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Real Madrid 8-0 Malmö: Ronaldo y Benzema, sin piedad.

Un póker del portugués y un hat-trick del francés destrozan a los suecos; Kovavic remató la faena.

Martes, 20:30 horas, y el Santiago Bernabéu volvía a señalar a Rafa Benítez como el principal culpable de los últimos acontecimientos que han acaecido en la cúpula blanca con una sonora pitada cuándo la megafonía anunciaba a los jugadores. Sin embargo, a pesar de que el Real Madrid ya estaba clasificado para octavos, el míster no reservó a todos sus teóricos titulares viendo la importancia material de este encuentro.

Cómo si retrocediéramos en el tiempo al sábado, el equipo merengue salió a por todas y después de una nueva intentona de Cristiano Ronaldo de chilena, el propio portugués se fabricó una buena jugada por la izquierda para que Isco viera cómo Yotún salvaba su disparo bajo palos. No falló Karim Benzema, que volvía a reencontrarse con el gol siguiendo el guión del partido ante el Getafe.

El monólogo de los locales era incesante y a pesar de un par de sustos ante la meta de un Casilla que se quedaba frío, el ‘9’ francés batió de nuevo a Wiland después de otra buena asistencia de Cristiano, esta vez desde la derecha. El cabezazo inapelable del galo encontró la respuesta de la afición al unísono, cómo si de un calco del pasado fin de semana se tratara otra vez.

El acoso incesante del plantel merengue no cesaba y Ronaldo buscaba su momento de cara a gol, con tres oportunidades que erró con alguna que otra intervención del portero sueco. Pero no lo hizo en una de las acciones que más se le ha criticado en las últimas fechas, desde un lanzamiento de falta, con su ‘folha seca’ que sorprendió esta vez a un Wiland que se quedó con una cara de que pudo hacer algo más.

En los últimos cinco minutos de una primera mitad que sólo tuvo un dueño, CR7 pudo ampliar su cuenta particular pero su disparo tras una buena jugada de Isco se marchó alto, ante el asombro del mismo luso que no se lo creía.

En la reanudación, cuándo todavía los aficionados blancos no habían vuelto a sus asientos, Cristiano ya había hecho el cuarto y un quinto histórico porque se convertía así en el primer jugador que llegaba a los 10 goles en una misma fase de grupos de la Champions.

El segundo en su cuenta particular llegaba tras una jugada de mala suerte de la defensa sueca que dejó a Wiland vendido, pero éste tuvo más interés en la banda ya que todos se abrazaron a Cheryshev. Mientras, el hat-trick del luso después de una acción de delantero centro con una zaga demasiado endeble.

El vendaval de los de Rafa Benítez se constató con un ‘set’, el tercer gol en quince minutos, obra otra vez de Ronaldo. El luso, ante una zaga demasiado pasiva, se adelantó a su marcador después de un excelente taconazo de Benzema sobre Isco, que encontró muy bien el desmarque de ruptura de su compañero.

Con este nuevo tanto volvía a hacer historia en el Real Madrid ya que se convertía en el cuarto jugador en marcar un ‘póker’ en un partido de Copa de Europa tras Di Stéfano, Hugo Sánchez y Puskas.

Entonces llegó el momento de los ‘actores secundarios’ después del baile de cambios en el conjunto local dando descanso para el encuentro liguero y un séptimo tanto, esta vez de Kovacic con un buen disparo desde la segunda línea. Sin embargo, Benzema quería también su triplete particular y con un robo del propio croata en la salida de balón, le dejó sólo ante un Wiland que no podía creer la que se estaba llevando de su visita del Bernabéu.

De ahí al final del encuentro, la dividida entrada al terreno de juego de Cheryshev, con mitad de aplausos y silbidos, y las continuas ocasiones sobre la meta nórdica fue lo más destacado, aunque el marcador no se movió ya. Con este resultado se igualó así las máximas goleadas en los años que lleva habiendo Champions League.

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