (min.23.30). Con las fuerzas ya mermando, el fondo de armario del Real Madrid comenzó a imponerse, aunque La Penya supo reaccionar, 57-54 (min.26) y llegar al final del tercer cuarto con opciones, 65-60.

La falta de ritmo del partido y de alguna acción brillante que levantara el ánimo de unas gradas adormecidas lastraron el juego, pero bastó otro arreón del Madrid, con una buena circulación de balón finalizada con corte por el centro de Campazzo y un triple de Carroll (74-61) (m.34) y otro del base argentino (77-61) para que la victoria se abriera de par en par para el vigente campeón de Liga, que acumuló un 12-0 en tres minutos y medio, del 69-61 al 81-61.

El Madrid aumentó la intensidad defensiva, antes sólo Jeffery Taylor puso empeño, y el Joventut lo acusó hasta el punto de que solo anotó 9 puntos en el último cuarto, cuatro de ellos en el último minuto cuando los locales ya dejaron de presionar.

El Madrid acabó ganando con claridad pero tardó en decantar el partido más de lo previsto por su falta de intensidad. Le costó despertar, pero cuando lo hizo fue imparable.

Djokovic toma Shanghai y roza la cima.

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El serbio queda a 35 puntos de Nadal en la Carrera ATP a Londres.

Novak Djokovic dio un paso de gigante en su regreso a la cima del ATP World Tour. El serbio coronó el domingo su cuarta copa del Masters 1000 de Shanghai, ampliando su colección ATP Masters 1000 hasta las 32 coronas, para confirmarse como el jugador a batir en la actualidad en el vestuario.

El de Belgrado logró el 72º título ATP World Tour de su carrera al superar por 6-3 y 6-4 en una hora y 36 minutos al croata Borna Coric, al que desbordó en una final plagada de tenis de fondo y largos intercambios a toda velocidad. Ante un jugador con capacidad para aguantar un altísimo ritmo de pelota, Djokovic se sumergió en una batalla física mostrando unos reflejos y una capacidad de anticipación en pleno esplendor.

“Es fenomenal. Estoy muy orgulloso de ello”, reconoció Djokovic. “Obviamente los últimos tres o cuatro meses han sido impresionantes para mí. No tengo muchos agujeros en mi juego, especialmente esta semana. Todo ha salido fenomenal”.

Novak ha logrado coronar Shanghai sin ceder un turno de servicio, conservando los 47 juegos en que puso la pelota en circulación. Como hiciera en 2015, última temporada en que finalizó el año como N° 1 mundial, Djokovic abrazó el trofeo sin perder una sola manga en todo el torneo. Un aviso de sus intenciones para el tramo final del curso.

“Ha sido una de las semanas más solventes al servicio que he tenido en mi carrera”, indicó Novak. “Dije estos días que jamás había jugado en unas pistas más rápidas en Shanghai, así que este año era más importante que nunca tener éxito con el primer saque. He podido hacerlo y jugar con buenos porcentajes en cada partido. Eso me da mucha satisfacción”.

La victoria permite a Djokovic volver a situar su figura en la cúspide del tenis masculino. El balcánico comenta su ascenso al N° 2 mundial del Ranking ATP y, además, al apilar 7.445 puntos en la clasificación del año, se coloca apenas a 35 unidades del N° 1 Rafael Nadal (7.480) en la Carrera ATP a Londres. Una circunstancia que asegura una espectacular lucha por el trono al cierre del curso.

Las cuatro coronas de Shanghai (2012, 2013, 2015, 2018) sitúan a Djokovic como jugador más laureado en la historia del torneo, rompiendo la igualdad con Andy Murray (2010, 2011, 2016) y remarcando la fiabilidad de Novak sobre suelo asiático. Ahora, y tras recuperar la corona en el Qi Zhong Stadium, Djokovic firma ya un balance de 11-0 en finales chinas durante su carrera deportiva.

El jugador balcánico, que ha levantado los dos ATP World Tour Masters 1000 y los dos Grand Slam más recientes, confirmó la recuperación de su mejor nivel en esta segunda mitad de temporada 2018. Con un balance de 27-1 desde Wimbledon y una inercia sin aparente freno la autoridad se vuelve a escribir en serbio.

Djokovic fue el tercer jugador en confirmar su acceso a las ATP Finals, una cita donde también han sellado su clasificación figuras como Rafael Nadal, Roger Federer, Juan Martín del Potro y Alexander Zverev. a celebrar del 11 al 18 de Noviembre bajo la cubierta de The O2 en Londres.

Para Coric la semana guarda un impulso excepcional, colocándole entre los principales aspirantes para luchar por una de las tres plazas restantes al torneo broche de temporada. El croata ascenderá 10 posiciones en la Carrera ATP a Londres, pasando del N° 21 al N° 11 en una semana de grandes reflexiones personales.

“He jugado realmente bien”, reconoció Coric. “Me siento bien en pista. No he servido especialmente bien, pero él estaba restado a un enorme nivel, buscaba siempre una marcha más”.

“Me siento feliz con la semana. Creo que ha sido muy positiva para mí. He pasado de pensar que me marcharía del torneo en la noche del lunes tras mi primer partido [ante Stan Wawrinka] a jugar mi primera final Masters 1000. Es increíble. Debo extraer conclusiones positivas de esta semana”.