Atletico Madrid 1-3 Real Madrid: El blanco adorna la capital de España.

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Merecido triunfo de los merengues en el Wanda Metropolitano para conseguir el segundo puesto y mucho ánimo para afrontar un más que complicado Febrero.

Partido más que importante el que se jugaba en el Wanda Metropolitano. No solo estaba en juego el título de dominador de la capital de España, sino también el honor, el orgullo y la segunda posición. Perder este partido podía descolgar tanto a Atlético de Madrid como a Real Madrid de la pelea por el liderato de un Barcelona que aguanta hasta la extenuación con su más que solvente colchón de seguridad. Así las cosas, en un encuentro muy disputado durante el transcurso de los 90 minutos y donde, cómo no, tuvo sitio la polémica en varias acciones, fue el conjunto merengue quien consiguió los tres puntos gracias a los goles de Casemiro, Sergio Ramos de penalti y de Gareth Bale. Griezmann anotó el tanto de la honra.

Comenzó fuerte el Atlético de Madrid, superior y con mucha intensidad. Durante los diez primeros minutos, los jugadores de Simeone tenían a los merengues contra las cuerdas, encerrados en su área con la presión baja y sin oportunidad de poder organizar alguna jugada ofensiva. Sin embargo, fue el Real Madrid el que abrió la lata. Lo hizo a balón parado tras un saque de esquina. Centró Kroos y los jugadores rojiblancos se obcecaron en marcar a Sergio Ramos. Hasta cuatro defensas cubrieron al de Camas. Fruto de eso, Casemiro estaba completamente solo al segundo palo, se encontró con el rechace, y fusiló a Jan Oblak con un remate de chilena.

El Atlético de Madrid parecía estar dormido. El gol supuso un duro golpe difícil de encajar, hasta que la polémica decidió aparecer en el Wanda Metropolitano; en el 25, en un contragolpe. Correa se encargó de robarle la cartera a Vinícius (previa falta no pitada por Javier Estrada Fernández) y encarar campo contrario. Allí observó el desmarque de Griezmann y el francés se quedó solo en el mano a mano ante Courtois para poner el empate a uno en el marcador. Fue entonces cuando el choque vivió sus momentos más igualados, con mucho juego en el centro del campo. Tuvo que intervenir el VAR para secundar la decisión del colegiado. Corría el minuto 42 cuando Giménez derribó a Vinícius en el límite del área. Sergio Ramos, quién si no, se encargó de materializar el penalti, aunque esta vez optó por no lanzarlo a lo Panenka.

Tras el paso por los vestuarios, el guion pareció cambiar. Ahora era el Real Madrid quien tenía más el balón y cercaba al Atlético en su propia área y, tal como ocurriera en el primer tiempo, sería el equipo rojiblanco quien lograra marcar… Aunque anulado. Morata se quedó solo en el mano a mano ante Courtois y, tras un gran control, batió al belga con una preciosa vaselina. Sin embargo, el VAR dio órdenes al colegiado de que el ariete estaba ligeramente en posición ilegal. Fuera de juego y siguió el 1-2 en el marcador. Las cosas pintaban mal para el equipo de Simeone, que apenas volvía a suponer peligro alguno tras el tanto que no subió al marcador, y se pusieron peor a falta de 15 minutos para el final.

Gareth Bale, que acababa de entrar al terreno de juego en el lugar de Vinícius, robó el cuero, se la dejó a Benzema en el centro del campo y el francés, con una gran pausa y control, se dio la vuelta para darle el cuero a Modric. El croata pudo presenciar el desmarque del galés por banda izquierda y le dejó solo en el área ante Oblak, que no pudo hacer nada para evitar el remate cruzado y el 1-3 subió al marcador. Con todo el pescado vendido, el Atlético de Madrid perdió su segundo partido en el Wanda Metropolitano en La Liga, el primero de esta temporada en la competición. Los de Santiago Solari siguen con su buena racha y ya se colocan segundos en la clasificación, con una inyección tremenda de moral para ahora afrontar la Ida de los Octavos de Final de la Champions League en Ámsterdam. Espera el Ajax.