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El oficio de Nadal le da un billete a Semifinal.

El español se medirá a Matteo Berrettini por una plaza en la Final del US Open.

Si Rafael Nadal dispone de una cualidad distintiva es la capacidad para apagar cualquier intento de rebelión de sus rivales. El momento dulce que atraviesa el español, sin ceder ninguna derrota en la gira americana, se mantuvo intacto también en su duelo de Cuartos de Final del US Open frente a Diego Schwartzman. A pesar del desparpajo del argentino, que por momento puso contra las cuerdas a su rival, el favorito N° 2 en Nueva York tiró de oficio para llevarse la victoria por 6-4, 7-5 y 6-2.

El manacorense aseguró en Flushing Meadows una plaza en la Semifinal, una ronda que ha disputado en todos los Grand Slam durante este curso. Por si fuera poco, Nadal ha estado presente entre los cuatro mejores de cada torneo que ha encarado en 2019, salvo en Acapulco (segunda ronda). En los diez restantes, llegó al menos a esta instancia consiguiendo el título Roma, Roland Garros y Canadá, además de una Final más en el Open Australia.

El español construyó su victoria ante un rival al que había derrotado las siete ocasiones anteriores en las que se habían cruzado cara a cara. Y el Miércoles añadió la octava al head to head. Pero como siempre que lo hicieron en un Grand Slam, el desenlace no fue sencillo para Nadal. El argentino exigió oficio, trabajo y nervio durante las 2 horas y 47 minutos que se prolongó el partido. Porque hay días en los que el guion reclama un recurso de emergencia de los que muy pocos jugadores disponen. Un salvavidas para escapar del abismo y aumentar la escala de grises a todo color.

Eso es lo que logró el balear en la primera manga de un partido en el que no había tardado en declarar sus intenciones. En apenas un minuto resolvió su servicio inicial en blanco. Otro juego eterno al resto que se prolongó durante diez minutos con break a favor tras cuatro opciones parecía encarrilarlo de su lado. Mucho más cuando un errático Schwartzman con 9 errores no forzados en los primeros cuatro juegos dejaba a Nadal 4-0 por delante.

El argentino, que tardó prácticamente 25 minutos en aterrizar en la Arthur Ashe, dio un giro inesperado al argumento de la película. Empezó a encadenar un punto tras otro, mientras el cabeza de serie N° 2 no encontraba la vía de escape en un laberinto inesperado que desembocó en otros cuatro juegos consecutivos del bonaerense de 27 años.

La trama empeoró aún más para el español, cuando su rival se adelantó 4-4, 15-40. No le quedó más remedio que aferrarse al único recurso que entonces parecía quedar en su mochila: actitud. Siempre innegociable. Se negó a ceder más ventaja y con más corazón que acierto se agarró al fondo de la pista desde donde fue construyendo su reacción. Un “¡Vamos!” que retumbó en el estadio más grande del mundo sirvió para celebrar el fin de la sequía. Entonces, volvió a sacar su instinto felino para firmar el tercer break a su favor y cerrar el set (6-4). Eso sí, los errores se impusieron a los ganadores (7-13 Nadal; 9-17 Schwartzman).

El tres veces campeón del US Open empezó a construir los puntos, a sentirse poco a poco más cómodo en los intercambios y a generar golpes ganadores con más asiduidad (17 en el segundo set). Así, llegó el quiebre en el cuarto juego para adelantarse 3-1. Sin embargo, el argentino no le perdió la cara al partido. “¡Vamos, Peque, vamos!”, se escuchaba desde el banquillo de Schwartzman, donde se encontraba como invitado la leyenda de la NBA Manu Ginóbili. Pero la reacción inmediata 30-40 en el juego siguiente no se materializó y a partir de entonces Nadal desplegó su mejor tenis.

De nuevo, al resto, el manacorense protagonizó un juego impecable con ganadores desde ambos lados para escaparse 5-1. Pero si Nadal no entrega un punto por perdido, Schwartzman tampoco es menos. Y cuando el campeón de 18 Grand Slam se disponía a cerrar el parcial con su servicio, el argentino recuperó uno de los quiebres para darse la oportunidad de seguir peleando en el set (5-2). Un parcial de 12-2 en puntos disputados desde entonces permitió al bonaerense igualar la manga (5-5).

Otra vez Schwartzman había rescatado cuatro juegos consecutivos. ¿Sería capaz de aprovecharlo esta vez? La respuesta se la negó Nadal de la misma forma que en el primer set. Elevando el nivel de agresividad y provocando los errores del argentino. Dos juegos más seguidos, incluyendo su sexto break del encuentro pusieron el partido muy favorable para el español (7-5).

En el tercer set se mantuvo la hegemonía de los servicios hasta que en el sexto juego Nadal amenazó el saque de Schwartzman, colocándose 3-2, 0-40 hasta que quebró una vez más (8/14 en total) para asestar la sentencia final.

Nadal se enfrentará en Semifinal del US Open a Matteo Berrettini, que en la jornada de día consiguió su primera clasificación para esta ronda en un Grand Slam. El italiano se impuso por 3-6, 6-3, 6-2, 3-6 y 7-6(5) ante Gael Monfils. Será el primer duelo entre ambos. El Viernes, por una plaza en la Final del US Open.

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