GP Canada: Vettel, nuevo líder con su victoria 50.

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Hamilton quinto, se deja toda la renta.

Si Vettel hubiera pedido un deseo antes del GP de Canadá, posiblemente hubiera sido muy similar a lo que pasó el domingo en el Circuito Gilles-Villeneuve. Fin de semana redondo para el teutón, que dio un tremendo golpe en la lucha por el título conquistando su victoria número 50 en la F1 y celebrándola recuperando el liderato del Mundial, con un punto de ventaja sobre un Hamilton que sufrió de lo lindo para ser quinto. Vettel se impuso por delante de Bottas (2º) y Verstappen (3º) en una carrera liderada de principio a fin de forma muy cómoda por ‘Seb’, que no dio ni una sola opción a un Valtteri que no pudo hacer nada para defender el liderato de su jefe de filas en la general.

Si algo demostró la carrera del domingo es que el tiempo pone a cada uno en su lugar. Lewis ocupaba un liderato basado en la mala suerte que había tenido Vettel en China Bakú y en un espejismo vivido por los de Brackley con su superioridad en Catalunya, pero el germano supo esperar y en Canadá llegó su momento. Y no lo desaprovechó con una carrera basada en una buena salida y una carrera sin errores que terminó por desanimar a Bottas en su impotente intento de perseguir al coche ‘rojo’.

Lo vivido en Montreal era un momento que debía llegar tarde o temprano debido a los constantes problemas que los de Brackley siguen acumulando con la gestión de los neumáticos, su gran talón de aquiles y que de nuevo marcó el fin de semana de Mercedes. Hamilton empezó perdiendo su liderato antes del fin de semana con la mala elección de compuestos de su equipo, que dio alas a su rival teutón, que el domingo finalmente completó su remontada confirmando que este curso sí va en serio en la batalla por el campeonato ante el inglés. Con la victoria de CanadáFerrari volvió a ser el más rápido en un trazado de pura potencia, algo que en los años anteriores era un sinónimo claro de triunfo de los de la estrella. Los de Maranello están más fuertes y Vettel dio un golpe enorme a la moral del vigente campeón, metiendo más presión que nunca a las ‘flechas de plata’, de forma contundente, sin las dudas y titubeos del pasado curso.

Uno de los momentos más destacados de la carrera fue la batalla que protagonizaron Bottas y Verstappen en la salida, con el finlandés defendiendo su posición con muchas agallas ante el talento neerlandés. A partir de ahí, el ser una carrera a una parada impidió que hubiera más incertidumbre y tan sólo un accidente entre Stroll y Hartley en la primera vuelta puso algo de ‘picante’ al asunto con la entrada del ‘Safety Car’ en una cita de muy pocos errores.

GP Monaco: Ricciardo resiste y gana en Monaco.

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El australiano logró su segundo triunfo del año ante Vettel y Hamilton.

A veces, la mejor defensa es el mejor ataque. Y esa frase, muy utilizada en otros deportes de equipo, debió retumbar una y otra vez, vuelta tras vuelta, en la cabeza de Ricciardo en Mónaco. El australiano tenía la victoria en el bolsillo desde la pole. Contaba con el mejor coche en las calles del Principado y tan sólo debía realizar una buena salida y luchar contra sus nervios. Él mismo debía ser su único rival. Su calma habitual y los pocos errores que comete eran sinónimo de éxito, pero el destino quiso ponerle una piedra más en el camino para que un triunfo que debía ser fácil se convirtiera en sufrido para el australiano, que supo aguantar la primera plaza ante la constante presión de Vettel con un problema de potencia durante más de media carrera. Con menos caballos y ¡con sólo seis marchas!, lejos de desesperarse, se hizo ancho en las calles del Principado ante un Vettel muy conformista, pensando más que nunca en que no podía permitirse el riesgo de tocarse con su ex compañero y entregar otro ‘trocito’ más de Mundial a Hamilton, que fue tercero tras el teutón de Ferrari. Ese miedo le cortó las alas a ’Seb’ y se las dio a Ricciardo, que tuvo la suerte de que en Mónaco no saliera ningún ‘Safety Car’ que podía haber destrozado su carrera al final de una cita monegasca.

La victoria de Ricciardo se vio peligrar a falta de 6 vueltas, cuando Leclerc se quedó sin frenos y embistió por detrás de forma espectacular a Hartley en la chicane de la salida del túnel. La entrada de un coche de seguridad hubiera podido arruinar la carrera al de Red Bull, pero hasta eso le salió bien a Daniel, ya que el Safety Car Virtual fue suficiente para que la normalidad volviera a pista con Ricciardo al frente.

El australiano puso la guinda a un fin e semana perfecto. Fue el más rápido en todos los libres, logró la pole con una enorme superioridad y lideró incluso guardándose alguna carta. En una ciudad donde los juegos de azar son famosos, el australiano era el domingo una apuesta segurísima debido al gran chasis de Red Bull, capaz de marcar la diferencia en el Principado con un motor Renault.

Objetivo cumplido para Lewis Hamilton. El inglés hubiera querido quedar segundo, por delante de Vettel, pero sabía que con su Mercedes en Mónaco dicho objetivo era prácticamente imposible. Mercedes tuvo muchas dificultades durante todo el fin de semana por las características del circuito, contrarias al ADN de su coche, y Lewis logró un podio muy valioso para mantener el liderato del Mundial ante el germano pese a las muchas quejas que realizó por radio por la gran degradación que tenía en sus gomas. Por ello, pudo terminar muy satisfecho, sabiendo que pese a que los focos no apuntaban hacia él el domingo, dio un gran paso para seguir minando la moral de Vettel. Y es que el germano sólo pudo ‘rascarle’ unos cuantos puntos en uno de los teóricos peores circuitos para Mercedes antes de la llegada de circuitos favorables a los de Brackley.

GP España: Paseo triunfal de Hamilton en Barcelona.

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El inglés aumentó su liderato del Mundial ante un Vettel que falló en la estrategia y se quedó fuera del podio.

Inalcanzable. Infinitamente superior. Lewis Hamilton sacó la corona de vigente campeón del mundo de F1 el domingo a relucir en el GP de España de F1 y logró su victoria número 64. Lo hizo metafóricamente, pero fue tan superior que incluso podía haber corrido con alguno de sus cuatro cetros en la mano. En la quinta cita del año, el británico reinó con contundencia. Nada de concesiones a sus rivales. Fortaleza y un ritmo frenético desde el inicio aprovechando el mejor ritmo que Mercedes ha demostrado tener con el cambio de neumáticos Pirelli para liderar con puño de hierro en una victoria incontestable acompañado en el podio por Bottas Verstappen.

Esta vez, Hamilton no necesitó que la suerte se subiera al cockpit de su W09 como sí lo hizo en Bakú. Le respetó el tiempo, con un sol que se hizo paso ante las amenazadoras nubes negras que había sobre el trazado, que no quería desaprovechar la ocasión de iluminar el triunfo del inglés. El de Stevenage hizo el resto con sus manos, olvidándose de los problemas de neumáticos de las carreras anteriores y corroborando su liderato del Mundial esta vez por méritos propios. El inglés no estaba pasando por su mejor momento en este inicio de campeonato y España le devolvió la sonrisa a un campeón que parecía apagado anteriormente. Lewis sabía de la importancia de este triunfo e incluso quiso dormir en el motorhome del Circuito para concienciarse y no descentrarse por nada del mundo. Y obtuvo el premio, aumentando su liderato en el Mundial ante un Vettel ‘tocado’.

Ferrari volvió a ser ‘víctima’ de su estrategia. Este factor le dio la victoria de forma fenomenal en Australia sorprendiendo a los Mercedes, pero cuatro carreras más tarde, jugaron sus cartas muy mal con una jugada muy arriesgada que acabó de repente con todas sus opciones. Con la voluntad de sorprender a Hamilton, el teutón de Ferrari fue el primero e parar en la vuelta 17 para atacar a Lewis y ahí arruinó su carrera al salir de boxes tras Magnussen, desaprovechando las primeras vueltas de su neumático nuevo. Sin embargo, pudo empujar para evitar que Bottas le pasara por los pelos cuando el finlandés entró a boxes en la vuelta 20. Se ayudó del DRS y minimizó los daños de un fallo estratégico garrafal.

En la vuelta 25, Ferrari perdió a su ‘alfil’ cuando Raikkonen tuvo que abandonar por pérdida de potencia, seguramente provocando de nuevo el llanto del pequeño francés que el pasado curso en Barcelona conmovió al mundo con sus lágrimas. Y en la vuelta 42, otra jugada improvisada de los italianos volvió a dejar a su ‘rey’ al descubierto. Ferrari se hizo su propio ‘jaque mate’. De nuevo, Vettel volvía a parar y salía detrás de un Verstappen que lideró incluso la carrera al alargar al máximo su parada y que no tenía pensado volver a entrar. Así, Vettel había pasado de la segunda a la cuarta plaza de forma incomprensible. Casi le echa un ‘capote’ el joven neerlandés con otro error infantil, cuando tocó a Sirotkin cuando lo quiso doblar. Dañó parte de su alerón izquierdo, pero por suerte para la joven estrella de Red Bull, pudo conservar su tercera posición con un buen ritmo ante un Vettel furioso. A partir de ahí, la carrera fue una procesión en la que la dificultad por adelantar en pista complicó mucho las cosas para que la afición pudiera vivir un final tan emocionante como el que se vio en las tres carreras anteriores.

GP Azerbaiyan: Hamilton se encuentra con la victoria.

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El inglés se impuso por delante de Raikkonen y Pérez en un final de locos en el que Vettel perdió la segunda plaza en un ataque arriesgado y Bottas pinchó cuando era líder. La carrera parecía de Vettel, cuando los dos Red Bull se chocaron y originaron la entrada del ‘Safety Car’, que lo cambió todo.

Bakú es sinónimo de locura e incertidumbre, y el domingo no defraudó a nadie. La carrera parecía absolutamente controlada para Vettel en la primera posición, pero repentinamente se convirtió en una auténtica lotería con la entrada del esperado ‘Safety Car’. Y en ella, la suerte premió a Lewis Hamilton, que en este inicio de temporada, muy lejos de su mejor versión y con un Mercedes que tiene mucho por mejorar, consiguió salir de la cuarta carrera con el liderato con 4 puntos de ventaja sobre Vettel con un triunfo totalmente inesperado, el primero para el británico en 2018 con el que rompe una racha de nada más y nada menos que 6 carreras sin ganar. Suerte del campeón o no, el inglés sumó su victoria número 62 al beneficiarse de una auténtica locura de últimas vueltas tras la marcha del ‘Safety Car’ en las que pasó absolutamente de todo: Vettel perdió la segunda plaza al pasarse de frenada en la relanzada atacando a Bottas y el finlandés vio como la gloria se le escapaba de las manos por un pinchazo a falta de sólo 3 giros. En esa incertidumbre, Raikkonen fue segundo pese a que empezó la carrera estrellándose con Ocon y Pérez, el otro triunfador del día, logró un enorme podio que premia a un Force India que lo ha pasado muy mal en este inicio de campaña y que poco a poco está reapareciendo.

En Bakú se vivieron dos carreras muy diferenciadas. Una liderada con puño de hierro por Vettel, y otra que totalmente diferente que empezó en la vuelta 39 con la entrada del ‘Safety Car’ debido al choque entre los dos Red Bull. La pelea fraticida entre los de Milton Keynes fue el detonador de un final apretado al sprint de tres giros en una auténtica pista de hielo debido a lo fríos que se habían quedado los compuestos tras un ‘Safety’ que alargó su estancia en pista tras un error incomprensible de Grosjean, que se fue al muro cuando era sexto mientras calentaba sus gomas. Ello dio alas a Bottas, que aprovechó el safety para hacer su parada y veía como por sorpresa podría acabar la carrera llevando al límite los ultrablandos en las últimas vueltas. Pero en la relanzada empezó el lío. Vettel se fue largo en la primera curva en un intento de pasar a Bottas demasiado arriesgado. Se la jugó con todo y terminó perdiendo más de lo esperado, haciendo un plano en su neumático y viendo como Hamilton Raikkonen le pasaban para colocarse cuarto. Vettel pasó así de ganar la carrera y ampliar su margen en la general a perder el liderato de forma cruel. Pero para cruel, lo de Bottas, que tuvo que abandonar al pisar un elemento aerodinámico que le generó un pinchazo. Y por fin, ahí estaba Lewis, preparado para levantar los puños arriba seis carreras después de su último triunfo.

Nada de lo que sucedió al final hubiera pasado sin la pelea ‘fraticida’ de los dos Red Bull. Desde el inicio de la carrera, Ricciardo apretó a un Verstappen con menor ritmo y con problemas en la batería, pero el neerlandés, tan orgulloso como talentoso, le complicó demasiado las cosas a su compañero. Los tres intentos de adelantamiento que le hizo Ricciardo eran tan sólo una crónica de un final anunciado. En la vuelta 12 lo intentó en la curva 1 saliéndose de la aspiración del joven piloto, pero Max le devolvió la pasada de forma arriesgada por dentro tocando a Daniel. En la vuelta 27 volvieron a saltar chispas entre ambos en una maniobra igual en la que estuvieron a punto de tocarse. En el muro de Red Bull miraban con nervios y pasividad la lucha de sus dos pilotos. Y el no dar instrucciones de equipo, el no actuar, fue lo que ‘eliminó’ a los austríacos.

Después de que Ricciardo pasara finalmente en la vuelta 35 a Verstappen, el holandés volvía a recuperar su posición en boxes tras una mal giro calentando neumáticos de Daniel al realizar su parada. Daniel superó sus contratiempos y volvió con el cuchillo entre los dientes a por Max y terminó llevándose por delante al dorsal ‘33’ en la larga recta de Bakú después de que Max realizara otra acción polémica cambiando su dirección a fondo en varias ocasiones.

GP China: Ricciardo triunfa en la locura china.

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El australiano se impuso a Bottas y Raikkonen, Verstappen arruinó la carrera de Vettel.

“La Fórmula 1 es aburrida” . Cuando alguien pronuncie esta frase cada vez más gratuita, debería posteriormente ver la carrera del domingo. Adelantamientos y, sobre todo, brutal juego de estrategias que hizo que en la mente de los aficionados hubiera hasta tres ganadores virtuales durante toda la cita. Pero ni los dos Ferrari pudieron defender su ventaja, ni Bottas pudo culminar su gran remontada. El más listo de la clase en el GP de China fue Daniel Ricciardo, que le comió la tostada a todos sorprendiendo y mostrando su enorme clase y temple con adelantamientos de gran talla para conseguir su primera victoria del año y estrenar el casillero de Red Bull en 2018 en una carrera absolutamente loca e impredecible. El australiano se aprovechó de la enorme lucidez mental del muro de Red Bull para realizar una ultima parada cuando salió el coche de seguridad en la vuelta 31 y poner la guinda con un último stint con gran ritmo en el que le quitó las pegatinas a HamiltonVettel Bottas con adelantamientos espectaculares con el mismo temple que un artista pone el broche de oro a sus obras. El australiano dio toda una clase magistral de la que deberá aprender y mucho su compañero Max Verstappen, que volvió a enloquecer y destrozó la carrera de Vettel con un toque en una acción muy temeraria del neerlandés que relegó al teutón a la octava posición. Ricciardo Verstappen fueron la cara y la cruz dentro de un mismo equipo en una carrera que demostró que la regularidad del australiano no es flor de un día y que su clase puede superar al desparpajo y talento precoz de un Max que cometió su tercer error grave de la campaña en 3 carreras.

La carrera iniciaba con una salida sorprendente de Bottas, que pasaba a un Raikkonen sin sangre. Empezó entonces el ataque de Mercedes desde el muro con una parada de Hamilton en la vuelta 19 y de Bottas en la 20 para realizar un ‘undercut’ sobre los Ferrari, que se durmieron en los laureles y entregaron el liderato de Vettel Valtteri cuando el teutón entró a boxes. Demasiado tarde, el tren del triunfo se había pasado para el germano y el finlandés de Mercedes debía ir a por Raikkonen. Las pocas opciones que le quedaban a ‘Seb’ pasaban por que Raikkonen consiguiera frenar a Bottas, pero el de Nastola se acercaba cada vez más al triunfo con otro paso más al frente, adelantando a Kimi en el momento justo, cuando ya tenía a Sebastian muy cerca. Con un espectacular adelantamiento por fuera sobre ‘Iceman’, el ex de Williams se defendió de los ataques de Vettel y logró abrir el hueco suficiente sobre el teutón beneficiándose de lo difícil que es seguir a un F1 en curvas tan rápidas como algunas de las que componen el Circuito de Shanghai. Ello impidió que el líder del Mundial lo pudiera probar en la larga recta de atrás y exhibió uno de los claros males endémicos de la actual F1, donde la carga aerodinámica del alerón delantero tiene una importancia crucial.

El pescado parecía que estaba todo vendido y que Bottas ganaría la carrera, pero a la lonja llegó un barco inesperado, el del ‘Safety Car’, y el único en aprovechar la sabrosa ‘pesca’ que éste ofrecía fue el equipo Red Bull. Verstappen ocupaba la tercera plaza y Ricciardo la quinta y con el coche de seguridad en pista cambiaron ruedas para tener un compuesto fresco que le diera un ritmo frenético al final de carrera para tratar de remontar. Los de la bebida energética usaron la cabeza para poder desplegar sus alas. Pegados ya a sus presas en la relanzada, los dos Red Bull empezaron su ataque final con un desenlace muy distinto.

Max, pecó de optimista con las gomas nuevas. Primero ante Hamilton, buscando una trazada imposible en una curva rápida en paralelo ante el inglés. A veces, hay que levantar el pie y esperar tu momento, regla que Max todavía desconoce y ello le hizo salirse de la pista y entregar su posición a Ricciardo.

Posteriormente, pese a tener un ritmo muy superior a Vettel, no supo materializarlo y de nuevo fue demasiado agresivo en la curva posterior a la recta de atrás. El germano abrió un poco la puerta y Max entró desde su casa, o incluso casa del vecino, tocando al alemán y arruinando su carrera. Trompo para ambos que dejaba en la octava posición a Vettel con el coche muy dañado en la dirección y a Max en la quinta plaza. El joven neerlandés pudo volver a adelantar a Hamilton en pista pero finalmente finalizó quinto al ser sancionado con 10 segundos de penalización por su acción con ‘Seb’.

Mientras, Ricciardo hacía todo lo contrario. Fino, inteligente, y encontrando el momento adecuado en todas sus pasadas. Daniel realizó un auténtico trabajo de orfebrería pasando antes a Hamilton, Vettel y finalmente a Bottas para alzarse con el triunfo y dejar claro que es uno de los mejores adelantadores de la parrilla, sin duda.

GP Bahrein: Vettel sufre para ganar a los Mercedes.

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El germano tuvo que defender con uñas y dientes su triunfo en las últimas vueltas ante Bottas.

Vettel no podía hacer otra cosa que chillar tras pasar la línea de meta. Muy fuerte y de forma contundente. Sin articular palabra que se pudiera entender, con una fuerza igual que el mensaje que envió a Hamilton en este GP de Bahrein. Quiere volver a ser campeón del mundo y en Sakhir demostró que puede batallar con Mercedes en circuitos de motor y velocidad, y no sólo en carrera, sino también a una vuelta. Gritos de alegría, pero también fruto de la tensión y sufrimiento que pasó al volante de su SF71H. Parece que ni él se podía creer lo que había sufrido para ganar una carrera que incluso por algunos instantes parecía que podía perder de forma sorprendente. Aquello que le dio el triunfo en Melbourne Ferrari ante todo pronóstico, la estrategia, estuvo a punto de aguarle la fiesta a los de Maranello tras su doblete en clasificación. Vettel aguantó el tipo cerrando todas las puertas posibles ante un Bottas encendido y con neumático más joven al final de carrera y terminó celebrando un triunfo muy importante por delante del finlandés y de Lewis Hamilton. Segunda alegría consecutiva del año para Seb en las dos primeras citas (algo que no pasaba desde 2004), que le permite acercarse a tan sólo 2 victorias del podio de pilotos con más GP ganados en la historia de la F1 con 49, al acecho de Prost, que ocupa el tercer lugar con 51.

Ferrari se las prometía muy felices en Bahrein. Ocupaban la primera línea con Bottas tercero y Hamilton noveno. El escenario no podía ser mejor para los italianos, pero Mercedes estivo a punto de culminar su ‘vendetta’ tras la derrota moral que sufrió en Melbourne sorprendiendo con una carrera a una sola parada con sus dos coches. Antes, debían realizar una buena salida, y vaya si lo hicieron. Bottas endosó el primer golpe a los italianos adelantando a un blando Kimi en la primera curva mientras Hamilton salía como un cohete y en 5 giros ya ocupaba la sexta plaza. Lewis iba remontando posiciones fácilmente gracias a la superioridad de su Mercedes W09 y rápidamente estaba en la batalla por el podio tras alargar al máximo su parada con el neumático blandoY en ese contexto, Mercedes dio un giro a la carrera.

Bottas, en la vuelta 23, y Hamilton en la 31, colocaron neumático medio y se dirigieron a la caza de Ferrari, al que se le complicaban y mucho las cosas con el abandono de Raikkonen tras atropellar a uno de sus mecánicos en un error de equipo en su primera parada. Bottas sería segundo y Hamilton, tercero, con un gran ritmo y manteniéndose cerca a un Vettel que debía parar por el desfallecimiento de sus neumáticos pero que si lo hacía, sabía que perdía el triunfo. Le tocaba apretar los dientes y aguantar con un neumático blando que le duró nada más y nada menos que 39 giros. Vallteri entró en zona de DRS del germano en unas últimas vueltas de infarto pero el germano se hizo ancho y aguantó los ataques del de Nastola, que quería resarcirse de su error en la ‘qualy’ de Melbourne con un triunfo en un trazado que le gusta.

Bottas lo intentó en la frenada de la curva 1 en la última vuelta y Vettel tomó algo de ventaja al doblar a Fernando Alonso en el último giro para hacerse con un triunfo por el que sudó y mucho.

GP Australia: Golpe de teatro de Vettel ante Hamilton.

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El germano le ganó la partida al inglés en la estrategia.

Primera carrera del año y primera gran batalla entre los dos máximos aspirantes al título, Vettel HamiltonSebastian Ferrari sumaron su primera victoria en 2018 en el GP de Australia de Fórmula 1, un triunfo que va más allá de la pista, sino que afecta a lo moral a Hamilton Mercedes, que vieron como se le escapaba incomprensiblemente una carrera que tenían dominada al máximo. Los de la estrella se durmieron en los laureles defendiéndose de Raikkonen. Pero si algo no puedes hacer con un piloto como Sebastian Vettel es subestimarle, y esta vez, la suerte se alineó con el teutón con un ‘Virtual Safety Car’ que le hizo pasar de estar fuera del juego, a liderar la carrera para dirigirse a su victoria número 48 (se queda a 3 de las 51 de Prost) y celebrar su podio número 100 en la F1. La guinda al pastel de los de Maranello la puso Raikkonen con su tercera posición. Ricciardo fue cuarto y Alonso sorprendió iniciando su año del cambio con su nuevo McLaren-Renault con una quinta posición con más sabor a victoria que nunca.

Si el año pasado Hamilton se quedó sin victoria ante Sebastian Vettel ante todo pronóstico en Albert Park gracias a la estrategia, con un ‘undercut’ que dejó en la segunda posición al británico, este año la estrategia volvió a ser clave para Ferrari. Un año después, nuevo error de Mercedes Hamilton. Ferrari optó por una estrategia diferente con sus dos pilotos para tener más opciones. Mientras que con Raikkonen trataban de atacar a Hamilton con un ‘undercut’ inicial que obligó a parar pronto a Lewis para defenderse, Vettel alargó su parada esperando a que pasara algo que le diera ventaja. Y sucedió. El germano se aprovechó de la entrada de un ‘Safety Car Virtual’ para realizar su primer pit stop y salir justo por delante de un Hamilton que no entendía nada al ver como el alemán le pasaba a la salida de la calle de boxes.

“¿Qué ha pasado? Nadie me ha dicho que Vettel estaba en los pits. ¿He hecho algo mal? ¿Porque nadie me ha dicho nada? ¿Tenía que haber tirado más hasta la línea del Safety Car 2?”. El inglés no empujó al máximo hasta la segunda línea del safety car ubicada justo al lado de la salida del pit lane, lugar hasta el que podía haber ido a tope antes de bajar el ritmo para ajustarse al régimen del coche virtual.

Gran golpe de teatro en carrera que obligó a Lewis Hamilton a apretar al máximo para tratar de ganar la carrera pasando a Vettel en pista. Pero esta vez el daño ya estaba hecho. Lewis, con problemas de sobrecalentamiento en su motor, empezó su persecución con mucha cabeza y optó por el ‘party mode’ de su propulsor para las últimas vueltas. Pero esto no es clasificación y en carrera los de rojo son muy competitivos en cuanto ritmo y ni su mapa motor más agresivo pudo con la estrategia de los Ferrari. Primera carrera y primera batalla por un Mundial que se antoja muy competido.

GP Abu Dhabi: Bottas triunfa.

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El finlandés se impuso a Hamilton en una bonita lucha de tiempos.

Valtteri Bottas consiguió sacarse un gran peso de encima en la última carrera de la temporada en el GP de Abu Dhabi. El finlandés logró su tercer triunfo del año en la última carrera de la temporada. Tenía una última oportunidad para acabar con las críticas que le llevaban persiguiendo desde hacía muchas carreras por su bajón de rendimiento con Mercedes, y en el Yas Marina lo consiguió con un auténtico carrerón en el que se impuso a Lewis Hamilton (2º) y Vettel (3º) dominando la carrera de principio a fin.

El de Nastola enmendó su error en la salida del GP de Brasil y esta vez no le tembló el pulso al arrancar ni para mantener detrás a Lewis Hamilton pese a la fuerte presión de su compañero, que llegó a colocarse en zona de DRS (a menos de un segundo) del nórdico a falta de 5 vueltas. Este domingo, Valtteri se quitó el traje de ‘escudero’ de Lewis y le aguantó el pulso sin errores, completando una carrera perfecta para lograr una victoria importante para su moral y para el equipo Mercedes, que completó otro doblete más en un circuito en el que mostraron ser claros dominadores desde el inicio.

Lewis Hamilton no pudo terminar así su gran temporada con la guinda del pastel y vio como Bottas se unía a la breve lista de ganadores en Abu Dhabi que siguen liderando el inglés y Vettel con tres triunfos cada uno. En cuarta posición quedó Raikkonen, que se vio beneficiado por el fallo hidráulico que dejó a Ricciardo fuera de combate. Un abandono más para Red Bull, que esta temporada ha sufrido mucho por la poca fiabilidad del propulsor Renault. El australiano era la gran esperanza de los de Milton Keynes por su buen ritmo de carrera, muy superior al de un Verstappen que no se encontró cómodo en ningún momento durante el fin de semana y que no pudo asustar a Kimi en la lucha por la cuarta posición en una de las carreras menos movidas del año.

GP Brasil: Vettel triunfa y Hamilton deslumbra.

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El alemán logró la quinta victoria de la temporada.

Por fin, Sebastian Vettel y Ferrari acabaron con la mala racha que les perseguía desde el parón veraniego. En el GP de Brasil de F1, el teutón de Ferrari logró su quinta victoria de la temporada tras una larga sequía que duraba desde el pasado GP de Hungría, justo antes de unas vacaciones de verano que no le sentaron nada bien a ‘Seb’ ni al equipo italiano. Después de aquel 30 de julio, tuvieron que pasar más de tres meses y medio para ver a Vettel de nuevo en lo más alto, un triunfo que sirve para que los italianos recuperen la sonrisa perdida tras perder el Mundial con una desastrosa gira asiática. La victoria de ‘Seb’ ante Bottas y Raikkonen fue una simple consolación para Ferrari, con el título ya en manos de Hamilton. Eso sí, la victoria del teutón tuvo a los dos pilotos de Mercedes como grandes cómplices: Bottas, muy blando en la salida dejando hueco al germano, y Hamilton, que de no haberse accidentado en clasificación, habría sido el gran favorito al triunfo.

Una victoria siempre provoca alegría, y en este caso, alivio. Pero si miramos fríamente lo ocurrido en Interlagos, Ferrari no debería estar muy feliz de su resultado. La explicación es sencilla, y es que Lewis Hamilton terminó a tan sólo 5.468 segundos de Vettel en carrera ¡saliendo desde el pit lane! e incluso estuvo a punto de adelantar a Raikkonen para subir al podio en las últimas vueltas. Para que entendamos la magnitud de la hazaña de Hamilton hay que mirar el resultado de Ricciardo, que sufrió un trompo en la primera vuelta con la que se fue hasta el fondo de la clasificación. Con una gran remontada, sólo pudo acabar sexto a más de 43 segundos de Lewis. Así pues, Hamilton demostró que la pareja que forma con su Mercedes W08 era imbatible en Interlagos en condiciones normales, no es de extrañar pues que se quedara unos segundos dentro de su monoplaza cuando la carrera ya había terminado, pensando en la gran ocasión que perdió con su error en la ‘qualy’ de sumar una victoria más a su tremendo palmarés.

Lewis pues, le sacó los colores a Ferrari pese a que estos se dedicaron a celebrar el resultado de sus pilotos, y lo visto sólo debe servir para que los del ‘cavallino Rampante’ se pongan la pilas de cara al 2018 si quieren realmente pugnar por el campeonato. A otro que le dio un severo tirón de orejas fue a Valtteri Bottas, que de nuevo volvió a decepcionar. Saliendo desde la pole y sin Hamilton en cabeza no pudo cumplir con su objetivo y dejó de nuevo latente que está a años luz del rendimiento de un Lewis que iba con el cuchillo entre los dientes.

GP Mexico: Hamilton Campeón del Mundo tras una carrera loca.

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El inglés y Vettel se tocaron en la salida: Lewis pinchó y el teutón rompió su alerón delantero. El nuevo rey de la F1 y el teutón tuvieron que remontar y Vettel no fue capaz de alcanzar las plazas de cabeza para poder posponer el título del inglés.

Lewis Hamilton conquistó su cuarto título Mundial de Fórmula 1 en el GP de México. Vuelve el rey inglés al trono que dejó el pasado curso tras abdicar ante su ex compañero Nico Rosberg. Ya sin el alemán en pista, este curso tenía a otro teutón como principal rival, Sebastian Vettel, pero el germano tiró todas sus opciones por la borda en una desastrosa gira asiática y en México, necesitaba un milagro para aplazar el alirón de Lewis. Estuvo cerca de producirse, o por lo menos, eso es lo que pensaron los aficionados al principio de carrera, cuando Hamilton, Vettel y Verstappen se pusieron en paralelo en la primera curva y la acción terminaba con el inglés pinchando después de que Vettel le tocara, destrozando su alerón delantero. Esto dejó las cosas de cara para un holandés que no tenía nada que perder y que jugó sus cartas a la perfección para terminar ganando controlando la carrera con facilidad. Pero este domingo, la vista no estaba puesta en cabeza, sino en la remontada de los dos aspirantes al título desde atrás, que terminó con Lewis como nuevo campeón después de sufrir entre el resto de coches de la parrilla, lugar en el que no está acostumbrado a navegar.

Una de las cosas más conocidas de México es el ‘picante’, un sabor especial que a muchos, les genera sudores, calor intenso o incluso una sensación parecida al dolor que para los paladares más valientes, en lugar de sufrimiento, les genera placer. En cierta manera, la carrera de este domingo en el GP de México se hizo suyas todas estas sensaciones y se convirtió en la cita más ‘picante’ del año, con Lewis Hamilton y Sebastian Vettel chocándose en el inicio de carrera en plena lucha por el Mundial. Verstappen y los dos aspirantes al trofeo se colocaron en paralelo en la primera curva, y tras sortear el segundo viraje, el neerlandés se tocó con el germano de Ferrari obligándole a abrir su trazada. Cuando éste volvió al centro, se encontró con Lewis, al que tocó con la parte izquierda de su alerón delantero. El resultado fue un pinchazo para Hamilton y una entrada a box para Vettel para cambiar dicha pieza. El teutón salió por delante en la penúltima posición y Hamilton ocupaba la última consciente de que de acabar así, sería campeón.

Vettel necesitaba acabar como mínimo segundo para seguir con opciones al título y empezó entonces una espectacular remontada a un ritmo frenético. En la vuelta 5 ya era el 16º y alcanzó la novena plaza en apenas 25 vueltas. Hamilton veía como el de Ferrari no cesaba de ganar posiciones mientras él sufría un tremendo tapón de Sainz, que había pinchado al inicio y que terminó abandonando, y Wehrlein. Pasar a dos pilotos que ruedan juntos es una tarea demasiado compleja incluso para un Mercedes, y es lo que le ocurrió a Lewis. Lo contrario que le sucedía a Vettel, que iba ‘cazando’ uno a uno a sus rivales. La progresión del germano se frenó en cuanto sde encontró con la misma problemática que el inglés llegó a la altura de Alonso en la lucha por la octava plaza, al que sólo pudo superar cuando Ericsson paró a boxes.

Magnussen, Pérez, Ocon y Stroll serían las siguientes presas de un Vettel que conducía con el cuchillo entre los dientes, pero la hazaña que buscaba el teutón en el Autódromo Hermanos Rodríguez era de época, y no lo consiguió. Debía quedar segundo y Bottas, escudero de Hamilton, tenía un ritmo suficiente como para defenderse de Raikkonen e impedir que Vettel se acercara a dicha plaza. Valtteri fue el guardián de la posición que convirtió a Hamilton campeón, en las vueltas finales se tocó con Alonso en la pugna por la novena plaza. Saltaron chispas entre el ovetense y el británico, como en los viejos tiempos. Arriesgó demasiado Lewis, posiblemente para terminar la carrera con un mejor sabor de boca y celebrar con la adrenalina por las nubes su cuarto Mundial tras una carrera loca de principio a fin. El asturiano, que decía el sábado que la carrera de este domingo sería un “test” para 2018, ya le empezó a cogerle la medida al coche de Lewis, contra el que quiere luchar el próximo curso en cabeza con un motor Renault que es capaz de lo mejor y lo peor: dejó a Ricciardo, Hartley y Hülkenberg fuera de carrera y dio el triunfo a Max.