GP Estados Unidos: Lewis Hamilton, Campeón del Mundo de F1 por sexta vez.

post

Bottas se impuso ante Lewis, que aprovechó la enésima tragedia de Ferrari para celebrar desde el podio su título en Estados Unidos.

Lewis Hamilton lo volvió a hacer. Ya es Campeón del Mundo por sexta vez. El inglés, se coronó el Domingo en el GP de Estados Unidos de F1 para colocarse a un solo cetro del récord de 7 que posee Michael Schumacher. Otro título más para un campeón en mayúsculas, como dejó claro en la pista con su ambición e ímpetu. Le bastaba con ser octavo para levantar un nuevo Mundial, pero nada de eso. Conformarse no estaba en sus planes. Fue a por todas en busca de poder celebrar la continuidad de su reinado desde lo más alto del podio. Aunque finalmente, su ambición y pelea no se vio premiada. Lewis fue segundo y no pudo hacer nada para evitar el triunfo de un gran Bottas, que pasó al campeón a falta de 3 giros al viajar con gomas nuevas. El inglés no pudo coronarse con triunfo, pero lo hizo batallando, como mejor sabe, peleando por todo, terminando segundo por delante de Verstappen (3º) y por detrás de un Valtteri que pese a perder el Mundial, pudo hacerlo con una sonrisa.

La lograda el Domingo es la quinta corona para el de Stevenage en los últimos 6 años, un piloto que se ha encontrado en el lugar adecuado, Mercedes, en el momento adecuado, en la era híbrida, y ha sido el que mejor ha rentabilizado la superioridad de su Mercedes respecto al resto desde 2014 con la única excepción del Mundial perdido ante Rosberg en 2016. Pero con Bottas a su lado, Hamilton no ha fallado. Tres de tres desde entonces para el británico de 34 años, que junto al mejor equipo, aquel que nunca falla, con un compañero que sabe respetarle y escudarle cuando es necesario, y con un coche que es el más rápido y a la vez fiable, volvió a imponer su ley.

Si alguien dudaba de que iba a ir a por todas, el británico despejó cualquier interrogante en la primera vuelta, cuando ya era tercero salió decidido en hacerlo a lo grande. En las primeras curvas ya era tercero aprovechando la enésima catástrofe de Ferrari, otro ejemplo más de lo que ha sido esta temporada para unos y para otros.

Leclerc no tuvo opciones por el mal ritmo de su coche. Y Vettel decía adiós en la vuelta 8 al destrozar la suspensión trasera derecha por un bache. Otro ejemplo más de lo lejos que todavía está Ferrari de un Mercedes que nunca se equivoca. Los de Maranello suman innumerables errores carrera a carrera. Una vez por pilotos, otra por estrategia, otras por fiabilidad. Ni con la mejora aerodinámica y de potencia mostrada tras el parón veraniego les han servido. Y es que en esto de la F1 no solo vale con hacer un coche rápido, tiene que ser fiable y el equipo debe tomar siempre las decisiones correctas. En Mercedes lo hacen, y en Ferrari no. Es así de sencillo.

Así, con un ritmo superior, los dos Mercedes batallaron por todo con el Red Bull de Verstappen, su principal oponente el Domingo. Hamilton, que era tercero, optaría por una estrategia de una parada y los otros dos aspirantes irían a dos. Bonita batalla estratégica en la que Lewis volvió a mostrar la picardía de campeón. Tras la primera parada de Bottas, el equipo de Brackley llamaba a Lewis a boxes. Y con todo su equipo preparado en el pit lane, Hamilton sorprendió a todos diciendo: “voy a alargar”. Sabía que si molestaba un poco a Bottas podía tener opciones de ganarle. Valtteri debía pasarle para no perder tiempo en su estrategia y no tardó en hacerlo, pero consciente de que su compañero, ni con el título en el bolsillo, le iba a dejar las cosas fáciles.

Tras la segunda parada de Bottas y VerstappenHamilton era líder con 9”8 de ventaja sobre su compañero. Debía aguantar 21 vueltas más con los neumáticos duros, gestionándolos, pero a su vez, siendo muy constante en los tiempos. Difícil papeleta para el campeón, que perseguía una victoria heroica para un día inolvidable. Pero las cosas se le complicaban. En Mercedes le proponían entonces una alternativa: dudaban que los neumáticos aguantaran y le proponían a Hamilton parar de nuevo para luchar por la segunda posición con Verstappen, ya no por la victoria. Ahí, debió producirse un cortocircuito en la cabeza de Lewis. Ni contestó. Y posiblemente ni se lo planteó. No ganar nunca puede estar en sus planes y decidió seguir adelante a por la épica.

Bottas se estaba acercando cada vez más y a falta de 10 giros, el nórdico estaba a solo 2”5 del que iba a ser campeón. Y a falta de 5, Hamilton se defendió en el cuerpo a cuerpo, como si no estuviera en juego ningún título, dejando a Bottas sin más opciones que irse por fuera. Pero lo iba a volver a intentar y a falta de 3 giros Valtteri le pasaba sin problemas. Le pudo la ambición a Lewis, que en la pelea con su compañero, por lo imposible, se había quedado sin gomas y se encontraba con otro problema: Verstappen estaba a 3 segundos y le alcanzó en la penúltima vuelta. El correoso holandés, con mejores gomas, lo iba a intentar seguro en el último giro.

GP Tailandia: Márquez se corona campeón por la puerta grande.

post

El de Cervera logra su sexto título mundial al conquistar una emocionante carrera en Buriram sobre Quartararo y Viñales.

Marc Márquez lo ha vuelto a hacer. El de Cervera ya es seis veces campeón del Mundo después de cumplir con los pronósticos el Domingo en el Circuito Internacional de Chang. El ’93’ lo consiguió, además, por la puerta grande, al llevarse un triunfo agónico sobre un Fabio Quartararo que tendrá que esperar para firmar su primera victoria.

Marc se adjudicó un preciado triunfo por delante del rookie francés y de un Maverick Viñales que volvió a repetir podio sin tener que preocuparse de Andrea Dovizioso. Pese a partir con la idea de aplazar el alirón de Márquez, el italiano no pudo seguir el ritmo de los más rápidos y deberá centrarse en la lucha por el subcampeonato con permiso de Álex Rins.

La carrera más decisiva del año arrancó con sorpresa por parte de Jack Miller, que se vio obligado a pasar por el box para partir desde el pitlane. Una auténtica lástima después del ritmo acreditado durante el fin de semana. La salida de Márquez fue impecable, logrando adelantar a Viñales para seguir rápidamente la estela del ‘poleman’ Quartararo.

Tras ellos irrumpiría con fuerza Dovizioso, al colocarse 4º después de ganar 3 posiciones. Márquez, por su parte, sufriría un pequeño susto al colarse después de haber superado a Quartararo en primera instancia. ‘El Diablo’, que vuelve a contar con 500 revoluciones más en su M1, aprovechó la circunstancia para recuperar la posición y apuntalar su liderazgo en Buriram.

La emoción también se haría notar por detrás de la cabeza de carrera, con Valentino Rossi batallando con las dos Suzuki pilotadas por Joan Mir Álex Rins. El que se quedaría fuera rápidamente sería Mika Kallio, candidato a seguir en Red Bull KTM Factory Racing el próximo año, al irse al suelo en la curva 8 durante la quinta vuelta.

Llegados a la octava vuelta, la ventaja de Quartararo Márquez sobre Viñales ascendía ya a más de 2 segundos. Todo apuntaba a un nuevo duelo vibrante como el que ambos nos brindaron en Misano. Al mismo tiempo, ‘Dovi’ tenía serios problemas para alcanzar a Viñales. Las opciones de podio del piloto de Forlí se complicaban de forma importante, mientras era encimado por su compatriota Franco Morbidelli.

Un par de vueltas más tarde, la novedad en cabeza vendría por el acelerón de ‘El Diablo’, que trataría de tomar aire respecto a Márquez, abriendo una pequeña brecha de 7 décimas entre ambos. Sin embargo, el rookie de Niza no conseguiría consolidar dicha ventaja debido, en buena medida, a la necesidad de conservar el neumático trasero y a la mayor potencia de la RC213V en las rectas.

Varias vueltas después, llegaría el momento de que se girasen las tornas, cuando el de Cervera apretó los dientes para asediar de lleno a un piloto que, según él mismo aseguró en la rueda de prensa del Jueves, será el próximo año un serio candidato al título de 2020 por derecho propio. Con todo aún por decidir en Buriram, Márquez buscaba repetir un guion similar al de Misano. ¿Volvería a decidirse todo en la última vuelta?

Tras ellos emergía con fuerza de forma paulatina un Rins que había partido 10º. El catalán, cuyo objetivo hasta final de año pasa por acechar la segunda plaza de la general que ostenta Dovizioso, se colocaba 5º tras superar a Morbidelli. La Desmosedici GP de ‘Dovi’ asomaba por el horizonte, aunque el objetivo de darle caza se confirmaría prácticamente como una quimera con el paso de las vueltas.

Faltaban 10 vueltas para el final y la hoja de ruta estaba muy definida. Sin embargo, a diferencia del precedente de San Marino, Márquez trataría de hacer los deberes antes de hora. El de Cervera lo intentaría una y otra vez en la frenada de la curva 3, pero Quartararo conseguiría desquitarse una y otra vez tirando de talento y pundonor.

Por detrás, la noticia negativa la daría Aleix Espargaró al verse obligado a abandonar por problemas mecánicos después de haber estado peleando por el Top 10. Después de llegar a Buriram con la motivación de prolongar el ‘feeling’ positivo de Aragón, el mayor de los Espargaró se quedó sin premio pese a haber conseguido el objetivo de colarse en la Q2 el Sábado.

Con el paso de las vueltas el mano a mano entre Quartararo Márquez incrementaría su intensidad, mientras Rins trataba de forma infructuosa de acechar a ‘Dovi’. A falta de 4 vueltas, Marc daría uno de sus primeros golpes, al intentar pasar a su rival protagonizando, eso sí, una nueva colada de la que conseguiría reponerse rápidamente, emplazando el desenlace a la última vuelta. Una vez más.

Tras el penúltimo paso por línea de meta, Marc conseguiría rubricar su adelantamiento después de una fabulosa maniobra por el exterior, en la que haría valer la mayor potencia de la HondaQuartararo, pese al mazazo, pelearía hasta el final, llegando a pasar al líder en el último giro, pero Márquez, tirando de veteranía, recuperaría la posición para cruzar la línea de meta en cabeza y proclamarse campeón con victoria como ya hiciera en Japón 2016.

Con su noveno triunfo en 2019, Márquez acumula ya 325 puntos, elevando su ventaja sobre ‘Dovi’ (215) hasta los 110 puntos, certificando su título a falta de 4 Grandes Premios y 100 puntos por disputar. La tercera plaza es para un Rins (167) que sigue centrado en dar caza al italiano, pese a la diferencia de 48 puntos que separa a ambos. Viñales, con 163 puntos, se mantiene a 4 de Rins y 1 por encima de Petrucci (162), mientras que Rossi (145) comienza a ver amenazada su sexta plaza por el empuje de Quartararo (143).

GP Abu Dhabi: Gracias Fernando.

post

El asturiano rozó los puntos pese a las debilidades de su McLaren en una carrera llena de sorpresas que ganó Lewis Hamilton.

“Me gustaría ser recordado como un luchador, un piloto que no se rinde nunca”. Ese es el deseo de Fernando Alonso, que el domingo se despidió de la F1 con una 11ª posición que fue lo de menos y que consiguió como mejor sabe, luchando, peleando con un coche con muchas carencias, casi sin armadura ni espada, pero haciéndolo de pie, con la cabeza bien alta por todo lo conseguido, por ser el único campeón del mundo español, el único capaz de convertir el ‘Gran Circo’ en un fenómeno de masas en un país en el que el fútbol es el rey absoluto. Será recordado como el piloto que acabó con el reinado de Michael Schumacher y Ferrari y aquel que ahora decide apostar por nuevos retos para no solo ser uno de los mejores pilotos de la historia de la F1 y convertirse en uno de los mejores carreristas de todo los tiempos. Y es que da igual la especialidad. Como dijo el asturiano en su vídeo de despedida antes de la cita de Abu Dhabi, es “un corredor”, y de nuevo, con un monoplaza inferior, se vació batallando por un punto que se antojaba imposible y que al final no pudo lograr. Un punto. Sí. No era un gran premio para un bicampeón, pero sí para un guerrero que nunca se rinde como el ovetense. Como siempre ha hecho. Con coches ganadores y con los que no lo eran, como su actual McLaren, con el que dijo ‘hasta luego’ a la F1 con una sonrisa pese a no lograr el resultado que quería, pero sí haciendo lo que más le gusta en esta vida, pilotar.

“Llegó el momento, la última carrera. Hay millones y millones de personas pendientes de ti, millones de seguidores de McLaren siguiéndote”, le decía Zak Brown por radio. “Lo daremos todo, como siempre”, dijo el asturiano. Y vaciarse al volante fue el mejor regalo de despedida que podía dar a sus fans en la F1.

El español decía tras la ‘qualy’ que necesitaba “ayuda de los de delante” y “aprovechar algún incidente” en las primeras vueltas para optar a los puntos, ya que “no somos lo suficientemente rápidos”. Y la Fórmula 1, en un trazado en el que es difícil adelantar, en el que el Safety Car casi nunca aparece, quiso entregarle el mejor homenaje posible en forma de gran carrera.

No faltó ningún ingrediente. Hülkenberg volcó en la primera vuelta y su coche se incendió tras tocarse con Grosjean. Ello obligó a que entrase el Safety Car. En la vuelta 7, régimen de coche de seguridad virtual por el abandono de Raikkonen, que se despidió de la peor forma de Ferrari por un problema eléctrico. Así, Fernando ganaba tres posiciones, y al alargar su parada, llegó a ir noveno. A la fiesta de despedida de Alonso solo faltaba la lluvia, que llegó a llamar a la puerta para terminar de alegrar el día al asturiano. Pero llegó con demasiada timidez y muy brevemente, por lo que sueño de Fernando de hacer algo grandioso en su último GP en laF1 se terminó esfumando.

Al ver que la lluvia cesaba, Fernando hacía su parada y ahí, los puntos pasaban a ser algo imposible. Aunque quedaba tiempo para la esperanza. Ocon abandonaba por un problema en su Force India y el motor Honda de Gasly decía adiós. Alonso era 11º, y se quedó a escasos segundos de sumar un punto más, el último de su carreras. “Ya tengo 1800”, dijo por radio, centrándose ya tan solo en quedarse con las sensaciones que sintió en sus últimas vueltas en la F1.

Pero eso es lo de menos. 311 Grandes Premios después, con dos títulos Mundiales en su haber (pudieron ser más), 3 subcampeonatos, 22 poles, 97 podios, 23 vueltas rápidas y siendo el piloto con más kilómetros recorridos en la historia de la F1, el español dijo adiós dando guerra y divirtiéndose al volante de un monoplaza en una carrera que también saludó a Fernando con mucha emoción.

Lewis logró su 73ª victoria en la F1 en una carrera que tuvo controlada en todo momento pese a no poder exprimir al máximo el motor de su Mercedes, que llegó en las últimas a esta cita. El inglés sumó su 11º triunfo del curso después de sorprender con una temprana parada ante la que solo Ricciardo, alargando su stint, pudo responder. Y para ganar, el británico volvió a contar con la inestimable ayuda de su escudero Bottas, que ralentizó al grupo cuando asumió el liderato después de la parada del inglés para asegurar el triunfo de su líder.

Tras otro servicio al equipo, Valtteri se diluyó y vio como Vettel, Verstappen y Ricciardo le pasaban, con múltiples errores de pilotaje. El germano de Ferrari fue segundo y nunca dio la sensación de hacer peligrar el triunfo de Hamilton, mientras que Max, tras otra carrera llena de lucha y entrega, se subió al podio para finalizar la campaña.

GP Brasil: Hamilton gana con suerte y Mercedes revalida el título de Constructores.

post

Ocon tocó a Verstappen en una maniobra inexplicable cuando el holandés se dirigía al triunfo y ello dio la victoria a Lewis.

En México, con muchos problemas de blistering, Lewis Hamilton se volvió a coronar con su quinto título Mundial de F1. Y dos semanas después, en el GP de Brasil de F1, en territorio de su ídolo Senna, el británico se vio beneficiado de la suerte del campeón al ver como un trompo de Verstappen le entregaba el triunfo. Cruel desenlace para el holandés, que tras protagonizar una espectacular remontada desde la quinta posición, veía como Ocon le quitaba una enorme victoria con una maniobra inexplicable. 72ª victoria para Lewis, décima esta temporada para el británico, la mejor forma para que Mercedes celebrara también en Interlagos su quinto Mundial de Constructores, todos ellos consecutivos (de 2014 a 2018). Los reyes de la era híbrida de la F1 terminaron así de destrozar el ánimo de Ferrari, que con otros dos tremendos errores de Vettel, solo piensa en empezar a olvidar esta campaña.

La carrera empezaba con mucha emoción, con una salida tensa en la que Hamilton parecía dirigirse a un nuevo triunfo con facilidad. Gran arrancada del británico, que veía por el retrovisor como su compañero Valtteri superaba a Vettel en la primera curva después de un bloqueo inoportuno de ruedas de ‘Seb’. Enésimo fallo del germano, pero no sería el último. Lo peor estaba por venir para él. Se vio superado por un increíble adelantamiento de Max Verstappen en la vuelta 4, también en la curva 1, lanzándose desde muy lejos a los pianos para pasar al teutón. Posteriormente, ‘Seb’. fuera de sí, se fue largo en una curva y permitió que su compañero Raikkonen le superara.

La lucha entre la victoria quedaba en manos de Verstappen Hamilton. El holandés estaba absolutamente encendido tras pasar a Bottas en el mismo punto en el que lo hizo con ‘Seb’ e iba a ritmo de récord a por el triunfo. Mientras, el de Mercedes sufría más blistering (ampollas) que sus rivales de Milton Keynes, como ya pasó en MéxicoLewis estaba nervioso, pedía datos constantemente por radio en busca de soluciones y trataba de sorprender parando antes. Max alargaba su stint en busca de un ‘overcut’ que finalmente no llegaría y un pit stop lento de Max le devolvía la primera posición al inglés. Pero Max tenía un neumático más blando y más nuevo y empezó entonces su ataque final.

El holandés salió a 2.8” de Hamilton a pista y en tan solo tres vueltas, Lewis ya podía escuchar su respiración. A Max le pedían calma desde el muro, pero a una bestia competitiva como es el neerlandés es imposible pararla cuando está en el asfalto. Y segundos después, le metía un auténtico hachazo al pentacampeón del mundo en plena recta de Interlagos.

Con ampollas en los neumáticos y gomas más viejas, Hamilton se quejaba de algún ruido raro en el motor de su Mercedes. Parecía que no podría celebrar su reciente coronación con una nueva victoria. Pero el destino quiso que Max no pudiera terminar de brillar en la tierra de Ayrton Senna, la leyenda con el que tanto le comparan. El joven de 21 años ya se ganaba dicho elogio en Brasil con una maravillosa remontada en 2016 bajo la lluvia, como le gustaba al mítico piloto carioca. Y esta vez, se disponía a ganar ante su afición cuando Ocon se cruzó en su camino y le arruinó la carrera.

El francés quiso desdoblarse en plena recta y, precisamente en las eses de Senna, tocó por dentro a Verstappen, entregándole la victoria a un Hamilton que unos metros atrás miraba atónito lo sucedido como espectador de lujo. De nuevo, volvía a ser primero. Estaba en el momento adecuado y en el sitio adecuado. Llámenlo suerte del campeón o como quieran, pero otra vez, Lewis venció. Y es que con el de Stevenatge, bien se podría readaptar la frase célebre de Lineker en el Mundial de 1990. “El fútbol es un deporte de once contra once y siempre gana Alemania”, y en la F1, pase lo que pase, siempre lo hace Hamilton.

GP Mexico: Lewis Hamilton, Campeón del Mundo de F1 por quinta vez.

post

El británico de 33 años, cuarto en México, igualó a Fangio con 5 títulos tras sufrir mucho en pista por la degradación de sus gomas. Verstappen ganó ante Vettel (2º) y Raikkonen (3º).

“Fangio es el padrino de todos los pilotos. Es uno de los grandes desde el comienzo de este deporte y siempre será admirado. No puedo creer que le pueda alcanzar”, dijo Hamilton hace días. Deberá empezar a asimilar la hazaña que logró en el GP de México. El británico de 33 años se proclamó en el Autódromo Hermanos Rodríguez pentacampeón de F1 e igualó al mítico piloto argentino, y ya está a tan solo 2 del hombre con más Mundiales, Michael Schumacher.

Al ritmo que va, nadie se atreve a decirle que no puede lograrlo. Y es que cuando a Hamilton le dicen algo así, responde en pista con éxitos y títulos, como lo hizo de nuevo en este 2018, cuando parecía que su Mercedes era inferior al Ferrari. Pero resurgió de las cenizas para ganar, como lo ha hecho en toda su vida, cuando en su barrio sufría insultos racistas, sus profesores le decían que no llegaría a nada en la vida y en los circuitos de karting le miraban por su color de piel y su procedencia humilde. Pues ahí está. El primer piloto negro de la historia de F1 ya tiene 5 Mundiales, y lo consiguió tras una carrera en la que volvió a demostrar que también sabe sufrir, porque eso es lo que hacen los campeones. A Lewis le bastó con ser cuarto par vencer el Mundial en el día en el que Verstappen logró el triunfo ante Vettel (2º) y Raikkonen (3º), que completaron el podio.

El británico lo tenía todo para cantar el alirón el domingo. Le bastaba con que Vettel no ganara, y con un Verstappen intratable, la corona sería para Lewis. El de Mercedes lo sabía, y pese a ello, en lugar de mantener la calma, su objetivo era ir a por el triunfo para conseguir el cetro a lo grande. Sin embargo, terminó sufriendo mucho en pista por sus problemas de neumáticos y se quedó incluso fuera del podio.

Lewis soñó con la victoria tras una gran salida en la que superó a Ricciardo desde la tercera plaza y se colocó en paralelo con Verstappen, pero el siempre correoso holandés cerró la puerta y defendió su plaza con uñas y dientes. Por detrás, Vettel quería perder con la cabeza bien alta y batallaba por mejorar su cuarta plaza de salida. Pero no fue hasta después del primer stint cuando el teutón pudo adelantar en una gran acción a Ricciardo.

El alemán se colocaba entonces cerca de un Hamilton con problemas de neumáticos. Quedaba más de media carrera y el germano ‘fulminó’ a su rival en la vuelta 39. Poco consuelo para ‘Seb’, que seguiría tirando en busca de Max, aunque diciendo adiós a un Mundial que perdió por sus errores y la gran consistencia del ‘44’.

Lewis no pudo coronarse ganando. Ni en el podio. Todo lo contrario. Lo hizo padeciendo en pista por el graining que tenía en sus gomas. Ricciardo le pasó en la vuelta 47, con susto incluido. Trató de defender el cajón y terminó con una excursión en la hierba que le invitó a entrar a boxes y cambiar de compuestos. Bottas tenía el mismo error en la vuelta posterior y cedía la cuarta plaza a Raikkonen y la quinta a su compañero. El de Stevenage sufría, pero de forma controlada, La enorme superioridad de los 6 primeros coches con el resto de la parrilla le permitían conducir a medio gas para dañar menos las gomas tras su segunda parada, sabiendo que los de detrás no pondrían en peligro su título. Tanto es así que, a dos vueltas del final, todos los demás ya estaban a 2 vueltas del líder.

En cabeza, Vettel seguía tirando en busca del triunfo, pero Ricciardo hacía una gran labor de equipo y daba alas a su compañero Max con un tapón en toda regla. Todo ello antes de abandonar por un nuevo problema en su Red Bull, el enésimo este curso y que dejaba a Sebastian en la segunda posición, a Raikkonen, tercero y a Hamilton, cuarto.

Con sufrimiento, Lewis culminó un año espectacular en el que se mantuvo frío y constante cuando los Ferrari parecían haber superado a su coche de este año, supo sufrir e incluso parecía que había tocado fondo en el GP de Alemania, cuando su coche le dejaba ‘tirado’ en plena Q1. Entonces se arrodillaba ante su coche, quizás pidiendo explicaciones, lamentando lo ocurrido. Por sus gestos, parecía que se despedía del título, Quizás estuviera rezando, y es que un día después, todo el Mundial cambió con un inexplicable error de Vettel cuando lideraba la carrera.

Ahí empezó el ‘Hammertime’ de Lewis, que llegó en forma de 6 triunfos en 7 grandes premios seguidos que le dejaban el título de cara para Estados Unidos. Allí, Vettel resistió por un pelo, pero sabía que en México su oponente sería campeón. Lo que pasaría el domingo lo podía haber escrito el mismísimo Gabriel García Márquez, que precisamente falleció en 2014 en Ciudad de México. Era una crónica de una ‘muerte’ anunciada. Y los pronósticos se cumplieron, con Lewis como 5 veces campeón del mundo.

GP Japon: Márquez fuerza el error de Dovizioso y se corona por 7ª vez.

post

Adelantó al italiano, que después se fue al suelo, para ganar y hacerse con su séptimo Mundial en Motegi; Crutchlow 2º y un gran Rins 3º.

Marc Márquez sigue haciendo historia, rompiendo récords, subiendo niveles: alcanza el #Level7 en Motegi, sumando su séptima corona Mundial tras ganar la carrera en Motegi. Andrea Dovizioso lideró la carrera casi en su totalidad, pero cuando el de Cervera lo adelantó, cometió un error a falta de dos pasos por meta y dejó en bandeja el título del 93. 7 títulos en 9 temporadas, que parece sencillo: iguala a Mick Doohan con 5 títulos de la clase reina y se convierte en el piloto más joven de la historia en ganar 7.

Durante el comienzo de la prueba, hasta 7 pilotos rodaron juntos, siempre bajo el liderato de Dovizioso. Márquez lo perseguía y Crutchlow los acompañaba.  Valentino Rossi se quedó descolgado en la séptima vuelta y las Suzuki lo adelantaron. Andrea Iannone consiguió llegar a los tres de cabeza, pero acabó en el suelo en la curva 10.

Los tres primeros ralentizaron el ritmo y eso hizo que Rins llegara. El grupo de tres ya era de cuatro hasta que Dovi y Márquez cambiaron de ritmo. A falta de cuatro vueltas, el 93 pasó al ataque y el de Forlí cometió un error en la curva 9, dejando matemáticamente cerrado el título.

Por detrás, el británico mantuvo la segunda plaza completando el doblete de Honda y Rins logró subir al podio, en un gran día para los españoles. Rossi logró acabar cuarto, por delante de un gran Ávaro Bautista, que iguala su mejor resultado de la temporada.

Johann Zarco cerró en la sexta plaza, por delante de Maverick Viñales y de Dani Pedrosa, que completó el top 8.

GP Estados Unidos: Hamilton se queda con la miel en los labios en una carrera épica.

post

El inglés necesita 5 puntos, ser séptimo como mínimo en México para ganar su quinto título tras una carrera loca ganada por Raikkonen. Kimi volvió a ganar 115 Grandes Premios después, seguido de Verstappen y Hamilton, con Vettel cuarto tras enmendar otro fallo garrafal.

El rey tendrá que esperar. Hamilton no pudo coronarse el domingo como pentacampeón del mundo de F1 después de una carrera épica con una enorme tensión hasta la última vuelta. Raikkonen volvió a ganar 115 Grandes Premios después, pero su alegría quedó en un segundo plano debido a la pugna por el título.

El triunfo del finlandés de Ferrari, la tercera posición de Hamilton y la cuarta de un Vettel que se salvó por los pelos, hizo que el británico se quedara con la miel en los labios por muy poco. El teutón consiguió así posponer la celebración de Lewis una semana más, hasta México, donde Hamilton lo tiene todo para finiquitar el trabajo que no pudo culminar en Austin. El de Stevenage necesita tan solo 5 puntos, es decir, ser séptimo en el Autódromo Hermanos Rodríguez si Vettel gana la próxima semana para coronarse de nuevo.

Haciendo honor a los Estados Unidos, grandes amantes y productores de espectáculo, la cita norteamericana empezó con ‘show’ y un nuevo drama para Vettel. Justo antes, las cosas parecían pintar bien para Ferrari, con Raikkonen pasando en la primera curva a Hamilton, pero el germano pudo tirar por la borda el trabajo del finlandés con su enésimo error del año. El teutón, que salía quinto por una penalización que pudo evitar, volvía a ser víctima de la presión y la ansiedad. Primero, se salió en la primera curva para evitar un toque con Ricciardo. Pudo volver a pista y, como le pasó en Japón con Verstappen, volvió a precipitarse al adelantar por el interior al australiano. Toque con el de Red Bull y nuevo trompo con el que bajaba a la 13ª plaza y el coche aparentemente tocado.

Sin embargo, se aferró a la enorme superioridad de su coche para colocarse quinto en pocas vueltas. En cabeza, Lewis quería ganar a lo grande y arriesgó al máximo con una estrategia a dos paradas, el único de los favoritos. Sufrió en su segundo stint con muchas ampollas en los neumáticos y ello le hizo perder la posición con Verstappen, pero al volver a entrar a boxes, empezó el ‘Hammer Time’.

Con neumáticos más frescos que el resto, Bottas le dejó pasar y Hamilton tenía en su mano ser campeón. Para ello necesitaba pasar al siempre correoso Max. Siempre es un riesgo, pero no para Lewis, que fue a por él. Pero no todo dependía de él. Necesitaba que Bottas defendiera la cuarta posición ante los ataques de un Vettel encendido que si pasaba al finlandés podía alargar la espera del rey inglés. Y para colmo, Verstappen estaba enganchado a Kimi en busca del triunfo. Así transcurrieron las últimas vueltas, con tres luchas paralelas que iban a afectar directamente al título.

Trepidante final en grupo. Espectacular. Todos a la espera de un desenlace impredecible. Todos estaban muy cerca, Hamilton de Verstappen, y Vettel de Bottas, con Raikkonen liderando la carrera con Max también pegado.

A dos vueltas del final, Hamilton puso fin a la tregua y fue al ataque. Derrapando en varias curvas en un magnífico baile con Verstappen , no pudo pasar a un holandés que volvió a demostrar su enorme clase. Y en la última vuelta, Vettel acabó con cualquier esperanza de ‘alirón’ de Lewis avanzando al escudero del británico, Bottas, que se pasó de frenada ante el acoso del teutón.

GP Tailandia: Márquez hace de Dovi y lo bate en la última curva de Buriram.

post

Emuló las victorias del piloto de Ducati para ganarle en Tailandia; mejoría de Yamaha con Viñales 3º y Rossi 4º.

No se cansa de ganar. Una vez más, podría haberse quedado segundo, pero Marc Márquez sigue sin saber lo que significa conformarse. Volvió a ganar por segunda vez consecutiva y lo hace al estilo de su verdugo de otras ocasiones y su rival: Andrea Dovizioso. Aumenta su liderato hasta los 77 puntos de ventaja y tendrá su primer opción de ser campeón dentro de dos semanas en el GP de Japón.

La carrera fue muy estratégica. Hasta 8 pilotos rodaron con opciones de victoria al inicio. Nadie quería apretar y todos optaron por guardar gomas debido a la alta exigencia a la que se ven exigidos los neumáticos en Tailandia. Las Yamaha y los dos favoritos se superaban unos a otros hasta que, a falta de cinco vueltas, el 04 y el 93 cambiaron de ritmo.

Dovizioso comandaba a falta de dos vueltas y Márquez comenzó a construir su ataque. Lo intentó en varias ocasiones, pero no fue hasta la última vuelta cuando consiguió asentarse en cabeza. La última curva sentenció finalmente: el de Forlí intentó adelantar por el interior, pero el de Cervera traccionó mejor para llevarse su séptima victoria de la temporada.

Las motos de Iwata mejoraron y se quedaron entre los cuatro primeros. Valentino Rossi llegó a liderar, pero fue Maverick Viñaes quien aceleró al final y se llevó la tercera plaza del podio. Quinto fue Johann Zarco, que crece enteros en la lucha por ser el mejor piloto independiente.

GP Japon: Hamilton, con el Mundial a tiro en Austin tras otro drama de Vettel en Suzuka.

post

El inglés ganó plácidamente ante Bottas (2º) y Verstappen (3º) mientras Vettel se chocó con Verstappen en plena remontada para despedirse casi definitivamente del título.

Lewis Hamilton no tuvo rival en el GP de Japón de F1 y ya tiene el título a tocar tras lograr la victoria en una carrera que se convirtió en el gran ejemplo de lo que está siendo la segunda parte del Mundial de F1, un plácido paseo para el inglés, que no tuvo que hacer nada más que esperar otro drama de su rival para acercarse todavía más al cetro. Y eso mismo sucedió. Vettel se volvió a meter en líos para despedirse casi de forma definitiva de la corona tras un toque con Verstappen mientras el actual rey se encaminaba hacia su victoria consecutiva, la sexta en las últimas 7 carreras. Triunfo número 71 para el de Mercedes en su trayectoria que le sirve para dirigirse con paso firme a igualar a Juan Manuel Fangio con su quinto título. El británico amplió el domingo su ventaja en el liderato respecto al teutón hasta los 67 puntos, hundiendo un poco más a ‘Seb’ en otro fin de semana para olvidar para Ferrari. Así, Hamilton solo necesita sumar 8 puntos más que Vettel en Estados Unidos para ser campeón en Austin. Le basta por ejemplo con ganar y que Vettel no sea segundo.

Los transalpinos empezaron a perder sus opciones en clasificación con un error garrafal en la estrategia en clasificación que condenó a Vettel a tener que arriesgar saliendo desde la octava plaza. Salió con el cuchillo entre los dientes a por todas pese a saber que sus opciones eran mínimas. El alemán quiere morir con las botas puestas y no tiene previsto arrodillarse ante la superioridad final del vigente campeón y recuperó nada más y nada menos que cuatro posiciones en una salida espectacular. Fulmino a los dos Toro Rosso y a Grosjean en la primera vuelta y, al llegar a la chicane final, superó a Raikkonen después de que Verstappen tocara al finlandés defendiéndose de forma demasiado agresiva.

El neerlandés fue sancionado con 5 segundos por la acción con el nórdico y, tras la entrada del Safety Car por un pinchazo de Magnussen por otra fea jugada del danés ante Leclerc, se produjo otro golpe al Mundial con Vettel de nuevo como gran perjudicado. En la resalida, el germano era virtualmente tercero por la penalización de Verstappen, pero no quería perder segundos tras el de Red Bull para tratar algo imposible, dar caza a los Mercedes. Por lo menos, quería optar a la segunda plaza de Bottas, aunque para ello debía arriesgar ante el siempre correoso Max. Pero ‘Seb’ se topó con un Max enfadado por la decisión de los comisarios y lo pagó muy caro. Vettel le metió el coche por el interior de la rápida y conocida curva de Spoon. Es cierto que lo hizo a la desesperada y con poca paciencia, pero la acción de Max volvió a ser discutible. Cerró la puerta de nuevo sin importarle que en su retrovisor ya no viera una mancha roja y la carrera de Vettel quedó totalmente arruinada. Trompo para Sebastian, que pasó del podio a la 19ª plaza.

Vettel no tiró la toalla y ‘reseteó’ sus fuerzas. Tocaba remontada. Y pese a lo tocado que tenía el coche, la superioridad de los Ferrari respecto a los equipos de la Segunda División de la parrilla es tal que el germano no tuvo ningún problema para colocarse sexto a mitad de carrera. Su próximo destino era Raikkonen, aunque su compañero ya estaba demasiado lejos para que Seb sumara algún punto más para tratar de alargar la espera de un Hamilton que en Japón no ganó el título, pero sí lo reservó para una de las próximas carreras.

GP Rusia: Hamilton sale de Sochi con medio título en el bolsillo.

post

El inglés se impuso en el cuerpo a cuerpo a Vettel y vio como Bottas le cedía el liderato para aumentar su ventaja en el Mundial hasta los 50 puntos.

Lewis Hamilton tiene medio título en el bolsillo, o incluso más, después de que el domingo lograra su octava victoria de la temporada en el GP de Rusia de F1, la número 70 de su carrera deportiva y que le sirve para dar un golpe prácticamente definitivo a un Vettel que ya no tiene prácticamente motivos para creer en una remontada. El inglés, con su quinto triunfo en las últimas 6 carreras, deja al teutón a la deriva y se escapa en solitario hacia su quinto título, con el que lograría igualar al mítico Juan Manuel Fangio. 50 son ya los puntos que separan al vigente campeón del germano de Ferrari, que en esta ocasión se vio de nuevo superado por la astucia, clase y calidad del de Stevenage en un día en el que además, Mercedes pudo exhibir su enorme mejora en las últimas carreras, batiendo a los transalpinos, con mejor coche durante todo el año. Pero esta vez, los de Brackley supieron reaccionar a tiempo, y con sus últimas evoluciones y una gran mejora en la gestión de los compuestos, lograron imponerse con claridad con un nuevo doblete, con Bottas en las segunda posición y Vettel, en la tercera, como espectador de lujo.

Como ya anunciábamos en los días precedentes, la salida iba a ser algo clave. Vettel, pese a partir desde la tercera plaza lo tenía todo para hacerse con el rebufo de los de la estrella en la larga recta principal de Sochi y conseguir la primera posición para poner nervioso a Hamilton. Pero a la práctica, no pudo hacerlo. Hamilton cerró extremadamente bien la puerta para mantener las cosas como estaban para empezar a escaparse junto a Bottas.

Sin movimientos de inicio pese a lo tensa que fue la salida, la carrera parecía que pasaría a decidirse en la estrategia. Bottas entró antes que Hamilton y y el inglés trató de alargar su parada para pasar a su compañero con un ‘overcut’ de libro. Pero ni una cosa, ni la otra, y el muro de Mercedes empezaba a sudar de nervios al ver que, por buscar la primera plaza de Lewis, habían comprometido la posición de su líder con respecto a Vettel. ‘Seb’ entró antes a boxes en busca del ‘undercut’ y en la vuelta 15, Hamilton salía de boxes por detrás del germano. Se complicaba la situación, pero ahí, aparecieron las manos de Lewis.

Con un neumático más joven, presionó tremendamente a su rival por el título, le cogió el rebufo y se preparó para pasarlo por el interior, pero Vettel reaccionó de una forma fea y sucia. Cerró su trazada en plena frenada y de esta manera obligó al inglés a bloquear ruedas para evitar lo que habría sido una colisión polémica. Vettel no estaba dispuesto a vender su piel, y Hamilton, lejos de quejarse por radio y desconcentrarse, dio toda una demostración de temple. Posiblemente, la acción del británico fue el adelantamiento del año por todo lo que significa. Tras un feo gesto de ‘Seb’, Lewis se recompuso inmediatamente, se volvió a pegar al Ferrari del germano y lo pasó de forma espectacular por el interior en la curva 5.

El polvo que levantó el inglés por la zona sucia también parecía aplaudir el tremendo ‘hachazo’ que le pegó a su mayor contrincante. Y a partir de ahí, tan sólo su compañero Valtteri le podía apartar del triunfo. Sin embargo, Mercedes pidió al finlandés que dejara pasar a Hamilton en la vuelta 25. Y el finlandés obedeció sin rechistar. Hamilton ya era segundo, líder virtual de la carrera ya que Verstappen, que ocupaba la primera plaza, perdería su posición al entrar a boxes.

Mercedes volvió a recurrir a órdenes de equipo de forma acertada para proteger a su campeón de los posibles ataques de Vettel debido al blistering que empezaba a acosar Lewis en sus compuestos por haberlos sobrecalentado en su pasada a Vettel. Así, Bottas, que tenía mejor ritmo y hubiera ganado la carrera sin problemas, tuvo que cumplir con su función de escudero para evitar males mayores, lo que hizo que la alegría en Mercedes no fuera completa. “Ha sido un buen resultado para el equipo, pero personalmente ha sido una carrera muy difícil, como todo el mundo ha visto”, decía Valtteri tras beneficiar a un Hamilton que vuela cada vez más alto, con las complicaciones que pasó este curso ya en el olvido.

“Lo impresionante de él es el desarrollo constante en la búsqueda de ese rendimiento óptimo. Es un perfeccionista, y siempre lo busca, año tras año. Por eso es un piloto tan completo”. Ya lo decía Wolff el viernes pasado. Hamilton ha vuelto a reinventarse este año ante el Ferrari más fuerte de los últimos tiempos y volverá a ser campeón gracias a victorias como las del domingo y a haber aprendido a sufrir como hizo al principio de año.