post

GP Azerbaiyan: Hamilton se encuentra con la victoria.

El inglés se impuso por delante de Raikkonen y Pérez en un final de locos en el que Vettel perdió la segunda plaza en un ataque arriesgado y Bottas pinchó cuando era líder. La carrera parecía de Vettel, cuando los dos Red Bull se chocaron y originaron la entrada del ‘Safety Car’, que lo cambió todo.

Bakú es sinónimo de locura e incertidumbre, y el domingo no defraudó a nadie. La carrera parecía absolutamente controlada para Vettel en la primera posición, pero repentinamente se convirtió en una auténtica lotería con la entrada del esperado ‘Safety Car’. Y en ella, la suerte premió a Lewis Hamilton, que en este inicio de temporada, muy lejos de su mejor versión y con un Mercedes que tiene mucho por mejorar, consiguió salir de la cuarta carrera con el liderato con 4 puntos de ventaja sobre Vettel con un triunfo totalmente inesperado, el primero para el británico en 2018 con el que rompe una racha de nada más y nada menos que 6 carreras sin ganar. Suerte del campeón o no, el inglés sumó su victoria número 62 al beneficiarse de una auténtica locura de últimas vueltas tras la marcha del ‘Safety Car’ en las que pasó absolutamente de todo: Vettel perdió la segunda plaza al pasarse de frenada en la relanzada atacando a Bottas y el finlandés vio como la gloria se le escapaba de las manos por un pinchazo a falta de sólo 3 giros. En esa incertidumbre, Raikkonen fue segundo pese a que empezó la carrera estrellándose con Ocon y Pérez, el otro triunfador del día, logró un enorme podio que premia a un Force India que lo ha pasado muy mal en este inicio de campaña y que poco a poco está reapareciendo.

En Bakú se vivieron dos carreras muy diferenciadas. Una liderada con puño de hierro por Vettel, y otra que totalmente diferente que empezó en la vuelta 39 con la entrada del ‘Safety Car’ debido al choque entre los dos Red Bull. La pelea fraticida entre los de Milton Keynes fue el detonador de un final apretado al sprint de tres giros en una auténtica pista de hielo debido a lo fríos que se habían quedado los compuestos tras un ‘Safety’ que alargó su estancia en pista tras un error incomprensible de Grosjean, que se fue al muro cuando era sexto mientras calentaba sus gomas. Ello dio alas a Bottas, que aprovechó el safety para hacer su parada y veía como por sorpresa podría acabar la carrera llevando al límite los ultrablandos en las últimas vueltas. Pero en la relanzada empezó el lío. Vettel se fue largo en la primera curva en un intento de pasar a Bottas demasiado arriesgado. Se la jugó con todo y terminó perdiendo más de lo esperado, haciendo un plano en su neumático y viendo como Hamilton Raikkonen le pasaban para colocarse cuarto. Vettel pasó así de ganar la carrera y ampliar su margen en la general a perder el liderato de forma cruel. Pero para cruel, lo de Bottas, que tuvo que abandonar al pisar un elemento aerodinámico que le generó un pinchazo. Y por fin, ahí estaba Lewis, preparado para levantar los puños arriba seis carreras después de su último triunfo.

Nada de lo que sucedió al final hubiera pasado sin la pelea ‘fraticida’ de los dos Red Bull. Desde el inicio de la carrera, Ricciardo apretó a un Verstappen con menor ritmo y con problemas en la batería, pero el neerlandés, tan orgulloso como talentoso, le complicó demasiado las cosas a su compañero. Los tres intentos de adelantamiento que le hizo Ricciardo eran tan sólo una crónica de un final anunciado. En la vuelta 12 lo intentó en la curva 1 saliéndose de la aspiración del joven piloto, pero Max le devolvió la pasada de forma arriesgada por dentro tocando a Daniel. En la vuelta 27 volvieron a saltar chispas entre ambos en una maniobra igual en la que estuvieron a punto de tocarse. En el muro de Red Bull miraban con nervios y pasividad la lucha de sus dos pilotos. Y el no dar instrucciones de equipo, el no actuar, fue lo que ‘eliminó’ a los austríacos.

Después de que Ricciardo pasara finalmente en la vuelta 35 a Verstappen, el holandés volvía a recuperar su posición en boxes tras una mal giro calentando neumáticos de Daniel al realizar su parada. Daniel superó sus contratiempos y volvió con el cuchillo entre los dientes a por Max y terminó llevándose por delante al dorsal ‘33’ en la larga recta de Bakú después de que Max realizara otra acción polémica cambiando su dirección a fondo en varias ocasiones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *