GP Tailandia: Márquez hace de Dovi y lo bate en la última curva de Buriram.

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Emuló las victorias del piloto de Ducati para ganarle en Tailandia; mejoría de Yamaha con Viñales 3º y Rossi 4º.

No se cansa de ganar. Una vez más, podría haberse quedado segundo, pero Marc Márquez sigue sin saber lo que significa conformarse. Volvió a ganar por segunda vez consecutiva y lo hace al estilo de su verdugo de otras ocasiones y su rival: Andrea Dovizioso. Aumenta su liderato hasta los 77 puntos de ventaja y tendrá su primer opción de ser campeón dentro de dos semanas en el GP de Japón.

La carrera fue muy estratégica. Hasta 8 pilotos rodaron con opciones de victoria al inicio. Nadie quería apretar y todos optaron por guardar gomas debido a la alta exigencia a la que se ven exigidos los neumáticos en Tailandia. Las Yamaha y los dos favoritos se superaban unos a otros hasta que, a falta de cinco vueltas, el 04 y el 93 cambiaron de ritmo.

Dovizioso comandaba a falta de dos vueltas y Márquez comenzó a construir su ataque. Lo intentó en varias ocasiones, pero no fue hasta la última vuelta cuando consiguió asentarse en cabeza. La última curva sentenció finalmente: el de Forlí intentó adelantar por el interior, pero el de Cervera traccionó mejor para llevarse su séptima victoria de la temporada.

Las motos de Iwata mejoraron y se quedaron entre los cuatro primeros. Valentino Rossi llegó a liderar, pero fue Maverick Viñaes quien aceleró al final y se llevó la tercera plaza del podio. Quinto fue Johann Zarco, que crece enteros en la lucha por ser el mejor piloto independiente.

GP Japon: Hamilton, con el Mundial a tiro en Austin tras otro drama de Vettel en Suzuka.

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El inglés ganó plácidamente ante Bottas (2º) y Verstappen (3º) mientras Vettel se chocó con Verstappen en plena remontada para despedirse casi definitivamente del título.

Lewis Hamilton no tuvo rival en el GP de Japón de F1 y ya tiene el título a tocar tras lograr la victoria en una carrera que se convirtió en el gran ejemplo de lo que está siendo la segunda parte del Mundial de F1, un plácido paseo para el inglés, que no tuvo que hacer nada más que esperar otro drama de su rival para acercarse todavía más al cetro. Y eso mismo sucedió. Vettel se volvió a meter en líos para despedirse casi de forma definitiva de la corona tras un toque con Verstappen mientras el actual rey se encaminaba hacia su victoria consecutiva, la sexta en las últimas 7 carreras. Triunfo número 71 para el de Mercedes en su trayectoria que le sirve para dirigirse con paso firme a igualar a Juan Manuel Fangio con su quinto título. El británico amplió el domingo su ventaja en el liderato respecto al teutón hasta los 67 puntos, hundiendo un poco más a ‘Seb’ en otro fin de semana para olvidar para Ferrari. Así, Hamilton solo necesita sumar 8 puntos más que Vettel en Estados Unidos para ser campeón en Austin. Le basta por ejemplo con ganar y que Vettel no sea segundo.

Los transalpinos empezaron a perder sus opciones en clasificación con un error garrafal en la estrategia en clasificación que condenó a Vettel a tener que arriesgar saliendo desde la octava plaza. Salió con el cuchillo entre los dientes a por todas pese a saber que sus opciones eran mínimas. El alemán quiere morir con las botas puestas y no tiene previsto arrodillarse ante la superioridad final del vigente campeón y recuperó nada más y nada menos que cuatro posiciones en una salida espectacular. Fulmino a los dos Toro Rosso y a Grosjean en la primera vuelta y, al llegar a la chicane final, superó a Raikkonen después de que Verstappen tocara al finlandés defendiéndose de forma demasiado agresiva.

El neerlandés fue sancionado con 5 segundos por la acción con el nórdico y, tras la entrada del Safety Car por un pinchazo de Magnussen por otra fea jugada del danés ante Leclerc, se produjo otro golpe al Mundial con Vettel de nuevo como gran perjudicado. En la resalida, el germano era virtualmente tercero por la penalización de Verstappen, pero no quería perder segundos tras el de Red Bull para tratar algo imposible, dar caza a los Mercedes. Por lo menos, quería optar a la segunda plaza de Bottas, aunque para ello debía arriesgar ante el siempre correoso Max. Pero ‘Seb’ se topó con un Max enfadado por la decisión de los comisarios y lo pagó muy caro. Vettel le metió el coche por el interior de la rápida y conocida curva de Spoon. Es cierto que lo hizo a la desesperada y con poca paciencia, pero la acción de Max volvió a ser discutible. Cerró la puerta de nuevo sin importarle que en su retrovisor ya no viera una mancha roja y la carrera de Vettel quedó totalmente arruinada. Trompo para Sebastian, que pasó del podio a la 19ª plaza.

Vettel no tiró la toalla y ‘reseteó’ sus fuerzas. Tocaba remontada. Y pese a lo tocado que tenía el coche, la superioridad de los Ferrari respecto a los equipos de la Segunda División de la parrilla es tal que el germano no tuvo ningún problema para colocarse sexto a mitad de carrera. Su próximo destino era Raikkonen, aunque su compañero ya estaba demasiado lejos para que Seb sumara algún punto más para tratar de alargar la espera de un Hamilton que en Japón no ganó el título, pero sí lo reservó para una de las próximas carreras.