Real Madrid 1-2 Levante: VARaPALO a Lopetegui.

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Las acertadas decisiones del VAR y los tres remates contra la madera dejan en el alambre al técnico blanco.

El Santiago Bernabéu abría la jornada del sábado con un interesante Real Madrid-Levante. Los blancos llegaban después de 4 partidos sin ganar y tras una losa de 409 minutos sin anotar un gol. El equipo granota lo sabía y mostró una declaración de intenciones con una presión asfixiante desde el primer minuto. Los blancos parecían haber resuelto la situación hasta que un balón largo de Postigo fue aprovechado por Morales. Varane no midió bien y el extremo marcó el 0-1 a los 6 minutos tras regatear a Courtois.

El partido acababa de empezar pero las cosas empeorarían 6 minutos después. Varane cometió una mano imprudente, que primero se señaló fuera pero que el VAR corrigió indicando el punto de penalti. Roger marcó desde los 11 metros y puso un increíble 0-2 en el minuto 12. A partir de ahí la ansiedad invadió al Real Madrid, que se volcó sobre la portería de Oier creando infinidad de ocasiones. En el minuto 16 Ramos estrelló un cabezazo al larguero pero en el rechace Asensio marcó bajo la línea de gol. El balón no entró en el primer remate y el VAR comprobó que Asensio estaba en fuera de juego. El colegiado anuló el tanto.

Los locales insistieron pero con la misma suerte. Mariano cabeceó otro remate al travesaño y Lucas perdonó un disparo a escasos metros de la línea de gol. Oier desvió ese remate y otros tantos. Hasta 17 disparos realizó el equipo blanco en el primer tiempo. El partido parecía de patio de colegio y con el Madrid rotó, el Levante estuvo cerca del 0-3. Morales fue una pesadilla para Varane y Ramos, al que desarboló en varias ocasiones. Incluso Rochina marcó el tercero al borde del descanso pero el tanto no subió al marcador por fuera de juego. Al descanso 0-2 y muchos pitos para el equipo blanco y Lopetegui.

El técnico vasco se la jugó en el descanso y dio entrada a Bale por Odriozola. Con Lucas de lateral derecho el Madrid fue al ataque sin tregua…pero sin control. Los blancos no cercaron la meta de Oier hasta el minuto 60, cuando Lopetegui agotó los cambios dando entrada a Ceballos y Benzema por Isco y Asensio. Con ellos sobre el césped Bale comenzó a aparecer. Primero con un remate mordido dentro del área y después con un golpe franco que hizo volar a Oier. Los merengues lo siguieron intentando y Marcelo rompió la mala racha del equipo sin marcar. El brasileño marcó en el 72 y dejó la marca negativa en 481 minutos sin gol.

El Madrid tiró de la heróica  en los últimos minutos pero la muralla defensiva del Levante acabó aguantando la ventaja. Benzema estrelló otro balón al poste y el colegiado anuló un tanto a Mariano por fuera de juego. El descontrol final provocó que Morales estuviera cerca de marcar el tercero pero su remate salió desviado. Al final 1-2, y una nueva derrota del Madrid. Los blancos acumulan 5 partidos sin ganar y la situación de Lopetegui se complica antes de “El Clásico”. El Levante suma su tercera victoria consecutiva y consigue la segunda victoria de su historia en el Santiago Bernabéu.

Real Madrid 92-69 Joventut: Increíble último cuarto para seguir invicto.

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El Real Madrid sigue invicto en Liga y en la cuarta jornada de la competición sufrió más de lo que refleja el marcador final para poder derrotar al Joventut en el Palacio (92-69). El equipo de Pablo Laso necesitó de un espectacular último cuarto (27-9) para conseguir la victoria de manera holgada. El equipo madrileño acompaña al Barcelona en lo alto de la tabla.

El Real Madrid consiguió la cuarta victoria en Liga al vencer por 92-69 a un Joventut que dio guerra hasta el último cuarto, hasta que la conexión argentina, Facundo Campazzo y Gabriel Deck, hizo despertar al equipo.

Una buena puesta en escena del Joventut y un Real Madrid un tanto apático y con el lanzamiento triple como única idea preconcebida determinaron el dominio de los verdinegros en el primer cuarto, con Shawn Dawson y Nicolás Laprovittola como maestros de ceremonias.

En el Madrid solo Klemen Prepelic pareció salir dispuesto a hacer méritos ante su entrenador, Pablo Laso, y los aficionados.

Pese a todo, el 22-23 con el que finalizaron los primeros diez minutos de partido no fueron preocupantes, porque la sensación es que el equipo de Badalona estaba dando casi todo lo que tenía mientras que el Madrid apenas estaba ofreciendo algo.

Conforme pasaron los minutos el Madrid se mantuvo en el perfil más bajo de lo que llevamos de temporada, sin ideas, sin intensidad, sin circulación de balón, apenas sin defensa y con el triple como solución rápida, cómoda y sencilla, aunque no demasiado efectiva.

El descarte de Sergio Llull y Fabien Causeur -ya avisó Laso de que habría que gestionar este primer maratón de cuatro partidos en ocho días-, pareció como si el resto de jugadores entendieran que había que economizar energías.

Rudy Fernández y el capitán Felipe Reyes salieron al rescate. El escolta internacional defendió, dirigió al equipo ante la bisoñez de Melvin Pantzar, y anotó, mientras que el pívot puso algo de orden bajo el aro.

Jaycee Carroll no fue el revulsivo habitual (1 de 4 en triples) y tuvo que ser el argentino Gabriel Deck el que comenzara a demostrar por qué llamó la atención del Real Madrid. Una transición plena de fuerza e intención, finalizada con entrada a canasta fue de lo poco bueno del partido en su primera mitad.

El Madrid fue por detrás en el marcador, 24-29 (min.13) hasta que en los últimos minutos comenzó a pesar más su calidad y consiguió alcanzar los vestuarios con ventaja, 44-39.

Un contraataque, tras robo, de Facundo Campazzo supuso la primera ventaja del Madrid que alcanzó la decena de puntos, 55-45 (min.23.30). Con las fuerzas ya mermando, el fondo de armario del Real Madrid comenzó a imponerse, aunque La Penya supo reaccionar, 57-54 (min.26) y llegar al final del tercer cuarto con opciones, 65-60.

La falta de ritmo del partido y de alguna acción brillante que levantara el ánimo de unas gradas adormecidas lastraron el juego, pero bastó otro arreón del Madrid, con una buena circulación de balón finalizada con corte por el centro de Campazzo y un triple de Carroll (74-61) (m.34) y otro del base argentino (77-61) para que la victoria se abriera de par en par para el vigente campeón de Liga, que acumuló un 12-0 en tres minutos y medio, del 69-61 al 81-61.

El Madrid aumentó la intensidad defensiva, antes sólo Jeffery Taylor puso empeño, y el Joventut lo acusó hasta el punto de que solo anotó 9 puntos en el último cuarto, cuatro de ellos en el último minuto cuando los locales ya dejaron de presionar.

El Madrid acabó ganando con claridad pero tardó en decantar el partido más de lo previsto por su falta de intensidad. Le costó despertar, pero cuando lo hizo fue imparable.

Djokovic toma Shanghai y roza la cima.

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El serbio queda a 35 puntos de Nadal en la Carrera ATP a Londres.

Novak Djokovic dio un paso de gigante en su regreso a la cima del ATP World Tour. El serbio coronó el domingo su cuarta copa del Masters 1000 de Shanghai, ampliando su colección ATP Masters 1000 hasta las 32 coronas, para confirmarse como el jugador a batir en la actualidad en el vestuario.

El de Belgrado logró el 72º título ATP World Tour de su carrera al superar por 6-3 y 6-4 en una hora y 36 minutos al croata Borna Coric, al que desbordó en una final plagada de tenis de fondo y largos intercambios a toda velocidad. Ante un jugador con capacidad para aguantar un altísimo ritmo de pelota, Djokovic se sumergió en una batalla física mostrando unos reflejos y una capacidad de anticipación en pleno esplendor.

“Es fenomenal. Estoy muy orgulloso de ello”, reconoció Djokovic. “Obviamente los últimos tres o cuatro meses han sido impresionantes para mí. No tengo muchos agujeros en mi juego, especialmente esta semana. Todo ha salido fenomenal”.

Novak ha logrado coronar Shanghai sin ceder un turno de servicio, conservando los 47 juegos en que puso la pelota en circulación. Como hiciera en 2015, última temporada en que finalizó el año como N° 1 mundial, Djokovic abrazó el trofeo sin perder una sola manga en todo el torneo. Un aviso de sus intenciones para el tramo final del curso.

“Ha sido una de las semanas más solventes al servicio que he tenido en mi carrera”, indicó Novak. “Dije estos días que jamás había jugado en unas pistas más rápidas en Shanghai, así que este año era más importante que nunca tener éxito con el primer saque. He podido hacerlo y jugar con buenos porcentajes en cada partido. Eso me da mucha satisfacción”.

La victoria permite a Djokovic volver a situar su figura en la cúspide del tenis masculino. El balcánico comenta su ascenso al N° 2 mundial del Ranking ATP y, además, al apilar 7.445 puntos en la clasificación del año, se coloca apenas a 35 unidades del N° 1 Rafael Nadal (7.480) en la Carrera ATP a Londres. Una circunstancia que asegura una espectacular lucha por el trono al cierre del curso.

Las cuatro coronas de Shanghai (2012, 2013, 2015, 2018) sitúan a Djokovic como jugador más laureado en la historia del torneo, rompiendo la igualdad con Andy Murray (2010, 2011, 2016) y remarcando la fiabilidad de Novak sobre suelo asiático. Ahora, y tras recuperar la corona en el Qi Zhong Stadium, Djokovic firma ya un balance de 11-0 en finales chinas durante su carrera deportiva.

El jugador balcánico, que ha levantado los dos ATP World Tour Masters 1000 y los dos Grand Slam más recientes, confirmó la recuperación de su mejor nivel en esta segunda mitad de temporada 2018. Con un balance de 27-1 desde Wimbledon y una inercia sin aparente freno la autoridad se vuelve a escribir en serbio.

Djokovic fue el tercer jugador en confirmar su acceso a las ATP Finals, una cita donde también han sellado su clasificación figuras como Rafael Nadal, Roger Federer, Juan Martín del Potro y Alexander Zverev. a celebrar del 11 al 18 de Noviembre bajo la cubierta de The O2 en Londres.

Para Coric la semana guarda un impulso excepcional, colocándole entre los principales aspirantes para luchar por una de las tres plazas restantes al torneo broche de temporada. El croata ascenderá 10 posiciones en la Carrera ATP a Londres, pasando del N° 21 al N° 11 en una semana de grandes reflexiones personales.

“He jugado realmente bien”, reconoció Coric. “Me siento bien en pista. No he servido especialmente bien, pero él estaba restado a un enorme nivel, buscaba siempre una marcha más”.

“Me siento feliz con la semana. Creo que ha sido muy positiva para mí. He pasado de pensar que me marcharía del torneo en la noche del lunes tras mi primer partido [ante Stan Wawrinka] a jugar mi primera final Masters 1000. Es increíble. Debo extraer conclusiones positivas de esta semana”.

GP Tailandia: Márquez hace de Dovi y lo bate en la última curva de Buriram.

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Emuló las victorias del piloto de Ducati para ganarle en Tailandia; mejoría de Yamaha con Viñales 3º y Rossi 4º.

No se cansa de ganar. Una vez más, podría haberse quedado segundo, pero Marc Márquez sigue sin saber lo que significa conformarse. Volvió a ganar por segunda vez consecutiva y lo hace al estilo de su verdugo de otras ocasiones y su rival: Andrea Dovizioso. Aumenta su liderato hasta los 77 puntos de ventaja y tendrá su primer opción de ser campeón dentro de dos semanas en el GP de Japón.

La carrera fue muy estratégica. Hasta 8 pilotos rodaron con opciones de victoria al inicio. Nadie quería apretar y todos optaron por guardar gomas debido a la alta exigencia a la que se ven exigidos los neumáticos en Tailandia. Las Yamaha y los dos favoritos se superaban unos a otros hasta que, a falta de cinco vueltas, el 04 y el 93 cambiaron de ritmo.

Dovizioso comandaba a falta de dos vueltas y Márquez comenzó a construir su ataque. Lo intentó en varias ocasiones, pero no fue hasta la última vuelta cuando consiguió asentarse en cabeza. La última curva sentenció finalmente: el de Forlí intentó adelantar por el interior, pero el de Cervera traccionó mejor para llevarse su séptima victoria de la temporada.

Las motos de Iwata mejoraron y se quedaron entre los cuatro primeros. Valentino Rossi llegó a liderar, pero fue Maverick Viñaes quien aceleró al final y se llevó la tercera plaza del podio. Quinto fue Johann Zarco, que crece enteros en la lucha por ser el mejor piloto independiente.

GP Japon: Hamilton, con el Mundial a tiro en Austin tras otro drama de Vettel en Suzuka.

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El inglés ganó plácidamente ante Bottas (2º) y Verstappen (3º) mientras Vettel se chocó con Verstappen en plena remontada para despedirse casi definitivamente del título.

Lewis Hamilton no tuvo rival en el GP de Japón de F1 y ya tiene el título a tocar tras lograr la victoria en una carrera que se convirtió en el gran ejemplo de lo que está siendo la segunda parte del Mundial de F1, un plácido paseo para el inglés, que no tuvo que hacer nada más que esperar otro drama de su rival para acercarse todavía más al cetro. Y eso mismo sucedió. Vettel se volvió a meter en líos para despedirse casi de forma definitiva de la corona tras un toque con Verstappen mientras el actual rey se encaminaba hacia su victoria consecutiva, la sexta en las últimas 7 carreras. Triunfo número 71 para el de Mercedes en su trayectoria que le sirve para dirigirse con paso firme a igualar a Juan Manuel Fangio con su quinto título. El británico amplió el domingo su ventaja en el liderato respecto al teutón hasta los 67 puntos, hundiendo un poco más a ‘Seb’ en otro fin de semana para olvidar para Ferrari. Así, Hamilton solo necesita sumar 8 puntos más que Vettel en Estados Unidos para ser campeón en Austin. Le basta por ejemplo con ganar y que Vettel no sea segundo.

Los transalpinos empezaron a perder sus opciones en clasificación con un error garrafal en la estrategia en clasificación que condenó a Vettel a tener que arriesgar saliendo desde la octava plaza. Salió con el cuchillo entre los dientes a por todas pese a saber que sus opciones eran mínimas. El alemán quiere morir con las botas puestas y no tiene previsto arrodillarse ante la superioridad final del vigente campeón y recuperó nada más y nada menos que cuatro posiciones en una salida espectacular. Fulmino a los dos Toro Rosso y a Grosjean en la primera vuelta y, al llegar a la chicane final, superó a Raikkonen después de que Verstappen tocara al finlandés defendiéndose de forma demasiado agresiva.

El neerlandés fue sancionado con 5 segundos por la acción con el nórdico y, tras la entrada del Safety Car por un pinchazo de Magnussen por otra fea jugada del danés ante Leclerc, se produjo otro golpe al Mundial con Vettel de nuevo como gran perjudicado. En la resalida, el germano era virtualmente tercero por la penalización de Verstappen, pero no quería perder segundos tras el de Red Bull para tratar algo imposible, dar caza a los Mercedes. Por lo menos, quería optar a la segunda plaza de Bottas, aunque para ello debía arriesgar ante el siempre correoso Max. Pero ‘Seb’ se topó con un Max enfadado por la decisión de los comisarios y lo pagó muy caro. Vettel le metió el coche por el interior de la rápida y conocida curva de Spoon. Es cierto que lo hizo a la desesperada y con poca paciencia, pero la acción de Max volvió a ser discutible. Cerró la puerta de nuevo sin importarle que en su retrovisor ya no viera una mancha roja y la carrera de Vettel quedó totalmente arruinada. Trompo para Sebastian, que pasó del podio a la 19ª plaza.

Vettel no tiró la toalla y ‘reseteó’ sus fuerzas. Tocaba remontada. Y pese a lo tocado que tenía el coche, la superioridad de los Ferrari respecto a los equipos de la Segunda División de la parrilla es tal que el germano no tuvo ningún problema para colocarse sexto a mitad de carrera. Su próximo destino era Raikkonen, aunque su compañero ya estaba demasiado lejos para que Seb sumara algún punto más para tratar de alargar la espera de un Hamilton que en Japón no ganó el título, pero sí lo reservó para una de las próximas carreras.

Alejandro Valverde gana el Mundial de ciclismo.

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El ciclista murciano se proclama campeón del mundo a los 38 años al batir al sprint a Bardet, Woods y Dumoulin, los últimos supervivientes del infierno de Innsbruck.

“¡Por fin!”, grita Alejandro Valverde, que, campeón del mundo, no ha levantado los brazos hasta que no ha estado seguro de cruzar el primero la última línea. Aún controlado y sereno, lo hace cuidadosamente: primero el brazo izquierdo, casi lentamente, mientras con la mano derecha frena un poco y controla la bici disparada; solo entonces alza el derecho. Y ahí se acaba la calma. La clase y la tranquilidad se rinden a la emoción que el ciclista murciano llevaba minutos controlando. Y empieza a llorar, una magdalena sin freno, tiernísimo, antes incluso de bajarse de la bici y abrazarse a su masajista, Escámez, y llorar más aún, incontenible.

Tiene 38 años. El de Innsbruck es el 12º Mundial que disputa, el más duro que ha conocido. Ha subido seis veces el podio en su larga carrera; lleva haciéndolo desde 2003, un niño de 23, y nunca ganando. Tantas veces se ha quedado cerca que piensa que nunca se llevará el arcoíris, el máximo símbolo de la gloria en el ciclismo junto al maillot amarillo del Tour. Ya escamado piensa que este año, tampoco. Lo piensa cuando atraviesa el infierno sobre un Innsbruck soleado penando sobre los pedales en los 300 metros del 28% que todos, salvo él, temen tanto. Se ve tan fuerte con su piñón de 29 que empieza a ilusionarse, aunque no quiere creérselo. “No me lo creía, no me lo creía”, repite después, las lágrimas ya secas, los ojos siempre brillantes. “Me encontraba bien en el momento clave, y solo habíamos quedado tres delante. Y pensaba, ‘este puede ser mío’, y al mismo tiempo quería olvidar que lo pensaba”.

Es el día perfecto de la selección española, su Mundial impecable. Solo han llegado vivos tres al infierno, Valverde entre ellos, pero los otros dos son más lentos que el murciano, la Bala Verde, El Imbatido desde sus tiempos de sprinter juvenil: son dos ciclistas duros, de fondo, el escalador francés Romain Bardet y el animoso canadiense Michael Woods. Nibali, Alaphilippe, los gemelos Yates, Moscon, Kwiatkowski, Roglic… La lista interminable de favoritos, de grandes rivales, de peligros insuperables, se ha quedado en nada. Solo, unos metros detrás, resiste Dumoulin, el gigante holandés que serpentea por el infierno, de lado a lado de la carretera estrecha, sin venirse abajo, sin despendolarse. Ha sido una carrera durísima, de eliminación pura y dura. De muchos ataques y acelerones de los italianos, los franceses, los holandeses, los belgas, los daneses, y una defensa increíble de los españoles, a los que les llegaba de vez en cuando un único mensaje desde el coche de su director, Javier Mínguez, quien, cuando le preguntaban “¿qué hacemos?”, respondía: “Nada. Tranquilos siempre, nunca perdáis la calma. Y controlad”.

Con un entusiasmo desbordado, los siete compañeros de Valverde han logrado controlar lo incontrolable, siete secantes que empiezan a llevar la carrera por donde quieren a falta de 80 kilómetros. Allí entra en acción Castroviejo, que tira del carro; luego salen Herrada y Omar Fraile a frenar ataques, y también De la Cruz. Mas, Izagirre y Nieve, los más escaladores, se guardan para el final. Y todos intervienen. Solidarios. Felices de contribuir a la coronación del ciclista que empezó a ser una referencia para todos a comienzos de siglo, cuando la mayoría no eran ni juveniles, solo niños que soñaban con ser él.

Valverde es el ciclista español con más victorias, 122 según los que llevan las cuentas, y ha ganado una Vuelta, cuatro Liejas y cinco Flechas y etapas en todas las pruebas que puedan pensarse. También ha subido al podio del Giro y del Tour. En todas, tantas, victorias, supo en todo momento qué había que hacer. En el Mundial, y no sabe por qué, quizás porque era el sueño que siempre se le escapaba, no lograba enfriarse en el momento decisivo. “Corre cuando tengas que correr, no corras antes”, es el último consejo que le da Mínguez. El consejo que le convence y pone en práctica cuando bajan los tres del infierno hacia Innsbruck y Dumoulin los persigue de cerca. Valverde sabe lo que tiene que hacer, lo que debe hacer, y lo hace. Corre cuando tiene que correr. Aunque el Mundial se corre sin pinganillo y no recibe información de lo que pasa detrás de su grupo, su instinto le hace volverse a mirar de vez en cuando, con su estilo de pistard, la mirada de reojo que se mama en los velódromos, y siente la llegada de una mancha naranja grande, Dumoulin, la huele. “Uno se va a quedar sin medalla”, dice que pensó entonces. Pero sabía que no sería él quien lloraría de rabia en la meta. Esta vez sería otro. Cuando llegó el holandés, y faltaban menos de dos kilómetros para la meta, Valverde se pone delante de todos para que el grupo no se pare y para controlar a todos, y así pasan por debajo del triángulo rojo del último kilómetro, y todos esperan a ver qué hace el favorito para saltar a la contra. Y ninguno se mueve. Cuando se mueven, después de que Valverde acelerara a falta de 300m, siempre en cabeza, fue para disputarse entre los tres la segunda plaza. Bardet, más fuerte, derrota a Woods y a Dumoulin. Todos, detrás del murciano que se corona campeón del mundo a los 38 años y cinco meses.

Solo el holandés Joop Zoetemelk, que alcanzó el arcoíris a los 38 años y 10 meses, lo ha logrado más viejo que él, el ciclista que aún corre con la emoción de un juvenil y la clase de un campeón único.

GP Rusia: Hamilton sale de Sochi con medio título en el bolsillo.

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El inglés se impuso en el cuerpo a cuerpo a Vettel y vio como Bottas le cedía el liderato para aumentar su ventaja en el Mundial hasta los 50 puntos.

Lewis Hamilton tiene medio título en el bolsillo, o incluso más, después de que el domingo lograra su octava victoria de la temporada en el GP de Rusia de F1, la número 70 de su carrera deportiva y que le sirve para dar un golpe prácticamente definitivo a un Vettel que ya no tiene prácticamente motivos para creer en una remontada. El inglés, con su quinto triunfo en las últimas 6 carreras, deja al teutón a la deriva y se escapa en solitario hacia su quinto título, con el que lograría igualar al mítico Juan Manuel Fangio. 50 son ya los puntos que separan al vigente campeón del germano de Ferrari, que en esta ocasión se vio de nuevo superado por la astucia, clase y calidad del de Stevenage en un día en el que además, Mercedes pudo exhibir su enorme mejora en las últimas carreras, batiendo a los transalpinos, con mejor coche durante todo el año. Pero esta vez, los de Brackley supieron reaccionar a tiempo, y con sus últimas evoluciones y una gran mejora en la gestión de los compuestos, lograron imponerse con claridad con un nuevo doblete, con Bottas en las segunda posición y Vettel, en la tercera, como espectador de lujo.

Como ya anunciábamos en los días precedentes, la salida iba a ser algo clave. Vettel, pese a partir desde la tercera plaza lo tenía todo para hacerse con el rebufo de los de la estrella en la larga recta principal de Sochi y conseguir la primera posición para poner nervioso a Hamilton. Pero a la práctica, no pudo hacerlo. Hamilton cerró extremadamente bien la puerta para mantener las cosas como estaban para empezar a escaparse junto a Bottas.

Sin movimientos de inicio pese a lo tensa que fue la salida, la carrera parecía que pasaría a decidirse en la estrategia. Bottas entró antes que Hamilton y y el inglés trató de alargar su parada para pasar a su compañero con un ‘overcut’ de libro. Pero ni una cosa, ni la otra, y el muro de Mercedes empezaba a sudar de nervios al ver que, por buscar la primera plaza de Lewis, habían comprometido la posición de su líder con respecto a Vettel. ‘Seb’ entró antes a boxes en busca del ‘undercut’ y en la vuelta 15, Hamilton salía de boxes por detrás del germano. Se complicaba la situación, pero ahí, aparecieron las manos de Lewis.

Con un neumático más joven, presionó tremendamente a su rival por el título, le cogió el rebufo y se preparó para pasarlo por el interior, pero Vettel reaccionó de una forma fea y sucia. Cerró su trazada en plena frenada y de esta manera obligó al inglés a bloquear ruedas para evitar lo que habría sido una colisión polémica. Vettel no estaba dispuesto a vender su piel, y Hamilton, lejos de quejarse por radio y desconcentrarse, dio toda una demostración de temple. Posiblemente, la acción del británico fue el adelantamiento del año por todo lo que significa. Tras un feo gesto de ‘Seb’, Lewis se recompuso inmediatamente, se volvió a pegar al Ferrari del germano y lo pasó de forma espectacular por el interior en la curva 5.

El polvo que levantó el inglés por la zona sucia también parecía aplaudir el tremendo ‘hachazo’ que le pegó a su mayor contrincante. Y a partir de ahí, tan sólo su compañero Valtteri le podía apartar del triunfo. Sin embargo, Mercedes pidió al finlandés que dejara pasar a Hamilton en la vuelta 25. Y el finlandés obedeció sin rechistar. Hamilton ya era segundo, líder virtual de la carrera ya que Verstappen, que ocupaba la primera plaza, perdería su posición al entrar a boxes.

Mercedes volvió a recurrir a órdenes de equipo de forma acertada para proteger a su campeón de los posibles ataques de Vettel debido al blistering que empezaba a acosar Lewis en sus compuestos por haberlos sobrecalentado en su pasada a Vettel. Así, Bottas, que tenía mejor ritmo y hubiera ganado la carrera sin problemas, tuvo que cumplir con su función de escudero para evitar males mayores, lo que hizo que la alegría en Mercedes no fuera completa. “Ha sido un buen resultado para el equipo, pero personalmente ha sido una carrera muy difícil, como todo el mundo ha visto”, decía Valtteri tras beneficiar a un Hamilton que vuela cada vez más alto, con las complicaciones que pasó este curso ya en el olvido.

“Lo impresionante de él es el desarrollo constante en la búsqueda de ese rendimiento óptimo. Es un perfeccionista, y siempre lo busca, año tras año. Por eso es un piloto tan completo”. Ya lo decía Wolff el viernes pasado. Hamilton ha vuelto a reinventarse este año ante el Ferrari más fuerte de los últimos tiempos y volverá a ser campeón gracias a victorias como las del domingo y a haber aprendido a sufrir como hizo al principio de año.

Real Madrid 0-0 Atletico Madrid: Courtois y Oblak mandan en la capital.

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Los porteros de ambos equipos evitaron los goles en el derbi. La primera parte fue rojiblanca y la segunda madridista.

El Bernabéu recibía un derbi madrileño cargado de morbo. Real Madrid y Atlético se enfrentaban tras la Supercopa de Europa ganada por los rojiblancos en verano. Los blancos llegaban con dos puntos de ventaja pero tras la dura derrota encajada entre semana en Sevilla (3-0). El Atlético en cambio encadenaba 2 victorias consecutivas en Liga.

Simeone sacó su once más ofensivo, con Rodri, Lemar y Filipe. Mientras Nacho sustituía al lesionado Marcelo en el lateral izquierdo blanco. El tropiezo de Barça horas antes otorgaba una gran oportunidad a los dos conjuntos de dar un golpe a la Liga.

Comenzaron mejor los visitantes que inquietaron la meta de Courtois con un remate lejano de Saúl y una media chilena de Griezmann. El Madrid se sacudió los agobios a base de toque aunque adoleció de profundidad. La ocasión más clara llegó pasado el cuarto de hora cuando Griezmann erró un mano a mano frente al portero madridista. Courtois se hizo grande y salvó el 0-1 con fortuna…y la cabeza.

El Madrid pudo marcar en una jugada de estrategia rematada por Bale pero su disparo salió fuera por poco. El Atlético era más directo en ataque y creaba peligro con Lemar y Saúl como principales amenazas. Con el paso de los minutos el control del balón pasó a ser de los visitantes, con Rodri como principal director de orquesta.

Los colchoneros volvieron a disfrutar de otro mano a mano frente a Courtois pero esta vez fue Costa el que estrelló el esférico contra el guante del belga. Bale puso a prueba a Oblak con un remate lejano pero el marcador no se movería. Al descanso 0-0.

La segunda parte comenzó con un sorprendente cambio. Caballos salió por el lesionado Bale y el Madrid pasó a jugar con un 4-4-1-1. La entrada del centrocampista dio dinamismo a los locales que se hicieron con el control del partido. Asensio llevó el principal peligro de los madridistas. El balear tuvo una clara ocasión en el minuto 66 pero Oblak, emuló a Courtois salvando el primero de la noche.

Con el paso de los minutos el Atlético cedió más terreno. Los colchoneros parecían fundidos mientras los locales embotellaban a sus vecinos en el área. Oblak volvió a lucirse tras un remate de Carvajal. El Madrid perdió fuerza en los minutos finales y ni la entrada de Lucas Vázquez ni el debut de Vinícius (salió en el 87) agitaron la coctelera.

Al final empate a cero. La gran actuación de los porteros evitó que se rompiera el empate. Los rojiblancos mantienen su racha de 6 años sin perder en el Bernabéu y se llevan un punto para seguir a dos puntos de distancia de la cabeza. El Madrid acaba líder empatado con el Barcelona pero con la sensación de volver a desaprovechar un pinchazo azulgrana.

El cometa Dennis logra su primer arcoíris.

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El australiano sucede a Tom Dumoulin.

El australiano Rohan Dennis ha conquistado su primer Campeonato del Mundo Contrarreloj gracias a una exhibición de otra galaxia sobre el complicado trazado de 52,5 kilómetros con final en Innsbruck. El aussie se ha mostrado intratable desde el primer punto intermedio y ha ido pulverizando las marcas y esperanzas de sus rivales.

La diferencia de 1:21 sobre el holandés Tom Dumoulin, que pasó de la ilusión por defender su título a salvar por centésimas una sufrida plata frente al belga Victor Campenaerts (bronce), no ofrece duda sobre su divino estado de forma.

Incluso el español Jonathan Castroviejosexto clasificado, sufrió el ciclón australiano al verse doblado en el ecuador de la prueba. Michal Kwiatkowski y Nelson Oliveira cerraron el top-5.

Real Madrid 3-0 Roma: Isco y Bale también tiran del carro en Europa.

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Un gran partido de los blancos a nivel colectivo acaba con una cómoda victoria en el arranque de la Champions.

El Real Madrid comenzó la era post Cristiano Ronaldo en la UEFA Champions League con una cómoda victoria por 3-0 ante la Roma gracias a los goles de Isco Alarcón y Gareth Bale y Mariano.

Los merengues fueron muy superiores a unos italianos muy desdibujados y que aún están acusando los múltiples cambios en su plantilla del pasado verano. Sin embargo, a los blancos les costó mucho hacer el 1-0 y necesitaron hasta 17 disparos.

Ante la falta de claridad, el primero llegó gracias a un espectacular disparo de falta de Isco, que hizo gol en su primer disparo de libre directo en la máxima competición europea. A poco de comenzar la segunda parte, Bale sentenció con el 2-0 a pase de Modric.

El resto del partido sirvió para que Mariano Díaz debutase con golazo incluido en el descuento y Asensio dejara la que a buen seguro será una de las jugadas más destacadas de esta edición de la Champions pero que no acertó a coronar con gol en la definición.