Panathinaikos 82-89 Real Madrid: Desde la defensa es posible soñar.

post

El Real Madrid se anota una trabajadísima victoria en Atenas (82-89) ante Panathinaikos y consigue empatar la eliminatoria de Cuartos de Final (1-1). Los de Laso cortan además doce victorias consecutivas del equipo griego en distintas competiciones y regresarán a Madrid con el factor cancha. El capitán Felipe Reyes jugó uno de sus mejores partidos del año y con 18 puntos lideró el triunfo blanco.

Dos días después de la paliza recibida en el mismo escenario en el choque inaugural de la serie, las tornas se cambiaron gracias a la demostración de casta de un equipo liderado por su capitán, Felipe Reyes (18 puntos), en el que también rayaron a gran altura otros jugadores como Jaycee Carrroll (17).

El dominio en el rebote (37/18) fue clave para volver a soñar con la Final Four de Belgrado, cuyo billete se jugará en el Palacio el miércoles y viernes de la próxima semana.

Al contrario que ocurrió el martes, el Panathinaikos empezó fallando sus primeros ataques y el Real Madrid, de la mano de Jeffery Taylor, respondía a las acometidas griegas y ofrecía una imagen muy distinta en la retaguardia, que se fue diluyendo con el paso de los minutos.

Antetokounmpo asfixiaba en defensa a Luka Doncic, lo que mermaba la producción ofensiva de su equipo, y un parcial de 8-0 tras varias concesiones blancas facilitó el primer tirón heleno en el marcador (15-7, min 6). De nuevo, a los de Pablo Laso les costaba un mundo ver aro, especialmente desde el perímetro, lo que no les impidió ir sumando a base de garra y dobles esfuerzos hasta terminar el primer cuarto con un panorama muy distinto al del primer partido a pesar del triple sobre la bocina de Chris Singleton (21-16).

Un 5-0 de salida culminado por un triple de Jaycee Carroll volvió a igualar la batalla a los tres minutos de la reanudación. Las defensas se imponían a los ataques en ambas zonas y los puntos llegaban con cuentagotas, muchos de ellos desde la línea de tiros libres. El dominio en el rebote (22-7 a favor del Madrid al descanso, con nueve capturas ofensivas) compensaba el preocupante 27 por ciento en tiros de dos de los de Pablo Laso en un choque sin un dominador claro que a esas alturas tenía a Felipe Reyes y Adreian Payne como hombres más acertados, con ocho puntos cada uno.

Tras varios minutos intercambiando golpes, el Panathinaikos dio otro acelerón a base de triples, lo que no amedrentó a un Real Madrid herido por la paliza recibida 48 horas antes que, a base de fe y esfuerzo, se fue a los vestuarios con vida (40-36).

Laso reconoció al descanso que, aunque sus hombres no estaban jugando un gran partido, al menos se mostraban sólidos en su juego y así siguieron en la reanudación, aunque James y Calathes amenazaban con hacer daño como en el primer partido de la serie.

Se lo impidieron un certero Carroll, que golpeó desde todas las posiciones, y un colosal Felipe Reyes, con su habitual lucha y hasta dos triples sin fallo. Ambos lideraron la reacción blanca en un excelente tercer cuarto que, gracias al acierto desde el perímetro, dominaron por 32-21. A los últimos diez minutos se llegó con la máxima ventaja visitante en el marcador del OAKA (61-68), aunque esos siete puntos se desvanecieron en tan solo 72 segundos de juego. Empezaba un nuevo partido con empate a 68.

Calathes intentó echarse el equipo a su espalda, aunque fue James quien metió el miedo en el cuerpo al conjunto blanco en los últimos instantes. Ya era tarde porque el Real Madrid siguió muy firme y se fue directo a por un partido que le permite arrebatar a los de Xavi Pascual el factor cancha. El miércoles y viernes, la batalla continuará en Madrid.

Real Madrid 88-81 Zalgiris Kaunas: Paso de gigante para el factor cancha.

post

El Real Madrid sumó un triunfo fundamental ante Zalgiris en sus aspiraciones de tener el factor cancha en cuartos de final (88-81). Los de Pablo Laso se apoyaron en un gran partido de Felipe Reyes, con 16 puntos y 21 de valoración. En Zalgiris el más destacado fue Paulius Jankunas, con 16 tantos. Con el triunfo, los madridistas mantienen la cuarta plaza empatados con Panathinaikos a 17 victorias.

Victoria trascendental del Real Madrid ante Zalgiris Kaunas de cara a conseguir el factor cancha en los cruces de cuartos de final. En un partido muy igualado, los de Pablo Laso cuajaron un gran último cuarto que les permitió cerrar el encuentro sin apenas complicaciones.

Los madridistas dependen de sí mismos en las últimas dos jornadas y ganando al Estrella Roja a domicilio y al Brose Bamberg en el WiZink Center en el último partido tendrán el factor campo. Luka Doncic reapareció con un buen partido en el que aportó 11 puntos y 7 asistencias. El mejor en los blancos fue el capitán Felipe Reyes, que aportó 16 tantos y lideró un parcial fundamental en el último cuarto.

El equipo lituano se clasificó para los cuartos de final pese a la derrota sufrida en su visita a Madrid.

Real Madrid 92-75 Panathinaikos: El mejor Causeur permite soñar.

post

El Real Madrid consiguió una importante victoria ante el Panathinaikos, rival directo en la lucha por la ventaja de campo en las eliminatorias por el título (92-75), liderado por un Fabien Causeur desatado, autor de 26 puntos, junto a Facu Campazzo, 15, y Edy Tavares, 14, que no se quedaron atrás.

La buena puesta en escena del Real Madrid se vio recompensada con un 8-0 en los tres primeros minutos de un partido fundamental para ambos protagonistas. La buena defensa, con Jeffery Taylor sobre Matt Lojeski, y la intimidación de Edy Tavares hicieron su efecto, hasta que Xavi Pascual, entrenador del Panathinaikos y perfecto conocedor del juego madridista, decidió empezar a mover piezas desde el banquillo para equilibrar la balanza.

Lo consiguió en apenas 3 minutos (10-10, min.6.30), pero no solo logró el equipo griego equilibrar el partido sino que pasó a dominarlo tras obtener un parcial de 0-12 (desde el 10-4 a un 10-16), gracias a 4 triples consecutivos, dos de ellos del exmadridista KC Rivers.

El roto defensivo del Real Madrid coincidió con el momento de mejor puntería helena y la cosa pudo haber sido peor, así es que el 19-20 con el que se llegó al final del primer cuarto hay que darlo por bueno.

El segundo acto comenzó con problemas defensivos para el Real Madrid, pero entonces apareció Fabien Causeur para liderar el ataque de los españoles con sus penetraciones y continuaciones a canasta. La escasa ventaja conseguida, 27-25, la cercenó Rivers con su tercer triple sin fallo.

Los dos equipos, conscientes de lo que se jugaban (muchas opciones de poder seguir luchando por el factor cancha en el playoff), tomaron muchas precauciones para no descolgarse en el marcador más de lo deseado y con ambos entrenadores buscando las ventajas en los emparejamientos defensivos de sus hombres. El 38-37 con el que se llegó al descanso prometió lucha, balón a balón, rebote a rebote, centímetro a centímetros y segundo a segundo.

Volvió a salir con brillantez el Madrid tras el paso por vestuarios con un 8-2 de parcial (46-39), con Taylor destacando también en ataque, y con Pascual volviendo a parar el partido para recomponer a sus huestes. Lo primero que pasó es que Rivers clavó su cuarto triple sin fallo.

El partido se descontroló un poco y el Madrid supo sacar provecho, de nuevo Causeur y ahora Tavares, para alcanzar una ventaja ya considerable, 56-42 (min.26), obligando al técnico de los griegos a volver a parar el partido para intentar que sus jugadores no se desenganchasen.

Laso no dejó esta vez margen al error y fue dando entrada paulatina a Gustavo Ayón, Felipe Reyes y Rudy Fernández, su guardia pretoriana en defensa junto con Taylor, para asegurar la ventaja de cara a los últimos diez minutos a los que llegó con un 64-55. La presión y los nervios de los griegos la escenificó Nick Calathes que, pese a su experiencia, se hizo acreedor de una técnica nada más comenzar el cuarto de la verdad.

El Madrid pese a su falta de triples, 3 de 15 en los primeros 30 minutos de juego, se instaló en la decena de puntos de ventaja (67-57 (min.32) para intentar llegar al final del partido sin demasiados sobresaltos, habida cuenta de su pobre bagaje esta temporada en los finales apretados.

El intercambio de canastas, con Mike James como protagonista por el Panathinaikos, y con Reyes por parte madridista favoreció al Real Madrid que fue restando minutos a un partido más o menos controlado, 75-65 (min.34). James se echó el equipo a la espalda y mantuvo un espectacular duelo anotador con Causeur, del que salió vencedor el Real Madrid que acabó ganando por 92-75 y también la diferencia de puntos con los griegos.

Real Madrid 83-86 Fenerbahçe: Sloukas pone tierra de por medio.

post

El Real Madrid cayó derrotado ante Fenerbahçe y se aleja de las tres primeras plazas de la Euroliga. Un brillante último cuarto de Kostas Sloukas, que aportó 20 puntos, y el gran acierto de Nunnally desde el triple (16 puntos), sentenció a los de Pablo Laso. Los blancos finalizan la jornada en quinta posición con 14-10, muy alejados del 17-7 de los turcos y de Olympiacos.

El Madrid salió espeso en ataque, muy espeso, y a los cinco minutos perdía por un claro 2-14. Sólo dos puntos en cinco minutos. Todos los planes previos de Pablo Laso saltaron por los aires y el quinteto alternativo que presentó de inicio con Santi Yusta y Jaycee Carroll lo tuvo que recomponer.

También cambió el entrenador del Real Madrid el juego interior, dando entrada a Felipe Reyes y Gustavo Ayón para que pusieran orden atrás, porque solo con el trabajo de Taylor en defensa no era suficiente, ante un Fenerbahçe que contó con un James Nunnally más que inspirado en los primeros compases.

El buen hacer de Luka Doncic, sus puntos y, sobre todo, el mayor rigor defensivo del Real Madrid obró el efecto deseado y la diferencia comenzó a menguar, hasta que Rudy Fernández con seis puntos consecutivos, un triple y tres tiros libres, logró la igualada a 20 con la que acabó el primer cuarto, tras un parcial de 18-6 entre el minuto cinco y el diez.

Restituido el orden inicial, Madrid y Fenerbahçe fue como si comenzaran de nuevo el partido, pero ya con todas las piezas engranadas. Luigi Datome, con dos triples consecutivos, volvió a adelantar al vigente campeón de Europa, pero el Madrid, ya con la lección aprendida, no dejó que los otomanos camparan a sus anchas como en los primeros diez minutos.

El Real Madrid siguió defendiendo y se quitó de encima esa sensación de poco poder ofensivo. De hecho una contra de Randolph tras asistencia de Doncic puso una ventaja de 37-34 (min.17), pero además traspasó la sensación de duda al Fenerbahçe.

Una defensa zonal y la especial dedicación de Taylor al organizador de juego del rival dieron sus frutos y con el control del rebote, sin pérdidas en el segundo acto (cuando en el primero habían tenido siete), y una aceptable circulación de balón en la ofensiva determinaron el 45-40 con el que los equipos se fueron al descanso.

El 7 de 10 en triples del Fenerbahçe, incluido uno a tablero desde Estambul de Ali Muhammed al acabar una posesión, y el 5 de 15 en tiros de dos habla bien de la defensa madridista. Una canasta de Carroll y dos triples consecutivos de Nunnally, 47-46, dejaron bien claro que ninguno de los dos equipos había dicho su última palabra. El equipo de Laso no se desperdigó como en los primeros minutos y tiró de calidad de Randolph, de la altura de Edy Tavares y del trabajo de todos para responder a los turcos, 52-50 (min.23.30).

Fue el momento de la calidad. Kostas Sloukas, Datome, Brad Wanamaker y Nikola Kalinic la pusieron sobre el parqué en cantidades industriales pero el Madrid no se quedó atrás con Carroll, Facu Campazzo, Rudy y Ayón. El marcador apenas registró ventajas considerables para nadie y el 65-68 con el que finalizó el tercer acto dejó las puertas abiertas a cualquier desenlace.

La batuta y los tiros de Sloukas dieron más ventaja al Fenerbahçe, 67-73 (min.32), que en el último cuarto dominó con claridad el rebote.

A falta de cuatro minutos para el final el equipo turco dominaba por 71-77 y cada balón pasó a valer su peso en oro. Los dos equipos alargaron las posesiones buscando asegurar canastas que, a estas alturas, fueron todas y cada una trascendentales.

Apareció Carroll con cinco puntos consecutivos, apareció Nunnally, 76-79, y Sloukas siguió con su particular recital. También apareció la versión buena de la defensa madridista y el marcador volvió a estrecharse, 78-81 (min. 37.30). Al menos hasta que Sloukas descerrajó otro triple en la línea de flotación de los de Pablo Laso, 78-84.

El entrenador vitoriano puso toda la artillería posible en pista, aún a costa de debilitar la defensa, pero no surgió efecto, pese al triple casi imposible de Rudy desde una esquina, 83-84 a falta de 11 segundos. El Madrid perdió otra oportunidad de oro para ir cimentando su posición y al perder por 83-86 sumó la cuarta derrota en las últimas seis jornadas. Doncic intentó inventarse una personal de tres tiros al más puro estilo James Harden en la NBA, pero los árbitros no lo entendieron así.

Real Madrid 79-80 Olympiacos: El Real Madrid pierde la última posesión y deja la victoria al Olympiacos.

post

El Real Madrid no supo ni pudo aprovechar la última posesión de balón, con 15 segundos por delante y ya el que sería 79-80 definitivo en el marcador, dejando la victoria a un Olympiacos muy serio.

En el último segundo y sin que nadie se atreviera a lanzar, la colegiada alemana Anne Panther pitó personal sobre Facundo Campazzo, pero la repetición del vídeo dejó al Madrid con la derrota.

Jeffery Taylor sobre Vassilis Spanoulis y Kostas Papanikolaou sobre Luka Doncic, los mejores defensores de cada equipo sobre los líderes del rival. Ni Pablo Laso ni Ioannis Sfairopoulos se salieron del guión previsto, dado el respeto que ambos equipos se tienen.

Así las cosas y con alguna imprecisión en ataque por parte del equipo madrileño, el partido comenzó igualado, pese a que el Madrid estuvo tres minutos y medio sin anotar, del 13-9 (min.4.45) al 15-17 (min.8.15).

Pasado el primer momento de peligro el primer cuarto finalizó con un 20-21.

En el segundo acto y ya con las rotaciones instauradas en los dos equipos, el Olympiacos comenzó a mostrar sus grandes virtudes. Y una de las más importantes es la continuidad en el juego esté quien esté en pista, figuras o menos habituales.

Los griegos manejaron el balón con soltura y su paciencia y circulación de balón empezaron a verse reflejados en el marcador, 32-38 (min.15). El Madrid comenzó a ponerse nervioso ante la seguridad del rival.

Punto a punto, jugada a jugada, minuto tras minuto, el Madrid fue perdiendo terreno en el marcador con Luka Doncic abusando del bote, sin que hubiera movimiento ni opciones de puntos, más allá de las acciones individuales.

Los rebotes en este segundo cuarto fueron chivatos de la situación, 5-10 para el Olympiacos. El Madrid perdió el dominio bajo los tableros, no movió el balón en ataque y se desquició ante el buen hacer de los del Pireo.

El 39-45 con el que se llegó al descanso casi fue corto para los merecimientos de unos y otros. Otro dato revelador tras veinte minutos de juego, 6-12 en asistencias, cuando el Madrid suele destacar siempre en este aspecto.

Con los quintetos iniciales en pista en el arranque del tercer periodo el Madrid intentó retomar las riendas del choque. En ese momento comenzaron a aparecer las figuras de cada equipo.

Doncic liberado de subir el balón por un Facundo Campazzo muy entonado pudo mirar más al aro y abrir espacios, mientras que Papanikolaou, Spanoulis y Printezis comenzaron a dar muestras de su calidad.

Con todo, el Madrid volvió a nivelar el marcador, 49-49 (min.24.20) tras un parcial de 10-4, gracias su mejora defensiva y a su mayor mordiente en ataque.

A todo esto el Olympiacos vino vacunado sobre el efecto Edy Tavares y cada vez que el caboverdiano intentaba recibir se cerraban sobre él hasta tres jugadores, recuperando de inmediato su posición defensiva en cuanto el balón salía de las manos del pívot madridista.

Trey Thompkins, autor de 4 triples en cinco intentos y de 15 puntos hasta el minuto 26.30 (57-58) fue el fiel escudero anotador de un Doncic más reconocible.

Pasados los primeros minutos, el equipo griego retomó su circulación de balón y su paciencia franciscana en busca siempre de la mejor opción para anotar, 60-60 (min.27.45).

Dos tiros libres de Doncic parecieron firmar la igualada a 62 a 4 segundos para el final del tercer cuarto, pero Kule Wilyjer, al más puro estilo Sergio Llull, clavó un triple en el último instante dejando el marcador en 62-65 y al Madrid sin ponerse por delante desde el minuto 7 del primer acto.

Una entrada de Fabien Causeur devolvió al Madrid la ventaja en el electrónico, 66-65 (min. 30.45), 23 minutos después, que consolidó Thompkins con un nuevo triple, 5 de 6 intentos a estas alturas, 69-65.

El Madrid tocó a rebato y comenzó a disfrutar de los mejores momentos de baloncesto del partido, con una buena defensa y con opciones en ataque, jugando con garra y con el ánimo de unas gradas que entendieron también que era el momento clave del partido.

Un triple fallado por Jaycee Carroll pudo haber sido definitivo para abrir brecha en el marcador pero no entró y Olympiacos siguió jugando a lo suyo, con la precisión de un cirujano y la paciencia de una madre, para dejar claro que todavía estaba en el partido, 71-67 (min. 34).

Una antideportiva de Spanoulis y una técnica a Felipe Reyes, por dar una patada al balón en su frustración por haber fallado los dos tiros libres, dieron paso a un triple de Printezis para que el Olympiacos volviera a positivo, 73-74 (min.35.30).

Cada balón valía, a estas alturas, su peso en oro y la tensión creció de forma exponencial, con Thompkins y Printezis, que además se defendían uno al otro, calientes en ataque.

A minuto y medio para el final, el Madrid acabó una posesión sin lanzar a canasta y en la jugada siguiente Spanoulis intentó el triple definitivo que no entró, 76-77.

Doncic, que sufrió más de lo habitual desde el lanzamiento libre (10 de 15) puso el empate a 79 a 30 segundos para el final, y Janis Strelnieks sólo anotó 1 de 2 desde el mismo punto, 79-80 a falta de 15 segundos.

Con dos tiempos muertos consecutivos, Laso y Sfairopoulos prepararon la táctica. El Madrid pareció comerse la posesión, pero la colegiada alemana Anne Panther pitó personal sobre Campazzo. La revisión del vídeo dejó al Madrid con una derrota por 79-80.

Real Madrid 75-73 Baskonia: La gran defensa del madrid le permite seguir en racha.

post

El Real Madrid se apuntó su séptima victoria consecutiva en la Euroliga, al vencer por 75-73 a un Baskonia que peleó hasta el último segundo, gracias a una gran y pertinaz defensa.

Las precauciones que tomaron ambos equipos de inicio marcaron los primeros minutos del choque, 6-3 (min.2.30). Pero seguidamente el Madrid entró en un desierto anotador que duró cinco minutos y medio, tiempo en el cual el equipo vitoriano se apuntó un parcial de 0-9.

La salida de Luka Doncic se adelantó más de lo previsto y un triple suyo en la primera acción puso fin al drama ofensivo de su equipo. Con 7 puntos en poco más de dos minutos, el esloveno arregló una situación más que peligrosa y permitió incluso que el Madrid cerrar el primer acto con un 18-17 favorable.

En el Baskonia, que sorprendió con una zona alternativa de acoplamiento, volvió a sobresalir la figura de Tornike Shengelia, autor de 7 puntos y una amenaza constante en todas las acciones.

En el segundo cuarto, las defensas siguieron imponiéndose a los ataques. El Madrid volvió a atascarse en la ofensiva con Doncic demasiado individualista y empecinado en resolverlo todo él solo, con lo que el Baskonia volvió a tomar la delantera, 24-31 (min.15.30).

Laso pidió otro paso más en defensa y puso a los gladiadores, al lituano Jonas Maciulis (gran trabajo sobre Shengelia) y a Felipe Reyes haciendo lo propio con (Vincent Poirier), al tiempo que el argentino Facu Campazzo asumió funciones anotadoras y Rudy Fernández aprovechó el gran momento de forma en el que se encuentra para tener protagonismo de cara al aro.

Con los ánimos calientes y un pequeño roce entre Jayson Granger y Rudy, en el que dialécticamente entraron los dos entrenadores, Pablo Laso y Pedro Martínez, el partido se fue al descanso con igualdad máxima, 34-34.

Cinco puntos de Janis Timma en el primer minuto de la continuación mostraron las aviesas intenciones baskonistas en las que Rodrigue Beaubois comenzó a tener un papel muy protagonista.

Los triples comenzaron a entrar con Fabien Causeur por parte local y Beaubois, por la visitante, como protagonistas. El Madrid consiguió de nuevo ponerse por delante en el marcador, 51-50 (min.25.30).

El trabajo bajo los aros de Edy Tavares comenzó a darle réditos al Real Madrid, en forma de puntos y de confianza para el equipo, 57-55 (min.27).

Al final del tercer tiempo, 59-61 y las espadas en todo lo alto para los diez últimos minutos.

Los dos primeros se solventaron con un parcial de 0-2, que explica un poco la tensión del partido y el control que intentaron ejercer ambos equipos.

Fue de nuevo el Baskonia el que primero dio el paso adelante, (61-68, min. 33.40) aprovechando otros momentos de negación anotadora del Madrid.

Un triple de Jaycee Carroll y una defensa zonal fueron las apuestas de Laso ante tal situación, 64-72 (min.35). El Madrid apretó la tuerca una vuelta más y el Baskonia comenzó a tambalearse, 71-72 (min. 36.30). El capitán Reyes, desde la personal, erró dos tiros que pudieron ser los de la remontada y a falta de dos minutos, el 71-73 se complicó más con una personal en ataque del mismo jugador.

A 1.23 para el final llegó la igualada a 73 y otra gran defensa madridista permitió a Doncic desperdiciar otro triple, con 37 segundos de partido. Con 23 segundos por delante el Baskonia atacó y Shengelia no pudo anotar ante la gran defensa madridista, el rebote lo capturó Thompkins y en el último ataque, Rudy anotó la canasta vencedora.

El Madrid sigue en racha, la séptima victoria seguida en Euroliga, gracias a la defensa ante el Baskonia.

Real Madrid 91-72 Valencia Basket: El Real Madrid hunde al Valencia en la noche negra de Doncic

post

El Real Madrid coge aire en la Euroliga tras conseguir su segunda victoria consecutiva ante otro equipo español. El equipo de Pablo Laso venció con autoridad ante un Valencia competitivo que suma su décima derrota en la competición europea. La joven perla del Madrid, Luka Doncic, fue expulsado por dos técnicas en el segundo cuarto.

Demasiado bonito pintaba para el Valencia Basket en el inicio de partido para haber caído derrotado 19 puntos abajo en el marcador. El equipo naranja, que llegaba con una racha de 8 jornadas consecutivas sin vencer en Euroliga, arrancaba el encuentro con un nivel de acierto por encima del alcanzado en sus mejores sueños. Tal situación no permitió al Valencia Basket lograr una alargada ventaja en el electrónico debido a la actuación de Campazzo y a los buenos números en anotación del francés Caseur. De esta manera, el cuadro visitante se fue diluyendo de esa efervescencia inicial y el Real Madrid consiguió llegar al final del primer cuarto con una ventaja de 6 puntos, gracias también al triple conseguido por Luka Doncic a 10 segundos del final. El niño seguía haciendo de las suyas.

Sin embargo, no todo iba a ser de color de rosa para el joven esloveno. Quizá, su actitud, obligó a colorearlo de negro. Apenas transcurrido el primer minuto del segundo cuarto se produjo la jugada más polémica del encuentro. Doncic llega hacia canasta ante la defensa del ex barcelonista Tibor Pleiss y los colegiados señalan con rotundidad falta sobre el jugador esloveno. Estos no dudaron hasta que el jugador visitante se giró hacia uno de los árbitros mostrando su nariz ensangrentada. En ese preciso instante, las imágenes hicieron de jurado y señalaron jugada antideportiva para Luka Doncic. Dos tiros para Valencia, uno para Real Madrid y balón para los blancos. El marcador favorecía 8 puntos a los hombres de Laso, pero la jugada que acababan de presenciar marcaría el final del partido para ese jovencito que tanto deslumbra a Europa. Pese a levantar el WiZink Center con un nuevo triple asombroso, Doncic provocó su segunda falta técnica en una jugada de ataque. Aquella decisión, unida a las airosas protestas del jugador acabaron en su expulsión. Luka abandonaba la pista del WiZink enrabietado como si fuera un niño de su edad. Nos tenía muy mal acostumbrados. Tras esta decisión arbitral llegaron los momentos de dudas en el conjunto blanco que acumulaba 5 faltas a tan solo 4 minutos del descanso. Y entonces apareció San Emeterio. El veterano jugador del Valencia Basket arengó a los suyos adelántandolos en el electrónico con casi 8 puntos seguidos y una actuación estelar. El Valencia Basket había remontado, se colocaba dos arriba y se enganchaba al partido. Por desgracia para ellos, Campazzo y su recital volvieron a la pista, esta vez, acompañados de la muñeca mágica de Carroll. Dos triples seguidos de Jayce devolvieron la ventaja al Real Madrid, que llegaba al descanso venciendo 43-41.

La vuelta del túnel de vestuarios estuvo marcada por la agresividad en ambos conjuntos. El Madrid, después de ver dos faltas en menos de un minuto, obtuvo la misma reacción naranja. A estos se les fue de las manos cuando llegaron al bonus en tan solo tres minutos y medio. Este juego defensivo del Valencia les permitió seguir luchando por la victoria de la mano de Guillem Vives y la puntuación del recuperado Dubljevic. Finalmente, las esperanzas visitantes se acabaron hasta que apareció Tavares. El gigante pívot del Madrid se llevó absolutamente todo por los aires en este tercer cuarto, teniendo Vidorreta que dar entrada a Pleiss para que luchara junto al de Cabo Verde esos balones aéreos. Este último acabó penalizando a los visitantes con sus pérdidas en ataque.

El tercer cuarto acabó con ventaja de 6 puntos para los blancos dando entrada al cuarto que determinó la victoria local. Tan desorbitada fue la apisonadora del Real Madrid en ataque como alarmante la pasividad visitante en el tramo final del encuentro. Jeffery Taylor y Felipe Reyes pusieron el espectáculo final en el Wizink Center que acabó presenciando una nueva victoria blanca con 19 puntos de ventaja. En el bando naranja, en cambio, una nueva derrota deja al Valencia en plena crisis cuya mejor noticia es la recuperación del lituano Dubljevic, máximo anotador del partido con 18 puntos.

Real Madrid 87-75 Barcelona: Doncic, bálsamo y tormento.

post

El Real Madrid se ha impuesto gracias a una gran segunda parte al Barça y de esta manera ha agravado su crisis (87-75). Los de Laso, liderados por un Doncic brillante, con 16 puntos, 7 asistencias y 6 rebotes, se han llevado el Clásico europeo. En el Barça, Tomic con 12 puntos fue el más destacado. Doncic anotó al término del tercer cuarto una de las canastas del año desde su propio campo.

Doncic, además, con dos triples seguidos, comenzó a materializar las primeras ventajas locales de cierta entidad, 34-26 (min.14.45), mientras que Thomas Heurtel adquirió el protagonismo ofensivo que le faltó en los primeros diez minutos. Al final, los azulgranas recuperaron con un Juan Carlos Navarro infalible desde la línea de tiros libres y llegaron al descanso con un 40-38.

Cinco puntos seguidos de Trey Thompkins, en un parcial de salida de 8-0 por parte madridista (48-38, min. 22,50) aumentaron la ventaja local a la decena de puntos, poniendo al Barcelona ante la primera gran prueba del clásico. El Barcelona comenzó a perder el equilibrio ante la doble amenaza permanente de Doncic y Campazzo y el 63-48 (min.29) fue la demostración palpable de esa superioridad.

Y para acabar de demostrarlo, Doncic se vistió de Sergio Llull para en el último suspiro marcarse un triple imposible desde casi su propia línea de fondo, 68-52, y dejar el camino un poco más llano de cara a los últimos diez minutos, tras un parcial de 28-14 en este tercer cuarto.

Por si había alguna duda, el Madrid siguió subiendo como la espuma (75-54, min.31.30) al tiempo que el Barcelona buscaba la manera de no salir con una derrota escandalosa del primer clásico europeo.Tras esos 21 puntos de renta el Barcelona buscó en su orgullo, mientras que el Madrid se relajó un poco, con lo que la ventaja menguó hasta el 80-65 (min.35) y el más inquietante 80-71 min.36).

Hasta ahí llegó todo y fue Doncic el que cerró el partido con un baile sobre Víctor Claver al que dejó literalmente tirado en el parqué para dar una asistencia, otra, al capitán. Al final, 87-75, el Madrid sale victorioso y reforzado y el Barça derrotado y con un poco más de crisis. Es lo que tienen los clásicos. También en Europa.

El Madrid cae ante el colista.

post

Sorprendente derrota del Madrid ante el Estrella Roja por (83-87). Emoción hasta el final donde Pero Antic no tuvo temor a falta de 10 segundos de partido y tras una finta se desmarco de su defensor y anoto el triple desivo para la victoria del Estrella Roja. El conjunto blanco firmo uno de los peores partidos en casa y el colista de la Euroleague consiguió su primera victoria en 6 partidos y conseguir 17 triples anotados en el partido, marcando un récord en el club y igualando el máximo en la EuroLeague esta temporada. Continue reading

Real Madrid 80-86 Khimki: Primer resbalón.

post

El Khimki se llevó la victoria con un gran partido de Shved que anotó 20 puntos. Los de Pablo Laso se pusieron por delante en el último cuarto pero los de Georgios Bartzokas pisaron el acelerador con un parcial de 11-0. Doncic tuvo la victoria con un triple que erró y finalmente los blancos consumaron su primera derrota de la temporada.

El Real Madrid perdió el primer partido de la temporada, 80-86, ante un Khimki poderoso que, liderado por Alexey Shved, tuvo las ideas y, sobre todo, el acierto que le faltó al equipo español en un choque que se le torció desde el principio.

Ritmo frenético y con las defensas sin aparecer, así fueron los primeros cinco minutos del partido entre el Real Madrid y el Khimki. El Khimki tomó la iniciativa, 11-15 (min.4) y aunque el equipo madrileño intentó mejorar algo en defensa lo cierto es que no acabó de tomarle el pulso al juego. Doncic pareció un poco bajo de energía, fruto del proceso gripal que ha tenido en los primeros días de la semana, y el Real Madrid cerró el primer cuarto con un 23-25.

La salida del segundo cuarto fue mala de solemnidad para el Real Madrid que aceptó un parcial de 1-8 en el primer minuto y medio, 26-33. Pero lo peor fue que en la reacción tuvo una jugada en la que hasta seis tiros no encontraron aro. La desesperación se apoderó del Real Madrid, con un Anthony Randolph demasiado acelerado y con una falta de ideas generalizadas. Sin triples, porque el equipo acumuló hasta ese momento un 1 de 10, el Madrid se puso demasiado nervioso.

Mientras, el Khimki, con Alexey Shved a la cabeza, iba martilleando el aro rival, con 4 de 9 triples. Anthony Gill, James Anderson y Malcom Thomas demostraron que el poderío económico de los rusos había estado bien invertido con sus fichajes.

El Real Madrid se enredó en sus fallos y con 11 de 27 en tiros de dos (40 por ciento), y 2 de 13 en triples (15%) poco o casi nada pudo hacer ante un rival más fluido en su juego y, sobre todo, más certero con 13 de 18 en tiros de dos (72%) y 4 de 12 en triples (33%).

Lo único que mantuvo al Real Madrid vivo fue la garra porque el marcador llegó a estar en un peligroso 28-40 (min.15.30) y en tres minutos logró un parcial de 9-0 gracias a un fulgor repentino de su defensa, 37-40. Pero la realidad se impuso en el tiempo restante y el Khimki se marchó a los vestuarios con ventaja, 39-45. Sólo Doncic, que fue el autor de los dos únicos triples del Real Madrid, estuvo a su altura habitual.

La salida del tercer acto fue otra cosa. El Real Madrid tuvo las ideas más claras, reorganizó su juego y un triple de Randolph dio la confianza suficiente para conseguir un parcial de 9-2 en los tres primeros minutos y conseguir ponerse por delante en el marcador después de muchos minutos, 48-47.

La reacción rusa no se hizo esperar y en el siguiente minuto y medio el Real Madrid tiró por la borda todo lo que había hecho con un 0-9 que devolvió la ventaja al Khimki, 48-56 (min.24.30). Hasta el final del cuarto el juego se paró bastante por las personales y por las defensas. Lo que no volvió a variar fue la ventaja rusa que llegó al final de este acto con un 59-66.

El Real Madrid perdió los parciales de los tres primeros cuartos y fue consciente de que solo con ganas, coraje y trabajo podría levantar un partido que se puso imposible por momentos. Rudy Fernández, dos triples de Jonas Maciulis y otro más de Facu Campazzo y la defensa de todos, devolvieron al Real Madrid a una exigua ventaja, 69-68 (min.32.30).

Pero en cuanto el Real Madrid intentó sacar la cabeza en el marcador, siempre apareció Shved para cortar de raíz cualquier intento de consolidación. Del 69-68 se pasó a un 69-78 (min. 36), un nuevo parcial de 0-10 en poco más de tres minutos que devolvió al equipo de Pablo Laso a la dura realidad del partido.

En otro arreón de orgullo el equipo madrileño volvió a soñar con un 77-80 a falta de algo más de dos minutos para el final. Pero el partido estaba torcido desde el principio y el Khimki selló (80-86) la primera derrota del Real Madrid esta temporada. Doncic, a veinte segundos para el final, tuvo un lanzamiento liberado desde el triple, pero el balón no quiso entrar.