GP Hungria: Hamilton, paseo de líder.

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El inglés se marchará de vacaciones de verano con 24 puntos de ventaja en una carrera en la que no tuvo prácticamente ni que deshacer las maletas.

Si alguien le dice a Hamilton que en Hungría iba a ganar y aumentar su ventaja en el campeonato, no se lo hubiera creído. Y es que lo que sucedió en Hungaroring es un ejemplo más de que Ferrari Vettel, sea por lo que sea, no están aprovechando el tener un coche más competitivo y constante en todo tipo de trazados. El inglés se encontró con un auténtico regalo del cielo con la lluvia, y a diferencia de su rival alemán, el británico no está tirando ni la piel de las manzanas este año. Lo aprovecha absolutamente todo. El teutón le ha dado la mano y el inglés se ha llevado el brazo. El sábado hizo la pole contra todo pronóstico y el domingo no cometió ningún error para ganar cómodamente. Y ese es el principal motivo por el que es líder pese al gran paso adelante de Ferrari en cuanto a motor, fiabilidad y equilibrio del coche. El defensor del trono se marcha de vacaciones de verano con 24 puntos de ventaja sobre ‘Seb’, que fue segundo tras un toque final con Bottas que Raikkonen aprovechó para subir al último escalón del podio. De hecho, el verano del vigente campeón empezó en la salida de Hungría. No tuvo ni que deshacer las maletas al no sufrir en ningún momento para conseguir la 67ª victoria de su trayectoria en la F1 y seguir agrandando su leyenda.

En Hungaroring, Hamilton no era favorito. Lo admitía antes del Gran Premio. Incluso los Red Bull debían ir mejor por lo mucho que sufre el W09 en asfaltos abrasivos. Pero, sea por suerte del campeón o ayuda divina, el de Stevenage empezó a ganar la cita del domingo con su recital en agua en una ‘qualy’ que es el 90% de la carrera debido a lo difícil que es adelantar en Hungaroring. Por algo se le denomina el ‘Mónaco sin muros’. Debía tirar al máximo con el ultrablando al principio y no tuvo problemas en sacar el martillo a pasear para tomar una ventaja suficiente antes de su primera parada, y a partir de ahí debía luchar con la gestión de los neumáticos.

Vettel pasó a Raikkonen en el arranque y se colocó primero tras la parada de los dos Mercedes. Empezó a tirar al máximo ahí con una estrategia diferente, ya que decidió arrancar con el blando, compuesto más duro que el ultrablando de sus rivales. La idea era alargar su parada al máximo y rezar para que la suerte que no tuvo en Hockenheim y en la ‘qualy’ de Hungría estuviera de su parte con un ‘Safety Car’ que le entregara el triunfo para realizar su parada sin perder posición. Pero su lucha era con Bottas más que con Hamilton, y en su parad en la vuelta 39, perdió la plaza con el finlandés por otro error más de Ferrari este curso, perdiendo tiempo al colocar la rueda izquierda. Otro regalo y segunda plaza con lacito para Valtteri.

Vettel salía con el ultrablando a falta de 30 vueltas presionando a Bottas, pero debía a la vez gestionar el neumático en dicha lucha, y el escudero de Hamilton hizo lo que debía hacer, un tapón al germano en toda regla. ‘Seb’ se despedía así del triunfo, pero se reservaba su ataque final a Valtteri, y a falta de 4 vueltas lo consiguió en una acción en la que tuvo mucha suerte. Bottas fue demasiado agresivo por el interior con Sebastian ya por delante y destrozó su alerón delantero contra la rueda trasera izquierda del germano, que aguantó el envite.

El finlandés pasó de poder acabar segundo a salir de boxes en la cuarta plaza a falta de 3 vueltas, y a dos giros del final volvió a protagonizar otro toque polémico, esta vez con Ricciardo. Al final de la recta de meta, el nórdico echó fuera al australiano para defender su cuarta plaza. No había aprendido la lección y este segundo toque volvió a lastrarle, con Daniel pasándolo en la última vuelta por los destrozos que tenía Valtteri en su coche.

GP Alemania: Épica victoria de Hamilton con Vettel en el muro.

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El inglés recuperó el liderato del Mundial con una magnífica remontada y tras aprovechar un accidente del teutón cuando se dirigía al triunfo.

La carrera de Fórmula 1 en el GP de Alemania es el claro ejemplo de la grandeza del deporte, de las dos caras de una moneda, del no darse por vencido nunca y de que nada se puede dar por hecho. 24 Horas antes, Lewis Hamilton se ponía de cuclillas al lado de su Mercedes con la cabeza agachada por un fallo de fiabilidad que le dejaba totalmente hundido. Era la imagen de un campeón desolado que veía como su corona se le escapaba cada vez más. Tenía que salir 14º mientras Vettel lograba la pole y tenía ante sí la gran oportunidad de aumentar su ventaja. Y cuando todo parecía preparado para que el teutón se despidiera de Hockenheim, ante su afición, superando a Prost como el tercer piloto con más victorias de la historia, el germano cometió uno de los errores más importantes de la temporada para entregar el triunfo y el liderato del Mundial a Lewis, que ahora cuenta con 17 puntos de ventaja sobre el de Heppenheim. Un día después de aquella imagen del vigente campeón agachado, el aspirante al trono pedía perdón entre lágrimas a su equipo por el tremendo fallo cometido después de que la lluvia cambiara la carrera completamente. El agua apareció de forma intermitente, y en la incerteza generada por la decisión de las nubes, Lewis fue el gran beneficiado tras una tremenda remontada que pasará a la historia. Del 14º al primero para lograr su 66ª victoria en la F1.

La carrera empezó con una salida muy limpia en la que Vettel pudo mantener la posición respecto a Bottas y Raikkonen con Verstappen. El teutón empezaba imponiendo un ritmo frenético con el que parecía dirigirse a un cómodo triunfo. Y en ese sentido, lo más interesante era la remontada de Hamilton, que vuelta a vuelta iba fulminando a todos sus rivales gracias a la tremenda superioridad de su coche con los monoplazas de la zona media. En 8 vueltas ya había recuperado 6 posiciones y en 12 giros el inglés ya era sexto. En la vuelta 15 se colocaba cuarto al pasar a Magnussen y a partir de ahí, empezaba lo más difícil, la persecución sobre los mejores. Su siguiente presa debía ser Verstappen, que estaba a 17 segundos, y el inglés siguió martilleando el crono.

El británico, con libre elección de neumáticos, pudo salir con el blando y ello le permitió alargar su parada. Fue ahí cuando debió mirar al cielo y esperar una ayuda divina, porque sin ella, ganar era imposible. Los radares de los equipos echaban humo. Parecía que podía llover y Hamilton estaba esperando al máximo en pista para entrar cuando cayeran gotas. Su triunfo pasaba por dicha opción, pero el equipo le indicó que tan sólo llovería en la curva 6 y finalmente optó por poner el ultrablando e ir a por el final. Y la precisión de Mercedes no podía ser más exacta, aunque el agua cayó con más fuerza de la prevista. Ello originó un auténtico caos en pista. Hamilton ganaba dos segundos por vuelta respecto a la cabeza y se adjudicaba una plaza más con Verstappen debido a que el holandés arriesgó demasiado colocando los intermedios. Sólo llovía en un punto y no lo iba a hacer en todo el trazado. Ello beneficiaba a Hamilton, puesto que sus gomas no se enfriaban tanto como las de Vettel, que iba con un compuesto más duro, al pasar por la única zona mojada de la pista.

Parecía que dejaba de llover, pero las gotas alcanzaron algún punto más de Hockenheim, y cuando parecía que Vettel había gestionado la situación de forma perfecta, sin errores y nervios pese al agua caída, llegó el error que lo cambió todo. “Por Dios. Por Dios. Lo siento chicos”, decía con voz entrecortada y lágrimas en los ojos desde el cockpit de su SF71-H. Con el accidente de Vettel el Safety Car salió a pista, y por suerte, Lewis Hamilton, que se disponía a volver a entrar para cambiar neumáticos, ganó la carrera gracias a su velocidad de reacción e instinto. En la radio le dijeron que entrara a boxes y luego que no lo hiciera, y el de Stevenage reaccionó a la perfección, metiéndose por la grava de la entrada del pit lane para volver a la recta de meta y colocarse líder delante del Safety Car.

En la relanzada, a Lewis todavía le quedaba una cosa por hacer, y es que puso la guinda al pastel con una enorme defensa sobre su compañero Valtteri Bottas, que parecía que podía pasarle. Le cerró la puerta al nórdico, que pasó entonces a defender su posición con Raikkonen, que nada pudo hacer para luchar sólo ante las dos ‘flechas de plata’, dos estrellas hoy en Alemania.

GP Alemania: Marquez calcula, aprieta y arrasa en Sachsenring.

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Volvió a ganar en Alemania tras apretar durante la segunda mitad de la carrera y distanciar a Rossi (2º) y a Viñales (3º).

Como bien predijeron los pilotos, la segunda mitad de carrera, y en especial el último tercio de la prueba, iba a decidir la batalla. Márquez se puso a liderar a falta de 17 vueltas para el final en la curva 13 y no soltó el comando de la carrera para sumar la 6ª victoria consecutiva en Sachsenring y, lo que es más importante, otros 25 puntos que le acercan a su quinto título. Lidera la tabla con 46 puntos sobre Valentino Rossi tras una prueba que necesita un largo análisis.

La pugna comenzó como últimamente: Jorge Lorenzo se puso a liderar por delante de Danilo Petrucci y del de Cervera. Los dos españoles se quedaron en cabeza hasta que Márquez decidió adelantar e irse a por la victoria. Rossi acechaba y Lorenzo cometió un error a falta de 14 vueltas para el final. El 46 lo adelantó. El balear intentó devolverle la jugada a final de recta, pero se volvió a ir largo. Rossi intentaba entonces recortar con Márquez y marcó la vuelta rápida, algo a lo que Márquez respondió a falta de 10 vueltas. Cambió de ritmo y se acabó la carrera. Esto deja a Rossi segundo y satisfecho.

La tercera plaza tuvo varios dueños, aunque finalmente quedó para Maverick Viñales, que sigue siendo el mejor en las segundas partes de carrera. Lorenzo pudo llevársela, pero su goma blanda delantera dijo basta y tuvo que conformarse con ser 6º. También pudo ser de Petrucci, pero el italiano no pudo aguantar al final y fue cuarto.

Extraordinaria quinta plaza de Álvaro Bautista. Tras tres novenos puestos consecutivos, el piloto del Ángel Nieto Team logra su mejor resultado de la temporada en un momento en el que se está decidiendo la última plaza vacante para la próxima temporada.

La séptima plaza fue para Andrea Dovizioso, por delante de Dani Pedrosa, de Johann Zarco y de Bradley Smith, que cerró el top ten.

GP Gran Bretaña: Vettel, fiesta de líder en casa de Hamilton.

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El teutón superó a Lewis y Raikkonen, que completaron el podio en una carrera absolutamente loca marcada por un accidente entre el finlandés de Ferrari y el inglés de Mercedes al inicio.

Fin de semana redondo para Sebastian Vettel. Triunfo en Silverstone y más líder con 8 puntos de ventaja sobre un Hamilton que vio como Raikkonen le obligaba a decir adiós a la victoria con un toque por detrás en el arranque, en la curva 3. Esta vez, la suerte cambió para el teutón de Ferrari, después de varios episodios esta temporada que no le habían permitido distanciarse en el campeonato del inglés pese a tener un coche más constante en la mayoría de pistas que el Mercedes. Suerte, o quizás habría que hablar de temeridad de su escudero Kimi Raikkonen, que sacó con demasiado riesgo su espada a pasear para atacar al inglés, arruinando completamente la celebración que tenía prevista el de Stevenage ante su afición en una carrera en la que finalmente tuvo que mantener una espectacular batalla con Bottas por el triunfo. El finlandés se diluyó tras la defensa del liderato y dejó a Lewis la segunda plaza y a Raikkonen el último cajón del podio.

Esta vez, el que triunfó en tierra de Lewis fue su gran rival por el título Vettel. Fue algo así como marcarse una fiesta en casa de su máximo rival, con Raikkonen encerrando en el jardín a Lewis a las primeras de cambio. Pero no nos equivoquemos, el inglés se metió en el jardín antes él solo con una horrenda salida, donde se vio superado por los tremendos reflejos que mostró el teutón cuando se apagaron las luces del semáforo de Silverstone. Los 296 metros de distancia que hay entre la parrilla de salida y la primera curva y el hecho de que ésta se haga a fondo hacía pensar que Lewis lo tenía todo para mantener su primera posición, pero falló, y el resto fue consecuencia de su error, dejando además demasiados metros por el interior que llenaron de confianza a Kimi para probar algo imposible y que le costó 10 segundos de penalización.

Vettel se le abrían las puertas del cielo con la primera posición y su contrincante contra las cuerdas en la 18ª posición, y no lo desaprovechó, tirando al máximo desde el inicio y metiéndole 6 segundos a Bottas en 10 vueltas. Todo parecía controlado para el teutón, pero cambió de un instante a otro con la entrada de un Safety Car en la vuelta 33 por un accidente de Ericsson.

El Safey Car le quitó el triunfo en China y Bakú, o mejor dicho, el conservadurismo en la estrategia. Pero en esta ocasión, la reacción de los de Maranello fue muy rápida y Vettel fue el primero de los grandes en entrar a boxes. Bottas decidió quedarse para optar a una opción contraria al teutón, consciente de que si le seguía por la calle de boxes todo podría quedar igual. El coche de seguridad volvía a reagrupar la carrera y Hamilton, que había realizado su primera parada poco antes, ya estaba en tercera posición. ‘Bocadillo’ de Mercedes en la relanzada con un Vettel tranquilo, sabedor de que Bottas llevaba un neumático peor y que incluso podría parar una vez más. Decidió no arriesgar y centrarse en su defensa con un Lewis que encima también llevaba peor compuesto.

La carrera se reanudó sin cambios, pero todavía tenía otra sorpresa que dar para aumentar la emoción de una cita absolutamente loca: Grosjean embistió al Renault de Carlos Sainz y provocó la entrada del segundo Safety Car, generando todavía más incertidumbre. Las vueltas pasaban tras el coche de seguridad y eso hacía que la opción de una segunda parada de Valtteri se esfumara por completo y que Vettel tuviera que pasarlo en pista. Empezó entonces una tremenda batalla en la que el nórdico sacó el escudo para defenderse durante 3 vueltas apasionantes ante los constantes ataques de un ‘Seb’ que no podía permitirse un solo fallo.

Finalmente, tras cocinar a fuego lento su maniobra, le pegó un ‘hachazo’ en la curva 6. Así, el teutón se dirigió hacia su triunfo número 51 con la que igualó a Alain Prost en la tercera posición de la lista de pilotos con más triunfos de la historia, un ránking encabezado por su gran rival Lewis Hamilton, que terminó pasando a Bottas para hacerse con la segunda posición. Valtteri, tras el esfuerzo realizado ante ‘Seb’, se diluyó y ello permitió a que Raikkonen le adelantara a falta de tan sólo 3 giros para hacerse con el tercer escalón del podio.

GP Austria: Mercedes entrega el triunfo a Verstappen y el liderato del Mundial a Vettel.

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El neerlandés se impuso a Raikkonen y Vettel, que completaron el podio en una carrera desastrosa para Mercedes.

Mercedes se las prometía muy felices en el GP de Austria de Fórmula 1, pero en medio de las montañas de Zeltweg, pareció recibir un embrujo. Todo cambió de un momento a otro para que los de la estrella entregaran un triunfo que tenían en la mano a Verstappen en una victoria histórica para Red Bull en su circuito, ante su gente, algo absolutamente inesperado en una pista que nunca se les había dado nada bien a los de la bebida energética. Max ganó su cuarta carrera por delante de Raikkonen y Vettel, que recuperó el liderato del Mundial por el abandono de Hamilton. La carrera se antojaba decidida desde el principio, pero sorprendió desde sus primeros metros con una salida apasionante y, cuando Hamilton parecía dirigirse al triunfo con Bottas en la segunda posición para aumentar su ventaja en el liderato del Mundial, el abandono de su escudero finlandés por un problema hidráulico marcaba el inicio del desastre de los de Brackley, que terminaron con Hamilton retirado a 6 vueltas para el final.

Kimi Raikkonen, quien ya parece más fuera que dentro en Ferrari para 2019, salió lanzado en el Red Bull Ring para revindicarse. Pero lo hizo pasado de revoluciones. El finlandés iba con el ‘cuchillo entre los dientes’ y se colocó entre Hamilton Bottas en paralelo en el arranque. Le robó la posición a su compatriota en la primera curva pero no pudo atacar a Lewis pese a que se acercó mucho. Se pasó de frenada en la primera curva y en la tercera saliéndose del trazado en dos ocasiones. Al volver a pista se colocó de nuevo por delante de Verstappen en la segunda plaza, pero ahí entró en acción Valtteri Bottas. El nórdico de Mercedes había realizado una muy mala salida perdiendo tres posiciones, pero consiguió rehacerse con un doble adelantamiento espectacular en la recta precedente a la curva 3. El de Nastola pasó de una tacada a Verstappen Raikkonen para colocarse segundo y ponerse como escudero del líder del Mundial para que Hamilton aumentara su ventaja en la general sobre un Vettel que también salió muy mal (llegó a ser octavo pero recuperó las dos posiciones).

La carrera pintaba muy favorable para Mercedes, pero todo cambió de un momento a otro por el abandono de Bottas en la vuelta 13. Ahí inició la debacle para los de Brackley. El abandono de Valtteri provocó la entrada del ‘Safety Car Virtual’ y la gran mayoría de pilotos aprovecharon para realizar su primera parada. Todos los favoritos menos Hamilton, que sólo ante el peligro se vio perjudicado por la actitud conservadora y la falta de reacción de su muro, que posteriormente le debía pedir perdón al ver como Lewis perdería el liderato cuando entrara a boxes poco después. La carrera había cambiado por completo. Mercedes pasó de tener un doblete asegurado a entregarlo por completo.

 Hamilton paró en la vuelta 25 y salió entre los dos Ferrari, en la cuarta posición, con Vettel justo por detrás. Verstappen y Ricciardo pasaban a liderar la carrera, pero no pudieron completar el doblete de Red Bull por los problemas que el australiano tuvo de blistering.

Antes, Raikkonen había logrado pasar a Ricciardo y se colocaba como el máximo peligro de Verstappen. Había dos carreras, la del triunfo y la lucha por el Mundial, y bien lo sabía el germano de Ferrari, que olió sangre en Hamilton y fue con todo a por su rival por el título, al que pasó con un gran interior en la vuelta 39, después de haber pasado a un australiano que en la vuelta 54 se vio obligado a abandonar por un fallo de motor que lo dejó fuera, cuando ya había dicho adiós al podio.

Hamilton sufría mucho con las gomas y tuvo que parar por segunda ocasión antes del abandono de Ricciardo. Posteriormente, la carrera se estabilizó, con los Ferrari recortando vuelta a vuelta a un Verstappen que trataba de defenderse como podía. A falta de 8 vueltas, la diferencia de 7 segundos que tenía había reducido a 3, pero el neerlandés logró defender su posición con una espectacular gestión de neumáticos, demostrando que no solo es agresivo y rápido, sino también inteligente.

La enorme película que se vio en el circuito de Spielberg deparaba un final todavía más sorprendente, con Lewis Hamilton abandonando a falta de 6 vueltas para el final, dejando a los dos Mercedes fuera de carrera, algo muy raro de ver en la escudería más fiable de los últimos 4 años y que sirvió para cerrar un Gran Premio absolutamente loco en el que Hamilton tuvo la victoria a tocar y terminó fuera, entregando el liderato del Mundial a Vettel en una auténtica pesadilla.

GP Francia: Hamilton se hace grande en el desastre de Vettel.

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El inglés se impuso con facilidad en una carrera marcada por el accidente de Vettel y Bottas.

Lewis Hamilton tenía más de media victoria en el bolsillo tras hacerse con la pole en la sesión de clasificación del sábado en Paul Ricard, y el domingo, el británico sacó su martillo a pasear para dar un golpe sobre la mesa sin cometer un sólo error, ganando la cita gala con mucha contundencia. Victoria placida para el inglés con la que terminó con el sufrimiento de las dos citas anteriores y recuperó el liderato del Mundial con 14 puntos de ventaja, hurgando más que nunca en la llaga de Vettel, que fue quinto tras una gran remontada, minimizando su pérdida después de perder los papeles en la salida tocando a Bottas y arruinando su carrera y la del finlandés. Verstappen, con una carrera sin complicaciones, fue segundo por delante de un Raikkonen que le quitó el podio a Ricciardo al final gracias a una mejor estrategia.

Sebastian Vettel salía con ultrablando y por ello debía tirar al máximo en las primeras vueltas para tener opciones de ganar la carrera, y se pasó con su entusiasmo. Tanto es así que en la primera curva se llevó por delante a Bottas, causándole un pinchazo en la rueda trasera izquierda a Valtteri y provocando daños en el morro de su SF71H. Ambos pilotos tuvieron que entrar a boxes para arreglar sus monoplazas y Vettel salió a pista tras la salida del ‘Safety Car’ en la posición 17, justo delante de un Bottas que se ubicó último, en la 18ª, tras otro choque en la curva 3 entre Gasly Ocon que obligó a que saliera el Safety Car.

En este caso, el de Nastola se vistió de escudero del británico de forma literal, tapando al germano y permitiendo que Lewis saliera de Le Castellet con un grapado más de puntos que un Vettel al que este año le persigue la mala suerte. En sus naufragios en China y Azerbaiyán no tuvo nada de culpa y sin ellos debería ser todavía el líder destacado del Mundial, pero como los buenos o malos de las películas, Lewis nunca ‘muere’, parece tocado por una varita mágica y pese a que este curso su Mercedes ha empezado con un rendimiento inferior y no tan constante como el Ferrari, con problemas de equilibrio y de gestión de neumáticos en función del trazado. Y pese a ello, han pasado 8 carreras y Hamilton sigue al frente. Algunos lo llamarán la suerte del campeón. Otros, astucia y regularidad pese a no tener el mejor coche con diferencia como sí tenía en años anteriores.

GP Canada: Vettel, nuevo líder con su victoria 50.

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Hamilton quinto, se deja toda la renta.

Si Vettel hubiera pedido un deseo antes del GP de Canadá, posiblemente hubiera sido muy similar a lo que pasó el domingo en el Circuito Gilles-Villeneuve. Fin de semana redondo para el teutón, que dio un tremendo golpe en la lucha por el título conquistando su victoria número 50 en la F1 y celebrándola recuperando el liderato del Mundial, con un punto de ventaja sobre un Hamilton que sufrió de lo lindo para ser quinto. Vettel se impuso por delante de Bottas (2º) y Verstappen (3º) en una carrera liderada de principio a fin de forma muy cómoda por ‘Seb’, que no dio ni una sola opción a un Valtteri que no pudo hacer nada para defender el liderato de su jefe de filas en la general.

Si algo demostró la carrera del domingo es que el tiempo pone a cada uno en su lugar. Lewis ocupaba un liderato basado en la mala suerte que había tenido Vettel en China Bakú y en un espejismo vivido por los de Brackley con su superioridad en Catalunya, pero el germano supo esperar y en Canadá llegó su momento. Y no lo desaprovechó con una carrera basada en una buena salida y una carrera sin errores que terminó por desanimar a Bottas en su impotente intento de perseguir al coche ‘rojo’.

Lo vivido en Montreal era un momento que debía llegar tarde o temprano debido a los constantes problemas que los de Brackley siguen acumulando con la gestión de los neumáticos, su gran talón de aquiles y que de nuevo marcó el fin de semana de Mercedes. Hamilton empezó perdiendo su liderato antes del fin de semana con la mala elección de compuestos de su equipo, que dio alas a su rival teutón, que el domingo finalmente completó su remontada confirmando que este curso sí va en serio en la batalla por el campeonato ante el inglés. Con la victoria de CanadáFerrari volvió a ser el más rápido en un trazado de pura potencia, algo que en los años anteriores era un sinónimo claro de triunfo de los de la estrella. Los de Maranello están más fuertes y Vettel dio un golpe enorme a la moral del vigente campeón, metiendo más presión que nunca a las ‘flechas de plata’, de forma contundente, sin las dudas y titubeos del pasado curso.

Uno de los momentos más destacados de la carrera fue la batalla que protagonizaron Bottas y Verstappen en la salida, con el finlandés defendiendo su posición con muchas agallas ante el talento neerlandés. A partir de ahí, el ser una carrera a una parada impidió que hubiera más incertidumbre y tan sólo un accidente entre Stroll y Hartley en la primera vuelta puso algo de ‘picante’ al asunto con la entrada del ‘Safety Car’ en una cita de muy pocos errores.

GP Italia: Lorenzo arrasa y se reivindica en Mugello.

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El balear lideró toda la carrera para llevarse su primera victoria con Ducati; Dovi fue 2º y Rossi 3º; Márquez cayó en la curva 10.

No estaba pasando por su mejor momento, llegaba a Mugello más necesitado que nunca: 1 año, 6 meses y 21 días después de haber ganado su última carrera (Valencia 2016). Jorge Lorenzo lo consiguió. Se hizo con su primer triunfo con la Ducati en el trazado de casa de la fábrica para la Borgo Panigale. Andrea Dovizioso fue segundo y Valentino Rossi tercero. Ambos ganan enteros en el campeonato: el de Yamaha ahora es segundo a 23 puntos de Marquez, que se cayó en la curva 10.

Lorenzo salió en cabeza, sin que nadie le pudiera alcanzar. Marcó el mejor ritmo de principio a fin, sacando el tradicional martillo con el que machacó al resto gracias a la constancia: una carrera en solitario que nunca pareció peligrar. Por detrás, la carrera fue más complicada: Dovi, que admitió haberse equivocado en la elección de su rueda delantera, completó una carrera de menos a más y fue adelantando a sus rivales para ser segundo.

Especialmente irregular fue la carrera de Rossi. Comenzó segundo, pero fue perdiendo posiciones hasta las últimas 10 vueltas. Llegó a rodar 6º, pero al final consiguió remontar e incluso estuvo a punto de dar un susto a Dovizioso. Acabó a menos de dos décimas del segundo puesto.

El gran perdedor del día fue Marc Márquez. Salió muy agresivo y se tocó con Petrucci en la curva 3. Pasó a Rossi en San Donato y se puso segundo. En la quinta vuelta, el de Cervera se fue al suelo en la curva a 10 en una acción que casi consiguió salvar.

Por detrás, los pilotos del Team Suzuki completaron el top 5: Andrea Iannone no logró confirmar su buen ritmo de los entrenamientos y pudo ser solo 4º, superando a Álex Rins por 22 milésimas. El mejor piloto satélite fue Cal Crutchlow con la sexta plaza, por delante de Danilo Petrucci, que concluyó 7º.

Maverick Viñales realizó una muy mala salida y no fue hasta la segunda mitad de carrera cuando acabó con un ritmo positivo para acabar 8º.

GP Monaco: Ricciardo resiste y gana en Monaco.

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El australiano logró su segundo triunfo del año ante Vettel y Hamilton.

A veces, la mejor defensa es el mejor ataque. Y esa frase, muy utilizada en otros deportes de equipo, debió retumbar una y otra vez, vuelta tras vuelta, en la cabeza de Ricciardo en Mónaco. El australiano tenía la victoria en el bolsillo desde la pole. Contaba con el mejor coche en las calles del Principado y tan sólo debía realizar una buena salida y luchar contra sus nervios. Él mismo debía ser su único rival. Su calma habitual y los pocos errores que comete eran sinónimo de éxito, pero el destino quiso ponerle una piedra más en el camino para que un triunfo que debía ser fácil se convirtiera en sufrido para el australiano, que supo aguantar la primera plaza ante la constante presión de Vettel con un problema de potencia durante más de media carrera. Con menos caballos y ¡con sólo seis marchas!, lejos de desesperarse, se hizo ancho en las calles del Principado ante un Vettel muy conformista, pensando más que nunca en que no podía permitirse el riesgo de tocarse con su ex compañero y entregar otro ‘trocito’ más de Mundial a Hamilton, que fue tercero tras el teutón de Ferrari. Ese miedo le cortó las alas a ’Seb’ y se las dio a Ricciardo, que tuvo la suerte de que en Mónaco no saliera ningún ‘Safety Car’ que podía haber destrozado su carrera al final de una cita monegasca.

La victoria de Ricciardo se vio peligrar a falta de 6 vueltas, cuando Leclerc se quedó sin frenos y embistió por detrás de forma espectacular a Hartley en la chicane de la salida del túnel. La entrada de un coche de seguridad hubiera podido arruinar la carrera al de Red Bull, pero hasta eso le salió bien a Daniel, ya que el Safety Car Virtual fue suficiente para que la normalidad volviera a pista con Ricciardo al frente.

El australiano puso la guinda a un fin e semana perfecto. Fue el más rápido en todos los libres, logró la pole con una enorme superioridad y lideró incluso guardándose alguna carta. En una ciudad donde los juegos de azar son famosos, el australiano era el domingo una apuesta segurísima debido al gran chasis de Red Bull, capaz de marcar la diferencia en el Principado con un motor Renault.

Objetivo cumplido para Lewis Hamilton. El inglés hubiera querido quedar segundo, por delante de Vettel, pero sabía que con su Mercedes en Mónaco dicho objetivo era prácticamente imposible. Mercedes tuvo muchas dificultades durante todo el fin de semana por las características del circuito, contrarias al ADN de su coche, y Lewis logró un podio muy valioso para mantener el liderato del Mundial ante el germano pese a las muchas quejas que realizó por radio por la gran degradación que tenía en sus gomas. Por ello, pudo terminar muy satisfecho, sabiendo que pese a que los focos no apuntaban hacia él el domingo, dio un gran paso para seguir minando la moral de Vettel. Y es que el germano sólo pudo ‘rascarle’ unos cuantos puntos en uno de los teóricos peores circuitos para Mercedes antes de la llegada de circuitos favorables a los de Brackley.

GP Francia: Márquez gana y asesta un golpe de efecto en Le Mans.

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Triunfo sin paliativos del 93, que aprovechó las caídas de Dovi y de Zarco para vencer; 2º fue Petrucci y 3º Rossi, salvando a Yamaha.

Gana hasta en ‘territorio comanche’. Marc Márquez se impone en una pista que no es excesivamente positiva para las características de la Honda: Le Mans parecía predestinada para las Yamaha y en especial para Zarco, que acabó cayendo. El número 93 alcanza a Casey Stoner con 38 victorias en la clase reina, sólo le queda Jorge Lorenzo (39) por delante. Afianza su liderato, con 36 puntos sobre Viñales.

La carrera comenzó con el de Cervera en quinta plaza. Lorenzo lideraba con Johann Zarco y Andrea Dovizioso al acecho. Dovi se puso en cabeza en la quinta vuelta, pero se fue al suelo justo después. Dos vueltas más tarde, el francés también acabó en el suelo, algo que no hacía en una carrera desde Qatar 2017, hace 21 carreras.

Esto dejó a Lorenzo y Márquez al mando de la prueba. Las gomas blandas del balear no aguantaron y perdió ritmo hasta acabar 6°. Márquez adelantó a Lorenzo y, a partir de ahí, no hubo carrera. Finalmente distanció a Danilo Petrucci en 2.3 segundos.

Por detrás, Valentino Rossi salvó el honor de Yamaha con la tercera plaza final: el italiano fue superando pilotos, pero no pudo alcanzar a la Ducati. El siete veces campeón del mundo asciende a la cuarta plaza del Mundial, a tan sólo 3 puntos del segundo, pero a 39 de Márquez.

La cuarta posición se la llevó Jack Miller, que completó una gran carrera, por delante de un Dani Pedrosa quien superó a Lorenzo a final de carrera. Maverick Viñales sufrió problemas y acabó 7º: ahora mismo es segundo en el campeonato.