post

GP Monaco: Ricciardo resiste y gana en Monaco.

El australiano logró su segundo triunfo del año ante Vettel y Hamilton.

A veces, la mejor defensa es el mejor ataque. Y esa frase, muy utilizada en otros deportes de equipo, debió retumbar una y otra vez, vuelta tras vuelta, en la cabeza de Ricciardo en Mónaco. El australiano tenía la victoria en el bolsillo desde la pole. Contaba con el mejor coche en las calles del Principado y tan sólo debía realizar una buena salida y luchar contra sus nervios. Él mismo debía ser su único rival. Su calma habitual y los pocos errores que comete eran sinónimo de éxito, pero el destino quiso ponerle una piedra más en el camino para que un triunfo que debía ser fácil se convirtiera en sufrido para el australiano, que supo aguantar la primera plaza ante la constante presión de Vettel con un problema de potencia durante más de media carrera. Con menos caballos y ¡con sólo seis marchas!, lejos de desesperarse, se hizo ancho en las calles del Principado ante un Vettel muy conformista, pensando más que nunca en que no podía permitirse el riesgo de tocarse con su ex compañero y entregar otro ‘trocito’ más de Mundial a Hamilton, que fue tercero tras el teutón de Ferrari. Ese miedo le cortó las alas a ’Seb’ y se las dio a Ricciardo, que tuvo la suerte de que en Mónaco no saliera ningún ‘Safety Car’ que podía haber destrozado su carrera al final de una cita monegasca.

La victoria de Ricciardo se vio peligrar a falta de 6 vueltas, cuando Leclerc se quedó sin frenos y embistió por detrás de forma espectacular a Hartley en la chicane de la salida del túnel. La entrada de un coche de seguridad hubiera podido arruinar la carrera al de Red Bull, pero hasta eso le salió bien a Daniel, ya que el Safety Car Virtual fue suficiente para que la normalidad volviera a pista con Ricciardo al frente.

El australiano puso la guinda a un fin e semana perfecto. Fue el más rápido en todos los libres, logró la pole con una enorme superioridad y lideró incluso guardándose alguna carta. En una ciudad donde los juegos de azar son famosos, el australiano era el domingo una apuesta segurísima debido al gran chasis de Red Bull, capaz de marcar la diferencia en el Principado con un motor Renault.

Objetivo cumplido para Lewis Hamilton. El inglés hubiera querido quedar segundo, por delante de Vettel, pero sabía que con su Mercedes en Mónaco dicho objetivo era prácticamente imposible. Mercedes tuvo muchas dificultades durante todo el fin de semana por las características del circuito, contrarias al ADN de su coche, y Lewis logró un podio muy valioso para mantener el liderato del Mundial ante el germano pese a las muchas quejas que realizó por radio por la gran degradación que tenía en sus gomas. Por ello, pudo terminar muy satisfecho, sabiendo que pese a que los focos no apuntaban hacia él el domingo, dio un gran paso para seguir minando la moral de Vettel. Y es que el germano sólo pudo ‘rascarle’ unos cuantos puntos en uno de los teóricos peores circuitos para Mercedes antes de la llegada de circuitos favorables a los de Brackley.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *