GP Gran Bretaña: Vettel, fiesta de líder en casa de Hamilton.

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El teutón superó a Lewis y Raikkonen, que completaron el podio en una carrera absolutamente loca marcada por un accidente entre el finlandés de Ferrari y el inglés de Mercedes al inicio.

Fin de semana redondo para Sebastian Vettel. Triunfo en Silverstone y más líder con 8 puntos de ventaja sobre un Hamilton que vio como Raikkonen le obligaba a decir adiós a la victoria con un toque por detrás en el arranque, en la curva 3. Esta vez, la suerte cambió para el teutón de Ferrari, después de varios episodios esta temporada que no le habían permitido distanciarse en el campeonato del inglés pese a tener un coche más constante en la mayoría de pistas que el Mercedes. Suerte, o quizás habría que hablar de temeridad de su escudero Kimi Raikkonen, que sacó con demasiado riesgo su espada a pasear para atacar al inglés, arruinando completamente la celebración que tenía prevista el de Stevenage ante su afición en una carrera en la que finalmente tuvo que mantener una espectacular batalla con Bottas por el triunfo. El finlandés se diluyó tras la defensa del liderato y dejó a Lewis la segunda plaza y a Raikkonen el último cajón del podio.

Esta vez, el que triunfó en tierra de Lewis fue su gran rival por el título Vettel. Fue algo así como marcarse una fiesta en casa de su máximo rival, con Raikkonen encerrando en el jardín a Lewis a las primeras de cambio. Pero no nos equivoquemos, el inglés se metió en el jardín antes él solo con una horrenda salida, donde se vio superado por los tremendos reflejos que mostró el teutón cuando se apagaron las luces del semáforo de Silverstone. Los 296 metros de distancia que hay entre la parrilla de salida y la primera curva y el hecho de que ésta se haga a fondo hacía pensar que Lewis lo tenía todo para mantener su primera posición, pero falló, y el resto fue consecuencia de su error, dejando además demasiados metros por el interior que llenaron de confianza a Kimi para probar algo imposible y que le costó 10 segundos de penalización.

Vettel se le abrían las puertas del cielo con la primera posición y su contrincante contra las cuerdas en la 18ª posición, y no lo desaprovechó, tirando al máximo desde el inicio y metiéndole 6 segundos a Bottas en 10 vueltas. Todo parecía controlado para el teutón, pero cambió de un instante a otro con la entrada de un Safety Car en la vuelta 33 por un accidente de Ericsson.

El Safey Car le quitó el triunfo en China y Bakú, o mejor dicho, el conservadurismo en la estrategia. Pero en esta ocasión, la reacción de los de Maranello fue muy rápida y Vettel fue el primero de los grandes en entrar a boxes. Bottas decidió quedarse para optar a una opción contraria al teutón, consciente de que si le seguía por la calle de boxes todo podría quedar igual. El coche de seguridad volvía a reagrupar la carrera y Hamilton, que había realizado su primera parada poco antes, ya estaba en tercera posición. ‘Bocadillo’ de Mercedes en la relanzada con un Vettel tranquilo, sabedor de que Bottas llevaba un neumático peor y que incluso podría parar una vez más. Decidió no arriesgar y centrarse en su defensa con un Lewis que encima también llevaba peor compuesto.

La carrera se reanudó sin cambios, pero todavía tenía otra sorpresa que dar para aumentar la emoción de una cita absolutamente loca: Grosjean embistió al Renault de Carlos Sainz y provocó la entrada del segundo Safety Car, generando todavía más incertidumbre. Las vueltas pasaban tras el coche de seguridad y eso hacía que la opción de una segunda parada de Valtteri se esfumara por completo y que Vettel tuviera que pasarlo en pista. Empezó entonces una tremenda batalla en la que el nórdico sacó el escudo para defenderse durante 3 vueltas apasionantes ante los constantes ataques de un ‘Seb’ que no podía permitirse un solo fallo.

Finalmente, tras cocinar a fuego lento su maniobra, le pegó un ‘hachazo’ en la curva 6. Así, el teutón se dirigió hacia su triunfo número 51 con la que igualó a Alain Prost en la tercera posición de la lista de pilotos con más triunfos de la historia, un ránking encabezado por su gran rival Lewis Hamilton, que terminó pasando a Bottas para hacerse con la segunda posición. Valtteri, tras el esfuerzo realizado ante ‘Seb’, se diluyó y ello permitió a que Raikkonen le adelantara a falta de tan sólo 3 giros para hacerse con el tercer escalón del podio.

GP Austria: Mercedes entrega el triunfo a Verstappen y el liderato del Mundial a Vettel.

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El neerlandés se impuso a Raikkonen y Vettel, que completaron el podio en una carrera desastrosa para Mercedes.

Mercedes se las prometía muy felices en el GP de Austria de Fórmula 1, pero en medio de las montañas de Zeltweg, pareció recibir un embrujo. Todo cambió de un momento a otro para que los de la estrella entregaran un triunfo que tenían en la mano a Verstappen en una victoria histórica para Red Bull en su circuito, ante su gente, algo absolutamente inesperado en una pista que nunca se les había dado nada bien a los de la bebida energética. Max ganó su cuarta carrera por delante de Raikkonen y Vettel, que recuperó el liderato del Mundial por el abandono de Hamilton. La carrera se antojaba decidida desde el principio, pero sorprendió desde sus primeros metros con una salida apasionante y, cuando Hamilton parecía dirigirse al triunfo con Bottas en la segunda posición para aumentar su ventaja en el liderato del Mundial, el abandono de su escudero finlandés por un problema hidráulico marcaba el inicio del desastre de los de Brackley, que terminaron con Hamilton retirado a 6 vueltas para el final.

Kimi Raikkonen, quien ya parece más fuera que dentro en Ferrari para 2019, salió lanzado en el Red Bull Ring para revindicarse. Pero lo hizo pasado de revoluciones. El finlandés iba con el ‘cuchillo entre los dientes’ y se colocó entre Hamilton Bottas en paralelo en el arranque. Le robó la posición a su compatriota en la primera curva pero no pudo atacar a Lewis pese a que se acercó mucho. Se pasó de frenada en la primera curva y en la tercera saliéndose del trazado en dos ocasiones. Al volver a pista se colocó de nuevo por delante de Verstappen en la segunda plaza, pero ahí entró en acción Valtteri Bottas. El nórdico de Mercedes había realizado una muy mala salida perdiendo tres posiciones, pero consiguió rehacerse con un doble adelantamiento espectacular en la recta precedente a la curva 3. El de Nastola pasó de una tacada a Verstappen Raikkonen para colocarse segundo y ponerse como escudero del líder del Mundial para que Hamilton aumentara su ventaja en la general sobre un Vettel que también salió muy mal (llegó a ser octavo pero recuperó las dos posiciones).

La carrera pintaba muy favorable para Mercedes, pero todo cambió de un momento a otro por el abandono de Bottas en la vuelta 13. Ahí inició la debacle para los de Brackley. El abandono de Valtteri provocó la entrada del ‘Safety Car Virtual’ y la gran mayoría de pilotos aprovecharon para realizar su primera parada. Todos los favoritos menos Hamilton, que sólo ante el peligro se vio perjudicado por la actitud conservadora y la falta de reacción de su muro, que posteriormente le debía pedir perdón al ver como Lewis perdería el liderato cuando entrara a boxes poco después. La carrera había cambiado por completo. Mercedes pasó de tener un doblete asegurado a entregarlo por completo.

 Hamilton paró en la vuelta 25 y salió entre los dos Ferrari, en la cuarta posición, con Vettel justo por detrás. Verstappen y Ricciardo pasaban a liderar la carrera, pero no pudieron completar el doblete de Red Bull por los problemas que el australiano tuvo de blistering.

Antes, Raikkonen había logrado pasar a Ricciardo y se colocaba como el máximo peligro de Verstappen. Había dos carreras, la del triunfo y la lucha por el Mundial, y bien lo sabía el germano de Ferrari, que olió sangre en Hamilton y fue con todo a por su rival por el título, al que pasó con un gran interior en la vuelta 39, después de haber pasado a un australiano que en la vuelta 54 se vio obligado a abandonar por un fallo de motor que lo dejó fuera, cuando ya había dicho adiós al podio.

Hamilton sufría mucho con las gomas y tuvo que parar por segunda ocasión antes del abandono de Ricciardo. Posteriormente, la carrera se estabilizó, con los Ferrari recortando vuelta a vuelta a un Verstappen que trataba de defenderse como podía. A falta de 8 vueltas, la diferencia de 7 segundos que tenía había reducido a 3, pero el neerlandés logró defender su posición con una espectacular gestión de neumáticos, demostrando que no solo es agresivo y rápido, sino también inteligente.

La enorme película que se vio en el circuito de Spielberg deparaba un final todavía más sorprendente, con Lewis Hamilton abandonando a falta de 6 vueltas para el final, dejando a los dos Mercedes fuera de carrera, algo muy raro de ver en la escudería más fiable de los últimos 4 años y que sirvió para cerrar un Gran Premio absolutamente loco en el que Hamilton tuvo la victoria a tocar y terminó fuera, entregando el liderato del Mundial a Vettel en una auténtica pesadilla.

GP Francia: Hamilton se hace grande en el desastre de Vettel.

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El inglés se impuso con facilidad en una carrera marcada por el accidente de Vettel y Bottas.

Lewis Hamilton tenía más de media victoria en el bolsillo tras hacerse con la pole en la sesión de clasificación del sábado en Paul Ricard, y el domingo, el británico sacó su martillo a pasear para dar un golpe sobre la mesa sin cometer un sólo error, ganando la cita gala con mucha contundencia. Victoria placida para el inglés con la que terminó con el sufrimiento de las dos citas anteriores y recuperó el liderato del Mundial con 14 puntos de ventaja, hurgando más que nunca en la llaga de Vettel, que fue quinto tras una gran remontada, minimizando su pérdida después de perder los papeles en la salida tocando a Bottas y arruinando su carrera y la del finlandés. Verstappen, con una carrera sin complicaciones, fue segundo por delante de un Raikkonen que le quitó el podio a Ricciardo al final gracias a una mejor estrategia.

Sebastian Vettel salía con ultrablando y por ello debía tirar al máximo en las primeras vueltas para tener opciones de ganar la carrera, y se pasó con su entusiasmo. Tanto es así que en la primera curva se llevó por delante a Bottas, causándole un pinchazo en la rueda trasera izquierda a Valtteri y provocando daños en el morro de su SF71H. Ambos pilotos tuvieron que entrar a boxes para arreglar sus monoplazas y Vettel salió a pista tras la salida del ‘Safety Car’ en la posición 17, justo delante de un Bottas que se ubicó último, en la 18ª, tras otro choque en la curva 3 entre Gasly Ocon que obligó a que saliera el Safety Car.

En este caso, el de Nastola se vistió de escudero del británico de forma literal, tapando al germano y permitiendo que Lewis saliera de Le Castellet con un grapado más de puntos que un Vettel al que este año le persigue la mala suerte. En sus naufragios en China y Azerbaiyán no tuvo nada de culpa y sin ellos debería ser todavía el líder destacado del Mundial, pero como los buenos o malos de las películas, Lewis nunca ‘muere’, parece tocado por una varita mágica y pese a que este curso su Mercedes ha empezado con un rendimiento inferior y no tan constante como el Ferrari, con problemas de equilibrio y de gestión de neumáticos en función del trazado. Y pese a ello, han pasado 8 carreras y Hamilton sigue al frente. Algunos lo llamarán la suerte del campeón. Otros, astucia y regularidad pese a no tener el mejor coche con diferencia como sí tenía en años anteriores.

Baskonia 85-96 Real Madrid: Doblete y 34 Ligas.

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El Real Madrid se proclama campeón de la Liga ACB tras imponerse otra vez a Baskonia en Vitoria (85-96) y cerrar 3-1 la serie final por el título. Apoyado en la mejor versión de Rudy Fernández (27 puntos) y Facundo Campazzo (14) el equipo de Pablo Laso consigue un histórico doblete al añadir a la Euroliga la consecución de su tercer título liguero en los últimos cuatro años. Es la 34ª Liga blanca.

El Real Madrid supo reaccionar ante la primera ventaja clara de los vascos y consiguió acortar la diferencia hasta el 21-18 tras los primeros diez minutos. El plantel madridista aumentó el parcial en el comienzo del segundo acto y con un 2-15 consiguió abrir un hueco de seis puntos, 23-29, y aunque el Baskonia logró mantenerse cerca, no encontró el antídoto para detener el buen momento de Rudy Fernández, autor de 17 puntos en este periodo.

Dos triples del uruguayo Jayson Granger, que trabajó muy bien en la defensa sobre el esloveno Luka Doncic, y de Matt Janning respondieron al acierto del alero mallorquín que mantuvo por delante durante todo el segundo asalto al equipo blanco, que se fue al vestuario con un 38-42 a favor.

El nivel de agresividad subió tras el paso por vestuarios y tras varios encontronazos, Felipe Reyes y Walter Tavares tuvieron que sentarse en el banquillo con tres faltas cada uno, aunque el Real Madrid tuvo mejores sensaciones y se mantuvo por delante, 45-52 (min. 24).

El envite perdió brillantez, pero el Madrid castigó los errores de los baskonistas que se obcecaron con el lanzamiento exterior y no tuvieron la frescura necesaria para circular el balón, lo que llevó al equipo de Pablo Laso a obtener una ventaja de 8 puntos, 57-65, con diez minutos por delante para levantar el título.

Pedro Martínez buscó mayor fluidez en su equipo con la combinación de Luca Vildoza y Marcelinho Huertas, mientras el Madrid lograba una distancia de diez puntos que controlaba con el paso de los minutos.

El Baskonia, con el depósito de gasolina muy justo, no encontró su juego y comenzó a sumar desde el tiro libre para recortar los once puntos de distancia conseguidos por los madridistas (71-75, min. 35).

El Real Madrid mantuvo la serenidad y estuvo acertado desde la línea del 4,60 para seguir por delante hasta que un triple imperial de Luka Doncic a una pierna en la última décima del segundo de posesión tras una gran defensa baskonista acabó con las ilusiones locales. Los vitorianos arriesgaron en su defensa y los blancos consiguieron superar los escollos para hacerse con el partido por 85-96 y el título de Liga.