Ajax 1-2 Real Madrid: El VAR y Vinicius sacan a flote al Real Madrid en Amsterdam.

post

El Real Madrid arranca un valioso triunfo en Amsterdam con goles de Benzema y Asensio, que salió al final.

El Real Madrid ha sabido sufrir en el Johan Cruyff Arena de Amsterdam y regresa a la capital de España con un valiosísimo 1-2 que deja las puertas abiertas de los Cuartos de Final de la Champions League para los hombres de Solari. Benzema (60′) y Asensio (87′) han sido los autores de los dos tantos blancos que han neutralizado el gol de Ziyech (75′) que significó el empate a uno para los holandeses.

Ha sido otro partido muy serio dentro del repertorio de este Real Madrid disciplinado de Solari. El Ajax ha dado más trabajo del previsto, pero en este Real Madrid todos tiran del carro, todos son solidarios y todos están dispuestos a remar en la misma dirección atacando y defendiendo.

Esta vez el VAR ha sido protagonista, especialmente por el gol anulado a Tagliafico que significaba el 1-0 para el Ajax. El VAR se tomó con calma el análisis de la jugada y finalmente el colegiado Skomina decidió anularlo por falta de Tadic sobre Courtois. Era el minuto 37 de un partido que se hubiera puesto 1-0 a favor del Ajax. Pero el gol no subió al marcador y Ajax y Real Madrid siguieron con su toma y daca en un partido de mucho desgaste que Vinicius, el de siempre, empezó a desnivelar cuando en el minuto 60 de partido le dio una asistencia a Benzema, nunca mejor dicho lo de asistencia, después de una extraordinaria jugada individual.

La sociedad Vinicius-Benzema volvía a dar resultado, El Ajax se lanzó en tromba en busca del empate. Y lo encontró en el minuto 75 por medio de Ziyech, el jugador más peligroso de los holandeses. Pero el Real Madrid no le perdió nunca la cara al partido. Es cierto que en varias fases se vio superado por los holandeses (la posesión acabó en tablas: 50% para cada uno), pero la clase individual y la pegada de este Madrid volvió a imponer su ley. A poco del final una jugada por la derecha de Carvajal acaba en centro para que Asensio coloque el esférico en el fondo de la portería.

El gol de Asensio hacía justicia a los merecimientos de unos y otros. El Ajax, más guerrero de lo esperado. Nada que ver con el fútbol clásico de la escuela holandesa. Esta vez el Ajax fue pelea, pelea y pelea. El 1-2 es tranquilizador, pero habrá que ir con cuidado en la Vuelta porque estos tipos no dan por perdido un balón.

Fenomenal Vinicius y Benzema.  Y el Madrid, de nuevo a buen nivel. Sin llegar a la excelencia del Wanda en el derbi madrileño, el Real Madrid ha sabido arremangarse y plantarle cara al Ajax. Con el 1-2 hay ya mucho trecho recorrido. Pero mejor que no se confíen. De Jong y compañía puede deparar un disgusto en el Bernabéu si el Real Madrid se confía en  exceso.

Manchester United 0-2 PSG: De la mano de Di María el PSG ganó en Old Trafford.

post

Pese a las ausencias de Neymar y Cavani, el conjunto parisino contó con la claridad ofensiva del Fideo y Mbappé para doblegar por 0-2 al Manchester United.

Las ausencias de dos de sus máximas estrellas ofensivas no privaron a Paris Saint-Germain de sacar un estupendo resultado ante Manchester United en Old Trafford, en la Ida de Octavos de Final de la Champions. Lo que pasa es que el conjunto parisino tiene otras dos grandes figuras en ataque como el francés Kyllian Mbappé y el argentino Ángel Di María, quienes fueron determinantes en Inglaterra para ayudar a su equipo a obtener un importante 0-2.

Se esperaba que, con las ausencias de Neymar y Edinson Cavani, ambos lesionados, PSG iba a tener una postura bastante defensiva ante un United que llegaba en el mejor momento de su temporada, invicto bajo las órdenes de Ole Gunnar Solskjaer, con once victorias y solo un empate. Pero nada de eso ocurrió en Manchester; en cambio, el equipo de Thomas Tuchel fue inteligente, con una defensa impenetrable, un centro del campo de buen pie (Dani Alves jugó como mediocampista y Marco Verratti la rompió hasta que tuvo que dejar el campo lesionado) y un ataque que mostró su velocidad cada vez que se lo propuso.

Esa faceta fue la que terminó sacando provecho el PSG en la segunda parte, con un United ya algo cansado después de agotar la mayoría de sus variantes en unos primeros 45 minutos totalmente inefectivos. Primero Di María puso un centro perfecto en un saque de esquina para Kimpembe, quien la empujó en el segundo palo, y luego el argentino volvió a aparecer para dejarle servido el gol a Mbappé, quien solo tuvo que empujarla ante el español De Gea. El Fideo además sería protagonista por cuestiones extrafutbolísticas, insultando a los hinchas del equipo inglés tras el primer tanto.

Y pudieron ser más goles para PSG en los próximos minutos, pero el portero español demostró por qué es considerado como uno de los mejores en su puesto en el mundo. Del otro lado, pese a las entradas del chileno Alexis Sánchez y el belga Romelu Lukaku, el United no encontró por dónde. Como si fuese poco, Paul Pogba vio la roja en los instantes finales y se perderá la Vuelta.

Así las cosas, PSG sacó un resultado importantísimo en territorio enemigo y puso un pie en la próxima fase. El que tiene que reagruparse es el equipo de Solskjaer, quien tendrá varias semanas para pensar en cómo hacer para dar la vuelta en Francia.

Atletico Madrid 1-3 Real Madrid: El blanco adorna la capital de España.

post

Merecido triunfo de los merengues en el Wanda Metropolitano para conseguir el segundo puesto y mucho ánimo para afrontar un más que complicado Febrero.

Partido más que importante el que se jugaba en el Wanda Metropolitano. No solo estaba en juego el título de dominador de la capital de España, sino también el honor, el orgullo y la segunda posición. Perder este partido podía descolgar tanto a Atlético de Madrid como a Real Madrid de la pelea por el liderato de un Barcelona que aguanta hasta la extenuación con su más que solvente colchón de seguridad. Así las cosas, en un encuentro muy disputado durante el transcurso de los 90 minutos y donde, cómo no, tuvo sitio la polémica en varias acciones, fue el conjunto merengue quien consiguió los tres puntos gracias a los goles de Casemiro, Sergio Ramos de penalti y de Gareth Bale. Griezmann anotó el tanto de la honra.

Comenzó fuerte el Atlético de Madrid, superior y con mucha intensidad. Durante los diez primeros minutos, los jugadores de Simeone tenían a los merengues contra las cuerdas, encerrados en su área con la presión baja y sin oportunidad de poder organizar alguna jugada ofensiva. Sin embargo, fue el Real Madrid el que abrió la lata. Lo hizo a balón parado tras un saque de esquina. Centró Kroos y los jugadores rojiblancos se obcecaron en marcar a Sergio Ramos. Hasta cuatro defensas cubrieron al de Camas. Fruto de eso, Casemiro estaba completamente solo al segundo palo, se encontró con el rechace, y fusiló a Jan Oblak con un remate de chilena.

El Atlético de Madrid parecía estar dormido. El gol supuso un duro golpe difícil de encajar, hasta que la polémica decidió aparecer en el Wanda Metropolitano; en el 25, en un contragolpe. Correa se encargó de robarle la cartera a Vinícius (previa falta no pitada por Javier Estrada Fernández) y encarar campo contrario. Allí observó el desmarque de Griezmann y el francés se quedó solo en el mano a mano ante Courtois para poner el empate a uno en el marcador. Fue entonces cuando el choque vivió sus momentos más igualados, con mucho juego en el centro del campo. Tuvo que intervenir el VAR para secundar la decisión del colegiado. Corría el minuto 42 cuando Giménez derribó a Vinícius en el límite del área. Sergio Ramos, quién si no, se encargó de materializar el penalti, aunque esta vez optó por no lanzarlo a lo Panenka.

Tras el paso por los vestuarios, el guion pareció cambiar. Ahora era el Real Madrid quien tenía más el balón y cercaba al Atlético en su propia área y, tal como ocurriera en el primer tiempo, sería el equipo rojiblanco quien lograra marcar… Aunque anulado. Morata se quedó solo en el mano a mano ante Courtois y, tras un gran control, batió al belga con una preciosa vaselina. Sin embargo, el VAR dio órdenes al colegiado de que el ariete estaba ligeramente en posición ilegal. Fuera de juego y siguió el 1-2 en el marcador. Las cosas pintaban mal para el equipo de Simeone, que apenas volvía a suponer peligro alguno tras el tanto que no subió al marcador, y se pusieron peor a falta de 15 minutos para el final.

Gareth Bale, que acababa de entrar al terreno de juego en el lugar de Vinícius, robó el cuero, se la dejó a Benzema en el centro del campo y el francés, con una gran pausa y control, se dio la vuelta para darle el cuero a Modric. El croata pudo presenciar el desmarque del galés por banda izquierda y le dejó solo en el área ante Oblak, que no pudo hacer nada para evitar el remate cruzado y el 1-3 subió al marcador. Con todo el pescado vendido, el Atlético de Madrid perdió su segundo partido en el Wanda Metropolitano en La Liga, el primero de esta temporada en la competición. Los de Santiago Solari siguen con su buena racha y ya se colocan segundos en la clasificación, con una inyección tremenda de moral para ahora afrontar la Ida de los Octavos de Final de la Champions League en Ámsterdam. Espera el Ajax.

Melbourne es de Djokovic.

post

El serbio suma 7 títulos en el Open Australia.

Melbourne. 7:46 PM. Fue la hora a la que empezó a volar la primera pelota por encima de la red de la Rod Laver Arena en uno de esos partidos que pueden marcar la historia. Novak Djokovic y Rafael Nadal, los dos principales favoritos a la corona en el Open Australia, se presentaban el Domingo en la cita por el título. El serbio, con el objetivo de sumar el séptimo en la pista dura australiana; el español, para tratar de completar el Grand Slam por segunda vez. Pero fue el N° 1 del Ranking ATP quien dio el golpe de autoridad por 6-3, 6-2 y 6-3, en dos horas y cuatro minutos.

Se puede debatir si es una de las rivalidades más grandes de la historia, pero lo que nadie discute es que es la más repetida de todos los tiempos. Hasta 53 capítulos acumulan ya, y el del Domingo era uno de esos partidos que pueden cambiar dinámicas, por la magnitud del escenario, las estadísticas, los récords y el título que estaba en juego. Y fue Djokovic quien escaló hasta los 15 Grand Slam, y se sitúa a dos de los 17 de Nadal y a cinco de los 20 de Federer.

Fue el serbio el que mejor supo gestionar la tensión inicial, muy cómodo en una situación en la que ya se había encontrado hasta en seis ocasiones antes -y siempre salió como ganador- además de la confianza producto de su última victoria en la Semifinal de Wimbledon 2018. Aquel encuentro supuso un giro a la temporada de Djokovic. A partir de entonces acumuló un parcial de 29-3, que le permitió arrebatarle al español el N° 1 del Ranking ATP al final del curso.

La tranquilidad de Djokovic fue el mejor bálsamo para encarar la Final en Melbourne Park. En sintonía en todo momento con la pelota, dibujando con facilidad todos los ángulos posibles, dominó desde el fondo de la pista al manacorense en los intercambios más largos y apenas sufrió con su servicio. No obstante, el de Belgrado dejó escapar un único punto en sus juegos con el saque en el primer set (20/21).

A Nadal le costó tomar el pulso al partido, sin las sensaciones en el golpeo de los días anteriores vio cómo Djokovic sumó 13 de los primeros 14 puntos en juego. Un parcial de 3-0 fue una distancia demasiado amplia ante el 6 veces campeón del Abierto de Australia para remontar la manga inicial. El balear lo intentó, poniendo más coraje que muñeca hasta que a la media hora de partido soltó la mano y la pelota empezó a correr cada vez que besaba sus cuerdas. Era tarde para darle la vuelta a un set que Djokovic cerró (6-3) en 36 minutos, pero no para seguir compitiendo.

El cielo fue tomando colores de fuego a medida que la raqueta de Djokovic ardía. Sin compasión. Ni siquiera importó que Nadal elevara su nivel en los juegos con su saque y fuese valiente cuando su rival ponía la pelota en juego. El español elevó el riesgo en sus tiros de fondo ante la facilidad de su rival para contestar a cada uno de sus golpes. Pero en el quinto juego el balcánico volvió a dar otro puñetazo sobre la mesa en forma de break. Trató de responder de inmediato Nadal, llegando al deuce por primera vez al resto hasta en dos ocasiones (2-3, 40-40), pero no encontró la oportunidad de quiebre.

Djokovic detuvo en seco el intento de reacción de Nadal con cuatro juegos seguidos. Un 78% con primeros saques y un imponente balance de 11 winners y sólo un error no forzado explicaron una estadística en el segundo set, en la que el serbio duplicó en puntos ganados (30-15). A pesar de que el español trataba de afinar su juego, el principal favorito en Melbourne apenas sufría.

En ese decorado con viento a favor, sin esfuerzo aparente y con total superioridad, Djokovic volvió a firmar un break en el tercer juego de la tercera manga (5/8 en el partido) para escaparse de nuevo 3-1. Nadal, al que jamás puede reprochársele la actitud aún en un día con colores grises para él, encontró su primera opción de break con 3-2, 30-40. Pero el serbio estaba tocado por una varita, que constató en una impecable hoja de servicios con 34 winners y sólo 9 errores.

El español no pudo recuperar la distancia perdida y Djokovic volvió a gritar al mundo que Melbourne es su territorio. Comenzó en 2008, continuó en 2011, 2012, 2013, 2015 y 2016, y lo confirmó en 2019.

“Voy a seguir trabajando y peleando para tener opciones de ganar los títulos más grandes”, aseguró Nadal durante la ceremonia de entrega de trofeos. “Haré lo posible para volver a tener oportunidades en el futuro. Cuando no puedo competir lo que más añoro es estar en ese pasillo y sentir vuestro aprecio”.

Nadal nunca había perdido una final de Grand Slam en tres sets. En sus siete derrotas anteriores en el partido por el título siempre había ganado al menos un parcial. El español se queda con un récord de 17-8 en la última ronda en un torneo de esta categoría.

Real Madrid 4-2 Girona: A los blancos sí les mola esta Copa.

post

El equipo de Solari dió la vuelta al 0-1 inicial y llegará a Montilivi con ventaja en esta eliminatoria de Cuartos de Final.

El Real Madrid ha firmado un sufrido triunfo ante el Girona, quienes contaban con notables ausencias por decisión técnica, y que sirve a los blancos para llegar con ventaja a Montilivi de cara a la Vuelta en este duelo de los Cuartos de Final de la Copa del Rey. Los gerundenses han sido de nuevo ese rival rocoso y complicado en el torneo del K.O. que sorprendiera en la ronda anterior al Atlético Madrid.

Los blancos afrontaban el partido ilusionados, ante la oportunidad de avanzar en un torneo donde los principales rivales –Atlético Madrid y Barcelona- o están fuera del cuadro o pueden caer antes de tiempo. Ese espíritu se vio momentáneamente roto cuando una internada por el carril izquierdo del conjunto albirrojo se traducía en el primer tanto con apenas 6 minutos de juego. Un gol que es un tesoro en una eliminatoria a doble partido con doble valor de goles en campo contrario. Y eso que Portu y Stuani, los dos artilleros de los gerundenses habían visto la jugada desde el banquillo.

El tanto del ‘Choco’ Lozano espoleaba a los pupilos de Solari, a quienes se les ve con ganas en esta edición de Copa, no tardando en igualar el electrónico con una contra finalizada por Lucas Vázquez a servicio de Odriozola. La cuenta anotadora invitaba a crecer tanto por las constantes llegadas madridistas como por los certeros coletazos que ofrecían los hombres de Eusebio, amenazando cada vez que estiraban las líneas.

El otro estímulo para el Real Madrid llegaba con la crispación con la que el graderío del Bernabéu, y por momentos el propio equipo, afrontaba cada decisión arbitral de Undiano Mallenco. Precisamente el colegiado era protagonista al pitar penalti antes del descanso por derribo a Vinicius, oportunidad que no desaprovechaba Ramos para exhibir sus dotes como lanzador –volviendo a emular al mítico Panenka- y ampliando la renta para los merengues.

La segunda mitad arrancó con ingredientes similares, con ninguno de los dos equipos olvidándose de la meta contraria, siendo el cuadro catalán más atrevido y los madridistas más imprecisos. Tanto es así, que unas inocentes -e incomprensibles- manos de Llorente provocaban una pena máxima que Álex Granell se encargaba de transformar y subir de nuevo el empate, silenciando Chamartín con su potente chut.

La locura se instaló en el tramo final donde el resultado no valía al Madrid, con constantes idas y venidas, pérdidas y recuperaciones. Un carrusel de acontecimientos que se vio acelerado por dos goles casi consecutivos en apenas tres minutos de margen: primero a través de un testarazo de Ramos –a pase de Marcelo- y, acto seguido era Benzema el que daba la puntilla con el cuarto tanto, el que permite al conjunto de Solari acudir con algo más de tranquilidad a Montilivi.

Nadal gana el duelo generacional para llegar a la Final en Melbourne.

post

El español peleará por su segunda corona en el Open Australia diez años después.

Rafael Nadal y Stefanos Tsitsipas se citaron este Jueves en la Rod Laver Arena en un duelo generacional. En un pulso de presente contra futuro. En una batalla de veterano frente a aspirante. Pero ambos con un mismo objetivo: la Final del Open Australia. Y la balanza se decantó del lado de la madurez del campeón de 17 Grand Slam, que tratará de sumar uno más, después de derrotar al griego por 6-2, 6-4 y 6-0 en una hora y 46 minutos.

12 años y 70 días de distancia les separan, en lo que supone la novena diferencia de edad más grande en la historia de la Semifinal de Grand Slam (Era Open). Nadal, de 32 años y 238 días, y Tsitsipas, de 20 años y 168 días, se medían por tercera vez. Hasta entonces, el español se había impuesto en todos los antecedentes que registraba el head to head (Barcelona y Canadá), y esta vez la historia no cambió.

En un día en el que Melbourne ardió superando los 40 grados en el termómetro por primera vez desde que arrancó el torneo el pasado 14 de enero, el manacorense se ganó el derecho a pelear por una nueva corona en el Abierto de Australia diez años después. No obstante, será su quinta final en Las Antípodas y la número 25 de su carrera en un torneo de Grand Slam.

Y eso que Tsitsipas no padeció la inexperiencia en su primera Semifinal en un Grand Slam. El griego empezó a jugar el partido antes de que la pelota empezara a volar por encima de la red, ocupando la silla que habitualmente había elegido su rival en sus partidos anteriores en el torneo. Poco después en la pista, tampoco le tembló el pulso en los primeros intercambios.

La primera acción del encuentro fue un saque-red del N° 15 del Ranking ATP. Fue una declaración de valentía, personalidad y agresividad desde el principio. No obstante, de los primeros ocho puntos, Tsitsipas se apuntó seis para colocarse 0-1, 15-30. El español salvó el juego y fue a partir de entonces cuando se desató su mejor versión. La misma que arrolló a sus cinco rivales anteriores sin conceder un set.

Con 30-30 en el tercer juego el guion cambió. Nadal conectó una derecha paralela en la esquina que le dejó el primer break del encuentro en bandeja. A partir de entonces, el ritmo del partido aceleró con una sucesión de juegos en blanco con el servicio. Hasta el 4-2 cuando el griego cometió dos dobles faltas con 40-15 a su favor. El cabeza de serie N° 2 firmó un nuevo break para cerrar con su saque (6-2), con el que firmó un 100% de puntos con primeros (11/11).

En el segundo set Tsitsipas sofocó el primer intento de Nadal de dar un nuevo zarpazo al marcador. En el quinto juego el español enlazó un golpe de magia que coló entre la silla del juez de silla y el poste de la red con la derecha, un error del griego y un golpe de suerte con la red para ponerse 0-40. Pero el heleno salvó el peligro con cinco puntos seguidos y demostrando su habilidad en la volea.

Los servicios marcaron el desenlace del set. Con 4-4 Nadal exhibió un manual de recursos ilimitado que le valió para encontrar dos nuevas oportunidades de quiebre. La primera no la pudo materializar tras estrellar un intento de passing de derecha en la red. Pero en la siguiente (1/5), precisamente un error con la volea de Tsitsipas le dio el break. Un 86% de primeros saques y un equilibrado balance de 10 winners y 4 errores marcaron una hoja de servicios suficiente para adelantarse dos sets a cero.

Nadal apagó cualquier intento de remontada de su rival desde el inicio del tercer parcial. Otro break, que confirmó a continuación con su servicio, lo situó por delante en el marcador 2-0. Lejos de conformarse, el balear volvió a sacar un manual de derechas, globos y sutileza en la red. Potencia y muñeca. Talento. Así llegaron dos quiebres más (6/11 en el partido) y la puntilla final (6-0).

El Domingo, el español buscará su segunda corona en el Open Australia, diez años después de conseguir la única copa que ha levantado en Melbourne Park. Será ante el N° 1 del mundo Novak Djokovic.

Nadal tampoco titubea ante Tiafoe en Melbourne.

post

El español acumula 30 semifinales de Grand Slam en su carrera.

Es como un tren de alta velocidad que viaja sin paradas hacia el título como único destino. O eso al menos es lo que pretende Rafael Nadal y lo que desprende su raqueta tras una nueva exhibición en la Rod Laver Arena, esta vez frente a Frances Tiafoe al que se impuso con superioridad por 6-3, 6-4 y 6-2. El español puso rumbo a Semifinal del Open Australia en apenas una hora y 47 minutos.

La victoria del 17 veces campeón de Grand Slam le permite asegurarse una plaza en su trigésima semifinal en un torneo de esta categoría, que lo sitúa únicamente a una del total de presencias que sumó Jimmy Connros, el tercer clasificado en este ranking histórico.

Además, se trata de la sexta vez en su carrera que el manacorense consigue una plaza en la Semifinal en Melbourne desde que llegó por primera vez en 2008 (p. con Tsonga). Repitió en 2009 (v. a Verdasco), 2012 (v. a Federer), 2014 (v. a Federer), 2017 (v. a Dimitrov) y este curso vuelve ante Stefanos Tsitsipas, que poco antes de que el español cerrara su pase a Semifinal hizo lo mismo frente a Roberto Bautista Agut.

Si bien en Semifinal tendrá que medirse al griego de 20 años y en la tercera ronda ya había derrotado a De Miñaur, de 19, este Martes encontró enfrente a otro de los miembros de la Next Gen ATP. A sus 21 años recién cumplidos el pasado Domingo, el estadounidense llegaba con una lista de víctimas entre las que se encontraban el favorito N° 5 Kevin Anderson o el N° 20 Grigor Dimitrov. Pero el primer duelo en el head to head con el N° 2 del Ranking ATP se decantó del lado del más experimentado.

Nadal apenas tardó en marcar distancia. Tal y como ha demostrado durante sus partidos anteriores, lució la misma rapidez de piernas, velocidad de muñeca y confianza para en apenas seis minutos cerrar el primer break de su lado (2-0). Con una derecha letal movió como quiso a Tiafoe. Por si fuera poco, se mostró muy seguro con el servicio. Tanto que en el set inicial se adjudicó los 15 puntos que puso en juego con su primer saque, acompañado de 4 aces.

El primer set se esfumó en apenas media hora, gracias a aquel break prematuro que fue una distancia insalvable. A pesar de los esfuerzos del americano por tratar de engancharse al partido, Nadal siguió mandando, imponiendo un ritmo muy alto en los intercambios para acabar desgastando a su rival.

El español no levantó el pie del acelerador. El segundo set empezó como terminó el anterior: con juego para Nadal. De nuevo en forma de break, se escapó 2-0 en el marcador. Y cuando Tiafoe trató de recuperar la distancia hasta en dos ocasiones en el cuarto juego, el balear salvó ambas situaciones de peligro. Una vez más, la ventaja fue suficiente para encarrilar el encuentro.

Y como si de un déjà vu se tratase, el español estrenó la tercera manga igual que las anteriores. Una vez más un break confirmado con su saque lo puso en la rampa de lanzamiento hacia Semifinal (2-0). Nadal no dejó escapar la oportunidad para abrochar el partido con una hoja de servicios en la que figuraron 11 saques directos, un 84% de puntos ganados con el primer saque, 29 golpes ganadores y 4 breaks convertidos en 8 oportunidades.

El cabeza de serie N° 2 firmó en el Open Australia su victoria número 60, superando las 58 que registra en el US Open, las 48 de Wimbledon y aún lejos de las 86 en 88 partidos que firma en Roland Garros.

Para seguir ampliando su registro personal tendrá que batir en Semifinal a una de las revelaciones del torneo: Stefanos Tsitsipas. Eso sí, Nadal ya sabe lo que es derrotar al griego en sus dos enfrentamientos anteriores sobre la tierra batida del Barcelona Open (6-2 y 6-1) y la pista dura del ATP Masters 1000 de Canadá (6-2 y 7-6[4]). Este jueves se librará otra batalla con la Final de Australia en juego.

Nadal roza la excelencia ante Berdych.

post

El español se presenta en Cuartos de Final del Open Australia por 11ª vez.

Era la primera piedra de fuego en Melbourne, el primer test para calibrar el verdadero nivel con el que Rafael Nadal había aterrizado en la segunda semana del Abierto de Australia. Y el español estuvo cerca de alcanzar la excelencia en su duelo de Octavos de Final frente a Tomas Berdych, tras imponerse por 6-0, 6-1 y 7-6(4), en dos hora y cinco minutos. De esta manera, suma ya 11 presencias en los cuartos de final del primer Grand Slam del curso.

El manacorense, que saltó a la Rod Laver Arena al ritmo de Promises de Calvin Harris, borró de la pista al checo que llegaba después de un gran inicio de temporada. No obstante, había acumulado un récord de 7-1 hasta el domingo pisando la final de Doha (p. con Roberto Bautista Agut) confirmando su recuperación tras una lesión de espalda el pasado curso.

A pesar de que el campeón de 17 Grand Slam dominaba el head to head por 19-4 antes de que la pelota empezara a volar por encima de la red en la central de Melbourne Park, aún estaba en el recuerdo el contundente resultado que Berdych infligió a Nadal en el mismo escenario en la ronda de Cuartos de Final en 2015 (2-6, 0-6, 6-7[5]).

Fue como si el español deseara sacarse aquella espina. Pasó por encima de su rival en el primer set, lo ahogó contra la lona, lo sometió a sus golpes y acabó sentenciando con un ‘rosco’. A pesar de que Nadal tuvo que levantar un punto de quiebre en el juego inicial, completó una estadística con 9 golpes ganadores, 3 breaks convertidos en 5 oportunidades y dominó en 26 de los 36 puntos que tuvo la manga.

Ágil de piernas, con confianza y con la capacidad para generar winners desde ambos lados, el N° 2 del Ranking ATP mostró las mismas cualidades que lo habían llevado hasta Octavos de Final sin ceder un set. Así, la exhibición se mantuvo impecable durante los primeros 45 minutos. Nadal mandaba 6-0, 3-0, cuando Berdych consiguió cortar la brecha con su primer juego del encuentro.

Entonces ya era demasiado tarde para salvar el set, porque Nadal activó de nuevo el rodillo. Tres juegos consecutivos más sirvieron para redondear una primera hora de fantasía. A los problemas de Berdych con su saque (33%), el campeón del Abierto de Australia en 2009 respondió con agresividad al resto con un total de 5/9 en opciones de break en los dos primeros sets. El 6-0, 6-1 era la perfecta caricatura de lo que estaba ocurriendo en la pista.

En el tercer set se equilibraron las fuerzas y por primera vez Berdych miró a los ojos al español. Tanto que el checo levantó sus porcentajes con primeros saques hasta un 80% que le permitió asegurarse el tie-break. El N° 57 del mundo consiguió sobreponerse a las 4 oportunidades de quiebre que concedió para llegar hasta el desempate e incluso llegó a disfrutar de un punto de set. Pero en el desempate, Nadal sentenció el partido de su lado (7-4).

Nadal espera ahora al estadounidense Frances Tiafoe, que sorprendió al cabeza de serie N° 20 Grigor Dimitrov por 7-5, 7-6(6), 6-7(1) y 7-5. El español alcanzó los Cuartos de Final de un torneo de Grand Slam por 37ª vez en su carrera, superando la marca que hasta ahora compartía con Andre Agassi.

Real Madrid 2-0 Sevilla: Zapatazo a la crisis.

post

El equipo de Solari derrota con justicia al de Machín gracias a un golazo de Casemiro y a otro de Modric.

Derechazo a las críticas. Con su mejor cara, el Real Madrid dio golpetazo (o al menos de momento) a la crisis que, una semana sí y otra casi que también, golpea al equipo de Solari. Con una primera parte gris, pero un segundo tiempo notable, los blancos derrotaron a un Sevilla poco ambicioso gracias a los tantos de sus falsos nueves (2-0). A falta de un delantero con gol, Casemiro y Modric hicieron las veces de decisivos para volver a ganarse el perdón de la casa blanca.

Amagaron, así, los de Solari con deshacerse de forma definitiva de un estigma convertido en suyo. El de un equipo más pobre en argumentario futbolístico de lo que está llamado a ser. Pero no pasó, sin embargo, de ser un chispazo y un simple arreón que bien pudo, eso sí, traer consigo el gol de la esperanza blanca. Lanzado en carrera por un Karim Benzema vuelto esencial, Vinícius erró en uno de sus aspectos más mejorables, el de la definición, dando paso a un Sevilla que a partir de entonces se creció.

Se acomodó el equipo del Pizjuán sobre el verde la Castellana, aparentando normalidad un conjunto que, sin embargo, no gana allí desde el año 2008. Creció el Sevilla al tiempo que se hizo monótono el juego de un conjunto, el madridista, que cambió de semblante tras el descanso. Si la primera mitad dejó el amargo sabor del que no sabe dominador, siendo la opción más clara un mano a mano de Escudero con Courtois, bien distintas fueron las sensaciones que dejaron los vigentes campeones de Europa en el segundo asalto.

Puso la directa el Real Madrid, dispuesto a dejar de parecer al fin una montaña rusa de emociones. Contagiados por el hambre y la electricidad de Vinícius, los de Solari tomaron el mando del duelo para no volver a soltarlo. Anestesió a su rival por medio del balón y estrechó el cerco a la portería de Vaclik, temblorosa tras un zapatazo de Ceballos al larguero. Fue esa oportunidad la antesala de un gol que sirvió como bálsamo para las heridas blancas. Un zapatazo de Casemiro a la escuadra empujó a un equipo que navega en un mar de críticas (78’) y Modric (90’+2) confirmó una victoria que reengancha a la parroquia blanca. La que, de uno u otro modo, siempre le sirve una segunda oportunidad a un Madrid que siempre amenaza con volver.

Betis 1-2 Real Madrid: Ceballos disimula el escándalo del VAR.

post

Un gol de falta directa en el tramo final sirve los tres puntos al Real Madrid de Solari y tapa un error estrepitoso, una jornada más, del polémico sistema usado en España.

Con Cristo, pero sin ser gracias a él, el Real Madrid salvó su enésimo juicio final (1-2). Un gol de falta directa de Ceballos convirtió en cara un duelo tornado en cruz tras la lesión de Benzema y una nueva decisión errónea del VAR.

Le dio seriedad, y lo que es más importante, serenidad al conjunto blanco el nuevo sistema puesto en liza por Santiago Solari. El técnico argentino abrigó a su equipo con tres centrales y dos carrileros (ninguno de ellos Marcelo), controló más el tempo del partido y sufrió menos en defensa. O al menos en la primera mitad, porque el Real Betis no logró encontrar fisura alguna en el entramado defensivo blanco.

Algo que sí hizo el conjunto blanco y bien pronto. Modric cazó un rechace en el balcón del área para fusilar la escuadra derecha de Pau López (13’) y cargar de razones el argumento futbolístico madridista. Le bastó con replegarse bien a partir de entonces y agarrarse a unas rápidas transiciones ofensivas que casi siempre nacieron de los pies de Vinícius. De un servicio del brasileño a Valverde pudo llegar el segundo, pero el uruguayo se creyó Guti sin serlo. En un intento de emular al genio que vestía el ‘14’, alcanzó el área pequeña y dejó de tacón para la llegada de Benzema, quedando el balón muerto en tierra de nadie.

Muerto como pareció quedarse el conjunto blanco sin la figura del ‘9’ francés. Lesionado en el tramo final del primer asalto, tuvo que dejar su sitio a Cristo y con ello el Madrid perdió la calma que tantas veces le trasmitió Karim. Creció el Real Betis, haciendo de menos a un rival que apenas volvió a superar el centro del campo, y creyó en lo que hacía, a diferencia del primer tiempo. Pero no fue su creencia en una filosofía lo que le dio la llave del empate, sino una brillante definición de Canales, bien servido por Lo Celso, pero mal ratificada por el VAR ya que la posición era en fuera de juego (67’).

Y si no hincó la rodilla el Madrid de Solari, poco le faltó. Entregó las armas el equipo de Concha Espina, esperando un pitido final al que le cambió la cara un ex del Betis. De falta directa, Dani Ceballos (88’) cambió el frustrado semblante de un conjunto que deambula por La Liga esquivando cuantas trampas puede por su camino.