GP Abu Dhabi: Bottas triunfa.

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El finlandés se impuso a Hamilton en una bonita lucha de tiempos.

Valtteri Bottas consiguió sacarse un gran peso de encima en la última carrera de la temporada en el GP de Abu Dhabi. El finlandés logró su tercer triunfo del año en la última carrera de la temporada. Tenía una última oportunidad para acabar con las críticas que le llevaban persiguiendo desde hacía muchas carreras por su bajón de rendimiento con Mercedes, y en el Yas Marina lo consiguió con un auténtico carrerón en el que se impuso a Lewis Hamilton (2º) y Vettel (3º) dominando la carrera de principio a fin.

El de Nastola enmendó su error en la salida del GP de Brasil y esta vez no le tembló el pulso al arrancar ni para mantener detrás a Lewis Hamilton pese a la fuerte presión de su compañero, que llegó a colocarse en zona de DRS (a menos de un segundo) del nórdico a falta de 5 vueltas. Este domingo, Valtteri se quitó el traje de ‘escudero’ de Lewis y le aguantó el pulso sin errores, completando una carrera perfecta para lograr una victoria importante para su moral y para el equipo Mercedes, que completó otro doblete más en un circuito en el que mostraron ser claros dominadores desde el inicio.

Lewis Hamilton no pudo terminar así su gran temporada con la guinda del pastel y vio como Bottas se unía a la breve lista de ganadores en Abu Dhabi que siguen liderando el inglés y Vettel con tres triunfos cada uno. En cuarta posición quedó Raikkonen, que se vio beneficiado por el fallo hidráulico que dejó a Ricciardo fuera de combate. Un abandono más para Red Bull, que esta temporada ha sufrido mucho por la poca fiabilidad del propulsor Renault. El australiano era la gran esperanza de los de Milton Keynes por su buen ritmo de carrera, muy superior al de un Verstappen que no se encontró cómodo en ningún momento durante el fin de semana y que no pudo asustar a Kimi en la lucha por la cuarta posición en una de las carreras menos movidas del año.

GP Brasil: Vettel triunfa y Hamilton deslumbra.

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El alemán logró la quinta victoria de la temporada.

Por fin, Sebastian Vettel y Ferrari acabaron con la mala racha que les perseguía desde el parón veraniego. En el GP de Brasil de F1, el teutón de Ferrari logró su quinta victoria de la temporada tras una larga sequía que duraba desde el pasado GP de Hungría, justo antes de unas vacaciones de verano que no le sentaron nada bien a ‘Seb’ ni al equipo italiano. Después de aquel 30 de julio, tuvieron que pasar más de tres meses y medio para ver a Vettel de nuevo en lo más alto, un triunfo que sirve para que los italianos recuperen la sonrisa perdida tras perder el Mundial con una desastrosa gira asiática. La victoria de ‘Seb’ ante Bottas y Raikkonen fue una simple consolación para Ferrari, con el título ya en manos de Hamilton. Eso sí, la victoria del teutón tuvo a los dos pilotos de Mercedes como grandes cómplices: Bottas, muy blando en la salida dejando hueco al germano, y Hamilton, que de no haberse accidentado en clasificación, habría sido el gran favorito al triunfo.

Una victoria siempre provoca alegría, y en este caso, alivio. Pero si miramos fríamente lo ocurrido en Interlagos, Ferrari no debería estar muy feliz de su resultado. La explicación es sencilla, y es que Lewis Hamilton terminó a tan sólo 5.468 segundos de Vettel en carrera ¡saliendo desde el pit lane! e incluso estuvo a punto de adelantar a Raikkonen para subir al podio en las últimas vueltas. Para que entendamos la magnitud de la hazaña de Hamilton hay que mirar el resultado de Ricciardo, que sufrió un trompo en la primera vuelta con la que se fue hasta el fondo de la clasificación. Con una gran remontada, sólo pudo acabar sexto a más de 43 segundos de Lewis. Así pues, Hamilton demostró que la pareja que forma con su Mercedes W08 era imbatible en Interlagos en condiciones normales, no es de extrañar pues que se quedara unos segundos dentro de su monoplaza cuando la carrera ya había terminado, pensando en la gran ocasión que perdió con su error en la ‘qualy’ de sumar una victoria más a su tremendo palmarés.

Lewis pues, le sacó los colores a Ferrari pese a que estos se dedicaron a celebrar el resultado de sus pilotos, y lo visto sólo debe servir para que los del ‘cavallino Rampante’ se pongan la pilas de cara al 2018 si quieren realmente pugnar por el campeonato. A otro que le dio un severo tirón de orejas fue a Valtteri Bottas, que de nuevo volvió a decepcionar. Saliendo desde la pole y sin Hamilton en cabeza no pudo cumplir con su objetivo y dejó de nuevo latente que está a años luz del rendimiento de un Lewis que iba con el cuchillo entre los dientes.

GP Mexico: Hamilton Campeón del Mundo tras una carrera loca.

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El inglés y Vettel se tocaron en la salida: Lewis pinchó y el teutón rompió su alerón delantero. El nuevo rey de la F1 y el teutón tuvieron que remontar y Vettel no fue capaz de alcanzar las plazas de cabeza para poder posponer el título del inglés.

Lewis Hamilton conquistó su cuarto título Mundial de Fórmula 1 en el GP de México. Vuelve el rey inglés al trono que dejó el pasado curso tras abdicar ante su ex compañero Nico Rosberg. Ya sin el alemán en pista, este curso tenía a otro teutón como principal rival, Sebastian Vettel, pero el germano tiró todas sus opciones por la borda en una desastrosa gira asiática y en México, necesitaba un milagro para aplazar el alirón de Lewis. Estuvo cerca de producirse, o por lo menos, eso es lo que pensaron los aficionados al principio de carrera, cuando Hamilton, Vettel y Verstappen se pusieron en paralelo en la primera curva y la acción terminaba con el inglés pinchando después de que Vettel le tocara, destrozando su alerón delantero. Esto dejó las cosas de cara para un holandés que no tenía nada que perder y que jugó sus cartas a la perfección para terminar ganando controlando la carrera con facilidad. Pero este domingo, la vista no estaba puesta en cabeza, sino en la remontada de los dos aspirantes al título desde atrás, que terminó con Lewis como nuevo campeón después de sufrir entre el resto de coches de la parrilla, lugar en el que no está acostumbrado a navegar.

Una de las cosas más conocidas de México es el ‘picante’, un sabor especial que a muchos, les genera sudores, calor intenso o incluso una sensación parecida al dolor que para los paladares más valientes, en lugar de sufrimiento, les genera placer. En cierta manera, la carrera de este domingo en el GP de México se hizo suyas todas estas sensaciones y se convirtió en la cita más ‘picante’ del año, con Lewis Hamilton y Sebastian Vettel chocándose en el inicio de carrera en plena lucha por el Mundial. Verstappen y los dos aspirantes al trofeo se colocaron en paralelo en la primera curva, y tras sortear el segundo viraje, el neerlandés se tocó con el germano de Ferrari obligándole a abrir su trazada. Cuando éste volvió al centro, se encontró con Lewis, al que tocó con la parte izquierda de su alerón delantero. El resultado fue un pinchazo para Hamilton y una entrada a box para Vettel para cambiar dicha pieza. El teutón salió por delante en la penúltima posición y Hamilton ocupaba la última consciente de que de acabar así, sería campeón.

Vettel necesitaba acabar como mínimo segundo para seguir con opciones al título y empezó entonces una espectacular remontada a un ritmo frenético. En la vuelta 5 ya era el 16º y alcanzó la novena plaza en apenas 25 vueltas. Hamilton veía como el de Ferrari no cesaba de ganar posiciones mientras él sufría un tremendo tapón de Sainz, que había pinchado al inicio y que terminó abandonando, y Wehrlein. Pasar a dos pilotos que ruedan juntos es una tarea demasiado compleja incluso para un Mercedes, y es lo que le ocurrió a Lewis. Lo contrario que le sucedía a Vettel, que iba ‘cazando’ uno a uno a sus rivales. La progresión del germano se frenó en cuanto sde encontró con la misma problemática que el inglés llegó a la altura de Alonso en la lucha por la octava plaza, al que sólo pudo superar cuando Ericsson paró a boxes.

Magnussen, Pérez, Ocon y Stroll serían las siguientes presas de un Vettel que conducía con el cuchillo entre los dientes, pero la hazaña que buscaba el teutón en el Autódromo Hermanos Rodríguez era de época, y no lo consiguió. Debía quedar segundo y Bottas, escudero de Hamilton, tenía un ritmo suficiente como para defenderse de Raikkonen e impedir que Vettel se acercara a dicha plaza. Valtteri fue el guardián de la posición que convirtió a Hamilton campeón, en las vueltas finales se tocó con Alonso en la pugna por la novena plaza. Saltaron chispas entre el ovetense y el británico, como en los viejos tiempos. Arriesgó demasiado Lewis, posiblemente para terminar la carrera con un mejor sabor de boca y celebrar con la adrenalina por las nubes su cuarto Mundial tras una carrera loca de principio a fin. El asturiano, que decía el sábado que la carrera de este domingo sería un “test” para 2018, ya le empezó a cogerle la medida al coche de Lewis, contra el que quiere luchar el próximo curso en cabeza con un motor Renault que es capaz de lo mejor y lo peor: dejó a Ricciardo, Hartley y Hülkenberg fuera de carrera y dio el triunfo a Max.

GP Estados Unidos: Hamilton deja el Mundial visto para sentencia.

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Lewis logró un triunfo por delante de Vettel y Raikkonen que le acerca al Mundial en México, donde le basta con ser quinto si Vettel gana para lograr la corona.

Lewis Hamilton no defraudó. El inglés vive un momento espectacular de forma y no desaprovechó la ocasión para hundir todavía más a un Vettel que sigue aferrándose al título ya sin esperanzas ni fuerzas. El inglés tuvo que sufrir más de lo esperado para batir al germano, pero consiguió con mucha seguridad su principal objetivo del fin de semana, el triunfo. Lewis no quería ni hablar del título. Ya avisaba en la previa que sólo pensaba en ganar, y lo hizo, preparándose el terreno para una más que posible fiesta en México. El británico se impuso a Vettel, que fue segundo necesitando que Raikkonen, tercero, le dejara pasar tras un fallo garrafal de estrategia de Ferrari, que vio como Mercedes se adjudicaba el Mundial de Constructores a falta de tres carreras por disputarse.

“Prepárense para la pelea”, avisaba el mítico Michael Buffer por megafonía como suele hacer el presentador en los combates de boxeo, y Lewis terminó el GP de Estados Unidos con una victoria que deja casi K.O. a Vettel en la lucha por el campeonato. No obstante, el inglés no pareció salir con los guantes puestos de un inicio, ya que vio como Vettel le pasaba en la salida. El teutón debía apretar para ganar hueco sobre el inglés, pero Hamilton enmendó muy bien su error con un ritmo frenético y atestó el primer ‘derechazo’ a su rival quitándole las pegatinas de su SF70H en sólo 6 giros. A partir de ahí, todo parecía controlado para Lewis, pero Vettel dispondría de un segundo asalto para poner contra las cuerdas al inglés.

Los de Brackley se durmieron en los laureles en el momento de realizar la primera parada de Hamilton y sufrieron más de lo debido por ello. El británico salió del pit lane justo por delante del teutón, que veía como su intento de ‘undercut’ se veía frustrado por muy poco. No faltó el error de Vettel, ya que si no se hubiera salido de la pista instantes antes, cuando estaba apretando al máximo, podía haberle arrebatado la posición a Hamilton. A partir de ahí, Lewis se dedicó a gestionar su ventaja sin problemas para coger ya entre sus manos otro pedacito de título con la esperanza de recuperar el trono que perdió el pasado curso.

Sebastian Vettel se equivocó en la estrategia y realizó una segunda parada en la vuelta 39 cuando era segundo. Ahí, destrozó las pocas opciones que tenía para presionar a Hamilton, ya que el británico y Raikkonen no volverían a parar. Tampoco lo quería hacer Bottas, que tras verse superado al final por el teutón de Ferrari se quedó sin neumáticos y tuvo que realizar su segunda parada. Fue entonces cuando Raikkonen entregó su posición a su compañero para que recuperara una plaza que se había complicado con una mala estrategia.

Vettel había entrado para defenderse del verdadero hombre del día, Max Verstappen, que salía el 17º y llegó a soñar incluso con la segunda posición. El holandés pasó uno a uno a sus rivales a un ritmo frenético y en 11 vueltas ya era sexto. Salir con el neumático súperblando le ayudó con una estrategia más agresiva y terminó la carrera de nuevo con el súperblando para presionar a los Ferrari. Finalmente, pasó a Raikkonen en la última vuelta con un adelantamiento que los aficionados recordarán por mucho tiempo, pero cuando ya estaba esperando para subir al podio, le comunicaron que había quedado cuarto. El holandés fue sancionado con cinco segundos por pasar a Kimi pisando la línea interior de la curva 18, algo que supuso un jarro de agua fría para Max.

GP Japon: Hamilton gana y Vettel abandona.

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Lewis conquista el triunfo en Suzuka y podría ser campeón en Estados Unidos, donde llegará con 59 puntos más que Vettel.

Lewis Hamilton ha puesto la directa hacia su cuarto título al llevarse el triunfo (octavo de la temporada) en una carrera del Gran Premio de Japón en la que Sebastian Vettel fue el gran damnificado del día al abandonar y firmar su segundo ‘cero’ de lo que va de curso. Verstappen y Ricciardo completaron el podio.

Se presentaba Hamilton en Suzuka con la intención de afianzar su liderato, y lo consiguió. El caballero británico se vistió de samurai en Suzuka, y logró la victoria aunque no con demasiada comodidad por culpa de un voluntarioso Max Verstappen que cerca estuvo en los últimos compases de darle un disgusto a los fans del de Mercedes.

Ya en los instantes previos a la salida saltaron en Ferrari unas alarmas que presagiaban que no iba a ser un buen día para los de Maranello. Sus mecánicos, en pleno pitlane, se apresuraron a solucionar un problema surgido en cuanto a una bujía del SF70H de Vettel para que éste pudiera comenzar la carrera, pero tan solo un giro después de que se apagasen los semáforos, el alemán comunicó por radio que tenía problemas de potencia.

Surgió entonces una bandera amarilla causada por una salida de pista y abandono de Carlos Sainz, pero cuando se reanudó la carrera, Vettel comenzó a perder posiciones con suma facilidad hasta que en el cuarto giro le llamaron desde el box confirmándose su abandono.

Esto significó todo un ‘harakiri’ para sus aspiraciones de título, ya que acudía a este Gran Premio con 34 puntos menos que Hamilton, y ahora, con solo cuatro carreras por disputarse y tras el triunfo de Hamilton, la diferencia entre ambos ha aumentado hasta los 59, facilitando que en Estados Unidos Lewis pueda ser campeón dependiendo de los resultados.

Con Vettel fuera de carrera y Bottas algo retrasado tras su penalización de cinco puestos en parrilla, los dos Red Bull de Max Verstappen y Daniel Ricciardo rápidamente adoptaron el papel de perseguidores de Hamilton tras deshacerse del Force India de Ocon, que había salido muy bien.

Viendo su ritmo, Verstappen era el elegido para ponerle las cosas difíciles a Hamilton, y así fue, porque a pesar de que Lewis siempre estuvo por delante suyo, la distancia entre ambos nunca llegó a ser suficiente como para descartar que el holandés diese la sorpresa.

Ni siquiera las paradas en boxes y diferencias en cuanto a estrategias de carrera agitaron demasiado la clasificación de la carrera, y Hamilton incluso necesitó la ayuda de su compañero Bottas para librarse del acoso de Verstappen.

Mediada la lucha, Bottas, que todavía no había parado, marchaba líder mientras que se le acercaban Hamilton y Verstappen con el holandés presionando cada vez más al británico. Así que Valtteri dejó pasar a su compañero e intentó hacer tapón.

La jugada salió bien, pero la incertidumbre se prolongó hasta la bandera a cuadros. Porque en los últimos giros, Verstappen redujo la distancia tanto como para pensar que en las dos últimas vueltas podía adelantar a Hamilton, pero sus opciones fueron mínimas al encontrarse ambos a Massa y Alonso, que fueron doblados mientras andaban inmersos en la lucha por los puntos.

Al final, Hamilton ganó, mientras que Verstappen y Ricciardo completaron el podio después de que el australiano aguantase ante Bottas, que en el tramo final también tuvo opciones de colarse en los cajones.

GP Malasia: Verstappen se regala un triunfo.

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Vettel rozó el podio remontando.

Ayer cumplió 20 años, y un día después, Max Verstappen se hizo el mejor regalo de cumpleaños: ganó el GP de Malasia de F1 con contundencia y logró la segunda victoria de su carrera después de convertirse en el piloto más joven en ganar una carrera en el pasado GP de España de F1 de 2016 en Barcelona el pasado año. A veces, la realidad es caprichosa, y el destino quiso premiar a Malasia por su gran aportación a la F1 en los últimos 19 años para despedir al trazado de Sepang del calendario de F1 de la mejor manera posible, con un auténtico carrerón que tuvo absolutamente de todo y al que posiblemente le faltó solo el ‘picante’ que suele aportar el ‘Safety Car’ o la lluvia a esta mítica prueba. esta vez, la emoción la pusieron los pilotos, con Max ganando sobre un Hamilton calculador y un Ricciardo que defendió el podio fantásticamente sobre un Vettel encendido que terminó cuarto tras salir el último.

Los problemas de motor de Vettel de la clasificación le relegaron a la última posición y le alejaron de un triunfo. Y antes de la carrera, Raikkonen no pudo tomar la salida debido a un contratiempo en el turbo de su SF70H. Con este panorama, los Red Bull sabían que tenían mejor ritmo que los Mercedes, y Max tenía muy claro otra cosa: “Hamilton tenía mucho que perder”. Con esta idea, la joven estrella se lanzó sobre Lewis enla vuelta 3 y se hizo con el liderato. A partir de ahí, empezó a tirar con mucha determinación y abrió un colchón ante el que nada pudo hacer un Lewis que empezó a sacar la calculadora. El inglés no arriesgó lo más mínimo y aseguró su segunda posición para aumentar su ventaja en el Mundial sobre Vettel hasta los 34 puntos.

Por detrás, Ricciardo se impuso a un Bottas muy agresivo en la salida. El finlandés llegó incluso a colocarse en paralelo a Verstappen en la lucha por la segunda plaza para hacer de ‘escudero’ de Lewis, pero el neerlandés se defendió muy bien y puso la primera piedra de su triunfo con esta acción. No obstante, Valtteri se fue diluyendo poco a poco, volviendo a decepcionar con su ritmo, y Ricciardo tardó 9 giros en comerle la tostada al nórdico.

Sebastian Vettel debía arriesgar para perder el menor número de puntos posible, y lo hizo a la perfección. El alemán optó por arrancar con el neumático blando y marcó la diferencia con dicha estrategia. Alargó su parada y mantuvo un ritmo frenético. En 15 vueltas ya era sexto, y tras pasar a Pérez, se encontró con un ‘tapón’ de Bottas que se quitó entrando a boxes. El siguiente escollo era Ricciardo. Vettel era el único que vestía neumáticos súperblandos con menos carga de gasolina y partía el crono vuelta tras vuelta hasta ‘cazar’ al australiano, pero Daniel se hizo ancho en el trazado malayo y defendió su posición de forma heroica. En esta lucha se vio envuelto Fernando Alonso, que al ser doblado molestó a Vettel, que no tardó en recriminarle la acción por radio y tras la carrera: “Ya sabemos que a Alonso no le gusta Ferrari y ayudó a Ricciardo”. “No lo he visto”, dijo el asturiano. Pero el caso es que Vettel ya había perdido el podio antes al no pasar al australiano, ya que al rodar detrás del hombre de Red Bull, los neumáticos delanteros de Vettel se vinieron abajo y ‘Seb’ tuvo que tirar la toalla, quedándose con la miel en los labios.

GP Singapur: Hamilton se hace fuerte en el desastre de Ferrari.

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Vettel, Raikkonen y Verstappen se chocaron en la salida y tuvieron que abandonar; Max se llevó por delante a Alonso, que no pudo continuar. El inglés aumenta a 28 puntos su ventaja en el Mundial respecto a Vettel tras una victoria inesperada.

“Necesito un milagro para ganar”, decía Lewis Hamilton tras la clasificación del sábado, totalmente hundido, incapaz de ser competitivo en un trazado tan revirado como Singapur. Y pocas horas después, el milagro llegó. Primero lo hizo en forma de fuerte lluvia justo antes de la salida, y en la primera curva, Lewis recibía el regalo del año por parte de Ferrari. Vettel, Raikkonen y Verstappen abandonaron tras chocarse en el arranque y el británico se encontró de forma sorprendente con el liderato tras escasos 300 metros. El resto lo puso el de Stevenage con un buen ritmo de carrera que le permite sumar su tercera victoria consecutiva tras el parón veraniego en el peor trazado para Mercedes de todo el calendario. Lewis se impuso a Ricciardo y Bottas, que completaron el podio, y sale de Singapur con 28 puntos de ventaja sobre ‘Seb’, que tiró por la borda gran parte de sus aspiraciones a luchar por el título. Igual de feliz que Lewis estaba Carlos Sainz, que logró el mejor resultado de su carrera en la F1 con la cuarta posición muy sufrida.

El Gran Premio de Singapur fue lo más parecido a una gran película de suspense. Ferrari se preparaba para poner al rojo vivo el Mundial con un triunfo de Vettel, pero igual que en los mejores thrillers, todo cambió cuando nadie lo esperaba. Verstappen no arrancó bien y se fue ligeramente a la derecha, dejando un hueco por el que Kimi se coló. Esto le ubicó entre los dos Ferrari, después de que Vettel tampoco estuviera muy afortunado en la salida. El teutón trató de defender su posición cerrándose hacia la izquierda y obligó a Max a hacer lo mismo, sin darse cuenta el holandés de que Raikkonen ya había ocupado su espacio. El resto, fue lo más parecido a un ‘strike’ de bolos. El neerlandés se tocó con Kimi y éste acabó con la carrera de Vettel, regalando la victoria a Hamilton y una parte muy importante del Mundial.

GP Italia: Paseo de líder de Hamilton en Monza.

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El inglés se colocó como nuevo líder del Mundial con 3 puntos de ventaja sobre Vettel, que minimizó los daños de un fin de semana difícil siendo tercero tras Bottas.

Si Hamilton se hubiera planteado un golpe perfecto para dañar la moral de Ferrari y Vettel, seguramente, el guión que hubiera pensado se habría asemejado mucho al de este domingo. El inglés llegaba a Monza lleno de fuerza tras su gran victoria de Spa y completó el asalto al liderato en casa de Ferrari, su máximo rival, colocándose en primera posición del campeonato con 3 puntos de ventaja sobre Vettel. Lo hizo un día después de superar a Schumacher como piloto con más poles de la historia de la F1, precisamente en aquel trazado en el que el 7 veces campeón del mundo recibía tanto cariño de los ‘tifosi’. Unos aficionados que pese a llenar de rojo las gradas de Monza, no pudieron evitar un día complicado para los de Maranello. Bottas completó el tercer doblete de Mercedes este curso para unirse a la fiesta de su compañero, mientras que Vettelminimizó los daños con un tercer puesto en un trazado en el que sabía que esta posición era la máxima a la que aspiraba debido a la gran superioridad que tuvieron los de Brackley en el ‘Templo de la velocidad’.

Lewis no tiene previsto dar más concesiones a Ferrari y tras el parón parece un hombre nuevo. El británico realizó una buena salida y sólo tuvo que defenderse en la primera curva de Ocon. Fue ahí cuando se dirigió hacia el triunfo sin ninguna oposición, marcando un buen ritmo al inicio y terminando su paseo de forma relajada. Habría que ver si el inglés tuvo tiempo incluso de cerrar los ojos en las largas rectas de Monza. Bromas a parte, el de Stevanage y su compañero Bottas corroboraron que en cuanto a potencia son invencibles.

La superioridad del monoplaza en este aspecto queda clara en la remontada de Bottas. El finlandés se vio superado en la salida por Raikkonen. Difícil inicio para el de Nastola, que se está jugando la renovación con Mercedes y no podía volver a fallar tras el error cometido al final de la carrera de Spa. Empujado por sus ganas de no defraudar a sus jefes, Valtteri se puso las pilas rápidamente y fulminó a Raikkonen en la recta. Al de Ferrari le seguirían Ocon y Stroll. Y es que con un Mercedes tan veloz, Bottas sólo tardó 4 vueltas en colocarse segundo.

Ferrari sufrió en lluvia en clasificación, y también en carrera ante su gente. Complicado fin de semana para los italianos, que el viernes soñaron con poder luchar por el triunfo con Mercedes, una idea que se quitaron de la cabeza con una clasificación horrenda en agua. Los Ferraridebían remontar y la tercera posición parecía el mejor premio para Vettelde cara a la lucha por el campeonato. Y el teutón cumplió. Lo hizo con un buen ritmo inicial y mostrando su decisión adelantando rápidamente aStroll y Ocon, sin que le temblara el pulso. A partir de ahí, sólo sufrió en las últimas vueltas, con algún problema de dirección que le impedía ir todo lo rápido que quería. Este contratiempo estuvo a punto de costarle la tercera plaza ante un Ricciardo que venía desatado (remontó desde la 16ª posición), pero el alemán resistió con uñas y dientes para subir al podio ante su afición y dejar una cosa muy clara: “Sois el mejor público del mundo. Pese a que esta carrera ha sido difícil, sé que lo lograremos. ¡Llegaremos! Forza Ferrari”.

GP Belgica: Hamilton aprieta el Mundial con una defensa increíble.

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El inglés se sitúa a 7 puntos de Vettel tras un auténtico recital, aguantando la presión constante del alemán en cabeza.

Fin de semana de ensueño para Lewis Hamilton. Un día después de igualar a Schumacher en cabeza del ránking de pilotos con más poles en la historia de la F1 con 68, redondeó su actuación en Spa-Francorchamps con una carrera perfecta. El inglés, que antes del parón veraniego se mostraba errático y nervioso, volvió relajado, concentrado y con su mejor pilotaje al GP de Bélgica. “He venido aquí a hacer esto”, expresó el inglés, emocionado por ganar en un circuito muy especial para él. Spa fue el primer trazado que pisó junto a su padre. “No éramos nadie y soñábamos con estar aquí arriba. Es la demostración de que no hay que dejar de insistir. Los sueños se cumplen”. Y precisamente esa constancia en lograr su objetivo fue el que le llevó al triunfo. El británico no sólo volvió a demostrar que es el mejor a una vuelta, sino que en carrera, dio una clase magistral a sus rivales, ganando una prueba que se le complicó mucho al final debido a la entrada del coche de seguridad. Con una estrategia peor que Vettel, que lo intentó de forma incesante con una presión constante, se defendió de forma magistral para sumar su victoria número 58 y acercarse a tan sólo 7 puntos del germano en la lucha por el título. El podio lo completó Daniel Ricciardo, que pasó a Bottas tras la salida del Safety Car.

Lewis Hamilton sabía que no podía fallar en Spa. Es un circuito de los denominados Mercedes debido a que la potencia de los de Brackley les da una ventaja respecto a sus contrincantes. Y precisamente el propulsor fue clave en el triunfo del británico. Tras una salida sin percances, en la que Hamilton pudo aguantar la primera plaza, la victoria del inglés parecía clara. Pero todo cambió en la vuelta 31, cuando los dos Force India pusieron el ‘picante’ que le faltaba a la prueba para originar así un final apasionante. Pérez cerró en el muro previo a Eau Rouge a su compañero y esto abrió de nuevo la carrera. La mayoría de pilotos aprovecharon la situación para realizar su última parada a boxes, entre ellos, Hamilton y Vettel, pero con una gran diferencia que daba ventaja a Vettel: A Hamilton no le quedaban neumáticos ultrablandos.

El inglés tuvo que poner el compuesto blando, que se iba a enfriar mucho durante las vueltas que estuviera tras el coche de seguridad, y que le iba a dar un menor ritmo ante un Vettel desatado con los ultrablandos. Todo parecía en contra para el británico, pero Lewis se hizo más fuerte que nunca, posiblemente utilizando el mapa motor de calificación de Mercedes para defenderse del teutón en la relanzada. El tetracampeón se pegó a el, le cogió el rebufo y ambos se pusieron en paralelo en Kemmel, pero el motor Mercedes exhibió todo su potencial, aguantando la velocidad punta del germano por el interior, y haciendo que Lewis pudiera mantener la posición con peores compuestos.

A partir de ahí, el de Stevenage empezó a pintar una obra maestra sobre el lienzo belga con unos neumáticos con los que debía ir más lento que el teutón. Sacó su martillo y con 10 vueltas de ‘Hammertime’ acabó de forma sensacional la carrera ante un Vettel muy constante, que no tiró la toalla en ningún momento, pero que terminó como el gran derrotado pese a su gran carrera.

La carrera de Hamilton se puede definir como hazaña si se compara con la de Bottas. El finlandés perdió la tercera posición, en detrimento de Ricciardo, y fue quinto por detrás de Raikkonen. Todo ello, tras montar el neumático blando con el coche de seguridad en pista, igual que su compañero, que sin embargo, aguantó y ganó.

GP Hungria: Vettel gana gracias a Raikkonen.

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El alemán tuvo que pilotar con problemas en el volante y Kimi le defendió de las acometidas de Mercedes.

Dicen que la F1 es un deporte individual, en el que el compañero de equipo no es más que el primer rival, y que la mayoría de pilotos son egoístas por el simple hecho de que llevan batallando durante toda su vida solos, encima de un kart o un monoplaza. Pero lo visto este domingo en el GP de Hungría demuestra que este deporte es mucho más que eso, con Raikkonen haciendo una función vital, tirando a la basura sus grandes opciones de triunfo, para proteger a su compañero del acoso de los Mercedes y permitir que Sebastian sumara su cuarta victoria del año y se marche de vacaciones más líder del Mundial. El teutón sufrió para alcanzar la meta en primera posición, con problemas en su volante y en la dirección, pero con la espectacular ayuda de su escudero finlandés, se libró de lo que podía haber sido una debacle en Ferrari.

Prueba de fuego para Vettel superada con éxito. Tras una gran salida y un ritmo vertiginoso al principio de carrera, todo se torció para el alemán, que vio peligrar seriamente su victoria cuando se percató de un problema en su volante, que se le iba hacia el lado y rodaba muy lento, algo que no cambió tras su única parada. El teutón tuvo que mantener la calma y pilotar lejos de los pianos, sabiendo que por detrás le ‘cazarían’ rápidamente. pero fue ahí cuando Kimi entró en acción para que su compañero pudiera seguir al frente de la general y firmar un doblete en el que su firma fue clave.

Raikkonen podía adelantar a Vettel ya que tenía un ritmo muy superior, pero se mantuvo en la segunda plaza actuando del escudero más fiel de ‘Seb’. Sufría mucho tras el alemán, con aire sucio, degradando más de lo debido sus ruedas, y teniendo que aguantar el acoso de Hamilton.

Lewis Hamilton no se atrevió a pasar a Bottas en la salida y esto le costó la posición con Verstappen,que fue a por todas con otro gran arranque. El holandés iba tan cegado hacia delante que se chocó con su compañero Ricciardo, al que obligó a abandonar. Sea por “inmadurez” como dice el australiano, o por la ambición que le caracteriza, el holandés perdió sus opciones al triunfo en dicha acción ya que fue penalizado con 10 segundos. Esto dejaba a Bottas y Hamilton justo detrás de los Ferrari, y Valtteri, com Raikkonen, tuvo que dejar pasar a su compañero para que el de Stevenage, con mejor ritmo, fuera a por los dos coches de Maranello.

El inglés lo intentó en las últimas vueltas. Los cuatro primeros clasificados rodaban en un pañuelo, en solo 4 segundos, y el británico le enseñaba el morro al finlandés de Ferrari sin suerte. El tapón que ejerció Kimi fue magistral y Lewis, al ver que no podía pasar al veterano piloto, decidió cumplir con la promesa que hizo cuando Bottas le dejó pasar, y le devolvió la posición de podio al ex de Williams en otra muestra más de compañerismo y deportividad en este GP de Hungría.

De rebote, las actuaciones de Raikkonen y Bottas pueden ser claves para su futuro. Antes de la carrera, se especulaba con que los dos pilotos de Ferrari pudieran renovar en el próximo GP de Italia en Monza, y tras la carrera que hizo Kimi, el finlandés se ganó dicho privilegio.